Era algo entrada la noche en Canterlot cuando un escándalo en el ala de las habitaciones llamó la atención de la Princesa Celestia. ¿Habrá entrado algún intruso? De ser así la guardia real hubiera sonado la alerta. ¿Algún accidente? ¿Y por qué nadie más reaccionaba? Se fue acercando hacia el pasillo en donde escuchaba más aquel ruido insoportable... cuando una almohada lanzada con lujo de violencia estrelló de lleno en su rostro.

Todos los que estaban en el cuarto enmudecieron de pronto al tiempo que bajaban las almohadas nerviosamente. Celestia e instintivamente, tanto las estudiantes de intercambio, como los guardias que estaban participando en esa monumental pelea de almohadas señalaron a Asuna que de no ser porque de por sí era roja, se hubiera puesto de ese color.

—Estoy comenzando a pensar que tienes algo en contra mío, Kagurazaka Asuna — dijo Celestia suspirando con paciencia mientras hacía levitar todas las almohadas del cuarto con su magia. Luego se volvió a los guardias — Y ustedes, ¿qué se supone que están haciendo?

El capitán bajó la cabeza y soltó una sonrisa idiota.

—Este, verá... aquí nunca pasa nada ni en toda Equestria y bueno, escuchamos un escándalo y bueno; nos convencieron de quedarnos a jugar. Estaba muy divertido e íbamos ganando y...

Celestia usó su magia para enviar una almohada directo contra la cabeza del capitán y el resto contra Asuna mientras se reía divertida. Asuna suspiró aliviada y así recomenzaron su juego. La guardia real junto con la propia Princesa contra las seis visitantes. Por suerte era una enorme habitación así que había espacio de sobra dónde moverse; incluso los que podían volar podían moverse por el aire ya que también era alta.

—¡Son demasiados! — Lloriqueó Makie haciendo lo mejor posible por eludir los ataques en el aire junto con Asuna. (Al momento de aprender con libros y semejantes era un dolor, pero la chica aprendió de forma ejemplar cómo utilizar su nuevo cuerpo de pegaso y volar por los cielos).

—¡Eso se arregla fácil, de-gozaru! — se sonrió Kaede Nagase y saltó hacia atrás creando varios clones en el proceso, seis en total.

Los guardias y la Princesa se quedaron congelados unos instantes, que las Baka-Ranger aprovecharon para cambiar la balanza de la batalla y siguieron haciendo que los guardias comenzaran a perder terreno.

Orgullosas de sí mismas, las Baka-Ranger siguieron luchando.

—¡Un minuto! — Pidió Celestia, haciendo que todos bajaran las almohadas por unos instantes.

—¿Hái? — Preguntó Nodoka Miyazaki.

—Pongamos reglas, ¿quieren? Las que tengan cuernos no pueden usar los cascos, deben de usar su magia para levitar las almohadas contra sus oponentes. En cuanto a los que tengan alas, tienen prohibido tocar el suelo ¿Entendido?

Los guardias asintieron, en su mayoría unicornios soltaron las almohadas y las hicieron flotar con su magia. Asuna, Yue y Nodoka los imitaron, lo que fue todo un triunfo para la Princesa porque en los tres días de estudio, no habían dominado por completo la magia para levitar objetos.

—Bueno, adelante — dijo Celestia a punto de lanzar un nuevo ataque contra Asuna, cuando Kaede Nagase y Ku-Fei la interrumpieron.

—Espere un momento, de-gozaru. Ku-Fei-Dono y yo también tendremos una pequeña desventaja.

Dicho esto, dio un ágil salto hacia atrás colgándose del techo al mismo tiempo que Ku-Fei. Todos los ponis dieron un gritito de sorpresa, al cual Makie respondió con una alegre risita.

—Las Baka-Ranger seremos pésimas estudiantes pero nadie nos gana como atletas — dijo alegremente la pequeña gimnasta; pero como respuesta sólo obtuvo varios proyectiles almohada por parte de la Princesa.

Ella con su gran agilidad eludió la almohada y lanzó varias contra Celestia, que alegremente las eludió con sus alas también, sólo para ser derribada por tres de los seis clones de Kaede Nagase.

De todos modos no le importó, por primera vez estaba teniendo un avance real con sus alumnas de intercambio. Serán muchachas crecidas pero en el fondo son como niñas, parece que jugando es la forma de llegar a ellas y lograr que aprendan algo. Parece que la tienes difícil Negi Springfield. El juego siguió hasta altas horas de la noche hasta que todos tuvieron que irse a dormir.

—Mañana tendremos una pequeña expedición al jardín de las estatuas, justo después del desayuno — anunció Celestia. — Así que descansen todo lo que puedan, pues soy especialmente dura en cuanto a las pruebas al aire libre, si no pregúntenle a Twilight Sparkle cuando la mandé a solucionar unos asuntos en el Imperio Cristal.

Baka Red gruñó por lo bajo mientras Luna (que había llegado justo en lo mejor del escándalo) le daba un amistoso golpe de complicidad.

—No te preocupes. Y por cierto, alargaré un par de horas la noche para que recuperemos nuestro sueño perdido, ¿sí? Seguramente a mi hermana no le importará, ya que también se desveló con todo esto.

Las chicas le sonrieron agradecidas y luego fueron a dormir al igual que los guardias, quienes tuvieron la suerte de encontrar a las Princesas de buen humor y que los dejaran jugar en vez de mandarlos a sus aburridas rondas.

A la retrasada mañana siguiente Celestia guio a sus nuevas alumnas hacia el jardín de las estatuas, adentrándose en lo que parecía ser un laberinto...

Y de improviso desapareció sin dejar rastro tras doblar una esquina. Las chicas comenzaron a gritar su nombre corriendo en círculos, recorriendo el laberinto cada vez más y más.

—¡Por aquí! — Escucharon que las llamaba la Princesa.

—Vamos, pero seamos precavidas, esto me suena a que puede ser una trampa de-gozaru — dijo Kaede Nagase.

—A mí también, —se preocupó un poco Yue Ayase, —lo mejor será tomar precauciones. Nodoka, activa tu Diarius Ejus; sólo por precaución.

La joven librera asintió y dijo:

—¡ADEAT!

Ante ella apareció un pequeño cuaderno con dibujos, que cargaba con una mirada tímida. Las demás suspiraron de alivio y se apresuraron a llegar donde se escuchaba esa voz. Era justo al centro del laberinto, donde las esperaba un joven unicornio color negro con la crin en diferentes tonos de azul, con una Cutie Mark con forma de cráneo de poni con las tibias cruzadas y brillantes ojos azules.

—Tal como lo pensé, son unas idiotas. Parece que les va muy bien ese nombrecito que tienen... Baka-Rangers. Mi nombre es Death Ride y tendré el placer de ser el que las haga pedazos... pues ustedes verán, mi amor por Equestria es grande e imaginen cuánto me decepcionó saber que nuestra Princesa aceptó de aprendices a unas idiotas que hasta tienen un apodo que refleja su gran torpeza. ¡Es un insulto hacia el Reino y la Princesa que amo!
—¡Pues perdónanos por ser tan idiotas! — Protestó molesta Makie.

—Y las perdonaré... ¡en el momento que las destruya! — Gritó Death Ride lanzando un poderoso rayo contra las Baka Ranger obligándolas a dispersarse como pudieron.

Ku-Fei y Kaede saltaron hacia atrás con sus habilidades para las artes marciales; por su parte Makie y Asuna usaron sus alas... y en cuanto a Nodoka y Yue hicieron juntas un pequeño campo de energía que retuvo parte del brutal ataque de Death Ride.

—Así que al menos alguien aprendió algo. Aun así las haré pedazos — gruñó el unicornio negro.

Nodoka Miyazaki tomó aire valientemente y señaló con decisión a Death Ride mientras que con su magia hacía levitar su Diarius Ejus ante ella.

—Tú: ¿cuál es tu nombre?

—¿Qué acaso estás sorda? Ya te dije que me llamo Death...

—Y bien, Shining Armor-san... ¿qué planeas hacernos? — Lo interrumpió Nodoka para sorpresa de Death Ride (¿o Shining Armor?)

—¿Cómo demonios tú...?

—Ya veo — dijo Nodoka leyendo su Diarius Ejus y volviéndose a sus amigas con una sonrisa tranquilizadora. — Daijobu, él es un soldado al servicio de Celestia-no-Hime-Sama, el capitán de la guardia. Está aquí como prueba por parte de ella y tenemos que derrotarlo. Es un unicornio de alto nivel, por eso lo enviaron a él solo. Oh, y ya se dio cuenta que soy una lectora de mentes — murmuró justo a tiempo para esquivar otro ataque mágico por parte de Shining Armor quien gruñó por haber fallado.

Al final el unicornio blanco pasó de negro a blanco con una Cutie Mark que representaba un escudo con una estrella violeta.

—Bueno, ya qué, el hechizo de camuflaje me quitaba demasiada energía de todos modos — se quejó Shining Armor mirando hacia el cielo donde la Princesa observaba todo con un hechizo de invisibilidad. — ¿Ahora qué, Princesa? Gracias a ella...

—Si la idea es que luchemos con todas nuestras fuerzas sólo tenían que pedirlo, ¡Aru! — Dijo alegremente Ku-Fei poniéndose en posición de combate. Esto será divertido...

Shining siguió mirando hacia arriba.

—¿Y bien?

—Adelante Shining Armor, tú también estás autorizado a hacer todo en tu poder para poner al límite a estas jovencitas — ordenó la Princesa con su hechizo de invisibilidad.

El aludido asintió y comenzó a lanzar ataques mágicos que las chicas comenzaron a eludir con agilidad y gracia, todas menos Yue y Nodoka que se quedaron atrás al no se atletas, sino miembros del club de la biblioteca. Kaede creó nueve clones, cuatro de los cuales se posicionaron alrededor de las chicas.

—Yue-Dono, Nodoka-Dono, ya saben qué hacer. Ku-Fei-Dono, Makie-Dono, Asuna-Dono y yo nos encargaremos de seguir sus instrucciones, de-gozaru.

Las chicas asintieron y Yue convocó su Orbis Sensualium Pictus tras gritar ADEAT y se puso a buscar el capítulo sobre los unicornios.

Shining Armor por supuesto no perdió el tiempo, con su magia creó un pequeño temblor en el suelo haciendo que una porción de la tierra se levantara y convocó un gigantesco campo de energía alrededor suyo; y finalmente comenzó a disparar rayos mágicos contra las Baka Ranger que algunas eludían con gracia como Kaede y Ku-Fei y otras volando en círculos o corriendo como locas en el caso de Makie y Asuna. Shinig sabía que debía de cambiar de estrategia también, así pues lanzó un hechizo contra un arbusto cercano del cual nacieron grandes tentáculos que se dirigían ante las distraídas Baka Rangers.

—¡Makie-san! Utiliza tu Pactio o de lo contrario serás atrapada — Gritó Nodoka desde dentro del círculo protector de las Kaedes que usaban sus habilidades ninja para cortar los tentáculos antes que siquiera tocaran a las que protegían.

—¡ADEAT! — Gritó obediente Makie haciendo aparecer esa cinta gimnástica llamada Liberim Lemniscus, al tiempo que una de las enredaderas convocadas por Shinig Armor la atrapaba. Ella rápida como ella sola lanzó su cinta mágica hacia una estatua cercana y con toda su fuerza se impulsó fuera del alcance de la enredadera.

La planta no se dio por vencida cuando Ku-Fei apareció defendiendo a su amiga y tras gritar ADEAT llamó a su bastón bo llamado Shinchinetsu Jizakion el cual hizo expandirse y blandiéndolo con habilidad heredada de más de diez mil años de artes marciales chinas, despachó rápidamente los tentáculos.

Por su parte Asuna flotaba pensativa cómo hacer para vencer a Shining Armor. Había aprendido (luego de mucho esfuerzo y una migraña de cabeza de parte de Celestia) a lanzar poderosos rayos con su cuerno. Yue y Nodoka también podían pero al ser ella un alicornio tenía una magia más potente. Cargó su ataque y lo lanzó contra el campo de Shining.

El caballero sonrió complacido para sus adentros, ella será un alicornio pero no había forma que derrotara su campo de fuerza pues todavía era una novata. Entonces el rayo atravesó limpiamente su campo y Shining tuvo que saltar sin entender nada. Asuna parpadeó sorprendida pero luego se acordó: cancelación mágica, su habilidad innata de anular toda la magia a su alrededor. Sonriendo, soltó más rayos contra Shining, que comenzó a esquivarlos con gracia; pero sin descuidar su campo de fuerza pues también tenía que preocuparse de los ataques de Kaede y Ku-Fei.

—¡Lo tengo! — Anunció Yue leyendo su enciclopedia mágica. — Aquí dice que para derrotar a un unicornio debes incapacitarlo para usar magia, ya que dependen mucho de ésta. Asuna, con tu cancelación mágica...

—Sí, ya entendí — dijo la alicornio volando hacia el sorprendido Shining.

—¿Cancelación mágica? — repitieron él y Celestia todavía impresionados.

Asuna aterrizó con violencia sobre Shining Armor, que comenzó a saltar como loco esperando quitársela de encima... y ella saltó al tiempo que Kaede y Ku-Fei lo golpeaban a la vez con bastante violencia, lanzándolo hacia debajo del punto elevado que había creado. Una vez caído, Makie lo envolvió con su cinta gimnástica inmovilizándolo por completo.

Baka Yellow, Baka Blue y Baka Red saltaron posicionándose junto a él. Con Asuna cerca, no podía hacer hechizo alguno, las Baka Ranger habían vencido.

—¿Y bien, Celestia-No-Hime-Sama? — Preguntó Yue mirando hacia arriba a Celestia, que ya se había vuelto visible.

La gobernante aterrizó majestuosamente y tuvo que sonreír.

—Una excelente demostración de habilidad debo decir, pero tengo ciertas dudas. Nagase Kaede, ¿cómo eres capaz de... bueno, ese truco de la multiplicación que me ha llamado la atención desde que lo vi anoche?

Kaede le dedicó la mejor de sus sonrisas.

—Nin-nin; es sólo el resultado de más de doscientos años de técnicas de ninjutsu; todo depende de la habilidad física del combatiente, de-gozaru. Es muy difícil de aprender y no digamos dominar del todo, pero con un poco de esfuerzo se logra todo...

Celestia tuvo que levantar una ceja y soltar un silbido.

—Bien, me gusta, me gusta... ¿y qué hay de lo otro, ese bastón mágico y ese listón de gimnasia? — Dijo ella mirando fijamente los Artefactos de Makie y Ku-Fei. Los de Nodoka y Yue no le sorprendían tanto, tratándose de unicornios pero las otras...

—Este, son Artefactos Mágicos — se apresuró a decir Makie dándole el Liberim Lemniscus a Celestia para que lo examinara. — Verá, fue una aventura que pasamos junto a Negi-sensei. Para salvar al Mundo Mágico tuvimos que convertirnos en un equipo de acción; así que compramos estos...

Las demás no dijeron nada, de cualquier modo era una verdad a medias que Luna les pidió que preparara en caso su hermana descubriera la existencia de los Pactios; pues ella insistía en darle a Twilight una oportunidad cuando llegara el momento.

—Ya veo — dijo Celestia examinando con su magia el objeto. — La magia se encuentra en la cinta, no en ti... es bastante interesante. ¿Y todas tienen de estos Artefactos?

Asuna y Kaede igualmente convocaron el suyo. El de Asuna era una espada de tamaño considerable que tenía que sostener con la boca, llamada Ensis Exorcisanz, una espada especial para derrotar demonios. El Artefacto de Kaede era una capa de viaje color gris llamada Tengo No Kurakemino; una capa aparentemente normal que por dentro era un refugio completo para poder transportar a personas de forma segura en el medio de una batalla o en caso necesitara esconderse ella misma.

—En fin, dejando los objetos extraños, ¿logró lo que quería de esta prueba, Princesa? — Preguntó Shining Armor estirándose aun adolorido por los ataques recibidos.

Celestia le sonrió con amabilidad.

—Por suerte sí. Gracias a este pequeño experimento, he podido evaluar las habilidades de cada una y he hallado la forma de que aprovechen al máximo este programa de intercambio.

Las Baka Ranger y Nodoka se miraron expectantes mientras la Princesa tomaba aire y retomaba:
—Nodoka Miyazaki y Yue Ayase se quedarán aquí conmigo para que Luna y yo seamos sus tutoras en la magia; de esta forma podrán cultivar sus habilidades como magas de vuelta en su mundo. Además su amor por la lectura facilitará mi trabajo; pero así como magia, también deberán estudiar el resto de materias, como ciencias naturales, matemáticas, y demás. ¿Han comprendido? Sobre todo tú Yue Ayase, tú eres la que me preocupa.

—Ya qué — respondió Yue con su tono serio de siempre. Después de todo sonaba a que sus estudios se enfocarían en la magia y no sonaba tan malo.

Luego se volvió a Kaede y Ku-Fei.

—Con ustedes dos tengo serios problemas, pero creo que tengo la solución. Una de ustedes se quedará aquí y acompañará a Nodoka Miyazaki y Yue Ayase en sus estudios no mágicos, pero en lugar de la magia lo mejor será que me ayude a entrenar a los miembros de mi guardia si están de acuerdo.

—¡Suena muy bien, Aru! — Dijo Ku-Fei. — ¿Pero y la otra qué hará?

—La otra acompañará a Kagurazaka Asuna al Imperio Cristal y tendrá deberes similares.

—¿Que a dónde me voy? — Preguntó Asuna sin entender nada.

Celestia entonces la miró a ella e inclinó su cabeza con suavidad.

—Tal como lo oyes, Kagurazaka Asuna. Tú eres una Princesa en tu mundo y tu deber como tal es proteger a tu Reino. Yo podría enseñarte cientos de hechizos y demás para que protejas a tu gente; pero viendo que te es algo difícil pensé en adaptar la educación a algo que te guste, así que pensé que Shining Armor podría enseñarte hechizos de combate.

—¿Que yo qué? — Preguntó el semental algo confundido; pero luego sacudió la cabeza como recuperándose y se inclinó. — Será un honor, Princesa Celestia. Le enseñaré todo lo que pueda a Asuna Kagurazaka y a quien la acompañe.

—Voy yo, Asuna-Dono — dijo Kaede. — Será divertido cambiar de ambiente, además que el entrenar con gente entrenada suena bien; pues en mi vida sólo he entrenado a las gemelas, de-gozaru.

—Entonces está decidido — dijo Shining Armor. — Le escribiré a mi esposa para que esté lista para recibirnos y luego partiremos en tren. Uf, esto será interesante; en fin, espero que mi hermana aprenda lo suficiente para que esto valga la pena.

Entonces los tres se alejaron caminando dejando sólo a Makie para que se decidiera su destino.

—¿Y yo, Princesa Celestia?

—Tus habilidades atléticas no tienen rival, Sazaki Makie. Por eso he pensado un poco y te enviaré a la academia Wonderbolt, donde mis mejores atletas forman a la próxima generación. Soarin te pondrá bajo una tutoría especial para que alcances a tu grupo, pero con tu habilidad creo que podrás manejarlo. Eso sí, al igual que todas tus compañeras deberás ver la materias básicas también; pues quiero demostrarle a Negi Springfield que soy tan buena profesora como él.

Makie tuvo que reírse.

—¿Acaso está celosa de Negi-sensei, Celestia-No-Hime-Sama?

Celestia parpadeó sorprendida ante la impertinencia de Makie, pero finalmente tuvo que darle la razón.

—Ni siquiera yo, con todo mi poder, tuve control perfecto sobre este sino hasta pasada la pubertad. Y de pronto veo a un niño de diez años controlar su magia tan magistralmente que organizó este programa. Sí, me da algo de celos pero es natural, creo. En fin, iré a escribirle una carta a Sprit Fire; empezarás mañana.

La chica gimnasta asintió alegremente y voló de regreso al Castillo junto con sus amigas que se quedaron. Celestia las miró alejarse y luego levantó el vuelo suavemente para reunirse con ellas.

Fue cuando un objeto impactó detrás de su cabeza con bastante fuerza; derribándola en el acto. Se levantó con dificultad sobándose la cabeza sólo para ver un pequeño frisbi frente a ella junto con la mirada preocupada de Shining y Kaede; así como Asuna queriendo que se la tragara la tierra.

—Este... usted disculpe, Celestia-No-Hime-Sama, pero Kaede y yo nos pusimos a jugar mientras Shining Armor-san escribía a su esposa y...

—Te lo volveré a preguntar, Kagurazaka Asuna, ¿de casualidad tienes algo en mi contra? — Preguntó la Princesa todavía dolorida.


Y lamento la tardanza, esta vez me concentré en las Baka Rangers justo como anuncié; más que todo para dar a conocer sus habilidades para aquellos que no hayan leído Mahou Sensei Negima. Y por cierto, los nombres de los Artefactos los saqué de la Wiki de Negima así que bueno, no espero reclamos.

Espero les haya gustado y me despediré con mi cierre clásico:

Chao; nos leemos!