NOVIEMBRE

14 de noviembre

Querido diario:

Como eres mi nueva adquisición –porque me quedé sin hojas en el diario anterior–, necesitarás saber algunas cosas para que puedas seguirme la corriente.

Sobre mí

Soy Aura Brooks.

17 años.

Tez blanca, ojos marrones y cabello oscuro.

Carácter complicado pero muy sensible.

Enamorada de Derek Morris.

Mejor amiga "Fabiana Bouchiere".

Sobre Derek

17 años.
Tez blanca, unos bellos ojos almendrados y cabello dorado (un rubio de morirse).
Es muy bueno, dulce y divertido.
Enamorado de Sally Green
Mejor amigo "Peter Perez".
Jugador del equipo de futbol del instituto.

Sobre Fabi

Nombre completo "Fabiana".

17 años.

Tez blanca, ojos marrones y pelo castaño.

Excelente amiga, buena persona y súper divertida.

Mejor amiga "Yo"

Sobre Sally

17 años

Tez morena, ojos negros y pelo castaño oscuro (Pero cambia de color y de corte casi todos los días)

Carácter súper complicado y simpática.

Enamorada de Derek.

15 de noviembre

Querido diario:

Hoy es el aniversario de Derek y Sally, así que te imaginarás como me estoy sintiendo.

16 de noviembre

Querido diario:

Fue tan duro como lo pensé.

17 de noviembre

Querido diario:

Hoy es el cumpleaños de Fabi –18 años–, así que a las 22:00hs tengo fiesta. Cuando vuelva te cuento cómo me fue.

2:00 AM

¡Estuvo genial! Fabiana se veía tan feliz y muy bonita. Me pasé toda la fiesta cantando –hubo karaoke–. Pero no te ilusiones, diario, porque ningún chico lindo subió a cantar conmigo.

Derek también estuvo en el cumpleaños, y noté que luce súper adorable con el color rojo. Seguramente te estarás preguntando, ¿Sally fue?, si estuvo ahí. Pero a pesar de eso, fue una de las mejores fiestas que he ido.

18 de noviembre

Querido diario:

Falta muy poco para que comiencen las vacaciones, no te imaginas como ansío estar libre de responsabilidades. Creo que voy pasar todos los días caminando por la playa, escuchando toda la música que yo quiera y viendo películas de terror con mi BFF.

19 de noviembre

Querido diario:

Quiero ser feliz.

21 de noviembre

Querido diario:

Perdóname si no escribo todos los días, pero hay veces en que estoy muy ocupada. Ay, diario, no te imaginas la vergüenza que pasé hoy a la tarde. Estábamos en una reunión en el instituto por una excursión, que tenemos pensado hacer antes de terminar las clases. Yo estaba tratando de leer lo que decía la remera de Derek, y por desgracia se dio cuenta de que lo estaba mirando.

El sonrió y dijo:

—Dice "Be Brave"—Sonrió—, significa "Se valiente".

—¿Qué? —pregunté.

—Mi remera.

—¡Ah! Sí —Sonreí avergonzada.

Esa fue toda nuestra conversación.

22 de noviembre

Querido diario:

Cortó la luz, así que estoy escribiendo a la luz de la velas.

23 de noviembre

Querido diario:

Se me partió el alma al verlo a Derek llorando a la salida del instituto. Creo que cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, ya estaba a dos pasos de llegar a su lado.

—¿Todo bien?

—Sí, ¿te podes ir? —me contestó.

No fue muy amable, pero él estaba mal por lo que se notaba. ¿Qué será que le pasó?

24 de noviembre

Querido diario:

Desearía que mi vida fuera como la de los libros que he leído.

25 de noviembre

Querido diario:

Tengo internet y comida, ¿qué más puedo pedir?

26 de noviembre

Querido diario:

¡Agárrenme o la mato! Mi prima anda corriendo por toda la casa y gritando:

—Derek nunca te amará.

27 de noviembre

Querido diario:

Adivina quién se mudó junto a casa…

28 de noviembre

Querido diario:

No te imaginas lo que pasó hace un momento. Estaba sentada en el frente de casa, escuchando música con mi celular porque no había luz. Y de la nada veo que mi vecino se aproxima a mí con una gran sonrisa:

—Hola, Aura.

—Derek… hola.

—¿Qué haces? —preguntó.

—Escucho música.

—¡Qué bien! —Sonrió—. Vengo a pedirte disculpas.

—¿Disculpas?

—Sí, por lo de la otra vez—Se sentó a mi lado—.Fui muy grosero contigo.

—Está todo bien —dije.

—¿Segura?

—Si… solo me acerqué porque me había preocupado.

—Gracias, Aura.

Estuvimos charlando un largo tiempo, hasta que se fue a hablar por teléfono con Sally.

29 de noviembre

Querido diario:

Seguramente pensarás que soy chismosa o que lo ando siguiendo, pero no es así. Este lugar es tan pequeño que das dos pasos y te encuentras con todo el mundo. La cosa es que volví a ver a Derek llorando, pero esta vez no estaba solo…; estaba con Sally.

30 de noviembre

Querido diario:

Hoy es el último día de clases. Me voy al instituto antes de llegar tarde, así que más tarde te cuanto cómo me fue.

5:30 PM

Ha sido una de las tarde más extrañas que he pasado en mi vida. Estaba sentada en unos de los banco en la entrada del instituto, esperando a que Fabiana salga poder irnos, y comenzar nuestras merecidas vacaciones. Cuando veo que Derek y Sally se sentaron en el banco continuó y comenzaron a discutir.

—Sigo sin entender que está sucediendo contigo —dijo Derek con un tono disgustado.

—Me voy —habló Sally.

—¿Cómo que te vas? —preguntó.

—Sí, voy a pasar todo el verano en el extranjero con mi familia —Sonrió.

—¿Y qué paso con todos nuestros planes?

—Lo siento, pero eso es mucho más importante.

—¿Más importante que lo que hemos estado planeado todo el año? —sonó herido.

—Sí.

—¿Más qué nuestra relación?

—Creo que sí —murmuró.

Una lágrima comenzó a caer por la mejilla de Derek.

—Derek, creo que es mejor que terminemos con lo nuestro —La voz de Sally se iba apagando.

—Esto no es solo porque te vas de vacaciones, ¿me equivoco? —preguntó.

—No…

—Por lo menos dime, ¿por qué? —El no dejaba de mirarla.

—Vivimos discutiendo…

—Y no soy lo suficiente maduro para ti —susurró.

—Espero que me perdones —Besó la frente de Derek—.Me tengo que ir.

Después de que Sally ya estaba lo bastante lejos para que pudiera escuchar, Derek comenzó a llorar. Yo no quería acercarme para que no le diera vergüenza de que lo viera llorando –de nuevo–, pero dio tanta pena verlo mal que tuve que hacerlo.

—Derek... —dije y me senté a su lado.

—No digas nada y solo abrázame…

Y así lo hice.

7:30 PM

Debo ser sincera contigo diario. Al principio tenía ganas de saltar de la felicidad, pero luego vi en dolor en su rostro, y toda esa felicidad se convirtió en nada más que una pena infinita.