Haru: hola chicas estoy de vuelta su neko querido haru, estoy muy feliz ya que mis padres me regalaron un suéter que adore en ese mismo instante que los vi era como decir, ¡me les caso!, bueno para empezar no me lo regalaron, estaba limpiando mi casa y lo encontré, se los pide y me dijeron "si quieres, tómalo", bueno y no me visito santa pero no importa sigo siendo fe…
Sess: tus padres no te quieren *sonriendo con burla*
Haru: por lo menos los míos, son fieles no como otros *recibiendo mirada asesina* *congelándome del miedo* *recordando que la boca es pa' comer no decir tonterías* *siendo degollada, otra vez O.o*
Inu: como la humana inútil murió nuevamente, me toca decir que nada le pertenece, solamente esta trama.
Capitulo 2: Encuentro con Sesshomaru
-Chicos es mejor regresar a la aldea, no creen y luego podremos partir – Sango pregunto, con ojos alegres, llenos de felicidad y paz, algo que desde días no habíamos visto.
-Creo que tiene mucha razón mi amada sango- comento pícaramente Miroku, lo que ocasionó una risa mía, mas a Sango un sonrojo imaginable, –tu qué opinas Inuyasha?- el tono de el cambio por uno más serio.
-Fhe vamos- su tono era cortante como siempre, lo único que hicimos fue caminar tras él, con una sonrisa, el se encontraba bien después de la perdida de Kikyo, algo que me sorprendió fue eso y que Sesshomaru nos seguía e Inuyasha no le hiso nada, bueno no me debía sorprender, después de todo Sesshomaru iba a ver a Rin por última vez.
Inuyasha la mirada de él, estaba triste, se nota una gran soledad en esos ojos color ámbar, pero yo al ver la angustia que tenia por Kikyo, lo único que me dio fue celos, celos porque aunque ella estuviera muerta aun le seguía proclamando un amor infinito, que yo deseaba tener por algún ser; pero los celos fue lo único que sentí, no hubo dolor ni tristeza, algo que debía sentir porque te amaba. Amor, es lo que te debería sentir hacia ti, pero ya no hay mas, desde hace tiempo olvide ese sentimiento y en mi corazón ya no está, lo único que siento al verte desde mucho tiempo es una amistad.
-Kagome, te sientes bien-una voz me saco de mis pensamientos
-Si lo estoy ¿Por qué preguntas eso Sango?-
-Bueno desde hace tiempo no dejas de mirarme muchacha tonta- sentí mi cara arder en rojo 'pensé que no, se dieron cuenta'
-Qu..e yo no haría eso inmenso Baka! Abajo, abajo, abajo- grite tan fuerte que vi como mis amigos se tensaban del sonido, así que mejor agache la cabeza y seguí caminando.
El camino era tranquilo, todo estaba en paz, no había dolor, todo era tranquilidad, escuche la pequeña charla de Miroku y Sango, escuche el césped moverse bajo mis pies y me desconecte en la tranquilidad, en un santiamén llegamos a la aldea de kaede, Kohaku, Shippo y Rin estaban afuera de la cabaña de kaede esperándonos, me sentí como uno de los soldados regresando a casa, aunque era prácticamente era lo mismo, yo era una guerrera regresando ver a mi hijo.
-Kagome, llegaste- nada mas vi un borrón anaranjado y estaba tirada en la tierra, abrazada por mi cachorro.
-Claro que si ¿acaso yo no cumplo mis promesas?- no hubo respuestas la mayoría de los ojos estaban puestos sobre nosotros, riéndose de la actitud infantil de mi hijo, 'debería enseñarle a madurar, al diablo solo es un niño, que disfrute su infancia'.
Nos levantamos y me di cuenta de lo sucia y mugrosa que estaba, bueno fui a matar a Naraku, no tenía que esperarme ver linda y arregladita.
-Chicos váyanse preparando, cuando termine de bañarme nos vamos- mis amigos asintieron y comenzaron a entrar a la casa de kaede y yo busque una mudada de ropa y me fui a una pequeña cascada a bañarme.
El camino fue rápido, me metí a bañar el agua era fresca, hay algo en el agua que me limpia de todo. Termine de bañarme y me puse un vestido blanco y unas sandalias, me desenrede el cabello y empecé a caminar de regreso, deje la ropa ahí, de por sí ya estaba toda rota por la pelea.
Era aun de tarde no faltaba mucho para la anochecer, empecé a caminar y me tope con el Goshinboku, al parecer me perdí, pero llegue a un punto de referencia podría regresar cuando quisiera, me senté y empecé a pensar.
'Hoy tengo que partir e irme con mis amigos al futuro' suspire, 'como deseo poder seguir enamorada de Inu, así podríamos ser feliz en el futuro', me entristecí 'pareciera como si hubiera sido ayer que decidiéramos irnos, aunque prácticamente fue ayer' di una risita por mis propios pensamientos, pero una voz profunda me impidió seguir con ellos.
-Mujer ¿en qué tanto piensas? – consternada por esa voz busque el dueño de ella, le encontré, en las ramas de Goshinboku estaba Sesshomaru acostado, tenía sus ojos cerrados, como si estuviera descansando 'dios mío que haré, estoy muy alejada de la aldea y no traje mis armas, bueno como si tuviera oportunidad para pelear con la perfección de la matanza'
-En nada, gomen nasai por despertarte- baje la cabeza avergonzada y me levante para regresar en la aldea, no quería morir antes de tiempo, pero su voz me impidió retirarme.
-Mientes, tu ánimo cambiaba drásticamente – el bajo de un salto y aterrizo enfrente de mí, menos de un metro nos separaba.
-Bu..eno de hecho pensaba en algo, pero dudo mucho que te interese- inconscientemente camine hacia atrás con miedo y vergüenza, su mera presencia siempre me pone nerviosa o su mirada 'este no es el momento para pensamientos pervertidos, puedo llegar a morir, aunque su cuerpo bien formado y esos pectorales que parece mmm, pareciera que Sesshomaru tiene un letrero en la frente que dice "viólame sin pudor", bueno voy a llevarme una buena imagen si llego a morir, gracias dios por qué no traía su armadura.'
-¿Cómo voy a saber si me interesa lo que piensas? , soy un demonio no un lector de mentes- él se acercaba cada vez mas ella como un depredador, tanto fue se acercamiento, que la tenia presionada contra el Goshinboku, utilizando sus brazos como un impedimento, con una sonrisa pervertida, ya que el olio su excitación y escuchó los sonoros latidos del corazón de ella.
El sentía las manos débiles y suaves de la humana en su pecho intentado alejarlo, si hubiera sido otra persona ya le hubiere matado, el no dejaba que ningún ser se le acercara y el no se acercaba a nadie, a excepción de Rin, pero claro Rin es una pequeña niña, mas esta humana que tenia prácticamente en sus brazos era una mujer y no cualquier mujer ,si no, a la que soñaba poseer desde hace tiempo y que su bestia reclamaba como pareja y su mente aceptaba la decisión, con la muerte de Naraku no había ningún mal que le detuviera o impidiera excepto su medio hermano, pero eso se va arreglar hoy, en este momento.
Kagome a sus quince años, cursando tercero de secundaria, jamás imaginaria estar en una posición tan comprometedora con un hombre-demonio hermoso y menos con el medio hermano mayor de su antiguo enamorado, tampoco esperaba viajar 500 años al pasado, pero viajar al pasado es mas creíble que tener a un demonio arrogante sexi con una sonrisa pervertida viéndote con ganas de devorar, en serio es mas creíble viajar al pasado que estar en esta situación y aunque quisiera estar en esta posición y llegar más lejos, ella tenía orgullo y no se iba a desquebrajar por un momento de placer, aunque ya había soñado y deseado esto, no podía, ella tenía orgullo, mucho, mucho orgullo y lo iba a mantener.
-etto… no eres un lector de mentes, pero si quieres que te diga, ¿podrías por lo menos dejarme moverme?- pregunte nerviosa, 'kami-sama, te prometo no molestar mas a mi hermano, si me dejas viva de esta'.
El la dejo retirarse con algo de disgustó 'los humanos son tan raros' él sabía que era muy pronto para hacerla su mujer, pero intentando no pierde nada, hay dos soluciones, enamorarla y acepte ser su mujer o la otra hacerla su mujer y luego enamorarla, aunque sabe que la primera es la correcta, lo único que quería en este momento es hacerla su mujer y ya.
-Habla mujer- ya sentados en el pasto los dos a una distancia considerada respetuosa ósea unos tres metros según ella.
-Bueno yo estaba pensando…- ella salió corriendo sabía que no tenía mucha posibilidad para llegar a la aldea, pero un poco al pozo, Kagome con el tiempo había acostumbrado su cuerpo para esta era, estaba contenta con eso, digamos que una mujer no quisiera hablar sobres sus pensamientos con un hombre que apenas conoces y agradeció a su velocidad, casi podría correr a la misma velocidad que Inuyasha, pero era casi.
Ella tomo una carrera desenfrenada toco la madera del pozo y salto, solo faltaba la gravedad y…
Haru: BUUU, soy mala tendrán que esperar el siguiente capítulo para saber que sucede JAJAJAJAJA *siendo golpeada por un periódico en la cabeza* En tres días proseguiré el capitulo en serio me quede corta de imaginación las quiero y cuídense, las amo...
Inu: *sosteniendo periódico* esta mujer cada día está más loca
Sess: Nada le pertenece al engendro ese, excepto esta historia
