Soy una fan ocasional del arcade y las maquinas de arcade. Creo que es por eso que me chuté todo el anime Hi Score Girl en un solo día —aunque eso no tiene nada que ver aquí— y por lo que terminé escribiendo esto. No había pensado publicarlo aquí, pero la verdad es que más pereza me daba pensar en un nuevo y buen resumen y en que se volviera una historia nueva más larga.

Aunque quizá use esto como base para un nuevo fic MinaSero, por ahora no hay nada más que ideas rebuscadas y dispersas en mi cabeza, nada concreto.

Por otra parte, esto está pensado en la época de la secundaria de ambos —quizá en su segundo año, un par de años antes de Yūei—, y como una graciosa casualidad, porque el mundo es un pañuelo.

Disclaimer: My Hero Academia no me pertenece.


Locura y libertad

Colección de relatos cortos.

Por Blue-Salamon.


IV. Arcade.


Encuentra a la chica demasiado entrada en su mundo como para darse cuenta de él. O de que, está actuando como una auténtica maniática.

Y Sero se encuentra... Quizá es que está demasiado fascinado. Porque no puede quitarle la mirada de encima y se siente, también, tan aterrado como impresionado.

Además. Parece un mal momento para ir a presentarse. Así que tan solo la observa de lejos, sin darse cuenta de que su monitor ya muestra la leyenda, una y otra vez (incontables veces), el pedido de una moneda:

« Para continuar inserte una moneda. »

El grito de frustración ahogado de la chica es mucho más interesante cuando finalmente termina su partida en otra de las máquinas, al otro lado del arcade. Y momentos después, ella se está sacando de encima el visor y coloca el arma de juguete de vuelta en su juego. Sero observa que la chica suspira y deja de lado la sensación de estarse descargando en la violencia del videojuego. Y entonces se mueve derecho y con gran decisión, hacia el Dance Dance Revolution. La pista se abre para ella sola y la música comienza a sonar. Entonces, contrario a la ferocidad de antes, aparece frente a los ojos de Sero una auténtica alegría natural y.

Vaya que brilla.

Qué chica.

Sero se ríe y decide que mejor es continuar a lo suyo. Por lo que se vuelve a la pantalla de su propio monitor. Y dentro del arcade, los ruidos de una guerra imaginaria no son sorpresivos para nadie.

A veces se ahogan y pierden, con la función de tantas máquinas a la vez.

.

.

Ashido nota en la distancia a un chico, después de terminar una ronda de baile, mientras ella está descansando.

Se da un respiro y lo observa concentrarse, dar disparos precisos, aquí y allá. Lo observa que, cuando acaba se retira el visor y parece ya no tener monedas para continuar, por lo que.

Ella se vuelve a su juego. Le queda una última moneda. El chico del otro lado del arcade es un completo desconocido, no tiene porqué dársela y.

« Es el fin para ustedes, aliens. »

Está tan aterrada como impresionada. Su precisión y certera puntería colocándolo entre los primeros diez puestos del juego con algo así como un seudónimo Tapey.

¿Tapey?

Qué chico.

.

.

Ashido se ríe un poco. El chico sonríe por su lado del arcade.

Es un día caluroso y ambos se quitan el sudor de la frente antes de continuar en lo suyo.

Él abandona el arcade sin monedas.

A la chica le queda una última ronda y cuando acaba consigue su marca dentro de los cinco primeros puestos.

Es Game Over y ni siquiera saben el nombre el uno del otro. Aún cuando van ambos al mismo arcade.