Disclaimer: Los personajes son de la fantástica Stephenie Meyer, y la trama es de mi total autoría, la que hago como Hobbie y de entretención a los que les guste (:


Capítulo IV: Presentaciones I

La paradoja del amor es, ser uno mismo, sin dejar de ser dos.

-AGHHH – eso, fue el grito de mi querido Emmett que hizo que me despertara inmediatamente. Aunque, hay que sumarle unos chillidos de Alice; que decían cosas como '¡Despierten! ¡Corran! ¡Vamos!' Porque, según ella, había que aprovechar el día yendo a tiendas, saliendo, paseando, etc. Bufé, definitivamente no iban mucho conmigo esos panoramas.

- ¿Qué te sucede, Emmett? – gruñí caminando como un zombi adormilado a la pieza de Emmett luego de que mi adorada Alice me levantará las cubiertas de la cama y comenzara a saltar sobre mi colchón.

- Ay, Bella, no grites – dijo un Emmett con resaca. Já, y luego me dicen que beba. ¿Para qué? Para caminar zigzagueante, decir todas mis verdades y luego amanecer adolorida. Claro que vale la pena.

Me encongí de hombros, fui a la cocina por una jarra con agua, aspirinas y me senté en una banquita de la pieza de Emmett. Todavía quería hablar con él sobre lo ocurrido hoy día. Deposité la jarra y el medicamento en un velador y lo incité a que se los tomara.

- Ahora, si – dije dirigiéndome a Emmett que estaba mucho más activo -. Necesito conversar contigo.

Se atragantó levemente con el agua. Levantó la cabeza con una ceja alzada, se aclaró la garganta y habló.

- ¿Sobre qué? – creí que bromeaba, pero recordé que estaba borracho y, aparte, su voz denotaba inocencia pura. Suspiré hondo. Se creó un incómodo silencio de un par de minutos y luego Emmett tragó pesado. Creí que era el momento justo para hablar.

- Ayer… -me aclaré la voz- En la fiesta, comenzaste a hablar de corazones rotos, brindar, cosas así. Y, en la noche susurraste mi nombre en sueños – abrió los ojos como platos y se sonrojó -, y quiero saber qué es lo que ocurre.

Emmett me miró sonrojado a más no poder. ¿Qué ocurría? No creo que yo le gus… Oh, ¿y si así era?

- Es que – me sacó de mis cavilaciones aquella profunda, grave y tan familiar voz que es la de Emmett – por un momento creí que me gustabas… - cada vez el volumen de su voz descendía. Me quedé en shock por un momento, ¿Emmett había dicho eso? – Pero – prosiguió él -, cuando te vi riendo con… Jacob – su voz destilaba algo de desprecio, pero lo dejé pasar -, me sentí mal y me emborraché, dije todo eso, lo que sea que haya dicho, y, bueno – rió sin humor- creo que eso es todo.

Iba a protestar, pero abría la boca sin decir nada. Por último, lo único que salió fue:

- Lo siento – mi voz sonó con extrema sinceridad y tristeza. Tristeza, porque, yo veía a Emmett como un hermano, no podía cambiar mis sentimientos hacia él de un día para otro.

- No tienes porque sentirlo.

- Claro que sí. Pero, quiero hacer algo… - corrí rápido hacia mi habitación, Alice estaba en la ducha, no presté atención y me dirigí a mi bolso. El otro día, antes de ir a vivir con los chicos, había comprado un llavero y una cadena, de esas que traen corazones y queda una mitad para cada uno. Ambas decían 'Te amo, hermano' y la otra en femenino, para Alice. Saqué el llavero y corrí a la habitación de Emmett, el que se encontraba en la misma posición en la que lo dejé.

- Bueno Emmett –me arrodillé para hacerlo más formal, él me miraba confundido -, no soy buena en sentimientos y cosas así, pero lo intentaré – sonreí levemente y vi que el también -. Emmett, desde que los conozco, a ti y a Alice, son como los hermanos que nunca tuve. Me apoyaron en cada momento, y siempre los amé, pero como hermanos. Nunca podré cambiar mi visión sobre ustedes. Por lo que, formalmente, haré esto –coloqué el llavero en mi mano, y lo elevé- ¿quieres ser mi hermano?

Emmett lo procesó por unos segundos y luego rió estrepitosamente. Sacó sus llaves del cajón del velador, y me pidió que colocara el llavero en ellas. En cuanto paró de reír, y el llavero estaba con las llaves, habló.

- Gracias, Bella. Hermana.

- De nada, hermano – y me aproximé a abrazarlo.

- Pero, el que sea tu hermano trae consecuencias. Cualquiera que te haga daño, sufrirá las consecuencias de tu hermano mayor – sonrió dando a mostrar sus hoyuelos – y tu chico tendrá que ser aprobado por mí.

- Ja-já, entonces, tu chica también.

- Así será – me respondió y nos levantamos para tomar desayuno.

Al final, terminó siendo un gran día. Se solucionaron mis problemas con Emmett de forma pacífica y, Alice no nos arrastró al Centro Comercial ya que se enteró que estaba cerrado por una protesta a las afueras de este. Salimos a pasear, comimos, caminamos. En pocas palabras, disfrutamos de una amena tarde para todos.

Aunque, mi admirador secreto aún no daba ni luces. La última vez que recibí algo fue en Forks. Yo simplemente quería conocerlo. Suspiré.

- ¿Qué ocurre Bella? – habló Alice. Levanté la vista, olvidando que me encontraba comiendo sándwiches mientras veíamos una película. Casi ni veía la película, puesto que tenía mi atención en otro lado.

- Nada, nada, es solo que… - su cara me incitaba a que continuara- que…

Un ronquido me interrumpió; Emmett estaba recostado en el sillón durmiendo. Parecía un bebé, lo que me provocó ternura y risa a la vez. Me di la vuelta, y Alice no estaba, me volteé nuevamente, y estaba tapando a Emmett con una manta. Sonreí ante lo adorable de la imagen.

- Ahora, prosigue – dijo mi amenazadora pequeña Alice.

- Uh, bueno, es que, no lo sé, creo que el no tener a mi admirador secreto, me hace creer que, tu sabes, necesito a alguien.

Los ojos de Alice se iluminaron a más no poder y me sonrió.

- ¡Eso es Bella, tu medicina! Yo te ayudaré a buscar al chico perfecto. En cuanto pisemos el suelo de Forks de nuevo, haremos algo interesante. Ya hice un plan.

- ¿Cuál es exactamente tu plan, pequeña?

- Lo sabrás cuando lleguemos – y con eso corrió dando saltitos a la habitación. Me quedé pensando por unos minutos, y luego me acomodé en los brazos de Morfeo.


- ¡Adiós Sol, hola lluvias! – gritamos los tres mientras nos despedíamos de Phoenix. Fue un agradable tiempo. Un cambio de aire necesario, aunque, no muy útil conmigo. Seguía rondándome eso del admirador y el plan de Alice.

El viaje se hizo, relativamente, corto. La pasamos cantando, riendo, conversando, hasta que llegamos al preciado Forks. Bajé mis maletas –aunque solo un bolso, ya que Emmett se empeñó en querer llevar la mayor cantidad de bolsos posibles-, y me tiré en la cama. Me sentía agotada, aunque con energías. Era un estado de ánimo extraño, en cierto modo, mi energía se debía a que Alice había conseguido entusiasmarme un poco con su plan. Aún no me daba ni una pista, y yo odiaba las sorpresas. Pero, por alguna extraña razón, esta sorpresa en especial, no. Sentía, incluso, una pizca de ansiedad, pero, ojalá Alice no se enterara nunca, tal vez se le volvería una costumbre hacer este tipo de cosas y, esa no es la idea.

- ¿Ya llegamos? – Alice me había vendado los ojos y me había hecho salir de mi alcoba para llegarme a un lugar 'secreto'. Después de caminar recto por –aparentemente- un pasillo, y una doblada a la derecha y una a la izquierda, llegamos al lugar. Alice me desvendó y aún no entiendo cómo le hice para que mi mandíbula se quedara en su lugar y no por el suelo.

Nos encontrábamos en una sala de tamaño regular, pero que en la extensión de la pared, había una pantalla de plasma gigante; las ventanas tenían cortinas muy oscuras, en un rincón, había un carrito para hacer palomitas de maíz; y, en el centro de la habitación, cinco sillones afelpados de color azul, que combinaba con el motivo de la habitación, el que se basaba en los colores azul y blanco.

Musité algo incoherente en el que distinguí unos cuantos 'guau', tanto Alice como Emmett soltaron un par de risitas por mi comentario y me volteé a verlos. Sentí como mis ojos se abrían como platos y me tensaba. Emmett usaba unas mallas azules, en la parte superior se encontraba una 'E' estilo Superman, y su ropa interior sobre sus pantalones. Y, al lado, estaba Alice con un traje de enfermera muy a la moda. Esto no suponía algo muy bueno…

- Esperen, ¿Emmett Superman? ¿¡Alice enfermera! Oh,oh... – Ambos sonrieron a la vez ampliamente y a la vez de una forma diabólica. Ya veía venir que se les romperían sus mejillas de tanto sonreír.

"Hemos descubierto la medicina para ti, Bella...- dijo Alice acercándose a mí. Luego, le echó una miradita a Emmett y ambos gritaron a la vez- ¡Un novio!

Medica, un novio… ¿qué estupidez es esta? Mis pensamientos solo daban vueltas a las múltiples venganzas que tomaría frente a mis nuevos hermanos. Oh, y por cierto, también le había entregado el collar a Alice. Le había encantado y me abrazo por un largo rato luego de leer la inscripción; Te amo, hermana.

Creo que ya tenía la venganza para Alice, se relacionaría con 'ropas de diseñador' y 'quemar'. Suena divertido. Sentí como Emmett se aclaraba la garganta para llamar y atención y seguir.

- Tú lo eliges y nos encargaremos del resto – guiñó un ojo terminada la frase. Los miré. ¿Estaban de broma, cierto? Dejé darles a conocer mi pregunta, a la que ambos negaron seriamente, dejándome ver que iba enserio.

- Vale, ¿de qué se trata todo esto?

- Bueno, ya que entraréis al instituto la otra semana, supusimos que debíamos mostrarte a todos los chicos y ver cual es de tu interés. Ya sabes 'nosotros nos encargaremos del resto' – iba a protestarle a Alice, pero ella se me adelantó suponiendo mi pregunta.

- Te mostraremos fotos de cada chico con su descripción y todo lo que necesitas saber de cada uno a su lado – Sí, respondió a mi pregunta –como siempre ocurría-, ¿es que esta chica podía ver el futuro?

- Ok, vale. Veamos que sale de esto – Alice comenzó a dar saltitos mientras aplaudía y chillaba – Pero, - paró repentinamente. Su cambio drástico me causa una pizca de humor – no crean que me olvidaré de este episodio y no tomare venganza. ¿Os queda claro? – Emmett comenzó a reír tan fuerte que creí que la Tierra tendría un gran terremoto, pasado cinco minutos, seguía riendo y soltando lágrimas por los ojos – Ya, ¿qué es tan gracioso? – comenzó a calmarse de a poco. Cuando lo hizo por completo, se dirigió a mí.

- Es que, ¿tú? ¿Vengándote? – y la risa volvió. Me sonrojé de enojo. Ya vería que le haría a este grandulón. Cogí un pote de palomitas de maíz, y me senté en uno de los cómodos sofás. Alice tomo asiento a mi derecha y Emmett se colocó a mi izquierda.

Alice tomó un control y presionó el botón de encendido. El televisor se encendió mostrando la foto de un chico rubio con un traje de futbol americano y una pelota en su mano. Sonreía petulantemente, supuse que sería un engreído.

- Bien – comenzó Emmett -, este, es Mike Newton. Capitán del equipo de futbol americano del instituto. Alumno regular. Conquistador de chicas. Y un…

- … engreído – terminé la frase. Ambos me miraron con una cara de ¿cómo lo sabes? – Es que, su sonrisa muestra petulancia. Parece un chico que se cree algo superior al resto de chicos, y que se cree el más atractivo, ¿o me dirán que me equivoco? – ambos negaron aún un poco aturdidos, pero se recompusieron al instante.

- Bien, entonces le damos a Mike un gran…

- ¡Next! (1) – gritamos los tres al mismo tiempo y luego reímos. La siguiente imagen era de Jasper. Lo reconocí al instante.

- ¿Cómo sabes de Jasper? – me miró Emmett con una ceja alzada. Tal vez dije el nombre en voz alta.

- Oh, le encontramos con Alice una vez que salimos – Alice se sonrojó levemente, era obvio que algo le atraía este chico-. Así que, dale al siguiente.

-¿Por qué? – susurró suavemente Alice.

- Ya me lo agradecerás más tarde – le guiñé un ojo.

- ¿De qué me estoy perdiendo? – volteé para encontrarme con un Emmett frunciendo el ceño. Puse los ojos en blanco.

- Ough, nada Emmett, cosas de chicas.

Emmett lo dejó pasar. Seguimos con las presentaciones por un largo rato, pasando, incluso, por el mismo Emmett, el que en la presentación había puesto imágenes suyas sin polera y un currículum bastante atractivo… Del que más de la mitad no decía la verdad. Nos reímos bastantes. Cosas como 'excelente pupilo', 'alumno ejemplar', 'el mejor cuerpazo del instituto' se encontraban en su descripción, y más gracia nos hacían las poses que hacía Emmett al leer sus características.

- ¡Detente ahí, Emmett! Presiento que este le gustará – dijo Alice con su pícara voz. En la imagen que se detuvo Emmett, se encontraba un chico guapo: tenía su cabello cobrizo desordenado, unos vaqueros con un sweater azul. Su tez era pálida, y sus ojos, unas orbes esmeraldas que te dejaban sin habla. Se veía más o menos alto y su sonrisa. ¡Oh! Su hermosa sonrisa torcida hacia un lado que dejaba a la vista un adorable hoyuelo. Creo que me quedé viendo la imagen un buen rato y, lo más probable, con una sonrisa idiota pegada en mi cara, ya que Emmett empezó a carcajearse suavemente, y Alice soltó una musical risilla.

- Y, ¿me dirán su descripción, o no? – dije intentando pasar en alto el episodio.

- Claro, esperábamos que dejaras de babear por Eddie – me dijo un burlón Emmett. No encontré nada más adecuado que sacarle la lengua.

- Bueno, hay que partir de la base – interrumpió Alice -. Su nombre es, Edward Cullen.

Edward Cullen. Edward.

Puedo, por primera vez admitir por mi cuenta, que el amor a primera vista, existe.

(1): Para los que no lo conocen, es un programa donde un chico/chica iban poniendo a pruebas a posibles parejas, y al que no le gustaba, le daba un Next.


SIII, sé que ha pasado un tiempo, pero DE VERDAD LO SIENTO. Y también lo corto que ha sido el capítulo, pero prometo alargarlo la próxima vez.

La verdad, mis excusas: viajes, viajes, y falta de imaginación. Perdónenme por la tardanza pero, ¿más vale tarde que nunca, no? :D Bueno, la verdad, este lunes vuelvo a clases. Espero que mis compañeros me traigan más inspiración y pueda seguir escribiendo y actualizar más rápido para ustedes lindas personitas.

Saludos! Se aceptan reviews! Y por cierto, GRACIAS A TODOS. Me hace muy feliz revisar mi mail y ver mails donde me agregan a FV o alertas o reviews... de verdad me hace muy feliz. Espero actualizar más rápido para compensarlos. Tal vez escriba rápido capítulos más cortos y actualice más seguido. O, no sé si prefieren capítulos largos y demorarme un poquitín más en actualizar... Bueno, ¡ustedes díganme!

C.~