3. I Love to Cry At Parties
"¡Buon compleanno!" vino el chillido al momento de abrir la puerta.
"Espero que cucarachas vivas vivan en tu cerebro, Jasper," dije dulcemente.
El se rio, y me dio un beso en la cabeza. "No fue mi idea."
"¿Pinkie promise?"
El unió su dedo menique con el mío. "Pinkie promise."
Esme me envolvió en un abrazo en el momento en que cruce el umbral. Ella vestía una túnica de lino que también me envolvió, enviando un nuevo aroma hacia mí.
Obviamente no en la manera que normalmente la gente muerta tiene.
"Feliz cumpleaños, querida," dijo, señalando con su braza. "¿Qué te parece?"
Cuando termine con el abrazo analice la habitación.
En una esquina, el gran piano estaba resplandeciente, como siempre. Sin embargo, a lado de este había una mesa blanca cubierta por un mantel blanco. Un pastel ligeramente ladeado estaba en el centro de la mesa, y a su lado una pila de platos.
Del otro lado, había una pila de regalos perfectamente envueltos.
¡No! ¡Cosas que probablemente amare!
"Es encantador," dije. "En especial el pastel."
Esme se veía preocupada. "Espero que te guste. Las chicas querían hacerte un bizcocho pero Emmett dijo que no, que chocolate era mejor."
"Yo decía que mejor por uno de frutas," Carlisle intervino, pasando su brazo alrededor del brazo de su esposa. "Pero el en verdad insistió."
Emmett parecía un poco incomodo; trazando patrones en el piso con la punto de su pie. "Pensé que lo preferirías," dijo en voz baja.
¿Emmett? ¿Incomodo?
Los chicos nunca lo volverían a dejar en paz.
"Es perfecto," le asegure, y fui recompensada con una gran sonrisa. "Amo el chocolate."
"Así que," Esme dijo, dando un aplauso. "Los regalos."
Agarre el más pequeño, con la esperanza que fuera el menos caro. La tarjeta decía que era de Edward y Bella, y quite la envoltura para encontrar una copia (edición especial; escenas editadas) de la película de vampiros que Jasper odia tanto.
Ociosamente acaricie la imagen de la portada con mi dedo, solo para ver su reacción.
"¿Cómo se llama?" Rosalie pregunto perversamente, sonriéndole a su "gemelo".
"Ro-"
"Hay mas regalos," Jasper intervino elocuentemente, y yo no termine, sonriéndole a mi co-conspirador, quien me guiño el ojo.
Carlisle y Esme decidieron un regalo menos controversial. Era un afghan tejido con un patrón entrecruzado azul y verde.
"No queremos que te congeles por culpa de nuestro hijo," Esme explico, yo reí y les agradecí debidamente a ambos.
El regalo de Emmett y Rosalie y era mas grande y el ultimo, eso quiere decir que el regalo de Jasper era algo que no se podía envolver (música tenebrosa).
El papel era plateado, y no lo quería romper; así que me tome mi tiempo, haciéndolo cuidadosamente hasta que el regalo estuviera desenvuelto.
Luego levante la tapa.
"¿Jimmy Choos?"
Rosalie movió su rubia cabellera sobre sus hombros. "Se que Jazz ya te dio unos. Pero tienes que tener dos pares."
"¿Por qué?"
"Unos para usar… y otros para ver."
Emmett rio a carcajadas. "Yo quería comparte un guante de acero cromado para que pudieras juagar con nosotros."
Yo bufe. "No podría ir a su paso, y tu lo sabes."
El rio de nuevo. "¿Comerías un poco de paste? ¿Por favor?"
Yo sonríe y Esme cuidadosamente corto una rebanada de pastel y me la dio en uno de los platos, junto con un tenedor.
"Comeré un poco de eso."
Hubo un colectivo suspiro cuando Jasper tomo un tenedor y cuidadosamente tomo un poco de mi pastel.
"¿Vas a comer?" susurre.
El sonrió. "Parte de tu regalo de cumpleaños."
Con cuidado levanto el tenedor con el pedazo de pastel, y con el mismo cuidado lo puso en su boca. Lo saboreo, y- con la misma expresión de disgusto- lo trago.
"Gracias," dije, y por alguna absurda razón mis ojos estaban húmedos.
"¿Te das cuenta de que tendrá que sacar eso después?" Emmett dijo ayudando.
"Lo se," lloriquee. "Pero es la intención lo que cuenta."
Jasper tomo mi mano, haciendo una mueca de dolor.
"Tal vez mas temprano que tarde," hizo una mueca. "Y para – la parte numero dos."
"¿A dónde vamos?" pregunte, desesperada de las frías manos de piedra que cubrían mis ojos.
En un intento de confundirme me guio por alrededor de la casa (o lo que yo asumo era la casa) 3 veces, y estaba verdaderamente confundida.
Podríamos estar en Ontario por lo que podría suponer.
"Ya llegamos," dijo, jalándome. "Ahora. Prométeme que te comportaras apropiadamente."
"Pero-"
"Promételo"
"Pero-"
"Promételo"
Suspire pesadamente. "Esta bien. Pero si me compraste diamantes te dejare por Mike Newton."
El se rio. "sin diamantes, estarás complacida."
Y el quito sus manos.
El cuadro delante de mi fue el de la portada de Car & Drive. El Porche, con su acabado satinado suave y perfecto, brillaba tenuemente en el garaje oscuro.
Con cautela me acerque y toque la pintura.
"Deberías estar contento de que no puedes recordar tu cumpleaños," refunfuñe, "No se como superar esto. ¿Una fiesta, con las hermanas Hilton como anfitrionas? ¿Una escava personal? ¿Una pequeña nación europea o africana?
El rodeo mi cintura con sus brazos y me atrajo hacia el.
"Solo no me vuelvas a patear," vino su suave voz detrás de mí. "No creo poder aguantar otro pie roto."
Me voltee en sus brazos y me estire hacia arriba sobre mis puntas de los pies para besar su mejilla con mis labios. Su cabeza se volteo en menos de un milisegundo y sus labios atraparon a los míos.
"Eso es trampa."
"No lo es," conteste, antes de volverlo a besar.
