Autor Original: pikaace

ID: 2858667

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Capitulo 4: Desaparecidos

Una vez que llegó la medianoche, Scott salió por la puerta trasera cargando una cesta que contenía a los gatos, profundamente dormidos. Los colocó en el sidecar de su motocicleta y levantó suavemente la manta colocada sobre ellos para asegurarse de que todavía estaban dormidos. De lo que no se dio cuenta es que Sealand se movió y entreabrió los ojos durante un segundo antes de que la droga lo durmiese de nuevo mientras Scott les colocaba de nuevo la manta por encima. Encendió su ruidosa motocicleta y condujo por las calles de la ciudad antes de finalmente llegar al campo.

Se dirigía hacia el rio que estaba pasando una antigua granja. En el amplio campo, un labrador grande de color amarillo estaba durmiendo pacíficamente cuando escuchó un motor acercándose. Se puso en pie, alerta ante la idea de un intruso y se dirigió hacia el otro labrador amarillo que era una mujer, más pequeña y más joven que él "Hey, Liechtenstein, ¡despierta!" dijo con urgencia, empujándola con su nariz.

La pequeña mujer abrió sus ojos y bostezó "¿Qué pasa, hermano?" preguntó con cansancio.

"Escuché algo viniendo y está acercándose" respondió el primer perro con la oreja alzada. Los dos perros eran hermanos de la misma camada y fueron criados como perros guardianes de la granja. Sus propietarios, Vash y Lilli (bueno, sobre todo Vash) les habían entrenado para ahuyentar cualquier cosa sin identificar que viniese hacia su casa.

Lichtenstein dejó salir un pequeño quejido mientras se ponía en pie "Pero Switzerland, hemos perseguido tantas cosas hoy; cuatro coches, dos bicicletas, y esa moto, ¿no podemos descansar?"