#DoSemanasParaDesenamorarse

Son las siete y media cuando salgo de casa. No puedo evitar morderme las uñas cuando voy en el metro en dirección al estudio de Connor, ayer se fue tan cabreado…y todo por mi culpa, como siempre. Se me da fatal pedir perdón a alguien y mucho más tratándose de alguien que me importa mucho. Intentaré romper el hielo con un chiste verde o algo por el estilo sólo espero que Connor no se haga de rogar porque puede llegar hacer un crío mimado cuando se lo propone y hacerme sentir menos que un cero. En nuestro primer mes rompimos varias veces por cortos plazos de tiempo que nos convirtieron en "la parejita" de la clase. Subiendo por las escaleras veo que una chica rubia con un buen par de peras baja y me sonríe como si me conociera de toda la vida lo cual me fastidia, no me agradan esa clase de personas me producen mucha desconfianza ¿Quién sonríe a una desconocida? Nadie a excepción de los jipis come flores.

-¿eres la novia de Connor verdad? – me dice dejándome algo pasmada.

-¿y a ti que te importa? -respondo con una sonrisa.

-es que bueno el salió no lo encontrarás en su piso.

-¿qué eres su acosadora personal?

-no, soy Emma ¿qué tal el picnic?

-Donna pero seguro que ya lo sabias acosadora y ¿de qué picnic hablas?

-si bueno ayer Connor comentó que era tu cumpleaños y le ayude hacer pasta espero que te haya gustado.

-un momento ¿tú le ayudaste?

-si, en mi casa porque se le había quemado todo y me ofrecí para ayudarlo y…

-en tu casa, ambos, los dos solos, en tu casa…

Ella sonríe nerviosa al oír mi tono de incredulidad y a mi se me atraviesan montones de imágenes de cómo lastimar la. Tirándola escaleras abajo, sacar el mechero y prenderle el pelo o un seco puñetazo en el ojo, no sé todas ideas buenísimas. Dios mío ¿siempre eh sido así de celosa y no lo sabía? Connor es el primer novio en serio que tengo y con el que perdí la virginidad, sólo pensar que la muy tetona a estado a solas con mi príncipe…

-dios mío ¿por qué has sacado una navaja? -chilla asustada.

Le sonrío, la empujó a un lado de la pared y clavó mi navaja a centímetros de su cara.

-por seguridad – me encojo de hombros -. Nunca se sabe cuando tienes que escarmentar a chicas traviesas como tú que les encanta meter a su casa a chicos con novias ¿te crees que me chupo el dedo guapita?

Tiembla y tartamudea todo a la vez.

-cierra el hocico! Como me entere de que lo sigues rondando como la acosadora que eres te voy a…

-Donna!

Me aparta de ella y le empujó.

-¿qué? -le digo sin ganas.

-¿se te a soltado un cable?

-como sea -ruedo los ojos.

-ella está loca -dice la vecina -. Tu novia está pirada de la olla -dice corriendo escaleras abajo.

-Valeria espera.

-¿qué haces? -le agarro del abrigo.

-ir tras ella – Me dice enfadado -. Para calmar la y con suerte impedir que vaya a la policía y te denuncie Donna. Ahora vete a casa.

-una mierda – Me cruzo de brazos.

-Donna…-dice al borde de los nervios.

- te espero aquí.

Menea la cabeza exasperado y va tras ella así que decido forzar la puerta y entrar. Me quito mi abrigo y lo dejo sobre el sofá, voy a la nevera a por algo pero tras echar un vistazo lo vuelvo a cerrar entonces el pitido de un mensaje atrae mi curiosidad. Es la PDA cargando encima de la encimera pequeña de la cocina, cuando lo cojo veo el nombre de "Tam" son siete mensajes sin leer ¿por qué Connor se mensajes con esta? Inmediatamente quiero leerlo pero me salta la pantalla de desbloqueo que no me sé. Vale creo que voy a perder la calma si Connor no llega pronto y le voy a romper está estúpida cosa!

-¿cómo logras entrar sin la llave?

-¿desde cuándo te mensajeas con la prima de Brad?

-¿Qué?

-tienes siete mensajes de ella -digo y vuelve a sonar -. Vaya ahora son ochos.

- Es sólo una amiga.

-¿amiga? Tu no puedes tener amigas te lo prohíbo.

-perdona ¿Qué?

-vale, sólo amigas feas.

-¿Qué?

-deja de repetirte tanto Connor!

-primero atacas a mi vecina y ahora me prohíbes tener amigas cielos en verdad necesitas calmarte.

-no me dijiste que ella estuvo contigo el sábado.

-solo me ayudó a preparar la comida eso es todo.

-me dijiste que lo hiciste tu! No me creo que me hayas mentido, estás abusando de tu linda cara de niño bueno, pero que decepción Connor… -niego con la cabeza.

-si lo dije fue por esto precisamente.

-vaya pues que considerado por mi puedes metértelo por el culo.

-esa lengua…

- que te den no eres mi padre.

-pero si tu novio, todavía.

-¿Qué has querido decir con eso?

-no lo sé cómo ayer estabas tan rara dímelo tú.

-n o estaba rara y vigila lo que dices principito -le apunto con el dedo.

- se te dará bien amenazar a los demás pero conmigo no Donna – me coge la muñeca.

-mira que gallito se nos pone el príncipe.

-basta.

-¿o que?

-basta -repite bajando la voz peligrosamente.

-no asustarías ni a un gato aunque te lo propusieras o si de ello dependiera tu vida.

- me gustan los gatos – me suelta -. ¿a qué has venido? – Se rinde soltando un suspiro cansado.

-no hagas eso es irritante y por cierto ¿de dónde vienes?

-de la biblioteca pública – se estruja los ojos -. ¿A que viene tanta tontería? Dime siempre va hacer así Donna porque es agotador algunas veces.

-¿qué soy agotadora? -digo dolida.

-perdona, no quiero herir tus sentimientos es que me lo pones muy difícil, lo siento, ven aquí – se me acerca para abrazarme.

-vete a la mierda -le esquivó y agarro mi abrigo.

-no seas cría y vuelve aquí -me demanda serio.

- que te jodan!

Me voy enfadada y más dolida porque no me persigue para detenerme ¿cómo pueden liarse más las cosas? Vine a arrastrarme para pedirle perdón por mi mete dura de pata de ayer y yo voy y la meto hasta el fondo ¿pero qué pasa conmigo? Si pudiera me golpearía a mi misma pero parecería una lunática. El lunes en el instituto me muero por hablar con Connor pero después del domingo no me atrevo ni a mirarlo y no se si por orgullo, enfado o vergüenza. Saco valor a la hora del almuerzo pero aborto la misión cuando lo veo comer con el resto del equipo de waterpolo.

-¿por qué tan solita?

-hola glen….

-lamentó no ser el guapete de tu príncipe ¿han peleado?

-ultimas noticias -le sonrío fugazmente.

-¿qué tal el examen de química?

-no me lo recuerdes por favor.

-¿ tan mal te ha ido?

-no te rías idiota! -le pegó en el brazo.

-ay! Joder como pegas.

- Eh oído que has roto con Trina ¿Qué les paso? Pensé que era tu chica ideal.

-no quiero hablar de eso -dice súbitamente serio.

-soy tu amiga ¿a quién si no puedes contárselo?

-pues…

-¿cuándo han roto?

-hace una semana.

- que poco, lo siento.

-¿por qué lo sientes? – se ríe.

-no lo sé es lo que se dice ¿no?

-jajaja supongo.

-de todos modos no pegaban tanto.

-¿no?

-bueno ya me entiendes.

- la verdad es que no, explícate mujer.

- te veo más con una chica como yo, no yo exactamente pero alguien parecido a mi genialidad y estilo.

-vaya pues me lo pensaré – me mira directo a los ojos y por un momento se me hace eterno, raro eh extrañamente bien.

-claro ya me contarás -digo desviando la vista hacia la mesa del equipo de waterpolo -. ¿Te apetece hacer algo después de clase? -le digo con Connor observándonos.

-por mi genial.

-pues a la Bolera – me levanto con mi bandeja de comida -. Quedamos en la salida.

Me voy a clase de poesía, Connor normalmente se sienta a mi lado pero hoy decide sentarse en otro sitio y me duele su falta de cercanía, el sabe como hacerse necesitar es como un súper poder suyo que fastidió. No me gusta que no me hable.

-señor Kenway por favor de pie, página 20 y en voz alta -le dice él profesor Salazar.

-sí – se pone en pie -. Y entonces pasa, que en cualquier día de invierno te topas de frente con la melancolía, y te da por mirar al cielo, por perderte en el, hasta sentir que estás allá, arriba, siendo nube o llovizna.

Y como siempre Connor Kenway nos embruja con ese don encantador suyo. Todas las chicas de clase suspiran por el, tienen la mirada idiota y la sonrisa. No puedo juzgarlas porque yo también lo miro así.

- me lo comía enterito -dice Alejandra a mi derecha.

-tiene un cutis estupendo y que pelazo! -dice Judith a mi izquierda.

-que guapo es… -Dott delante de mí.

Parece mentira, él es como esos protas de las películas del que te enamoras si o si.

-suficiente, siguiente….

Estoy harta de que todas babeen por él. En cambio de clase voy a mi taquilla y me entretengo más de la cuenta ojeando una revista de comic de Batman, a lo mejor me salto historia…

-¿Qué tal te fue en el examen?

-¿uh?

-hola – me sonríe a medias.

-ya…bien, supongo que bien gracias por preguntar -dejo el comic y cierro la taquilla.

-no hemos hablado en toda la mañana.

Me toca el brazo y se me bajan las defensas. Hoy Connor lleva el suéter gris encima de la camisa como a mi me gusta, se le ve tan buen niño, tan mojigato, y se le marca el buen cuerpo que tiene de deportista.

-no te has esforzado mucho en buscarme -le digo de mala gana.

- Tu tampoco.

-ya bueno ese es tu trabajo.

-¿cuánto tiempo más vamos a estar así?

-yo que sé.

-vale pues entonces nos vemos…- me dice enderezándose pero sin moverse del todo.

-claro…

Y nos miramos ¿quién va a ceder está vez? Lo hago yo porque la última vez lo hizo él. Le agarro del suéter y me lo llevo por las escaleras hasta el cuartito del conserje y cierro con pestillo.

-eres un fastidió -le riño y le como la boca.

-mira quién habla -dice tomando el control de nuestro beso -. Me estás tocando el culo.

-ya lo sé, no digas lo evidente tonto – Me río.

-¿Qué voy hacer contigo Donna? Eres tan mala…

Apenas puedo respirar con su lengua metida en la boca, es casi obsceno como nos besamos, somos todo boca, lengua y babas.

-Donna necesito que hagas algo por mi, ahora -gruñe como si le doliera algo.

-¿el qué?

Me sonríe y veo que se sonroja.

-que pares, me va a explotar el pantalón…

-chico sucio te has empalmado.

-cielos en verdad te encanta ser cruel conmigo.

Se muerde los labios y asiente avergonzado. Pobre, es tan tierno verle arrepentido de no controlar su cuerpo, pero si algo eh aprendido es que a Connor se le hincha una barbaridad el pene y las pelotas cuando le pongo en esta clase de situación. Así que no pienso desaprovechar la oportunidad y me arrodilló, le desabrocho, le bajó los pantalones junto con sus bóxer. Me echo para atrás antes de que su polla me saque un ojo y le sonrío maquiavélicamente.

-¿lo vas hacer aquí? Donna….¿por qué me haces esto?

-cállate tengo la prueba en mis manos de que esto te gusta tanto como a mi.

- la claseeeee…ooohhhh, joder! – se muerde el puño cuando me lo meto en la boca.

La primera mamada que le hice se lo hice tan bien que se enfado y no fue por practicar la con otros, que también, sino gracias al porno sucio y se lo dije, incluso le enseñe mis pelis favoritas. Fue la primera mamada y su primera escena de celos en serio, fue divertido. Le rodeo el capullo con mi lengua mientras le trabajo con una mano. Me coge del pelo y tira levemente, sus caderas empiezan a moverse hacia mi boca y entonces intento que me quepa sin ahogarme. Se mueve lento y yo le sigo el ritmo, disfruto tanto…

-Donna…-le veo echar la cabeza hacia atrás, gime como si le estuviera torturando -. Me haces perder la cabeza, nena.

Estamos asi creo media hora cuando se detiene y me saca la polla de la boca.

-gracias – Se sube los pantalones y me tiende la mano.

-de nada -le beso.

-¿quieres salir primero?

-aun queda media hora para la siguiente clase.

- es verdad ¿qué quieres hacer?

-seguir enrollándome contigo.

-o mucho mejor ¿por que no hablamos?

-eres un aguafiestas.

-soy un tío genial.

-eres el único que cree eso.

-justo en mis sentimientos, mira que eres mala – me riñe en broma.

-las cosas como son Kenway.

-jajaja

Y así seguimos hasta la siguiente clase, bromeando, chinchándonos y partiéndonos de risa en voz baja ¿por qué no estamos así para siempre? Si por mi fuera sería siempre así. Espero dejar de cagarla tanto, en serio de verdad.