Abandone toda esperanza aquel que pase por estas puertas…

Así decía la entrada al infierno según la Divina Comedia de Dante, el rubio la recordaba bien pues aunque muchos solían opinar que, por su personalidad tan abierta, juguetona y algo torpe, él no tocaría un libro ni con una bara en realidad tenía un gran gusto por la lectura, desde Hemingway hasta los clásicos como Dante y ahora las frases del poema oscuro y los cantares del antiguo escritor retumbaban en su cabeza ¿Porque? Fácil: Salía de clases extra que debería de tomar si quería aprobar su examen siguiente para ir con Jiro.

Jiro, Jiro ¡La maldita Jiro Kyoka!

Le tenía vuelto loco, loco de deseo, loco de coraje, loco de…

—Maldita sea—Se dio un palmazo en la frente, no podía creer que estaba teniendo esa conversación consigo mismo de nuevo, ella lo había dejado claro...Dos años atrás.

...Flashback…

Todo iba de maravilla, ¡Más que de maravilla! Sus notas estaban subiendo, sus desempeños en clase tambien, parecia que el mundo brillaba con mayor intensidad incluso y todos a su alrededor lo notaban, en especial sus amigos que, tras una prueba de orina que comprobó no usaba drogas, aceptaron de muy buena manera el cambio del rubio que desbordaba alegría en todo lo que hacía.

—Demonios Denkichi, pareces tener la energía de veinte hombres—Le halago su mejor amiga, Mina, que ya no se despegaba de su pelirrojo novio desde que, para sorpresa de todos, reveló su relación con este en pleno viaje a la playa.

—Viejo, incluso subiste tus notas—Kirishima no era de guardarse las cosas y de hecho él había pedido el examen de orina para confirmar que no estuviera bajo los efectos de alguna sustancia ilegal o controlada para obtener dichas mejoras.

—Sigue así y tendré que matarte, Pikachu—Bakugo soltó en su típico tono irónico mientras revisaba su teléfono móvil fingiendo desinterés de la conversación actual.

—¿Que no puede un hombre esforzarse un poco más en su carrera sin que parezca un milagro?—Trato de hacer muestra de una falsa modestia pero no le salía natural, en lo mínimo, por lo que Hanta solo le dio un empujón con el hombro—¡Oye!—Se carcajeo por el gesto burlón causando risa a sus compañeros...Menos a Bakugo, él era sencillamente Bakugo.

—Si hablamos de ti seguro tienes algún motivo detrás—Seguía el joven lanza cinta mientras le ponía una mano en la cabeza—¿Quien es la afortunada? ¿Eh? ¿Eh?—Cuestionaba de forma pícara y entonces Mina no tardó en unirse al interrogatorio.

—¿Es de nuestra clase? ¿Es Kyouka-chan? Seguro que es Kyouka-chan ¿Es Kyouka-chan, verdad?—Comenzó a picotear una de sus mejillas con dos dedos, el rubio solo se carcajeo quitándose a ambos de encima con las manos.

—No, no es Jiro, ya quisiera ella—Rodó los ojos antes de negar con la cabeza en un gesto "genial" típico en él—Simplemente me motivó mi ego, eso de quedarme atrás no es divertido ¿Saben?—Ahora se cruzó de brazos ganándose una mirada burlona de Bakugo.

—Hablas demasiado Pikachu, ¿Acaso crees que ya eres mejor que yo…?—Se formó un leve silencio, cuando Katsuki preguntaba eso lo mejor era responder que no y alejarse rápidamente.

—Yo digo que si, ¿Acaso quieres que tengamos un round?—Quizá la confianza de Denki estaba siendo demasiada, el rubio cenizo se levantó de golpe pues ya había aceptado el desafío.

—¿Estás desafiandome, culo de batería?—Ese era el momento para que Denki se diera la vuelta y fingiera que nada paso.

—Mientras prometas no volarme la cabeza—Se encogió de hombros ligeramente pero el otro rubio le cogió del cuello de la camisa.

—Sigue hablando bastardo, te reto—Le veían los ojos rojos de la muerte pero Denki no parecía demasiado afectado por esto, solo le tomo de la muñeca que sujetaba su mano, apretando con firmeza.

—Si recuerdas que no es bueno luchar conmigo cuerpo a cuerpo, ¿Verdad…?—Murmuró mientras chispas le brincaban de las manos, Bakugo se mantuvo serio pero al final puso una sonrisa sarcástica.

—Tienes demasiadas bolas, Pikachu. Te las quitaré de una patada—Entonces le soltó, la próxima vez que lo viera en alguna práctica seguro que lo haría pedazos, pero extrañamente esa idea lo emocionaba, ¿Sería que Kaminari se estaba volviendo un objetivo interesante para vencer? Tras esto giró chasqueando la lengua y se dirigió a su asiento.

—Viejo...Le plantaste cara a Bakugo—Murmuró el joven Eijiro mientras le sujetaba de los hombros para ver que en efecto estuviera entero tras tal experiencia sobrenatural.

—Y no mojaste los pantalones ¿De donde sacaste tantas agallas?—Ante la pregunta del joven lanza cinta su compañero solo encogió los hombros con una sencilla sonrisa en los labios.

—Me he enfrentado a cosas aún más aterradoras—Entonces su mirada se dirigió a Jiro que de reojo parecía estarle observando, el chico le puso una ligera sonrisa mientras ella no parecía perturbar su rostro sereno pero entonces realizó un sutil movimiento con su Jack izquierdo haciendo un medio nudo...Era señal de que quería sexo, el chico se descoloco, ¿A media clase? ¿Con Aizawa por llegar? Debía estar loca.

—Ugh...—La muchacha se sujetó el rostro con una mano, al instante sus compañeras se alertaron y en especial Yaoyorozu.

—¿Estas bien Kyouka-san?—Pregunto un tanto alarmada, a lo que la chica le vio entre el espacio de sus dedos.

—Estoy bien...Solo me siento mareada desde hace rato, quizá debí ir a enfermería en lugar de venir a clases—No era común que Jiro presentará enfermedades por lo que sus compañeras al instante se preocuparon por su salud.

—Permíteme acompañarte, no puedes ir sola en tal estado—La joven de alta alcurnia se ofreció al instante pero su amiga negó suavemente.

—No Yaomomo, la clase ya va a comenzar y no puedes perderla por mi culpa. Iré yo sola—Entonces Denki comprendió que era lo que intentaba, el chico suspiro y camino lentamente hacia ellas.

—Deja que la lleve yo Yaomomo, si va sola seguro se desmayara—Se burló acariciandole la cabeza a su amante secreta mientras está solo hacía un gesto de querer quitarse la mano pero de estar demasiado "débil" para lograrlo.

—Pero Kaminari-san, perderás clases—Trato de decir la chica pero esto le saco una risa al rubio.

—De todas maneras voy a reprobar—Hizo un gesto de burla sacando la lengua ligeramente—No te preocupes, tu aprovecharas la clase más que yo—Le guiño un ojo mientras ponía una mano bajo el antebrazo de Kyouka buscando ayudarla a levantarse.

—Deja de coquetear con Yaomomo—Se quejo Earphone Jack al tiempo que se levantaba y aprovechaba para darle un ligero codazo, sin mucha fuerza por su "débil" estado de salud.

—No lo hago, peligro y Todoroki me congela—Pego una carcajada mientras de fondo el susodicho de pronto congeló el bolígrafo que sujetaba ¿Que tanto sabía Kaminari? ¿Debería eliminar la amenaza?—Llevaré a Jiro con Recovery Girl y regreso, diganle a Aizawa-sensei o seguro me reprobara—Y tras una nueva risa emprendió camino dejando que la chica "enferma" se apoyara en él para caminar.

—Tampoco te me pegues mucho—Se quejo la rockera mientras salían del salón.

—Uy claro, como si no quisieras estar cerca mio—Ahora fue turno del varón de burlarse antes que se perdieran en uno de los pasillos de la Academia, ninguno de sus compañeros parecía haber sospechado en lo mínimo tras lo acontecido entre ambos.

El dúo jamás llegó a la enfermería…

El cuerpo de Denki chocó contra una de las paredes de ese salon vacio, habían encontrado el lugar hacía un tiempo, una de las aulas que antes se utilizaban para un grupo de pruebas para los alumnos de la clase C del tercer grado que terminó dejándose sin uso tras un par de modificaciones a una de las áreas de prueba. Ahora era un lugar aislado y solitario, ideal para encuentros fugaces entre alumnos y de hecho ellos no eran los primeros en ir a ese sitio pues si Jiro se enteró de esto fue gracias a una parejita de segundo grado que "escuchó" haciendo de las suyas allí.

Los labios de Denki se separaron de los contrarios solo para que ella ahora le atacara el cuello con besos y mordidas juguetonas, se preocuparia luego por las marcas pues ahora solo quería hacerlo suyo a la brevedad. Con una mano le comenzó a quitar el cinturón dejando ver lo deseosa que estaba de tomarlo.

—Woh, woh, woh calma, Jiro—Murmuraba entre jadeos de gusto por las atenciones a su cuello, una de sus debilidades, mientras sentía su cinturón salir de lado y ser seguido del botón de su pantalón que las hábiles manos de la chica que parecía querer arrancarselo de no poder quitarlo rápidamente.

—No pienso calmarme—Respondía ella con ese mismo tono sereno de siempre, como si no acabara de bajarle el pantalón y de solo ver el bulto en su boxer cogio este apretandolo con firmeza solo para masajear después en el ritmo brusco que sabía lo volvía loco—Me gusto lo que hiciste, plantarle cara a Bakugo...Fue excitante—Sin aviso ella se puso de cuclillas delante suyo, bajandole los boxer por igual exponiendo su erecto miembro.

—¡Maldición Kyouka!—Se tuvo que morder una mano para no gemir cuando la chica atacó su miembro con la boca, al principio ella había dicho que solo en "ocasiones especiales" le daría el trato oral pero parecía disfrutar de verlo retorcerse de gusto y a cada encuentro adquiria mas practica incluso logrando una vez que se viniera en menos de un minuto causándole la vergüenza de su vida al muchacho.

Puso ambas manos sobre la cabeza de la peli violeta, parecía ser que quería arrancar su masculinidad por el violento ritmo con el que lo hacía pero Denki se sentía en los cielos con tan buenas atenciones. Por suerte la muchacha tenía sus Jacks fijos, uno en la pared y otro en el suelo, monitoreando posibles intromisiones a su encuentro para darles tiempo de arreglarse y escapar si algún profesor o prefecto se aparece por allí. Aun así el rubio trataba de no gemir demasiado alto, evitar llamar la atención seria lo mejor, pero le resultaba casi imposible.

—Joder...Jiro...Es demasiado...—Jadeo de gusto mientras le jalaba suavemente de la cabeza para obligarla a separarse suyo, de seguir asi lo haria terminar demasiado rápido y la diversión se acabaría para ambos.

—Oh vamos, apenas comenzaba...—Le tengo mientras relamía sus labios en un gesto claramente sugestivo pero Denki no se quedaria atras y sin aviso la tomó por debajo de los antebrazos y la hizo levantarse—Oye, ¿Que estas…?—No pudo terminar la frase pues la besaron de forma brusca, salvaje y eléctrica como era común en el chico mientras una de sus manos se movía azotando una de sus nalgas de forma brusca causándole un gemido que murió ahogado en ese apasionado beso.

—Ahora es mi turno—Tras romper contacto la hizo ponerse manos a la pared, ya sabía lo que venía y ella estaba más que feliz de que sucediera al fin pues sentía su vientre arder de deseo. Un par de manos le levantaron la falda exponiendo el bonito conjunto de ropa íntima del dia: Bragas blancas, puras y virginales que para el Kaminari eran la cosa más sexy del mundo en ella y no se contuvo de agacharse un poco para dejarle un beso en cada "mejilla" antes de morderle la derecha.

—Joder Denki...Ya deja de jugar conmigo y follame carajo—Sabía bien lo que le provocaba cuando hablaba sucio, pudo sentir como su amante se levantaba de nuevo y tras esto lo que bajo fueron sus bragas quedando a la altura de las rodillas, un punto húmedo visible en estas por su excitación floreciente y entonces le sintió...Esa gruesa punta acariciando su desprotegido sexo, hizo leves movimientos de cadera para provocarlo más.

Con gusto...—Usando una mano guió su miembro al ángulo ideal y comenzó la penetración, primero era difícil pues sin importar cuanto lo hicieran ella siempre apretaba como si fuera la primera vez mientras que la chica por su parte gemía de gusto sintiendo ese miembro invadirle tras un largo periodo de tiempo...Que para la parejita eran cuatro o más días sin hacerlo.

Ah, te extrañe tanto...—Se mordió el labio inferior para no gemir más alto mientras una mano se movía hacia atrás para sujetarlo de la nuca y afianzarse a él, tratando de pegar su espalda al pecho del chico mientras "saltaba" sobre su miembro aunque esto implicara ponerse de puntillas para estar a su altura.

Yo a ti...—Murmuró a su oído mientras comenzaba a moverse un poco más rápido, una mano la abrazo por la cadera para evitar que se alejara mientras la otra pasaba bajo su falda y acariciaba su clítoris buscando aumentar la estimulación de la chica que al final usó su mano libre para acallar sus gemidos y evitar convertir el lugar en una orquesta sinfónica lasciva.

—Denki...Me...Ah, ya no aguanto...—No quería contenerse tampoco pues tenían que volver a clases, así que trato de acelerar el ritmo de sus caderas lo más posible mientras el rubio hacía lo mismo al punto de sentir como le quemaban los músculos de las piernas. Sin aviso este libero un ligero chispazo eléctrico donde ella sí tuvo que morderse el dorso de la mano para no gritar de placer sintiendo un fuerte orgasmo invadirla seguido del contrario que terminó dentro de ella sin tapujo alguno mientras ahogaba un gemido en el cuello de la chica.

Quedaron en silencio de palabras, sus jadeos era lo único que se podía escuchar mientras lentamente la intimidad de Kyouka era liberada de la invasión ajena pues el miembro de Denki poco a poco perdía dureza tras tan potente orgasmo.

—Eso fue...—Tener sexo era algo increíble, sin duda alguna, pero el hecho de hacerlo en sitios como ese lo volvía diez veces mejor pues la adrenalina le hacía sentir una mezcla de emoción y miedo que magnificaban el placer.

—Increible...—Completo ella mientras apretaba más el agarre de su nuca obligándolo a ver en su dirección para besarlo en los labios, se separaron tras esto y ella puso una de las hermosas sonrisas que podrían considerarse el motivo de su tan brillante desempeño académico reciente—Ahora buscate tu cinturón, ya perdimos mucho tiempo—Mientras decía esto buscaba en uno de los bolsillo de su abrigo pues tenía pañuelos para ese tipo de ocasiones.

—Ya voy, ya voy—Con algo de pereza terminó por ajustarse los pantalones para volver a ocultar al "Pequeño Denki" como solía llamarle de forma infantil mientras veía alrededor del sitio buscando la tira de cuero que era su cinturón—¿Siempre tienes que arrojar mi ropa lo más lejos posible?—Se mofo mientras tomaba la pieza de ropa, la chica pego una trompetilla mientras terminaba de limpiar su intimidad de los remanentes del encuentro entre ambos.

—No lo se, ¿Tienes que venirte tanto que pareces un maldito caballo?—Se quejaba ahora ella mientras tiraba de lado los pañuelos usados, se preocuparia por eso luego solo para subir sus bragas de nueva cuenta y quedar como nueva...Si no se contaba su cabello desarreglado y la ligera capa de sudor que la cubría.

—Me encanta cuando dices eso, ¿Sabes? Mi autoestima crece por montones—Se giró a ella buscando sus labios pero ella se lo impidió—Oh, vamos...—

—Te dije que solo antes y durante el sexo, estas demasiado besucon estos días, Kaminari—Le empujo con la mano que había usado para bloquear sus labios.

—¿Porque no puedo besarte? Digo, lo hago mientras tenemos sexo así ¿Porque no fuera de él?—Parecía un niño quejándose con su madre porque no podía comer el postre antes de la cena.

—Porque sabes lo que pienso de eso, si te pones muy cursi comenzaras a tener sentimientos y si tienes sentimientos echarás todo a perder—Esa palabras sí que dolian para el chico que se hizo el dramático sujetándose el rostro.

—Rompes mi corazón Kyouka...—Murmuró dolido, su tono lo decía todo.

—No, nada de corazon. Nada de sentimientos, ¿Lo recuerdas Kaminari?—Aquí venía el rezo de nueva cuenta—Amigos con beneficios, amigos—Repitió la palabra clave causando que el contrario pusiera los ojos en blanco.

—Ya lo sé, me lo dices cada que nos vemos geez—Rodó los ojos de nueva cuenta antes de abrazarla por sobre el hombro y recargando su peso en ella—Somos solo amigos, amigos que follan, pero solo amigos—No parecía muy disgustado con la idea, después de todo…¿Qué era lo peor que podía pasar…?

Pausa del Flashback.

Esto era lo peor que podía pasar.

Lo sabía desde hacía un año y siempre que intentaba hablar de ello la chica cambiaba de tema lo más pronto posible por cualquier cosa que no fuera eso, se recrimino a sí mismo por tantos años desperdiciados cuando debió fajarse los pantalones y hablar de ello desde un principio. Ahora solo le quedaban dos semanas antes de graduarse y no sabia que pasaria con ellos después de eso, nunca hablaban de su futuro pues era otra de las reglas de la chica: Jamás pensar a futuro sobre su trato.

—¿Kaminari-san?—El chico detuvo sus pasos al escuchar como le llamaban por su apellido, la dulce voz le sonaba conocida y solo de girarse pudo ver a la dueña de dicha voz.

—¿Ibara-san?—Preguntó al reconocer a la chica de cabellos enredadera, esta puso una dulce sonrisa al ver que le recordaba mientras juntaba sus manos suavemente.

—Sabía que eras tu Kaminari-san ¿Qué tal has estado?—Preguntó de forma cordial mientras se acercaba un poco pues estaban a casi dos metros de distancia, la chica seguía desprendiendo ese aura angelical que siempre la caracterizó.

—Bien, bien, todo de maravilla—Que buena mentira la suya—¿Y tu que tal? ¿Lista para la graduación?—Trato de hacer un poco de conversación y la chica terminó asintiendo ligeramente.

—Así es, sin duda es un momento de gran emoción y ansiedad para mi. ¿Estás nervioso por graduarnos?—Con una leve risa este negó suavemente.

—Para nada, estoy emocionado de lo que sigue...—Se quedaron en un leve silencio, el rubio puso una sonrisa en labios y recordó el primer encuentro que tuvieron uno contra el otro, incluso le pasó por la cabeza el invitarla a salir de nuevo pero entonces su telefono volvio a vibrar—Ugh...Lo siento Ibara-san pero debo irme—Ante sus palabras la chica parecía algo desanimada pero forjó una sonrisa en labios asintiendo levemente.

—Entiendo bien, ha sido un placer verte Kaminari-san—Parecía dispuesta a irse pero detuvo su media vuelta antes de encarar al chico una vez más—Espera, Kaminari-san—El rubio por su parte ya se había dado la vuelta pero giró el rostro para verla—Me preguntaba...Si gustarias beber un café, o algo, alguna vez—Las dulces ironías del destino...Años antes el joven héroe hubiera hasta saltado de gusto por semejante invitación de una chica bonita, pero ahora sencillamente se sentía mal de esto.

—Seguro, no veo porque no—Contestó con cierto aire cortes mientras se giraba hacia ella para hacer un rápido intercambio de números telefónicos, mientras hacía esto pudo notar que Jiro le mando otro mensaje preguntando dónde demonios estaba.

—Lo vere despues, Kaminari-san—Y con una leve reverencia la chica se despidió alejándose después. El rubio suspiró ligeramente antes de sonreír para sí mismo.

—¿Que haces idiota…?—Se dijo antes de volver su camino hacia los dormitorios, Jiro le estaba esperando todavia...

¡Gracias a Minuteman96, Karin y a Hikary No Aly por sus comentarios!

Es el tipo de cosas que me mantienen motivada para seguir escribiendo u3u

Recuerden dejar sus comentarios al final si es que le gusta la historia

Hago un pequeño paréntesis para agradecer el comentario de Hikari No Aly, esa mujer escribe el mejor fanfic KamiJiro del mundo mundial si gustan leerlo está en mis Favoritos como "Lo que Kaminari Denki siente", ella es la puta ama del KamiJiro (Todo lo lésbico con ella, okno) pero si es mi gran inspiración para escribir Paredes delgadas

De aquí en adelante la trama comienza a ponerse densa, así que preparense para cosas serias...Y lemon, que luego no me leen c´: