¡Hola! Después de la espera aquí les traigo otro capitulo de mi fic. Antes que nada quiero agradecer sus reviews, ¡Me pone muy feliz que lean lo que yo escribo! Aunque sea poca o mucha gente a mi me alegra.
Sin más el siguiente capitulo.
Naruto no me pertenece pero la historia sí es mía.
"Piénsalo dos veces"
Los granos de arena pasan lentamente, me encuentro sentada en una habitación sombría, frente mío hay un escritorio, ya han pasado unas horas desde que el señor Hyuga y su hijo llegaron al palacio, las criadas los llevaron a sus dormitorios y cuando yo estaba por hacer lo mismo mi institutriz me trajo hasta aquí.
Un libro que arroja sobre el escritorio frente mío me hace despertar de mis pensamientos.
─ Lee la parte apuntada ─ Me ordena la señora Hirakisawa con voz seca.
Abro el libro de dura tapa, al parecer bastante antiguo por el aspecto de sus páginas, busco la parte donde esta el señalador y comienzo a leer para mis adentros.
─ Lee en voz alta ─ Vuelve a ordenarme, me abría quejado pero ya tuve suficientes problemas por hoy, aclaro mi garganta y prosigo
─ Protocolo de la prometida ─ Puedo sentir la frívola mirada de la señora Hirakisawa sobre mí, pero aún así continuo
─ Primera regla: Las mujeres deben aprender, en silencio, de los hombres con toda sumisión ─ Bueno, eso ya lo sabía, ¿A dónde querrá llegar?
─ Segunda regla: Las mujeres no tienen permitido enseñar o tener autoridad sobre los hombres ─ También es sabido eso, es lo primero que enseñan, frustrante de sobre manera, pero es la ley
─ Tercera regla: La mujer no elige marido, pero acepta el que ha escogido su padre o su linaje por brutal, viejo o, al contrario, joven y amante que sea. ─ Al leer eso frunzo el ceño, no me digas, ¿será por eso que, de un día para el otro, estoy comprometida con un hombre que he visto en mi vida?
─ Cuarta regla: la mujer pasa del poder de su padre al de su marido y no puede actuar nunca sin el permiso o la licencia de este varón.─ Eso me certifica que de ahora en más estaré atada a las pautas de un hombre que ni siquiera conozco, no puedo evitar sentir una opresión en el pecho al leer esto. Aclaro mi garganta nuevamente para que mi voz no se quiebre.
─ La mujer a desposar debe poseer las condiciones esenciales: fidelidad al esposo y una pródiga descendencia. La mujer estéril será despreciada y repudiada por el esposo como una señal del castigo divino.─ Trago en seco, nunca imagine el hecho de que una mujer por no ser fértil sería deshonrada y despreciada.
─ El marido puede matar a su esposa adúltera después de perseguirla a latigazos, desnuda, a través del pueblo. Se le impondrá una multa luego de esto según la edad de la mujer ─ Mi voz se apaga al terminar el fragmento y con él la página señalada, siento como mi cuerpo tiembla involuntariamente. ¿Matar? ¿¡Matar a latigazos como si fuera un animal! ¡Y además de eso no ser castigado por haber quitado una vida de una de manera tan bárbara!
La señora Hirakisawa toca mi hombro y me sonríe de manera hipócrita, como si por dentro se regodeara con mi reacción.
─ Tenten ─ Levanto mi mirada ─ Ese es tu destino, ya no podrás ser la niña impetuosa, de ahora en más tu deber es respetar a tu marido, obedecerlo con total sumisión, satisfacerlo en todos sus deseos y perpetuar su linaje ─
─ ¿¡Acaso eso es lo que soy? ¿¡Un instrumento de placer para un hombre sólo porque mi padre lo ha decidido ya que su familia posee prestigio y riqueza! ¿¡Acaso soy vendida como una prostituta! ─ No puedo contenerme y grito todo lo que pienso, al instante ciento una fuerte bofetada contra mi rostro.
─ ¡Chiquilla impertinente! ¿¡Cómo osas hablar de esa manera! ¡Tu deber es ser una buena esposa, amante y madre! Y nadie puede cambiar eso, deberías de sentirte honrada de ser desposada por un joven de tan buena prole y destacado noble, miles de jovencitas morirían por estar en tu lugar ─
─ ¡Pero yo no soy como ellas! ¡No quiero un esposo al cual presumir, no quiero ser humillada ni denigrada y mucho menos maltratada! ─ Reclamo, ganándome un nuevo golpe pero esta vez con un puntero.
─ Si sigues con esa actitud es lo que conseguirás ─ Tomó un pañuelo que estaba sobre el escritorio y me lo entrega.
─ Límpiate el rostro ─ Obedezco sin reclamar ─ Tu castigo será estudiar cada una de las leyes maritales de ese libro, no sólo las que he marcado, me las recitaras de memoria para mañana al amanecer aunque para eso debas pasar la noche en vela ─
La señora Hirakisawa se marcha de la habitación dejándome sola, aprieto fuertemente mis puños tanto que lastimo mis manos, simplemente no puedo aguantar esto, no voy a llorar pero no puedo evitar sentirme impotente y completamente vulnerable, atrapada, amarrada…sola.
Tomo una vela y la enciendo, lo mejor es que memorice todo esto antes de que oscurezca más. El ruido de la puerta abriéndose me pone en alerta.
─ ¿Qué hace aquí? Su padre la esta esperando para la cena ─ Ese hombre de nuevo, lo que menos necesito en este momento es su presencia tan imponente.
─ La señora Hirakisawa me ha encomendado mis deberes y debo cumplirlos, por favor dígale a mi padre que no los podré acompañar esta noche ─ Noto como frunce el ceño y me mira desafiante.
─ Me temo, princesa, que yo no soy uno de sus sirvientes deberá de llamar a alguien para cumplir sus peticiones ─ Forma una media sonrisa en el rostro ¡Qué tipo más arrogante!
─ Señor Hyuga, yo no le estoy ordenando nada, simplemente ya que se dirigía al comedor podría haberle dicho a mi padre, pero ya que se pone en esa poción tan infantil tendré que ir yo misma a informarle la causa de mi ausencia y luego continuar con mis responsabilidades ─
─ ¿Disculpe, Usted me esta llamando a mí infantil? Me temo, princesa, que esta muy equivocada, soy un noble de alta casta y por lo tanto me debe respeto ─
─ Y yo también soy de la nobleza y con respetable casta señor Hyuga pero no dictamino a las personas por ello, si es tan amable le pido que se retire para que yo pueda continuar ─ Él simplemente emite "Hmp" y de la misma manera que llego se marcha.
Cambio la página y continúo…
POV Neji
Esa niña insolente, debería aprender a respetar las reglas, una mujer no puede hablarme de ese modo, esto sólo corrobora mi idea de que es una muchacha caprichosa y malcriada al igual que su hermana, esa muchacha es la joven menos desvergonzada y más petulante que he conocido, me quedo más que claro esta tarde.
Flash Back
Mi padre y yo éramos escoltados hasta el carruaje de Naomi Ama esposa del Rey, la que es mi "prometida" se fue en un carruaje diferente junto con la muchacha escandalosa de minutos atrás, sin embargo la que tengo entendido es la hija menor de Wang Ama, Shion Ama, Se apego a mi brazo y le imploró a su madre que le permitiera viajar junto con nosotros, cosa que la Reina acepto de buena gana.
Mientra mi padre discutía temas de los reinos con la señora Ama, Shion no dejaba de observarme, dando risitas tontas y enroscando un mechón de su cabello en un dedo. Estoy acostumbrado a ese tipo de comportamientos, por lo general las damas de la corte actúan de esa manera aunque claro con más "prudencia" no como aquella jovencita que coquetea de manera descarada conmigo.
─ Y señor Hyuga ─ Habla con voz infantil, verdaderamente patético ─ Ya que pasaremos gran parte de tiempo juntos… ¿Cree que habría algún inconveniente si lo tuteo? ─
─ Hmp ─ ¿Se supone que esta es una princesa? Se comporta más como una ramera de los bajos sectores.
─ Tomare eso como un sí ─ Me dice sonriendo con coquetería mientras acerca su cuerpo al mío.
─ Señorita Ama podría guardar las distancias por favor ─ Ella coloca un dedo sobre mis labios.
─ No, no, no, llámame Shion ─ La miro de manera fría pero parece que la chiquilla no tiene intenciones de dejarme en paz, seguramente la mayor será peor que esta niña.
Quito su mano bruscamente de mi rostro y me alejo de ella, noto como queda sorprendida con mi acción y luego frunce el ceño.
─ ¿¡Cuál es tu problema! ─ Me pregunta de apretando los dientes
─ Le he pedido cortésmente que se alejara de mí, ya que usted no quiso tuve que alejarme yo ─
─ ¿¡Por qué quieres alejarte de mí, soy mucho más bella que mi hermana, más fosisticada y… ─ No le permito terminar de hablar
─ Porque odio a las niñas malcriadas como tú ─ Su rostro se pone completamente pálido, y su labio inferior tiembla, no puedo evitar sonreír autosatisfecho por las reacciones de la muchacha. Luego del incidente no me volvió a hablar ni a mirar en todo el trayecto, al llegar al palacio bajó tan rápidamente como pudo y subió las escaleras a gran velocidad dejando a su madre desconcertada y a mí más satisfecho aún.
Fin Flash Back
Como era de esperarse, durante la cena, no se contó con la presencia de la primogénita del señor Ama. Típico, esta muy molesta porque su "cuento de hadas" se desplomo pero no pienso disculparme con ella, después de todo las cosas son como son.
Me retiro del comedor con la escusa de que necesito aire, la señora Ama me indica el lugar de uno de los jardines, agradezco y me dirijo hasta haya.
Al llegar allí el sonido de sollozos llama mi atención, encontrándome con nada menos que la hija mayor de los Reyes, pero lo que más me sorprende es que se encuentra practicando tiro al blanco con uno de los árboles. Dispara una flecha que da justo en el blanco, de sus ojos no salen lágrimas pero su respiración es agitada como si hace poco hubiera llorado.
─ ¿Qué hace aquí? ─ Noto como sus músculos se tensan al oír mi voz, extrañamente eso me gusta, voltea a verme con una expresión entre sorprendida y asustada.
─ Por favor no le diga a mi padre lo que estoy haciendo ─ Me pide con voz suave
─ No se preocupe, no tengo intenciones de hacerlo, pero las mujeres no tienen ese tipo de enseñanza en lo que se trata de batalla, y por esto y lo de hoy en el muelle no puedo evitar notar que usted tiene bastante conocimiento en el asunto ─ Parece que dí en el clavo. Ella respira profundamente.
─ Sí, tengo conocimiento sobre batalla y también entrenamiento en ello ─ Me responde decidida, antes de que pueda continuar ella prosigue ─ Violé las leyes leyendo los libros y tomando armas de mi padre si era lo que quería saber, ahora puede ir y decirlo todo así quedara libre de nuestro compromiso y se podrá marchar sin deshonra alguna, mientras yo me quedare para ser la vergüenza de mi familia y repudiada por mi casta ─ Respira fuertemente evidentemente tratando de contener el llanto pero sus ojos vidriosos la delatan.
─ Yo no tengo intenciones de hacer eso, sería caer demasiado bajo para mí ─ Le respondo ─ No debería juzgar mí accionar sin conocerme señorita Ama ─
Ella aprieta sus puños.
─ Entonces porque usted puede hacerlo con los demás señor Hyuga ─ Se nota evidente molestia en su voz ─ Antes de andar corrigiendo a los otros, hágalo con usted mismo ─
No tengo palabras para rebatir lo que ha dicho y, aunque no lo demuestra por fuera, me sorprenden sus palabras.
─ Una cosa más ─ La veo fijamente a esos ojos chocolate ─ Antes de tratarme como a una más de su "séquito" piénselo dos veces, porque usted no me conoce. Buenas noches ─
Se marcha del jardín dejándome solo y confundido.
Fin POV Neji
Bueno hasta aquí este capitulo, lo se, lo se, me quedó muy largo y no las culpo si les dio pereza leerlo pero en fin… acepto todos sus comentarios y les agradezco por leer.
Sin más dejen un review y háganme muy feliz.
Nos vemos
