La chica sonrió mientras tumbaba al nervioso chico sobre el colchón de ese viejo motel de carretera.

Se soltó el sostén dejando libre sus atributos hipnotizado en el camino a su hermanito, el cual parecía un perro en medio del viaducto, completamente desorientado.

Acaricio levemente el pecho del chico sonriendo ante el completo nerviosismo del mismo, que era como arcilla entre sus habilidosas manos.

Beso levemente esos virginales hasta ahora labios de su pequeño fanático.

Los pequeños cariños dieron paso a movimientos más seductores, ocasionando un mar de carisias seductoras.

Sonrió ante su pequeño premio, no iba apresurarse llevaba esperando casi ocho años, iba a disfrutar cada segundo de esta noche maravilloso.

— — Tan solo disfrútalo — susurro Luna mordisqueando levemente la oreja de Lincoln — solo disfrútalo — lamio el cuello de su hermanito, el cual estaba a segundos de ser todo un hombre, su hombre.