Aclaración: Naruto no me pertenece, sólo la trama de este fic.

Resumen: Sakura es una chica con dotes para la guitarra. Después de un triste pasado deja de tocar durante un tiempo, terminándose por enamorar de cómo toca un nuevo grupo de música: SOTN (Shadows of the night). SOTN tienen una plaza vacante y no pararan hasta que Sakura se les una y consigan ser de los grupos mundiales más famosos.


Capítulo 3- Quitando la venda de los ojos.


Itachi condujo a mayor velocidad de la permitida durante todo el viaje. Kisame y Sasori se fueron por otro lado a vigilar las salidas principales.

Temari tuvo que mantener a Sasuke alejado de Deidara y Naruto, ya que estos dos últimos no paraban de gritar cosas que les podrían hacer a la chica secuestrada.


-No, gracias- declinó bebiendo un sorbo de Coca-cola en el cómodo sofá.

-¡Por favor! ¡Te lo suplico! ¡Pide algo y te lo daremos a cambio!- siguió diciendo el tipo que la acababa de secuestrar.

-En serio, no hagáis esto.

Las cinco personas que les habían acompañado en el coche se quedaron mirando la escena con una gotita en la cabeza, excepto por la "fotocopia" del tipo que se encontraba suplicando a Sakura.

- Gai-sensei, las vas a terminar asustando- avisó Neji de brazos cruzados.

-Esto no era lo planeado- suspiró Kakashi volviendo a su lectura.

-¡Gai-sensei, no haga eso!- gritó Ten-ten tratando de apartarle inútilmente.

-C-creo que d-debías dejarlo Gai-san- propuso Hinata reticente a intervenir.

-¡Ése es el espíritu Gai-sensei!- chilló Lee.

-¿Me puedo ir ya a casa?- preguntó Sakura observando la escena bastante asustada- ¿Sólo me habéis secuestrado para que me una a vuestro grupo?

-Sí, ya que nos hemos enterado que rechazaste a SOTN, esperábamos que te pudieses unir a nosotros- explicó Kakashi sin levantar la vista de la novela. Por alguna razón Sakura no se sentía en ningún peligro. En un principio se asustó al verles, pero en cuanto comenzaron a hablar con ella fue como si les conociera de toda la vida, sin usar una sola vez la violencia.

-No, lo siento. Ya os he dicho que tengo mis razones.

-¡Pero al menos piénsatelo un momento por favor!- gritó Gai.

-Mmm, de acuerdo. ¿Me podríais dejar sola para cavilarlo?

Todos asintieron y dispusieron a retirarse a otra habitación sin cerrar la puerta con llave, dejando a Sakura vía libre.


Itachi aparcó delante de la puerta trasera de la construcción. Los cinco entraron al alto edificio y se dirigieron sin llamar mucho la atención hasta la esquina que daba a las escaleras, donde dos policías hacían guardia bastante aburridos. El perro que tenían al lado estaba completamente dormido.

Los cuatro hombres del grupo miraron expectantes a Temari, quien rodó los ojos y salió del escondite.

-Ya te lo he dicho, Juugo, ser policía es un aburrimiento.

-Tsk, y será más problemático si te sigues quejando, Suigetsu.

-Yo sólo digo que deberíamos haber aceptado ese empleo de guardaespaldas o…

-¿Perdón?- interrumpió Temari con voz sensual- Creo que me he perdido, ¿me podríais ayudar, p-o-r f-a?

Al instante captó la atención de los dos hombres.

-Claro, ¿deseas algo, preciosa?- preguntó Suigetsu tragando saliva.

-¿Podríais venir un segundito? Es que en este mapa no encuentro nada.

-…No te preocupes, vamos Juugo- apremió Suigetsu. Ninguno de los dos se dieron cuenta que en el momento en el que se separaron de las escaleras cuatro personas no autorizadas subieron por ellas.

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Sasuke e Itachi les subieron a rastras a los rubios ya que se habían quedado embobados viendo a Temari en acción.


Por otra parte la guitarrista estaba un poco perdida. Había acabado en el cuarto de las cámaras de vigilancia observando lo que pasaba en el edificio.

-¿Pero qué grupo de música es éste?- pensó Sakura en voz alta mirando las distintas televisiones del muro- ¿Y mi madre quiere que me una a… esto?

En la primera se veía a Sasori y Kisame de brazos cruzados y apoyados en un muro con las gafas de sol de cristal oscuro. Si lo que querían era pasar des apercibido, no lo hacían muy bien.

En otra distinta veía a su prima Temari abanicarse con un mapa por debajo del cuello y a dos policías que se les caía la baba, uno más que a otro.

Por las escaleras Deidara y Naruto iban corriendo perseguidos de los dos Uchihas, seguramente por algún comentario no muy oportuno.

Y a las últimas personas que reconoció fue a "sus secuestradores". Gai estaba tirado boca abajo en el suelo siendo confortado por su "mini-yo". Los demás les miraban con las cejas alzadas.

Le supo mal irse así de rositas pero todos les estaban recordando sin quererlo un pasado que no la gustaba evocar.

Volvió la vista a la cámara y se fijó en que los Uchiha y los rubios se estaban acercando a su zona. Saltó de la silla giratoria y se fue corriendo de allí escuchando los gritos de Naruto.


-¿Dónde se ha metido?- inquirió Sasuke recuperando el aliento. Había estado tan cerca de cogerla, ¡y ella va y huye!

-¡Estoy seguro que está aquí, dattebayo!- exclamó Naruto señalando a una puerta cerrada.

-Vamos a probar- suspiró Itachi abriéndola.


-¡Mierda! ¡Me he vuelto a perder!- dijo Sakura con la mirada puesta en la Coca-cola que había estado bebiendo hace un rato- bueno, supongo que tendré que descansar- murmuró sentándose en el mismo sofá en el que había estado poco antes. Se puso a terminar poquito a poco el refresco.


Itachi observó a Gai en el suelo con Lee animándole y a los demás mirándoles con pena. Sasuke se hizo notar en la sala con Deidara y Naruto patitiesos en la entrada.

-¿Dónde está Sakura?- inquirió el Uchiha menor.

-¿Para qué lo queréis saber? ¿Y cómo habéis entrado aquí?- respondió Neji, a quien a la legua no le caía nada bien Sasuke- No es de vuestro grupo.

-¿Y hemos de suponer que sí del vuestro?- dijo Deidara ignorando las preguntas.

-Un poco de tranquilidad. Podemos resolver esto pacíficamente- intervino Kakashi.

-Lo haremos cuando dejéis de robarnos siempre a las personas que queremos en el grupo, ya lo visteis con Naruto, no sirve de nada- respondió Sasuke.

-¡La llama de la juventud brilla en esa chica! ¡Seguro que se une a nosotros!- exclamó Gai levantándose del suelo y echando a correr de allí seguido de Lee.

-¡Bien dicho Gai-sensei!

-Lo sentimos por las molestias, por aquí- se disculparon Hinata y Ten-ten guiando a SOTN hacia el cuarto.

Sasuke y Neji mantuvieron las miradas de odio. Por su parte, Naruto charlaba animadamente con Kakashi y Hinata. Se habían conocido cuando secuestraron a Naruto para que se les uniera al grupo en lugar de a SOTN. Fue similar a lo que estaba sucediente en esos instantes.

Ten-ten, Neji, Lee y Hinata formaban otro grupo de música que competía con ellos desde sus inicios. Kakashi y Gai eran los managers-jefes. Siempre vigilaban a la hora de conseguir nuevos músicos y si se iban a unir a SOTN significaba que valía la pena tenerles.

-¡Por favor!- se escuchó gritar a Gai. Apresuraron el paso. Al abrir la puerta se encontraron a Gai de rodillas sosteniendo las manos de Sakura, quien parecía bastante asustada por su comportamiento.

-Ya te dije que la dejaras en paz. Ella sólo se unirá a nosotros- dijo Sasuke mientras Gai se incorporaba.

-¡No! ¡Se unirá a nosotros!- exclamó Lee.

Sasuke perdió los estribos y comenzó a discutir con Lee y Neji bajo la atenta mirada de los presentes.

Itachi intentó calmarle sin querer tener altercados, mientras Kakashi y Naruto hacían lo mismo con los otros dos. Consiguieron apartar a Lee, pero tuvieron que dejar a los dos más cabezotas gritándose. El Uchiha menor se soltó de su hermano y agarró con una mano el cuello de la camiseta de Neji.

-¡YA BASTA!- chilló Sakura con lágrimas en los ojos- ¡La razón por la que no quiero unirme a ningún grupo es personal! ¡No puedo cambiar el pasado y sólo lo estáis reviviendo y lastimándome…! Por favor,.. parad- dijo esto último más bajito.

Todos en la sala se le quedaron mirando como se quitaba inútilmente las lágrimas e intentaba que su cuerpo no se agitara por los sollozos. La había recordado su pasado, y peor aún: ahora estaba llorando delante ellos.

Sasuke soltó a Neji y la miró con algo de inquietud. Nadie se dio cuenta de aquello, excepto el que había dejado de leer en aquellos momentos.

-Gai, déjalo, creo que les vendría bien que se fuera con ellos- dijo Kakashi cerrando los ojos con un suspiro.

-Muy bien, vámonos Sakura-chan- murmuró Naruto como si intentara no herirla. Se acercó junto con Itachi a su lado y la cargaron a la espalda de éste último.

La chica no dijo nada. Escondió la cabeza en la espalda de Itachi y dejó que la llevaran.

Sasuke fue detrás de ellos mirándoles con la ceja fruncida, Deidara se adelantó a por el coche y Naruto se quedó atrás despidiéndose.

Una vez en el piso de abajo vieron a Temari esperándoles en la puerta, con Deidara ya en el puesto de conductor. Itachi bajó a Sakura con cuidado cuando su prima vino corriendo a abrazarla.

-¡Sakura! ¿Qué ha pasado? ¿Estás bien?- preguntó al ver restos de las lágrimas.

-Sí. No te preocupes, prima- respondió Sakura no muy convincente.

-Entiendo… espera aquí y ahora te acompañamos, ¿vale?

Una vez su prima le hizo caso, Temari se dirigió a los cuatro hombres.

-Kisame y Sasori se fueron en cuanto Deidara vino, pero lo que os quería decir era el por qué de Sakura a oponerse a uniros- comenzó cogiendo aire- hace unos años Sakura tenía una mejor amiga con la que coincidía en saber tocar la guitarra y la pasión que dedicaban a ello. Formaron un grupo de música y quisieron ser las mejores en ello… pero un día Sakura recibió una propuesta de mejorar su técnica en una gran escuela. La chica se enteró y aunque Sakura no hubiera decidido qué hacer, la echó del grupo y la hizo la vida imposible. A Sakura le costó bastante hacer nuevos amigos y después de aquello no quiere saber nada de grupos de música… no quiere que se repita la historia- terminó Temari- Es muy duro sentir que tu pasión te quita todo aquello que tenías y te deja casi por completo sola.

Se miraron entre sí durante un rato hasta que Sasuke se dio media vuelta y se dirigió a paso rápido hacia Sakura.

Llegó a su lado queriendo ganar su atención. La cogió del brazo cuando no lo miró y comenzó a zarandearla.

-¿Pero qué…? ¡Déjame!

-¿Es que vas a vivir toda tu vida pensando en eso?- dijo en un volumen alto, aumentando la fuerza en su agarre cuando Sakura se quiso liberar.

-¿De qué hablas? ¡Suéltame!

-¡Sasuke! ¿Pero qué haces?- inquirió Naruto yendo a intervenir.

-¡No te metas!- exclamó Sasuke parando las acciones de todos- ¿Qué crees? ¿Que vas a borrar a esa chica dejando de hacer lo que más te gusta?- dijo dirigiéndose de nuevo a Sakura- ¡Enfréntate a ello y deja de esconderte! ¡Esto es lo que quería tu amiga: que dejaras de tocar, y lo está consiguiendo! ¿Vas a dejar que te gane? Ya has hecho el paso más difícil: aceptar que tu mejor amiga te traicionó. ¡No ves que nosotros no lo haremos!- la miró y vio como ella tenía la vista clavada en su muñeca sujetada por él- ¡Si eres así no queremos a una molestia con nosotros! Vámonos.

Se dio la vuelta hacia el coche y no dio más de tres pasos cuando unos brazos le rodearon la cintura. Sintió un cuerpo apegarse al suyo, deteniéndole en medio del camino.

-Gr-gracias- sollozó Sakura en su espalda. No lloraba de pena.

El Uchiha se quedó allí estático, mas se dio la vuelta sin llegar a devolverla el abrazo. Se sentía cómodo como en años, aunque no le duró mucho.

Naruto y Temari salieron corriendo a abrazar a Sakura, y al no querer estar en medio Sasuke se hizo a un lado observando cómo asfixiaban a la guitarrista. Deidara sonreía, Itachi tenía una mirada de algo parecido al cariño y él no supo ni le importaba saber lo que estaba haciendo.


-Esto… gracias por traerme- sonrió Sakura en frente de su casa- y por todo.

-¿Eso quiere decir que te vas a unir con nosotros, Sakura-chan?- preguntó Naruto elevando la voz más de lo debido.

Sakura asintió, animada.

-Entonces mañana te pasamos a buscar a que empieces el examen- dijo Itachi.

-¿Um, qué examen?

-Para unirte a nosotros, hun- respondió Deidara.

-¡¿Qué?! ¿No se suponía que me queríais en el grupo?

Temari sonrió siniestramente de lado.

-Así es, prima, pero el jefe te tiene que analizar primero.

-Entonces nos vemos a las ocho- se despidió Itachi.

-¿Tan tarde?- inquirió Sakura viendo la sonrisa que se les había formado.

-…de la mañana- terminó Sasuke por la ventanilla mientras el coche se alejaba.

-¡Ehhh! ¡Volver aquí! ¡¡¡Yo a esa hora no soy persona!!!- chilló Sakura viéndoles marchar.

-Oh, Sakura, ¿ya te uniste a ellos?- preguntó su madre, que acababa de bajar al escuchar tanto ruido.

-Sí- respondió su hija mirando con una sonrisa en dirección a donde acababa de desaparecer el coche.

-Son buena gente- repitió su madre cálidamente.

-¿Por qué lo dices?

-Te trajeron para la cena, y hoy hay espinacas.

-¡Noooooooo!