Saludos, espero les haya gustado el capítulo anterior, dejen sus reviews y yo les aclarare cualquier duda que tengan. POr cierto pido disculpas anticipadas por que me perdere un mes, ya que estoy de viaje, sin embargo en cuanto regrese actualizare, asi que no desesperen.
Ahora sin más, continuamos
Capitulo 4: Un duelo y un beso
Fate y Hayate llegaron a su aula y como sospecharon, Nanoha no volvió por sus cosas, todo seguía como lo habían dejado; sin embargo Fate traía la cara muy roja puesto que en el trayendo varias personas que se le acercaron, algunos para felicitarle por haber puesto en su lugar a Koichi, otros para desearle suerte, pero lo peor fue cuando parte de su club de fans prácticamente se abalanzo sobre ella para que les contara como había pasado todo, a lo que Hayate tuvo que salir en su auxilio, ya que Fate no sabía por dónde escapar con tantas preguntas de muchachas intentando acercase más de lo debido.
- Bueno Fate-chan, en estos momentos eres la persona más popular de la escuela si es que no lo eres ya de toda Uminari – Se hacia la burla Hayate - apuesto que todos querrán saber que va a pasar de aquí a 3 días
- No me lo recuerdes – respondió Fate - que ahora tendré que mirar en todas las esquinas antes de seguir caminando porque pensare que siempre habrá alguien esperándome a la vuelta
- Que no te extrañe jajajajajajaja - Reía Hayate quien sacaba su celular – Hey mira Arisa me llamo
- Seguramente también quiere detalles de lo ocurrido – Dijo Fate
- Veamos – Hayate llamaba por su celular - Hola Arisa-chan que tal
- HAYATE donde está Fate por que la voy a matar – respondía una encolerizada Arisa
- Tranquila que la que tiene que ponerse histérica es Nanoha no tu – Seguía bromeando Hayate
- Dile a esa desconsiderada que Nanoha está en su casa – Arisa prácticamente le gritaba a Hayate - La tuvimos que traer entre Yunno y Suzuka por que se desmayó en el parque cuando le dije lo de Fate y Koichi
- Nanoha¡ como esta? – Decía Hayate mientras miraba asustada a Fate, quien sin esperar respuesta le arrebato el celular
- Arisa que pasa – preguntaba una Fate preocupada
- Que si sales viva de ese duelo, soy yo quien te matara, me oíste? – Arisa prácticamente escupía al celular
- No estoy para bromas Arisa que paso con Nanoha
- Se desmayó, está ahora en su casa, nunca me imaginé lo preocupada que estaría por ti – Le seguía echando en cara Arisa
- Que le dijiste? – Fate quería saber los detalles de la charla
- Le comente sobre el famoso duelo – Respondía una Arisa más tranquila
- Yyyyyyyyyyyy – Fate pensó que Nanoha ya sabía la verdad
- Y que se desmayó, que no escuchaste?
- Pero no dijo nada más?
- No, que esperabas, se muere si algo llega a pasarte – Le respondió Arisa quien no entendía la actitud de Fate
- Voy para allá por favor cuiden de ella mientras llego – Fate tenía que hablar bien con sus amigos si quería aclarar las cosas con Nanoha
- Está bien pero apúrate – refutó Arica
Fate le devolvió el celular a su mejor amiga, quien había entendido casi toda la conversación sin necesidad de escuchar
- Que le dirás – inquirió la castaña
- No tengo idea Hayate, solo quiero saber si está bien – La rubia estaba más preocupada que antes. En el trayecto trataba de aclarar sus ideas acerca de que le iba a decir.
Obviamente tenía que contarle la verdad, solo esperaba que no preguntara demasiado porque no sabría cómo responder a lo demás; por otro lado le había pedido a Hayate que les convenciera a todos de dejarlas solas, porque tenían hablar y no quería que nadie las escuchara ni interrumpiera.
Ambas llegaron pronto a la casa de Nanoha, quien todavía no había despertado.
Al entrar Fate tuvo que enfrentarse a Arisa, quien no le perdonaba que lastimara a Nanoha
- Odio que lastimen a Nanoha y mucho menos tu Fate – Fue lo primero que le dijo Arisa ni bien entró la maga rubia
- Todo es un mal entendido, pero eso no pienso discutirlo contigo Arisa – Le había respondida Fate, quien no estaba de humor para escucharla
- Ya cálmense las dos – Dijeron Suzuka y Hayate tratando de tranquilizarlas
- Mira Arisa, lo último que quiero es lastima a Nanoha, por eso estoy aquí, para arreglar todo, pero necesito que me digas exactamente que hablaron – Dijo finalmente Fate tratando de alivianar la tensión
Arisa con ayuda de Yunno y Suzuka le explicaron a detalle lo sucedido y pudo darse cuenta que Nanoha había llevado aún más lejos sus suposiciones sobre que ella y Koichi estaban juntos
- Muchas gracias por cuidar a Nanoha – agradeció Fate
- También es nuestra amiga y nos preocupamos por ella, sin embargo te lo advierto, no se te ocurra dejarla Fate – Arisa sabía muy bien el cariño especial que se tenían ambas
- Jamás la dejaría Arisa, como se te ocurre – respondió una Fate ofendida
- Bueno chicos, creo que lo mejor será irnos, estos dos tortolitos tienen que hablar -Hayate prácticamente empujaba a todos a la salida
- De qué hablas Hayate? – cuestionó Yunno, quien se había sorprendido por la palabra tortolitos
- Yunno, si no te has dado cuenta hasta ahora, no pienso ser yo quien te quite la venda de los ojos, vámonos – respondió una Hayate de manera maliciosa y que prácticamente tuvo que arrastrar a Yunno, quien no salía de su estupefacción.
Una vez la casa estuvo en silencio; la dueña de los ojos escarlata subió al cuarto de su amada y daba gracias al cielo porque nadie de su familia se encontraba, aunque era normal que estuvieran ocupados en la cafetería familiar; por lo que era usual que Nanoha siempre este sola en casa, pero desde que ambas se conocieron prácticamente compartían todo, esto las unió hasta el grado de no poder estar separadas una de la otra, por lo que era muy frecuente que durmieran juntas, así que si sus padres llegaban no era de extrañar encontrar a Fate junto con su hija.
Al abrir la puerta del cuarto de la cobriza, Fate se quedó en el umbral contemplándola, puesto que era su hobby favorito, ver cada rasgo de su hermoso ángel; no quería despertarla, se acercó muy despacio y recostó al lado de su amor, sutilmente apoyo la cabeza en su hombro y paso una mano sobre el vientre de ésta para sujetar delicadamente su mano.
Con un día tan ajetreado, ella también había caído rendida al sueño…
Nanoha abrió lentamente los ojos mientras trataba de enfocar donde se encontraba, hasta que reconoció el techo de su dormitorio, pero a la vez le pareció extraño sentir un peso extra en su cuerpo, cuando miro había abajo se sorprendió al darse cuenta que la joven de cabellos dorados prácticamente se había echado sobre ella mientras reposaba sobre su pecho y la abrazaba.
A la cobriza casi se le sale el corazón al verla tan cerca, pero esa alegría se esfumo al recordar que el amor de su vida supuestamente ya le pertenecía a otro.
No sabía que hacer porque no soportaba tenerla tan cerca y que sus sentimientos no fueran correspondidos; pero a la vez pensar en alejarla era privarse, tal vez de los últimos momentos que disfrutaría de su calidez, esto hizo que su corazón doliera y comenzaran a brotar lágrimas de sus ojos, sin poder controlarlos mientras su respiración se hacía irregular el intentar controlar su llanto.
Esto hizo que Fate despertara y asustada se levantó para mirarla directo a los ojos, Nanoha ante este acto contuvo la respiración, mientras se tapaba el rostro con sus manos, para limpiarse las lágrimas.
La rubia sin poder resistirse se abalanzo sobre ella y la abrazo sosteniendo su cabeza con sus manos mientras la apoyaba contra su pecho, sobre su corazón que no dejaba de latir desenfrenado
- No llores Nanoha, no soporto verte llorar, me duele cuando lo haces – Era su corazón el que hablaba.
- Fate… Fate-chan – La nombraba Nanoha mientras correspondió el abrazo como un acto reflejo y porque realmente lo necesitaba, quería sentirla y olvidarse por completo de la pesadilla que estaba viviendo.
Como respuesta la maga más alta la tomo con fuerza entre sus brazos e hizo que ambas se acomodaran mejor en la cama para quedar un momento echadas, con la dueña indiscutible de su alma sobre ella mientras se tranquilizaba; pero conmovida ante su llanto, empezó a darle suaves caricias en la nuca mientras la besaba en la cabeza y con esas acciones le susurró cerca al oído
- Perdóname Nanoha, nunca debí haberte gritado pero hay algunas que debes saber – Dijo finalmente Fate
- No lo digas por favor¡ – Respondió rápidamente Nanoha ante la desesperación, no quería escuchar de los labios de Fate las palabras que darían fin a su vida, porque eso era la rubia para ella, el aire y el agua que necesitaba cada día para seguir existiendo
- No es lo que tú piensas Nanoha – Hablaba más tranquila Fate, que le había brotado una leve sonrisa por cómo se comportaba su bella flor de cerezo - Creo que malinterpretaste las cosas
Ante esto Nanoha soltó el agarre férreo que tenía sobre la rubia y miro a sus incomparables ojos escarlata buscando una explicación.
Fate se perdió en esos zafiros que brillaban más intensamente por las lágrimas que había derramado y la pena expresada en ellos hizo que los suyos mostraran dolor ante la tristeza que observaba; así que levanto su mano para acariciar su mejilla mientras retiraba las ultimas lagrimas que caían sobre ese rostro y aunque hubiera deseado hacerlo con los labios, tuvo que contenerse; pero hizo el toque lo más suave que pudo como si esa piel fuera de porcelana, tratando con este acto de trasmitirle el amor que sentía por ella.
- Mi dulce Nanoha – Dijo finalmente para acercarse y depositar un tierno beso en su frente sin poder evitar quedarse más tiempo del debido, posteriormente apoyo su mejilla sobre la cabeza de su "amiga" y la abrazo nuevamente con fuerza para tranquilizar esos sentimientos que eran más grandes cada día, soltando un suspiro – Jamás me alejaría de ti – No pudo evitarlo, tenía que sacarlo de su interior.
- Fa …Fate- Chan – Susurró sorprendida Nanoha, esperando todavía una explicación, pero sin poder evitar querer fundirse en ese abrazo y convertirse en una sola
- Koichi Hayama es un maldito de quien debes alejarte Nanoha, el solo pretende hacerte daño y eso jamás lo permitiré – Dijo finalmente Fate
- De que hablas – inquirió Nanoha sorprendida ante esa afirmación, separándose del cuerpo de Fate mientras se incorporaba ligeramente de la cama
Fate se sentó apoyándose en el espaldar, mientras sostenía una mano de la cobriza
- El día que fui a buscarlo para que me enseñe esgrima, me amenazo junto con sus amigos que tiene como guardaespaldas
- Pero que dices Fate – Nanoha se había hinchado a una lado de la rubia, sorprendida por lo que escuchaba
- Como lo oyes, solo quiere acercarse a ti, para….. – Fate se sentía incomoda, como explicarle que Koichi, prácticamente quería abusar de ella
Nanoha vio la duda en la rubia, así que apretó su mano para darle confianza y que le dijera todo
- Para…? – Cuestionó Nanoha animando a su "amiga"
- Ahhhhh (suspiro), para aprovecharse de ti Nanoha, pero eso no pasara, yo estoy aquí – respondió la rubia sosteniendo su mano son fuerza, mientras se acercaba a uno de los rizos cobrizos para llevarlo tras la oreja y así aprovechar de sostenerle la cara a Nanoha para que viera en sus ojos la determinación de que la protegería siempre.
- No puede ser, él fue muy educado y caballeroso conmigo – la muchacha de ojos zafiro se había quedado asombrada por lo que oía.
- Mi madre una vez me dijo que muchos hombres se valen de esas cosas para que las mujeres, como dicen por ahí "caigan en sus redes" y cuando obtienen lo que quieren se van en busca de otra presa, por eso es muy difícil distinguir entre los que realmente te quieren y los que solo quieren aprovecharse de uno
- Entiendo – Nanoha bajo su cabeza avergonzada al darse cuenta lo ingenua que había sido pero a la vez feliz de que todo había sido una pesadilla pasajera, pero cuanto había dolido y se dio cuenta que había sido muy injusta con Fate – Discúlpame Fate-chan, yo pensé que…. – y no pudo continuar con la frase, porque no quería siquiera pensarlo nuevamente.
- No tienes que disculparte, fui yo quien se calló las cosas como siempre y no pensé que podrías preocuparte por mí – quería preguntar el por qué se había puesto de esa manera, pero después pensó que ella tendría que abrir posiblemente su corazón y expresar sus sentimientos y no estaba segura de que Nanoha realmente pudiera corresponderla, sentía mucho miedo de perder a su amado tesoro.
- Hay algo más que debo contarte – Dijo Fate ahora temerosa porque sabía que su compañera podía cambiar de humor fácilmente y posiblemente preferiría lanzarle un starlight breaker cuando le cuente lo del duelo.
Nanoha la miraba intrigada, que más podía haber pasado, se preguntaba
- Antes de contártelo, quiero que me prometas que tomaras las cosas con calma por favor – Le dijo Fate a quien ya le sudaba las manos de solo pensar en la reacción de la cobriza
- Fate-chan ya me estas asustando – Nanoha sabía que la respuesta no le iba a gustar
- Solo promételo – suplico Fate
- Está bien – Respondió soltando un suspiro
- Bueno – Fate tomó aire - todos estos días estuve investigando sobre él, por eso es que no podía almorzar ni estar mucho tiempo con ustedes y cuando me contaste que él se había acercado a ti, me dio mucho coraje al recordar las cosas que me dijo y por eso me altere y te pido disculpas, pero cuando te fui a buscar para explicarte todo, no pude encontrarte y fui a arreglar las cosas con él para que dejara de estar tras tuyo.
- Fate – Nanoha la nombró azorada por lo que le contaba su hermosa rubia
- No pongas esa cara porque aún no te he contado lo más importante – dijo burlonamente Fate tratando de crear un ambiente menos tenso pero le fue imposible – Pues veras…. Jejejeje… tendremos undueloentresdías – soltó tan rápido todo que las palabras sonaron como una sola y solo atino a cubrirse la cabeza con las manos por que Nanoha la iba a matar por eso
La reacción de la cobriza tardo un poco por que no entendió bien al principio, pero cuando hubo captado el mensaje, sus ojos se abrieron descomunalmente y pasaron de la sorpresa al enojo, mientras empezaba a respirar más agitadamente…..
- COMO SE TE OCURRE FATE, ESTAS LOCA¡ - gritó finalmente
- Lo siento, lo siento – decía la rubia sin retirar sus manos de la cabeza, mientras a la vez subía sus rodillas para cubrirse mejor entre ellas y miraba de reojo a Nanoha para ver su reacción, ya que cuando no le ponía el mote cariño, era porque realmente estaba enfadada.
Nanoha respiro profundamente varias veces para controlarse, ya que se lo había prometido
Fate al no recibir respuesta se fue descubriendo poco a poco, mientras no despegaba el ojo de Nanoha por si las dudas, así que apelo al cariño que se tenían y con cara de perrito abandonado continuó….
- Lo hice porque no quiero que te pase nada – y trato de tomar su mano para que viera que era sincera
- PERO NO A COSTA DE TU PERSONA FATE – Nanoha se levantó bruscamente de su cama para quedarse parada a un lado, mientras encaraba a su compañera – Que voy a hacer si algo te llegara a pasar?, no te das cuenta lo importante que eres para mí? Y que me preocupo por ti?– esto lo dijo con la vos quebrada ya que nuevas lagrimas pugnaban en sus ojos, pero esta vez de rabia porque todo eso lo había propiciado ella con su actitud y pensar que algo le podría pasar a su rubia era imperdonable para ella.
Esa respuesta Fate no se la esperaba, jamás se imaginó que Nanoha pudiera decirle lo indispensable que era para su vida. Se levantó también de la cama para parase frente a su cobriza y con una mano hizo que levantara la cabeza y la mirara a los ojos
- No te preocupes, no va a pasar nada te lo prometo; además todo este tiempo he practicado con Signum así que no creas que no estoy preparada – respondió ingenuamente Fate con un tono cariñoso, terminando en una dulce sonrisa, pensando que eso tranquilizaría a su "dulce" ángel
Uppppsssss grave error, que quiso decir con que "todo este tiempo ha estado preparándose". Fue tarde cuando se dio cuenta de que había metido la pata hasta el fondo ya que la suspicacia de Nanoha salió a flote mostrando una cara de pocos amigos al darse cuenta que Fate ya tenía planeado algo así desde algún tiempo.
De pronto todo el barrio donde vivía Nanoha se enteró que cierta enforce estaba corriendo por las calles tratando de salvar su vida de una encolerizada cobriza que la perseguía y gritaba su nombre.
- FAAAAAAAAAAAATTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE
Tres días pasaron volando, en ese tiempo Nanoha se había enterado de más detalles del enfrentamiento verbal entre Koichi y Fate, aún no se podía creer todo lo que le decían, claro que las versiones iban y venían, desde las reales hasta las fantasiosas donde prácticamente se había agarrado a golpes en el gimnasio….
- Oh por favor, como es la gente para inventar cosas – decía Hayate mirando a Nanoha, quien mostraba bastante preocupación puesto que hoy sería el famoso duelo e incluso había apuestas entre los estudiantes y clubes; con respecto a los profesores, se habían enterado de todo, pero no podía hacer nada mientras todo sea fuera de la escuela
Ante el silencio de Nanoha, Hayate la miro con molestia, tenía que arreglar las cosas antes del enfrentamiento
- Cuánto tiempo más estarás sin dirigirle la palabra a Fate-chan?
Nanoha seguía callada poniendo en orden sus útiles
- Mira Nanoha eres muy injusta a fin de cuentas lo hizo para protegerte y es así como le pagas?
Nanoha se levantó y bajo su cabeza en signo de culpabilidad.
- Deberías hablar con ella, está muy decaída y no creo que sea buena idea que vaya con ese estado de ánimo al enfrentamiento – Dijo Hayate para que la cobriza se diera cuenta del error que estaba cometiendo
Por primera vez la cobriza pensó que si su amor secreto iba en esas condiciones, realmente podría salir lastimada
- Sé que no deberíamos preocuparnos, conocemos a Fate pero nunca está de más el apoyo emocional, que estoy segura sería lo mejor para ella si viene de tu parte Nanoha-chan – Hayate le hablo más serena para apelar al corazón bondadoso de su amiga
Nanoha la miro sin saber que decir suplicando por ayuda
- No me mires así, sabes que hacer, anda y discúlpate, dale ánimos que es lo que necesita, más si viene de ti – Sonrió Hayate
- Gracias Hayate, realmente eres una gran amiga.
- No te emociones tanto, que abriré un libro de cuentas y les saldrá cara la terapia de parejas
- Hayate¡
- Qué esperas, anda de una vez, búscala
Nanoha se despidió de Hayate y contacto con Fate telepáticamente, quien se encontraba terminando su entrenamiento de atletismo
- Fate-chan, te espero en la azotea
Fate sin esperar nada, se fue corriendo al lugar y al llegar, se encontró con la imagen que más le gustaba, Nanoha contemplando el cielo, mientras el viento mecía su cabello sujeto en una cola descentrada
- Nanoha – Fate se acercó lentamente pensando que tal vez le recriminaría algo. Pero cuando ésta se volteó vio sus profundos ojos zafiro acompañada de una amplia sonrisa que la dejó sin aliento
- Fate-chan – Nanoha se lanzó a sus brazos – discúlpame Fate-chan, últimamente me he comportado muy mal contigo a pesar que todo lo que haces es para que yo esté bien, pero la verdad me preocupo por ti.
- Nanoha discúlpame tu a mí, sé que muchas veces me dejo llevar y no pienso en mi bienestar, pero sé que mientras estés conmigo saldrá todo bien
Nanoha se separó un poco y le dio un trébol de cuatro hojas para desearle suerte. Fate lo recibió como un tesoro invaluable y después de depositar un tierno beso sobre esa hoja, lo guardo en el bolsillo de su camisa muy cerca de su corazón – Gracias – Fue todo lo que salió de sus labios, ya que estaba haciendo hasta lo imposible por no descontrolarse y besarla en esos momentos.
Terminadas las clases, prácticamente todo el alumnado de la escuela se dirigió al depósito de la familia Hayama. Arisa, Suzuka, Hayate y Nanoha acompañaban a Fate, quienes al llegar se asombraron de la cantidad de personas que había en el lugar, incluso gente que no conocían y seguramente serian de otras escuelas, por lo que decidieron irse a un lugar más tranquilo para que no importunaran a Fate.
Nanoha se moría de los nervios, en cambio Fate estaba muy centrada y el haber arreglado las cosas con su hermosa cobriza la hizo sentir mucho mejor. Se limitó a contemplar el mar mientras se concentraba, tal como había practicado con Signum, despejando su mente de todo y enfocándose en su enemigo.
- Fate-chan¡, Hayama ya esta aquí - Dijo Hayate
Fate se volteó, en sus ojos solo estaba reflejada esa determinación que tanto Nanoha como Hayate conocían muy bien, era la mirada que siempre tenía en una misión o cuando se encontraban en una batalla en algún lugar en el espacio.
Con paso sereno pero decidido se acercó al lugar del encuentro seguida por sus amigas, todo el mundo le abrió paso cuando la vieron, a muchos les sorprendió la mirada impenetrable que tenía, sin embargo no faltaron aquellos que se quedaron embobados al ver el cuerpo desarrollado de Fate quien vestía una lycra negra ajustada junto con una sudadera sin mangas igual ajustada al cuerpo, todo para tener la mayor movilidad sin que nada la estorbe, y su cabello sujeto a su nuca en una cola de caballo quedando al descubierto la blanquecina piel de su cuello.
Esto fue tan obvio que Nanoha tuvo que morderse el labio inferior con rabia para no gritar a todos que dejaran de mirar a su Fate-chan
- (silbido), guau Testarossa, será una lástima tener que marcar tan delicioso cuerpo, aunque conozco formas mejores de marcarlo – sonrió Hayama de forma maliciosa y casi libidinosa, mientras la miraba de pies y cabeza esperando de esta forma desconcentrar a Fate, quien ni se inmuto ante el descaro y falta de respeto que mostraba su contrincante.
Y como si eso fuera una señal, de diferentes partes del público, especialmente masculino, empezaron a escucharse silbidos y toda clase de groserías. Efectivamente Hayama había invitado a varias personas de su calaña para que incomodaran a Fate para que su victoria sea todavía más contundente.
Fate dio un vistazo a su alrededor y sonriendo de lado le dijo a Hayama…..
- Eres tan poco hombre que necesitas de una barra particular para envalentonarte?
Este comentario hizo que la otra parte de los espectadores que estaban del lado de Fate, también empezaran a apoyarla
- Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh – Era la respuesta del público contra Hayama, a quien no le había gustado en lo más mínimo el comentario
- Basta de palabrerías, veremos si eres tan ágil con la espada como lo eres con la lengua – Harto de tanto cruce de palabras y nada de acción
Uno de los amigos de Koichi se acercó al centro para abrir un estuche que contenía las armas en cuestión, ambos se acercaron, sin embargo Fate no alzo ninguna y miro a Hayama con una sonrisa burlona
- No creerás que voy a utilizar una de "tus" espadas – En eso Hayate se acercó con un estuche largo negro y lo abrió para que Fate pudiera alzar su espada - Prefiero utilizar la mía, si no te molesta – Finalizó, sosteniendo en su mano una espada nueva que fue un regalo de su Oka-san, quien después de darle el sermón de su vida, tuvo que resignarse, prefirió darle su apoyo y que mejor que tener su propia espada para evitar cualquier inconveniente.
Con esto último Koichi estaba que explotaba de coraje, ya que efectivamente había arreglado el arma que utilizaría Fate para que se rompiera en medio del duelo y al no poder defenderse, asestarle una estocada certera, ya que al ser un duelo, este no se detiene aunque el arma se hubiese roto.
- Las reglas son simples – decía en voz alta uno de los gorilas de Koichi – el duelo comienza cuando la cuenta llegue a 10 y termina cuando uno de los contrincantes se haya rendido
Ambos se pusieron espada con espada y la cuenta empezó, avanzando un paso con cada número - 1, 2, 3, …..5, 6,.. 8…. 10 – al mismo tiempo se dieron vuelta con sus espadas en alto listos para el ataque.
Koichi confiado en su experiencia, fue el primero en lanzarse contra Fate que resistía los ataques, estudiándolo, analizando cada movimiento del enemigo. Nanoha se mordía sus manos de los nervios, mientras todos los demás disfrutaban del enfrentamiento como si se tratase de dos gladiadores en medio de un coliseo romano.
Por la izquierda y por la derecha Koichi embestía contra Fate tratado de encontrar un punto débil, pero se sorprendió sobre manera como la rubia soportaba todos los ataques los cuales iban con violencia haciendo resonar el metal en todo el lugar cada vez que se encontraban.
Con el paso del tiempo Koichi empezó a confiarse ya que Fate no atacaba solo se defendía y la vio como una debilidad decidiendo atacar con todo; se abalanzó contra Fate, quien en vez de hacerse a un lado, dio un giro completo sobre su eje, haciendo que Koichi pase de largo y aprovecho la retaguardia descubierta haciéndole una herida en el antebrazo.
- Te dejare algo para que me recuerdes toda tu vida Hayama - le dijo Fate, mientras este último se daba la vuelta sorprendido por la velocidad de la rubia, que prácticamente la había visto desparecer de su vista para aparecer tras él
Esa herida lo puso furioso y se olvidó por completo de cualquier técnica de esgrima, tomo su espada con ambas manos para asestar contra Fate, quien también tuvo que sostener su espada con ambas manos, por que Koichi era fuerte y sus golpes cada vez más violentos.
Koichi asestaba su espada de arriba hacia abajo, para derribar a Fate por el cansancio que implicaba contener ese ataque, y en un momento de descuido poder darle una estocada de frente, mientras la joven debilitada con las manos levantadas sobre su cabeza, cubriéndose de las embestidas, no pudiera reaccionar ni defenderse.
Sin embargo él nunca se imaginó que Fate no solo era veloz, sino también muy fuerte y resistente, claro que no tenía ni la más mínima idea que estaba peleando contra una de las mejores magas quien ya estaba acostumbrada a las batallas, además de tener un entrenamiento constante para convertirse en una gran enforce.
Todo el público se quedó tenso viendo el duelo, nadie pronunciaba palabra conteniendo el aliento en la boca; además que el enfrentamiento, que había empezado como un duelo de caballeros, se había convertido en un choque medieval, haciendo a un lado todo tipo de técnica conocida en la esgrima, para dar paso a otras no tan sofisticadas
Fate decidió poner fin al ataque de Koichi, y con un ágil movimiento giro su cuerpo mientras desviaba el último ataque para salir por un costado, mientras nuevamente le hacia otra herida en el antebrazo cerca a la anterior.
Koichi no podía creer lo que estaba pasando, estaba empezando a descontrolarse; su venganza se estaba escapando de las manos y lo peor que sería humillado frente a todos. Esto no lo permitiría
Entre tanto en medio del publico las amigas de Fate se morían de la preocupación, pero nadie superaba a Nanoha, que tenía los ojos abiertos como platos viendo cada detalles de la pelea y se decía a sí misma como había permitido semejante barbarie, hubiera sido mejor desmayar a Fate y amarrarla en casa hasta hacerla entrar en razón, o si no dejarla ahí hasta que pasara el tiempo, sus nervios le estaban dando una mala pasada, ya que su corazón angustiado se comprimía con cada choque de las espadas, mientras apretaba con fuerza el brazo de Hayate, quien tenía lágrimas en sus ojos por el dolor.
Koichi se dio cuenta que Fate estaba muy concentrada en lo que hacía, así que opto por provocarla, a ver si así lograba quitar esa mirada inmutable que tenía estampada en la cara. En uno de los encuentros de las espadas se acercó lo suficiente y para llamar su atención sostuvo con fuerza una de las muñecas de la rubia y cuando los ojos escarlata lo miraron, murmuro…..
- No sabes cuánto voy a disfrutar retozar con tu "amiguita", quien sabe por ahí también ella lo disfruta. Tratare de no lastimarla, pero no prometo nada
Al terminar la frase, la soltó dándole un empujón; Fate lo miro con rabia, solo quería atravesarlo con la espada, ya que cuando se trataba de su amada todo razonamiento se esfumaba y sin meditar se abalanzó contra él. Al ver esa reacción de parte de la joven, Koichi sonrió de lado, sabiendo que logro su objetivo, ahora solo tenía que jugar un poco más para finalizar con un golpe certero.
No paso mucho hasta que Koichi, por un golpe de suerte pudo hacerle una herida profunda a Fate en su brazo, debido a que ella había perdido la objetividad desde que le escucho esas palabras, que lograron descolocarla solo de imaginarse a Koichi sobre Nanoha haciéndola suya a la fuerza.
Cuando Nanoha vio como escurría sangre del brazo de Fate solo atino a gritar su nombre
- FATE-CHAN – desesperada de que todo de una vez acabe
La herida fue hecha justamente en el brazo que sostenía la espada; haciendo muy dificultoso el enfrentarse en esas condiciones, Koichi pensó que terminar con ella sería más sencillo, pero sus ojos quedaron totalmente descolocados al ver como ella cambiaba de mano para seguir con el duelo, Fate se había preparado para todo tipo de situaciones y esta era una de esas, lograr luchar de ambos lados, sin perder ni la fuerza ni la velocidad. Este había sido el entrenamiento especial que había tenido con Signum, no quería tener puntos débiles, porque le gustara o no Koichi era de los mejores y no podía subestimarlo.
Ahora sabrás lo que es enfrentarse a mí – Le dijo Fate a quien el grito de Nanoha la había hecho reaccionar y volver a tener la concentración que había perdido por un pequeño lapso suficiente para ser herida.
A Koichi se le borro la pequeña sonrisa cuando Fate fue a su encuentro para atacarlo de frente. Con un movimiento veloz la rubia hizo a un lado la espada de su contrincante, giro su muñeca para enganchar las espadas y a la vez elevo su brazo con fuerza, logrando que Koichi soltara la espada, la cual quedo tirada en el suelo unos metros lejos de éste.
Fate bajo el brazo con rapidez mientras lo hería nuevamente en su antebrazo, para finalmente arrinconarlo sosteniendo la punta de la espada rozando la piel de su cuello.
Koichi solo tuvo tiempo para aspirar aire y quedarse así sosteniendo el aliento, mientras levantaba la cabeza, ya que el arma estaba tan cerca a su cuello que si hacia el más mínimo movimiento lo cortaría.
Obviamente los gorilas de Koichi no se quedaron de brazos cruzados, al ver la situación, se acercaron corriendo y agarraron a Fate por detrás, pero ellos no fueron los únicos que se abalanzaron; varios alumnos al ver como estos se iban contra la rubia, salieron en su defensa y ahí se armó tremenda pelea, ya que también estaban personas simpatizantes de Koichi que él había invitado, quienes brincaron para defender a su compinche.
Era una masa humana que se lanzaba golpes a diestra y siniestra, en medio de gritos encolerizados.
Fate era la que mejor se defendía, evadiendo golpes y lanzando otros, tan solo para encontrar a sus amigas, que en el tumulto las había perdido de vista. Por otro lado cuando Hayate vio como sus compañeros se abalanzaban contra los otros, había tomado a Nanoha y junto con Arisa y Suzuka evadieron el campo de batalla, pero en un descuido Nanoha se soltó de su agarre para ir a buscar a su amor.
- NANOHA VUELVE ACA¡ - gritaba inútilmente Hayate, al igual que sus amigas
Nanoha quien también estaba entrenada en artes marciales, gracias al dojo de su padre y a los entrenamientos de la TSAB, entro nuevamente al depósito sin ningún temor, mientras muchas de sus compañeras salían corriendo evitando ser lastimadas. Su humor había pasado del susto a la rabia en segundos al ver como atacaban a traición a Fate sacando al demonio blanco que llevaba dentro para salvar a la maga rubia.
Tanto Fate como Nanoha se enfrentaban a quien sea que se les cruzara en el camino, ya no les importo, de pronto la rubia escucho la voz de su amor tras suyo, al voltear vio a Nanoha un poco alejada de ella y fue a su encuentro. Cuando finalmente pudieron reunirse, tomo su mano y salieron como pudieron de ahí.
Una vez afuera junto con las demás, se fueron corriendo para evitar cualquier contratiempo.
Llegaron sanas y salvas a la casa de Fate donde sabían no había nadie ya que todos estaban en la TSAB. Entraron y solo tuvieron fuerzas para prácticamente lanzarse a los sillones de la sala, respirando agitadamente después de tremenda carrera, ni que hubiesen robado alguna tienda.
- Por todos los santos – Dijo Arisa con el último aliento– Nunca….. corrí …tanto en mi vida
- Ni yo – Decía Suzuka, que se quedó en el suelo con las piernas estiradas y su cabeza apoyada en un sillón, respirando agitadamente
Fate estaba sentada en un sillón con la cabeza hacia atrás recostada sobre el espaldar, mientras Nanoha se había echado sobre el mismo sillón pero con la cabeza apoyada en las piernas de su querida rubia. Este gesto hacia que Fate se sintiera en las nubes a pesar de lo cansada que estaba.
Hayate por su parte había entrado a la cocina a servirse un vaso de agua que mucha falta le hacía.
- Como está tu brazo Fate – dijo agitadamente
- Es cierto – Nanoha respondió incorporándose rápidamente, mientras miraba triste a Fate
- No es nada serio, me lavo y todo arreglado – Dijo Fate sin darle importancia
- Hayate llama a Shamal por favor – dijo finalmente Nanoha y cuando Fate iba a refutar, la miro con ojos amenazadores y le dijo – Y no quiero escuchar nada de tu parte Fate-chan.
Esta se quedó muda ante la exclamación de su cobriza, quien prefiero hacer caso, porque a pesar de todo valoraba su vida.
Con ayuda de Shamal, Fate quedo como nueva. Para Arisa y Suzuka era la primera vez que veían en acción la magia de Shamal quien no tardo mucho con su cometido y se quedaron sorprendidas al ver como la herida había cerrado sin dejar rastro de que alguna vez estuvo ahí.
Pasaron varios días en los cuales los estudiantes estaban eufóricos con todo lo ocurrido. Después de la batalla campal, se podía ver varios ojos morados, labios partidos, y pequeñas vendas en brazos, piernas y caras, caminando en los pasillos, pero con unas amplias sonrisas, puesto que habían puesto en su lugar a cierto personaje que no volvería a molestarlos y ahora con la valentía renovada, no dejarían que nadie más abusara como lo hacía Koichi Hayama y sus dos gorilas, quienes por cierto se ausentarían por un mes, por diferentes heridas que habían recibido de la paliza, pero sobre todo para dejar pasar el tiempo, hasta que los ánimos se calmaran.
Koichi tenía más que destrozado el orgullo sobre todo por el lindo recuerdo de Fate, las heridas que le había provocado en su antebrazo le haría recordar ese día eternamente, puesto que no habían sido hechas al azar. Fate le había marcado una gran "F" y así recordara a la persona con quien nunca debió meterse.
Fate recibía constantes felicitaciones de todos, incluso de algunos profesores que habían sido víctimas del capitán de esgrima pero de una manera más sutil. Sin embargo lo que más temía era abrir su casillero, que siempre estaba abarrotado de cartas y propuestas de amor, incluso un día le llego a caer un oso gigante matándola del susto, el cual tuvo que llevárselo para no ser descortés con quien quiera que lo haya puesto ahí, esto hizo que Nanoha botara chispas por los ojos
- Ummm, que bien cuida Fate de sus admiradoras – Había dicho sin poder evitar dejarse llevar por los celos
- Nanoha no empieces por favor – Fate ya no sabía cómo manejar esa situación, explicarle que no significaba nada, que solo deseaba que todas las cartas y propuestas sean solo de su bella cobriza, por quien cada día le era más difícil controlar lo que sentía.
- Para no ser una pareja, saben discutir como una – Se hacia la burla Hayate
- A esto Nanoha miro enfadada a Hayate, se dio la vuelta y se fue dejando a todas sorprendidas por su accionar
- Ahora que hice – Preguntaba Fate
- Nada, solo aceptar todos los regalos y cartas que te dan como si fuera algo muy valioso, pequeños detalles sin importancia a decir verdad – Respondía sarcásticamente Hayate, haciendo que Fate cayera en cuenta de que era lo que le molestaba a su amada Nanoha.
- Ya veo – Fue todo lo que salió de sus labios como respuesta, pero esto no hacía que dejara de doler la actitud de la cobriza
Esta situación estaba haciendo que los ensayos generales de la obra de teatro fueran una pesadilla para ambas, ya que Nanoha al estar molesta con Fate, hacía que los diálogos no tuvieran emoción, lo que terminaba haciendo rabiar a la rubia, porque de alguna manera se sentía frustrada de no poder sacar sus emociones aunque sea de manera indirecta.
- Chicas no sé qué les pasa últimamente, pero deben arreglar sus diferencias, no tengo idea de por qué se habrán peleado pero esto no funciona si están con ese humor – Decía Sakura cansada de no avanzar
- Cual humor – espetó Nanoha – si yo estoy tranquila, no tengo la culpa si Fate no se sabe sus líneas
- Que no me sé mis líneas? – respondió ofendida Fate – y que me dices tú, que recitas tus líneas sin sentido
- BASTAAAAAAA¡ - las calló Sakura exasperada por sus discusiones – es increíble cómo…, no me explico…., si los primeros ensayos eran una maravilla, hasta me hacían emocionar, prácticamente ya escuchaba todas las ovaciones del público parado, pero ahora…..ahora….. - Frustrada botó todo el libreto al suelo y salió molesta del teatro.
Muchas de sus compañeras cabizbajas, imitaron esa acción yéndose tras su directora y no faltaron los comentarios de tristeza y desgano, dejándolas solas en ese amplio escenario con las luces sobre ellas.
- No entiendo por qué estas molesta conmigo – Dijo Fate rompiendo el silencio, que se sentó al borde del escenario mientras miraba en un punto muerto entre las butacas
A decir verdad Nanoha no tenía respuesta, solo que sus celos la estaban enloqueciendo, pero no podía decir eso, a menos que soltara todo lo que llevaba en su corazón hace años.
- Y no te disculpes, ya que lo hiciste muchas veces; lo malo es que sigues con lo mismo, y yo no sé qué pensar – Continuó Fate
- En verdad lo siento Fate-chan – Nanoha bajó su cabeza como arrepentimiento, aunque esto no lo vio la rubia
- De nada sirve si es que no aprendemos Nanoha, es que no lo entiendes? – Fate le reclamaba que siempre estén con esas discusiones sin sentido, que Nanoha lo solucionara solo pidiendo perdón pero volviendo a reincidir haciéndose muy repetitivo
Nanoha se asustó al escuchar el tono que empleaba Fate, sentía con esas palabras que estaba perdiendo parte de ese cariño que era lo más valioso para ella
Sin pensarlo dos veces se acercó a la rubia y la abrazó por detrás, pasando sus brazos sobre los hombros de la otra y colocando su frente sobre la nuca de Fate
- Lo siento Fate-chan, lo siento, en verdad no te mereces esto – Fue lo único que pudo salir de sus labios.
Fate sin poder controlarlo más, sostuvo una muñeca de Nanoha e hizo la pregunta que tanto martillaba en su cabeza
- Por qué?
Nanoha sintió su corazón acelerarse, sus manos se pusieron frías y empezó a temblar; tenía que ser sincera con Fate, era la única manera de darle una explicación, pero podría perderlo todo si salían esas dos palabras que tanto rondaban su garganta pero morían en sus labios que mantenía cerrados. Cerró los ojos con fuerza, tomó aire y dijo…..
- Porque… yo…..yo te a…
- Fate, Nanoha, acabo de encontrarme con Sakura y esta que echa chispas – Hayate entró sin previo aviso y tras ella, Suzuka y Arisa, haciendo saltar a ambas de la posición en que se encontraban.
Debido al susto que se llevó, más lo que su corazón de por si latía fuera de lo normal, Nanoha se llevó la mano al pecho, haciendo una pequeña mueca de dolor, Fate preocupada se acercó…
- Estas bien Nanoha?
- Sí, es solo el tremendo susto que me dieron – Respondió Nanoha recriminándoles a sus otras amigas
Fate como siempre, olvidó todos los problemas y solo la abrazó…
- Así está mejor?
- Sí, mucho mejor – Nanoha correspondió el abrazo
Sus amigas que las observaban, no entendían como ambas podían ser tan obvias y a la vez tan densas, o el amor realmente volvía ciega a las personas.
- Fate-chan yoooo…. – Nanoha quería solucionar las cosas
- Shhhhhh, no digas nada Nanoha, dejemos todo atrás, pero por favor quisiera que no se repita, entendido? – Dijo esto separándose del abrazo y mirando esos zafiros que eran como el cielo, donde podía perderse eternamente.
- Si – Murmuro Nanoha en respuesta, porque esos ojos escarlata la tenían hechizada
- La tierra llamando a Nanoha y Fate¡, oigan estamos aquí – decía Hayate divertida
- Déjalas, están en su mundo – Dijo finalmente Arisa, mientras Suzuka reía en silencio
- Creo que mejor nos vamos, tal vez así por fin llegue a pasar algo – finalizó Suzuka, mientras salía siendo seguida por las otras dos
Una vez fuera del recinto, vieron cómo se acercaba una Sakura un poco más serena que la que encontraron en los pasillos anteriormente.
- Hola Sakura-san, vas a entrar? – preguntaba Arisa, intentando detener a su compañera de clase
- Si por qué? – respondió ingenuamente Sakura
- Pues porque creo que al fin arreglaron sus diferencia, pero ….. – Decía Suzuka, que no le dio tiempo a continuar ya que fue interrumpida
- Qué bien¡ – Dijo emocionada Sakura y sin escuchar nada más entró
Las tres amigas se miraron con cara de "no puede ser" y todas se llevaron una mano a la frente como signo de "otra vez las van a interrumpir"
Entre tanto dentro del teatro….
Ninguna se daba cuenta de lo que hacían, solo se acercaban lentamente sin apartar la mirada la una de la otra, inconscientemente se mordieron el labio inferior, haciendo que sus miradas se dirigieran a los labios de la otra, los cuales se mostraban brillosos y suculentos a sus ojos, demasiado deseosas de probar la miel de la otra, de fundirse en un beso que no terminara hasta devorarse mutuamente.
Sus corazones latían más rápidamente a cada instante, hasta empezar a tener la respiración agitada. Fate tenía a Nanoha abrazada de la cintura, mientras que la otra tenía cruzados los brazos alrededor del cuello de la rubia. Estaban tan cerca que podían sentir el aliento de la otra en sus labios, los cuales se encontraban entreabiertos.
Sus miradas se conectaron nuevamente, solo para ver cómo se cerraban lentamente, esperando el anhelado beso….
- Me alegro chicas ¡– entraba Sakura más alegre, al ver solo la espada de Fate sin darse cuenta de la situación en que las había pescado.
Ambas prácticamente saltaron de sus sitios, retrocediendo unos pasos
- Me quieren matar de un taque cardiaco – Dijo Nanoha sosteniéndose nuevamente el pecho, mientras a su cara subían todos los colores existentes
Fate la miraba sin creerse lo que estuvo a punto de pasar y asustándose a la vez por sus acciones, sin medir consecuencias. Su rostro primero pálido, fue tomando diversas tonalidades de rojo mientras Sakura les daba instrucciones, hasta que escuchó…..
- Bien, ahora que las cosas están mejor, mañana ensayaremos la escena final, y no quiero errores, que falta muy poco para la presentación –Sakura estaba tan enfrascada en sus cosas que ni siquiera miro los rostros de sus compañeras
- A….. a….. antes de irnos, queremos adelantarte que en el ensayo de mañana no nos besaremos, aun – Respondió entrecortadamente Fate
- Y por qué? – preguntó Sakura, mientras por primera vez desde que entró las observó
- Porque queremos dejarlo para la obra, no sé si nos entiendes, creemos que va a tener más efecto por que no será ensayado – Dijo una Nanoha un poco más tranquila
- Ummmmm, suena interesante, está bien, solo espero que la escena final lo hagan espectacular, les daré esa libertad, solo porque sé que de ahora en adelante lo harán genial – Respondió Sakura, con los dedos pulgares levantados para dándoles seguridad a las otras dos – Bueno ahora me voy, cuídense hasta mañana
Tanto Fate como Nanoha, se sentía cohibidas por lo que acababa de pasar, antes de ser interrumpidas por su directora de obra y se miraban de reojo mientras alistaban sus cosas para irse hasta que …..
- Etto…Na….. Nanoha, te pa….. parece si ensayamos esa escena final un poco, lo que dijo tanto Sakura-san como Hayate, me hace pensar que tal vez no sea tan fácil como esperábamos, así que deberíamos ver la forma de….. no se….., ver que haremos – Propuso Fate que todavía tenía en su cabeza la cercanía de los labios de su amor
- Creo que tienes razón Fate-chan – Respondió Nanoha mostrando una sonrisa de las que hacia suspirar a la rubia y así lo hizo, sin darse cuenta que la otra la miraba embelesada
Ambas como siempre se fueron juntas a casa de Fate, pero cada una sumida en sus pensamientos, sin atreverse a decir nada, pero con muchas ideas sobre qué había pasado en el teatro.
Ya en la casa de la rubia, se encontraron con Lindy-san, quien saludo amablemente a Nanoha, y dio un gran abrazo a su hija a quien no veía hace algún tiempo.
Esto hizo que el ambiente se relajara entre ambas y volviera a ser como siempre, entre comentarios y risas que no pudieron evitar mientras se servían té con galletas.
Ni bien terminaron le explicaron a la madre de Fate lo que tenían que ensayar y ella se rió
- Pero eso no debería ser problema entre ustedes, jajajajajaj – Dijo Lindy
- Oka-san¡ - se sonrojaron Fate y Nanoha
- Está bien, está bien, recuerdo que algunas veces se simulaba que se besaban, dándose un beso cerca a la comisura de los labios, bueno eso hacíamos cuando yo estaba en la escuela – Respondió Lindy
- Puede ser, gracias Oka-san
- De nada y sigan con su ensayo, yo me voy al trabajo - Y así se fue Lindy-san, dejando solas a las "amigas"
- Bueno creo que nos centramos directamente en la parte final – Propuso Nanoha
- Está bien, échate en el sillón por favor – respondió amablemente Fate
Nanoha se echó, cerrando sus ojos como si durmiera, sintió las manos de Fate en su cabeza, y espero lo que para ella fue una eternidad, hasta que pudo sentir unos suaves labios en su mejilla.
Nanoha frunció el ceño, como molestia ya que esa no era la comisura de sus labios, pero después sintió como Fate sin apartar su rostro del suyo, fue lentamente hacia su otra mejilla, pero en el camino, rozo delicadamente la punta nariz de la cobriza con sus labios para depositar otro beso en su otra mejilla.
El corazón de Fate latía desbocadamente, tener entre sus manos el rostro de Nanoha era demasiada tentación, a la cual estaba sucumbiendo sin remedio. Ella intentó por todos los medios acercarse directamente a la comisura de los labios para darle un rápido beso, pero sus nervios la traicionaron, así que fue a la mejilla a ver si se relajaba, pero el sentir la suave piel de su amada, el olor a fresas que emanaba, la llevaron a otro mundo, uno donde se olvidaba por completo de lo que hacía, de ahí que no quiso despegarse de todas esas sensaciones y continuo, rozando lo más que pudo con sus labios la piel de la otra, primero su nariz, después la otra mejilla y continuo pero por caminos más peligrosos.
La cobriza volaba en las nubes, sintiendo el aliento de Fate en su rostro, quiso abrazarla pero supuestamente estaba ensayando la obra, ella no debía moverse, así que se dejó hacer mientras disfrutaba cada segundo, hasta que pudo sentir los labios de Fate rozando los suyos muy despacio, para finalizar con un beso cerca a la comisura de sus labios, sintiendo parte de los labios de la rubia sobre casi la mitad de los suyos, su corazón se aceleró repentinamente temblando un poco en el proceso.
Este acto hizo que Fate reaccionara, pensó que había ido demasiado lejos y se levantó rápidamente, quedando sentada en el sillón, al lado de Nanoha.
- Di…..dis…disculpa Nanoha, no pre… no pretendía ofenderte ni faltarte el respeto – Dijo finalmente una más que sonrojada Fate que tenía la cabeza baja y sus manos haciendo puños sobre sus piernas, mientras respirada fuertemente para calmar los nervios que la carcomían en ese momento
Nanoha se había incorporado en el sillón, con el corazón latiendo desaforado, roja, y sorprendida por los suaves labios que casi la habían besado, nunca se imaginó lo dulces que podrían ser y tan solo aumentó el deseo por sentir más de su amada Fate. Pero al ver la actitud de la rubia y escuchar esas palabras, la miro con ternura haciendo que su corazón se derritiera, así que solo pudo abrazarla fuertemente, mientras apoyaba su cabeza en el hombro de la otra
- Nyayayayaya…. Fate-chan es tan adorable
La cobriza al darse cuenta de lo incómoda que se encontraba Fate con esto, supuso que la rubia se sentía así porque besar a su amiga estaba fuera de lugar, entonces se entristeció y prefirió irse, no sin antes animarla….
- Tranquila Fate-chan, no te olvides que tanto Hayate y ni que decir Sakura-san, nos mataran si esa escena sale mal, así que tenemos que ser, como dicen los actores, profesionales, no te olvides que estamos A-C-T-U-A-N-D-O – acentuó Nanoha, mientras Fate levantaba la cabeza para mirarle a los ojos.
- Entiendo – Fueron las palabras que salieron susurrando de los labios de la futura enforce
- Así que no te disculpes, porque para eso estábamos aquí desde un principio, lo olvidaste? Nyayayaya…. – Nanoha se reía para aligerar el ambiente – Será mejor que me vaya, ya se está haciendo tarde – Finalizó mientras se levantaba del sillón para recoger su bolsón
Sin decir nada más ambas se despidieron, pero cuando cada una ya se encontraba sola, sus pensamientos empezaron a bombardear sus cabezas, provocando heridas punzantes a sus afligidos corazones, rompiendo ilusiones.
Por un lado estaba Fate, que se había quedado apoyada de espaldas en la puerta después de cerrarla pensando en esa suavidad y dulzura que había sentido con sus labios, aunque sea por un pequeño instante, pero el suficiente como para saber que jamás desearía ningún otro sabor que no sea el de su bella cobriza.
- Pero para Nanoha es solo una actuación….. (suspiro)….ojala y supieras que esto para mi es mucho más que una simple actuación – murmuró, haciendo que solo ella pudiera escucharse – Supongo que nunca podrás corresponder mis sentimientos, verdad Nanoha? – y unas pequeñas lagrimas rodaron por sus mejillas, mientras sentía morirse por dentro
Por otro lado Nanoha solo pensaba en lo incómoda que se había sentido su querida rubia y la actitud que había tomado, tratando de recordar cada movimiento, cada gesto que le pudiera dar una señal, una leve esperanza; pero solo una sonrisa triste se formó en su rostro, ya que en el fondo le había dolido el pensar que Fate no podría ser feliz en una relación de ese tipo.
- Posiblemente sintió asco - se dijo Nanoha, quien prácticamente había salido corriendo de la casa de su amor secreto, porque no pudo soportar el rechazo que sintió y quese clavaba como una daga en su corazón haciendo que sangrara – Fate-chan, que dulces y suaves son tus labios – hablo para sí misma mientras se llevaba una mano a un lado de su boca intentando volver a sentir y saborear esa dulce miel – Ahora como hare para borrar ese sentimiento, si me hiciste probar parte de tu sabor – y una traicionera lagrima brotó de sus zafiros sin poder retenerla.
El festival de fin de año había llegado, todos estaban expectantes por las diversas actividades que organizaba la escuela, entre ferias, exposiciones, presentaciones, entrega de premios, etc.
Se podía sentir la algarabía de los niños y jóvenes quienes daban su mejor esfuerzo para que el festival que duraba una semana sea el mejor evento del año.
Para Fate y Nanoha la obra de teatro significaría el punto final de esos sentimientos que no podían controlar, ya que cada vez que se encontraban a solas, siempre una de las dos se inventaba alguna excusa para alejarse de la otra, su amistad era más valiosa que todo lo demás.
Así que ambas sumidas en sus pensamientos habían decidido, para sí mismas, que darían lo máximo en la obra, no solo para dejar salir sus sentimientos una última vez, sino para finalizar con algo que ambas deseaban en silencio.
- Bueno Fate-chan, supongo que estarás nerviosa por la escena final, pero quiero que sepas que no hay problema, vamos a dar el todo por el todo y ese beso tiene que ser el broche de oro – Le dijo Nanoha para animar a Fate e hiciera lo que tanto anhelaba
- Si tú lo haces yo también – sonrió Fate
Ambas se miraron de esa manera que las conectaba, sin embargo notaron una diferencia entre sus ojos, porque ya no mostraban esperanza, ni anhelo; si no un mudo adiós, y una tristeza que intentaron ocultar con una sonrisa fingida. Se abrazaron como siempre lo hacían
- Nunca olvides que te quiero mucho Fate-chan – Le decía Nanoha suspirando
- Yo también te quiero mucho – Respondió la rubia mientras cerraba sus ojos tragándose sus sentimientos
- Gracias por todo – escuchó esas palabras de labios de la cobriza que se había apoyado en su pecho
Fate se había quedado congelada en su sitio, pensando que su compañera le había dicho exactamente lo mismo que ella pensaba decirle para arrancar ese amor de su ser.
- (no puede ser, será que…..?) – movió su cabeza intentando despejar su mente – Tengo la impresión de que me estás diciendo adiós
- Nyayayayaya…. como se te ocurre Fate-chan – Nanoha se separó del abrazo – Es solo para que sepas que sin importar lo que pase entre nosotras siempre seremos las mejores amigas – y diciendo esto levanto su puño con el dedo meñique levantado.
Fate al ver ese gesto, esbozó una sonrisa y la imitó, juntando sus meñiques para quedar enganchadas, pero tenía que admitir que esas dos palabras finales, le dolían como nunca antes
- Si Nanoha….. las mejores amigas…. siempre – El tono de Fate se escuchó afligido, ese era el primer paso para olvidarla, recordar que solo eran eso, las mejores amigas.
Nanoha, estaba esperando que Fate tuviera una leve duda en enganchar sus meñiques, pero la seguridad que mostró, solo le dio el empujón que necesitaba para saber que esos sentimientos eran una locura y que debía arrancarlos de su interior.
Ya empezaba a atardecer y todas las obras de teatro empezaban a esa hora, ese día era el turno del curso de Nanoha, quien junto con Fate ya se encontraban en el teatro alistando su vestimenta para la actuación, había muchos nervios de parte de todos, porque querían que saliera perfecto.
Todo estaba listo, la escenografía, la música, los extras, y ahora el público. Todos los familiares estaban ahí, la familia Takamachi, Lindy, Chrono, Amy y Arf, también los guardianes de Hayate y los compañeros que no actuaban pero que eran los responsables de todos los detalles de la obra. Obviamente Hayate junto con Suzuka y Arisa estaban en los mejores lugares para ver cada detalle de sus amigas y volver a soñar con sus actuaciones.
Y así empezó la obra, todo estaba oscuro, excepto el escenario donde las luces de los reflectores iluminaban un improvisado salón perteneciente al castillo de un reino de fantasía, mientras los primeros actores hacían su aparición, con un baile dando la entrada a los reyes, quienes estaban muy felices por el nacimiento de su princesa….. Todo estaba transcurriendo como debía hasta que Nanoha hizo su entrada.
Nadie había visto los atuendos de los personajes principales, tan solo las encargadas de esa área, todo estaba en crear el suspenso y lo habían logrado, todo el público se quedó encantado porque la cobriza tenía puesto un vestido sencillo ajustado a la cintura cuyo color azul acentuaba más el zafiro de sus ojos y el contraste con su cabello que lo traía suelto, hizo tal efecto, que la hacían ver como un dulce ángel, puesto que su rostro enmarcaba una delicadeza digna de una princesa. El maquillaje acentuó más los rasgos que por naturaleza eran hermosos, logrando el efecto deseado en los espectadores; incluso su propia familia se preguntaba en que momento la pequeña niña había dejado de serlo, para abrir paso a una joven tan hermosa y encantadora
- Si con Nanoha se quedaron encantados, con Fate se morirán – murmuraba Arisa, quien era una de las encargadas del vestuario, haciendo reír a sus compañeras
Y en efecto, cuando Fate apareció hasta Nanoha se quedó petrificada en medio del escenario, no tuvo que actuar para mostrar asombro, y detallo cada parte del cuerpo de la coestrella.
Fate traía el cabello amarrado en una cola pero a la base de la nuca, traía puesto un pantalón ajustado negro que resaltaban su figura, una casaca militar tipo cadete también negro ajustado a la cintura, con bordados dorados en el cuello, en la punta de las mangas y en los hombros como si fueran rangos militares, botones dorados que se abrochaban a los costados y encima una banca ancha roja que salía de su hombro y cruzaba todo el pecho hasta la cintura donde se sujetaba a la faja y volvía por la espalda para juntarse con la punta; como detalle final una faja roja con detalles dorados que se amarraban a un lado dejando caer las puntas a un costado de la pierna y de donde se sujetaba la espada con la que había ido al duelo pero esta vez dentro de una funda negra con detalles dorados; para dar el toque final una botas negras brillantes de caña alta.
Este atuendo hizo parecer a Fate más alta de lo que ya era, por otro lado sus bellos ojos y su rostro pasivo, hacían que cualquier persona cayera rendida a sus pies, que era un contraste en relación a la expresión imponente de su cuerpo.
Fate sonrió levemente por que Nanoha se había quedado sin pronunciar palabra y ella tenía que iniciar el diálogo, así que le ayudó, se acercó, tomó su mano y depositó un beso sobre ésta mientras se inclinaba, le miró a los ojos e improvisó unas líneas para que la otra reaccionara…
- Usted se mueve como una gacela y no pude evitar contemplar y desear acompañarla en su vuelo
- Ante esto Nanoha, dio un pequeño brinco y retiró su manó rápidamente, y un poco tartamudeando continuo con sus líneas…..
- Dis…disculpe, pe…..pero quién es usted? – ya se estaba recuperando de la impresión, y todo había quedado mejor que le libreto original
El primer y segundo acto habían terminado, con los cuales el público quedó fascinado por la actuación de ambas; cada palabra, cada gesto, cada movimiento, emanaba amor verdadero; las miradas, los roces, y especialmente el baile, en el cual ambas se olvidaron del mundo entero y se dejaron llevar por la música mientras sus miradas irradiaban sentimiento puro, todo era mágico
El tercer acto dio comienzo y nuestra querida princesa ya tenía que caer en el sueño profundo de la rueca hechizada. Nanoha hizo acto de presencia y esta vez los espectadores se quedaron estupefactos, porque ella ya estaba en el castillo con un hermoso vestido digno de una princesa, color rosa pálido pero de una tonalidad un poco más oscura de la cintura para arriba, ajustado a la delgada y fina figura, con los hombros caídos, dejando ver la parte superior de los pechos más pronunciados debido al escote y el corsé. De la cintura para abajo caía grácilmente el resto del vestido de un rosa más claro que llegaba hasta el suelo, con unos detalles en forma de hojas que nacían de la cintura y cuya puntas morían en las caderas. Para terminar tenía el cabello recogido dejando unos rizos a los costados de su rostro, una gargantilla y unos pendientes brillantes que hacían juego con la diadema que adornaba sus cabellos.
Fate no la había visto porque se encontraba en el hall principal de afuera por donde salían las personas porque desde ahí entraría para sorprender a los espectadores con la lucha a muerte contra los soldados del rey poseídos por bruja, mientras intentaba llegar donde su amada para terminar con el tan esperado beso.
La batalla había iniciado, todos los presentes, voltearon sus cabezas al escuchar el estrepitoso choque del metal, mientras veían asombrados como Fate hacía su entrada desde la parte de atrás del teatro, luchando contra los soldados del rey, quienes debían impedir que llegara donde la princesa. Los reflectores sobre ella mostraron que ahora solo tenía una camisa negra encima para permitir mayor movilidad y su hermoso cabello rubio contrastaba muy bien con su vestimenta, haciendo parecer un ángel vengador sosteniendo la espada y el escudo, con el cual lograba pelear hasta con tres soldados a la vez, venciéndolos uno por uno y llegar a la base de las escaleras que la conducían al escenario donde vio a la bruja, quien la esperaba para la batalla final.
El amor había vencido, con la espada de Fate atravesando el corazón de la bruja finalizó toda contienda, ahora solo faltaba despertar a la princesa.
La rubia se volteó a ver el hermoso ser que se encontraba recostada sobre el improvisado lecho, y su corazón se aceleraba con cada paso que daba, ya que nunca imaginó que su amada podría ser más hermosa de lo que ya era, pero que equivocada estaba, al pararse al lado de esa cama en medio del escenario, tembló ante ese cuadro que solo los ángeles pudieron haber pintado.
Delicadamente Fate se sentó en la cama y se fue inclinando poco a poco, llevo una mano a un costado del rostro de Nanoha para acariciarlo con delicadeza y acomodo unos rizos tras su oreja suavemente, mientras la contemplada con tal sentimiento que el público se quedó en un silencio sepulcral.
Nanoha al sentir esa calidez, entre abrió levemente los ojos, sin que se notara en lo más mínimo que estaba viendo, pero lo suficiente para observar cada movimiento de Fate; quería verla
- (Adios mi hermosa Nanoha) – pensó para sí misma Fate, y sin poder contenerlo, gesticuló dos palabras sin que saliera un solo sonido de su boca pero cuyo movimiento de labios se podían leer fácilmente – Te amo – cerró los ojos y la besó...
