Ningún personaje me pertenece, solo los tomo prestados para llenar el vacío de mí corazón.

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Clemont

El ruido de las alarmas me despertó, había estado en guardia ayudando al profesor Oak para inventar la manera de atrapar a esas bestias. Habíamos hecho muchos intentos per si los pokémon se infectaban antes de ser atrapados no podías capturarlo en una pokeball, pero si era infectado un pokémon con entrenador podías regresarlo a su pokeball sin problemas. Es por eso que en algunas zonas, una medida de seguridad fue atrapar la mayor cantidad de pokémon salvajes antes de que la enfermedad llegara a ellos y tenerlos en aislamiento preventivo.

Hace ya un año y medio que todo comenzó y aun no sabíamos mucho, tanto los investigadores como yo estábamos desesperados por encontrar información para poder detener esto. Todo se había ido al demonio en unos meses y aun no encontrábamos la manera de arreglarlo.

Despertando por completo me levante a buscar a mi hermana y a Serena, habían comentado que las dos irían a buscar bayas y otras provisiones. Sabia que podían cuidarse solas, no por algo Bonnie había tomado su lugar en el gimnasio cuando s padre se jubilo y quiso ir a viajar por otras regiones, y el seguía estudiando la tecnología de otras zonas.

Pero su padre era alguien en quien no quería pensar en esos momentos, no habían tenido noticias de él desde que todo comenzó y esperaba que estuviera bien.

El exterior no me pinto un panorama mejor, muchos monstruos habían llegado a nuestro refugio y arrasado con todo, de inmediato me puse en marcha para intentar apoyar lo mas que pudiera antes de salir del campamento para buscarlas.

Me encontraba peleando con un grupo pequeño cuando vi pasar a Misty y Delia, estaba por cambiar mi dirección e ir detrás de ellas (Ash me mataría si se enteraba que algo les paso y no hice nada para detenerlas), cuando Brock les dio alcance y me dijo que me adelantara.

Al doblar una esquina y ver unos restos pisoteados de lo que antes era un ser humano, me hizo darme cuenta que ese refugio era un lugar perdido, así que me dirigí al bosque, rogando que todos mis amigos estuvieran bien, más como un intento de calmarme que el creer que alguien allá arriba nos ayudaría, en realidad.

Gritar no era una opción, si no quería llamar la atención y terminar como el pobre diablo que vio en el refugio, con la mayor prisa que pude me dirigí a la zona donde generalmente acompañaba a mi hermana por bayas, estaba un poco retirada pero era un área protegida por riscos y un poco apartada de vegetación abundante, aunque ya no había lugares seguros, esa arboleda tenia buena vista y no te tomaban por sorpresa, llegar a ella era lo peligroso.

Al llegar a una zona rocosa que era atravesada por un rio grande, un ruido llamo mi atención, era una batalla ellas estaban cerca pero… no solo yo fui alertado por los ruidos, un rugido surgió a mi lado entre unos arbustos y no alcance a reaccionar cuando lo que antes era un Ratata clavo sus dientes en mi brazo y un golpe seco me llego por detrás tirándome al rio junto al ser que me sujetaba fuertemente.

Al caer la presión en mi brazo se quito pero el golpe me nublo la vista un momento, como pude me mantuve a flote y logre sujetar una piedra lo suficientemente grande para poder subirme a ella, la corriente me había arrastrado un tramo muy largo y no reconocí ningún punto de referencia, lo cual me ponía en un predicamento.

Tenia que atender mi herida e intentar encontrar el camino de regreso durante el día mientras hubiera luz, pero la pared del lado derecho (que era por donde había caído) era muy alta y no podría treparla con mi brazo herido. Como pude nade a la orilla izquierda para poder moverme si ese Ratata regresaba.

Sabia que si seguía camino abajo en algún momento encontraría un cruce… pero me llevaría mas lejos y si sigo el rio corriente arriba estaría una cascada imposible de cruzar, pero próxima a la zona donde ellas estarían.

Dando prioridad a mi herida que comenzaba a punzar me dispuse a buscar plantas medicinales para intentar frenar la infección que seguro me daría, aunque los humanos no desarrollaran la enfermedad como tal, una mordida mal tratada se infectaba y perdía sensibilidad hasta que se gangrenaba con una alarmante facilidad, y no estaba dispuesto a perder mi brazo.

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Había optado por ir rio abajo, el siguiente punto seguro estaba para esa dirección y si ellas estaban en batalla no dudaba que habían ganado, era asombroso como se habían acoplado a la perfección una a la otra logrando un equipo muy fuerte.

Tenia un tiempo caminando y todo parecía estar bien en ese lugar pero no encontraba ningún cruce y ya tenia 40 minutos y comenzaba a perder la paciencia.

Un movimiento entre los arbustos del otro lado llamo mi atención, con cuidado me escondí y saque mis binoculares que nunca dejaba. Del otro lado había varios pokémon inconscientes con dardos en algún lugar de su cuerpo, eso solo significaba que estaba cerca de la zona de pelea, no lograba ver a nadie sin embargo el movimiento fue de unos pocos pokémon que comenzaban a despertar, un Ratata (ese maldito bosque parecía estar lleno de ellos!!).

Según recordaba Brock dijo que esos pokémon tenían un metabolismo muy acelerado, lo cual justificaba que fuera de los primeros en que el efecto de la droga pasara, se movía un poco errático perdiendo la coordinación de momentos y cayendo al piso, su pelaje aun seguía igual de opaco, pero las pupilas de sus ojos eran más claras.

Otro ruido asusto al pokémon e hiso el intento de lanzar un ataque, pero el movimiento jamás se pudo completar, seguían sin tener sus poderes especiales, esto aterro al pequeño pokémon y salió corriendo hacia el bosque hasta perderse de vista.

Lo habían logrado… a medias, pero era un avance enorme… este era el camino a regresar a la normalidad.

Una vez se quedo en silencio de nuevo, decidí seguir mi camino, si mi memoria no me fallaba, mas adelante estaba el cruce que estaba buscando.

...

Cuando por fin llegue al pequeño puente, el cielo estaba empezando a pintarse de rosa indicando que la noche no tardaría en llegar, no había sacado a ninguno de mis pokémon para no llamar la atención y no arriesgarlos, pero si la noche me atrapaba solo, tendría que llamar a alguno de mis amigos.

Una explosión seguida de unos gritos llamo mi atención, era ella, estaba seguro… corrí todo lo que mis agotadas piernas me permitieron, si ese ruido me atrajo a ella, esas bestias también la encontrarían (sino es que ya estaban rodeándola).

Estaban en una zona rocosa y Charizard estaba surcando el cielo tratando de llegar a una cueva por donde por su tamaño no podía cruzar, sus rugidos desesperados se escuchaban a la distancia, Drew y May miraban hacia un agujero en esa cueva e intentaban cruzar, pero el suelo era muy inestable y parecía que se derrumbaría en cualquier momento… desde mi distancia no lograba ver a Ash y a Serena por ningún lado, acelere el paso, algo no estaba bien.

Justo estaba por llegar a ellos cuando May grito algo que helo su corazón… e hizo que mis piernas fallaran

-¡Ash!... ¡Serena!... ¡¿Están bien?!... ¡Por favor!! ¿Pueden escucharme?

No había llegado a tiempo… con desesperación me asome a la oscuridad de ese vacío y grite con todas mis fuerzas su nombre… no podía perderla, no ahora que por fin algo estaba naciendo entre nosotros, cuando por fin ella tenia sus ojos en mi. Seguí gritando aun cuando mi razón me pedía silencio, unos brazos me jalaron intentando llevarme de ahí, escuchaba ruidos y golpes, pero yo solo podía notar ese negro vacío y lo silencioso de su interior.

Sentí un golpe en la nuca y la oscuridad de la inconciencia me rodeo.

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Holaaaaa, después de casi un mes estoy de vuelta y con la historia al 100, por un momento perdí el hilo... pero ahora que empecé de nuevo... empezaré a escribir el siguiente capítulo! antes de perder la inspiración.

Matta ne!!