Gracias a MaryWayland, yocel, blali y Rumira por comentar en anteriores capitulos. Un fuerte abrazo para ellas
Capitulo 3 : El Pasado
25 DE JUNIO DEL 2032
Alec y Magnus se miraron nerviosos. Esto comenzaba a ir mal. Ni siquiera habían mandado al chico y ella ya se había enterado. Celine miraba a Magnus asustada. Celine siempre había sido especial. Al no tener un padre que fuese un Cazador de Sombras, ella había nacido diferente. Tenia poderes que los demás no tenían, como el de tener visiones por ejemplo. Descubrió sus poderes por accidente, cuando izo volar un jarrón hacia la cabeza de Magnus. Recordó la visión que acababa de tener, con miedo a que se hiciera realidad. La puerta se abrió bruscamente, dejando pasar a una hermosa joven. Tenia el pelo corto y de color negro y sus ojos eran de color castaño. Alec la miro con ira y Magnus la paro el paso cuando vio que se dirigía a Celine y a su hermano pequeño
- ¿Qué demonios hace aquí? – pregunto Alec, con una patente furia en la voz
- ¿No puedo despedirme de mis queridísimos sobrinos?
- No tienes derecho a llamarlos sobrinos, bruja – susurro Magnus
- ¿Bruja? ¿Yo? Soy cazadoras de sombras, no una entupida bruja como tu
- ¿Qué quieres? – dijo Alec poniéndose delante de los dos hermanos
- Ya lo he dicho, querido Alec. Quiero despedirme. No vaya a ser que los dos chico no vuelvan del pasado
- Yo no voy – dijo de repente Cel, sobresaltando a Alec y a Magnus
- No, preciosa, tu si que vas o es que no sabes cual es…
- Mi misión no es ir allí
La pelinegra se quedo mirando a Celine atentamente y con una sonrisa en sus labios. Magnus, en cambio, miraba atónito a Celine. En realidad, si que era su misión. Pero no quería enviarla a ella, ya que era peligroso cambiar esa parte de su pasado.
- Veo que ya has tenido una de tus visiones, querida. Eso quiere decir que sabes que pasara ahora ¿verdad?
Lagrimas empezaron a caer de los ojos de Celine, la cual asentía con la cabeza. Su visión se estaba cumpliendo. Celine miro a Alec con preocupación. El chico entendió a la perfección la mirada de la chica. El estaba en peligro.
- Magnus… Envía a los chicos al pasado ¡Ahora!
La chica de cabello negro saco un cuchillo de sus botas y, con rapidez, se lo clavo a Alec en el pecho. Magnus grito, pero Celine le impidió ir hacia el
- Haz el portal, Magnus… Acabara de matarlo si no lo haces, lo he visto
Magnus, a regañadientes, pronuncio las palabras mágicas y, en menos de un segundo, un agujero se abrió el la pared. Celine y su hermano entraron en el agujero antes de que este se cerrara
- Espero que estés contenta, Isabelle Lithwood
Celine lloraba frenéticamente en aquella cama. Habían aterrizado, literalmente, en una pequeña habitación. La chica sentía una gran tristeza en su interior. Ella había visto eso, podría haberlo evitado. Su hermano intentaba consolarla, pero no conseguía nada. El estaba más asustado que ella. Tenia que admitir que se sentía más seguro con su hermana aquí. Si no la hubieran enviado con el lo mas probable es que no supiera que hacer. ¿Qué leches haría un crío de 16 años en el pasado? Aunque tener a su hermana mayor llorando no le servia de mucha ayuda. Un grito hizo que el llanto de Celine parara y los dos hermanos se miraran asustados.
-¿Qué ha sido eso? – pregunto Celine con voz nasal
- Nada bueno….
El chico salio corriendo de la habitación, sin hacer el mínimo caso a las advertencias de su hermana. Celine, frustrada al ver que su hermano salía por la puerta sin pensar en las consecuencias, se levanto y fue con pasos silenciosos tras de el. Tenía miedo de que alguien los viera. Ella ni siquiera tendría que estar allí. Era su hermano menor, Heron, el cual había sido educado para aquella misión. Otro grito la saco de sus pensamientos. Acelero el paso pero no tardo mucho tiempo en pararse delante de una puerta que le era extrañamente familiar. No le importo perder de vista a su hermano, ni siquiera volver a escuchar otro grito. Un grito que provenía de detrás de aquella puerta. Empezó a sentir un fuerte dolor en el cuello tras escuchar aquel tercer grito. Abrió la puerta lentamente y sus ojos se posaron en las personas que se encontraban allí. Había un chico, de unos veintitantos años, el cual sujetaba del cuello a una niña de largos cabellos pelirrojos extrañamente familiares. Sus ojos verdes se clavaron en la mirada asustada de la niña para después para a mirar los ojos ámbar del chico.
- Tu… - susurro el chico mirándola con incredulidad- ¿Clary?
El dolor de el cuello empezó a disminuir cuando el chico dejo a la niña en el suelo con poca delicadeza.
- Hijo de….- estuvo apunto de susurrar ella unos segundo antes de lanzarle una lámpara de noche con sus poderes
El chico desapareció por arte de magia haciendo que la lámpara chocara contra la pared y se rompiera en mil pedazos. Celine se acerco a la niña con rapidez he intento encontrar alguna herida visible. No tuvo tiempo a mediar palabra con ella, ya que empezó a como una mujer gritaba el nombre de la niña: Celine. La niña la miraba con los ojos llenos de lagrimas y con una sonrisa salio corriendo de la habitación, dejándola sola. Intento asimilar lo que acaba de pasar sin creérselo.
- Jace…
Se encontraba en una habitación únicamente iluminada por la vieja chimenea encendida. Jace, el cual se estaba de pie junto a la chimenea, miraba embodado el fuego con la mente en otra parte. Esperaba con impaciencia a Sebastian el cual había quedado en una reunión en dios sabía donde. La puerta se abrió con brusquedad, dejando paso a un Sebastian totalmente cabreado. Vestía sus ropas de combate y su cabello plateado estaban despeinados. El chico se acerco a Jace con pasos llenos de furia.
-¿Cómo que no la mataste? – dijo Sebastian enfurecido - ¿¡Como pudiste desobedecerme!?
- Ya te explique en el mensaje porque no la mate. Apareció Clarissa
- ¡Me da igual! – interrumpió Sebastian – Ya de paso podrías haberla matado a ella
- Pero en realidad no era Clarissa, se parecía pero… no era ella, hermano
- No inventes excusas, nadie se parece a Clarissa ¡Ni Jocelyn se parece del todo!
- ¡Pero esa chica si! – dijo Jace en un tono de voz que sorprendió a Sebastian – Esa chica era especial… Si no fuera por su poder de telequinesis hubiera jurado que era Clarissa
- ¿Telequinesis? – pregunto Sebastian mientes se sentaba en uno de los sillones negros de la habitación – Ningún cazador de sombras, ni siquiera nuestra hermana, tiene ese poder
- Por eso decidí ir a avisarte lo antes posible….
- Interrumpiendo así tu misión – acabo de decir Sebastian – Vuelve y sigue con el pas previsto. Será mejor que antes de matar a alguno de ellos, te integres de nuevo en su "familia". Ya sabes, como acordamos: No sabes quienes son.
Hola guapísimos y guapísimas:
Estoy aquí de vuelta con la historia. Este capitulo no me ha gustado de el todo (sinceramente) pero espero que ha vosotros os guste de todos modos. Espero vuestra opinión con impaciencia. Y antes de irme quería comentaros que tengo una idea rondándome por la cabeza desde hace bastante (bueno, desde que vi la pelicula de Lo Imposible). Me empecé a imaginar una historia sobre el mismo tema (el tsunami) pero con los personajes de cazadores de sombras. Si os gusta la idea, publicaría el fan fic lo antes posible.
¡Muchos besos y un fuerte abrazo!
Pd. Si no habeis visto Lo Imposible, os la recomiendo.
