Capítulo 4! después de ver sus votos y casi por unanimidad nuestro seme será Rivaille, espero que disfruten del capítulo...

Te dejo difundir el fic, porque me ayudarás mucho sólo no olvides añadir que es de mi autoría "mayacs de "


Capítulo 4: Recuperando lo que se perdió

Galopaban a campo abierto, debían eliminar a cada titán pisando el suelo que por derecho era de los humanos, su corazón latía con fuerza y en sus ojos había un brillo de excitación que le sacaba una sonrisa demencial.- ¡Oi! Eren, concéntrate, debes abrir bien los ojos, no te emociones antes de tiempo.- Eren se había enterado por reportes que ese día irían tras el último grupo de titanes, ¿Cómo no estar excitado?

El ruido de los corceles al correr con sus cascos golpeando el suelo, las fuertes respiraciones saliendo de sus fosas nasales y el constante movimiento de su cintura al ritmo del trote de las bestias hacían en conjunto un mar de emociones para el castaño, pudo sentirlos, los titanes estaban cerca, el aroma, el calor de la sangre en sus venas, todo se lo decía.- ¡Están cerca!- Avisó a la tropa mientras se acomodaba en la silla del caballo.- ¡Todos atentos, no se dispersen!- Ordenó Rivaille viendo a la amante de titanes babeando con una enorme sonrisa que parecía se le iban a partir los labios.- Mi últimos preciosos momentos con los titanes, ¡¿Puedo quedarme con uno?!- Preguntó la castaña causando que los soldados se sintieran espantados de la petición que hacía la mujer.- ¿Qué parte de exterminar a todos los titanes no entendiste loca?- Preguntó Rivaille sin apartar su vista del frente. Hanji borró la sonrisa de su rostro demostrando cierta tristeza por un momento hasta que vio a Eren, era cierto, no todos los titanes morirían, aún estaría Eren y tal vez podría pedirle de vez en cuando que se transformara en un titán para saciar su filia.

Ahí estaba el primer titán a la vista, entonces el castaño colocó las suelas de sus botas sobre la silla quedando en cuclillas mientras el caballo corría a toda velocidad, para cualquiera eso podía parecer una posición peligrosa pero para él no, era un experto cabalgando caballos al igual que el resto de los soldados, y entonces el exquisito sonido del gas saliendo al mismo tiempo que se expulsaban los cables de su equipo de maniobras y se enganchaba a la espalda del titán saliendo expulsado del caballo.- Venga…-Murmuró Eren cortando justo en el cuello del titán, adoraba asesinarlos en su forma humana y no como un titán. Su víctima no tardó en hacerse una nube vapor mientras caía mientras Eren volvía al suelo, giró para ver a Rivaille que seguía galopando para alcanzarlo.

El chico se limpiaba la sangre del rostro cuando detrás de él salió un titán de entre el grupo de árboles de aquella planicie.- ¡Eren!- Gritó Mikasa saliendo disparada para asesinar al titán pero Eren se enganchó en la carne de su atacante y le cortó los dedos cuando intentó tomarlo, después la mandíbula y dejó a Mikasa cortar al titán, con los años Eren tomó experiencia y a veces sus compañeros olvidaban que él había quedado entre los 10 primero de su generación. – Deja de asustarte Mikasa… no soy tan débil como crees.- Comentó a la chica quien bajó la mirada.- Me preocupo por ti.- Dijo recibiendo unas palmaditas en la cabeza.- Gracias…- El grupo fue atacado por dos excéntricos y los dos veteranos que lideraban el grupo se encargaron de ellos, Eren sólo miraba con admiración la forma en que Rivaille asesinaba a aquel titán, su corte perfecto y los giros con su equipo eran simplemente espléndidos.

El grupo de titanes era grande, lo suficiente para mantener entretenidos a los soldados de la tropa, Jean y Armin como siempre peleaban juntos, el de cara de caballo (Como solía decir Eren) era bueno siguiendo instrucciones y Armin dándolas por lo que al momento de pelear contra los titanes era seguro que el enemigo sería eliminado, Mikasa por su cuenta era excelente, no hacía falta decirlo, pero no se despegaba mucho de Eren para protegerlo.

Como en cada batalla Eren sabía a la perfección que habría pérdidas humanas pero jamás podía aceptarlas, entonces ahí estaba Theodor Melfer un chico moreno de ojos negros muy alto que recién se había integrado a las tropas con la firme convicción de ayudar a la humanidad, ahí estaba el pobre desgraciado entre las fauces del titán, Eren vio como las mandíbulas de aquel monstruo presionaban con fuerza el cuerpo del muchacho haciéndole sangrar por la boca, Theodor en el pasado le había espetado a Eren lo mucho que admiraba su capacidad de ser un titán, que gracias a esa naturaleza los humanos podían ver una luz entre toda esa niebla de oscuridad.- ¡Bastardo!- Gritó Eren a todo pulmón yendo detrás del titán que ahora tragaba el cuerpo de Theodor, la rabia siempre solía cegarlo, no pudo fijarse que otro titán ya esperaba al suculento Eren para devorarlo pero Rivaille si pudo verlo.- ¡Cuidado Eren!- El moreno llegó tan rápido como pudo y quien fue devorado entonces fue él. No… si están pensando que es una pesadilla no lo es… no es un sueño o una visión, esto paso…

Eren sentía como si todo transcurriera lento, el moreno, aquel hombre que tanto admiraba, que a pesar de temerle un poco sintió desde el comienzo una extraña oleada de deseo había sido devorado por un titán que ni siquiera era excéntrico, si su sangre hervía por lo de Theodor ahora se evaporaba por Rivaille.

-¡Los mataré a todos!- Gritó Eren con la potencia de sus rugidos en forma titán, incluso los presentes se tuvieron que cubrir los oídos, Eren entonces mordió su mano con tal fuerza que la carne se desprendió del hueso. Ahí estaba aquel rayo verdoso que demostraba que Eren se transformaba.- ¡Gahhhhh!- Rugió el titán de ojos esmeralda tan brillantes por la rabia, El titán que devoró a Theodor recibió una patada que lo llevó volando y entonces con toda velocidad Eren se acercó de nueva cuenta y mordió su cuello devorando la carne. "Te comeré… siente lo que Theodor" El monstruo ya se evaporaba.

Eren entonces regresó con el asesino de Rivaille, ese maldito recibiría el peor de los castigos las manos del titán abrieron la boca del otro hasta que desprendió la mandíbula del resto. "Devuélveme a Rivaille" el maltrecho titán cayó al suelo y entonces Eren pisoteo una y otra vez el cráneo hasta dejar una molienda repugnante que causó que los espectadores sintieran arcadas. Aquel titán ya no podría revivir pero Eren quería más, quería saciar su venganza.

De entre toda la humareda salió Rivaille con cara de pocos amigos, para su suerte había sido tragado y no masticado, pero el moreno no quería presumir de esa suerte, estaba sucio lleno de porquería de titán de no ser por las cuchillas no hubiera podido clavarlas en la garganta del titán y evitar llegar al estómago y ser digerido, pero al final cayó por los arranque se ira del castaño, al menos no duró lo suficiente para que los ácidos le quemaran.- ¡Ya cállate Eren!- Gritó fastidiado el moreno y al escuchar eso Eren se detuvo mirando al diminuto Rivaille maldiciendo mientras se quitaba la capa y tiraba lejos las cuchillas.- Esta mierda se quedó sin gas.- Dijo a Hanji quien tenía lágrimas en los ojos al creer que había perdido a su amigo. Lo abrazó con fuerza aún a pesar de los reclamos del más bajo.

Habían terminado ya con el grupo de titanes y regresaban a las murallas, fueron recibidos con preguntas sobre cuántos habían matado, cuántas vidas se perdieron, lo de siempre cuando regresaban de una misión.

Ahora Rivaille salía de la ducha con una toalla atravesada en la cintura mientras secaba su cabello con otra. La puerta era golpeada desde el otro lado.- ¿Quién?- Preguntó con tono aburrido mientras se sentaba en la cama.- Heichou… ¿puedo pasar?- Eren hablaba con cierta tristeza y eso el moreno pudo notarlo.- Adelante.- Eren ingresó a la habitación y desvió la mirada ruborizado.- Habla…- Ordenó el moreno.- Si, quería disculparme por lo de hace rato, por mi culpa usted fue… iba a ser comido.- Rivaille se quitó la toalla y eso provocó que Eren se pudiera aún más rojo.- Te dije que no te distrajeras… que estuvieras muy atento.- Eren sólo bajo a cabeza afirmando, no había excusa para su comportamiento.

-A veces la furia puede traicionarnos, en batalla lo importante es seguir vivos y si dejas que cualquier sentimiento te ciegue entonces tus probabilidades de muerte son altas…- El castaño afirmó con las lágrimas acumulándose en sus ojos.- Esa lección también va para mi…- Aquel comentario hizo que el menor subiera la cabeza algo sorprendido.- Me cegué al querer protegerte, dejé que mis sentimientos se apoderaran de la situación.- Eren no podía controlar la rápida palpitación de su corazón.

-Y…yo también… cuando creí que estaba muerto… yo me enojé mucho pero también me sentí triste.- Rivaille estiró la mano para rozar las yemas de sus dedos con los del castaño.- Prometámonos no ser tan imbéciles.- Eren mostró una hermosa sonrisa mientras moderaba sus carcajadas.- Si…- No hubo confesión, jamás hubo un "te amo" de por medio, sólo bastó esa promesa y el rocé de dedos para demostrar lo mucho que ambos se querían. Eren había pasado sus últimos años con Rivaille, había creído que era admiración lo único que sentía por el moreno pero en esos momentos cuando Rivaille le besaba que entendió que era amor lo que su corazón le dictaba…


Abrió sus ojos y salió del agua, que recuerdo más extraño, aquella noche en que hizo a Eren el amor por primera vez, tal vez su psique intentaba hacerle recordar que sólo había tenido sexo con Eren una vez ya que al día siguiente sucedieron toda esa serie de eventos desafortunados que le trajeron a esa situación.

-Tch… una sola vez…- Murmuró mientras se secaba el cuerpo y salía del baño.- Come las verduras también Nat…- Dijo Eren desde la cocina mientras el pequeño Nat picoteaba una zanahoria, el pequeño dirigió su mirada al moreno e intentaba esquivarle la mirada moviéndose de un lado a otro desde su asiento pero el moreno sólo se limitaba a seguirle con esos profundos ojos oliva.- Eren… me asusta.- Dijo el pequeño, Nat no era un chiquillo mimado, al contrario intentaba no causar problemas y comportarse sin pedir mucho pero en esos momento aquel "invasor" no paraba de verlo con cara de estreñimiento. Eren por su parte notó que el pequeño tenía razones para quejarse.- Para ya Rivaille estás asustando a Nat.- ¿Acaso el castaño quería que se arrancara los ojos para no causar "miedo"? imposible, seguía sin creer que ese enano fuese sólo un pequeño que Eren cuidaba, y si lo era no creí que Eren no se acostara con aquella mujer.- Ven, te serví estofado.- Rivaille fue a sentarse a la mesa y Nat inmediatamente fue a las piernas de Eren para que le cuidara de aquel tenebroso moreno.

-Venga, venga, no te comiste las zanahorias.- Murmuró Eren sin problemas en tener al pequeño en sus piernas.- No quiero, los conejos comen zanahorias… sería como si comiera lo que había en la panza del conejo.- Aseguró el pequeñito quien hablaba con las palabras barridas y en ocasiones pronunciaba mal.- ¿No comes lo que el conejo trago pero si sus vísceras y carne?- Murmuró Rivaille mientras masticaba un trozo del pan casero. No hace falta decir que Eren intentó reclamarle pero había un duelo de miradas entre el pequeño de ojos esmeralda.- Usted me da miedo… pero es amigo de Eren y tengo que soportarlo.- Bajó la mirada comiendo las zanahorias en su plato, eso ganó una mirada de reproche por parte de Eren, el moreno debía admitir que el chiquillo era bueno engañando, "chiquillo zorro"- Está bien Nat… ponte tus botas y abrigo vamos por plantas…-El rubiecito se emocionó y salió corriendo a su habitación dejando a solas a Rivaille y Eren.- Rivaille no sé qué tienes en contra de Nat o si sólo eres así de mezquino con los niños pero por favor al menos intenta no hacer o decir algo que lastime al pequeño.- El moreno chasqueó la lengua y se levantó de la mesa.- Tengo ropa en la habitación del fondo.- Explicó al mayor quien se iba refunfuñando.

Salieron para recoger plantas y pescar, ahora con Rivaille debía prevenir más alimentos, el pequeño se mostraba emocionado preguntando a Eren si cierta planta era la adecuada, Rivaille por su parte sólo se limitaba a seguir a ambos a la distancia, estaba bastante cascarrabias y sólo quería recuperar el tiempo perdido con Eren.

Cuando la noche llegó y Nathaniel ya dormía plácidamente Eren limpiaba la cocina y Rivaille se acercó detrás de él tomándole de la cintura pegando su rostro a la espalda del castaño mientras su mano se aventuraba a acariciar la entrepierna del otro.- ¿Qué haces?- Murmuró ruborizado.- Sólo lo hicimos una puta vez hace tres años, ¿lo recuerdas?- Cómo iba a olvidar su primera noche con la persona que amaba, sólo afirmó con la cabeza llevándose una mano a la boca para no ser escuchado por Nat.

-Va…vamos a la habitación…- Dijo sin poder apartar al moreno, entonces el menor fue empujado con suavidad por Rivaille y con ansiedad Eren se apresuró a la habitación en la que dormía, una vez dentro el mayor le presó contra la pared para besar su cuello mordisqueando y succionando la piel en esa zona. Eren sin embargo disfrutaba de cada caricia mientras cada poro en su epidermis se erizaba mientras sus pulmones exigían más aire.

Levantó la camisa de Eren y engulló uno de los rozados pezones mordisqueando el rosado botón mientras atendía el otro con su mano.- Ri… rivaille… mis piernas…- Dijo entre jadeos intentando decirle que no podía aguantar más de pie y el otro lo entendió a la perfección, le jaló de la muñeca y entonces lo tumbó en la cama quitándole el pantalón dejando expuestas sus largas piernas blanquecinas, recordó la primera noche en la que repasó con su lengua las marcas de cintos en las piernas del menor, la falta de uso del equipo provocó que aquellas marcas desaparecieran. Entonces le besó los labios dejando su lengua bailar a placer dentro de la húmeda cavidad, sus labios eran secos debido al frío o tal vez había tenido un resfriado hace poco, le partiría la cara si este le contagiaba pero ahora eso era insignificante. Quería apagar ese fuego arremolinándose en su pecho.

Mordió con fuerza el labio del menor hasta hacerlo sangrar, que sabor tan metálico y desagradable pero se sintió excitado de saber que él era el causante de esa hemorragia.- Auch… ¿estás molesto?- El mayor se limitó a contestar un simple "cállate" y entonces sus manos subieron de las pantorrillas hasta sus nalgas, las apretó con fuerza para deleitarse con la textura de estas, no eran del todo suaves, ¿quién quería sentir un trasero aguado? No él, eran suaves al tacto pero al apretarlas podía sentir los músculos ceder y aflojarse con el tacto. Deleite…

Le mordió el hombro volviendo a marcarlo mientras su dedo anular se aventuraba entre las nalgas del menor, metió a penas la punta y Eren como respuesta dio un respingo.- Abre las piernas… me lo hace más difícil así…- no tardó en hacerle caso, abrió sus piernas mostrando una creciente erección. Eren podía ser el más alto sí, pero Rivaille poseía una masculinidad incomparable, al menos eso le pareció al castaño la primera noche. Quería verla, era un hombre después de todo y anhelaba sentir placer, se estiró mientras Rivaille le preparaba, sus manos alcanzaron el pantalón del mayor y entonces liberó su erección, ahí estaba, tan orgulloso y ansioso como el suyo.

Eren le miraba con un paño de placer en sus ojos diciéndole sin palabras lo mucho que anhelaba tenerlo dentro, lo deseaba. Rivaille lo sabía pero debía prepararle adecuadamente, dentro de su recto abrió sus dedos para poder ver el rosado interior que pronto invadiría.- ¿Hace cuánto que no lo haces?- Eren se mostró confundido por la pregunta.- De…desde la última noche contigo…- Respondió el menor mientras apretaba las sábanas en sus manos, no podía aguantarlo mucho, su erección comenzaba a palpitar pues no encontraba el alivio necesario para saciar su libido.

Le tomó por las piernas acercándole a él con un suave jalón, entonces las nalgas de Eren se rozaban con la entrepierna del mayor, lo hizo lento, sólo jugueteaba con la punta de su sexo alrededor de la ansiosa entrada.- Rivaille… no juegues… te necesito…- Que lascivo podía ser, pensó con una levísima sonrisa en sus labios, su punta entonces se aventuró a penetrarle, de poco en poco se fue abriendo paso en el recto del menor mientras el otro gemía.

Ya era uno sólo con Eren, lo podía sentir, las paredes del recto parecían reclamar por la presencia del otro, lo querían ahí y que no se fuera pero iba a moverse, lo hizo al principio de forma lenta, suave, como inspeccionando a fondo cada rugosidad o curva en su interior, pero al encontrar ese bulto en su interior supo que había encontrado lo que quería cuando Ere gimió mostrando una expresión tan deseosa.

Sus caderas entonces se movieron con velocidad metiendo y sacando una y otra vez su sexo mientras el castaño intentaba no gritar de placer y con ello despertar a Nat. Pero Rivaille quería escuchar más, quería deleitarse con el constante ruido de sus caderas al chocar con las nalgas de Eren o el chirrido de la madera al crujir al ritmo de sus embestidas, pero sobre todo quería escuchar los gemidos de Eren. Así que le tomó por las muñecas elevando sus brazos pegándolos al colchón y a pesar de que el otro intentó devolverlos a su boca no pudo hacerlo y terminó jadeando o gimiendo bajito.- Más… Riv… rivaille… por favor, dame más.- Susurró con un tono obsceno mientras abría más sus piernas. El moreno no haría caso omiso de tal petición, fue entonces que le embistió con más fuerza procurando a cada momento dar justo en la próstata del castaño.

No pudo más, los anillos de su recto presionaban el pene de Rivaille sintiendo una corriente invadirle mientras le recorría toda la espina dorsal hasta llegar a su cerebro y que este segregara un fluido al cuál podían denominar orgasmo y es que Eren calló por un instante estirándose dejando los músculos de su torso marcarse mientras se deleitaba con el clímax mientras se corría, entonces soltó un gemido fuerte, no midió el volumen de este pues parecía más ocupado disfrutando de su excitación final.

Rivaille sintió que el recto se apretaba alrededor de su sexo y con un par de embestidas más sintió también el orgasmo con el que terminó derramando su semilla en el interior del menor. Ahora ambos amantes estaban empapados en sudor jadeando mientras se deleitaban con sus propios placeres, Eren rodeó el cuello del mayor y reclamó por otro beso que no tardó en ser entregado mientras Rivaille se echaba sobre el más alto.

Al cabo de un rato Morfeo hacía de las suyas y se apoderaba de los parpados de ambos quedando sumidos en un muy merecido sueño. Ahí estaban abrazados respirando pacíficamente con sus almas en paz pues había recuperado los años que pasaron alejados uno del otro, al fin los dos corazones eran uno solo.

Pero mi querido amigo, quisiera decirte que con esto las cosas terminaron felices por siempre, una vida de cuento de hadas, temo decirte entonces que no es así…

En Sina, a kilómetros y kilómetros de la cabaña estaban reunidos los hombres que terminarían con la pacífica convivencia de los amantes.- ¡Es imperativo que el ex sargento Rivaille regresé!- Exclamó uno de los burócratas acomedidos.- ¡Si, debe recibir un castigo ejemplar por su traición!- El juez escuchaba los reclamos de aquellos ricachones imprudentes esperando determinar algo que pudiera dejar saciados a esos perros rabiosos.- Entiendo su postura, por ello he determinado que para encontrar a Rivaille debemos contar con una tropa elite de soldados que puedan dar con él… les presento a Raquel Ayelet una de nuestros mejores soldados.- Una mujer alta y delgada de cara afilada y ojos astutos ingresó al lugar dando su respectivo saludo como soldado de las organizaciones anti titanes.- Raquel Ayelet líder de la policía militar a sus servicios.- Dijo con una sonrisa de zorro pues parecía orgullosa de servir a los hombre frente a ella.

-Raquel es la mejor de su generación y puedo asegurarles que Rivaille es un soldado más comparado con ella.- La mujer de al menos unos 30 años no apartaba la sonrisa de su rostro, los burócratas cuchicheaban convencidos de que Raquel cumpliría sus caprichos.- Confiamos en usted señorita Raquel- Esta sólo afirmó aún más su saludo golpeando los tacones de sus botas.- Muchas gracias señor no les decepcionare.- Sin más se retiró saliendo del lugar y entonces borró la sonrisa de su rostro.- Malditos mierderos… tan a gusto que estaba aquí.- Soltó un suspiro mientras se echaba su flequillo hacia atrás.- Reúne a la línea 1 de la policía militar, diles que cojan un caballo y preparen suministros suficientes para un mes vamos tras un cerdito chillón.- Dijo la mujer al hombre que le seguía de cerca, este afirmó retirándose.

-Ah… Rivaille Rivaille no sabes en las que te has metido…

CONTINUARÁ...


Jejejeje hasta mi me ha gustado como quedo pero es la opinión de esta humilde fanática, el próximo capítulo hablaré de lo que vivieron Mikasa, Jean y Armin, espero que les haya agradado el capítulo y como siempre agradezco de corazón los comentarios que me dejan, me dan inspiración al momento de escribir los capis, por cierto este proximo capitulo será publicado el jueves, espero lo lean n,n adiós.