4.- Empieza el entrenamiento.
Al otro día, Naruto y Hinata estaban planeando que hacer para empezar a entrenar a los chicos, les tomo bastante crear una rutina, pero lo lograron. Al llegar los chicos comenzaron con el entrenamiento de inmediato.
-Bien, primero veremos como esta su velocidad.- comenzó a hablar Naruto luego de saludarse como es debido.
-Tendrán que darle la vuelta al lago.- continuo Hinata con la explicación.
-Hai! – gritaron los chicos mientras se ponían en posición.
-Bien… comiencen! – al dar la partida, los tres comenzaron a correr a todo lo que sus piernas daban. Al llegar al punto de partida, los tres sonreían con suficiencia.
-En cuanto lo hicimos? – pregunto Mitsuki con una gran sonrisa.
-5 minutos.- respondió Hinata seria.
-Se demoraron demasiado.- suspiro Naruto
-Que! .- grito Ayame.- No se pueden correr 15 km. En menos tiempo.- protesto esta.
-Prueben que se puede dar la vuelta al lago en menos tiempo.- dijo Ryu con la mirada entrecerrada.
-Esta bien.- dijo Naruto riendo.- aunque debo decirles que conozco muchas personas que pueden hacerlo, y algunas están en esta aldea.- dijo pensando en Sasuke y Sakura mientras se sacaba las pesas que llevaba, aunque los chicos ni se enteraron de esto.
-Tomen el tiempo.- dijo Hinata riendo mientras copiaba las acciones de su rubio, eso seria pan comido.
Y así comenzaron a darle la vuelta al lago demorándose 1 min. y medio y dejando impresionados a los chicos.
-En cuanto lo hicimos? – pregunto el rubio satisfecho al ya saber la respuesta.
-Minuto y medio.- dijo Mitsuki en un susurro.
-Wow son geniales, ni lee sensei lo puede hacer.- dijo Ayame totalmente sorprendida, saliendo de su enfado anterior.
-De hecho, Sasuke puede igualar nuestra velocidad… - reconoció la Hyuuga con una sonrisa. Ese Uchiha podía pelear a la par con el Uzumaki hasta en ese momento.
-Mi padre? – pregunto Ryu sorprendido.
-Lo mas probable es que tu madre también, que acaso jamás los has visto en una batalla real?
-No realmente.- dijo este sonrojado.
-No te preocupes, ya hare que lo puedas ver algún día.- dijo Naruto guiñándole un ojo.
-Ahora, hay que seguir con lo nuestro.- dijo la Hyuuga sonriendo.- pónganse estas pesas en brazos y pies y denle 100 vueltas al lago.
-Que! es una locura, ni ustedes las usan.- acuso Ayame volviendo a su enfado pasado.
-Claro q si…- contradijo Hinata.- ten.- dijo esta pasándole una muñequera y un zapato.
-Eso es lo que ustedes están usando ahora, nosotros usamos el doble y mas todos los días.- siguió explicando el rubio.
-Bien, den las 100 vueltas para que se acostumbren.- dijo Hinata nuevamente.
-Hai.- fue lo único que contestaron los chicos antes de seguir.
Y así los chicos comenzaron a correr para dar las 100 vueltas mientras que Hinata y Naruto supervisaban su entrenamiento y conversaban.
-Eh estado pensando en el algo.- comenzó a decir enigmáticamente el rubio.
-En que ? – pregunto la Hyuuga distraídamente.
-Ya que Mitsuki sabe la verdad… bueno pues… podríamos rehacer nuestra relación.- sugirió este con una media sonrisa, después de todo aunque ambos se amaran, habían terminado cuando le quitaron a su hija.
-Yo igual lo eh estado pensando.- reconoció la Hyuuga sonrojada.- y si tu quieres podríamos intentarlo.
-Claro.- dijo este seductoramente.- pero deberíamos vencer a Hiashi primero, no?- continuo hablando este mientras se acercaba cada vez mas a la chica.
-Absolutamente.- susurro esta mientras los alientos de ambos chocaban y se mesclaban por su cercanía. Sin poder soportarlo mas, el rubio tomo a la Hyuuga por la cintura y la beso, sellando así su pacto de la formas que siempre lo habían hecho… con un beso, solo que esta vez no les importo poner todos sus sentimientos en esa pequeña muestra de afecto.- Hace mucho que no te besaba, había olvidado lo bien que saben tus labios.- sonrió el rubio juntando sus frentes.
-No me hagas sonrojar.- dijo esta cerrando sus ojos pero con una gran sonrisa en sus labios.
-Pero me encanta que te sonrojes.- dijo el rubio juguetón, logrando que ambos comenzaran a reír.
-Bien solo les queda 1 vuelta.- el Uzumaki se había separado de la Hyuuga para seguir con el entrenamiento.
-Listo! – grito Mitsuki cuando la habían terminado, sentándose en el suelo apenas termino.
-Mañana acá a la misma hora.- comento Hinata con una sonrisa.- y no se saquen las pesas, estarán con ellas 3 meses.- termino diciendo lanzando una pequeña sonrisa al ver las caras de los chicos.
-Hai.- dijeron este desanimados.
-Iré a cambiarme, nos vemos en ichiraku's los 3.- Le susurro Mitsuki a Hinata antes de irse.
-Claro.- le susurro esta de vuelta mientras la veía volver con Ryu y Ayame.
-Bien, pueden irse.- dijo Naruto dando el entrenamiento por finalizado.
Y así cada uno se fue a su casa, excepto Naruto y Hinata, quienes fueron a ichiraku's para juntarse luego con Mitsuki. Cuando llegaron, Hinata pidió un plato de ramen y Naruto, como era costumbre, pidió 5. Después de 20 minutos llego Mitsuki y decidieron ir al bosque para hablar tranquilamente.
-Bien, tengo muchas preguntas.- dijo Mitsuki apenas se sentaron.
-Esta bien, las responderemos.- suspiro Naruto con pesar, ese día seria largo.
-Por que no le dijeron a la Hokage? – pregunto la chica impaciente.
-Si le dijimos, solo que no pudo hacer nada.- contesto Hinata con una triste sonrisa recordando el pasado.
-Lo único que pudo hacer fue cuidarte para que no te hicieran daño.- finalizo Naruto sonriendo.
-Pero porque no pudo hacer nada? – insistió esta.
-Si ella o nosotros le hacíamos algo tu corrías peligro.- respondió Hinata.- y jamás nos hubiésemos perdonado si algo te pasaba.
-Ya veo, pero… porque tardaron tanto en venir?
-Hay algunas cosas que aun no puedes saber…que nadie puede saber…- dijo Naruto en tono serio, haciéndolo parecer mas frio y distante.
-Pero…dijeron que contestarían a todas mis preguntas.- insistió Mitsuki con un puchero
-Digamos que todo el mundo tiene secretos.- dijo Hinata con una risa nerviosa.
-Bien, pero me lo tendrán que decir algún día.- dijo la chica resignándose
-Confía en que lo haremos.- respondió el Uzumaki con una sonrisa.
-Esta bien…por cierto… a veces escucho y veo a un zorrito con muchas colas cuando medito o estoy durmiendo, ustedes saben porque? – dijo esta con cautela.
-Pues veras… sabes porque nunca dejaron que te sacaras tu collar? – pregunto la chica a su hija.
-Nunca quisieron decirme.- dijo esta frunciendo el ceño.
-No te dijeron ya que es un sello especial? – pregunto el Uzumaki sorprendido
-Para que me pondrían un sello? – pregunto esta vez Mitsuki sorprendida.
-Bueno pues… el zorrito que ves es un demonio… eres una Kitsune Mitsuki… como nosotros… - dijo Hinata suavemente.
-Oh… ya veo.- dijo esta sorprendida, asimilando la noticia.
-Y …cuantas colas tiene el zorrito que ves? – dijo Naruto.
-Tiene 14… se llama Tomoko.- susurro esta intentando hacerse a la idea de tener un demonio dentro de ella, aunque ya lo suponía, confirmarlo era aterrador.
-Tu le pusiste el nombre? – pregunto la Hyuuga enternecida.
-Sip… me ayudaran a controlar mis poderes, cierto? – pregunto preocupada esta vez la chica, después de todo, por algo le habían puesto aquel sello, no?
-Por supuesto.- se apresuraron a decir ambos, logrando hablar al mismo tiempo.- será un entrenamiento duro.- dijo el Uzumaki con una sonrisa triste, ya que pensaban que al menos ya la habían entrenado y no seria tan duro el entrenamiento ahora.
-Gracias.- dijo esta con una sonrisa sincera.- que demonios llevan ustedes? – dijo esta volviendo a tener su curiosidad inicial.
-Solo yo llevo un demonio, Hinata tiene a una diosa dentro de ella.- aclaro el Uzumaki.
-Son el Kyuubi, rey de los demonios y Naomi, la diosa de la luna.- explico Hinata.
-Ambos tienen mucho poder, son casi equivalentes respecto a eso. Pero Kyuubi es el mas fuerte.- siguió hablando el Uzumaki.
-Y porque los encerraron en ustedes?
-Veras.- comenzó a explicar el rubio.- Kyuubi y Naomi eran dos enamorados que vivían cerca de nuestra aldea pacíficamente. Pero un día los aldeanos atacaron a Naomi dejándola herida y Kyuubi, al verla así, se enojo mucho con sus atacantes y decidió destruir la aldea en venganza. Cuando Naomi se recupero fue en busca de kyuubi e intento calmarlo, pero estaba tan furioso que ni eso resulto. Al verla, los aldeanos pensaron que ella intentaba atacar la aldea junto con kyuubi por lo que el cuarto los tuvo que sellar, aunque fuera una de las cosas mas dolorosas que tuviera que hacer.
- 2 preguntas.- interrumpió Mitsuki.- como es que un demonio se puede enamorar de una diosa? por lo que yo tengo entendido kyuubi es un zorro gigante y las diosas son como cualquier humano y …por que el cuarto no los quería sellar?
-Kyuubi también tiene un aspecto humano, solo que cuando se enoja muestra su verdadera apariencia.
-Y mi padre era muy amigo de los dos, por eso nos los quería sellar
-Ya veo.- dijo Mitsuki pensativa.- espera… tu papá? – pregunto esta sorprendida.
-Así es, soy hijo de Minato Namikaze… tu abuelo era un Hokage.- dijo este con una amplia sonrisa en sus labios.
-Wow…mi abuelo era un Hokage? - dijo esta en shock, pero luego de unos segundos asimilando la noticia su sonrisa no se hizo esperar.
-Mitsuki, debemos irnos, se hace tarde y nosotros aun debemos encontrar un departamento.- susurro la Hyuuga desperezándose, no creía lo encontraran ese día.
-Pero…
-Hinata tiene razón, mañana seguiremos hablando, aparte, así tendremos mas tiempo para mostrarte un lugar muy especial.- le sonrió el Uzumaki
-Esta bien.- dijo esta suspirando
-Vamos.- dijo Hinata comenzando a caminar.
-Hai.- respondió Mitsuki siguiéndola.- Otto-san…
-Que sucede? – dijo este con un extraño brillo en los ojos… era la primera vez que le decía papá después de todo
-Cuando compren el departamento… pues… yo… puedo irme a vivir con ustedes? – susurro esta ocultando sus ojos tras su flequillo.
-Pues….-dijo este dándole una mirada rápida a Hinata.- claro, seria un honor.- dijo este haciéndole una reverencia para aligerar el ambiente, haciendo reír a ambas chicas.
-Así podremos vivir como siempre debimos vivir, como una familia de verdad.- susurro Hinata mostrando una cálida sonrisa.
-Gracias.- dijo Mitsuki con lágrimas en sus ojos.
-Bien… sabes guardar cosas en un pergamino? – dijo este susurrándole al oído como si fuera un secreto de estado.
-Se puede hacer eso? – pregunto esta abriendo mucho los ojos pero totalmente ilusionada.
-Creo que no.- susurro Naruto para si al ver la ilusión de su hija.- supongo que tendré que enseñarte.- dijo este suspirando como si fuera la tarea mas difícil del mundo.
-Genial.- dijo esta con estrellitas en sus ojos
-Pero será mañana.- dijo este sonriendo.
-Si!
-Naruto… ahora que lo recuerdo, tenemos que ir con Tsunade.- dijo Hinata abriendo mucho los ojos, como pudo olvidarlo?
-Cierto.- comento el rubio despreocupadamente.- bien, vámonos Mitsuki
-Esta bien.- dijo esta con un puchero en los labios. Y así se fueron a la aldea dejando a Mitsuki en la heladería para que ellos pudieran ir con la Hokage. Su reunión era a causa de una misión encomendada al equipo 7 y por algunas cosas que quería saber.
-Hola Tsunade.- entro gritando Naruto con su ya tan conocida sonrisa.
-Buenas tardes Tsunade sama.- le siguió Hinata suspirando por la falta de respeto que su amado rubio tenia hacia la Hokage.
-Veo que los rumores son ciertos.- fue lo primero que esta dijo al verlos de pie frente a ella.
-Que rumores? – pregunto el rubio confundido.
-Los aldeanos que los conocen dicen que su apariencia cambio radicalmente y los que no los reconocen dicen que llegaron 2 ninjas nuevos a la aldea.- comento esta con una sonrisa.
-Oh.- dijo este riendo.- de todas formas, para que nos llamabas?
-Tienen una misión pasado mañana
-De que se trata? – pregunto la Hyuuga totalmente seria ahora.
-Tendrán que llevar al feudal del viento hasta su villa donde se les hará entrega de un pergamino. Su misión es traer ese pergamino sano y salvo, y por supuesto, que no le pase nada al feudal… aunque dudo que haya ataques.
-Entendido.- dijo Naruto igual de serio.
-Por cierto… se han descubierto 3 nuevos miembros en akatsuki y necesito saber si ustedes han descubierto algo mientras estaban fuera.
-No sabemos nada.- contesto Hinata tranquilamente.
-Si se enteran de algo háganmelo saber de inmediato.- fue lo único que dijo la rubia sin insistir mas.
-Hai.- fue la respuesta de ambos chicos.
-Pueden irse.- la Hokage volvió la mirada a sus papeles mientras los chicos desaparecían de su vista con una leve inclinación. Ya afuera ambos estaban un poco tristes, ya que estaban haciendo algo muy malo.
-Somos muy buenos mintiendo, no crees? – dijo Hinata con una falsa sonrisa mientras caminaban.
-Tienes razón.- la apoyo el Uzumaki.- aunque creo que ya no podré cumplir mi sueño.- dijo este bajando la cabeza.
-Pero Mitsuki si podrá.- dijo esta tomando la mano del rubio.- y tu estarás allí para apoyarla en todo lo que necesite.
-Lo único bueno de esto es que estamos todos juntos, no crees? – dijo este con una rota sonrisa mirando a la Hyuuga directamente a los ojos.
-Si… tienes razón.- dijo esta devolviéndole la sonrisa y apretando levemente su mano, para que supiera que ella estaba allí para el cuando lo necesitara.
-Supongo que ahora tendremos que ir a verla
-Esta bien.
-Vamos.- le sonrió el Uzumaki volviendo ser el de siempre.
-Hai! – fue la simple respuesta de la Hyuuga mientras seguía al rubio al hogar de su hija.
CONTINUARA…
