El sensei nos explico la misión, darle apoyo a la aldea de la arena que recibió una alerta de invasión. Un monje de un pueblo cercano les mando un halcón avisándoles que los de akatsuki iban a por el Jinchuriki de la aldea de la arena, que en ese momento era el kazekage. Partimos rumbo a la aldea, el camino fue lo más incomodo, por un lado tenia a Sasuke mirándome de vez en cuando, shikamaru me miraba también, pero él lo hacía como tratando de descubrir algo, pero luego se frustraba al no comprender mi comportamiento. La verdad es que los entiendo, mi comportamiento es 2 veces peor que el de Sasuke antes de nuestra relación, por lo menos el sonreía o hacia comentarios sarcásticos hacia cualquier broma o comentario de naruto. Pero yo ni si quiera me inmuto ante un plan de naruto, el nuevamente quiere tratar de conocer la cara de kakashi-sensei, Ino, chouji, shikamaru e incluso Sasuke se le unió para descubrirlo, pero yo me negué. Todos me miraron tristes, pero la de Sasuke fue más notoria que la del resto. A la mañana siguiente se nos informo a través de un gusano de la princesa Tsunade, la hokage, que dos miembros ANBU se nos unirán, luego de pasado 10 minutos dos sujetos con mascaras se paraban frente a nosotros. Reconocí a uno de inmediato.
—Itachi — susurramos Sasuke y yo al mismo tiempo.
—Sa… ¿Sakura? — pregunto sorprendido Itachi. A lo que yo asentí — Pequeña tanto tiempo, has crecido mucho. Te ves más hermosa que de costumbre — le sonreí sinceramente y todos me mataron con la mirada.
—Itachi… has crecido. Te ves muy bien vestido de ANBU.
—Gracias peque. Sasuke — susurro Itachi un tanto frio, eso debo admitir que me sorprendió — Kakashi-sempai la hokage nos mando para darle refuerzos —kakashi asintió y luego todos retomamos nuestro viaje a la aldea de la arena.
Kakashi iba con Itachi y el otro ANBU delante de nosotros junto con Asuma-sensei, luego le seguíamos Sasuke, naruto y yo, detrás de nosotros venían Ino, Shikamaru y Chouji. Cuando llegamos a la aldea el kazekage, Gaara, nos esperaba en la entrada, nos brindo una sonrisa y lo secundaron Temari y Kankuro. Un ninja de la aldea nos guio hasta donde nos quedaríamos a dormir. Todavía quedan 2 días para el ataque. Una vez instalados Temari y Kankuro nos hicieron un tour por la villa y luego nos presentaron a los ninja de la arena.
Durante la segunda noche en esa aldea, no podía dormir así que me fui a sentar al tejado del departamento. Me encontraba contemplando las estrellas cuando siento alguien que me mira.
— ¿Quién eres? — le pregunte sin voltearme, mi tristeza era grande y quería llorar.
—Sakura ¿Qué haces aquí a estas horas? —me pregunto Gaara.
—Pienso. Y trato de olvidar — le dije en modo de susurro.
—No debes ocultar la tristeza. Eso solo te destruye mas — me dijo con la vos un tanto tierna.
—El problema es que no quiero volver a ser la carismática e ingenua Sakura. Ya no más.
—Tal vez no vuelvas a ser la misma de siempre, pero no por eso te debes enfocar en la tristeza. Te lo digo por experiencia, no lleva a nada bueno.
—Es que no puedo dejar que el me vea mal, no cometería ese error por segunda vez.
—Sakura… tú eres una hermosa persona, siempre preocupada de tus amigos y siempre los protegías, de la manera que fuera. Y me di cuenta cuando tú salvaste a Sasuke. No debes vivir en la tristeza. Debes dejar salir toda la pena que tienes — me dijo ganándose a mi lado — puedes confiar en mí — luego sentí que algo tocaba mi hombro, era arena, mire a Gaara y este estaba un poco afligido — todavía no sé muy bien esto de demostrar con gestos los sentimientos, es lo mejor que puedo hacer — dijo rascándose la nuca.
—Es justo lo que necesitaba — le confesé. Pero no pasó mucho tiempo antes de que el dolor a su pérdida y sus mentiras hicieran acto de presencia. Mis lagrimas comenzaron a salir — dime porque me tuvo que mentir. ¿¡Porque me hizo creer que me amaba! — le grite arrojándome a sus brazos. Le costó devolver el gesto, pero luego el me abraso mas fuerte a medida que mis sollozos eran más fuertes — lo amaba, lo amo y siempre lo amare, no entiendo cómo pudo jugar con mis sentimientos — le decía y luego mas lloraba. El beso mi frente y luego me separo para poder ver mi rostro.
—Los hombres somos un poco tontos con el tema del amor y sentimentalismos, pero cuando de verdad queremos a alguien se nos puede notar en los ojos. Bueno al menos eso es lo que Temari me dijo — su comentario me hizo soltar una risita — si de verdad amas a Sasuke, dale la oportunidad de hablar — comenzó a acariciar mi cabello y yo apoye mi cabeza en sus piernas y luego me quede dormida — el te ama — le oí susurrar.
Llegas cuando estoy a punto de olvidarte Voy de nuevo recordando lo que soy, Y el tiempo hizo lo suyo y comprendí
busca tu camino en otra parte
mientras busco el tiempo que perdí
y hoy estoy mejor sin ti.
sabiendo lo que das y lo que doy,
el nido que buscaste para ti y... y...y...
las cosas no suceden porque si,
no eres la persona que pensé, que creí, que pedí.
A la mañana siguiente desperté en mi cama, me levante y vi la hora, las 9 de la mañana. Me lave y me vestí, y salí al encuentro de todos, ya que hoy es la invasión a la aldea. Me reuní con los equipos de konoha y con los de la arena, tendríamos una reunión con el kazekage.
—Buenos días Sakura — me saludo mi sensei — Gaara nos conto que anoche no te sentías muy bien, por eso no te despertamos. La reunión esta por terminar — dijo mi sensei con su sonrisa detrás de su máscara.
—Ok — les dije, todavía estaba un poco deprimida. Pero no lo demostré — sensei, ¿Luego me explicara? — le pregunte. Pero el negó — ¿entonces quien lo hará?
—Primero se lo había pedido a Sasuke, pero él se negó, no quería hacerlo mas difícil para él — bufe irónica — el otro que me quedaba era naruto, pero lo más probable es que no haya entendido nada — todos en la sala rieron con el comentario — así que lo iba a hacer yo, pero Gaara se ofreció al final — mire un tanto sorprendida a Gaara y él me sonrió — así que mientras nosotros preparamos el terreno para tener la ventaja en el campo de batalla Gaara te explicara todo — yo asentí y luego todos desaparecieron de la sala, quedando solo Gaara y yo.
— ¿Como dormiste? — pregunto con una cálida sonrisa en sus labios.
—Bien, pero desperté en mi cama y con mi pijama — le dije mientras entrecerraba mis ojos. Levanto sus manos en signo de que era inocente.
—Temari te puso el pijama, yo solo te acosté en la cama — suspire al saber que él no me había visto nada — Sakura ¿Qué eran todas esas cicatrices en los brazos y estomago? — me pregunto un tanto intrigado.
—Las marcas de los entrenamientos. Tsunade-sama es un poco mucho exigente y siempre quiere lo mejor. Me las hice durante los primeros 2 meses de entrenamiento — le aclare y el asintió un poco más tranquilo.
—Bueno empecemos.
