La rosa de Versalles y sus personajes pertenecen a Ryoko Ikeda

Buscando nuestro destino

-¡André!….-Oscar lo llamaba con desesperación

André entreabrió los ojos, no enfocaba con claridad pues las fuerzas le faltaban, pero intentó de alguna forma justificarse

-…lo…siento, Oscar…..no quería que las cosas fueran…de esta forma…

-André….por favor no digas nada….no te muevas,…-exclamó Oscar con desesperación, sujetando la herida del pecho, la cual perdía sangre, dramática e irreversiblemente

-Oscar... gra…cias…gracias…por... por…

-No,….André….¡calla!

André intentaba despedirse, ella lo sabía y no quería que lo hiciera, se negaba vehementemente a perderlo

-¡no digas nada!...ya podremos hablar cuando salgamos de aquí y te vea un médico….- los ojos de Oscar se llenaron de lágrimas, mientras sentía la mano del amor de su vida perder las fuerzas-…¡mantén tus fuerzas!

-La herida es grave….creo que voy… a morir…pero no quiero….no ahora…

André intentó incorporarse y decir algo, pero una mueca de dolor surcó sus labios, torciéndolos, apretándolos… para después solo soltar un gemido corto, antes de sumergirse en la completa inconsciencia

-André… -Oscar lo sacudió con fuerza tratando inútilmente de hacerlo reaccionar -….Andréeee…

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Oscar quería gritar ¡pedir ayuda!, ¡suplicarle que no la dejara sola!…pero el sonido de botas acercándose calló las voces desesperadas antes de que pudiesen aflorar, estaba consciente de lo que ese sonido significaba….

Lo reclinó suavemente, apoyándolo en el frío muro del depósito

Se puso de pié y la resolución brilló en sus ojos

-…aguanta…yo te sacaré de aquí…

Acarició el mango de su sable, estaba dispuesta a todo, estaba lista a hacer frente a quien intentara ponerse en su camino, nada la amedrentaría, iba a salvar a André de la muerte o morir con él, no existía más opción

-Resiste un poco…

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-¡Comandante!...

Víctor se precipitó hacia ella, pasando por alto el protocolo, las manchas de sangre en su pecho le hacían temer lo peor

-¡Oscar!...- la asió con fuerza de los brazos-… ¡¿estás herida?...

Oscar no respondió, fue entonces que todos notaron el cuerpo de André a pocos metros, apoyado en la pared

-¡EL CABALLERO NEGRO!...-Los guardias hicieron amago de ir a prenderle

-¡NO!... ¡DETÉNGANSE!...

En un rápido movimiento se interpuso entre ellos, que se detuvieron en seco amedrentados por la mirada llena de dolor y furia insospechada, en los ojos de su comandante

Víctor estaba perplejo y no era el único…todos la miraban desconcertados

-¡El no es el caballero negro!...es…es….es mi sirviente….

- ¡¿Qué? – exclamó Girodel.

Oscar se arrodillo al lado del herido y le quitó el antifaz. Una idea desesperada había surgido en su mente y pensaba ponerla en práctica

-Es André…

Sin importarle en absoluto la presencia de sus hombres, acomodó nerviosamente los cabellos del herido

-….fue idea mía el hacerle pasar por el Caballero Negro, para… ¡para atraer al verdadero a una trampa!…-explicó con voz que intentó fuera firme-…. ¡USTEDES LO CONFUNDIERON!…

-¡Coronel, Jarjayes!….-Girodel se acercó molesto por la "explicación" sin pies ni cabeza que ella intentaba dar y celoso por la forma en que lo "asistía" -… ¡NINGUNO DE NOSOTROS TENÍA CONOCIMIENTO DE ESE PLAN!

-GIRODEL…¡¿TIENES EL VALOR DE CONTRADECIRME?...-Oscar se irguió ante él dispuesta a no aguantar la menor provocación-… ¡ESTE ASUNTO YA ESTA EXPLICADO!…-exclamó fuera de sí-…..pero si de todas formas quieres apresar a un hombre, que está desarmado y herido….-desenvainó su espada-…. ¡primero deberás pasar sobre mi cadáver!

Víctor carraspeó, para él no era extraño ver a esa mujer retándolo, incluso se podía decir que la había conocido de esta forma, pero en esta ocasión… su mirada revelaba que en ella estaba despierto por completo el instinto asesino

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Verla dispuesta a todo por defenderlo, lo hirió de una manera que él jamás pensó que pudiera ser herido, una mezcla de furia y celos bullía en su interior, pero como era usual, intentó mantener la imagen de hombre sereno y gentil

-Enfunde su espada, coronel…- sonrió y adoptó una actitud despreocupada -…usted esta al mando…

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En silencio sus hombres le ayudaron a subirlo a su cabalgadura, asegurándolo lo mejor que pudieron.

-Ya esta listo, comandante….puede llevárselo…-Víctor sonrió de costado-…espero que se salve

Oscar asintió, apretó contra sí el cuerpo de André y alentó al caballo a galope, nada le importaba en esos momentos, nada más que salvarlo

Víctor la vio alejarse impasible

-…por hoy dejaré que cuides de tu….herido…

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La cara del doctor que revisaba a André denotaba preocupación, la herida no era demasiado grave…pero el herido había perdido mucha sangre….tal vez demasiada…

Cuando hubo terminado con la curación, se dirigió a la mujer que lo había traído, la esposa, según su supuso

-Por un milagro la bala no ha dañado órganos esenciales…-explicó mientras se secaba las manos-…..pero….ha perdido demasiada sangre...

-Quiere decir que…

-No lo sé…. si llegamos a controlar la infección y la fiebre….-se detuvo antes de dar falsas esperanzas-….lo siento, señora….en este momento no puedo asegurar nada….solo resta esperar...

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-Capitán Girodel lo están esperando…– un asistente lo invitó a pasar

Víctor se puso de pie, respiró hondo y tratando de mostrar seguridad caminó hasta la puerta de la sala

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Desde el centro de la sala, saludó militarmente a los oficiales allí reunidos

-Tome asiento Capitán – indicó el general Bouillé…-Antes de comenzar es mi deber informarle que esta audiencia tiene el deber de investigar los eventos ocurridos en el Palais royal…sobre todo lo referente a la supuesta captura del caballero negro…

Girodel carraspeó, intentando controlar su nerviosismo y comenzó con su informe

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Los rumores eran algo habitual en Versalles, por lo que la reina estaba acostumbrada a escuchar a los nobles a su paso cuchicheando como si se estuvieran contando algo de lo que ella no tenía que enterarse

-Dicen que ella aseguró que todo era un plan para capturar al caballero negro ¿pueden creerlo?

-nadie estaba informado…yo creo que solo lo dijo para salvar a su… ¡ustedes me entienden!

-Y no es la primera vez…yo estuve presente cuando hace unos años ofreció su propia vida, para salvarlo de la condena a muerte de su majestad Luis XV

-¡no puedo creerlo!... ¿piensan que su relación es tan antigua?

-¡No me extrañaría!...

-¡JA!...siempre se paseándose por los corredores de Versalles con ese aire tan digno y distante… ¡menuda furcia resultó ser!… ¡pobre conde Girodel!

-Apuesto a ahora que tendrá que ponerse de costado para pasar por los corredores estrechos

Las risillas secundaron tal afirmación, los comentarios subían de tono, todos ansiaban conocer los pormenores de lo ocurrido.

-¡Ridículos!...hacen como si quisieran que nadie se enterara, pero hablan de una forma… ¡que solo un sordo podría ignorarlos!…- pensó María Antonieta con desdén

Los rumores la siguieron durante todo su camino por los corredores de palacio

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Oscar miraba por la ventana de la humilde morada, la lluvia que caía sin parar…

-¿Dios, por qué?...por qué quieres quitármelo…-pensaba tristemente, mirando el oscuro cielo tormentoso, que de vez en cuando era iluminado por un rayo.

Rosalie con una mano sobre su hombro, la acompañaba en silencio. La incertidumbre acerca del destino de André, la tenía también al borde de la desesperación

-Él es fuerte…estoy segura de que saldrá de esta…- Rosalie mintió respecto a su "seguridad", pero no sabía qué más decirle.

-Debe restablecerse… –Indicó Oscar, volteando la cabeza hacia el hombre que yacía en la cama, con el rostro tenso, pálido, cubierto de sudor

Volvió al lado de la cama del herido, no había nadie más en el cuarto. Sólo ellas dos. Bernard había salido a buscar algunos remedios recetados por el doctor

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Lo malo de los rumores es que no se detienen en los corredores

-En estos momentos, más que nunca,….necesitamos la lealtad y el compromiso de los oficiales…-expresó el coronel Sergè-…la actitud de Lady Oscar no es….

- ¡UN MOMENTO!

La reina María Antonieta advertida de que una reunión del consejo estaba reunida para tratar el "asunto Jarjayes", ingresó como una tromba

-… ¡todos hablan como si dudaran de la lealtad de Lady Oscar y no lo permitiré!… ¡Ella ha arriesgado la vida por nuestra seguridad incontables veces!...-exclamó con furia, encarando a los oficiales presentes-... ¡ASÍ QUE LES ORDENO QUE SE ABSTENGAN DE FORMAR INSIDIAS CON RESPECTO A ELLA!... ¡NO EN MI PRESENCIA!

- ¡Querida, por favor!... – el rey que la había seguido para impedir un escándalo, tímidamente llamó su atención - …asuntos como este no nos competen directamente, te suplico que mantengas la calma y dejemos que el consejo se haga cargo

-Vuestra Majestad…ninguno de los presentes tiene la intención de perjudicar la honra de Lady Oscar…-aclaró Bouillé -… solo buscamos la mejor salida a este enojoso asunto…

María Antonieta a regañadientes, acató el deseo de su marido y lo acompañó a su salita privada, reprimiendo las ganas de mandar a todo ese conjunto de oficiales de escritorio a la frontera más lejana de su reino

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Rosalie y Bernard caminaban nerviosamente de un lado a otro, la tormenta arreciaba, lo mismo que la fiebre… pero eso no era lo único que los preocupaba.

-Ha pasado toda la noche junto a su lecho, Rosalie…si sigue así, enfermará ella también…-comentó Bernard casi en un susurro, para después acudir a su lado

-Debe comer algo, Lady Oscar... – dijo poniendo una mano sobre su hombro, sintiendo en ese momento que había juzgado muy mal a aquella mujer

Oscar no se inmutó. No tenía ganas de comer…no tenía ganas de nada…ni siquiera de vivir, si él no abría los ojos.

Rosalie suspiró y arregló un lecho en el cuarto del lado, pensando que al menos podría tratar de hacer que durmiera un poco

-Ya han pasado muchas horas…trata de descansar un poco.

Oscar sacudió la cabeza.

-Oscar….

-¡No!

-Yo lo cuidaré…te despertaré si pasa algo

-¡NO!

Rosalie suspiró derrotada… aquella sería una noche muy larga, fue a la estufa y preparó algo de té.

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Era el segundo día…André no despertaba y la fiebre no daba trazas de ceder. Oscar estaba desesperada, sentía que estaba por perderlo y no podía hacer nada por evitarlo

- Perdóname André… perdóname por todo lo que tuviste que pasar por mi culpa… por todo lo que te hice sufrir,… por las veces que… ¡Dios!... ¡ tú lo sabías!… ¡sabías lo que sentía por Fersen!.. –no pudo proseguir, su voz se quebró, y escondió su rostro entre sus manos

- ¡¿Por qué seguiste queriéndome, cuando te di tantos motivos para odiarme y despreciarme? …- Rendida dejó caer su cabeza en el lecho. -… ¡Te amo, André!... ¡no me dejes!

Esperaba que él la escuchara y luchara por su vida…era su última esperanza,…se negaba a creer que su destino fuera el amarse sólo por una noche…porque si fuese así…todos los amaneceres siguientes parecerían una burla

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Las horas pasaban y la fiebre no cedía

-André, mi amigo…mi sombra…mi querido "bueno para nada"…-Oscar acarició la frente perlada en sudor, muestra clara de su lucha por la vida

Tomó sus manos cuya frialdad contrastaba con el ardor de su rostro

- André -Apretó su mano con fuerza, intentando retenerlo a su lado, intentando infundirle un poco de calor.

Pero no lo consiguió….¡no lo conseguía!

-…. aún nos falta mucho por recorrer….nos faltan muchas aventuras por vivir… -Dijo con una angustia indescriptible.-… Me dijiste que nos iríamos lejos de aquí…prometiste casarte conmigo… no puedes romper tu promesa... ¡No puedes dejarme sola!...- su voz se quebró

El corazón de Rosalie dio un vuelco viendo a su amiga desfallecer en el piso, puesto que sus piernas ya no podían aguantarla

-¡Oscar!...-se arrodilló a su lado, la protegió en su abrazo, y dejó que las lágrimas de ambas fluyeran libremente

Por primera vez en su vida la sentía estremecerse, la sentía…débil….estaba segura que si André no sobrevivía, su amiga tampoco querría seguir en este mundo.

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Las horas hicieron su paso inexorable, la noche estaba avanzada, cuando unos ligeros toques en la puerta llamaron su atención

-¡Oscar! – Rosalie llamó la atención de su amiga -…creo que llaman a la puerta… ¿Quién podrá ser?

-¿No será Bernard?

-No, él tiene llave

Oscar se acercó a la puerta y trató ver de quien se trataba a través de una pequeña rendija, pero la semioscuridad del pasillo no la ayudaba

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-Tienen que estar aquí…-Insistió nuevamente, pero esta vez golpeó con más fuerza la desvencijada puerta

Al no recibir respuesta, intentó abrir la puerta y para su sorpresa esta cedió con facilidad

Entró al lugar y ayudado por el poco de luz que se colaba a través de las ventanas avanzó por el aparentemente desierto cuarto.

Notó de inmediato que uno de los cuartos estaba iluminado, hacia allá se dirigía cuando el peso de un cuerpo lo hizo caer al suelo.

-¡Será mejor que no se mueva! – su atacante lo sujetó del cuello y el brillo de una daga fulguró muy cerca de su rostro, estableciendo que aquella era una amenaza muy real

-Quieres soltarme...Oscar

-¡Girodel!

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Liberado Girodel se apresuró a exponer el motivo de su presencia en aquella humilde morada

-Siento comunicarte esto, Oscar…pero la forma en que nos ocupamos del "caballero negro", fue tratada en el consejo….-explicó en tono neutro-…Yo intenté explicar el asunto de la misma forma en que tú lo hiciste conmigo, pero Bouillé está pidiendo una investigación al respecto

Oscar apretó los puños

-¿Entiendes lo que podría pasar si descubren lo que en realidad paso?

-Lo entiendo, Girodel

-¡Yo pude oponerme a este despropósito, Oscar!…incluso ahora aun estoy a tiempo de denunciar a tu…sirviente

-lo tengo claro, Víctor…agradezco tu lealtad

-No fue lealtad, Oscar…solo protegía la reputación de mi futura esposa

-Víctor…

-Nada ha cambiado entre nosotros, Oscar…nada… -dijo remarcando las palabras antes de salir de la habitación

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La luz del tercer día irrumpió por la ventana, pese a su tozudez Oscar ya no podía tenerse en pie, Rosalie la tomó de la mano y prácticamente la arrastró al camastro que tenía preparado en el cuarto del lado.

La cubrió con las sábanas y permaneció a su lado el tiempo necesario para verla caer en un sueño profundo

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En su informe Girodel había intentado expresar lo ocurrido de la forma en la cual Oscar se lo había explicado, pero el asunto no estaba nada claro. Lo peor era que su ausencia injustificada aumentaba las voces en su contra

-¡General Jarjayes!,…

Bouillé se dirigió al padre de Oscar, quien había sido convocado ante la imposibilidad de dar con ella

- ….no me corresponde inmiscuirme en la vida privada de su hija,…pero sí esto afecta al prestigio de la guardia real,…

-¡General Bouillé!... si usted esta insinuando que….

-Yo no insinúo nada,…solo le hago saber que los rumores que corren por palacio dañan el prestigio no solo de la familia Jarjayes, si no de toda la guardia real…

¡Prestigio dañado! la sola mención de esa frase estuvo a punto de hacer que la vena de su sien estallara, ¡tanto esfuerzo!, ¡tantas generaciones manteniendo su nombre impoluto! Todo estaba a punto de perderse por un desliz de su rebelde hija

-Es por demás decir que Lady Oscar cuenta con la completa deferencia de sus majestades… ¡pero eso no le da carta blanca para ausentarse de su puesto!...menos para cuidar de su…"amigo de la infancia"….-indicó Bouillé fríamente

No le agradaba tratar algo así con un oficial, máxime hacerlo con un amigo tan entrañable, pero se veía obligado por las circunstancias

-¡General Bouillé!...-Jarjayes lo cortó de plano-…esas acotaciones son completamente innecesarias…tengo plena consciencia de las faltas cometidas por mi hija... ¡Y SABRÉ CASTIGARLA COMO ES DEBIDO!

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Acaso había pasado solo un par de horas desde que cayera rendida en el lecho, pero Oscar abrió los ojos. Le tomó un instante recordar dónde y por qué estaba en ese cuarto…en cuanto lo hizo, inmediatamente se puso de pie y volvió a donde André dormía

-Oscar,….buenas noticias….-Rosalie la recibió con un alegre semblante -…el doctor pasó por aquí,…la fiebre esta cediendo…

Oscar no pudo evitar el sonreír, aquellas noticias la llenaban de esperanza, se acercó al lecho, puso el dorso de la mano en su mejilla y en su frente para comprobar su temperatura, patentizando lo dicho por su amiga, la fiebre había bajado….después sus manos descendieron, delineando su rostro,…por unos momentos creyó sentirlo estremecerse con su toque…por un instante se ilusionó con que despertara…

-Preparé un poco sopa, Oscar…-la voz de Rosalie la sacó de su momentánea ensoñación

-Se la daré enseguida

Se acomodó a un lado de la cama y ayudada por Rosalie comenzaron a alimentarlo

Pese a la semiinconsciencia, André tomaba el alimento que cuchara a cuchara, Oscar le ofrecía, el optimismo con respecto a su recuperación iba en aumento

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-Casi se comió todo- expresó Oscar con satisfacción

-Entonces es el momento de que también tú comas algo…

Rosalie iba hacia la cocina, cuando la puerta de la habitación se abrió de improviso...

-Señor Conde…-Rosalie lo reconoció de inmediato e intentó detenerlo-…Por favor, señor….usted no puede…

Sus esfuerzos resultaron infructuosos

-¡ASÍ QUE ES AQUÍ DONDE HAN VENIDO A ESCONDERSE!

Oscar se volvió y se puso inmediatamente de pie al darse cuenta de quién se trataba.

-¿PARA ESTO HAS TRAICIONADO MI CONFIANZA?...PARA SERVIR DE ENFERMERA A ESTE VAGABUNDO QUE UN MALDITO DÍA ACOGÍ BAJO MI TECHO – inquirió secamente el general Jarjayes

Oscar trató de acercársele, pero él le dio un golpe que le hizo perder la poca estabilidad que conseguía mantener, después de tantos días de vigilia

-¡GENERAL JARJAYES, DÉJELA! – Bernard entró al lugar intentando calmar al furibundo militar

-¡HAN ENSUCIADO MI NOMBRE!...- ofuscado por la ira desenvainó la espada que llevaba al cinto

–Padre…yo creo que…

Jarjayes entrecerró los ojos

–¡NO ME INTERESA LO QUE CREAS, OSCAR!…

-¡No tienes que repetírmelo, padre!...¡LO SE!, ¡a ti nunca te importado lo que yo pienso! – contraatacó perdiendo los estribos

-… ¡DEBEN SER CASTIGADOS!

-André no puede defenderse…-dijo Oscar, deteniendo en su paso-…. ¡SI QUIERES ARREGLAR CUENTAS CON ALGUIEN, SERÁ CONMIGO!

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André escuchaba la voz de Oscar como entre los ecos de una pesadilla….¿por qué sonaba tan exaltada?

Le dolía todo el cuerpo….le dolía hasta respirar, pero todo eso carecía de importancia,…solo deseaba reaccionar… solo quería ver si ella estaba bien.

Su mente reproducía las imágenes de la emboscada, los disparos, la sangre…todo mezclado con la voz de Oscar llamándolo con desesperación

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-¡¿ESTAS TRATANDO DE RETAR A TU PADRE?….-dijo mientras se acercaba a ella-… ¡LA PRESENCIA DE UN TRAIDOR EN MI FAMILIA NO SERÁ ACEPTADA!

-¡General, cálmese! –Bernard jaló su brazo intentando detenerlo

-¡QUÍTAME LA MANO DE ENCIMA, ESTÚPIDO! – giró ágilmente y tomando al muchacho por sorpresa descargó su furia en él con un violento golpe

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-Oscar….¿donde estás?...¿quienes están aquí?...¡¿QUE ESTÁ PASANDO?...

Pese a su desesperación, André no conseguía que aquellos pensamientos se trocaran en sonidos audibles

Todo estaba tan oscuro, no podía abrir los ojos, estaba sumido en la más profunda oscuridad.

-Oscar…

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-¡Bernard! - La voz de Rosalie no fue más que un susurro.

-¡IMPERTINENTE!…–el general lo miró con desprecio

Rosalie fue en el auxilio de Bernard que estaba en el suelo, inconsciente, con un hilillo de sangre corriendo por el rostro contraído de dolor, Jarjayes estaba descontrolado, como nunca había estado en todos sus años de vida

Oscar lo miró con altivez

-¡Eres mi hija…pero ni siquiera eso me hará perdonarte!... -Jarjayes se acercó a Oscar, dispuesto a acabar con su vida

-No, padre… tú no puedes hacer eso...

-Es demasiado tarde para todos….

Oscar estaba desarmada, lo único que pudo hacer fue proteger a André con su cuerpo y cerrar los ojos, esperando el ataque mortal.

-¡NOOOOO!

Un desgarrado grito, lleno de angustia y dolor inundó la habitación.

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Su corazón se paralizó,….no podía creerlo….volteó para ver el rostro de quien la abrazaba protectoramente,…la persona cuyo brazo se había interpuesto en la trayectoria del arma, en un vano intento de contener el ataque…la persona cuya sangre se confundía con la suya.

-André…

Nadie se dio cuenta ni cómo, ni cuando, André había logrado incorporarse abrazar a Oscar por la espalda y frenar en cierta forma el ataque interponiendo el brazo…

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Su cuerpo aún temblaba ligeramente debido al reciente esfuerzo, sus fuerzas parecían desvanecerse por completo….

André sentía un dolor indescriptible en el pecho y en el brazo que había servido de escudo a su amada,…pero mientras tuviera vida no permitiría que nada le ocurriera

- No…no le hará más…daño...no…lo…permitiré… - declaró André en un doloroso susurro, sin apartar los ojos del viejo general, con una mirada tan fría que lo petrificó

René Jarjayes sintió desacelerar su pulso….

Ver como aquel hombre sostenía a su hija, verlos a ambos heridos por su propia mano, movió algo dentro de él…lo poco que le quedaba de humanidad

Su mente le jugó una mala pasada cambiando sus figuras….cambiándolas por las de aquellos niños traviesos e inseparables… los vio juntos,… abrazados en silencio,…esperando tal vez un nuevo ataque,…esperando tal vez morir juntos….

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-Que es lo que acabo de hacer….

Bajó los ojos,…había herido a la persona más importante de vida….carne de su carne, sangre de su sangre….la misma sangre que ahora manchaba sus manos

…. sintió que estaba despertando...

…..sintió la culpabilidad….

…..sintió….miedo…

Volvió a verla,…estaba aferrada a él,…negándose a mirarlo…

-No tenías el derecho de hacerme esto André…. no tenías derecho. ….no tenías ningún derecho de hacer que se enamorara de ti…no debiste hacerlo….- la desesperación hizo fácil presa de él -….¡DEVUELVEMELA!

Sus fuerzas lo abandonaron y dejó la espada caer, aquello era demasiado para soportarlo. Sintió sus ojos arder y las lágrimas no tardaron en caer por su rostro,…..deseaba desaparecer de la faz de la tierra en ese mismo momento….

Salió de aquella casa con la certeza de que nadie lo seguiría

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-¿estas…bien?...-preguntó André con preocupación al ver la herida de Oscar

-¿Por qué? ….

La voz de Oscar sonaba débil y sus ojos reflejaban su miedo, no por ella…su herida grave o no, no le importaba, no al ver correr nuevamente la sangre de André

-…..¡¿Por qué…. te interpusiste?...

- no me arrepiento… -André respiraba con dificultad, pero intentó mostrarse tranquilo-…es mejor que esto me haya ocurrido a mi…

-llamaré al médico….ustedes quédense tranquilos…-indicó Rosalie.

-Lo siento, pero no puedo callar….no se si salga vivo de esta…-declaró André

-No digas eso…por favor...-Oscar acortó la distancia y un pequeño beso se produjo.

Rosalie y Bernard los miraron estupefactos, llorando…sin aceptar que esa podría ser una despedida.

La pareja se separó, los ojos de André se entrecerraban

-André,….. -Oscar tomó su rostro entre las manos, mirándolo fijamente-….escúchame bien….siempre has…. hecho lo que yo te he pedido…- no pudo evitar derramar algunas lágrimas -….hoy te pido….¡no!...te ordeno que te quedes a mi lado….¡saldremos de esta…. juntos! ¿lo has escuchado?...

André sonrió débilmente, susurró algo ininteligible y su cuerpo cayó pesadamente sobre el lecho.

Una mueca de dolor surcó los labios de Oscar, torciéndolos antes de seguir el mismo camino de André, desvaneciéndose a su lado

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