Capítulo 4

Insólitos obsequios para los WEASLEY

¿Tenéis idea de lo preocupada que he estado? —preguntó la señora Weasley en un tono aterrador. —Perdona, mamá, pero es que, mira, teníamos que... se nos Barrió avisarte. Creía que me volvía loca, pero no os importa, ¿verdad?... Nunca, en toda mi vida... Y si no ha sido por esa mariposa que vino avisarme lo estaría Arthur me dijo que te mandaron una amonestación del ministerio Todos estamos aquí esperándolos se plantó delante de Harry, que retrocedió asustado. —Me alegro de verte, Harry, cielo —dijo—. Pasa a desayunar. La señora Weasley se encaminó hacia la casa y Harry la siguió, después de dirigir una mirada a Ron, que le respondió animándolo con un gesto de la cabeza. La cocina era pequeña y todo en ella estaba bastante apretujado. En el medio había una mesa de madera que se veía muy restregada, con sillas alrededor. Harry se sentó tímidamente, mirando a todas partes. Era la primera vez que estaba en la casa de un mago. El reloj de la pared de enfrente sólo tenía una manecilla y carecía de números. En el borde de la esfera había escritas cosas tales como «Hora del té», «Hora de dar de comer a las gallinas» y «Te estás retrasando». Sobre la repisa de la chimenea había unos libros en montones de tres, libros que tenían títulos como La elaboración de queso mediante la magia, El encantamiento en la repostería o Por arte de magia: cómo preparar un banquete en un minuto. Y, a menos que Harry hubiera escuchado mal, la vieja radio que había al lado del fregadero acababa de anunciar que a continuación emitirían el programa «La hora de las brujas, con la popular cantante hechicera Celestina Warbeck». La señora Weasley preparaba el desayuno sin poner demasiada atención en lo que hacía, y en el rato que tardó en freír las salchichas echó unas cuantas miradas a sus hijos. De vez en cuando murmuraba: «cómo se os pudo ocurrir» o «nunca lo hubiera creído». —Tú no tienes la culpa, cielo —aseguró a Harry, echándole en el plato ocho o nueve salchichas—. Arthur y yo también hemos estado muy preocupados por ti. Fue cuando Harry y los demás se percataron que la sala estaba llena de gente, Anoche mismo estuvimos comentando sin tener noticias tuyas el viernes, iríamos a buscarte para traerte aquí. Pero — dijo mientras le servía tres huevos fritos— cualquiera podría haberos visto atravesar medio país volando en ese coche y custodiados por tantos brujos, dio un golpecito con la varita mágica en el montón de platos sucios del fregadero, y éstos comenzaron a lavarse solos, produciendo un suave tintineo. — ¡Estaba nublado, mamá! —dijo Fred. — ¡No hables mientras comes! —le interrumpió la señora Weasley.

En aquel momento apareció en la cocina una personita bajita y pelirroja, que llevaba puesto un largo camisón y que, dando un grito, se volvió corriendo. —Es Ginny —dijo Ron a Harry en voz baja—, mi hermana. Se ha pasado el verano hablando del colegio que si ya empiezan las clases y cosas así. —Sí, dijo Fred con una sonrisa, pero se dio cuenta de que su madre lo miraba y hundió la vista en el plato sin decir ni una palabra más. No volvieron a hablar hasta que hubieron terminado todo lo que tenían en el plato, lo que les llevó poquísimo tiempo. —Estoy que reviento —dijo Fred, bostezando y dejando finalmente el cuchillo y el tenedor—. Creo que me iré a la cama y... —De eso nada. Así que ahora vamos a la sala que hay mucho que explicar a todos los presentes. El señor Weasley tomó un largo sorbo de té y suspiró. — ¿Encontraste algo, papá? —preguntó Fred con interés. —Sólo unas llaves que merman y una tetera que muerde —respondió el señor Weasley en un bostezo—. Han ocurrido, sin embargo, algunas cosas bastante feas que no afectaban a mi departamento. A Mortlake lo sacaron para interrogarle sobre unos hurones muy raros, pero eso incumbe al Comité de Encantamientos Experimentales, gracias a Dios. — ¿Para qué sirve que unas llaves encojan? —preguntó George. —Para atormentar a los muggles —suspiró el señor Weasley—. Se les vende una llave que merma hasta hacerse diminuta para que no la puedan encontrar nunca cuando la necesitan... Naturalmente, es muy difícil dar con el culpable porque ningún muggle quiere admitir que sus llaves merman; siempre insisten en que las han perdido. ¡Jesús! No sé de lo que serían capaces para negar la existencia de la magia, aunque la tuvieran delante de los ojos... Pero no os creeríais las cosas que a nuestra gente le ha dado por encantar... — ¿COMO COCHES, POR EJEMPLO? La señora Weasley había aparecido blandiendo un atizador como si fuera una espada. El señor Weasley abrió los ojos de golpe y dirigió a su mujer una mirada de culpabilidad. — ¿Co-coches, Molly cielo? —Sí, Arthur, coches —dijo la señora Weasley, con los ojos brillándole—. Te he dicho lo que pienso de ese aparato, Harry vio a Dumbledore y este lo entendió, y Dijo antes de empezar Harry creo que es el momento que es crucial, empieza con la Sra. Por favor Harry metió la mano en su Bolsillo y saco un baúl pequeñito, la familia se sorprendió y los demás solo veían ya que pocos lo habían visto, él lo puso en el suelo y con un movimiento de su mano el baúl tomo su forma original, Arthur dijo en mi vida he visto algo igual, la Señora solo Expreso esto es extraordinario, Harry abrió y saco unas 100 cajas de hortalizas de diferentes especies y plantas verduras y flores para ampliar su jardín, la Sra. se le brotan las lágrimas y le pide a sus hijos que le ayuden a llevarlas al huerto, por lo que Albus sale con ellos y lo amplia para que quepan todas, y le pide al Sr. Que no salga y le da su regalo consistente en unos equipos no mágicos Una TV, un Equipo de Sonido, Una Computadora Y un Celular todo esto con una planta de energía que ponen en el cobertizo del coche ya que sabe Harry que ahí no entra su esposa.

Cuando regresaron la Sra. y sus seis hijos a la sala Harry le pidió a la Sra. Que si podía llamar a su hija pequeña, por lo que Ginny fue llamada de inmediato, y aunque apenada Harry les dijo a los siete, como no se me ocurrió que regalarles a Ustedes lo que me pidan les será mejorado como un obsequio, los primeros en contestar fueron los gemelos ¿ Harry podrías montarnos un laboratorio químico en nuestro cuarto, y este con un imperceptible movimiento de su mano que solo Los hermanos Dumbledore notaron, Harry les dijo subid y ver si falta algo bajar a avisarme, tanto los gemelos como Bill subieron rápidamente y Bill bajo maravillado y le dijo a su padre sube con Percy y tu ve con tus propios ojos lo que es capaz incrédulo, yo quiero una biblioteca de dragones y alguna que otra especie que te parezca que me interesaría. Harry volvió a mover sus dedos y le indico listo puedes verlo ahora fue Ginny la que subió con él, Charly le pidió que si podía cambiar su cuarto por el de sus padres para que estos estuviesen mas cómodos, Harry sonrió y levantando sus dos manos les dijo puedes ver los dos. Percy regreso y le dijo a mí también me harías algo, claro se los ofrecí a todos me gustaría el mío con libros de política, a lo que Harry le dijo considéralo pero también habrá de diplomacia.

Ron lo veía hasta que le expreso no sé qué pedirte Harry la casa requiere reformas más que el cuarto, Harry le guiño un ojo y le dijo ve a fuera y ve y piensa tu cuarto es el penúltimo de la torre derecha, cuando bajo Ginny lo vio y le dijo no sé qué pedirte. De eso no te preocupes tanto Hermione, y luna me dieron ideas, ve la que te he hecho y me dices mañana lo que te parece. Todos los jóvenes subieron y Harry se quedó con los adultos y les explico los de sus tíos y lo del elfo al término del relato la Sra. Weasley dijo si yo tuviese un elfo no lo trataría así, Harry le menciono el elfo de mi casa de los Potter me aviso ayer que un vecino mago murió y su elfo se quedó sin trabajo le gustaría tenerlo, Harry con tanto hijo no me alcanzaría darle algo, Sra. De que este en mi casa sin prácticamente que hacer preferiría yo que usted lo tuviese ahora que su casa creció y Ginny sale para el colegio creo que le seria de utilidad, quedamos en eso. Wido me arias el favor de mandar a tu amigo aquí donde estoy, un fuerte crac y se apersonaron dos elfos uno vestido de oro y un fénix en el pecho y el otro con una funda vende claro, señor en que os servimos, gracias Wido, quería ver si tu amigo le gustaría trabajar aquí con esta familia que son mis amigos, qué opinas Bartholomew, recorre la casa conócelos a todos y me dices. De acuerdo.

Terminando de platicar de todo fueron despacio regresando los hijos menores preguntando a su madre oye hemos visto una sombra en la casa pero no la hemos distinguido, que es madre, Molly les explico hijos Harry se condolió de mí y me puede dejar un elfo y el está decidiendo si se sentiría a gusto, en eso se oyó un fuerte Crac y bartholomew se hizo material en la sala, con una reverencia a Harry le dijo amo Harry si ustedes está de acuerdo yo estaría encantado salvo por el ser que esta al final de la torre derecha, la Sra. y la Señorita serian mis preferidas los hermanos dobles me va costar trabajo identificar por el momento les he puesto una marca que solo yo distingo para no equivocarme, por lo que se ve el Sr, y los dos hermanos mayores no están siempre aquí y los demás ya están en la escuela, por lo que la Señorita si algo requiere solo debe pensar en mí y yo la buscar inmediatamente. A lo que Harry le dijo a Wido te lo encargo los domingos siendo libres Bartholomew, pueden decir Bart nuevos amos, a lo que el Sr, Arthur le dijo te podemos pedir algo Bart, claro amo, no me llames amo somos Arthur, Molly, Bill, Charli, El Es Perci, Él es George y El Fred, que está al pie de la escalera es Ronald, Papá¡ es Ron; Y la Señorita es Ginny ok Bart, si así lo quieren se los agradezco, jamás me habían dado ese trato, Wido me dijo que el Sr. Harry era especial pero veo que sus amigos también, a lo que Ron le dijo espera a conocer a Nuestra amiga Hermione la vas adorar.

Terminada la reunión Albus estaba emocionado y conmovido en lo que se estaba convirtiendo Harry, por lo que dijo el 31 deberás llegar temprano estaremos todos con un plan de esto que ha pasado, por favor Arthur, que tus dos hijos mayores estén ahí a eso de las 11, creo que con eso tendremos tiempo. Molly de lo que tratemos te avisara Arthur para que alistes a los demás, Perci no salgas con que tienes un compromiso o que no puedes asistir, ya que seguramente estará alguien del colegio que te interesara ver…

Harry estos días permanece aquí hasta el 31 y después tu baúl y tu deben ir al Castillo; ya que al día siguiente partes de viaje, donde vas aprender cosas prodigiosas.

Subieron más de escalera hasta llegar a una puerta con la pintura y una placa pequeña que decía «Habitación de Ronald». Cuando Harry entró, con la cabeza casi tocando el techo inclinado, tuvo que cerrar un instante los ojos. Le pareció que entraba en un horno, porque casi todo en la habitación era de color naranja intenso: la colcha, las paredes, incluso el techo. Luego se dio cuenta de que Ron había cubierto prácticamente cada centímetro del viejo papel pintado con pósteres iguales en que se veía a un grupo de siete magos y brujas que llevaban túnicas de color naranja brillante, sostenían escobas en la mano y saludaban con entusiasmo. — ¿Tu equipo de quidditch favorito? — Le preguntó Harry — Los Chudley Cannons —confirmó Ron, señalando la colcha naranja, en la que había estampadas dos letras «C» gigantes y una bala de cañón saliendo disparada—. Van novenos en la liga. Ron tenía los libros de magia del colegio amontonados desordenadamente en un rincón, junto a una pila de cómics que parecían pertenecer todos a la serie Las aventuras de Martin Miggs, el «muggle» loco. Su varita mágica estaba en el alféizar de la ventana, encima de una pecera llena de huevos de rana y al lado del búho, que dormitaba en la parte donde daba el sol. Harry echó un vistazo por la diminuta ventana, tras pisar involuntariamente una baraja de cartas auto barajables que se hallaba esparcida por el suelo. Abajo, en el campo. Luego se volvió hacia Ron, que lo miraba con impaciencia, esperando que Harry emitiera su opinión. —Es un poco pequeña —se apresuró a decir Ron—, a diferencia de la habitación que tenías en casa de los muggles. Además, justo aquí arriba está el espíritu del ático, que se pasa todo el tiempo golpeando las tuberías y gimiendo... Pero Harry le dijo con una amplia sonrisa: —Es la mejor casa que he visto nunca. Ron se ruborizó hasta las orejas; Harry movió sus manos y el cuarto creció aparecieron dos camas una naranja con el equipo de Equipo de Quidditch en un partido real repetido pero pasaba uno diferente en la historia del equipo y una azul con un fénix en la colcha. Dos escritorios los libros de ron perfectamente acomodados y su varita limpia y pulida un lechucero con comida para Errol y al extremo un perchero para el Fénix de Harry el cuarto no permitía ruido del vecino de arriba y variaba de colores naranja si algo quieres más me dices.

Al día siguiente se paró temprano y se visitó encontrando a Sr. Weasley y a la Sra. tomando café y leyendo el periódico; vio que Bart ya estaba en el desayuno preguntándole que si ya quería desayunar, a lo que Harry le pidió que más tarde que esperaría a los demás hijos, a lo que Arthur le dijo Bill y Charli ya sean marchado al trabajo y yo en cinco minutos; Harry le dijo creo que con eso me basta sino yo lo llevo, espero no haber causado inconvenientes a ustedes o a sus hijos mis ancestros y mi amiga Hermione me dijeron que era lo adecuado para esos casos, Molly intervino no Harry lo que has hecho ha sido una bendición para nosotros, pero te tengo que pedir me indiques que son todo lo que me trajiste y para qué sirve, ahora si me dirás tu que le diste a Arthur, Harry vi el reloj y dijo Sr. Si no lo llevo no llega a tiempo, donde lo dejo en su oficina o fuera del edificio; puedes en mi oficina, si dijo Harry solo deme su mano, Sra. estoy con usted antes de que pueda pronunciar todo mi nombre ¡ si ruido ni giros Arthur se vio parado junto a su escritorio, justo un minuto antes de que entrase su compañero ! Arthur no checaste voy enseguida mira te presento a Harry Potter. !Sr Potter un honor conocerlo ¡permítame llevarlo a conocer el ministerio, eso será en otra ocasión tengo un compromiso; regresando Arthur lo que lo salvo diciéndole que le llamaba Madame Bonos, lo que en cuanto salió Harry se despidió y se desapareció, regresando con la Sra. Quien no había terminado de sentarse.

En ese momento apareció Ginny con un vestido hermoso que su Mamá le pregunto que ese no se lo había visto; Harry mamá, este dijo no yo no sé quién si Luna o Hermione pero voy más con Hermione, te gusto tu cuarto, un poco cohibida le dijo a Harry que sí que le hubiese gustado que el espejo fuese triple pero que estaba bien, y que como supo que el lila era su color favorito, y que le gustaba el quidditch, a lo que Harry le respondió el color te lo pregunto Luna en la mi cumpleaños pasado y con seis hermanos creo que te fascinaría el quidditch, espero te guste tu escoba; Harry como que le diste una escoba esas son caras, Querida Sra. No es justo que siempre que jugábamos hace un año le dieran la peor por ser la más joven, por esos le di una como la mía; creo que el año que viene o el otro estará conmigo jugando en la casa de Fénix; Por cierto Harry como puedes estar seguro de eso, primero porque el sombrero toma en cuenta tu elección y segundo porque a tus hermanos los cambiaron conmigo. A por cierto listo lo del espejo; a lo que la Sra. Le dijo a Harry mira hijo creo que ya deja de darles los caprichos sino no vas acabar nunca.

Eso entraron los gemelos y al verlos le dieron a su madre un dulce y ella empezó a echar humo por los oídos, a Molly no le pareció chistoso pero los gemelos y Harry y Ginny se destornillaban de risa, a lo que el Wido se permitió un comentario, ni en la tienda de bromas del callejón hay algo como eso; tal ruido departo a Perci y Ron los que entraron en bata, a lo que los Gemelos le dijeron a perci que tomara un dulce que eso le alegraría el día, al ponerlo en su boca sangro profusamente lo que asusto a su Madre; pero los gemelos le dijeron a Perci prueba el lado contrario y este lo hizo y la sangre paro, diciendo a su Madre los Llamamos surtido salta clases falta probar varios; antes de darlos a alguien los probamos nosotros primero, Harry tu regalo ha sido un avance nuestro trabajo.

En secreto Harry les dijo a Ginny y a Ron, que tal si les presto mi balanza y caldero a prueba de errores a lo que amos al unísono dijeron que no desayunaron juntos y decidieron decirle a su madre si podían jugar quidditch, diciéndole a Perci que jugara para ser un equipo parejo, a lo que Ginny dijo de acuerdo voy a estrenarla Harry te parece, si ella y yo contra ustedes cuatro; todos se sorprendieron a ver a Ginny regresar con una nimbus 2000.

Durante esos días jugaron y se divirtieron, ya que con la ayuda del elfo su mama estaba más relajada que hasta jugaba con ellos, pero eso si todos al caer la tarde le tenían que ayudar con la hortaliza que se estaba dando estupenda.

Para el día 31 Arthur como sus hilos mayores se presentaron en el desayuno y les explicaron a todos que a las 16:00 horas deberían de ir por medio de polvos flu a la oficina del Director, que haya se festejaría el cumpleaños de Harry.