¿Sorpresa?

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Nuevamente volvían a la casa de Sakura, con una Ino evidentemente feliz con corazones en los ojos incluidos. Realmente les costó a las otras cuatro Kunoichis despegarla del pálido shinobi, quién aún confundido, las despidió cortésmente.

De vuelta en la habitación de la Haruno, dos chicas completamente mudas y ansiosas se miraban a los ojos. Hinata estaba al borde de un colapso nervioso, que apenas logró ocultar, sin poder controlarlo juntó sus temblorosos dedos índices una y otra vez, observando a Temari que en vano intentaba suavizar su tensa expresión.

Al cabo de unos minutos, Temari alzó su mano al frente, en una clara invitación a la ojiperla a hacer piedra, papel o tijeras.

La Hyuga imitó el gesto tragando grueso, y a la cuenta de tres...

-¡Piedra, papel o tijeras!-

Temari observó derrotada sus tijeras ser aplastadas por la piedra de Hinata.

Soltó un sonoro suspiro, ante la mirada apenada y aliviada de la Hyuga, quien le ofreció la bolsa contenedora de los afortunados.

Resignada ante las expectantes miradas de sus amigas, valientemente tomó un nombre y lo leyó. Lo siguiente que las demás apreciaron fueron las mejillas rojas de la Sabaku no, acompañadas de una expresión indecisa.

Ino, la más ansiosa de las tres, la apresuró. -¿Y?,¿no piensas decirnos quién es el afortunado?

La rubia intentó serenarse y contestó.

-Shikamaru, ese maldito shinobi vago.

Las demás la miraron boquiabiertas, ese tono de voz y el mote ocultaban algo sospechoso.

-Mou, ¿el perezoso de Shikamaru? vaya que tendrás suerte si dura los 30 segundos del beso sin dormirse.- se mofó la Yamanaka.

Temari se sintió apenada de repente, y con ganas de acabar lo antes posible con el juego, se levantó decididamente ignorando esa sensación extraña en el estómago.

-Da igual, ¿vamos o qué?-

Las demás de incorporaron rápidamente siguiéndole el paso a su amiga.

-Temari, ¿sabes dónde encontrarlo?- preguntó Tenten.

Ella frenó sus pasos y asintió.

Las muchachas se miraron entre sí extrañadas, pero mejor no acotaron nada al respecto.

Unos minutos más tarde, se encontraron frente a un pequeño puesto de té alejado de la zona céntrica de la aldea, donde un Shikamaru con expresión aburrida jugaba Shoji en una pequeña mesa ubicada fuera del lugar.

Temari se sonrojó.

Las otras la miraron sorprendidas, estaba más que clara la situación, ella se ponía así específicamente cerca del Nara.

Sin decir ni una sola palabra, Temari se acercó al muchacho algo vacilante pero con mirada orgullosa, dejando a las cuatro chicas estáticas en el mismo lugar.

Shikamaru notó su presencia y algo impactado la saludó amablemente:

-Hola Temari, no sabía que estabas de vuelta en la aldea. ¿Cómo has estado?

De pronto la rubia se sintió tonta, ¿por qué se sentía tan nerviosa en torno a él?

por un momento se perdió en los ojos negros de aquel shinobi, ¿qué tenía de diferente ese vago?

Por dentro, Shikamaru no pudo evitar sentirse algo ansioso, estaba luchando por no sonrojarse ante la presencia de esa fogosa mujer. Hace rato había notado que ella era especial, tenía un algo que lo atraía irremediablemente, y verla de repente presentarse frente a él aparentemente sola, era algo inesperado y bastante extraño a decir verdad. ¿Debería hacerse ilusiones?.

-Hola vago, ha pasado tiempo, aunque se ve que no has cambiado mucho.- espetó, aunque por dentro se moría de nervios.

-Al parecer tú tampoco, sigues siendo la misma mujer problemática de siempre.- él sonrió pícaramente y ella desvió la mirada incómoda. -Y dime, qué te trae ante mí, ¿quieres decirme algo?- preguntó despreocupadamente.

-Eh, bueno, en realidad no...- ella titubeó. Aclarándose la garganta y respirando hondo se acercó a él, y para sorpresa del chico, ella bruscamente lo tomó por los hombros y lo besó.

Él sólo se quedó plasmado, ¿por qué ella actuaba de esa manera? si bien no estaba disgustado, debía admitir que lo tomó por sorpresa. Dejando de lado a su razón, por esta vez se permitió corresponder el beso de esa chica que, definitivamente, le gustaba hace tiempo, tomándola dulcemente de las mejillas.

Luego de un par de minutos se separaron y se miraron mutuamente. Él le sonrió y ella tímidamente le devolvió el gesto.

Sin más palabras, los dos se alejaron tomados de la mano a paso lento, no sin antes hacerle una seña a sus amigas, una que claramente denotaba un "no me esperen... y suerte Hinata"

La Hyuga al sopesar la situación, no logró contener su nerviosismo, provocándole un desmayo inminente.

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¡Hola mis keridísimas!

Sinceramente me disculpo una y mil veces, me surgieron muchas situaciones que absorbieron todo mi tiempo, pero al fin soy libre y aquí les traigo la actualización.

Perdonen si quedó raro o carente de detalles, pero jamás había escrito un ShikaTema y la verdad no sé. u.u

Elegí esta pareja porque creo que son perfectos el uno para el otro, se complementan muy bien, por lo que decidí no establecer mucho diálogo entre ellos.

En fin, ¡se viene lo que tanto anhelan chicas! 7w7

así es, el SasuHina c':

¡Prometo que me esforzaré el máximo con este último capítulo y lo estaré subiendo la próxima semana!

besitos y gracias a todas por sus reviews, ¡las adoro!

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