Maldición
Mientras la canción más extraña del mundo sonada por las bocinas de la escuela, impidiéndome en cierto modo concentrarme en lo que decían mis amigos, los miraba como si no hubiera distracción alguna entre nuestra conversación.
-Es por eso que no voy a poder enviarles un mensaje de buenas noches –Comentaba Francis lastimeramente.
-Ya te dije que a mi puedes dejar de enviarme tus mensajes plagados de corazoncitos y doble sentido- Contestaba Gilbert con el ceño fruncido.
-Aw no te preocupes Pancho, yo te envió un mensaje de buenas noches- Le sonreí ampliamente.
-¿Que no entendiste que me quitaron mi celular, mon ami?- Mordió su pañuelo que siempre llevaba- No podré leerlo… y tanto que me gustan tus mensajes…
-Hay por favor… -Mi amigo albino rodo los ojos.
-No te preocupes… -Dije pensativo.
-Y no me llames Pancho –El galo dejo de morder su pañuelo para mirarme algo molesto.
-Es de cariño…
-¡No es glamoroso!
Gilbert tosió para llamar nuestra atención.
-Hay cosas más importantes…
Lo miramos atentos.
-¡Ore-sama se ganó su primer castigo! –Lo grito en un tono en el que no pude percibir si era de enojo o satisfacción.
-¿Ahora que hiciste, Gilbert? –El rubio lo miro apoyando su barbilla sobre la espalda de su mano.
-Solo me sacaron de clases por que disque hice llorar a un compañero, tsk que tontería, Ore-sama no hace llorar a nadie más que de felicidad- Se quedo pensando un momento- Bueno, tal vez puedo hacer llorar a alguien si no quiero darle mi autógrafo o algo… pero esa es otra historia.
-¿Con que te castigaron?- Lo mire curioso.
Gilbo rió con burla- Lavar los platos de la cafetería cuando las clases terminen…
Francis silbo en señal de que aquel iba a ser un trabajo pesado.
-Pero yo no lo haré- El alemán nos miro con una de sus sonrisas típicas esperando a que le preguntáramos la razón.
-¿Porqué? –Pregunté al fin algo intrigado.
-Kesese, di otro nombre –Se enderezo cruzado de brazos y con una sonrisa aun más superior en la cara- El de mi tonto compañero de habitación…
-¿No te agrado?- Lo mire con ojos muy abiertos, aun sin saber de quien hablaba.
-¡Ni loco! ¡Ese tipo! ¡Me puso a limpiar la habitación! Tsk no es digno de mi, me cae que pediré cambio… -Frunció el ceño nuevamente.
-Hablando de compañeros de habitación… -Comenzó Francis- el mío es bastante bien parecido- Hizo una risita peculiar en el- Pero es tan bien parecido que no me deja ni mirarle el trasero…
Gilbert arrugó la nariz mirando a Francis con algo de fastidio, creo que le molesta que Fran siempre hablé de sus cosas de 'amour' como el las llama…
-¿Qué hay de ti, Toño? –Ambos me miraron.
-Yo… -Hice memoria- Creo que ni tengo compañero de habitación. –Me encogí de hombros.
-Ow~Pobre Antonie, pero no te preocupes, Oni-san puede visitarte cuando más solito te sientas…
-Kesese mejor me voy contigo hombre, no quiero soportar al holandés ese –Gilbo me palmeo la espalda mientras reía.
-¡Claro! ¡Sería genial!
Algo en mi me decía que la otra cama que estaba en mi habitación pertenecía ya a alguien, pero como no se había presentado no lo sabía, espera… ¿Sí se había presentado alguien? Hice memoria de nuevo.
/
Camine por los pasillos mirando hacia los diferentes patios y canchas. Ya había terminado de almorzar en la cafetería y ahora quería buscar a mi hermano para ver como le había ido en sus primeras clases (y en cierta forma quería saber si no había ocasionado ningún problema).
Me encontraba tan pensativo que no me di cuenta que alguien corría en dirección opuesta a mi, y terminamos chocando.
-Lo siento, mucho, mi error- Me disculpe inmediatamente para luego darme cuenta de que había chocado con mi compañero de habitación, intente sonreírle pero no pude, esas cosas no me salen.
-¡V-Ve~! –Cuando el me miro pareció muy aterrado por algo, tal vez yo me parecía a un profesor que lo había castigado o algo así- N-No hay problema, fue mi culpa, ¡per favore no me lastimes!
El castaño se llevo los brazos a la cabeza como para protegerse.
-¿Lastimarte? –Lo mire algo sorprendido- ¿Por qué haría yo algo así?
-¡Tu hermano dice que eres un golpeador! –Gimoteó.
-¿QUÉ MI HERMANO DICE QUÉ?
-¡Oe! ¡Tonto fratello! ¡Ven ya! ¡No tengo todo el día!- Otro italiano que al parecer era su hermano le llamo una distancia atrás de mi.
El chico pareció no dudarlo ni un segundo y se fue corriendo a una velocidad envidiada por cualquier atleta.
-Gilbert Beilschmidt…. –Apreté los puños molesto, odiaba que me hicieran mala fama.
/
Desenvolví el alimento que yo mismo me prepare para esta ocasión tan especial: mi primer día de clases.
Estaba un poco negro y tieso, pero seguro que igual sabía bien.
Dirigí el scone a mi boca mientras disfrutaba de la tranquilidad que me rodeaba.
-¡GILBERT BEILSCHMIDT!- Una voz grave resonó por allí.
-¡PUAJ, ESTA DEL ASCO! –Me tapé la boca inmediatamente, había insultado a mis preciosos scones ¿Qué clase de caballero británico era?
-¿QUÉ DIJISTE? –Un albino me miro molesto desde el otro extremo del patio.
-N-No dije nada, esta delicioso…. –Limpié unas lagrimitas volviendo a darle una mordida al scone.
Hubo un momento de silencio en el que el albino ese me miro con los ojos muy abiertos desde su grupo de amiguitos en el cual estaba el idiota francés.
-¿Cómo que estoy delicioso? –Se levantó bruscamente- Es decir, claro que lo estoy pero… ¡No te he dado permiso de decírmelo! –Me apuntó con el dedo.
Lo miré con cara de what?, luego comprendí de lo que hablaba; seguramente el grito 'Gilbert Beilschmidt' era su nombre, y seguido por mi exclamación de 'esta del asco' seguro que pensó que me refería a el… y ahora… esto.
Fruncí el ceño y me prepare para corregirlo…
-¡Creí que yo era el delicioso! –Chilló el francesito.
Enrojecí de la ira y la vergüenza (ya que me había ganado varias miradas de sorpresa) y comencé a gritarle todas las maldiciones que me sabía.
-Your mother is a *ing! * Lorem Ipsum! * admite' barium! * trangula! * hippopotamus * republican * and Daniel Radcliffe * whit a bucket of * in a castle far away where no ones can here you * soup * whit a bucket of * Mickey mouse * and a stick of dynamite * magical * alakazam!- Respiré agitadamente al finalizar aquella maldición ancestral.
El trió me miró bastante sorprendido y se quedaron sin palabras, por supuesto (aunque también cabía la posibilidad de que no hubieran entendido nada…)
De pronto un rubio fornido que reconocí como mi compañero de clases apareció dando zancadas y tomo al albino escandaloso por la camisa.
Sonreí mirando al trío de imbéciles distrayendo su atención.
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De pronto mi awesome camisa, que no era tan awesome como yo, solo que yo la hacía lucir más awesome; fue arrugada bruscamente gracias al tosco de mi hermano.
-¡West! ¿Qué te pasa? –Me aparte de el dándole una reprimenda con la mirada.
-¿Cómo que qué me pasa? –Escupe al hablar cuando esta molesto, hay que alejarse otro metrito- ¡Le dijiste a mi compañero de habitación que yo era un golpeador!
Entonces recordé aquella charla con el tierno Ita-chan…
-Ah… eso… -Dije.
-¡Sí! ¡Eso! –Se acerco unos pasos a mi así que tuve que alejarme otros pasos de el- ¡Quiero que vayas y le digas que no soy un golpeador!
-¡Pero si ya intente decirle! –Respondí ofendido- Pero no me creyó… ¿Pues que le hiciste, West?
Francis y Antonio a mis espaldas solo hacían sonidos de intriga para que aumentara la intensidad de la conversación.
-¡Yo no le he hecho nada!
-¿Entonces por que esta tan traumado el pobre? –Me gustaba voltearle las cosas a mi hermano.
-… -Mi hermano apretó los labios- ¡Quiero que se lo repitas! ¡Yo me haré cargo de que se de cuenta que no soy esa clase de persona! –Dijo dándose la media vuelta marchandose.
-¡Solo trata de no matarlo en el intento! Kesesese~
/
El timbre había sonado ya y era tiempo de volver a otra clase aburrida: Filosofía, allí seguro que pasaba las horas durmiendo, no iba a hacerle caso a ningún bastardo.
Así pues, fui directo a mi lugar y me senté en el apoyando mi cabeza sobre mis brazos cruzados sobre la paleta del pupitre, dispuesto a perderme de esta tonta clase.
Pero algún pendejo picando mi cabeza hizo que no pudiera conciliar el sueño.
-Oye, Lovi~ -Era la voz del idiota ese español.
-¿Qué mierda quieres ahora? –Gire la cara hacia el otro lado sin levantarme siquiera de mi posición.
-Quería disculparme… siento que por mi culpa te llamaron la atención y te mandaron con el director –"Cielos ¿De veras?"- Así que quería pedirte perdón y decirte que si quieres puedo ayudarte con cualquier castigo que te hayan puesto… -¿Ayudarme? ¡Tú vas a hacerlo por mi pedazo de troll! ¡Te lo aseguro!- de pasada, como se que te gustan los tomates, pues te traje uno, esperando que me perdones- ¿Tomate? –Miralo, es rojito y redondito, huele bien y no esta mayugado, tampoco esta muy verde para que digas, de hecho es perfecto, hasta me dan ganas de comérmelo, pero es para ti –El tipo sin nada mejor que hacer me sonrió.
Yo gruñí y tome el tomate, no, no iba a darle las gracias ni aliviarle la duda de si lo había perdonado o no.
-¡Qué bien que me perdonaras, Lovi! –Maldito tipo….
Antes de que pudiera desmentirlo el mono ese se fue de nuevo a su mesabanco dando unos brinquitos de alegría.
Volví mi mirada al tomate, de verdad se veía, olía y se sentía muy bueno. No pude evitar hacer una sonrisa pequeñita, pero muy pequeñita, y para nada dirigida al bobalicón ese.
Lo mordí, y vaya que sabía bastante bien, me en jorobé levemente para que el español tonto no pudiera ver que yo disfrutaba de algo que el me había dado.
/
Que aburrición… dormiría en clases si no fuera por que se me queda marcado el lugar donde me recargué en mi bien cuidada frente.
Suspiré, no tenía opción y tenía que ver de que tanto hablaba la profesora de Orientación, seguro que esta clase podía ser más interesante, pero la primera clase de cada materia casi siempre iniciaba de una manera aburrida.
Extraño mi celular…
Tomé una hoja de papel y la comencé a partir en pedacitos. Luego los hice bolita y finalmente comenzaron a aparecerse misteriosamente entre los cabellos del inglés, y más tarde, cuando se giro aparecieron en sus cejotas.
-Ji Ji Ji Ji~ Oops…. –Lo salude inocentemente con la mano.
-Idiot… -Arthur arranco una página de su cuaderno con la tentación de comenzar una batalla, pero luego se detuvo- No me rebajaré a tú nivel –Y el muy aburrido se giró a seguir poniendo atención a la clase.
Busque entonces otra distracción.
Mis ojos azules se posaron en un chico bajito y rubio, que era de suiza; sonreí con malicia y e lancé mis bolitas de papel.
Vash se volvió furioso mientras se arrancaba los papeles del cabello.
-¿Quién fue?
Señale disimuladamente, con una cara bastante sorprendida y preocupada, a Arthur Kirkland.
El suizo iracundo lo examino con la mirada como que dudando de si fue el, pero sus vista paró en la hoja recién arrancada del inglés.
-¡Ya veras! ¡Maldito!
Entonces Vash comenzó a lanzarle bolitas de papel a Arthur el cual lo miraba bastante sorprendido e indignado, luego me miro a mi como resolviéndolo todo.
-¡You!
Así comenzó una batalla de bolitas de papel que poco a poco iba agregando a más compañeros de clases.
/
Las clases pasaron volando, que bien por que no quería quedarme más allí, quería irme ya a algún sitio más relajante.
Fuera de estos compañeros excéntricos y fuera también de la monotonía aplicada en las palabras de los profesores.
Cerré los ojos cansado, recordé a mi querido conejito que tuve que dejar encargado en un hotel para mascotas ya que aquí no se admitían. Me hubiera gustado traerlo…
El jardín tenía tulipanes, eso podría animarme más el día, bien, saliendo de clases iría a hacer los deberes tranquilamente en ese césped bien cuidado.
¡RIIIIIIIIING!
La campana sonó, finalmente era la salida. Comencé a recoger mis cosas y a guardarlas en mi mochila cuando el prefecto alemán apareció en la puerta.
-Disculpe, hum… -Leyó un papelito que tenía en la mano- ¿Van Dijk?
Alcé la mando con duda ¿Para que me necesitaban?
-Hay un castigo que debe cumplir…
-¿Un qué? –Me levanté alterado, yo no había hecho nada.
Unos pupitres más allá Gilbert estalló en carcajadas, ahora todo tenía sentido.
-El director le impuso un castigo esta mañana, tiene que ir ahora a la cafetería a cumplirlo.
-¡Ese castigo no es para mi! –Agregué rápidamente acercándome al prefecto que tenía el cabello rubio recogido en una coleta- ¡Gilbert Beilschmidt dio mi nombre!
-Yo solo sigo ordenes, y usted tiene que ir ahora a lavar los trastes.
-¡Pero si al que sacaron fue al albino aquel! –Señalé al indeseable con furia.
El hombre pareció reconocerlo- ¿A mi nieto? –Susurró.
¿Su nieto?... Bueno, eso no importa ahora, lo que importa es que estoy siendo castigado injustificadamente.
-¡Háblele al director para que venga y lo confirme!
-El director ya se fue a descansar… -Dijo algo avergonzado por el comportamiento de su superior- Ahora, no me haga perder más tiempo y…
-No fui yo –Agregué amenazante, el suspiró pesadamente.
-Pues yo no tengo idea- Se frotó la sien con los dedos- Entonces traiga a su compañero Beilschmidt para que lo ayude con el castigo, fin de la discusión.
-¡Pero…!
-Si no acepta esa oferta yo también tengo el poder de castigarlo por negligencia, joven.
Apreté los dientes y maldije para mis adentros.- Bien. –Y yo que quería pasar la tarde descansando.
Camine con pasos grandes hasta donde se encontraba el insoportable de Gilbert y lo tomé por la oreja para susurrarle asesinamente:
-Tú te vienes conmigo.
El comenzó a quejarse a viva voz y decirle al prefecto lo injusto que era todo esto, que el no había hecho nada y más habladurías de esas que involucraban que disque que era awesome.
Salimos ambos por la puerta, yo jalándolo por el brazo de una manera tosca que claro que se merecía.
-Lo olvidaba, el alumno Lovino Vargas, va a estar supervisando que hagan todo de manera correcta –Agregó el prefecto mientras nos alejábamos.
Tironeé más fuerte del brazo de Gilbert, con suerte y se lo zafaba al muy engreído.
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Llegó la hora de pagar todo lo que le hice pasar a Lovi. Acompañé muy decidido al italiano mientras iba a su misión.
-Yo no merezco este castigo, así que tú lo harás por mí- Me dijo.
-Pero Lovi… ¿Qué no es solo mirar que hace el castigado?
-¿Te parece que voy a desperdiciar mi tiempo viendo como un pobre diablo lava millones de platos? –Me dirigió una mirada irritada.
-Pues no…
-Bastardo tenías que ser…
-¡Entonces nos turnaremos! ¿Qué te parece eso Lovi?
-¡Deja de llamarme así!
-Lo tomaré como un sí –Sonreí abriéndole la puerta de la cafetería para que pasara.
Ambos nos quedamos estupefactos con tal escena: parecía que un huracán había pasado por allí tres veces.
Unos ruidos de pelea denotaban que al parecer el huracán seguí allí, solo que debajo de unas mesas.
Romano se escondió detrás mío temblando ¡Que lindo!
-Ehhh disculpen… -Me acerque reconociendo al instante a Gilbert y supuse que el otro era el tipo a quien Gilbo había metido en esto- No se anden peleando ahora, los trastes no se van a hacer solos…
Los dos me miraron con ojos de pistola, pero yo tenía que seguir firme, después de todo, alguien tenía que poner orden.
/
*Notitas: xDDD Ahahahahah no pude resistirme a poner la super maldición de las puppet Pals de Harry Potter ewe… si alguien no lo ha visto/oído se los recomiendo, pónganle "Harry potter puppet Pals wizard swears" en youtube y lo verán xD muy bueno muy bueno…. Los asteriscos son los 'piiip' que se escuchan cuando dicen una mala palabra, y err aquí tienen una traducción fail para los que no sepan inglés, aunque igual no va a tener mucho sentido…
"¡Tú madre es una *! Lorem Ipsum (esta en Latín creo) * admito bario (Aquí la verdad no se xD)! * Trangula! * Hipopotamo * Republicano * y Daniel Radcliffe (Harry Potter para los que no sepan) * Con una cubeta de * en un castillo muy alejado donde nadie puede oírte * jabón * con una cubeta de * Mickey Mouse * y una barra de dinamita * mágico * alakazam!
Ok, así escrito no tiene gran sentido, pero vean el video y comprenderán (espero…) ¡Agradezco mucho sus reviews! ;w; Awww y perdonen las tardanzas… mi compu ha estado odiándome _ y el internet más, aparte de que estoy en época de exámenes y también tengo que seguirle a mi otro fic del awesome xDD pero bueh~ ustedes entienden :B LOL y pusé a Germania como prefecto, para que le ayude un poco a Roma a controlar a los chicos, ahahah a ver si puede con estos rebelditos.
¡Hetalia le pertenece a Himaruya!
