"SCC y sus personajes no son míos, si lo sé, es una lástima que no se me hayan ocurrido."
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Punto de no retorno.
- Ya te estabas tardando – me recibió Eriol aún montado en su bicicleta en nuestro punto de encuentro de camino a la escuela esa mañana.
Eriol dejo de llegar en lujosos autos a partir de nuestro primer año de secundaria, creo que era una forma de hacerse sentir más normal.
- Papa llego hoy por la mañana… - le di como explicación de mi llegada tardía – Tuve que quedarme a saludarlo y toda esa mierda…
- ¿Está aquí de nuevo? – pregunto con las cejas levantadas. Comprendía su pregunta, no hacia menos de un mes que vino en sus usuales pero tardías visitas anuales.
Mi padre vivía ahora en Sapporo, al principio nos visitaba cada fin de semana después una vez al mes pero sus visitas se hicieron más esporádicas con el pasar del tiempo, al igual que sus llamadas.
- Si, Farren ha decidido no asistir a la universidad este año y eso lo tiene furioso – dije empezando a andar en la bicicleta, ya íbamos tarde a la escuela sino nos apurábamos nos cerrarían la puerta.
- Ha de estar que se lo lleva el demonio – dijo riendo no pude evitar reír junto con él, porque sin ninguna duda mi padre se encontraba casi a las puertas del infierno – Pobre de tu viejo…
A esa edad es muy difícil comprender a los padres, con tan solo 14 años no podía evitar pensar que la situación en mi familia, la condición en la que estábamos no era más que la culpa de mi padre, quien aunque viviera en la misma ciudad nunca estuvo presente mucho menos ahora que vivía a varios kilómetros de distancia de su familia.
Nos encontramos con Kimura Hiroki que venía de regreso del camino que llevaba hacia la escuela.
- ¿Te han cerrado la puerta? – pregunto Eriol mientras ambos deteníamos nuestro avance.
- Sí, me he levantado tarde, corrí como loco ni siquiera desayune y aun así no alcance a llegar – se quejó tirando la mochila al piso para luego patearla un par de veces.
Eriol y yo nos miramos, ambos sabíamos que podríamos brincarnos la barda, práctica que habíamos perfeccionado con el paso de los años, pero estaba el dilema de las bicicletas, no había ningún lugar donde podríamos dejarlas.
- Bien, al parecer nos conseguimos un día libre – dijo Eriol ajustándose los lentes.
- Hoy teníamos examen de Biología – nos recordó Kimura – No es que haya estudiado ni nada, pero aun así seguro que me sacaba un aprobatorio…
Kimura Hiroki era un buen chico, venía de una familia muy pobre y era el mayor de 3 hijos. Con su cabello oscuro y ojos negros nunca nadie parecía prestarle atención, por lo mismo es que se había convertido en el "chico mandado" del grupo ante los más grandes, él fue el primero en hablarme como siempre mi actitud retraída no me permitió comunicarme normalmente con él, pero no pareció importarle.
En desgracia Eriol y yo no estábamos en el mismo grupo.
- Si… con la más baja calificación… - le dije a modo de burla – te consigues las respuestas de los exámenes y aun así apruebas con el mínimo…
- ¡Hey! Sería realmente sospechoso que yo, el último de la clase, consiga un 10 perfecto que solo aquí Presidente logra hacerlo – me dijo apuntando a Eriol que solo giro los ojos ante el apodo.
Presidente era el apodo de Eriol desde que entramos a la secundaria, se lo había ganado a pulso. Siempre ocupado con asuntos del comité de la escuela, siendo presidente del grupo, miembro del concilio estudiantil. Era perfecto para él, así como creíamos que él era… perfecto… una perfecta mentira en realidad.
- ¿Ahora qué haré? – Dijo para nadie en particular Kimura levantando su ya muy desgarrada mochila del piso – No puedo regresar a casa… mis padres me matarían si se enteran que no llegue a tiempo entre a clases…
- Yo tampoco quiero ir a mi casa – tenía una excusa y con todo lo que Farren estaba haciendo yo llegando tarde a clases era lo de menos, sin embargo no deseaba ir a escuchar la voz de mi padre.
- Vamos a mi casa – intervino Eriol haciéndole una seña a Kimura para que subiera a su bicicleta.
Ni Kimura ni yo dijimos nada, la casa de Eriol era mejor que andar deambulando en las calles con el uniforme puesto, si nos veía algún policía que se sintiera con ganas de jodernos la vida llamaría a nuestros padres. Seguí a Eriol por un camino que conocía mejor que la palma de mi mano. Nos tomó un poco de tiempo en llegar la casa de Eriol se encontraba en la zona norte de la ciudad, la zona de los ricos.
- ¡Woahh! ¿Tú vives aquí? – No pude evitar reír ante la expresión de Kimura, recuerdo haber tenido una reacción parecida en mi primera visita – Sabía que eras rico… pero no que te estabas pudriendo en dinero…
La casa de Eriol no era en realidad una casa, sino una de las más grandes mansiones de su vecindario. Era de 3 pisos, con más habitaciones de las que se podían habitar, 12 habitaciones en la segunda planta, mientras que en la de abajo contaba con un salón de música, de teatro y baile, un comedor, desayunador y cocina del tamaño de mi casa. Un gran patio trasero donde había una piscina y un jacuzzi, contaba con un estacionamiento para los 6 carros que estaban a su disposición. El último piso era de Eriol, una casa dentro de otra. Tenía una biblioteca, una sala de juegos, cuarto de estudio, una pequeña cocina y por supuesto una gran habitación con baño propio y una terraza. Una gran residencia para solo 2 habitantes y sus empleados.
Dos sirvientes llegaron rápidamente haciendo unas reverencias hacia Eriol, tomando nuestras bicicletas de las manos se marcharon. Eriol entro a la casa donde fue recibido por su mayordomo de turno.
- Mis amigos y yo tenemos hambre… por favor pide que se nos prepare algo de comer… - dijo Eriol pasando su lado sin mirarlo – Y bebidas… ¿Gustan algo más? – nos preguntó, yo negué con la cabeza mientras lo seguía.
- Chocolates, pizza, sushi… helado – empezó a recitar Kimura con una sonrisa tan grande en su rostro que estaba seguro que ni aunque su padre lo golpeara justo en ese momento se le borraría.
- Todo lo que el pida… - dijo Eriol riendo levemente antes de entrar al elevador, su abuelo mando instalar 2 años atrás – Kimura apresúrate… puedes pedir todo lo demás desde el teléfono…
Eriol era un chico muy afortunado, vivir de la forma en que él lo hacía era el sueño de cualquiera a esa edad. Por supuesto no debes de juzgar un libro solo por la portada, existía mucho más que una gran casa y mucho dinero de lo que no me llegue a enterar hasta que fue muy tarde.
- ¿Tus padres? – pregunto Kimura antes de beber de su refresco para después darle un gran mordisco a la pizza que sostenía en su otra mano.
Los padres de Eriol, tanto su abuelo seguían siendo un gran misterio para mí. Nunca los había visto y lo que era aún más extraño en ninguna parte de la casa había fotografías de ellos ni siquiera del mismo Eriol. Solo por suposición sé que Eriol era hijo único pero de ahí en más ni siquiera sus nombres había llegado a escuchar.
Eriol no contesto a la pregunta sino que se concentró en matar a mi avatar en el videojuego que estábamos jugando. Como Kimura estaba demasiado ocupado comiendo no volvió a repetir la pregunta pero pude ver el cambio de aura alrededor de Eriol, estaba a la defensiva como si en cualquier momento esperara que algún tigre llegara a atacarlo.
De repente el teléfono en el cuarto sonó, Eriol solo se le quedo mirando sin hacer ningún movimiento de querer contestar así que me levante yo a hacerlo.
- Déjalo sonar… - dijo con su habitual tono de voz, yo lo miré extrañado – Se supone que no estoy aquí sino en la escuela ¿Recuerdas?
Era cierto así que me volví a sentar en mi lugar tomando una cucharada del helado que estaba en la mesa, el teléfono dejo de sonar durante un tiempo para volver a empezar de nuevo, se repitió lo mismo durante un par de veces pero Eriol no se inmuto en lo más mínimo.
¿Podrían ser sus padres? ¿Su abuelo? Incluso algún pariente que necesitará saber de él. Yo no era en particular una persona curiosa pero había muchas cosas desconocidas que no podía evitar sentirme intrigado.
- Señor – todos volteamos a ver al mayordomo a la puerta del cuarto – Su abuelo acaba de llegar y pide verlo en su despacho…
Eriol levanto una de sus cejas y asintió levemente.
- Dile que por el momento estoy ocupado… tengo compañía – contesto girando la cabeza hacia el proyector – iré a verlo más tarde.
- Pero señor… su abuelo fue muy demandante con su petición – por el tono de voz del hombre sabía que no quería ir con el mensaje de que el nieto se reusaba a verlo.
- Ya puedes retirarte… Vamos a jugar Halo – dijo riendo dándole un control a Kimura – apostemos lo que sea…
- ¿Lo que sea? Haz mi tarea por una semana - Kimura se limpió la boca bruscamente.
- Vale… pero si yo gano… me ayudaras con los preparativos para el festival…- contesto Eriol – No crean que no me he dado cuenta que no ayudan durante el festival…
En ese momento me sentía incómodo, usaría la excusa de ir al baño para poder robar una mirada de su abuelo pero ni modo que viajara hasta la primera planta teniendo uno disponible a unos cuantos metros de mí.
Suspiré y me deje relajar en el sofá mientras veía a mis amigos jugar. Kimura se encontraba realmente emocionado pero Eriol era un gran jugador, fruto de tantas horas de ocio disponibles a su favor además de que realmente le gustaban los videojuegos.
Recuerdo cuando tuvimos que hacer 5 horas de espera para poder conseguir un chip card de XBOX que era ilimitada. Teniendo Eriol tanto dinero y personal a su disposición uno pensaría que haría uso de ellos pero no… su razonamiento fue que era una experiencia que tal vez solo vendría una vez en la vida o por lo menos así me convenció.
- He llamado por ti – mi cabeza seguro hizo algún sonido cuando la gire para poder ver al hombre que entraba a la habitación. Me di cuenta que se trataba del abuelo de Eriol aunque no tenían ninguna semejanza física.
El hombre tenía el cabello blanco y era de estatura mediana, sus ojos eran pequeños de color oscuro. Era corpulento y en su cara ya se notaban las arrugas de la edad. Tenía los labios marcados en una fina y firme línea.
- Lo sé… he dicho que iría contigo después… - contesto Eriol poniéndose de pie y haciendo una reverencia muy floja hacia el hombre.
La mirada del abuelo de Eriol se posó en mí y después sobre Kimura, ambos nos levantamos como si tuviéramos un resorte en el trasero para darle una reverencia formal.
- Li Shaoran y Kimura Hiroki… compañeros de clase… - dijo extendiendo una mano hacia nosotros sin dejar de mirar a su abuelo – Mi abuelo Hiraguizawa Fukoashi…
- ¿Así es como pasas tu tiempo? – Dijo el hombre mirando severamente a Eriol – Deberían de estar en la escuela a esta hora… ¿No es así? – me miro directamente a los ojos, sentí todo mi cuerpo temblar, el hombre irradiaba una autoridad y su voz era igual o más potente que la de mi padre, sabía que la pregunta iba dirigida a mí, pero mi torpe lengua como siempre no parecía despertar de su ensueño.
- Se nos ha hecho tarde – contesto Eriol con mucha calma – no alcanzamos a llegar…
- Despídete… necesito hablar contigo – sin decir más salió de la habitación.
- ¡Como que se te armo! – dijo Kimura en tono de alarma mirando nervioso la espalda de Eriol.
- Será mejor que nos vayamos – dije yo para aliviar un poco de la tensión que se sentía en el ambiente, Eriol abrió la boca para protestar – No queremos causarte más problemas – mire a Kimura que asintió enérgicamente – Nos vemos mañana en la escuela…
Eriol se despidió de nosotros en la puerta, tomé la bicicleta que había sido traída por un sirviente. Justo cuando iba a despedirme el ya no estaba presente, Kimura subió a mis espaldas y salimos de la residencia Hiraguizawa.
Deje a Kimura a unas cuantas cuadras de su casa, un grupo de chicos que no se veían muy amigables salió a recibirlo así que no me espere mucho para irme.
Recuerdo que de regreso a casa empezó a llover y no pude alejar mis pensamientos de la situación en la que se encontraba Eriol. ¿Su abuelo lo castigaría? ¿Qué tan mal la estaría pasando? ¿Sería muy cruel la reprimenda?
Su abuelo parecía una persona intimidante y mi percepción sobre el no cambio con el pasar de los años. Demasiado intimidante que Eriol no se inmutaba con el tono de voz que le dirigía, fría y distante.
Eriol mostraba una actitud indiferente como si fuera un extraño el que le habla en lugar de su único familiar cercano o al menos eso era lo que parecía. No pude evitar preguntarme que tan cercana o lejana podría ser su relación.
Con lo poco que pude observar en su escaso intercambio de palabras me recordaban mucho como mi padre y mi abuelo se trataban, especialmente mi padre quien no podía soportar estar cerca de su progenitor, de alguna forma yo tampoco podía estarlo del mío.
- ¡Ya lo he decidido! No hay nada que puedas hacer o decirme para hacerme cambiar de opinión – escuche la voz de Farren justo cuando pase el lumbral de la puerta.
- No estás pensando racionalmente Farren, ya lo hablamos – esta vez fue la voz de mi padre que por un momento parecía que estaba cansado, todo indicaba que llevaban discutiendo desde la mañana – Has recibido una beca que solo a pocos se les entrega, te ayudará mucho y no permitiré que eches tu futuro a la basura solo por un capricho…
- ¡No es un capricho! Es mi sueño ¿Qué nunca tuviste uno?...
- Claro que tuve sueños… pero el mundo real no se construye a base de ellos y tú no vas a vivir de un sueño tan ridículo como ese…
Farren quería estudiar repostería, realmente tenía habilidades para la cocina que mi padre no aprobaba, ha decir verdad el nunca probó uno de las creaciones de Farren hasta muchos años más tarde. Mi padre quería que estudiara contabilidad. Obviamente mi padre no daba a ceder ni un poco pero Farren mostro ser igual o más testaruda que él.
Decidí no entretenerme escuchando más de su conversación, me dirigí a las escaleras donde me encontré con mis hermanas.
Futtie y Femei aún vestían sus Dobok alparecer acaban de llegar de sus entrenamientos tempranos de taekwondo. Hace 4 años mi madre las inscribió a clases de taekwondo para que canalizaran su energía, las gemelas resultaron ser realmente buenas y tener un don nato para el deporte, juntas ganaron varias medallas y en algunas ocasiones les tocaba enfrentarse una contra la otra, para ese tiempo Futtie era la campeona de la ciudad aunque el titulo venía de un lado a otro entre ellas. Ambas eran cinturones Chorok-Ti en ese año y para finales se les otorgaría su cinturón Parang-Ti.
- ¡Shaoran llegaste! – me saludo Futtie poniéndose de pie, yo había crecido mucho durante el verano pero aún mis hermanas me sobrepasaban por centímetros.
- Baja la voz, sino se darán cuenta que estamos aquí – dijo Femei haciéndome una seña para que me sentara.
- ¿Qué están haciendo aquí? – les pregunte. Colocándome en frente de ellas, Femei puso un dedo sobre sus labios para que me callara.
- Aprende de Shiefa – dijo mi padre – Ella está estudiando algo de verdad, llegara a hacer alguien en esta vida porque escucho las palabras de su padre…
Shiefa acaba de terminar su primer año de la carrera de administración, aún seguía obteniendo excelentes notas sin embargo no se le veía feliz por eso. Debido a que su Universidad estaba demasiado lejos de casa ahora vivía en los dormitorios cercanos al campus.
- Shiefa es Shiefa… – dijo Farren – Ella es obediente con usted porque no le queda de otra… es la única forma en que puede quitárselo de encima.
- En realidad… estamos esperando a ver quién sede primero – dijo Futtie mirando hacia la entrada de la sala de donde provenían las voces de nuestra hermana y mi padre, junto con una más tenue que era la de mi madre – Farren está haciéndose escuchar…
- Es algo que nunca creí ver de nuestra tímida hermana… juro que es la primera vez que escucho tantas palabras salir de su boca al mismo tiempo – secundo Femei a lo que todos reímos, al sonido de un bastón callamos inmediatamente y vimos la figura de nuestro abuelo dirigirse a la sala.
- Hien basta… deja que la niña haga lo que quiere aún es joven – dijo con un tono de voz cansado.
- Tú no te metas en esto – le contesto mi padre con un tono de voz duro – Recuerdo perfectamente tu opinión sobre los sueños y responsabilidades…
- Las cosas son diferentes ahora – replico mi abuelo – la situación no es la misma que cuando tu tenías su edad…
- ¡Claro que no lo son!.. Yo me hecho responsable de esta familia, no como tú, que nunca serviste como esposo mucho menos como padre… - las palabras de mi padre tenían tanto veneno que si las palabras matarán mi abuelo no estaría más con nosotros.
- No te permito que me hables así… - dijo el abuelo tratando de endurecer su frágil voz – Hice lo que pude en su momento… aún soy tu padre…
- Por desgracia… ¿No te has preguntado por que ninguno de mis hermanos vienen a visitarte? – El tono de mi padre había cambiado al de incredulidad – No pueden estar cerca de ti, te desprecian… solo les recuerdas los malos momentos que vivimos en nuestra infancia… sino te he metido a un asilo aún es por la buena voluntad de Ieran… si fuera por mí nunca habría dejado que acercarás a mis hijos…
- ¡Padre! – esta vez fue la voz de Farren que se notaba preocupada.
De pronto escuchamos que algo callo y los tres nos levantamos de golpe, yo fui el primero en llegar a la sala para encontrarme con mi hermana tratando de sujetar a mi abuelo que parecía haber perdido la fuerza en sus piernas.
- ¡Llama a una ambulancia! – grito Farren en cuanto noto mi presencia, mi reacción inmediata fue ayudarla a levantar al abuelo, a lo lejos podía escuchar la voz de Futtie dando la dirección de nuestra casa.
El abuelo era pesado ni entre los tres podíamos sostenerlo, su cuerpo estaba algo duro y su respiración era muy agitada. Miré a mi padre que estaba aún en el mismo lugar.
- ¡Papa! – le llamé al verlo estoico, sus ojos estaban perdidos en algún lugar en el rostro de mi abuelo - ¡Ayúdanos a levantarlo! – parpadeo un par de veces antes de acercarse.
La salud del abuelo había empeorado con los años, la edad y malos hábitos de su juventud le estaban pasando factura, sufría de la presión y de dolores constantes la cabeza, ese día el abuelo murió, su envejecido y débil corazón no había soportado el paro cardiaco ni siquiera alcanzo a llegar al hospital… no pude despedirme de él.
Mi padre no dijo nada durante todos los preparativos del funeral no volvió a discutir con Farren, solo paso a ignorarnos incluso a mi madre que preguntaba constantemente entre lágrimas que era lo que había pasado.
¿Cómo decirle que mi padre había matado al abuelo? En ese momento lo creía fervientemente. Sus palabras hirientes, llenas de rencor fueron el detonante para que el pobre corazón de mi abuelo dejara de latir. Lo peor de todo era que a él no parecía importarle, ni siquiera mostraba remordimiento sobre lo sucedido. ¡Era su padre por el amor de Dios! ¿Cómo podía ser tan frío?
Mi relación con mi padre nunca fue buena… pero después de eso empeoro aún más… tanto así que esas palabras que él le dijo al abuelo las terminaría repitiendo en mi edad adulta.
El día del entierro estaba lloviendo levemente. Los hermanos de mi padre asistieron a duras penas y ninguno parecía estar sufriendo por la muerte de su progenitor. Mis tías lloraban más no sentía que fueran lágrimas de verdad, mientras mis tíos y padre lucían como finas esculturas que solo habían sido puestas como adorno. Nunca supe si mi padre lloro… hoy en día me gusta pensar que sus lágrimas fueron disfrazadas por la lluvia… nunca pude preguntárselo.
Fue mi madre la que sufrió incluso más que mis hermanas y yo la muerte de mi abuelo. Sabía que tenían una buena relación y compartían muchas cosas juntas, mi madre de verdad amaba al abuelo como si fuera su padre.
Eriol estuvo conmigo en todo momento, no se separó de mí ni un segundo, después de que todos se retiraron del cementerio, los dos nos quedamos a los pies de la tumba de mi abuelo aún seguía lloviendo.
- Ah… dicen que habrá tormenta este fin de semana – comento a la nada mirando hacia el cielo – Tu abuelo ha de estar muy feliz ahora…
- ¿Cómo puedes saberlo? – Le pregunté – Murió mientras su propio hijo le decía que lo aborrecía – era más que obvio el odio en mi voz.
- Bueno… donde quiera que esté ya no será lastimado por las crueles palabras de tu padre – dijo sonriendo levemente – o la indiferencia del resto de sus hijos… creo que tu abuelo prefería discutir con tu padre que no ser notado por él…- me acerco un cartón de jugo de manzana que no supe de donde lo saco.
- Eso no tiene sentido… - dije mirando el jugo con los seños fruncidos.
- Ser invisible puede dejar heridas más profundas que unas cuantas palabras dichas en un lapso de enojo… - dicho eso tomo de su jugo y se recostó en el césped con los brazos extendidos, nos quedamos hasta el anochecer.
Dicen que la voz de la experiencia siempre tiene la razón… me tomaría un tiempo en comprender sus palabras.
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Boberías de la Autora: ¿Que tal pequeños pedacitos de bombón? ¿Como les va? Si! Una publicación hoy… porque he tenido mucho tiempo libre… Para este capítulo use una técnica diferente… lo escribí en el transcurso de la semana y no en un solo día como usualmente lo hago… espero que haya quedado bien.
Bien este es cuarto capítulo ¿Qué les ha parecido?
Este fanfic trata sobre la amistad entre Eriol y Shaoran, pero como está siendo contada desde el punto de vista de Shaoran ustedes pensarán que se está viendo más sobre él. Pero no es así, conforme se vaya alargando la historia esta se tornara más hacia Eriol y creo que para mantener un balance entre mis personajes principales debo de proporcionar bien sus capítulos y contar sus experiencias debidamente. Además es primordial que conozcamos sobre la relación de Shaoran con su padre… marcara una partida más adelante… se darán cuenta en el siguiente capítulo.
Como sean dado cuenta los capítulos han sido cada vez más largos… aun así no sé con exactitud cuántos serán en su totalidad, un estimado sería 12 o 13 capítulos.
Ahora sobre las chicas… Si todo va a como yo lo veo es probable que Sakura aparezca dentro de dos capítulos y Tomoyo un poco más tarde. Ellas serán personajes importantes más no principales, pueden esperar romance más no será el eje de mi historia.
Notas adicionales:
Dobok: Traje que se usa en el Taekwondo
Chorok-Ti: La cinta verde representa el florecimiento de una nueva vida.
Parang-Ti: La cinta azul representa el color generado por la unión del cielo y el mar.
Muchas Gracias a todos los que se toman su tiempo y leen mi historia, realmente me emociona recibir reviews es casi tan bueno como comer chocolate todos los días… si casi.
Agradecimientos especiales a:
Lapse of inspiration: ¿Te dolio? La caída digo... lo siento te habría levantado si estuviera presente… después de reírme un rato XD XD… es una broma, por supuesto que no los separare, no aún aunque no será una separación en sí. No eres la primera persona que pregunta si es o no YAOI… creo que por eso me empeño en negarlo. Además no es romance sino bromance… por lo menos para mí. ¿Qué piensas de este capítulo?
Cicilina: Gracias… espero sigas leyendo y que este capítulo sea de tu agrado.
Have A Nice Life: No puedo aventar el aceite sin antes poner el sartén… debo de contar ciertas partes de su vida para que puedan encajar con los acontecimientos que vendrán, Muchas gracias… espero te siga gustando el finc y se ha de tu agrado la forma en que está evolucionando. La verdad que es algo difícil hacer los cambios de tiempo y escoger escenas o circunstancias para darle una buena continuidad ¿Qué tal el capítulo?
Carupin: ¿Festividad? ¿Día de la independencia o algo así? Nosotros también estuvimos de "fiesta" la semana pasada… realmente detesto esos días. El punto es mantenerte intrigada y curiosa, opino que para el capítulo 6 ya tendrás una idea más específica, espero que no te desesperes y sigas leyendo…Si las chicas tardarán… todo a su debido tiempo. Por cierto ¡Felicidades por terminar tu historia! Y no hay problema con lo de la promoción… no me cuesta nada… aunque si empiezas a ganar dinero por ella… tendrás que repartir un poco para este lado… XD XD… bromeo… Ojala sea de tu agrado el capítulo.
Si ad Astral: No se iba a quedar solo… pero te tengo malas noticias… la fe mueve montañas más no lo hará con esta historia… será triste aunque no sé qué tanto. Las chicas… tomara su tiempo… pero aparecerán… ¿Qué te parece el capítulo?
One universo: Todo tiene su ritmo, no puedo brincarme cosas que sé que serán de interés, a la mejor estos capítulos son de relleno sin embargo no debo de mostrar el climax inmediatamente, pero vendrá y estos capítulos sirven de camino para que puedan entender completamente la historia. ¿Hacer la trama más ligera? No sé con seguridad como se supone que haga eso… a la mejor no he entendí la pregunta. Las chicas no tardan… llegarán, pero el finc no está centrado en ellas o en sus relaciones con los chicos. ¿Te ha gustado el capítulo?
Blouson-cion: Con esta historia se entretendrán durante un tiempo ya que consta de 29 capítulos es de categoría T… "Amando al Enemigo" su autora es Tiff Dincht… la leí hace mucho tiempo pero amo totalmente al Eriol de ese universo, es un gran personaje… no les daré spoilers pero si no les gustan los finales inconclusos no hagan caso de esta recomendación.
Creo que eso es todo… Disfruten de lo que resta de la semana… ya empecé a escribir el capítulo 5… pero no estoy segura cuando lo terminare.
Dudas, sugerencias, teorías, donaciones monetarias… en los reviews por favor… Gracias.
Blouson out…
