Demasiado Feliz, simplemente se sentía demasiado feliz. No podía creer que de verdad estuviese pasando, James a su lado se había quedado dormido durante el trayecto hasta King's Cross, así que ella lo había recostado con suavidad sobre su falda para que durmiese tranquilo. Myles era la niña más feliz de todo el colegio, y de todo el orfanato. Por primera vez iba a festejar la navidad con una familia de verdad. No obstante estaba algo preocupada. El año anterior había vuelto a su hogar para navidad y había extrañado mucho a sus amigos de Hogwarts, pero este año incluso había comprado regalos y temía que no estuviesen a la altura de sus amigos. El curso anterior James le había enviado un Sweater Weasley negro con una M verde esmeralda en el centro y un enorme paquete de grageas de todos los sabores de Bertie Bott al que le había realizado un pequeño hechizo para separar los sabores buenos de los extraños, así podía comer los que quisiera y con los otros hacerle bromas a los niños de orfanato.
James se encontró de pronto envuelto en un perfume floral que le recordaba a las tardes que pasaba tomando te de menta con el pastel de jengibre y naranja que su abuela preparaba en La Madriguera. Al abrir los ojos vio a Ralph y Alex sentados frente a el junto a Candy. Se enderezó un poco y reconoció el vestido negro y las botas altas acordonadas de su mejor amiga, se había quedado dormido sobre Myles. Al incorporarse vio que Zaphire y Fionna entraban al compartimento con varias ranas de chocolate y se sentaron con ellos.
_ Que bueno que despertaste Potter -le soltó Zaphire.- ya casi llegamos.
_ Realmente no recuerdo siquiera cuando me dormí.-agregó el
_ Caminando por el pasillo, mientras buscábamos el carrito de las golosinas vimos que todos nos miran extraño, no esperaba que hubiese tanto prejuicio entre serpientes y leones a esta altura.- dijo Fionna con preocupación.
_ Yo creo que les parece extraño que seamos siete en un solo compartimento- dijo Ralph tratando de calmarlos- porque no abrimos las ranas?
Todos abrieron las golosinas, las hechizaron para que no saltaran y se dedicaron a comentar que cromos habían conseguido. Al parecer todas las ranas venían de la misma caja porque a casi todos les salió Thaddeus Thurkell, quien tuvo 7 hijos squibs a los que transfiguro en erizos solo por el disgusto.
_ Porque siempre me sale el mismo cromo en todas las ranas!- se quejó James- siempre saco a mi padre, no necesito un cromo para saber como es mi propio padre.
Le dio la pequeña tarjeta a Myles quien la guardó con su Turkell cuando avistó los primeros ladrillos de la estación por la ventana del compartimento.
_Ya llegamos -dijo ella emocionada.
Todos tomaron sus cosas y salieron despacio entre la multitud de alumnos. Afuera se abrazaron y saludaron todos despidiéndose. Ralph divisó a su padre que era idéntico a el y corrió a su encuentro. Alex vio a su padre y a su madre hablando con otros magos y se acercó también. La madre de Candy por su lado se acercó al grupo y saludó a todos dedicándoles una amplia sonrisa que al parecer le había heredado a su hija.
_ Gracias por cuidar de Candy durante el periodo de clases- les dijo la mujer alta y rubia con el cabello lacio y largo para luego retirarse con Candy que los saludaba muy animadamente. Las familias Diamond y Adamms estaban hablando mientras observaban la situación. Los cuatro niños que quedaban se acercaron y Zaphire les presentó a sus padres y sus "tíos" a sus amigos.
_ La niña que se fue recién es Candy Miller, y ella es Myles Scairp. Son nuestras compañeras de cuarto. El es James Potter.
_ Potter, que interesante. Es un placer conocerte, jovencito. Yo combatí junto a tu padre en la batalla de Hogwarts, era de reavenclaw- comentó la Madre de Fionna.
James no se molestaba cuando la gente hablaba de su padre en alabanza, pero si le aburría un poco. El y Myles saludaron y se fueron a un rincón donde divisaron a la madre del león junto a sus tíos Bill, Percy y Angelina.
Ginny abrazó con fuerza a su hijo avergonzándolo bastante frente a su amiga que contemplaba la escena con la añoranza de quien nunca conoció a su madre. Detrás de ellos Roxane y Fred se acercaban a saludar mientras que Molly y Lucy se despedían de sus amigas cerca de ellos. James muy caballerosamente tomó a Weasley a Misterio en sus jaulas para quitarle peso a su amiga y la ayudo a sujetarlas a los baúles, no quería que su madre pensara que era tan desatento como solía reprenderle a su tío Ron.
Fuera de la estación Bill los alcanzó con su auto hasta el Valle de Godric mientras que los jóvenes eran interrogados por sus padres respecto a su cursada en Hogwarts. Al llegar a casa James estaba nervioso, realmente no había pensado es que su mejor amiga pasaría las navidades con ellos, no conscientemente al menos. Sacaron del maletero los baúles y Bill se fue a su casa a dejar a Tori, Nicky y Lou, para luego volver a su trabajo.
Una vez adentro Ginny llamó a sus otros hijos para que conocieran a su invitada. Albus estaba en su habitación pero bajó enseguida, Lily que estaba terminando una carta para su primo Hugo, la completó y la ató a la pata de la lechuza de su madre antes de bajar.
Al pequeño hermano de James le parecían increíbles los ojos de la muchacha, que por mucho se parecían a los de su padre como así también a los de su abuela. Lily por su parte parecía no aprobar la vestimenta de Myles, ya que ella gustaba de los modelos más femeninos y coloridos, en contraste con la serpiente que vestía un vestido negro sin mangas y una remera de red con mangas largas debajo.
_ Niños ella es Myles, la amiga de su hermano- dijo Ginny- quiero que la hagan sentir como en casa. Mientras estés aquí dormirás con Lily- agregó dirigiéndose a la platinada.
_ Si me permite, señora Potter, siendo huérfana no creo que nunca me sienta "como en casa" pero me llena de felicidad poder pasar las navidades en su casa- bromeo Myles haciendo reír a James y a su madre en tanto los pequeños Potter veían preocupados a la niña, sabían que su padre también era huérfano y lo duro que era, así que querían hacer sentir lo mas cómoda posible a su invitada.
_ Te llevare a mi habitación para que te acomodes- invitó la pequeña pelirroja- mi padre ya colocó una cama para ti.
Myles agradeció y subió las escaleras con su lechuza mientras Ginny hacia levitar el baúl para facilitar el traslado. La habitación era luminosa y estaba toda pintada de un suave color lavanda con muchos estampados florales en las cortinas, cobijas y cojines. A Myles no le gustaba ese estilo pero siempre era mejor que la habitación que compartía con 6 niñas en el orfanato. Acomodó sus cosas y se cambió de ropa ya que estaba muy abrigada para el cálido ambiente que inundaba la casa. Tras colocarse una blusa negra y gris a rayas y una falda roja oscura de tablas, se acordonó sus adoradas botas de cuero que llegaban hasta sus rodillas y bajó a la sala de estar. Albus y Lily comenzaron a interrogar a James y su amiga sobre el colegio mientras Ginny preparaba la cena cuando Harry llegó a casa.
_ Estas cansado, cariño?- preguntó su esposa con dulzura.
_ No mucho, saludare a los niños y luego tomare un baño rápido antes de cenar.
Harry se dirigió al estar y saludo amenamente a los cuatro pequeños.
_ Espero no hayan hecho enfadar mucho a su madre en su día libre- dijo riendo- me da gusto que estén aquí, como pasaron el curso hasta ahora?- preguntó dirigiéndose a los dos mayores
_ Fue aburrido- soltó James
_ Este año no tenemos tantas asignaturas juntos, pero pasamos bastantes momentos divertidos con nuestros compañeros de cuarto todos juntos- agregó Myles.
Harry les pidió que ayudaran a su mujer a poner la mesa así ella podía terminar la cena en tanto el se duchaba. Myles tímidamente se acerco a su anfitriona y haciéndole señas para que se agachara le dijo algo al oído sin que los demás se percatasen.
Para cuando todos estuvieron en la mesa Ginny sirvió una cena muy completa que nada tenia que envidiarle a las de su madre, con sopa de cebolla como entrada, luego un delicioso pastel de carne y especias y por último una tarta de melaza con frutas como postre. Al terminar la cena y ponerse todos al corriente de las clases, el trabajo y el viaje Myles anunció muy contenta que había preparado algo para agradecerles la invitación. Se dirigió a la cocina y volvió presurosa con un enorme biscocho de limón cubierto de chocolate y relleno de crema de nuez.
_ Eso tiene un aspecto increíble- comento Albus sin perder de vista esa bomba dulce.
_ Es solo una pequeña atención- dijo la niña de Slytherin sonrojándose- ustedes pueden servirse a gusto y yo traeré el café, te y leche para que lo acompañen.
Tras terminarse todos, unas porciones del biscocho y tomarse su bebida, Lily descubrió que la amiga de su hermano era muy amable y sensata pese a su modo de vestir, no debía prejuzgarla. Albus por su parte no dejaba de lamentar que el postre durase tan poco, pero el mas sorprendido seguramente era James, aun con lo mucho que compartía con su amiga, no tenia idea de que supiese cocinar, aunque claro seguramente era porque desde niña debió valerse sola. Ahora sentía que le quedaba mucho por descubrir, que había todo un mundo por conocer respecto a su amiga, y que quería saber todo de ella. ¿Qué significarían esos pensamientos? Se preguntó de pronto cuando se vio interrumpido por su padre.
_ Si siempre cocinarás dulces como este deberías quedarte con nosotros en las vacaciones, o podrías incluso vivir aquí- dijo Harry un poco bromeando, un poco en serio.
_ Ah! Lo olvide!- dijo Myles sorprendida.- Iba a contarles que este año seré adoptada por una familia de magos.
_ Estas dentro del PAD, verdad?- preguntó Ginny.
_ Que es el PAD- acotó Lily que no entendía nada.
_ El Programa Albus Dumbledore, para la reinserción de magos huérfanos al mundo mágico.- explicó Harry
_ Luego de la navidad me indicarán con que familia viviré y me trasladare con ellos en las vacaciones.- apuntó Myles
Después de eso Ginny los envió a dormir ya que al día siguiente se moverían todos hacia la Madriguera para pasar la nochebuena y navidad. Lo que nadie esperaba era que la noticia que recibirían del PAD no solo afectaría a Myles.
