Disclaimer: nada que les resulte familiar me pertenece. Los personajes son de Stephenie Meyer. Yo solo juego con ellos.
Gracias mil por reviews, me alegran el día y me animan a escribir.
Capitulo 4
Volterra
Salimos de la biblioteca y no encaminamos a la entrada del castillo, Isabella tenía los ojos rojos parecía que había estado llorando, se me encogió algo por dentro.
--Ya el equipaje de la princesa esta en el carruaje, cuando usted disponga nos podemos marchar—me dijo Ben uno de mis soldados de mayor confianza.
--Bells!!—dijo Emmet tomando a su hermana en brazos dándole un abrazo
--Em… no..me dejas …respirar—le dijo ella
Él la deposito con suavidad en el piso, mientras ella lo abrazaba por la cintura.
--Emm te voy a extrañar mucho, eres el mejor hermano que he podido tener. Te quiero mucho—le dijo en un susurro quebrado.
--Bell, no hay nadie mejor que tú en el mundo, recuerda eso siempre. Te quiero más que a mi vida, si alguna vez cambias de opinión o pasa algo, siempre estaré para ti.—le dijo mirándome directamente a los ojos, pude notar la leve amenaza en sus palabras.
--Escríbeme Em y dile a Rose que se cuide mucho. Los veré en pocos días.—le dijo dándole un beso.
Emmet la llevo hasta el carruaje ayudándola a subir. Ella se acerco a la ventanilla y saco sus pequeñas manos para tomar las de él.
--Em…--dijo ella pero las fuerzas la abandonaron, de sus ojos empezaron a escapar lágrimas gruesas. Su hermano se las enjugaba.
--No llores Bells. Edward te va a cuidar, sino se las verá conmigo.—le dijo dándole un beso en la frente.—ya váyanse-- me dijo podía ver que estaba luchando con las lagrimas.
--Hasta pronto Emmet, cualquier cosa que necesites ya solo envía una misiva y lo resolveremos.
Estrechamos las manos, mientras la muchacha que Isabella pidió llevar a Volterra se sentaba junto al cochero.
--Yo me encargo de tu caballo, Edward. Creo que deberías ir en el carruaje con la princesa—me dijo Jasper en voz baja. Yo asentí antes de subirme al carruaje.
Cuando cerré la puerta tras de mí, vi que Isabella tenía la cabeza gacha y con las manos apretaba la falda de su vestido. Me senté junto a ella. Isabella se movió lo más lejos que le permitía el carruaje. Deje escapar un suspiro.
--Todo estará bien, te lo prometo. Llegara el momento en que consideres Volterra tu hogar.—le dije acercándome a ella un poco, no mucho para que no incomodarla.
--Por que yo?—dijo en un susurro
--Perdón?—no entendía a lo que se refería.
--Por qué me eligió a mí, soy solo una chiquilla, no soy nada agraciada, nunca he salido de palacio solo para ir al prado donde me encontró y a la plaza cuando era el festival de las flores.
Eso me tomo por sorpresa.
--Isabella, eres una mujer muy hermosa, solo supe que eras tú cuando te vi en el prado, no sé cómo explicarte, fue algo extraño nunca me había sentido así yo….
Fui interrumpido por un grito sordo proveniente del campo por donde pasábamos
--BELLA, BELLA NO TE VAYAS!!!
--Jacob—dijo ella suavemente y otro torrente de lágrimas volvió a correr por sus mejillas.
Yo mire por la ventanilla del carruaje y lo vi corriendo en nuestra dirección mientras gritaba una y otra vez lo mismo. Cerré con fuerza la cortina, es que este tipo no se da por vencido.
--Su alteza que hacemos?—pregunto Ben poniéndose a la altura de la ventanilla con su caballo.
Estaba a punto de responder cuando sentí una pequeña mano alrededor de mi muñeca.
--Por favor, no haga nada, nunca podrá darnos alcance a pie tiene una lesión en una de sus piernas—me dijo mi ángel con voz ahogada por las lagrimas
--Solo ignóralo Ben—le dije sin apartar la vista de la cara de mi ángel, ella dejo escapar un suspiro de alivio.
--Gracias su alteza—me dijo antes de voltear su cara para que no la pudiera ver. Quería acercarme a ella, consolarla.
Tome una de sus manos entre las mías, ella se volteo a verme, pude ver sorpresa, dolor y miedo reflejados en sus hermosos ojos.
--Isabella, no llores por favor—le dijo limpiando sus lagrimas con mi mano libre, ella tembló bajo mi roce.—todo estará bien, te lo prometo, no dejare que nada malo te pase.
Ella solo asintió y volvió a mirar por la ventanilla. Con el paso del tiempo pude ver que su respiración se hacía acompasada.
Mi ángel se había quedado dormido después de que tanto llorar, me dolía verla así. Su cabeza estaba recostada contra la ventanilla del coche, se veía incomoda. Me acerque suavemente a ella y la tome en mis brazos para que estuviera incomoda, su cuerpo era tan pequeño, la atraje hacia mi pecho, mientras acariciaba sus cabellos, se veía tan indefensa, yo sentía la necesidad de protegerla contra todos y contra todo.
--Em cuidado viene nuestro padre, corre—dijo murmuro mi ángel en sueños, sentí su corazón acelerarse ya que la tenia fuertemente sujeta contra mi pecho su respiración se agito haciendo que su pecho subiese y bajase con rapidez.
Sabía que el rey Charles era un hombre duro y que nunca mostro sus sentimientos, si es que los tenia. Pero pensé que sería con sus hijos como era con todos los demás, no había otra explicación para el miedo de mi ángel en sus sueños. Quisiera alejar todos sus demonios, pero no sabía si ella me lo permitiría.
Ya había amanecido cuando nos detuvimos.
--Edward, llegamos a una posada, me parece que Isabella necesitaría comer y beber algo antes de seguir nuestro viaje aun falta un día para llegar a Volterra y por muy cómodo que estas en este momento creo que deberías despertarla—me dijo Jasper con una sonrisa de complicidad, antes de alejarse del carruaje.
Enterré mi rostro en sus cabellos, para inhalar lo más que pudiera de su aroma, no sabía cuando la iba a volver a tener en mis brazos.
--Isabella, despierta tienes que comer algo—le dije suavemente al oído.
Mi ángel se empezó a mover, abriendo lentamente sus bellos ojos para encontrarse con los míos. Se sobresalto al notar que su pecho estaba presionado contra mi cuerpo.
--Su alteza, creo que este no es un comportamiento propio, es decir no tengo experiencia en esta área, pero este tipo de situaciones se deben dejar para la noche bodas—me dijo poniéndose de un color rojo obscuro.—lo menos que espero de usted es que me respete hasta esa noche—me dijo agachando la cabeza.
Tome su mentón entre mis manos haciéndola mirarme.
--No fue mi intención faltarte el respeto Isabella, estabas dormida y te veías incomoda, yo solo quise ayudarte, te juro que en ningún momento te trate con menos respeto del que te mereces. Te prometo respetarte hasta nuestra noche de bodas, Isabella por favor créeme que nunca me propasare contigo por favor confía en mí. –le dije con toda la sinceridad que podía.
--Yo nunca he confiado en ningún hombre que no sea Emmet, incluso ni siquiera en Jacob que es mi mejor amigo, a usted solo lo conozco desde hace poco y la primera vez que lo vi me mintió como puedo confiar ahora?—me dijo perforándome con la mirada
--Bueno técnicamente no te mentí esa vez en el campo, solo no te dije quien era—le dije con una sonrisa al ver su cara.
--Ocultar la verdad es lo mismo que mentir su alteza—me replico ceñuda parecía un gatito enojado.
Yo reí suavemente y ella apretó sus pequeños puños.
--Por que se ríe de mi?
--Por que te vez muy hermosa enojada—le dije suavizando la arruga que tenía en medio de la frente con uno de mis dedos, ella se sonrojo ante mi tacto—Te lo prometo Isabella, no te hare daño, solo te pido que vayas confiando en mi poco a poco, no creo que sea tan difícil. Podemos irnos conociéndonos mejor en estas dos semanas, podemos tratar de ser amigos para empezar, que te parece?—le pregunte
--Suena como un plan, su alteza—me dijo sonriéndome por primera vez desde que supo quién era.
--Bueno Isabella, que tal si empezamos con lo básico. Hola soy el príncipe Edward Cullen de Volterra en dos semanas me cumpliré 22 años, no me gustan los apodos, para mis amigos soy Edward –le dije extendiéndole mi mano.
--Soy Isabella Swan, princesa de Forks, tengo 16 años, no me gusta mi nombre completo por eso mis amigos me llaman Bella—me dijo tomando mi mano. Yo me incline para besársela, ella inmediatamente se sonrojo.
--Ahora Bella—dije mirándola a los ojos—si no te importa que te llame así claro está—ella asintió dándome su consentimiento—que te parece si desayunamos algo para luego partir a Volterra.
--Está bien, su alteza?
--Que tal si me dices Edward, si vamos a tratar de ser amigos, debes tratarme con menos formalidad—le dije bajando del carruaje y brindándole mi mano para ayudarla a bajar.
--Gracias, Edward—dijo agradeciendo mi ayuda, mi nombre en sus labios sonó a gloria, ya estaba deseoso de escucharlo nuevamente.
Jasper estaba sentado en una mesa tomando su desayuno, cuando escucho la puerta de la posada abrirse levanto la mirada para posarse en la mía, sonrió ampliamente al ver que Bella se veía más tranquila. Ayude a mi ángel a sentarse y yo me senté a su lado frente a Jasper.
Una mesera se apresuro a tomar nuestro pedido.
--Edward te molestaría si ordeno algo para Ángela, no creo que tenga dinero, para poder comprar algo, dudo que con las prisas haya podido tomar algo de la cocina de palacio—me dijo mi ángel tocando levemente mi brazo para llamar mi atención.
--No es ninguna molestia, Bella. Fue una descortesía de mi parte no pensar en eso.
Jasper hizo un movimiento con la mano y Ben se acerco con rapidez a nuestra mesa.
--Ben, serias tan amable de ir afuera y traer a la dama de compañía de la princesa para que tome algo de desayuno.
Ben salió presuroso por la puerta y a los pocos minutos vino siguiendo a la chica. La sonrisa de mi ángel se hizo notar, cuando su amiga se sentó a unas cuantas mesas de la nuestra junto con Ben.
--Muchas gracias, Edward.—me dijo sonriendo.
--Me alegra verla mejor su alteza—le dijo Jasper—después de tomar el desayuno, puedo pedir que le consigan algo de agua para asearse un poco, si así lo prefiere antes de emprender el viaje nuevamente en dirección a Volterra.
--Gracias príncipe Jasper, eso estaría bien, falta mucho para llegar a Volterra?
--Falta un día de camino desde aquí. Pero por favor llámame Jasper—le dijo él. Mi ángel sonrió y asintió.
--Y tú a mi Bella.
La mesera volvió con nuestras comidas, comimos en silencio de vez en cuando Jasper me lanzaba miradas, sabía que él quería hablar conmigo, pero no sabía exactamente sobre qué.
Hicimos los arreglos para que Bella se aseara. Ben escolto a Bella y a su dama de compañía a la habitación que habían preparado para ese propósito.
En cuanto nos quedamos solos Jasper me abordo.
--Edward, veo que las cosas entre Isabella y tu. Edward que pasara cuando lleguemos a Volterra?, estás seguro que podrás mantener la confianza que ella parece estar empezando a tener contigo.
--Jasper, creo que ya pasamos este tema días atrás—le dije apretando la mandíbula, porque siempre tiene que estar dudando de que la puedo cuidar.
--Mira Edward, después del reciente incidente con Jacob cuando tomamos camino. Le pregunte a Ángela sobre los gustos de Bella, para poder hacer su estancia más placentera en Volterra. Ángela me comento que Bella no tiene muchos a parte de la lectura, parece ser que el rey la tenia confinada al castillo y solo le permitía una cuantas salidas, ella al parecer se retrae fácilmente cuando se siente herida, que por lo general pasaba muy seguido en el castillo. Si la lastimas se va a encerrar en ella misma, Edward y tal vez nunca la vuelva a tener de vuelta, de la manera que la estas empezando a tener ahora.—me dijo mirándome seriamente.
--Jasper eso no va a pasar, no dejare que Bella salga herida por nadie, quien intente lastimarla se las tendrá que ver conmigo y no dudare en enviar a quien sea esa persona en el primer barco que salga del continente.
--Está bien Edward solo piensa lo que te dije.
Jasper dejo la conversación en cuanto vio que Bella regresaba. Mi ángel se cambio de vestido por uno color rosado pálido, hacia que su piel luciera aun más blanca dando la ilusión que fuera un ser irreal, su cabello estaba peinado recogido. Me levante en cuanto la vi, Jasper solo sonrió y movió su cabeza. Fui hasta ella y le ofrecí mi brazo, ella lo tomo. Ángela y Ben nos seguían. Una vez dentro del carruaje me senté un poco más cerca de ella que la primera vez.
Durante el viaje le hice varias preguntas, sobre sus gustos, descubrí que su gema favorita era la esmeralda, que no sabía bailar, que le gustaba la jardinería, decía que no podía caminar sobre una superficie plana sin encontrar algo con lo cual tropezarse.
Hice que el cochero se detuviera unas cuantas veces para que mi ángel pudiera estirar las piernas y comer un refrigerio que había pedido en la posada. Para mi sorpresa compartió parte de su comida con el cochero, Ben y Ángela.
Cuando retomamos el camino ya estaba cayendo la noche, note que mi ángel tenía un poco de frio. Ya estábamos cerca de Volterra y las noches eran más frías que las de Forks. Tome una cobija que había bajo la silla de enfrente y la abrigue con ella. Me dio las gracias y luego bostezo, podía ver que el cansancio la estaba venciendo.
--Bella, sé que no estás familiarizada con la cercanía de ningún hombre que no sea tu hermano, pero puedes recostarte contra mi hombro para que estés más cómoda, te prometo no hacer nada que pueda llegar a ofenderte, si te sientes incomoda con algo solo dímelo.—le dije pasando lentamente mi brazo sobre sus pequeños hombros dándole la oportunidad de que pidiera que me alejara.
Ella recostó mi cabeza contra mi hombro y cerró los ojos. A los pocos minutos su respiración se acompaso, cerré los ojos sintiéndome contento.
El sol me despertó cuando se coló por las ventanillas, había olvidado correr las cortinas anoche. Sentí a mi ángel removerse también, su cabello me hacia cosquillas en la mejilla, yo deseaba despertarme así todos los días.
--Buenos días Edward—me dijo mi ángel con voz tímida.
--Buenos días Bella—le dije dándole un beso en los cabellos.
Ella se separo de mí y se puso a mirar por la ventana.
--Ya llegamos?—me pregunto sin separar su vista del paisaje.
--Debemos estar en el palacio en unos 30 minutos, si miras hacia esas montañas lo veras. –le dije acercándome a ella y señalando la dirección del castillo.
--Es muy hermoso tu hogar—me dijo pero su voz sonó triste --Edward?
--Si Bella?
--Los nobles de Volterra, no se molestaran por que el príncipe heredero, se va a unir en matrimonio con la hija del rey Charles?
Le puse una mano en el hombro, haciéndola girar hacia mí.
--Bella, no te preocupes por eso, nadie puede juzgarte por que hicieron tus antepasados. Tú y Emmet son muy diferente a lo que siempre hemos conocido de los Swan. No tardaras en ganarte el corazón de todos, mi hermana y mi madre ya te adoran y aun no te han conocido. –me dio una sonrisa tímida.
--En verdad crees eso?—me pregunto y luego bajo su rostro.
--Claro que si, Bella yo jamás te mentiría—le dije tomando su rostro en mis manos
Ella sostuvo mi mirada como si estuviera buscando la verdad en ellos, luego me dio una gran sonrisa.
--Entonces creo que está bien.—me dijo antes de volver a mirar por la ventana.
--Te juro que algún día sentirás que Volterra es tu hogar.
Ella sonreía y le devolvía el saludo a los aldeanos que salían a vernos pasar, no podía quitar la sonrisa de mi rostro al ver la cara de estupefacción que ponían al ver que una princesa les saludaba de vuelta, ese tipo de comportamientos no estaba dentro del protocolo, pero a mí no me importaba en lo absoluto.
Pocos minutos después el carruaje se detuvo, me baje enseguida para ayudarla a bajar, la tome de la mano y le sonreí antes de decirle.
--Bienvenida a Volterra, tu nuevo hogar.
Ya llegaron a palacio que emoción que pasara? Yo si se ustedes adivinan?
Les dejo un adelanto del capítulo 5
Tranquilo, Edward, solo estoy apreciando la belleza de tu prometida. Además creo que tienes problemas mayores ahora mismo
Dum dum dum quien será? Que problema será el que tiene Edward que es mayor que alguien mirando a Bella?
No me manden a los Volturis, sino que déjenme sus reviews saben bien que son mi mejor pago.
Nos vemos en el próximo capitulo
