El exorcismo de Allen Walker

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: Yaoi, yullen, AU, espíritus.

DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino


- ¡¿Pero que está ocurriendo aquí?! esta conducta es inaceptable¡Kanda, Walker! los dos a la sala de profesores! - algunos se lamentaron al ver que la "fiesta" se terminaba.

Ambos tuvieron que ir en la misma dirección por lo que no evitaban lanzarse miradas asesinas.

En la sala de profesores fueron reprendidos con un largo discurso sobre lo penosa que era su comportamiento, ambos ahora se habían ganado una detención que involucraba clases y tarea extra.

Alma se disculpaba con Allen sobre lo ocurrido ero Allen no podía enojarse con él, sus intenciones eran buenas y solo ellos dos habían contribuido al desastroso resultado.

- Lo siento Alma pero no creo que Kanda y yo podamos ser amigos - dijo casi en un susurro mientras se dirigía a la sala de detenciones.

- Claro que puedes! también fue difícil para mí al principio, pero puedes aprovechar la detención para hablar con él. - dijo Alma esperanzado.

Allen suspiró.

- ¿Por qué tengo que hacerme su amigo? - dijo quejándose al pensar que pasaría varias horas con Kanda

- Bueno... jamás sobran los amigos - Alma le sonrió, era un fantasma demasiado positivo - lleva una ofrenda de paz a detención

- No quiero disculparme

- Sólo lleva una lata de té verde de la máquina, le gusta mucho. Al menos así podrás hablar con él.

- Si me la pega en la cara desistirás de que seamos amigo,¿está bien? - dijo colocando el dinero en la maquina y Alma tuvo que aceptar su propuesta esperando que Yuu no lo arruinara.

Entró a la sala de detención, solo estaba Kanda allí sentado con el ceño fruncido al verle llegar.

Allen sin muchos ánimos dejó la lata en la mesa de Kanda y pasó a sentarse a unos asientos de distancia esperando que fuera una medida prudente ante cualquier ataque.

- ¿Para que me das esto? ¿no estará envenenado?

- ¡Oye! no soy un criminal - dijo con cierta molestia, Kanda entrecerró sus ojos examinando la lata.

- No me gusta el té verde de todas maneras...

- ¿Eh? - se quedó desconcertado y Alma también - Estas mintiendo, no niegues que te gusta.

- ¿Qué? ¿acaso eres un acosador?

- Sólo acéptala, es una ofrenda de paz - dijo Allen cruzándose de brazos.

Kanda lo miró con sospecha, abrió la lata y le dio un trago.

- Entonces ¿me estás ofreciendo disculpas? - dijo Kanda con un aire de superioridad

- Tómalo como quieras - dio Allen mirando a Alma con molestia, él sólo se encogió de hombros pues jamás le había costado tanto comunicarse con Kanda.

- Bien, entonces estamos de acuerdo en que ruegas mi perdón- Kanda sonrió satisfecho y Allen tuvo ganas de pelear de nuevo - en el receso - Kanda dio otro sorbo - dijiste que hablarme no era tu elección...

Allen no sabía que responder, miro a Alma y este no hizo nada.

- Eh?

- Además como sabias que había dejado mi cuaderno, no estás en mi misma clase- Allen se sintió acorralado.

-Eso... alguien me dijo que te lo entregara- Kanda no parecía convencido con su explicación.

- ¿Y lo de hace rato alguien también te pidió que me hablaras? - dijo un tono burlón

Lo miró directo a los ojos durante varios segundos. Alma estaba a un lado alarmado tratando de buscar una explicación racional.

- Acosador...

- ¿Qué? ¡no! - dijo Allen arrugando la frente

- ¿Te enviaron las chicas de segundo?

- Tienes un ego muy grande, ¿no te parece? - dijo Allen enojado

- ¡No, Yuu! tienes que ser amable! AMABLE! - dijo Alma acercándose a Kanda y tratando de revolver el cabello de su coleta

- Todos son siempre una molestia , si esas te enviaron no tiene caso, deja de molestar.

- Eres un malagradecido! - estaba enojado - Alma... - se calló rápidamente, se dio cuenta de que iba a decir una tontería, para Kanda no paso desapercibido la mención del nombre de su amigo.

- ¿Alma, que?

- Nada... olvídalo... - ahora no sabía que decir para desviar la conversación.

- No, dímelo - dijo Kanda clavándole la mirada

Allen estaba incómodo, no tenía por qué estar en esa situación, pero ahora tendría que explicarse sin parecer un loco.

- Alma... me habló de ti y... ya que parecías tan solitario yo...

- Alma jamás me habló de ti - Kanda lo miró enojado - no te atrevas a usar su nombre.

- Lo siento, pero él estaba muy preocupado por ti - Kanda se levanto molesto de su asiento.

- ¿A dónde vas? - pregunto al ver que tomaba su mochila.

- Me voy. No necesito compañía de un Moyashi como tú, mucho menos que me hables de Alma.

-¿Como puedes ser así? Alma solo quería lo mejor para ti, incluso se preocupa de que estas siempre solo, por eso el...

- Deja de decir tonterías, Alma nunca pudo hablar nada contigo. -

Claro que si, el ahora mismo te esta regañando por ser un idiota- Kanda se quedo con la boca abierta por un momento y luego la apretó con fuerza.

-Los muertos no hablan.

Kanda salió del lugar con paso firme. Allen vio como Alma corría a detenerlo pero él sólo pudo quedarse parado. No culpaba a Kanda,, incluso el intentaba fingir que los fantasmas no existían.

Se sentó en la silla dispuesto a cumplir con el tiempo de castigo. Alma regresó un rato después.

- Debiste detenerlo - dijo con todo de reproche

- Es inútil - dijo Allen mirando la hora - bien, tengo que irme - se levantó y tomó su mochila.

- Pero mañana podemos intentarlo de nuevo! le gusta la soba, podrías traerle un poco y...

- Lo siento, teníamos un acuerdo, así que lo dejaré.

Alma vio a Allen marcharse y no pudo evitar culpar a Yuu, era cierto que no era fácil tratar con el pero no era mala persona, el sabia cuanto sufría ahora sin su presencia.

Al día siguiente Yuu parecía de muy mal humor, Alma trataba de hablarle sobre su temperamento aunque no fuera escuchado. Allen también parecía convencido a no volver a cruzar palabra con él, el castigo parecía que no terminaría hasta que finalizara la semana de clases, Alma estaba sentado en un puesto entre ambos analizando la situación, sobre lo que podía y no podía hacer.

- Algo huele delicioso- escucho una voz. Allen se había sobresaltado, el también lo había escuchado lo que fuera eso.

Algo se comenzaba a arrastrar dentro del salón, era algo sin forma definida, emitía quejidos al tiempo que se arrastraba. Estaba seguro de que esa cosa no solía salir del cuarto de depósito. Allen parecía hacer un esfuerzo sobrehumano para ignorarlo pero al sentir que esa cosa le tocaba un pie se levanto de su asiento asustado.

- ¡Allen por acá! - Alma le grito para que corriera a la salida, Allen iba a moverse, si se iba solo podría escapar pero dejaría al bastardo de Kanda a merced de esa cosa.

- ¿Tan temprano te vas? - le había dicho algo burlón. Allen no le respondió, le tomo de la muñeca de imprevisto y lo hizo correr a la puerta.

- ¡Suéltame! - Kanda jalaba su mano pero Allen lo agarraba con más fuerza

- Vámonos de aquí - dijo Allen siguiendo a Alma

Corrieron por los pasillos hasta que llegaron a la entrada, ambos pararon agitados.

- ¿Estás loco?! si querías librarte del castigo te hubieras largado solo

- ¡No es eso! y no estoy loco! había algo en el salón! - dijo Allen mirando a todos lados como si esperara que el espectro los hubiese seguido.

Alma le había dicho que era su mejor oportunidad para escapar, esa cosa se novia algo lento y lo mejor era irse antes de que anocheciera por completo, después de todo los espectros que habitaban el edificio no tardaban en salir.

- Claro que no, solo tu y tu ridícula paranoia. Algunos rumores dicen que no andas muy cuerdo después del ataque.

Allen trato de calmarse - No estoy loco, solo se que debemos irnos cuanto antes sino... - el sonido de algunas ventanas rompiéndose cerca de ellos llamo su atención, esa cosa se acercaba nuevamente. -Alma no me dejara en paz si te dejo morir aquí como un idiota- dijo finalmente para arrastrarlo a la salida.

- Deja de usar a Alma - Kanda le dio un manotazo cuando estuvieron fuera de la escuela

- ¡¿Qué no escuchaste las ventanas?

- Tal vez las rompieron los chicos de béisbol...

Alma se jalaba la cara, sabía que su amigo era necio, pero jamás le había importado tanto como hasta ahora.

- Estás loco - dijo Kanda y comenzó a caminar

Allen lo jaló del cuello de la camisa y lo hizo bajar hasta su altura.

- No... estoy... loco... - dijo con los dientes apretados

- Entonces deja de actuar como si lo estuvieras - dijo Kanda zafándose

- Alma está aquí - dijo Allen señalando el lugar donde Alma le hacía señas para que no dijera nada.

Kanda entrecerró sus ojos diciéndole de manera silenciosa "loco", Allen se desesperaba porque no tenía manera de demostrarle que Alma estaba allí, trataba de pensar rápido.

- Dile a Yuu que si no salen de aquí no le diré donde esta mi colección secreta de mayonesa.

Allen miró dudoso a Alma - Alma dijo que si no nos marchamos de aquí no te dirá donde está su colección secreta de mayonesa.

Kanda le miró sorprendido, por un momento bajó la guardia, los cristales a su lado se rompieron, esa cosa estaba a punto de atraparlos entonces salieron del edificio. Kanda deshizo bruscamente el agarre que Allen tenía en su brazo.

- Mis cosas se quedaron adentro.

- Puedes buscarlas mañana, no es seguro volver pero allá tú - dijo Allen que ya perdía la paciencia - Me voy - Allen estaba cansado y entonces Kanda le detuvo.

- ¿Como sabes de la colección secreta de Alma? él nunca se lo había mencionado a nadie más.

-Alma me lo dijo, creyó que con eso podría convencerte - Allen miraba la ventana y como se arrastraba aquella criatura. Podría darle un ataque al corazón.

- Voy por mis cosas - dijo Kanda mirándolo con sospecha. Paró un momento y miró a Allen. El espectro babeaba y gritaba lo delicioso que olían esos dos chicos

- Alma... ¿Dónde está mi tatuaje? - dijo sorprendiendo a Allen. Alma se quedó de piedra. Yuu le estaba hablando.

Alma vio a Allen y le dijo la respuesta.

- En tu pecho- dijo no muy seguro, desconocía por completo que Kanda tuviera tatuajes encima.

La expresión en el rostro de Kanda era indescriptible por un momento.

- Dice que nadie más lo sabía, que eras muy cuidadoso incluso cuando te tocaba cambiarte de uniforme en gimnasia por eso nadie lo sabría y que Allen no está loco, ¿eh? - se calló al ver que había repetido textualmente lo que Alma le decía.

Kanda se llevo una mano a la cabeza - Suena como ese idiota.

- ¡Oye! - Alma se quejó.

-¿Entonces puedes ver a Alma?

- Algo así, siempre anda junto a ti - Kanda miro a su alrededor- Si no supiera que falleció creería que es un estudiante mas.

-Maldición- escucho mascullar a Kanda algo molesto, no lograba entenderlo del todo, no debería estar feliz porque su mejor amigo estaba allí para él?

- ¿Ahora me crees?- dijo Allen con expresión de urgencia- no dejes que vaya, esa cosa está cerca - le dijo Alma a Allen. - no lo sé... Espera aquí, iré por mi mochila - dijo Kanda aun sobresaltado.

- Alma no quiere que vayas, hay otro fantasma, pero no es bueno - dijo Allen acercándose a Kanda. Kanda le hizo una seña donde daba a entender que Allen estaba actuando como loco y se metió a la escuela.

- ¡Yuu! - Alma corrió tras él.

Allen no quería volver a entrar allí, ¿es que acaso Kanda no entendía el significado de peligro? Podría simplemente irse como si nada estuviera pasando después de todo Kanda no le caía bien del todo, pero no podía ser un bastardo cruel como Kanda.

Se encontró volviendo al interior de la edificación escuchó sonido de cristales rompiéndose, sabía que cosa seguramente iba por Kanda, era tan terco.

Llegó al segundo piso donde habían dejado sus cosas, escuchó el grito de Alma, se apresuró encontrando que Kanda estaba pegado contra la pared, esa cosa le tenía tomado del cuello.

- ¡Kanda!- trató de hacer algo tomó una silla para atacar esa cosa, Kanda le gritó que se apartara y entonces sacó algo de su mochila, de pronto aquella criatura comenzó a emitir quejidos de dolor mientras se desvanecía.

La criatura retrocedió maldiciendo. Kanda sacudió su mano. Estaba mojada.

-¡¿Dónde está?! - gritó Kanda a Allen- ¡Justo enfrente! - dijo Kanda lanzó la botella que tenía en la mano. Le tomó a Allen de la muñeca y salieron corriendo mientras la criatura se revolcaba gritando y lanzando los pupitres mientras su piel sacaba humo por las quemaduras de agua bendita.


NOTAS: Wow! Un capitulo con algo de acción, Katou se había perdido por un tiempo,- las vaciones en la isla tropical con los gatos pagos y hombres en tanga no son todos los días- así que para compensar espero que este captiulo les haya agradado, ya Kanda y Allen se van acercando más y más…

P.D falta poco para el 220 *llora de emoción*