Era un pacífico día en Pueblo Arena, en la enorme mansión de los Bertliz. Era ya por la mañana y una chica de cabellos largos rubios, ojos anaranjados que portaba alrededor de su cuello una bufanda verde, una camiseta blanca y una falda naranja como sus ojos estaba preparada para bajar ya para tomar el desayuno. Pero antes de que pudiese salir de su habitación...

-¡HERMANAAAAAAAAAAA! ¡DESPIERTA YAAAAAAAA!-se escucharon unas patadas en la puerta.

-¡Que ya estoy preparada, hermano...!-se tapaba los oídos horrorizada.

-¡PUES NO LO PARECE, VENGA YA VA!-abrió la puerta de golpe.

Era un chico algo más mayor, de pelo azul oscuro y ojos amarillos. Su camiseta era a rayas negras, bufanda roja y pantalones grises.

-¿¡QUÉ ESCÁNDALO ES ESE!?-subió un hombre adulto y rubio.

-¡Es ella, que tarda la vida en salir!-señaló a la chica.

-¡Muy mal Amber, estás haciendo esperar a todos!-le reprochó su padre.

-Ay ya voy Titanium, papá...-salió con toda la calma del mundo.

Mientras tanto estaban su madre, otro hombre y un chico de la misma edad que la rubia esperando en la cocina.

-Buenos díaaaas.-dijo Amber rascándose un ojo medio dormida.

-Esto es por tu culpa Dia, le pegaste tus malos hábitos.-le golpeó al hombre.

-Ay ay ay... ¿Ya por la mañana me estás golpeando? Menos mal que esta rica comida está esperándome.-y empezó a engullir.

-¡Tío Dia! ¿Yo también puedo?-le imitó Amber.

-¡Porf fu pufto!-contestó con la boca llena de comida.

Mientras la chica tragaba sin parar, comenzó a hablar con la boca llena como él.

-¿Cuántas veces os he dicho que no habléis con la boca llena en la mesa...?-les regañó la mujer, pero con un tono más suave que su padre.

-¡Dia, para ya!-le volvió a golpear.

-¡Y tú también!-Titanium imitó a su padre, golpeando a su hermana.

-¡Ay, qué daño!-se quejaron con mucha tranquilidad.

-¡Mamá Platinum!-se abalanzó hacia la mujer el otro chico que se hallaba en la habitación.

-¿Qué pasa, Uranium?

-No, no pasa nada.

-Anda, has pasado todo el día diciendo "quiero ver a mamá, quiero ver a mamá".-habló Diamond con la boca ya vacía e imitando la voz de su hijo.

-Es curioso que tu hijo llame mamá a mi mujer...

-No pasa nada, Pearl.-dijo sonriente Platinum.

-¿No será que de verdad es su hijo...?

-¡Claro que es mi mamá!-inocentemente respondió Uranium.-Porque se lo pedísteis al Pelipper, ¿verdad?

-Ehh... Claro... El Pelipper...-esta vez habló Titanium.

-¿Qué tiene que ver un Pelipper con...?-su hermano le tapó la boca mientras que Uranium no sabía nada.

-¿...A alguien le apetece un número cómico?-intentó calmar el ambiente Diamond.

-A mi no.-respondió borde el mayor.

-¡A mí sí!-Uranium por el contrario se veía ilusionado.

-Hablando de Pokémon...-empezó Pearl como de costumbre.-Hay muchos tipos de Pokémon, ¿no? Y de objetos también.

-¿Ah sí?

-El Repartir Experiencia, la Tabla Linfa...

-El Huevo Suerte, el huevo frito, el huevo cocido...

-¡Tú solo hablas de huevos!-le golpeó.

Todos empezaron a reírse, a excepción de Titanium, que se mantenía frío como el hielo.

-No sé qué le encontráis cómicos a estos numeritos, de verdad. Yo podría hacer uno con mi hermana, ¡yo también sé pegar!

-Otra vez no por favor...-suplicó Amber.

-¿Qué te tengo dicho de que pegues a tu hermana?-le riñó Platinum, aún con el tono de siempre.

-¡Pero mamá, papá puede pegarle a Dia!

-Es verdad señorita, ¿por qué no dejas que los niños hagan números cómicos como nosotros? Si no duelen, ¿verdad Dia?

-Bueno...-intentó defenderse, pero no pudo.

-Pues a mí me gustaría ser comediante... Amber, ¿te gustaría hacer un número cómico conmigo? Pero no te pegaría...-preguntó Uranium.

-¡Sí, me encantaría!

-Vale, vosotros perded el tiempo con vuestra comedia... Mi meta es mucho más grande.

-¿Y cuál es?-preguntó el chaval.

-¿Comerte un pastel enorme?-siguió Amber.

-¡Lo que te vas a comer tú es un golpe mío! A mí me gustaría ser as del frente como el abuelo Jericor...

-¡Oh, eso es una buena meta! Mientras tu hermana no acabe en el hospital...-dijo Pearl.

-¡Tú me enviaste un montón de veces al hospital!

-Pero no es lo mismo, Dia... Digo, Diamond.

-Ah, chicos... ¿No se os olvida decirle algo a vuestros hijos?

-No, ¿el qué, señorita?

-Ya sabes, Diamond... "Eso".

-¡AY, ES VERDAD!-gritó Pearl.-TODOS AL LABORATORIO DEL PROFESOR SERBAL.-dijo echando a los menores.

-Pues yo sigo sin acordarme...

El grupo entró al laboratorio mientras especulaban qué podría ser.

-¡Si es al laboratorio seguro que es para hacernos más fuertes! ¿No estás feliz, Shinhiko?-obsevó la Pokeball que tenía, en ella estaba un Shinx.

-Lu está emocionado para tener un amigo con el que jugar.-Amber se refería a su Riolu.

-Pues Buneary quiere que todos juntos hagamos como nuestros padres...

-Uranium... ¿Te refieres a...?-sospechó el mayor.

-¿A qué se refiere?-estaba dudosa, pero ya llegaron al laboratorio.

El Profesor Serbal tenía un maletín sobre la mesa. Los tres jóvenes lo abrieron y allí estaban tres Pokémon y tres Pokédex.

-¡TOMA YA, VOY A PODER SER AS DEL FRENTE!-gritó eufórico Titanium.

-Hermano, primero tienes que entrenar...-intentó calmarlo su hermanita.

-¿Qué importa? El destino ya está escrito y en él pone que voy a ser el mejor as de batalla.

-Yo quiero a Turtwig como papá.-abrazó Uranium a su nuevo integrante mientras le mordía la cabeza de forma afectuosa.

-¿Eh? Oye, no te adelantes...

-Yo quiero a Chimchar, te llamaré Char.

-¿Tú también? Yo soy el mayor, debería tener prioridad... Pero bueno, a mí me tocará a Piplup, te llamaré Piphiko.

Tras volver a casa, sus padres le siguieron comentando sobre las Pokédex.

-¡JAJÁ! ¡SABÍA POR QUÉ NOS LAS HABÍAN DADO!-gritó emocionado otra vez.

-Pues yo sigo sin saberlo, hermano.

-Ay...-suspiró.-Qué cortita eres. ¿Recuerdas la tradición de nuestra familia?

-¿La de tirar Bidoof a un volcán?

-Eh... No, esa ya se dejó de hacer. Hablo de viajar al Monte Corona a confeccionar el emblema de la familia.

-¿Te he dicho que eso me parece una estupidez?-dijo inocente.

-¿CÓMO TE PUEDES PONER ASÍ? ¡ES SUPER IMPORTANTE, SOMOS BERLITZ!-chilló rabioso el chico.

-¡APOYO A TU HERMANO, VAS A PONER EN VERGÜENZA A LA FAMILIA!-siguió su padre.

-Yo pienso como Amber, pero hay que hacerlo.-dijo Platinum.

-¿Y yo me tengo que quedar aquí...?-Uranium se vio triste.

-Ni hablar, ¡quiero hacer este viaje junto a ti y Titanium!-le agarró de las manos.

-Amber...

-¿Para cuándo la boda?-Pearl le volvió a pegar.

-¿Qué te tengo dicho de que interfieras en las relaciones amorosas de nuestros hijos?

-¿Qué no interfieras entre...?-Amber estaba confundida, mientras que el otro chico estaba sonrojado pero otra persona interrumpió el momento.

-Como te vuelvas a tocar a mi hermana te parto los brazos.-les separó susurrando.

Salieron de su casa despidiéndose de sus progenitores. Mientras iban de camino a la siguiente ruta, vieron en la playa de Pueblo Arena a una persona desmayada.

-¡Tío Silver, tío Silver!-dijo esa chica corriendo hacía una silueta de un hombre adulto.

-Vamos, Iron. Ven conmigo.

-¡Sí~!

Sin embargo, era un sueño y se encontró a un chico de su edad con el cabello azul oscuro a punto de hacerle el boca a boca, pero antes le dio un golpe.

-¡Aaah! ¿QUÉ HACES? ¡INTENTABA SALVARTE LA VIDA!

-¡ESTABA BIEN, CHICO EMMM...! ¡TÚ!

-Para tu información me llamo Titanium, ella es mi hermana Amber y él Uranium.

-Ah. Yo soy Iron, supongo... ¿Dónde estoy?

-Estás en una playa.-la chica recibió otro de los innumerables golpes por parte de su hermano.-No me arrepiento.-y le dio otro.

-Yo sí que no me arrepiento.

-Titanium, no hace falta que seas tan violento...-él le dirigió una mirada de odio profundo.

-¿Acaso tú, Uranium, me estás diciendo cómo debo tratar a MI hermana?-se crujió los nudillos.

-¡No, no...! Ah, Iron, estás en Pueblo Arena en Sinnoh.

-¿¡TAN LEJOS HE LLEGADO!?

-¿Eh...? ¿De dónde eres...?-la rubia preguntó en esta ocasión.

-Soy de Johto... Pero ahora no sé qué hacer.

-Bueno... ¿tienes un mapa del lugar o alguien de aquí para saber a dónde ir...?

-Hombre Titanium, si te acabo de decir que no sé qué hacer pues no. Aunque sí tengo un mapa...-sacó la Pokédex.

-¡Hala! ¿Qué es eso?-dijo Amber, recibiendo OTRO golpe.

-Es una Pokédex, ¿por?-los tres al mismo tiempo sacaron la suya propia.-¿¡SOIS HIJOS DE POKÉDEX HOLDERS!?

-Así es, yo soy hijo de Diamond.

-Y nosotros dos de Platinum y Pearl.-habló por los dos Titanium.

-¿Y entonces quién es la madre de Uranium...?-pensó Iron.-Bueno, yo soy hija de un irresponsable y una trabajadora.-esta vez habló en voz alta.

-Eso no nos dice nada.-el mayor puso una cara de pocos amigos.

-De Gold y de Crystal.-suspiró.

-¡Ah, ellos! Papá y mamá nos han hablado alguna vez de ellos. De hecho, en la última reunión fue en nuestra casa y el señor Gold destrozó mis muñecas...

-Ah, sí, la reunión de hace 10 años...-comentó Uranium.

-Pues bien Iron, nosotros nos vamos al Monte Corona, si quieres venirte...

-Bueno, vale, no tengo nada mejor que hacer.

-Eres más seca...-murmuró Titanium.

-¿Perdona?

-Nada, nada. Vámonos.

Y así es como los jóvenes de la familia Bertliz junto a Uranium y Iron pusieron rumbo al Monte Corona.

Protagonistas del fanfic.

Titanium: Primer hijo de Pearl y Platinum. De personalidad es fuerte y mandón como su padre, con el pelo azul oscuro, ojos amarillos, lleva una camiseta a rayas y una bufanda roja. Al conseguir una Pokédex va de viaje con su hermana y su amigo Uranium al Monte Corona para confeccionar el escudo de la familia Berlitz.