Hola a todos esta es la continuación de "Quiero que vuelvas Candace" espero que les guste y perdonen por el tiempo por el cual no he actualizado, en primera se que excusa no tengo; pero mi compu se descompuso y no tenia inspiración. Ya saben los personajes no me pertenecen solo la historia.

Quiero Que Vuelvas Candace: Capitulo 4: ¿Por qué?

Phineas se levanto muy temprano el día siguiente. Su primer día de clases había regresado como la espuma del mar; el antes se encontraba ansioso por volver y contarle a todos sus amigos sobre todas sus maravillosas aventuras, pero ahora de sus labios lo único que podía salir eran sollozos e insultos. El pequeño pelirrojo ya no quería saber nada más de la vida. Su hermanastro, como ahora lo llamaba dormía en el cuarto en cual ambos estaban antes de la muerte de Candace. Phineas dormía en el cuarto de huéspedes. Ya no quería más compañía, ni ser feliz de nuevo. Cambio por completo su ropa; ya no era aquella playera naranja con blanco y su pantaloneta azul, ahora toda su ropa era de color negro y su peinado había cambiado completamente, ahora un gran mechón de cabello caía sobre su ojo izquierdo.

-Phineas, Ferb. ¡El desayuno esta servido! Exclamo Lawrence padre de Ferb y padrastro de Phineas.

Ambos niños se apresuraron a bajar; el pelirrojo sabia que a nadie le iba a gustar su nueva manera de vestir y actuar, pero a el ya no le importaba mas el que dirán; su corazón se lleno nuevamente de dolor y amargura, calculo el tiempo necesario; y cuando el resto de su familia ya estaban en la mesa bajo y se sentó frente a sus padres.

-¡Phineas! ¿Qué significa esto? Le pregunto su madre; acto seguido Phineas la ignoro por completo y subió sus pies a la mesa mientras leía una revista sobre suicidio y muerte.

Los ojos de Linda se llenaron de lágrimas; Ferb se quedo sin aire y Lawrence no supo que hacer, sus gafas cayeron al suelo ante tal escena.

-Phineas-Susurro Ferb-Baja los pies de la mesa. Sabia perfectamente que con la muerte de Candace; Phineas ya no era el mismo, el mayor temor de Ferb, era que ya no volviera jamás aquel pequeño inventor que solía reírse a toda hora y que llevase una nueva idea en su mente.

-Cállate Fletcher. Fue lo único que el joven pelirrojo le dijo a su hermano de buena manera en esa larga mañana de comienzo de clases.

El corazón de Ferb se rompió de golpe; las únicas dos veces en las cuales Phineas había demostrado desesperación y enojo habían sido en el viaje que habían hecho al rededor del mundo y con Candace. Sus ojos se volvieron cristalinos y una lágrima silenciosa recorrió su mejilla.

-¿Y ahora que? ¿Vas a llorar? El bebito esta llorando. Eres un imbécil Ferb. Dijo el pelirrojo al ver esa lágrima que cayo de la mejilla del peliverde.

Phineas solo miraba la revista; aparentando que no le había dolido su manera de hablarle a su hermano; en efecto le dolía hablarle así, pero el había tenido la culpa; no lo había apoyado en el momento en cual Candace daba su ultimo suspiro. Esa era la única manera en la cual el pequeño Flynn podía desahogarse y quizás alguna otra forma encontraría pronto…

El autobús ya había llegado y Phineas solo miro a todos a su alrededor. Se despidió de su ornitorrinco Perry y sin siquiera decir: "Adiós papa, adiós mama" subió al autobús, Ferb le siguió de golpe, aunque Phineas fuese grosero con el; no iba a permitir que se lastimase mas de lo que ya estaba.

Muchos de los niños que vieron a los hermanos subir el bus se quedaron anonadados; Phineas no los observaba solo ignoraba los comentarios que hacían los niños. De repente sus pensamientos vacios fueron interrumpidos por una dulce voz de una niña exploradora.

-¡Hola Phineas! ¿Qué estas…? La joven Isabella no pudo continuar su oración. Su corazón se lleno de dolor; ese niño que estaba enfrente de ella, no era Phineas; ¡NO! ¡El no podía ser Phineas Flynn!

-Garcia-Shapiro. -Dijo el pelirrojo mientras observaba a la niña de vestido rosado-¡Piérdete niña estúpida!

-Phineas… El corazón de la dulce niña se rompió, ese niño no era SU Phineas. No ¿Quién era ese ser que estaba frente a ella? ¿Quién? Su mente y corazón se hizo esa pregunta todo el día de ese comienzo de clase.

-Para ti, no soy Phineas. Soy Doofenshmirtz- Flynn. Espero que te haya quedado claro. Te dije que te pierdas, hazlo ya. El pelirrojo la miro unos segundos y se marcho a la parte oscura de ese autobús.

Baljet y Buford miraron la escena de lejos. Isabella lloraba en silencio, Ferb miraba al cielo perdidamente y Phineas era un completo desconocido… ¿Qué mas tenia que ocurrir ese día para que Phineas cambiara por completo? Pronto en la escuela se descubriría.

Phineas se sentía mal por lo que había hecho. Cuando era inocente y feliz, le gustaba aquella niña llamada Isabella a quien trato con el desprecio más cruel. Pero el ya no iba a cambiar, ya no la quería como antes, ahora lo que había sentido por ella antes era solo una sombra que pronto dejaría de existir.

Los recuerdos atormentaban al pequeño pelirrojo. Cuando por fin llegaron a la escuela; se le acerco la mejor amiga de su hermana; Stacy, ella no se encontraba presente cuando ocurrió el "accidente" de Candace. Le dio el pésame y Phineas solo le sonrió con una risa falsa en los labios. Una sonrisa fría fue lo que le pudo ofrecer a la que fue la mejor amiga de su hermana.

Los ojos de Phineas miraban con indiferencia la escuela. Lugar donde muchos mostraban su verdadero ser; de repente su hermano se le acerco y le coloco la mano en el hombro; la respuesta del pelirrojo no fue muy pacifica que digamos.

-¿Qué quieres Fletcher? Exclamo mientras le aventaba la mano de manera violenta a su joven hermano.

-Phineas yo…

-¡Déjame solo! ¡Vete con tus amigachos de quinta! Sin pensarlo dos veces, el pelirrojo le dio un puñetazo al peliverde, quien cayo al piso mientras la sangre corría por su nariz.

-Phineas…-susurro Ferb mientras lagrimas corrían por su rostro-¡Maldita sea la hora y el día que empezaron todas las desgracias!

Phineas caminaba pensativo ya era hora de entrar a clases. Ese día haría un cambio radical en la vida de Phineas Doofenshmirtz- Flynn para siempre.

Un viento frio soplo sobre el pelirrojo el cual hizo mecer su mechón de un lado para el otro; sonrió mientras este lo golpeaba; quizás no todo es tan oscuro como aparenta ser.

Notas de la autora:

Gracias a todos los que leen esta historia, me han puesto reviews y me han colocado como historia o autora favorita, en realidad me inspiran para continuar con esta historia. Gracias a ustedes esta historia es la tercera de mayor éxito que tengo en el fanfiction: Gracias! Espero que sus dudas hayan sido resueltas y si no, las contestare en el próximo capitulo.