Disclaimer: los personajes de SCC pertenecen al grupo CLAMP
Sakura PDV
Hace un mes que Shaoran y los demás llegaron, pasó el almuerzo con alegría, con Shaoran, abrazada debajo de un cerezo, hasta que Meiling comenzó a reír.
-¡¿qué haces, Luna?!- preguntó a carcajadas.
-¿ya terminé no? Bueno ahora quiero dormir- dijo entre bostezos apoyando su espalda contra la de Meiling ambas soportaban el peso de la otra y entonces no hacían fuerza casi- ¿espalda con espalda como antes?- preguntó
-Claro-
-Ahora toca que cantes ¿verdad Tomo-chan?- pregunté
-Sí, Sakura- me respondió
-Ahora hay algo que me toca hacer a mí…-pronunció Shaoran, me tomó de las manos, me miró a los ojos y me preguntó- Sakura Kinomoto…¿Quieres ser mi novia? Nunca te lo pregunté-
-¡SIIIIIIIII!-
Me lancé hacia él y lo abracé.
Y la tierra comenzó a moverse, luego vibrar, y entonces comenzó a temblar. Yue apareció volando desde arriba de nuestras cabezas y nos atrapó en el momento que Shaoran saltó conmigo en brazos.
-Sakura, ¿está todo bien?- preguntó
-Sí eso creo pero… ¿Por qué tiembla la tierra?-
-Una magia muy poderosa está atacando en el templo Tsukimine, el árbol que solíamos usar para viajar en el tiempo salió disparado y cobró vida- explicó
-¡Tenemos que ir ahora mismo!- grité
-Kerberos viene en un momento- dijo secamente.
-¡Luna! ¡Hitszuso! ¡Tomoyo! ¡Mei…! ¿pero que…?- dije
-Mimy- explicó Luna y entonces noté a la gran criatura
-Hace mucho que no veo de tu tipo, Luna, tu guardiana …- dijo Yue
-Mimy – dijo la gran loba
-Todavía no es completamente mía, también es de Hien- sonrió
-Ah, no sabía que los chiquillos tuvieran energía femenina- espetó
-¡basta!- gritó el chico
-Bah, Bah, en algún momento tenías que asumirlo Hien- dijo Luna
Cuando llegamos el árbol de cerezos iba desplazándose de manera lenta pero con fuerza con sus patas y destruía los puestos a su paso. Kero llegó y Yue nos bajó, aunque medio bruscamente, pero en fin, llegamos al suelo. Tomoyo grababa como siempre, con su cámara, aún con quince años la costumbre no se le iba. Para mi mala suerte.
Saqué mi báculo y Shaoran su espada y estudiamos al árbol, que ya no tenía hojas, y tuvimos que comenzar a correr, porque nos seguía. Shaoran cortó una de las ramas y Meiling esquivó unas cuantas, Kero protegió a Tomoyo cuando casi le da en la cabeza.
-¡cuidado Kinomoto!- me gritó Hien
-¡Escudo!- grité y me protegí
-¿pero que le pasa a ese árbol? – preguntó Kero
-Parece que se … queja- dijo Tomoyo
-¿se queja?- dijo Luna
-¿acaso no lo escuchan?- dijo Meiling- está quejándose que está atrapada-
-¿quién?-
-No sé tal vez un espíritu o algo así-
-¡NOOOOOO FANTAAAAAASMAAAAAAAAS NOOO!- grité y me escondí en la espalda de Shaoran
-¡Vamos Sakura tienes que traspasar el árbol! ¡Si lo traspasas saldrá! –
-NOO QUIEROO-
-¡Vamos Sakura! ¡No pasa nada los fantasmas son incorpóreos no pueden dañarte! ¡Ay!- gritó Luna y con un campo de fuerza se protegió de los latigazos del árbol
-No quierooo- repetí
-Voy yo- dijo Shaoran
-¿eh?-
-Te acompaño, vamos- me dijo tomándome la mano-
-Shaoran… no…-
-¿Vamos nosotros entonces? Pero no es probable que pasemos no tenemos la magia- dijo Hien
-Bueno, voy- dije
Activé la carta de traspasar y junto con Shaoran corrimos y traspasamos el árbol, cuando salimos, una mujer, de largo pelo negro nos miraba llorosa
-Tanto esperé… para irme- dijo y corrió a abrazarnos pero los brazos incorpóreos nos traspasaron
-Eh- dije
Y se desvaneció
-¿y eso que fue?- preguntó Luna
-Un espíritu, que vivía en el árbol y luego quedó atrapado- dijo Yue
-¿Y se enojó?-
-Algo así- dijo Kero
-En fin, fue un trámite relativamente rápido ¿a que sí Sakura?- dijo Eriol que apareció detrás de mi espalda
-ERIOOOOOOOOOOOOOOOOOL ¡me asustaste!- gimoteé
-¿Has sido tú Eriol? ¡porque has sabido sorprenderme!- dijo Tomoyo
-No-
-Pero entonces… ¿Qué fue?-
-Estas cosas suceden, Sakura ¿no debes ir a clases?-
-¡Sí! ¡lo olvidaba! –
Y así partimos al colegio. Pronto escuché a Shaoran reír
-Otra vez- rió
-¿Qué pasa?- pregunté
-Mira a tu espalda- me indicó
-¿Se durmió?- pregunté
-Sí- me contestó Hitszuso, que tenía a Luna en su espalda.
Shaoran me abrazó y nos fuimos.
-Haru-Haru-Haruna-chan, ¿no saludas a tu tía?- dijo Luna entre sueños
-¿eh?- dije
-Harunita-chan eres hermosa, igual a tu padre- rió
-¿Qué dice?- dijo Shaoran
-Parece que sueña que eres padre, Li-Kun- dijo Tomoyo
-¿ah?- dijo él
-Ay me pongo vieja ya… y apenas tengo 32- rió entre sueños
-Así que sueña que tendrás una hija llamada Haruna- dije riendo
-Sí ese nombre me gusta- dijo
-A mí también- coincidí
-¡Tomo-chan! Has venido con …-
-¿Con quién Tomoyo?- dijo Eriol, exasperado
-Pequeño, tienes exactamente los ojos de tu padre, bien azules, y el pelo lindo de tu mamá y su sonrisa-
-Creo que ahora empezará a soñar con elefantes voladores- rió Hien
Y Luna despertó, frunció el ceño y se bajo de la espalda de Hien. Después debía preguntarle a Luna… si yo estaba en ese sueño.
Luego del colegio, fuimos al centro comercial de la ciudad. Nos paramos en seco en la tienda del templo Tsukimine, destrozada, y empezamos a conjeturar sobre lo sucedido.
-¿Qué pudo haber pasado?- dijo Tomoyo
-No sé, pero lo aseguro, eso no es normal- dijo Shaoran
-Claro que no, ese árbol era movido por una fuerza mucho más poderosa que un espíritu- afirmó Hien
-Puede ser uno muy poderoso- contraatacó Mei-Ling
-En todo caso… ¿Qué razones hay para preocuparse? Clow ya no prueba a Sakura, las cartas son suyas, en fin, termina la película- dijo Mimy
-¿la película?- pregunté
-Sí, la chica consigue el objetivo, consigue el amor, ahora solo falta el salto en el tiempo, el casamiento y los hijos- explicó apática
-Hablando de eso… ¿Qué soñabas cuando dormías?- preguntó Mei
-Eh, no recuerdo… sólo me acuerdo de … Haruna- dijo frunciendo el ceño mientras se miraba las cejas, concentrada-
-Y quien era ella, le decías que te saludara- dijo Tomoyo
-No sé, sólo sé que me encontraba con varios niños y luego, iban hablándome uno por uno y crecían y me recordaban a ustedes, era raro, sentía como si fuéramos parientes o algo así-
-En fin, ¿quién podría causar esto?- pregunté
-No vamos a armar una pandemia de un caso de gripe… me muero de frío, ¡vamos!- dijo Mei. Y nos fuimos.
Andando por el parque, mirando la nieve y los árboles pelados, sentí una mirada gélida en mi espalda. Meiling.
-Hey, Sakura ¿Qué pasa?- dijo Tomoyo
-No sé, siento la mirada de Mei en la espalda y me causa escalofríos- dije, sincera
-¡¿Y que tiene mi mirada eh Sakura?!-
-Tampoco exageres Meiling- dijo Shaoran
-¡y tú que hablas! ¡cara de pony!-
A lo que Shaoran estalló en una sonora carcajada, explosiva y aturdidora, tuve que darle codazos para que pare, y unos muy fuertes.
-Cara de Pony, ¿seguro que eres Mei? ¿no serás alguna dulce niñita perdida?- dijo aun con las lágrimas cayéndole por el rostro de la risa.
-¿no es malo que te diga cara de pony? Porque si no lo es, lo usaré en tu contra- dijo Luna entre risitas
-Es que, tratándose de Meiling me imaginé unas palabrotas…- explicó
-En fin, estoy de mal humor, sabrás disculparme Sakura, me voy- dijo con dureza, y se fue.
-¿pero que bicho le picó?- dijo Tomoyo
-Le picó la idiotez- dijo Hien
-Parece correcto- dijo Shaoran
-Tin tin tin tin tin ¡tenemos un ganador!- canturreó Luna
Caminando por allí, pasando el viejo árbol, de repente, me quedé ciega. No veía y sentí como me fallaron las piernas y caí al piso.
Jadeé y me desperté, con los ojos bañados en lágrimas. Como la camiseta del uniforme de Tomoyo
-Sakura, ¿Qué pasó?- me preguntó Shaoran
-No-no-se-se- respondí, aun con la voz y el cuerpo temblorosos.
-Gritabas mucho- dijo Luna
-Sí, tuve una visión extraña, o supongo-
-¿Qué veías?-
-Era todo muy confuso, pero básicamente caía...pero, no estaba en mi cuerpo, sentía como si fuera el de otra persona-
¿quién?- dijo Shaoran
-Nuevamente, no sé- dije, cabizbaja.
-Pero… ¿estás bien?- dijo Tomoyo
-Sí, aparte de que tengo el cuerpo algo tembloroso, todo bien-
-¿Y no sabes porqué te has desmayado?- dijo Hien
-No-
-Que extraño…- dijo Shaoran
-Tal vez tenga todo algo que ver… - dijo Hien- Haruna… el episodio de Sakura… Haruna es primavera en japonés ¿verdad?-
-Sí- respondió Tomoyo
-Bueno, entonces puede que lo que digas se cumpla en primavera ¿no?-
-Espero que no, pobrecita quien lo esté por sufrir- dije
-En fin, disculpen pero quedé en encontrarme con el chico del almuerzo, así que tengo que ir con él, nos vemos en una hora más o menos… ¿sí? El rey pingüino queda hacía allí ¿No?- dijo Luna
-Sí, ve tranquila, después te abre Hien la puerta- dijo Shaoran- de paso avísale a Mei que me voy a la casa de Sakura-
-Sí, si, ¡chau!- se despidió
-¿No te preocupa que tu hermana se valla con ese chico?? - dije
-Eh, esto, me voy a… esto… ¡me voy!- dijo Hien, irritado
-Mira, Sakura, mi hermana es más brava que un lobo con rabia, a colmo sabe artes marciales y con su perrito faldero que pega sus lindas piñas, lo sé por experiencia aunque lo vencí, está más, que perfecta- dijo riendo
-¿y a ella no le molesta que Hitszuso la siga tanto?- dijo Tomoyo
-Aún peor, le gusta- bufó
-Parecen muy amigos- dije
-Sí, que no te extrañe que le haya mentido a ese idiota y en media hora aparezcan en tu casa porque el retrasado de Hien se ha olvidado las llaves – dijo con sorna.
-Ah- respondí – pero… ¿Cómo llegarán?
-En Mimy- respondió- les di la dirección
Y caminamos hasta el centro, miramos unas vidrieras y Tomoyo se despidió.
Me quedaba la tarde entera (al fin) para estar con Shaoran a solas.
PDV desconocido
Nuevamente, me puse nervioso al pensar que Sakura se estaba dando cuenta que controlaba momentáneamente a Meiling. En su mirada vi cierta comprensión. Gracias a Dios es distraída como ella sola. Aunque no solo ella. Shaoran parece bobo cuando la sigue, Tomoyo esta anonadada y valla a saber Dios qué se le pasa por la cabeza a ese par tan extraño que son Hien y Luna. Decidí seguir controlando a Mei un ratito más. Y observar un poco la situación.
-¡hey! ¡May-chan!- gritó Luna
-¿Qué pasa ahora?- dije secamente
-Shaoran se fue a lo de Saku-chan, queremos saber si tú tienes las llaves- explicó
-¿Las tienes?- dijo Hien
-Eh, al parecer no- dije al rebuscar en mi mochila
-Que suerte la mía, tú, yo, y ese bólido - dijo Hien
-Es simpático- ronroneó Luna
-¡No! ¡No lo es!- dijo Hien
-En fin, May… ¿vienes?-
-No, tengo un par de… fotocopias que hacer-
-Vale, nos vamos a casa de Sakura eh… ¿sabes donde es?-
-Toma aquella calle y camina tres cuadras- dije automáticamente.
-Bueno, chau Meiling- dijo Hien
Hien bufó y Luna largó unas risitas. Que tal… ¿si voy a lo de Sakura? Puedo querer las llaves… soy Mei ahora. Con un poquito de mi magia logré hacer que mis piernas fueran más rápido de lo común, y llegué con rapidez a lo de Sakura. Observé desde un árbol lo que hacía Sakura y su queridito Shaoran. Me causó una gran gracia ver que, a diferencia de lo que esperaba Mei-Ling, ambos estaban frente a una hoja cuadriculada, mientras Shaoran fruncía el ceño de frustración y Sakura le gritaba con fuerza que le explique más despacio, que no entendía. Casi me caigo, o peor, me descubren, de la risa interna que me causó. El mundo está chiflado pensé y fue peor aún más la tentación cuando vi que por la calle, desierta, iban Hien y Luna, desplazándose bailando el vals, avanzaban en círculos, él le daba la vuelta y así. Me dije, ¿acaso acá son todos boludos? ¿No se dan cuenta? Yo no iría con mi hermana o con una amiga bailando el Vals por la calle y así de pegadito a ella.
-Riley- me llamaron
-Diga, maestro- respondí
-¡no te distraigas! ¿ves las cartas?- dijo
-No, señor, el guardián del sol está cerca y lo mismo que Yue. Está Shaoran y ahí vienen los futuros guardianes de la luna- informé.
-En cuanto ella duerma, se las quitas- me ordenó
-Sí, maestro-
De repente, Shaoran tomó la cara de Sakura en sus manos y la besó de una manera que poco tenía de dulce, Meiling sintió una punzada de rabia pero yo era quien controlaba ahora su cuerpo. Y entonces el timbre sonó, Hien gritó:
-¡Shaoran sabemos que estás ahí! ¡si no quieres bajar porque estás ocupado con Kinomoto tira las llaves! – ¿siempre hablaba en plural? ¡Me ENERVA!
-SHAOORAN ¡Hace frío!- gritó Luna
-¡Par de pelotudos metidos!- los acusó él
-Bah, bah, ¡Sakura! ¡oblígalo!- dijo ella
-¿Esa no es May?- dijo Hien. Hijo de Pu…
-Hola ¡May! ¡pero… ¿Qué haces ahí?! -
Me bajé y corrí sin responder. Lo último que vi es a Shaoran, enojadísimo que lo habían interrumpido, Sakura sonrojada, las llaves volando..., y ahora de vuelta al cuerpo de Ian "mujeriego" Nukumi, por algo me había despedido de ellos cuando volvieron a buscarme, o al cuerpo que ocupaba de vez en cuando.
Luna PDV
Volvimos a la casa, muertos de frío, caminando, y encontrando en el camino a Mimy, medio borracha luego de comerse media caja de chocolates con licor que le habrá robado a algún vecino.
-¡Mimy-chan!- la reté- ¡no puedes comer esos chocolates! ¡Tienen licor y luego dices estupideces!-
-Ojos con mostaza… sándwich de mortadela, chocolates con licooooor – canturreó, Hien la levantó el piso.
-¿Acaso te metemos a Alcohólicos Anónimos?- le espetó
-¡Chocolates!- dijo
-En fin, vamos Luna, me muero de frío- me ordenó
-Bien, ¿Qué le pasaría a May?- le pregunté
-No sé, valla a saber Dios qué vio desde los árboles… sabes que siempre tuvo un cariño en mi opinión, sicótico hacia Shaoran-
-¿tú crees que…?-
-No, ni ahí, no solo por Sakura, Shaoran menos- me guiñó el ojo
Me reí y seguimos caminando. ¿Qué habría visto May? Hoy Shaoran no iba a tener tregua, no, no. Sí, llámenme chusma. De pronto, el corazón comenzó a oprimirme el pecho, los latidos me atronaban los oídos y sentía la cara roja, aunque yo sabía que de años de controlar estas sensaciones, ya nunca me ruborizaba. Soy una desvergonzada, lo sé.
Miraba hacia el frente, entre la dicha y las lágrimas. Me preguntaba, qué se sentiría… saber que tienes para siempre a la persona que amas…
Lo mío es complicado, lo sé. El me gusta, pero sé que algún día lo olvidaré, y la verdad, en mi corazón, sé con certeza que… no me quiere. Quiere a May ¿pero cómo romperle el corazón? No puedo intentarlo siquiera. Debieran ver las lágrimas bajando del rostro de ella cuando me la encontré en una de las visitas a casa. Me partió el alma.
No pude evitar la reacción de mi cuerpo cuando él puso su brazo alrededor de mis hombros y me atrajo hacia él. ¿Felicidad? Ni a palos. Ganas de llorar. Sí. Porque él nunca, nunca, sería para mí. Ni tampoco que me fuera a casar a los quince… ¿verdad?
AYYYYY por lo menos disfruta el momento. Me dije.
-Hey… ¿te pasa algo?- me preguntó Hien
- No, no es nada-
Me abrazó con fuerza. Yo también. Mimy quedó apretujada en el medio de los dos. Sentí su fragancia y su calor, contrastante con el frío invierno, mientras lo abrazaba, me dediqué a escuchar los latidos de su corazón, con la cabeza apoyada en su pecho y la de el en la punta de mi cabeza, se sentía tan real, se sentía como si él me quisiera, como si fuéramos más que una mera y macabra broma del destino para mí. Respiré y lo miré a los azules ojos, hundiéndome en ellos, buscando el recoveco indicado para mirar de lleno aquella alma tan hermosa...
-¡Hey! ¡¿Qué hacen así solos ehh?!- dijo Shaoran
-¡Como tú con Sakura y nadie se mete!- le espetó Hien
Como tú y Sakura ¿me quería él de esa manera? ¿El abrazo de Hien significaba más de lo que pensé?
-en fin… ¿porqué tan temprano? – pregunté, sin separarme
-Sakura se puso muy nerviosa con los cálculos… y llegó el hermano-
-¿Te peleaste?-
-Eh no, si, bueno sí, es que me gritaba de una manera… ¡se pone como loca con matemáticas!- dijo con desdén
-¡SHAORAN LI! ¡VAS YA A RECONCILIARTE O TE RETO A UN DUELO DE ARTES MARCIALES! ¡Y TE ASEGURO QUE PIERDES!- le grité
Se dio media vuelta y se fue. Tomé la mano de Hien como siempre hacía, el calor de su mano suave, pero fuerte, abrazó la mía.
-Alguna vez…- comencé- has tenido… bueno me siento algo idiota preguntándote esto dado que eres varón pero…-
-Jah, dime ya lo he oído todo de tu boca- bufó
-Bueno, esto, ¿alguna vez tuviste un… amor… imposible?-
Su rostro no develó nada, pero yo, que lo conocía casi como si fuera mi hermano, supe que le había dado en el hígado.
-Y valla que sí- me contestó
-¿y como la has resuelto?-
-Todavía está… inconcluso- sentenció.
Seguimos en silencio hasta casa, donde Meiling nos esperaba afuera, muerta de frío.
Tomoyo PDV
Al día siguiente, me enteré de que Sakura y Shaoran se habían peleado, y por algo tan simple como que él no sabe explicar y a ella no le salen los cálculos de matemáticas… ahora Shaoran está desesperado y Sakura no le dirige la palabra. Y la verdad, es que la veo tan cabizbaja… Eriol me sacó de mis ensoñaciones y planes para que se reconcilien.
-Tomoyo-chan, ¿Qué tal si hoy salimos a cenar? Invito- me dijo con su habitual tono burlón
-Mmm, puede ser Eriol-Kun, primero consulto mi agenda y te aviso en el descanso ¿ok?- le dije lo más concentrada posible
-¿SS? – me preguntó
-Sí, exacto, se pelearon-
-Bah, cositas de enamorados- me dijo mientras caminábamos al salón- a nosotros no nos pasan ¿eh?-
-Si no hay compromiso noo- ironicé
-Vamos Tomo-chan, vine desde Inglaterra por ti- levantó la cabeza de forma teatral
-Eso se concede- dije dándole un beso en la mejilla
-¡Tengo que pasar! ¡Córrete Li!- le gritó Sakura a Shaoran
-Li-Kun, Sakura-chan, ¿de nuevo peleando?- pregunté
-No, sólo estábamos acordando quién pasa por la puerta- tranquilizó Shaoran
-¡Claro que no Li-kun! ¡estábamos discutiendo!- le gritó ella
¡-Acuerdo! ¡estábamos teniendo un acuerdo!- replicó él
-¡CLA-RO QUE NO!- le gritó ella, furiosa en grado sumo
-Y ahora discuten sobre si están discutiendo, perfecto, pásenme las palomitas, ¿quieres bebida Tomoyo?- ironizó Eriol, me reí.
Ambos nos miraron con una cara que no era apática, tampoco agresiva, una cara que sólo tenía una definición… cara… de… culo.
Me sentí rara, tanto que Sakura no veía así a Eriol… hormonas, me dije.
-Lobito Li tiene raaaabiaaa- canturreó Luna
-Sí, tiene rabia- aceptó Eriol-
-¿ya se calmaron?- les pregunté a Sakura y Shaoran
-Pues claro que no, me voy, después te veo Tomoyo-chan, saludos a Mei-
-Está bien, Sakura-chan-
-Vaya monstruito- dijo May
-¡NO SOY UN MONSTRUO!- se quejó Sakura
-En fin, soy lobo muerto- se quejó Shaoran
-… y degollado- se burlaron Eriol y Luna
-Perfecto, a clases o nos amonestan- dijo Hien
-En fin, a clases, que aburrimiento- bufó May
-Pues claro Meiling-chan pero no hay salida… -
Las clases pasaron de manera borrosa, aunque como siempre, mis apuntes eran perfectos. Sakura los copió con disimulo, mientras que en clase de matemáticas Shaoran pasó al pizarrón y Sakura lo fulminaba con la mirada, parecía que Li tenía los pelos de la nuca erizados por la ira de Sakura.
Al final de las clases me iba con Eriol a acompañar a Sakura hasta su casa, cuando no sé como, pasó a ser cita doble
-Akimura- me sorprendí- ¿vienes con Mei-Ling?-
-Claro, ella es muy bonita- declaró Ritsu
-¿nos vamos a bancar a este pesado?- me susurró Eriol
-Vamos, Eriol, me hiciste Humpty Dumpty en una de las misiones de Sakura, ¡ahora revindícate!-
-Vaya que eres vengativa- se rió y me besó
-Vamos, vamos, tortolitos- apuró Mei-Ling
-Sí, si- aceptó él
-ay May- suspiró Sakura
Caminaron juntos a nuestro lado, para mi mala suerte, incluso después de que Sakura llegara a su casa, y siguieron, abrazados, rozándose las narices y besándose, ¡que pesados!
Al llegar al cine, teníamos planeado con Eriol ver una película de comedia llamada ¡sólo déjame en paz! Cuando la dulzona parejita nos metió a ver una mala parodia (a pesar de ser género romance) de la película Romance en las espinas. No sólo que Ritsu lloraba como un desahuciado, sino que Meiling también gimoteaba, y yo terminé sentada al lado de Mei-Ling entre Eriol y Mei, que empapaba mi camiseta del colegio, y Ritsu lloraba contra el hombro de Eriol, cuya teatral cara lo decía todo como para ser amigo de nenitos llorones…
Saliendo del cine, ambos quisieron arrastrarnos hasta un Mc donalds cercano a comer algo, y Eriol que ya puede manejar, me tomó de la mano y por poco en vilo, corriendo, para ir hasta su auto estacionado en una cochera a pocas cuadras y salir de allí.
Un desastre.
La fecha por suerte, no era catorce de febrero, pero se acercaba. Linda fecha para que Sakura y Shaoran se pelearan. 7 de febrero. Me despedí de Eriol, quien suspiró y me dijo
-La próxima vez, los espanto con magia, me importa un bledo si el chico queda en el hospital psiquiátrico de por vida-
-Autorizado- le guiñé un ojo-
Al entrar a mi hogar, me encontré con la grata sorpresa de no tener que hacer tarea, ya que el sábado lo tendríamos libre por desinfección del colegio. Aún así, la realicé en 1 hora dejando aparte las investigaciones. Me alegro de tener buena capacidad de concentración y de haber adelantado tanto en las dos horas libres que tuvimos esta semana.
Luego de comer, comenzó a sonar con un fuerte volumen el nuevo motorola RAZR V8 que mi mamá me había regalado.
Era Shaoran.
Daidoji, necesito tu ayuda, quiero reconciliarme con Sakura, no aguanto más.
Hora: 10:30
De: Li Shaoran
Sonreí para mí misma y los vestidos llenaron mi mente. Hasta que encontré el que sería PER-FEC-TO. También me planteé la puesta en escena. ¿Quiénes mejores que Meiling y Luna para esto?
Sakura PDV
Enojada como estaba, llegué a mi pieza y me alegré de estar sola, así podría llorar todo lo que quisiese.
¡Me había gritado y ni siquiera me pidió perdón! Me trató de idiota. Y luego, quiso arreglarlo con un beso, parecía querer quebrar mi voluntad.
Eso es imposible, Shaoran Li.
Y en la escuela no me hablaba, parecía intimidado, salía corriendo en mi presencia luego de partirme el corazón.
¡Valla si me estaré volviendo dramática! Pero no me iba a disculpar si él no lo hacía. Ni con todo el dolor del mundo lo haría, mi orgullo era más poderoso. Aunque tuviera el alma partida en dos. Las primeras lágrimas parecían asomarse, cuando sonó el timbre. Me las sequé y bajé a abrir.
-¡Sakura, Sakura, Sakura!- dijo la persona, sollozando.
-¿Qué pasa?- dije, alarmada.
-¡Es Shaoran Sakura-chan! ¡él…!- siguió Luna
-NO quiero oír NADA de Shaoran- dije con desdén
-¡pues escucha Kinomoto porque se accidentó y está grave!- dijo Mei-Ling asomándose
-¿¡QU-QU-QUE!?- dije, en shock
-Cuando volvíamos del colegio hoy Shaoran se dio media vuelta para venir a buscarte y no pudimos evitarlo, un camión lo atropelló, está en coma, Sakura… - dijo Luna con dramatismo.
-¡Kinomoto! ¡Sakura! ¡Responde!- me gritó Mei
El corazón me dio un vuelco. Sentí que estaba en el aire. Que cuando fuera a buscarlo me sonreiría y me abrazaría y todo sería como antes. Pero no sería así. Y lo peor, había tenido yo la culpa, porque no había controlado mi carácter y mi orgullo. Ahora tenía a Mei mirándome con el ceño fruncido e incriminatorio y a la dulce Luna llorando en mis brazos por lo que le había pasado a su hermano.
Sentía que las piernas me fallaban y los ojos se me anegaban en lágrimas.
Tenía que ser fuerte.
Tenía que ir y disculparme con él, porque podría ser lo último que le dijera en su vida.
-¿y Tomoyo? ¿Eriol? ¿Hitszuso? – dije
-Ellos lo llevaron al hospital-
-Pues, ¡Vamos, vamos, vamos! Tengo que ir con él… ahora-
-Si quieres ir en camisón halla tú- dijo Mei
Me sonrojé.
Tomoyo me mandó esto, iba a ser el vestuario que usarías hoy cuando Shaoran te sorprendiera- sollozó Luna
-Póntelo y vamos- dijo Mei
En las nubes y sin sentir la mitad del cuerpo, me cambié con rapidez el pantalón blanco, la blusa azul marino y las botas de cuero marrón eran hermosas, pero no era momento de pensar en eso.
Comencé a correr sin consuelo yendo hacia el hospital cuando de pronto estaba en el aire.
-te llevo, Sakura- dijo Kero
-¡Kero-chan!- dije, encantada
-Sí, el gato quiere ver a Shaoran-kun dijo Mei
-¡No soy ningún gato!-
-¿León va mejor?- dijo Luna, también montada en Kero junto conmigo y con Mei-Ling.
-Claro, claro, eso va perfecto con mi figura- dijo con orgullo
Llegamos al hospital y escuché unas risitas nerviosas a mi espalda... esto era peor de lo que pensaba...
