Jocelyn y Luke entraron en el hospital sin pararse siquiera a preguntar donde se encontraba Clary. Jace se lo había dicho y no necesitaba nada más para dar con su hija. Luke la seguía por detrás en silencio, con el paso del tiempo, Clary se había convertido en lo más parecido a una hija para él y si no fuera porque no tenían nada biológico que los uniera, Luke sentía que Clary era su niña.

Desde que habían recibido la llamada de Jace en mitad de la noche, proveniente de Idris, todo lo demás había dejado de existir, no nada importaba, ni siquiera tener que usar un hechizo para abrir un portal con ese otro mundo. Harían lo que fuera necesario para encontrar a su pequeña.

Al llegar a la habitación que poco se parecía a como eran las habitaciones de los hospitales mundanos, había alguien más en su interior, pero estaba demasiado oscuro como para saber quien era. Aquella en realidad no parecía realmente un hospital, con sus cortinas de increíbles colores y los aparatos que ningún médico mundano habría visto nunca.

Sin embargo ninguno de los dos tuvo ningún problema en saber que se trataba de Jace. El muchacho no se había separado de la cama de Clary en ningún momento desde que la habían llevado allí y por el mal aspecto que tenía los dos se preguntaron, cuantas horas había pasado sin dormir.

No dijo nada cuando entraron, ni siquiera levantó la mirada de la cama. Parecía abstraído en su mundo, en unos pensamientos que le estaban haciendo daño, por estar llenos de culpabilidad, pero que no quería ni podía quitarse de encima.

"Cariño. ¿Cómo esta Clary?" Preguntó Jocelyn tras acercarse al lado del cazador. Jace ni siquiera le había escuchado y Jocely se preguntó tan si quiera sabía que ellos estaban allí. "Jace."

El muchacho levantó por fin la mirada, dejando ver un gesto cansado y unas bolsas bajo los ojos que daban a su aspecto, una imagen nada halagüeña para la madre de Clary.

"No lo se, los médicos no saben a donde ha llegado el daño provocado por Sebastián."

El sólo nombre del otro muchacho hizo estremecer a Jocelyn. Había escuchado el comentario de Clary y los demás sobre lo ocurrido en el asalto a Idris, pero entonces había deseado no volver a escuchar ese nombre, pues no quería pensar que su hijo pequeño había estado a punto de destruir el mundo en el que algún día podría vivir su hija.

"Jace ¿Qué es lo que ha pasado?" Luke se acercó por fin y tomó la mano de Clary, que inconsciente en la cama no reaccionó a su contacto.

"Si soy sincero, no lo se, cuando nos fuimos a la cama, todo estaba bien, éramos completamente felices, hablando de la niña y de los nombres que podríamos ponerle. Clary dijo que quería que estuvierais cerca cuando naciera, sobretodo tu Jocelyn, porque le daba miedo pensar en el parto."

Las palabras se terminaron por atragantar, si permitirle decir nada más. Volvió a centrar su mirada de Clary y sintió que los ojos se le humedecían rápidamente. Odiaba no controlar la situación y menos saber que alguien intentaba hacerle daño a la mujer a la que quería y a su hija.

"No es tu culpa que Sebastian esté mal de la cabeza. Es un muchacho confundido que cree que matar es la mejor solución a todo." Luke decidió que no iba a permitir que aquel chico que había estado a punto de destruir la que ahora podía llamar su familia, volviera a hacerlo una vez más.

"No dirías lo mismo si hubieras visto lo mismo que yo."

Se sentía culpable y nada de lo que ninguno de sus amigos dijera, podría hacerle sentir mejor. Sabía que tenía que haber estado al lado de Clary cuando Sebastian había atacado, no debía haberla dejado sola, pues ahora no se encontraría en ese estado. Le había fallado, como tantas veces sentía que había fallado a sus seres queridos.

Clary era su mujer y aquella niña, a la que ni siquiera habían puesto nombre, iba a ser su primera hija. Apenas eran unos niños, ellos lo sabían, pero no les importaba, pues se querían y deseaban estar juntos para el resto de sus vidas. Querían ser padres, quería tener una familia y por un espacio de tiempo muy corto, habían llegado a creer que aquello era realmente posible.

Jace se preguntó si no se había equivocado al pensar eso, al ser tan ingenuo como para creer que un mundo feliz para ellos era realmente posible. Se mordió el labio en silencio y se dejó caer junto a Clary; no iba a moverse de allí hasta que viera que la chica a la que quería, abría por fin los ojos y todo salía bien.

"Necesito que me lo cuentes." Jocely cogió otra silla y se sentó también junto a su hija. "Porque cuando encuentre a Sebastian y acabe con él, quiero saber exactamente lo que le hizo a mi hija."

Jace no conocía muy bien a Jocelyn, al fin y al cabo, en los dos años que habían pasado desde que descubrió la existencia de aquella mujer, que al final había resultado no ser su madre, no la había visto mucho; su dedicación a ser cazador de sombras y a cuidar y amar a Clary habían ocupado la mayor parte de su vida.

Sin embargo, había algo que realmente no había visto nunca en ella. Jamás la había visto hablar con tanta fuerza y seguridad y sobretodo nunca la había visto tan segura de hacer algo contra alguien.

"Cuando entré al dormitorio al escuchar la llamada de Clary… fue extraño porque no la oí directamente; pero estaba en mi mente, como si tuviéramos algún tipo de comunicación mental. No lo se, tal vez fuera la niña, tal vez ella también tenga algún tipo de poder como nosotros." Le costaba hablar, pues recordar lo que había pasado no era nada fácil para él. "El caso es que cuando entré, Sebastian estaba allí, sobre ella, como si de un depredador se tratara, atacando al miembro más débil de la manada."

"Clary es una chica muy fuerte." Dijo Jocelyn, mirando… contemplando el rostro pálido de su hija.

"Estos últimos del embarazo, están siendo duros para ella. No puede entrenar y," Jace sonrió, recordando las palabras de la propia Clary cuando hablaban del tema. "Dice que se siente inmensa, pero lo cierto es que jamás hubiera podido hacer nada contra Sebastian, en su estado. Pero ese cerdo… estaba, creía que iba a… Dios, creí que estaba muerta, por un segundo lo creí, ahí quieta bajo su enorme cuerpo, la mano de Sebastian sobre su vientre y él miró sabía que aparecería en la habitación, me esperaba y me sonrió. Deseaba matarle allí mismo, pero la visión de Clary no me lo permitió, como iba a pensar en otra cosa que no fuera ella. Sebastian se apartó y salió corriendo, como una maldita hiena."

"¿Qué le ha hecho a Clary?" Preguntó Jocelyn sin saber con exactitud si quería saber la respuesta.

"Creía que los médicos de Idris lo sabrían, que algún brujo como Magnus lo sabría. Pero nadie lo sabe, está inconsciente y muy débil. No han encontrado la forma de hacer que mejore, está en un permanente estado de agotamiento y temo lo que pasará si esto sigue así cuando llegue la niña. No creo que pueda sobrevivir a algo así en un estado tan precario de salud."

"No digas eso."

"No lo digo yo, quería que los médicos fueran sinceros conmigo y ellos mismos me lo dijeron. Sebastian le hizo algo, usó algún tipo de magia con ella, igual que con Alec y de alguna forma los tiene dominados a los dos. Los va agotando lentamente, delante de nuestros ojos, sin que podamos hacer nada por ellos más que verlos morir."

Jace se levantó de la silla como un resorte y fue hasta la ventana, si Clary despertaba en ese momento, no deseaba que lo viera llorando, alguien tenía que luchar por los dos y si Clary no tenía las fuerzas suficientes para hacerlo, él tendría que ser el fuerte de los dos.

De repente, una vocecita apagada llamó su atención y tras necesitar unos segundos para reponerse, Jace se dio otra vez la vuelta. Sus ojos se encontraron con los de Clary que trataba de sonreírle, pese a estar absolutamente agotada.

"Jace, mamá Luke, todos estáis aquí." Ninguno dijo nada, pues nadie quería demostrar lo preocupado que estaban por la muchacha. "¿Qué pasa? ¿A que vienen esas caras tan largas?"

Luke cruzó su mirada con Jace, preguntándole si Clary sabía algo sobre su estado y este nego con la cabeza; no había tenido las fuerzas suficientes que tal vez llegara un momento en el que tuviera que elegir entre su mujer y su hija. Sin duda no tenía dudas que primero estaba Clary, pero la sola idea de tener que perder a su hija, sabía que la mataría a ella, mucho más que cualquier hechizo de Sebastian.

"Nos has dado un buen susto." Dijo por fin Jocelyn, forzando una sonrisa, que esperaba que su hija se creyera. "Pero bueno, lo peor ya ha pasado y ahora estás en buenas manos. Los médicos de Idris son los mejores del mundo y van a cuidar de ti."

"¿Idris? ¿Qué hacemos en Idris?"

Clary intentó levantarse, pero las fuerzas no le respondieron, por lo que al apoyarse en al cama, sus brazos no pudieron sostenerla y cayeron de nuevo. Aquello estaba mal, la chica ya no tenía dudas que no era normal sentirse tan cansada después de las horas que habría pasado durmiendo.

"¿Qué ha pasado con Sebastian? Jace, la niña…"

Clary empezó a respirar agitadamente, pero su compañero se arrodilló junto a ella y puso su mano sobre el vientre abultado de Clary. Sonrió, pese a que no casi no tenía motivos para hacerlo, al menos había uno muy bueno sin duda, sin duda ver de nuevo los ojos de Clary abiertos, era suficiente para hacer un esfuerzo.

"La niña está bien, está perfectamente. La has defendido como la mejor mamá del mundo y estoy seguro que vas a hacerlo así por mucho más tiempo." Deseaba tanto que aquello fuera verdad. Perder a la mujer de su vida acabaría con él automáticamente. "Clary te quiero."

"Y yo a ti. ¿Qué pasa? ¿Por qué estás… qué es lo que no me estás contando?"

Lo conocía demasiado bien así que por mucho que lo intentara, no iba a conseguir ocultarle algo. Entonces se le ocurrió, jamás se le hubiera pasado por la cabeza mentir a Clary, pero en aquellas circunstancias no podía decirle la verdad sobre su estado.

"Es por Alec." Jocelyn y Luke mirando al muchacho, preguntándose si realmente era una buena idea ocultarle la realidad. "Sebastian también le ha atacado y Magnus lo ha traído aquí, como a ti."

"¿Está muy mal? ¿Porque no me habías dicho nada?" De nuevo Clary intentó levantarse, pero achacó al embarazo y a la pela con Sebastian, no poder hacer y volver a quedar tumbada en la cama.

"No quería preocuparte, pero está bien, se recuperará, igual que tu." Clary notó la forma en la que Jace apenas podía terminar de hablar, por lo que no dijo nada cuando salió de la habitación y tampoco cuando Luke fue tras él, tan sólo miró a su madre y sonrió, al menos así podría ponerles las cosas más fáciles a ellos.

"Voy a buscar a Sebastian, estoy seguro que él sabrá la forma de hacer que Clary y Alec se pongan bien."

"No puedes ir solo, te matará."

"Luke, soy mayorcito para esto."

"No para enfrentarte con Sebastian, recuerda lo que paso la última vez, estuvo a punto de matarte y lo habría hecho de no ser por la ayuda de Clary. Si vas a hacerlo, deja que vaya contigo."

"No iréis a ninguna parte sin mi." Los dos se dieron la vuelta hacia Magnus que acababa de aparecer por el pasillo. "Isabelle y sus padres están con Alec, yo lo he intentado todo y no puedo hacer nada más por él. Creo que tienes razón, Sebastian tiene que saber como solucionar esto."

Los tres hombres asintieron, no había otra forma de hacer las cosas, pero no podían decir nada ni a Clary ni a Alec, aquello quedaría entre ellos, se marcharían y volverían cuanto antes, con una respuesta o con el cadáver de Sebastian, tal vez con las dos cosas, pues aunque no lo dijeran, eso era en lo que los tres estaban pensando en ese mismo momento.