EL PROFETA
13 de noviembre
Episodio IV: Una nueva Esperanza
Nos encontramos en un periodo de guerra civil. Las naves espaciales rebeldes, atacando desde una base oculta, han logrado su primera victoria contra el malvado Imperio Galáctico. Durante la batalla, los espías rebeldes han conseguido apoderarse de los planos secretos del arma total y definitiva del Imperio, la Estrella de la Muerte, una estación espacial acorazada, llevando en si potencia suficiente para destruir a un planeta entero. Perseguida por los siniestros agentes del Imperio, la Princesa Leia vuela hacia su patria, a bordo de su nave espacial, llevando consigo los planos robados, que podrán salvar a su pueblo y devolver la libertad a la galaxia…¿Eh? ¿Cómo? ¿Que ése no era el texto que había que publicar? ¿Y qué cuernos nos ha enviado la inútil de la Skeeter ahora, si puede saberse? ¿El guión de estarqué? ¡Por los calcetines sudados de Merlín el Encantador, que alguien le diga a esa mujer que deje de darles carajillo a las lechuzas y traigan lo que tienen que traer, cagontó lo que se menea!
Estimados lectores, pedimos disculpas (y van…) por este inconveniente. En seguida continuamos con la cuarta entrega del reportaje definitivo sobre la II Guerra Mágica. Lo que ya no podemos asegurarles es que haya una quinta, porque como este sindiós siga así, nuestra reportera va a acabar escribiendo las necrológicas en la gaceta estudiantil de Villabajo. Palabrita de boy scout…
¡Hola corazones! Después de intentar sin éxito conseguir otra entrevista exclusiva con Lucius Malfoy (al parecer la señora Malfoy y él tuvieron una trifulca acerca de las redecoraciones de la biblioteca practicadas por la susodicha y el fallecido Severus Snape, con nocturnidad y alevosía. Imagino que a Lucius no le hizo gracia el importe de la factura de Ikea…), decidí hacerme un listado de las personas a las que podía entrevistar y/o sobornar para conseguir terminar mi reportaje. A saber:
-Hermione Granger (antes muerta que sencilla, digo, que ni borracha me acerco yo a ésa)
-Minerva McGonagall (mis contactos me informan de que sigue en el Ritz con Míster Playwitch Septiembre. Nadie los ha visto salir de la habitación en una semana)
-Andrómeda Tonks (¿yo acercarme a un bebé con pañales? Quita, quitaaaa)
-Rubeus Hagrid (Mmmm, veamos…Bichos a cascoporro…No, gracias, le tengo mucho aprecio a mis extremidades)
-Neville Longbottom (…)
Como no pude encontrar ninguna pega, decidí ir a visitar al joven Longbottom. Su abuela quiso echarme de la casa a patadas, pero me las arreglé para esquivarla y arrinconar al chaval y a su sapo asqueroso en el jardín.
Rita Skeeter: Neville Longbottom, hijo de afamados aurores, El niño-que casi-se-convierte-en-el-Elegido-pero-que-se-quedó- a-mitad-de-camino, Matador de Serpientes y Destroza-Calderos profesional. ¿Cómo te va la vida ahora?
Neville Longbottom: No me quejo, me va de vicio. Todo el mundo me pide autógrafos y las chavalas me abrazan cuando les cuento cómo me cargué a Nagini. Jejeje…
Rita Skeeter: Cierto, fuiste tú el que liquidó a la mascota de Quien-tú-sabes, y de paso, vengaste al profesor Snape.
Neville Longbottom: Es verdad, qué ironías de la vida, jejejeje… El tío era un cabrón con pintas y me puteó de lo lindo desde el primer día, pero mira, al final resultó que era un cacho pan y todo lo hacía por nuestro bien, angelito. Jejejejeje….
Rita Skeeter: ¿O sea que le estás excusando? ¿No te importa lo mal que te trataba?
Neville Longbottom: La verdad es que ya casi ni me acuerdo de eso. Debe ser por la hondonada de hostias que me llevaba en la cabeza y los vapores de los calderos. Jejejejeje…
Rita Skeeter: Una pregunta que me corroe desde hace tiempo: ¿qué narices te hace tanta gracia?
Neville Longbottom: Nuse. Llevo así desde esta mañana. Jejejejejeje…
Rita Skeeter: Tú te has fumao un porro…
Neville Longbottom: ¡Amparo! Nuse, estaba tan tranquilo cultivando mi hierbecita, cuando me he dicho, joe, a lo mejor si le prendo fuego crece más rápido, ¡y no veas, tía, el humillo me ha dao un subidón…! Jejejejeje…
Rita Skeeter: ¿Y qué hierba es ésa? ¿Se puede saber qué clase de asignatura os enseñaba la profesora Sprout?
Neville Longbottom: No sé cuál es su nombre científico, pero yo la llamo Marijuani. La Mari, pa los colegas.
Rita Skeeter: ¿En Hogwarts os enseñaban a cultivar maría de la buena? ¿Pero qué clase de colegio es ése? ¡Ni en el instituto de Paris Hilton había tanto degenerao! ¡Los niños! ¡¿Es que nadie piensa en los niños?!
Neville Longbottom: ¡No, qué va! La planta me la dio Sirius Black.
Rita Skeeter: Ahora entiendo por qué le llamaban Canuto… Ahora la pregunta del millón es ¿por qué a James Potter le llamaban Cornamenta? ¿Tendría algo que ver con su mujer y Snape? En fins, sigamos con la entrevista antes de que aparezca la abuela psicópata… Me ha contado un pajarito que tienes novia, eh, gamberrete…
Neville Longbottom: Pse…Algo así…Hanna Abbot, que me persigue por todas partes y a fuerza de dar la brasa ha conseguido que le diga que voy a salir con ella. Pero vamos, que igual el roce hace el cariño y eso, pero a mí que me molaba Luna Lovegood…
Rita Skeeter: ¿Y ella no te correspondía?
Neville Longbottom: Yo creo que sí, pero por lo visto había una rubia que no paraba de fastidiar y que se ha metido por medio. Al parecer Luna le ha hecho caso y se ha largado con un tal Rolf. ¿Qué clase de imbécil se puede llamar Rolf?
Rita Skeeter: Un imbécil con padres raritos…La rubia muggle ésta sale mucho últimamente en las entrevistas. Al final la voy a tener que entrevistar a ella…
Neville Longbottom: Pues lo veo chungo, porque viaja más que el gnomo de Amelie, la tía…Tol día de gira, que si hablando de las intimidades de Dumbledore, y del trauma de Snape con Bambi…Jejejejeje…¡Jooooliiineeees, cómo pega la Mari!
Es en ese preciso instante en el que me doy cuenta de que la entrevista ya no va a ninguna parte. No sólo por el hecho de que mi entrevistado esté cantando a grito pelado "¡Litrooos de alcohooool correeen por mis veeenas, mujeeer!", sino porque por el rabillo del ojo veo a la dulce abuelita Longbottom pillando carrerilla para ensartarme con la varita. Así que me despido de mi anfitrión y salgo por piernas antes de que me conviertan en brocheta de escarabajo…
