Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
Sasuke no pudo conciliar el sueño. Después de lo que escucho, se sentía fatal. Su esposa ya no lo amaba, se lo dijo y él se negaba a creerlo.
Era un Uchiha, jamás demostraba sus sentimientos. Pero esto era diferente, había perdido todo por una simple aventura. Aun recordaba como es que conoció a Haruno Sakura y lo que el considero un buen pretexto para engañar a su esposa.
"Era muy tarde, iba a perder el avión. Hinata le preparo sus maletas y con sus pequeños hijos fue a despedirlo. Los niños lloraban, demás esta decir que eran muy apegados a su padre.
-No llores Makoto, volveré pronto… ¿Quieres que te traiga algo de Paris?- Pregunto inclinándose a limpiarle las lagrimas y darle un tierno beso en la frente.
-Si, papá… Lo que tu quieras…- Dijo su hija entre sollozos y lo abrazo.
-Itachi…- Miro al pequeño que le tendía los brazos, a los que Sasuke no pudo resistirse. Él era el primer nieto varón, su hermano mayor tenia ya dos niñas y el padre de él, Fugaku, le insto a llamarle como su primogénito. Algo tonto de por si, pero Hinata estuvo de acuerdo, además de que Uchiha Itachi seria el padrino del niño.
-Debes ser fuerte, campeón…- El niño lo miraba, pero si apenas entendía esas palabras. El joven lo entrego a su madre quien espero un beso de su marido, pero este solo la ignoro para alejarse y subirse a la limousine que lo esperaba.
-Sasuke… ¡Te amo!- Alcanzo a gritarle, pero al parecer no le había escuchado.
Hinata se sintió triste.
Llego justo a tiempo para abordar la aeronave, su Jet privado había sufrido un accidente y ahora, tenia que ir acompañado en el área de primera clase. Y allí estaba ella. La pelirrosa le sonrió coquetamente. El solo la ignoro. Saco su computadora portátil y comenzó a checar los puntos que se iban a tratar en la junta, sobre la compañia Uchiha y sus asociados. Podría haber ido Itachi o su padre, pero Fugaku tenia plena confianza en las habilidades de su hijo menor.
Así estaba meditando, sin percatarse de que la joven, ya estaba sentada a su lado.
-Hola… ¿Porque tan serio?- Ella obtuvo por respuesta un profundo silencio. Era su costumbre y más cuando quería estar solo.
-¿Que? ¿Te comió la lengua el gato?- La mujer descaradamente se le insinuaba.
-Disculpe… Señorita… Necesito privacidad…- Dijo el Uchiha tratando de ocultar su rabia.
-Vamos, soy Sakura… Eres muy guapo… ¿Lo sabias?- Lentamente llevo las manos hacia los cabellos del joven.
La aparto, apretando su muñeca lastimándola.
-¡Ay! Si que eres rudo…- Dijo riendo. El pelinegro estaba a punto de perder la paciencia, hasta que reparo en algo. La mujer era extremadamente deseable. Se quedo en silencio durante unos minutos, observándola fijamente. Era hermosa y algo en ella bloqueo el recuerdo de Hinata, porque de repente ya la estaba besando.
El despertador sonó sobre el buro de la habitación. Faltaban más de cinco horas para la junta que tendría con los socios de la empresa. Cuando giro, alguien mas estaba con el. Sakura dormía completamente desnuda. El acaricio su cabello, sin más recordó a la ojiperla.
"Demonios, ¿que he hecho?" El jamás se hubiera atrevido a tanto pero algo había apagado el fuego de la pasión que sentía por Hinata y a pesar de que tenían unas noches agradables, ella siempre estaba ocupada con sus hijos. Le había degradado a segundo plano. Ya no salían ellos solos, no tenia tiempo para él... No culpaba a los niños, eso seria infantil, pero la verdad era que ya no era lo mismo. La misma rutina, termino por enfriar el matrimonio. Y la amaba, si la amaba... Pero la Haruno le hacia sentirse diferente, deseado, incluso amado. Y fue allí donde le pidió ser su amante, a lo cual ella acepto gustosa."
Maldijo el día y la hora que conoció a esa mujer, a causa de ello su matrimonio estaba arruinado. Se levanto justo al escuchar unos ruidos extraños provenientes de la habitación principal, corrió y encontró a su esposa llorando. Él se quedo en el umbral de la puerta observándola. Traía algo en sus manos, pero temía preguntar que era.
-Hinata, ¿estas bien?- Pregunto nerviosamente, pero ella no le contesto. Tenía la cabeza inclinada sobre sus rodillas.
-Sasuke... Yo...- No quería decirle... ¿O si?
-¿Que tienes? ¿Que es esto?- Dijo arrebatándole las pruebas de embarazo.
-Estoy... Embarazada...- Sasuke busco donde apoyarse... ¿Embarazada?
-¿Y que es lo que has pensado?... ¿Respecto a nosotros?- Pregunto ansioso, con una esperanza latente en su corazón, si no deseaba divorciarse a causa de las circunstancias, el trataría de reconciliarse con ella y seria un punto a su favor.
-¿A que te refieres?- Pregunto secándose las lagrimas.
-¡A lo que me dijiste ayer!-Respondió aun apoyado en el lavamanos. Hubo un largo silencio.
-Si tu crees que no voy a divorciarme de ti, estas muy equivocado… ¡Y ahora, lárgate y déjame tranquila! ¡Vete de aquí!- Hinata lo saco a empujones y cerro la puerta.
-¡Hinata! ¡Hinata! ¡Abre!- Golpeo el obstáculo que lo separaba de su aun esposa con furia. Al no recibir respuesta, lloro apoyado en la puerta, tendría otro hijo pero ahora estaría separado de ellos, eso fue más de lo que podía soportar. Del otro lado Hinata estaba destrozada, oía los sollozos de su esposo, cubrió los suyos propios con una de las toallas que había en el pequeño closet del baño, no quería parecer más débil delante de él.
-Perdóname...- Fue lo único que alcanzo a escuchar de Sasuke y sintió que se alejaba a paso lento.
Tomo una ducha rápidamente, se arregló y salió rumbo a la Mansión Hyuuga. Unos ojos negros la vieron alejarse, sin que ella ni siquiera pudiera evitar notarlo.
A las nueve llego a la casa de su padre.
-Señora Uchiha, bienvenida…- Le dijo el Mayordomo al abrir la puerta.
-Gracias, Genma... ¿Donde están mis hijos?- Pregunto mirando al interior.
-Están con el Señor Hyuuga- Dio por respuesta el hombre.
-¿Y mi hermana?- Camino hacia la sala donde se escuchaban la risas de Itachi y Makoto.
-Se fue a la Universidad desde temprano... Con su permiso - Y con una reverencia se alejó.
Al llegar a la sala, vio una escena muy extraña. Su padre hacia gestos por demás graciosos, haciendo reír a los niños. "Ojala mi padre hubiera sido así conmigo y con Hanabi" La verdad que con las chicas había sido muy estricto, pero desde que nacieron sus nietos cambio bastante.
-¡Mami!- Grito Itachi corriendo a encontrarse con ella al igual que Makoto.
-Hola amores, ¿como están?- Pregunto Hinata.
-Bien, mi abuelito no estaba haciendo reír…- Hinata escuchaba atentamente a su hija y volteo a ver a su padre. Él se sonrojo.
-¿Papi? ¡Suske!- Decía Itachi mirando hacia la puerta y ella se lleno de ternura; estando casi a punto de llorar otra vez... Seguro que para sus hijos iba a ser un golpe muy duro la separación y se reprochaba mentalmente.
-¿Quien tiene hambre?- Pregunto el hombre de ojos blancos.
-¡Yo!- Levanto la mano Makoto.
-Muy bien, lleva a tu hermanito y que les den Pancakes…- El Señor Hyuuga lo dijo con un tono interesante, sabia que a su nieta le encantaban y mas con fresas y leche azucarada.
-Si... Vamos hermanito…- Cogió al pequeño de la mano y lo llevo con ella a la cocina.
-Al menos no heredaron el disgusto por las cosas dulces como Sasuke, Hinata...- Dijo el Hyuuga viendo fijamente a su hija a los ojos.
-Padre... Yo...- Hinata se sentó, bajo la mirada y apretó los puños.
-Habla... ¿Que es lo que tienes que decirme con respecto a tu matrimonio?- Hinata levanto la vista sorprendida.
Continuara...
Quiero agradecer una vez mas a todos los que han seguido la historia... Espero les guste este capitulo... ¿Alguna sugerencia?
Layill
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Fujioka-Chan
Dark Amy Chan
Lain
Kierinahana
Sarah-dsde
Sairiko
Naoko Ichigo
Gracias por sus reviews
Y a todos los que no me han dejado nada pero que la han leído... Es broma… Gracias también...
