Disclaimer: todos los personajes de Naruto son de Kishimoto


Posibilidades

Abrí mis ojos, lo primero que encontré fue a Naruto con aquel semblante tan calmado y sereno… lentamente, salió del trance en el que lo tenía, entregándome su mirada; sonrío ampliamente.

―Recuerda lo que me prometiste Ino-chan ―palabras animadas salieron de su boca. En cualquier otra situación probablemente hubiera respondido fastidiada o resignada. Trague grueso, controlando cuanto podía mis emociones.

―No te preocupes, ten por seguro que cumpliré con mi palabra ―respondí sonriéndole y acariciando sus cabellos tal cual niño―. Tengo que presentar un informe a Tsunade-sama ―le explicaba mientras me levantaba.

―Ino-chan, ¿Todo bien? ―preguntó Naruto incrédulo ladeando su cabeza, asentí y me sonrío de vuelta. Le pedí que se acomodara de nuevo en su cama que pronto regresarían atenderlo. Obedeció, metiendo sus piernas nuevamente en la cama y cubriéndose se despidió agitando su brazo antes de dejar reposar su cabeza sobre sus manos y almohada.

Salí de la habitación cerrando la puerta detrás de mí. Suspiré para aliviar un poco de la opresión en mi pecho… Pero escuchar la voz de Hinata preocupada no me ayudo en mucho. Engañar a Naruto en ese estado era bastante fácil, engañar a ninjas de alto rango, y en especial a alguien tan observadora como Hinata es una tarea titánica.

―Me gustaría decir que sí… ―respondí a su interrogativa cabizbaja, sin encararla, sin encarar a nadie―… Denme veinte minutos, luego presentare mi informe acerca de Naruto. Con su permiso ―mi aptitud no era precisamente la más profesional de todas… Pero creo que todo hubiera sido mucho más fácil si no hubiera estado Hinata en ese momento. Como podía decirle que existía la enorme posibilidad de que el Naruto correspondió a sus sentimientos… Estuviera muerto.

.

oOoOo

.

Llegué a una de las oficinas del sector, entré y me encerré de inmediato, dejándome caer sentada, vacié mis pulmones, aligerando la opresión de mi pecho.

―Naruto-kun… ―Musité, aun asimilando lo que había contemplado en su mente.

«¿De verdad es tan grave?» preguntó Kurama intrigado. Suspiré.

―Las únicas ocasiones donde he visto este tipo de cosas, ha sido en pacientes que se les ha destrozado el cerebro, que han tenido esa área específica del cerebro lastimada a tal punto que la palabra "curar", se traduce a "reconstruir".

«Si es así, ¿Porque Naruto sigue siendo Naruto? Es decir, si sus memorias estuvieran en tal mal estado, ¿Naruto no debería ser más como un niño recién nacido? No debiera de poder hablar en primer lugar ¿no es así?» cuestionó Kurama con un argumento perfectamente válido.

―En primer lugar Kurama, no me siento con ganas de explicar esto dos veces. Si quieres conocer mi diagnóstico, espera que lo presente a los demás. Y segundo… ―guarde silencio por un momento, respire profundo―… Gracias.

«¿Huh?»

―La razón por la que Naruto se encuentra vivo en primer, es gracias a las habilidades regenerativas que le otorgas, alguien que hubiera sufrido de semejante daño hubiera muerto en el acto…

«Si el chico muere, yo muero con él »respondió Kurama con cierto grado de arrogancia. Después de estar compartiendo varios meses con él, sabía que ese comentario no era más que apariencia. Solté una risa divertida.

―Así haya sido solo por eso, gracias de todas maneras. Ya perdimos suficientes amigos y familiares en la guerra y los eventos de la luna como para perder a otro más… ―respire profundo, lentamente, la sonrisa en mis labios tomaba se convertía en una línea recta… Me gustase o no, tenía que reportar lo que acaba de ver… Quizás la parte más difícil de ser médico. Existía la posibilidad de que Naruto regresara a ser quien fue alguna vez, pero también de que ese Naruto se haya perdido para siempre. Y mi trabajo era pronunciar eso.

―Sera Idiota ―musité triste.

«Si no lo fuera, no sería Naruto» comentó Kurama divertido. No pude evitar sonreír.

.

oOoOo

.

Después de media hora de preparación finalmente me reuní con Hokage-sama y el resto del grupo. Nos encontrábamos en la oficina de Tsunade-sama de dicha sección: una sala grande en la cual Tsunade-sama se encontraba sentada en su escritorio y todos los demás, exceptuando al Hokage-sama; estábamos sentados en medio de la oficina.

―Muy bien Ino, habla; ¿Que viste dentro de Naruto? ―fui interrogada de inmediato de manera secante y severa por Tsunade-sama. Supongo que me lo tenía merecido por ser tan descortés y poco profesional hace una media hora. Respire hondo, me levanté y camine hasta el escritorio de Tsunade-sama, giré sobre mis talones, encarando a los demás presentes.

―Primero que nada… Quiero dejar muy en claro lo siguiente, que se tengo en cuenta la posibilidad de que: Naruto como lo conocemos ha dejado de existir. ―mis palabras era fuertes, firmes y no transmitían ningún tipo de esperanza (no intentaba transmitirla tampoco). Claro está, estaba siendo lo más gentil posible, y no lo suficientemente cruda como para decir que Naruto como lo conocíamos había muerto. Las reacciones que me conseguí eran las que imagine: Salvo por Hinata, todos mostraron asombro y se quedaron sin habla. Hinata cubrió sus labios y sus ojos tornaron llorosos en ese instante.

―Ino, no crees que… ― pronunciaba Shizune, pero la interrumpí.

―Dije se tenga en cuenta esa posibilidad, no quiere decir que es un hecho. Sin embargo, debido a las condiciones en las que se encuentra la mente Naruto, es posible que tengamos que afrontar eso como un hecho y acostumbrarnos a este "nuevo" Naruto.

―En-como… ―tartamudeaba Hinata tratando de formula un pregunta, levante mi mano pidiéndole que se esperara, de inmediato saque un pergamino del bolso de mi cadera y lo coloque sobre la mesa.

―Este pergamino representa las memorias de Naruto ―pronuncié con voz potente, de inmediato saque un retazo que había cortado antes de presentarme, en el cual tenía un texto cualquiera escrito― Y este pedazo de aquí, representa las memorias actuales de Naruto.

―En otras palabras, parte de tu diagnóstico inicial fue correcto ―aclaró Tsunade-sama, giré para verla y asentí. De inmediato, me dispuse a aclarar cualquier duda.

―Tal cual había previsto, las memorias de Naruto se encuentran aisladas. Sin embargo, Naruto es capaz de retener y aprender, recuerda todo lo que ha sucedido desde que despertó hasta ahora. Desde ese punto de vista, Naruto se encuentra bastante bien.

―Si es así, con reparar esa área lastimada, podríamos reconectar las antiguas memorias de Naruto con las actuales y recuperarlo como tal. Ya lo has hecho antes Ino ―comentó Sakura, y no era mentira. Naruto no era mi primer paciente con problemas de memoria o en sufrir amnesia, era procedimiento que ya había realizado antes.

―El problema verdadero radica en las memorias de Naruto, ¿no es así Ino? ―comentó Tsunade, quien si entendió a lo que me refería.

―Exacto, y eso es porque… ―solté el pergamino, dejando que rodara escritorio abajo, revelando su contenido, dejando a todos quienes lo vieron sin habla―… Estas son las memorias de Naruto. ―salvo por unos pocos Kanjis, el pergamino estaba prácticamente en blanco.

―Es… ¿Es esto una broma? ―cuestionó Sakura, entregándome una mirada llena de terror.

―Eso quisiera ―suspiré―. Las memorias de Naruto son básicamente inexistentes, no existe nada, NADA de su pasado en estas. Por eso quiero que se tenga en cuenta la posibilidad que ya mencioné anteriormente.

Cuando abrí mis ojos encontré a Hinata temblando, Sakura tuvo que ayudarla a evitar desfallecer. Si para mí descubrir esto fue impactante, no podía imaginarme por lo que estaba pasando ella.

―Pero, si no existe nada de las memorias de Naruto, ¿Porque sigue siendo "él"? ―me interrogó el Hokage.

―Las memorias no tienen nada que ver con nuestra personalidad. Si bien nuestras experiencias tienden a forjar nuestro carácter y ser, NO lo dictan del todo. Si fuera por eso, Naruto debió de haber sido algo similar al Kazekage Gaara cuando lo conocimos, todos los Jinchurikis debieron ser similar a Gaara ya que comparten un pasado muy similar; el cual es un lleno de desprecio por ser quienes son ―aclaré la pregunta de nuestro Hokage, ahora dirigía mi mirada a los demás.

―Nuestra personalidad es dictada por otra área de nuestro cerebro, no la que se encarga propiamente de nuestra memoria; por eso es que seguimos viendo a Naruto. Hay elementos de nosotros que son tan propios como tal, que incluso después de sufrir amnesia seguimos demostrándolos.

―Por eso es que Naruto sigue siendo un escandaloso y le gusta el ramen, son características muy propias de él ―acotó Shizune, asentí a su respuesta.

―Frente a nosotros tenemos a Naruto en su forma más pura, un Naruto sin tocar ni ser alterado por nada ni nadie salvo por los dones con los que nació. ―agregué al comentario de Shizune―. La razón por la que Naruto puede comunicarse, hablar, entender y hacer lo que aún haces, es porque el resto de su cerebro no sufrió tanto daño como su memoria, y en tal caso; es gracias a las habilidades regenerativas otorgadas por Kurama, y a la rápida intervención de Sakura y Tsunade-sama es que aún tenemos a Naruto vivo en primer lugar. ―un silencio incomodo se hizo presente, uno que rompió Hinata en un leve susurro:

―Ino-chan… Realmente, ¿Realmente no hay manera de recuperar a Naruto?

―Dije que era una posibilidad… No que era la única ―respondí tan firme como se me fue posible. No quería darle falsas esperanzas a Hinata.

―¿A qué te refieres Ino? ―me interrogó Tsunade-sama, giré para observarla y comenzar mi explicación.

―Sonara difícil de creer, pero la conciencia de Naruto se encontraba "fragmentada" dentro de su propia mente. Si eso fue así, también existe la posibilidad de que…

―De que las memorias de Naruto se encuentren igual de fragmentadas en su mente ―acotó Kakashi-sama, asentí entregándole la mirada.

―La condición de Naruto no es nueva para mí, sin embargo; es una que solo he visto en pacientes cuyo cerebro ha sido básicamente destruido… Por lo menos en cuanto a la pérdida de memoria se refiere ―aclare para dar entender que no todo estaba perdido. Tome la punta del pergamino, así como el retazo que tenía cortado, junto al extremo del pergamino que aún reposaba en el suelo― Reparar el daño entre sus memorias, el permitirle a Naruto reconectarse con aquellas que no puede acceder. El problema se presenta en recuperar las memorias perdidas.

―¿Nunca lo has hecho verdad? ―comentó Tsunade-sama, me vi obligada a negar, esta suspiró― Sin embargo, sé que has tratado casos de amnesia… Y he visto algunas de las cosas que han sucedido en esos casos. ―agregó Tsunade adelantándose a mi explicación.

Existían varias posibilidades para Naruto en este caso:

-La primera y obviamente, la mejor de todas seria que yo encontrase la forma de restaurar los recuerdos de Naruto, reparar el daño en su memoria y que esto nos regresara al Naruto que conocíamos.

-La segunda posibilidad era que, aunque pudiera restaurar sus recuerdos y reparar el daño, Naruto no regresara y nos quedáramos con este "nuevo" Naruto. Comentario que produjo preguntas como era de esperarse.

―Se debe a que este "nuevo" Naruto es exactamente eso, una nueva "persona" dentro de Naruto ―aclaré… Aunque no mucho, todos los que estaban frente de mí mostraron algo de confusión, la única que puedo aseverar no debió mostrar confusión fue Tsunade-sama, ya que ella trajo el tema a la mesa.

―Este Naruto es una nueva identidad, una que está ganando experiencias, generando sus propios gustos y memorias, es alguien desvinculado al Naruto que conocemos. ―explicaba cuando Kakashi-sama acotó:

―En otras palabras, este es "otro" Naruto… Por así decirlo, es una segunda personalidad.

―Exacto ―asentí firme―. Existe la posibilidad de que las memorias de Naruto no lo afecten como tal, que la persona de "Naruto" no emerja cuando, Y en el caso de que encuentre la forma de restaurar sus recuerdos.

―Pero Ino-chan… Si nos referimos a recuerdos, creo… Que todos tenemos lo recuerdos de Naruto por lo que sucedió en la cuarta guerra, ¿no es posible…? ―exponía Hinata un punto muy válido, y uno al que yo quería llegar. La interrumpí tomando su idea.

―No es posible, y es exactamente por eso que, es posible que no recuperemos a Naruto aún que recuperemos sus recuerdos. ―aclare―. Podemos tener parte de los recuerdos vividos de Naruto, pero esas imágenes están mezcladas con cada una de nuestras emociones; es el equivalente al haber leído un libro o visto una película. Podemos haber sentido empatía, lastima o cualquier otra cosa cuando vimos esas imágenes, pero esa es nuestra experiencia, no la de Naruto; esos recuerdos no llevan la carga emocional que Naruto experimentó cuando los vivió.

―Obviamente, quien tiene esa experiencia como tal no es otro más que el Naruto "original" ―comentó Tsunade-sama―. Mientras que el Naruto "actual" no percibiría la misma carga emocional porque él no está viviendo eso, ni vivió eso como tal. Tampoco que este experimentando nada similar. ―concluyó de manera muy acertada.

El tercer caso era quizás el más problemático de todos, uno donde los dos "Naruto" existieran a la vez, donde se diera un caso de personalidades múltiples. En estos casos, existían varios posibles escenarios:

-El primero como tal sería que una personalidad dominara a la otra, ambos existirían al mismo tiempo, pero una de ellas (difícil saber cuál de las dos) sería con la que nos relacionáramos y la que tomaría las decisiones y acciones del cuerpo.

-El segundo caso sería en el que existiese un conflicto entre ambas, lo cual podría llevar a una confrontación de ambas personas y por consiguiente a la erradicación de una de estas, o inclusive de ambas.

-El tercer y último caso sería en el que ninguna de las terminara existiendo, sino que naciera una nueva a partir de las otras dos.

―Ino-chan… ¿Estos son casos que ya has visto antes? ―preguntó Hinata curiosa.

―Sí y no… ―respondí de inmediato―…Si porque los he visto, No porque ninguno de mis pacientes a tenido un "borrón y cuenta nueva". Incluso hasta un recién nacido tiene recuerdos; que eventualmente no pueda acceder a ellos es otra cosa, pero los tiene. Naruto… No; está básicamente en blanco. Todo lo que he planteado es una factible, siendo el Naruto "actual" el último caso, el cual sería que no pudiera recuperar sus memorias y nos quedásemos con este Naruto.

―En otras palabras, la posibilidad de recuperar a Naruto como tal son aproximadamente del dieciséis por ciento… ―comentó Tsunade-sama.

―¿Y si lo dormimos? ―peguntó Shizune. Entendía perfectamente porque planteaba eso, evitar que la personalidad actual de Naruto creciera y se desarrollara podría aumentar las posibilidades de recuperar a Naruto, pero eso era algo que estaba fuera de la mesa.

Dormirlo, o inducirlo nuevamente a un coma… lo cual sería irónico en este punto; sería por mucho peligroso. Lo único que hubiéramos logrado con ello hubiera sido enfurecer a un niño con el poder para destruir medio planeta.

La persona que actualmente habita el cuerpo de Naruto ya es consciente de su propia existencia. Al aislarlo de esa manera, le estaríamos dando el mismo trato que sufría Naruto cuando pequeño, si no que uno peor. Sin nadie a quien recurrir salvo por Kurama, inevitablemente terminarían naciendo en él emociones obscuras como el odio y el rencor; si le sumamos a eso el poder propiamente de Naruto Y el de Kurama… Tendríamos en las manos alguien igual, sino que es peor que el mismo Madara Uchiha. Por lo menos Madara buscaba undirnos en mundo de fantasias, en un sueño eterno. Naruto no haría eso, no. Naruto sería un ser lleno de odio y rencor que ni siquiera conocería lo que significa la palabra "cariño" o "amor".

―… por eso, ponerlo a dormir nuevamente no es una opción; es tanto peligrosa, como éticamente incorrecta. ―terminé mi explicación. Pude escuchar una extraña risa casi sarcástica en mi cabeza, sabía muy bien que Kurama estaba escuchando todo lo que hablaba en estos momentos.

«¿Me equivoque en algo?» le pregunté confundida.

«Exactamente por eso me rió niña, no te equivocaste en nada…» comentó divertido… Lo me produjo un horrible escalofrió.

«Naruto no está escuchado esto… ¿o sí?» pregunté aterrada

«Soy cruel, pero no tanto como para hacerle eso al chico.» interrumpió Kurama―. No mientras mantengas tu palabra de ayudar a regresar a Naruto a la normalidad.»

―Por cierto Ino ―las palabras de Kakashi-sama me sacaron de mi conversación con Kurama, consiguiendo nuevamente mi atención― ¿Qué promesa le hiciste a Naruto?

―Que lo llevaríamos a comer a Ichiraku ¿Por qué pregunta?

―¡¿Qué cosa?! ―cuestiono Tsunade-sama con un tono desaprobatorio.

―De hecho, que Naruto se relacione con más personas es bueno Tsunade-sama ―giré para observarla.

―¿No me digas que hiciste esa promesa con ese fin?

―No… Lo hice para que dejara de hacer pucheros y me dejara trabajar ―respondí a su interrogativa. No tan solo ella terminó mostrando resignación, escuche una risita por parte de Kakashi-sama, y unos comentarios muy por lo bajo de Shizune y Sakura.

―Naruto no está enfermo como tal, él ya lo sabe…

―Por lo que tú le dijiste ―fui interrumpida nuevamente por Tsunade-sama, quien me entregó una mirada de reproche… Quizás fui un poco apresurada en decirle a Naruto que no estaba enfermo como tal, pero ya estaba hecho y no había vuelta atrás… De hecho si lo había. Pero no sin molestar a cierto zorro de nueve colas y perder toda la confianza de Naruto.

―En estos casos, es necesario hacer que Naruto interactúe con otras personas, es posible que algún contacto o comentario de alguien pueda despertar algo en lo blanco de sus memorias. Sin embargo… ―acoté, consiguiendo que Tsunade-sama frunciera el ceño y regresando la mirada a los demás presentes―… Es importante hablar con los demás antes dejar salir a Naruto. No hay que hacerlo sentir distinto, no hay que aislarlo por ser quien es en estos momentos, eso podría hacer que Naruto se sintiera hostil a nuestros intentos de recuperar sus memorias.

―Ino-chan, cuando te refieres a los demás…

―Me refiero a Sai, Sasuke, Kiba, Shino, tú familia… Todos con los que Naruto se relacionaba de manera constante. Tengo que explicarles la situación de manera detallada.

―Me parece bien ―pronuncio Kakashi-sama de forma alegre, atrapando mi atención― Sakura-chan, necesito que hagas una lista con que incluya a todos los gennins de tu generación y las personas con las que Naruto solía relacionarse. Shizune, cítalos para mañana para que Ino pueda explicarles la situación.

―En ese caso… ―pronuncio Tsunade-sama algo fastidiada por las palabras de Kakashi, no entendía por qué―. Ino, quiero un plan para Naruto, quiero que me presentes que tratamiento piensas aplicar en él, quiero todos los detalles por escrito antes de que termine el día. ―asentí de inmediato con una sonrisa decidida.

―Si vamos a darle de alta a Naruto, vamos a necesitar quienes cuiden de él. Hinata… ―llamó Tsunade-sama, cuando giré, encontré a Hinata toda asombrada y firme en su asiento― No te importaría cuidar de Naruto ¿o sí? ―Hinata negó de inmediato toda sonrojada.

―Pa-¡Para nada Tsunade-sama!

―¿Alguna objeción hasta ahora Ino? ―no entendí el porqué de la pregunta, pero no entregué ninguna como tal.

―Bueno… Supongo que es todo por ahora ―pronunció Kakashi al tiempo que aplaudía―. Ino, habla con Naruto y dile que lo llevaran a comer a Ichiraku dentro de unos días cuando tengamos todo listo para darle de alta, ya que tú fuiste quien hizo la promesa. No queremos que forme otro berrinche, ni tampoco causarle más daño a su cabeza ―pude ver los ojos de Kakashi fijarse aún lado, en dirección hacía una Tsunade-sama fastidiada… Podía hacerme una idea de lo que había pasado Naruto la semana que estuve fuera de la aldea.

La reunión había concluido. Shizune y Sakura se retiraban a realizar sus deberes, Kakashi se quedó hablar con Tsunade-sama mientras que yo salía y espere afuera a Hinata.

Cuando salió la llamé y ella respondió. Le hice unas señas para que siguiera a otro pasillo, uno menos transitado que en el que nos encontrábamos. Me siguió.

―Necesito hablar contigo Hinata. ―pronuncié firme mientras la encaraba.

―¿Huh? De que Ino-chan.

―De Naruto, tengo que darte algunas indicaciones para cuando vayas a cuidarlo, además… ―mi voz se apagó un poco. Suspiré, realizar esta pregunta no era precisamente fácil―… Necesito saber que sucedió entre ustedes dos durante la misión de rescate.

Los ojos de Hinata se abrieron de golpe e inmediatamente se mostró cabizbaja.

―Puedo hacerme solo unas ideas de lo que sucedió, pero es más que obvio que Naruto finalmente correspondió a tus sentimientos ―Hinata se encogió entre sus hombros ante mis palabras―. Por eso necesito que tengas muy en claro que éste Naruto, no es el Naruto que correspondió a tus sentimientos Hinata… ―pronuncié firme, Hinata se encogió aún más, apretando sus puños con cada palabra que salía de mi boca.

―¡Pero! ―poseé mi derecha sobre su hombro, consiguiendo que sus perlas, llenas de lágrimas amargas se posaran sobre mí, encontrando la pronunciada y honesta sonrisa que le entregaba―… Voy hacer todo cuanto pueda para devolvértelo… Eso, tenlo por seguro.

Pude verla contener su llanto, lo que no pudo contener fue la emoción, lanzándose a mí para abrazarme. Un "gracias" fue lo único que salió de sus labios. Hasta hace unos momentos me encargaba de dejar claro que existía una enorme posibilidad de que Naruto hubiera muerto… Para luego darle un leve aliento de esperanza a Hinata de recuperar al amor de su vida…

Sonara incoherente e irónico, pero esa pequeña luz que le acaba de entregar podría ayudar en algún futuro si fallaba. Y no que mi intención fuera fallar, ¡No! En ese momento estaba dispuesta a dar mi cuerpo y alma con tal de ayudar a Hinata, a mi amiga... Y fue ese deseo de ayudar, los valores que mi padre se encargó de inculcar en mí persona, de respetar y hacer valer los lazos con mis amigos… Lo acaba de condenarme sin darme cuenta cuando pronuncié esa única y alentadora palabra…


Bueno, eso es todo por ahora, sé que él capitulo ha sido un poco técnico, pero es necesario. Espero que lo hayan disfrutado. Como siempre estare esperando sus reviews que me ayudara a saber que piensan :)

Sin más que decir, se despide su amigo AM, hasta la proxima :)