Las cosas siempre pasan por una razón.

Izumi (Zoe) XRuki (Rika)

Digimon no es de mi propiedad, le pertenece a Akiyoshi Hongo, si fuera mío, Ryo Akiyama no aparecería en ninguna temporada.

ADVERTENCIA: VIOLENCIA.

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Capítulo 4: ¡No la toques Akiyama!.

Al día siguiente.

Una rubia y una pelirroja iban a la escuela en un deportivo color azul, que al igual que la moto en las puertas tiene los símbolos del ying y yang.

Ruki suspiro cansada por tercera vez en esa mañana, aun no entendía la razón porque su madre la había obligado a ir ese día en el deportivo si bien podrían haberse ido en su querida moto para estar antes en colegio como a ella le gustaba.

O más bien no quería comprenderlo ya que todo era una farsa una vil farsa y tarde o temprano su madre y abuela se enterarían que ella no está saliendo con Izumi.

- Vamos Ruki-san no es para tanto.- Trataba de animar a su compañera la rubia con una sonrisa.

Ruki solo la vio un poco para seguir concentrada frente al volante, después de que le dijo acerca de sus sentimientos a la rubia, ninguna menciono nada al respecto y aunque ella digiera que eso era lo mejor, una parte de ella quería saber que era lo que pensaba Izumi al respecto.

- Lo sé. Pero bien podíamos haber venido "en la hermosa de Sakuya".- Se lamentó.

La rubia volteo a verla con los ojos entrecerrados al escuchar solamente una parte de lo que la pelirroja decía.

- ¿Sakuya?... ¿Hermosa?.-

- Sí, pero no importa la compensare por dejarla.- Dijo animada sin notar la vena que palpitaba en la frente de Izumi.

La rubia apretó los dientes cabreada, no entendia que era ese sentimiento que acababa de nacer en ella, el cual la molestaba, no la irritaba, cuando la pelirroja menciono lo hermosa que era una tal Sakuya

Además que le pasaba a Ruki si apenas la noche anterior le había dicho sus sentimientos, es que acaso era mentira.

No se negaba totalmente de que aquello podía ser mentira.

Ella misma lo vio en sus ojos cuanto la amaba.

A pesar de eso su pecho le dolía

¿Qué era ese sentimiento que llenaba de ácido su ser?

Era la primera vez que lo sentía.

Porque deseaba gritarle que parara de hablar de esa tal Sakuya

Que para eso la tenía a ella.

Que….

Espera

Será acaso que ella esta….

¿Celosa?

Pero como puede estarlo si solo alguien del cual se tiene sentimientos fuertes puede sentirse de esa manera.

Además era la primera vez que lo sentía.

A pesar de que había estado con Ryo.

Será que…

Sonrió.

A ella le gusta Ruki.

¿Cómo no se había dado cuenta?

Ruki se detuvo cuando vio el semáforo en rojo y al ver que la rubia ya no decía nada volteo a verla notando que esta no hacía más que ver por la ventana.

- Izumi…-

Como no recibió contestación volvió a intentar.

- Izumi ¿Está todo bien?- Le preguntó preocupada.

- Perfecto, solo que…- Mordió su labio y trato de hablar moderadamente sin que se diera cuenta del sentimiento agrio que quería escapar de ellos – Supongo que lo siento…

Ruki la miro extrañada.

- ¿Por qué te disculpas?-

- Por mi culpa no has podido venir con Sakuya – Dijo el nombre entre dientes.

- ¿Qué? – Se había dado cuenta, aunque en realidad no era su culpa si no un capricho de su madre. - ¿De qué hablas?- No abriría la boca de más hasta cerciorarse que es lo que está pensando.

El deportivo arranco cuando el semáforo cambio a verde.

- Nada, nada. –

Ruki parpadeo un par de veces pero prefirió no decir más.

De lo cual se arrepintió segundos después cuando el ambiente se empezó a formar tenso.

Empezó a ponerse nerviosa y pensaba en romper el silencio pero no hizo falta ya que fue Izumi quien lo rompió.

- Ruki-san…tú… te diviertes estando conmigo.-

Ruki volvió a parpadear no entendia a que venía aquella pregunta cuando solo se habían juntado el día anterior aunque pensándolo bien las veces en las que la ignoraba eran bastantes reconfortarles además de que no se lo admitiría a nadie que le encantaba ver sus reacciones.

No pudo evitar sonreír y una pequeña risita escapo de sus labios.

Izumi observo atenta cada gesto que expresaba la pelirroja durante el tiempo que permaneció en silencio, sus mejillas adquirieron un ligero rubor al verla sonreír.

"Hermosa"

- No sé a qué ha venido tan inesperada pregunta, pero la respuesta es sí, por supuesto que me es muy agradable el pasar mi tiempo contigo.-

Izumi pensaba agradecerle pero borro todo rastro de ese pensamiento y frunció el ceño.

- Pero no tanto como con Sakuya…-

- ¿Qué? -

Ahora sí que Ruki no entendia nada que tenía que ver su fantástica y sensacional "Sakuya" en todo esto.

Y porque la voz de la porrista sonaba como si le estuviera reprochando algo, como cuando Jen ayudaba a alguna chica o cuando Takato era amable y sus novias se enojaban por prestarles más atención que a otras que a ellas, sonaba como…mujer celosa.

Se quiso reír en su propia cara por estar pensando tanta tontería para comenzar por que estaría celosa Izumi de ella.

Lo mejor era no estar pensando tarugadas y tratar de cambiarle de humor a la porrista.

- No entiendo, ¿Por qué estas enojada?, pero ya se, que tal si el fin de semana me acompañas a compensar a Sakuya. –Sus ojos brillaron.- Al fin podre colocarle las llantas nuevas que siempre eh querido y después bueno podríamos…bueno – Como se lo decía sin que sonara como una cita – podría llevarte aun lugar y podemos hacer un pic….

Izumi apretaba los dientes furiosa y reprimía su instinto asesino de irse contra la pelirroja para que dejase de hablar de esa tal Sakuya, además de que aún no conocía a esa chica y ya la detestaba por provocar que la mirada de SU pelirroja -si dijo SU pelirroja por que para ella Ruki ya era suya y de nadie más y de eso se encargaría cuando le digiera a Ruki sus sentimientos- brillara de como la de una enamorada.

¿Qué le pasaba? Enserio, a ella no necesitaba compensarla con...

Con…

Espera…

Espera…

- ¿Llantas?-

- ¡Eh! - Ruki no podía creer que solo hubiera escuchado eso, se sentía un poco decepcionada tanto trabajo le había costado invitarla a un día de campo y ella solo escuchaba la parte de las llantas nuevas, tal vez tuvieran gustos similares y a ella también le gustaran…

- Si llantas.- Dijo con una sonrisa- Apuesto que mi moto se verá sensacional con un par de nuevas.-

- Espera todo este tiempo has estado hablando de una... ¿Moto?- Su voz sonaba incrédula.

- ¡Eh! - Ahora sí que no entendia nada no se supone que era eso de lo que hablaban.

- Claro ¿Por qué?-

- Por nada-

En definitiva Ruki no entendia a las mujeres y eso que ella era una, vaya problema de que le gusten las chicas y la más problemática que es la que está sentada a lado de ella.

Izumi no lo podía creer todo ese tiempo había estado por una moto ¡¿Celosa?! Dios que alguien se apiadara de ella por ser tan patética, era su culpa por haber creído otra cosa pero pensándolo bien, la culpa no era de ella era esa pelirroja que comenzaba atormentar sus pensamientos por ponerle nombre a una moto, ¿Quién hacia eso?

Pero antes de siquiera contestar a aquella pregunta el auto se detuvo en el estacionamiento del colegio, pensaba abrir la puerta pero Ruki ya se le había adelantado y se encontraba afuera de esta, abriéndosela, ni cuenta se había dado cuando salió del deportivo, y se quedó un poco sorprendida por el gesto tan caballeroso por parte de la pelirroja.

Ahora que recordaba nadie con los que había salido anteriormente le habían hecho ese gesto.

- Disfruto su paseo bella dama.- Dijo Ruki tomando el papel de un caballero de la edad media, tendiéndole la mano para ayudarla a bajar de su corcel -auto-.

Ruki vestía la misma ropa del día anterior, junto con unos guantes de piel de color negros.

Izumi se sonrojo pero eso no evito seguirle el juego

- Lo disfrute mucho Mi hermoso caballero.- Lo dijo con una voz seria al bajar de auto y estirar un poco la punta de su vestido, fingiendo ser una mujer de la alta sociedad con su porte característico.

Ruki se sonrojo cuando volvió a ver a Izumi vestida con aquel vestido de una pieza color azul marino el pequeño saco negro, la diadema y las zapatillas azules, sin lugar a duda su madre tenía razón esa ropa había sido diseñada especial mente para ella, tuvo suerte de que la rubia no se diera cuenta de que estuvo a punto de babear.

- Me haría el grandísimo honor de escoltarla a su salón de clases mi princesa Ayamoto.-

La pelirroja le sonrió pero esta se borró cuando el ceño de la rubia se frunció.

"Es que acaso dije algo malo."

- No.-

- ¿No?-

- Pensé que ya no me llamarías de nuevo por mi apellido.- Le dijo enojada.

- ¡Eh! - Ruki parpadeó - Oh, yo lo siento mi princesa – Se puso encuclillas –sosteniendo su portafolio con la mano que estaba casi en el suelo, acomodándose el bolso de Izumi con la misma mano y con la otra sosteniendo la mano de la rubia con delicadeza — Su fiel caballero la ha hecho enojar, aceptare cualquier castigo de su parte princesa.-

Izumi que al principio estaba sorprendida por la forma en la que realmente la pelirroja tomaba un papel de caballero termino con la cara toda roja por todas las personas que se detenían y las miraban la estaban poniendo nerviosa.

- Ru-Ruki-san. - La pelirroja levanto su rostro al escuchar la nerviosa voz de Izumi – Po-ponte de pie ¿Quieres?, estamos armando un espectáculo.-

La pelirroja volteo a los lados viendo que algunas personas se habían detenido que ahora las miraban como si estuvieran haciendo un espectaculo, suspiro, la gente a veces era tan metiche y ella que realmente le estaba agradando hacer ese papel para su princesa.

Se puso de pie ignorando a todos le sonrió de medio lado a Izumi –la cual se sonrojo- le tendió la mano a la porrista.

- Me permite escoltarla hasta su salón de clases su majestad.-

Izumi adquirió un color más fuerte que el de la pelirroja.

- Mou~ Ruki-san.- Hizó un diminuto puchero que enterneció a la pelirroja y sujeto su brazo.

A paso lento y en silencio se dirigieron al aula de clases sin embargo no llegaron a la mitad del camino cuando detuvieron su paso en seco al escuchar un grito que hizo que la sangre de Ruki hirviera al sentir como Izumi se tensaba.

- IZUMI-CHAAAAN.-

- Tranquila - Le susurró por lo bajo la pelirroja al voltear y ver a un castaño que cargaba un ramo de rosa, un oso de peluche y a su parecer una gran caja de chocolates.

El castaño se detuvo frente de ellas y frunció el ceño al ver a su rival del brazo de su ex-novia la cual evitaba todo contacto visual con el.

- Akiyama. -

- Makino. -

Ambos se miraron por unos breves segundos con recelo hasta que Ryo aparto la vista.

- Izumi-chan podemos hablar a "solas".- Miro de reojo a la pelirroja quien solo bufó con diversión.

- Yo… lo… yo no.-

- Vamos Izumi-chan.- El castaño estaba a punto de tomarle la mano pero Ruki quien había soltado el brazo de la rubia se colocó frente de ella.

- Ella no tiene nada que hablar contigo.-

Ryo sorprendido frunció el ceño.

- Esto no te concierne Makino así que…-

- Claro que me concierne.- Metió sus manos en sus bolsillos.- Todo lo que tiene que ver con ella tiene que ver conmigo – Varios alumnos se detuvieron para escuchar lo que diría la pelirroja - ¿Sabes porque? – Le preguntó con sorna – Porque ella es M.I. N.O.V.I.A.

Toda la escuela se hundió en un silencio sepulcral el cual ninguno pudo romperlo.

El único ruido fue las cosas que Ryo cargaba caer al suelo.

- ¿Qué?-

- Lo que oíste, ahora si nos disculpas tenemos que ir a clases.-

Cuando Ruki iba a darse la vuelta e irse se detuvo al escuchar hablar Ryo de nuevo, suspiro al parecer tendría que ser por las malas.

- Vaya Makino me sorprendes jajaja jamás me imagine que inventarías algo así, no me digas tan urgida estas que das a conocer tu sexualidad para conseguir una novia, me das pena.-

A diferencia de lo que todos esperaban Ruki solo sonrió de medio lado y hablo tranquilamente.

- No necesito ninguna novia, te lo dije Ya La Tengo.-

- Vamos Makino, para tu broma.-

Ruki suspiro con pereza.

- Vamos Izumi desmiéntela.- Se dirigió a la rubia que se aferró de nuevo al brazo de la pelirroja evitando verlo lo cual hizo que se enojara. - Vamos que esperas…-

- Si…- Susurró.

- ¿Si qué? -

- Si es mi novia.-

Todos abrieron los ojos impactados.

- ¿Qué?-

- ¿Enserio Akiyama? voy a empezar a creer que aparte de idiota eres sordo.-

- Tu cállate Makino.- La miró con rabia y dirigió su vista ala rubia.- ¿Cómo…?... ¿Tu…? ¿Por qué? – Apretó los dientes, furioso – ¿Cómo pudiste? Eres una zorr…-

Antes de poder completar su frase un puñetazo se estrelló contra su cara haciendo que cayera directo al suelo.

- A ella la respetas Akiyama.- Le dijo una Ruki con una voz sombría.

La pelirroja miro a su alrededor y pudo ver a sus amigos cerca –a Takato, Jen, Juri y Alice- no quería que ellos vieran lo que sucedería pero no podría hacer nada para detenerlo cuando ya había lanzo el primer golpe, lo único que le quedo fue arrogarles su portafolio y la bolsa de Izumi para que así tuviera más libertad.

- ¡Tú cállate!.- Le gritó desde el suelo y comenzó a levantarse.

Ruki vio en la mirada del castaño algo que no le gusto para nada.

"El jugara sucio"- Se dijo así misma.

- Ahora entiendo siempre me has tenido celos porque sabes que no puedes superarme y tratas de tener a la que fue mi novia para acercarte al trono aun sabiendo que el rey soy yo y que primero fue mi novia – Se acercó a la pelirroja y esta no retrocedió – Pero sabes cómo me das lastima te lo diré, yo nunca la quise... – La rubia levantó la cara eso ya lo sabía y no dejaría que le volviera afectar, no cuando ya sabía quién era la persona a la que realmente quería – solo estaba con ella para ganarme un auto.-

Al terminar de decirlo algunas personas se sorprendieron otras no tanto.

Ryo espero ver la cara sorprendida de Ruki pero no consiguió nada, la pelirroja solo agarro un mechón de cabello y lo paso tras su oreja con toda la tranquilidad del mundo.

Volteo a ver aquellos que una vez fueron sus amigo pero estos tampoco se movían y Jen solo sonrió de medio lado de manera burlona, él ya lo sabía todo, Ruki se lo había contado ayer por la noche en un mensaje de texto y él –aunque no revelo nada de la plática con su amiga a los demás- solo se encargó de tranquilizar a sus amigos diciéndoles que ese día o alguno de la semana sucedería algo y ellos no tenían por qué sorprenderse.

Nada otra vez volteo a ver a Izumi de ella si tenía que conseguir algo pero lo que vio lo dejo sorprendido ella le sonreía como si ya lo supiera y claro que ella lo sabía y no volvería a llorar por un patán.

Apretó los puños realmente no entendia nada como era posible que ninguno mostrara signos de estar sorprendidos y actuaran como si supieran de lo que él hablaba necesitaba saber que era lo que ocurría pero ni siquiera logro abrir la boca cuando una risa, no, una carcajada lo callo y esa persona no era nada más y nada menos que la pelirroja que se sujetaba fuertemente el estómago.

A Ruki realmente le molestaba pero si él iba a actuar ella lo haría mucho mejor.

-Espera Jajajajajajaja espera vale Jajajajajajaja-

Un par de gemelos iban llegando a la institución y vieron a gente reunida.

- ¿Qué estará pasando ahí? – Se preguntó Koichi.

- No le tomes importancia, no tiene que ver con nosotros solo vallamos a clases.-

El otro peli azul solo asintió y siguieron caminando hasta que escucharon la risa.

- Esa risa es…- Dijo Koichi.

-…de Ruki.- Completo su gemelo.

Ambos se metieron entre el gentío hasta llegar a donde estaba sus amigos y Jenrya al verlo solo les hizo la seña de que guardaran silencio y vieran lo que sucedería.

Cuando Ruki termino de reír tuvo que tragar grandes cantidades de aire para tranquilizarse y se limpió las lagrimitas que escaparon de sus ojos de tanto reír, solo le sonrió a Ryo con diversión.

-¿Qué es tan gracioso?- Preguntó un furioso castaño.

- Tú, vamos Akiyama ni tú te crees la mierda que ha salido de tu boca-.

Ryo apretó los dientes y Ruki amplio un poco su sonrisa tan fácil era cabrearlo.

- Primero sé que lo sabes pero con lo Baka que eres seguro que lo olvidaste, yo no necesito ser mejor que tú, yo ya lo soy, por eso Ishida-sensei me escogió a mí. Segundo te equivocas otra vez, por eso tienes tan malas calificaciones – Se río – ella no fue tuya primero llevamos saliendo 2 años en secreto.-

-¡Mientes!- Gritó colérico.

-¿Por qué mentiría? – Se encogió de hombros y ladeó la cabeza – Fue amor a primera vista y supongo que tu como toda la bola de chismosos –Todos fruncieron el ceño y Jenrya empezó a creer que lo que quería Ruki era que todo el colegio la odiara - que tenemos a lado quieren saber porque mi amada salió contigo, fácil –Sonrió orgullosa de lo que diría – era una "relación secreta" así que teníamos que aparentar que no nos conocíamos y que llevábamos una vida normal – Bufo y se cruzó de brazos – pero me canse de eso y por eso estamos armando este escándalo.- Terminó como si fuera lo más normal del mundo y sus amigos tenían una enorme gota en la nuca.

La pelirroja vio que Ryo pensaba contratacar lo ya dicho así que siguió hablando.

- Bah! Akiyama eres tan patético y como siempre tan predecible, no me digas que el gran, fantástico y hermoso – Saco la lengua con asco – Mariscal de campo Ryo Akiyama – Dijo con sarcasmo los halagos - desea saber algo más ¿verdad? Y como yo soy tan genial te lo diré, cada vez que besabas a Izumi momentos después – Se dio la vuelta y con el brazo derecho abrazo la cintura de Izumi y la atrajo hacía su cuerpo la cual se sorprendió por la acción repentina al tener tan cerca a la pelirroja

Yo... – Tomó el mentón de la rubia que se sonrojo y dejo de ver a Akiyama, para mirar a los ojos a Izumi, se fue acercando lentamente a los labios rosados que estaban entre abiertos

La... – Susurró en los labios de Izumi para que solo ella pudiera escuchar – "Lo siento".

Y la beso, delante de la atónita mirada de medio colegio, delante de sus amigos que tan poco lo creían, delante del incrédulo Akiyama.

Izumi no se apartó ella deseaba otro beso desde ayer por la noche y ahora que lo tenía no iba a dejar que nadie le impidiera disfrutar, paso sus brazos alrededor de los hombros de la pelirroja y lo que sería un beso tierno lo fueron profundizando.

Durante un par de minutos no se separaron y algunos chicos tenían derrame nasal al ver a dos lindas chicas besarse en público, otros una mueca de asco y los amigos de la pelirroja aunque sonrojados se sentían orgullosos por su amiga.

Las piernas de Izumi temblaron y de no ser porque la pelirroja paso su otra mano a su cintura y la pego más a su cuerpo lo hubiera hecho.

Ruki sabía que lo hacía estaba mal pero tampoco podía evitarlo ella también deseaba besarla, por última vez, un beso de despedida, porque de alguna manera, ella haría que fuera así y agradecía a la rubia que actuara y que no se hubiera separado porque eso lo hacía más real.

La falta de oxígeno provoco que se separaran.

Maldito oxigeno que era vital para ellas.

Un rastro de saliva fue lo único que quedo de aquel beso, Ruki al igual de Izumi dejaron de abrazarse y sin que nadie se diera cuenta la pelirroja volvió a susurrarle a la rubia.

- Esto es por el beso que me robaste a noche.-

Ruki le dio la espalda a Izumi quien todavía anonada por el beso y con las mejillas sonrojadas no creía lo que paso.

-…beso.- Terminó su discurso Ruki relamiéndose los labios e Izumi hizo lo mismo ambas tenían el sabor de cada una en sus labios.

Ryo ya no pudo aguantar más y le dio un puñetazo a Ruki en la cara, la pelirroja quien vio a la perfección lo que el castaño haría solo se movió un poco permitiendo que el impacto diera directo en su mejilla partiéndole un poco el labio, ya había humillado lo suficiente a Akiyama durante ese día.

- Akiyama, Akiyama, Akiyama.- Se limpió con el dedo pulgar la sangre que bajaba de su labio – Aun no he terminado de hablar se nota que eres todo un animal, tercera y última al parecer has perdido como siempre porque Izumi ha sido completamente mía y nunca será tuya.- Termino con un ligero rubor en las mejillas que dio oportunidad a los más pervertidos del colegio de imaginarse todo suceso de dos chicas desnudas tocandose una a la otra intimando, si supieran que aún no han llegado a hacer nada.

La cara de Akiyama era digna de una fotografía.

La mayoría de las chicas y chicos tenían un pequeño rubor en las mejillas –incluye a los amigos de la pelirroja-

Uno que otro chico se había desmayado por la hemorragia nasal que tuvieron y otros miraban a la rubia y a la pelirroja con cara de pervertidos.

Izumi tenía roja la cara y la mantenía gacha, no era tonta había entendido el sentido de las palabras de Ruki y no era capaz de levantarla, estaba que echaba humo de las orejas.

Jenrya lo único que hizo después de recuperarse fue cruzarse de brazos y observar a todos los amigos del castaño para que ninguno interfiriera en la pelea que se daría.

Ryo ya no lo soporto más al imaginarse las burlas de sus amigos al a ver sido engañado, no una si no por dos chica, una furia empezó a crecer en su interior y sin más se abalanzo contra la pelirroja lanzándole golpes a diestra y siniestra, ella en cambio no regresaba ningún golpe solo los esquivaba con su perfecta agilidad.

Al final de lanzar varios golpes ambos terminaron en lugares contrarios, mientras que Ryo parecía exhausto Ruki mantenía sus manos en sus bolsillos sin ninguna pisca de estar cansada.

- Vamos Akiyama deja ya las cosas así sabes que no puedes ganarme, además las clases están por comenzar y no me gusta llegar tarde.-

- Cállate – Pensaba darle otro golpe pero detuvo su puño y le sonrió con malicia.

Ruki lo miro curiosa hasta que vio que volteaba a dirección de Izumi abrió sus ojos y se aproximó a detener el golpe que daría a la rubia.

Sin embargo ese golpe nunca llego a su propósito porque Jenrya había interceptado el puñetazo con un movimiento de kung-fu.

- A ella no la tocas.- Le dijo el joven Lee serio.

- No te metas Lee.-

Izumi miraba con miedo aquel pequeño enfrentamiento entre el peli azul y el castaño hasta que alguien coloco una mano sobre su hombro y se sobresaltó, volteo y vio a una joven de ojos azules como el hielo y cabello rubio.

-Todo estará bien, no te preocupes.-

-¿Segura?-

- Por supuesto.- Dijo divertida.

- Te dije que a ella la respetas Akiyama.- Dijo la voz tranquila pero macabra tras la espalda del castaño quien volteo y se sorprendió de ver a Ruki con un aura oscura rodearla mientras su flequillo tapaba sus ojos.

Ruki sonrió de forma tétrica causándole a más de uno escalofríos.

- Parece que tendré que enseñarte a obedecerme.- Dijo al acercarse al castaño tomarlo de la camisa voltearlo y darle un rodillazo en el estómago provocando que se doblara y que Ruki aprovechara y le diera ahora un rodillazo en la cara fue ahí que los más cercanos pudieron ver los ojos de Ruki…

Los cuales estaban oscuros sin ningún brillo ni nada, solo vacíos.

Ruki aun sonreía cuando tiro a Ryo al suelo y se subió sobre de él, moliendo al castaño de puro puñetazo en el rostro, el castaño aún seguía un poco aturdido por los golpes que le sacaron el aire le costaba concentrarse para quitar a Ruki de su pecho.

Más de uno trato de meterse ayudar al mariscal de campo pero los amigos de la pelirroja se lo impedían diciéndoles que era asunto de ellos.

Izumi estaba aterrada jamás se imaginó un lado así de su adorada pelirroja.

Lágrimas comenzaron a bajar por su rostro, ella no quería verla así quería de vuelta a su linda pelirroja que le hacía mimos como ayer por la noche cuando fueron a dormir o no le molestaría si era la Ruki que la ignoraba y le era indiferente ella solo quería que volviera a la normalidad.

- Detente…- Susurró pero no fue escuchada por nadie.

Jenrya veía preocupado a su amiga no era la primera vez que la veía entrar en ese estado.

En ese estado tan…

Demoniaco… era la palabra para describirla.

Donde solo buscaba hacer pagar a la persona que daño alguien que quiere, la última vez había terminado rompiéndole un brazo a un pobre niño que se le ocurrió insultar a su madre después de su divorcio por eso ella tuvo que canalizar toda esa ira en algo y que mejor que los entrenamientos de artes marciales de Ishida-sensei.

Ahora la cuestión era como lograr que entrara en razón, aquella ocasión fue la voz de su madre.

Ahora…

Volteo y vio a Izumi llorar.

Tal vez ella era la solución.

- Detente…- Pidió pero no fue lo suficiente alto como para que pelirroja le escuchara.

- Para Ruki-san por favor.- Una vez lo intento pero nada.

Ruki golpeaba a Ryo

Una…

Dos…

Tres…

Cuatro…

Cinco veces

Iba golpear una sexta pero su puño lo detuvo antes de tocar el rostro del castaño -quien tenía la nariz sangrando, el labio partido y un ojo morado y el puño de Ruki estaba lleno de su sangre-

- ¡PARA RUKI-SAN!.-

Tal como lo había pensado Jenrya solo la voz de la persona a la que queria proteger la detendría.

No pudo evitar sonreír, todo iba bien.

Ruki dejo de golpear a Ryo y soltó su camisa provocando que este callera y se golpeara con el piso, aun aturdido por los golpes no hizo nada mientras la pelirroja platicaba con Izumi.

Ruki volteo y vio las lágrimas en los ojos de Izumi, se alarmo y de inmediato se levantó como si no hubiera sucedido nada.

Algunos la veían incrédula y otros veían al castaño con lastima al perder ante una mujer.

Ruki ignoro a todos y se colocó frente a Izumi limpiándole las lágrimas con sus pulgares.

Sus ojos ya no eran opacos ahora trasmitían solo preocupación.

-¿Eso es lo que quieres?- Le preguntó y la rubia asintió – A pesar de todo lo que te ha hecho ¿Lo... sigues defendiendo? – Dijo incrédula y su pecho empezó a doler aún más.

Es que ella no merecía tener un lugar en el corazón de la rubia.

Izumi negó cuando vio dolor en los ojos de Ruki.

- No es eso, tú no eres así. - Sujeto con fuerza las manos de la pelirroja que aún estaban en su mejilla y continuo llorando.

Ruki la miro sorprendida a pesar de que apenas llevaban muy poco tiempo estando juntas parecía como si la conociera…

Tal vez si tuviera una oportunidad…

Los amigos de la pelirroja sonreían al ver el final…

Todos creían que ya había terminado…

Y lo que paso a continuación fue en cámara lenta…

Ryo ya tranquilizado y al darse cuenta de lo que le habían hecho saco de su bolsillo una navaja e iba enterrársela en la espalda a Ruki pero no conto con que Takato lo estuviera observando.

-¡Cuidado Ruki!- Trató de alertar a la pelirroja…

Pero…

Fue demasiado tarde…

Porque esta al escuchar su voz volteo provocando que la navaja se enterrara en su estómago y que alguna gotas de sangre salpicaran el rostro de Ryo quien sonreía triunfante.

Algunas chicas gritaron aterradas.

Algunos chicos lo miraban con desaprobación por el acto tan bajo que hizo.

Ahora sí que se merecía todos los golpes que le dieran.

Alice y Juri tuvieron que sujetar a Izumi de que cayera al suelo.

- Ru... ki-san...-

- ¡Maldito!.- Gritó colerico Koji y cuando iba a saltar a golpear ahora el a Ryo Jenrya lo detuvo.

- Espera.-

-¿Espera? Vistes lo que hizo ese canalla.-

-Tranquilízate - Le sugirió porque a pesar de que él también quería saltar a defender a su amiga de la infancia el confiaba ciegamente en ella.

Ruki se lo esperaba, sabía que escondía algo pero jamás imagino que fuera tan cobarde como para atacarla por la espalda.

Enojada apretó la muñeca de Ryo logrando que soltara la navaja y la dejara enterrada en su cuerpo.

- Eres un cobarde Akiyama – Le dijo enojada y le dio un puntapié en el estómago a Ryo.

Ryo volvió a caer pero esta vez aun que intentara levantarse no podría ya que Jenrya había llegado en el momento indicado aplicándole una llave y dejándolo en el suelo.

Koji miraba al otro peli azul irritado era tan injusto que a él no le permitiera meterse y que además de todo le presumiera su velocidad al llegar tan rápido a donde Akiyama.

- Suéltame Lee esto no ha terminado.-

-Te equivocas esto ya termino Ryo-san.-

Ruki camino hasta llegar a donde Ryo, se puso encuclillas evitando a toda costa lastimarse más, que aunque todavía no le dolía por la adrenalina que corría por su cuerpo sería muy peligroso que se le enterrara más.

Golpeo la nariz como Motomiya-kun le había hecho el día anterior un gesto que representaba que no valía la pena seguir peleando.

- Para ya con toda esta rivalidad Akiyama.-

Ryo solo entrecerró los ojos y bufo haciendo que Ruki se exasperara al ver que no quería cooperar cuando trataban de hablar civilizadamente.

- Sabes…- Si no iba a cooperar lo iba a obligar – tal vez Ishida-sensei te hubiera elegido a ti si no fueras tan arrogante.-

- Cállate. – Demandó no le agradaba que le echaran en cara lo que no había podido lograr.

- Nop, me escuchas ahora ¿quedo claro? – Sentenció y continuó – Ishida-sensei tenía grandes expectativas en ti el más que nadie tenía planeado hacernos a los dos sus discípulos…-

- Pero te eligió a ti – interrumpió y la pelirroja lo miro amenazadoramente.

- Te eh dicho que te calles, desilusionaste al sensei, a él y a todos a mí no me importa en realidad lo que hicieras – Volteo el rostro evitando así la mirada de Jenrya, el peli azul sonrió al ver el lado Tsundere de su amiga - de por si me caías mal – Trato de justificarse al volver a verlo a los ojos – pero no te perdono que lastimaras a los demás por tu arrogancia.-

- Mira quien lo dice. –

-Vamos Akiyama yo no soy tan arrogante como tú, yo sé que soy mejor que todos, pero no por eso hago menos a nadie – Una vena apareció en la frente del castaño y Ruki ignoro la mirada feroz que le lanzaba – Y si contigo lo hago es para que veas lo que haces sentir a muchos – Hizo una mueca de dolor – Tal vez Ishida-sensei te de otra oportunidad – Ryo la miro sorprendido – Claro después de que pagues por esto – Señalo la navaja en su estómago – Tendrás que buscar otro colegio porque no creo que el director Kido-san se quede tranquilo después de que sepa que uno de sus alumnos trae armas a su escuela además supongo que estarás seis meses en la correccional de menores ya que aún no eres mayor de edad – todos se sorprendieron – Bueno eso si yo cargos en tu contra lo cual no me apetece, demasiados problemas – volvió a voltear el rostro y agito su mano restándole importancia.

Ryo solo bufo con media sonrisa en el rostro.

- No necesito de tu ayuda me las apañare y cuando salga ten por seguro que le pediré al sensei una oportunidad más y quiero la revancha – Ruki solo sonrió y con cuidado se levantó.

- Estaré esperando –

Ruki empezaba a sentirse mal, el dolor había aumentado y gracias a que aún no se quitaba la navaja no estaba sangrando mucho pero tendría que quitársela no podía permanecer todo el tiempo con ella o…

- Gracias…-

Ruki sorprendida volteo de nuevo a ver a Ryo le estaba agradeciendo, vio a Jenrya que aún no había liberado a castaño de su llave, él al igual que ella estaba sorprendido nadie más había escuchado aquel agradecimiento más que ellos dos, ella y Jenrya se dirigieron una mirada voltearon a ver al castaño y este les sonrió con sinceridad, su primera sonrisa sincera después de tantos años no pudieron evitar devolvérsela y Takato como siempre supo que su amigo había sido perdonado y al ser el líder, bueno así es como ellos lo veían aunque el siempre digiera que no servía para eso, grito emocionado.

- ¡Al fin el grupo de los Tamers está completo! – Y sin más abrazo a su novia de la cintura.

Jenrya dejo a Ryo y se fue con su novia y al igual que Takato la abrazo y junto con los gemelos todos asintieron sonriendo por que la alegría de uno era la de todos y Ruki, ella seguía en el mismo lugar con una sonrisa falsa, no por que Ryo fuera aceptado de nuevo, no, en realidad era para no preocupar a sus amigos de la herida que seguía sangrando y la estaba mareando solo un poco, cerró los ojos para tranquilizarse además nadie la veía estaban más ocupados viendo a sus amigos con Ryo palmeándole el hombro.

Abrió los ojos con sorpresa cuando alguien pasó su brazo sobre los hombros de esa persona, se sonrojo, Izumi de nuevo.

- ¿Izumi?-

- Ruki-san no hace falta que te hagas la fuerte. -

Se había dado cuenta, volteo el rostro sonrojada.

-"Se supone que un caballero debe proteger a su doncella, no al revés"-

Pensó sintiéndose un poco patética.

- No te mártires por eso que mientras yo sea tu princesa velare por tu seguridad.- Le dijo y le dio un suave beso en la mejilla.

Ruki se sonrojo no sabía a qué había sido más vergonzoso el hecho de que hablara en voz alta sus pensamientos u otra vez las demostraciones en público, suspiro en definitiva si era patética, alzo sus vista dirigiéndola a la escuela y con su característica forma hablo, pero por desgracia su voz no solo salió fría sino ronca haciendo que varios se sonrojaran.

- Ustedes…- se dirigió a las personas frente de ella – Muévanse le estorban a Kamiya-sensei – ordeno y antes de que cualquiera digiera algo la voz de la sensei los sorprendió.

- ¿Qué es lo que sucede ahí? ¿Por qué no están en clases?-

Todos –a excepción de Jenrya y Ruki – dirigieron una mirada a donde había ´provenido el grito y se apartaron, luego regresaron su vista a Ruki que los ignoraba y solo veía la su herida.

-"¿Cómo es que ella sabía que venía en camino? – fue el pensamiento de todos a excepción de Jenrya quien también sabía que la profesora venia en camino cuando él y por supuesto Ruki habían visto a dos alumnas irse corriendo para avisar de lo sucedido.

- Akiyama – la voz de Ruki hizo que todos le prestaran atención y se quedaran atónitos a lo que ella hacía.

Se había sacado la navaja tranquilamente como si fuera lo más normal que hiciera todo el tiempo y un chorro de sangre había salido de su herida algunos volvieron a gritar cuando Ruki con el ceño fruncido había volteado a Ryo - quien aún seguía sentado en el suelo – y le había arrogado la navaja haciendo que se clavara entre las piernas y provocando que este temblara.

- Me debes una cazadora y camiseta nueva, por tu culpa se han manchado de sangre.-

Todos sin excepción alguna miraban incrédulos y con una gota de sudor en su nuca ante las palabras de la pelirroja quien solo le importaba su ropa y no la herida pero dejan de hacerlo cuando ven a la profesora pararse delante de las dos chicas analizando lo sucedido, Ryo tirado con golpes en la cara y una navaja cerca de el por si fuera poco Ruki con una herida no necesitaba ser genio para saber qué había sucedido se cruzó de brazos esperando una explicación.

- Kamiya-sensei es un gusto verla de nuevo.- Le dice Ruki con una sonrisa inocente que no rompe ningún plato sujetando su herida.

- Aja – Dirigió su vista a la herida de la pelirroja y suspiro, volteo a ver al grupo de la pelirroja – Jenrya han marcado a una ambulancia.-

El peli azul volteo a ver a los demás y Koichi fue quien hablo.

- Si marque hace un momento no tardan en llegar.-

Hikari suspiro una vez más solo a ella le pasaban ese tipo de cosas debió a verse negado cuando su esposo le dijo que era fantástico que ella fuera la maestra de su ahijada debió a ver supuesto que siendo Daivis padrino de Ruki a ella se le pegaría las mañas de meterse en problemas.

-Todos vayan a su salón de clases – vio a Ryo – Tu a la dirección – Vio a los amigos de la pelirroja - Ustedes se van con el – al darse cuenta de que nadie se movía hablo de nuevo – Que están esperando, váyanse de una vez –

Sin atreverse a decir nada más todos dejaron a las tres femeninas solas.

- ¿Y bien?-

- ¿Cómo esta Motomiya-kun? – Ignoro la pregunta de su sensei.

- Ruki…- Suspiro – Eres igual a él, de seguro estará orgulloso que su ahijada se metiera en problemas de nuevo.

Ruki sonrió de medio lado orgullosa.

- Y bien, me vas a decir que sucedió aquí o tendré que prohibirle a Daivis que te lleve a pescar. -

- ¿Qué no puede hacer eso?- Dijo berrinchuda – Él lo prometió.-

- Puedo, habla de una vez. -

Ruki suspira derrotada e Izumi se asombra de ver ese lado infantil de su amada no puede evitar enternecerse quiere conocer todas sus faceta.

- Solo arregle un problema con Akiyama.-

- Eso veo, pero Ruki ¿A golpes?- Dice lo último con una aura oscura rodeandola.

- Akiyama no entiende con palabras.-

- Y usted que tiene que ver en todo este asunto Izumi.-

La rubia palideció y antes de decir algo Ruki hablo.

- Nada, ella no tiene que ver nada.-

Hikari volvió a ver a Ruki y suspiro.

- Así que lo que dijo Daivis era verdad.-

Ruki iba a preguntar a qué se refería con eso pero solo bajo la cabeza sujetando su herida empezaba marearse demasiado, Izumi al ver que la pelirroja le costaba mantenerse de pie la ayudo a recostarse en el suelo colocando su cabeza en su regazo.

ás perdiendo mucha sangre –Comenta la profesora quitándole el pañuelo amarillo del cuello y presionándolo contra la herida. – Presiona.-

Escuchan el sonido de la ambulancia y la profesora vuelve pararse.

- No dejes de presionar Ruki - Le dice y se marcha a donde proviene la ambulancia.

Ruki cierra los ojos pero los vuelve abrir cuando siente que algo la está mojando alza la vista y ve a Izumi nuevamente llorar alza la mano y trata de secarlas.

- No llores estaré bien –Le dice con una sonrisa.

- Es mi culpa…-

- No lo es, vale, no lo es, Akiyama y yo necesitábamos resolver asuntos pendientes así que no es tu culpa-

- Perdón estas mal y te estoy causando más problemas-

- No lo estas, para mi tu nunca serás un problema así que deja de llorar que te vez más hermosa sonriendo –Ruki no sabe si es ella o la falta de sangre que la está haciendo hablar de más – Estaré bien vale – Termina cerrando los ojos.

Ya no tenía energía para seguir hablando lo último que escucho antes de quedar inconsciente fueron pasos acercandose a ellas y decir a Izumi...

- Lo se, estarás bien eres fuerte y eres mi caballero la persona a la que yo...

Por desgracia para las dos Ruki no escucho la última palabra que completaba aquella oración.

quiero….-

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Reencrito: 31-05-16

23/03/15 (B.G.R.R)

Matta ne…XD