De verdad espero y les este gustando la historia.
Ya que trato de hacerla lo mejor posible para las que me leen por aquí y a las que me leen por Wattpad, que es en donde la subí primero, ya que aquella plataforma la conozco mejor.
Pero aún así estoy tratando de encontrar la manera de entenderle a esta plataforma xd.
Nota: La historia es un Au.Los personajes no son míos pero la historia sí.
Capítulo 3
La cabeza me dolía. Y la luz mañanera se colaba por mis ventanales anunciando un nuevo día.
Abrí lentamente mis ojos. Pero me encontraba aturdida, a lo lejos podía escuchar la alarma sonar indicando que era hora de levantarse.
Maldición me había quedado dormida. Y recordaba poco de lo que había pasado el día anterior.
Así que me levanté para callar la odiosa alarma. Enfoque mejor mi vista y miré que me había quedado dormida en el sofá. Y que me había acabado el paquete de cervezas. Tenía la mesita llena de papeles junto con el anuario escolar.
Demonios.
Me llevé una mano a la frente la cual me dolió, porque me levanté muy rápido.
Tenía tiempo que no me embriagaba. Y menos por el corazón roto.
Ahora si estaba jodida.
Me puse de pie poco a poco para no caer al suelo. Y enfoqué mejor la vista en el anuario el cual estaba abierto con las páginas de las firmas.
Miré nuevamente la letra de Historia y aquellas bonitas palabras que había plasmado en las blancas páginas del anuario en aquel entonces.
10 años.
10 malditos años. Y yo seguía amándola.
Pero todas las cosas que sucedieron entre nosotras me habían devastado. Se que yo también tenía culpa. Pero era algo que ya no quería recordar.
La alarma no dejaba de seguir sonando así que me dirigí a mi habitación la cual se encontraba intacta por que no había dormido en ella.
Callé el aparato y me dispuse a buscar ropa para ducharme, e ir al trabajo. Annie no estaría por un rato así que me daría tiempo de hacer mis cosas y recuperarme de la resaca.
Saqué mi usual ropa, Annie no era estricta en la forma en la que vestía. Así que saqué unos pantalones algo rasgados y una blusa de tirantes negra junto con una sudadera verde y lo completaría con mis botas. El clima de Seattle siempre era frío y lluvioso era lo que me seguía encantando de ese insípido lugar.
Mis duchas eran en menos de 10 minutos, digamos que no era tan lenta tampoco para arreglarme. La apariencia era lo que menos me importaba. Terminé de ducharme y salí envuelta en una toalla, Sequé mi cabello con otra y me puse a cepillarlo, como lo tenía corto no demoraba mucho.
Me vestí y salí a ver que desayunaba. Ahora si tenía hambre. Y si no comía la cerveza que había tomado la noche anterior me haría daño. Y no tenía ganas de enfermarme. Así que puse un poco de agua a calentar para hacerme un té, para evitar dolores estomacales. Y me puse a buscar algo en la nevera la cual estaba vacía.
Tenía que buscar algo para desayunar. Me quedé pensando un poco hasta que el teléfono empezó a sonar.
Corrí rápido para ver quien era. Pero de seguro debía de ser Annie.
El timbre del aparato seguía resonando. Así que contesté.
—Demonios Ymir porque siempre tardas en responder.— dijo Annie seca y enojada como siempre.
—Tal vez porque no quiero escuchar tu amarga voz.— le respondí. Escuche a Annie reír un poco.
—El festival de Lenna término un poco antes, así que ya voy a la empresa, ¿en donde te encuentras?— preguntó. A lo lejos podía escuchar las alarmas e insultos de la ciudad.
—En mi departamento, me levanté algo tarde ¿Porqué?— le pregunte curiosa. Me dirigí hacía la estufa para apagar el agua que tenía calentando ya que iba a ocasionar un incendio si no la apagaba.
—Paso por ti en 20 minutos, así que quiero que estés lista.— contestó en tono autoritario.
—Pero aún no he desayunado.— le contesté lamentando el haberme embriagado la noche anterior.
—No te preocupes yo invito el desayuno de hoy, me lo pagas luego.— dijo riendo.
Genial me iba a dejar de niñera otra vez.
—Está bien su majestad. —le respondí con sarcasmo.
Annie rió. Me dijo unas cuántas cosas más, sobre que no olvidará mi teléfono y los papeles que me había dado días atrás. Asentí a todas las cosas que me dijo y terminamos la llamada.
Dejé el agua ahí. Si Annie me invitaría el desayuno ya no tenía que preocuparme mucho. Así que mejor fui a la mesa y me puse a acomodar los papeles, y a limpiar la alfombra que tenía latas por todos lados.
Todo lo hice sin pensar en mirar el anuario.
Cuando terminé de limpiar me senté en el sofá. Mi departamento era triste tanto en la mañana como en la noche. Me sentía sola, pero en 10 años no había sentido la necesidad de estar acompañada.
Claro que cuando me había ido, tuve algunas relaciones fugaces. Pero nunca dejé de pensar en ella.
Historia se había propuesto consumirme lentamente cerca y lejos de ella.
Y su recuerdo siempre estuvo conmigo.
El timbre empezó a sonar. Annie ya estaba esperándome.
Así que tomé los papeles y tomé el anuario por puro impulso. Quería algo para tomar valor o sentirme peor. Ambas cosas estarían bien para mí.
Cerré el departamento y guardé las llaves en mí bolso de vagabunda como le decía Annie.
Se preguntarán. ¿Porqué si trabajo en una agencia de belleza y moda y todas esas cosas, porque no me visto elegante?.
Bueno porque los estereotipos nunca me gustaron. Y prefiero mi comodidad a lucir bonita. Annie estaba conforme. Y obviamente siempre era criticada por dejarme vestir como un chico. Pero ella me apoyaba.
Y aunque siempre tuvimos diferencias la consideró una amiga.
Cuando la puerta del elevador se abrió Annie se encontraba afuera de su lujoso auto.
Y pude mirar sus brillantes ojos debajo de sus lentes oscuros.
—¿De verdad siempre tienes que tardar en todo?— pregunto irritada.
—Disculpa, pero recuerda que me tengo que arreglar mi querida Annie.— le dije con sarcasmo,Annie sonrió.
—Callate vagabunda y sube al auto.— dijo abriendo la puerta del piloto y metiéndose dentro del auto. Reí y abrí la puerta del copiloto y me senté a su lado.
Se hizo un silencio algo incómodo. Annie no era de muchas palabras y yo tampoco. Pero era mi jefa así que tenía que sacar algún tema.
—¿Como estuvo el recital de Lenna?— pregunté a la rubia por su pequeña hija.
A la rubia se le iluminaron los ojos y esbozó una pequeña sonrisa.
—Lenna lucía hermosa con su pequeño traje de hada, Berth grabó más de un vídeo, así que cuando vayas a la casa te los enseñaremos.— dijo un poco alegre. Sabía que el hablar de sus hijos sería un buen tema de conversación.
Me estuvo contando sobre sus hijos en todo el trayecto hacía el restaurant al que íbamos ir a desayunar. Se miraba algo lujoso, pero conocía bien a Annie, a ella tampoco le gustaban las multitudes y mucho menos las personas engreídas.
Por lo menos coincidimos en algo.
Bajamos del auto y entramos al local el cual lucía muy pintoresco pero acogedor.
Decidimos sentarnos en una mesa un poco alejada de las personas pero con una bonita vista hacia la avenida la cual lucía reluciente.
El mesero llegó y nos puso el menú de desayuno acompañado de una gran sonrisa. Le sonreímos.
El mesero se retiró y nos dejo a Annie y a mí mirando y escogiendo lo que queríamos para desayuno.
Leí con atención la hoja del menú. Y miré a Annie, la cual se encontraba concentrada tratando de escoger.
—Enserio, me has traído a un restaurant para niños Annie.— le dije torciendo los labios.
—Es eso o que te quedes con hambre.— dijo sin dejar de mirar el menú. Puse los ojos en blanco. Annie me había traído al lugar al que ella suele venir con su familia.
La miré nuevamente y me fijé mejor en su ropa, la cual lucía sencilla pero elegante.
Algo me decía que se había ido a cambiar a su casa la ropa, porque aún conservaba el maquillaje. Su pantalón de vestir y su blusa blanca resaltaba su esbelto cuerpo al igual que sus ojos.
Annie era bonita, pero no tanto como aquella chica en la cual seguía pensando. Miré la ventana la cual anunciaba un cielo nublado. Los buenos días soleados siempre se iban.
Así que mejor decidí mirar el menú y concentrarme en que quería desayunar.
El mesero regreso y nos espero a decirle lo que queríamos.
Annie ordenó unos Hot cakes con covertura de helado de chocolate. Así que yo también ordené eso. El mesero asintió y tomó nuestra orden y se dirigió a la cocina a dejarla.
Me quedé mirando a Annie y ella alzó una ceja.
— Si te preguntas porque estamos aquí, es porque aquí suelo venir con mi familia, y porque hacen los mejores Hot cakes de la ciudad.— respondió a mi pregunta imaginaria.
—Lo sabía, por lo menos espero y valgan la pena Annie.— le dije frunciendo el ceño.
Annie esbozó una pequeña sonrisa. Eso fue lo único que hizo.
Un nuevo silencio se hizo entre nosotras.
—Ymir me he preguntado, porque después de tanto tiempo no habías buscado a Historia. — soltó de repente.
Demonios me había tomado desprevenida.
—Es cosa que no te debe de importar Annie, no le tomo mucha importancia desde hace tiempo a eso, ayer solo fue un encuentro casual, pero no es para que me afecte.— contesté esquivando su filosa mirada.
—Tal vez me importe, porque te conozco desde hace 10 años y porque eres mi asistente y probablemente mi amiga.— respondió con su seca voz.
Fruncí el ceño, y me sentí halagada de que esa mujer tan feroz me considerará alguien importante para ella.
—No había querido buscarla, porque tengo aún mis razones, y pensé que ya era feliz.— respondí.— Es la directora y jefa de una agencia de modelos que heredó de su padre.
—Con más razón debiste de saber algo de ella ¿No lo crees?— dijo antes que el mesero llegará con nuestro pedido.
Ignorando lo que había dicho,miré el platillo y se miraba delicioso. Así que decidí borrar malos momentos y disfrutar el desayuno.
Annie pareció entender ya que ella también se puso a comer al mismo tiempo que yo.
Mire la ventana y pequeñas gotas de lluvia caían haciendo la mañana nuevamente algo triste.
Nos quedamos en silencio. Pero no era un silencio cómodo. Necesitaba hacer algo. Por eso detestaba quedarme sola con Annie. Esa mujer nunca hablaba, no se como es que Berth puede estar tan feliz con alguien de tan pocas palabras como ella. Me reí ante eso. Berth debía amarla tanto,como yo amaba a Historia.
Y para romper el hielo saqué el anuario, debía por lo menos alegrar la mañana.
Puse el anuario en la mesita y Annie me miro extrañada.
—¿Qué es eso?— preguntó curiosa terminando de comer un pedazo de su hot cake.
Reí un poco y la miré alzando un ceja. Busqué la página adecuada y se la enseñé.
Annie me miró sorprendida tanto que pensé que se le saldrían los ojos.
—¡¡¡Mierda Ymir, quita esa cosa vergonzosa de mi vista!!!.— dijo enojada.
Me reí fuerte. La página que le había puesto, era una donde se mostraba sacando el dedo corazón a la cámara de Eren. Sus ojos se mostraban llenos de sombra negra y con mucho delineador. Traía su chaqueta de cuero y su típica corbata roja. Le había enseñado a su Annie de hace 10 años.
—¿Como es que aún tienes eso?— volvió a preguntar sonrojada.
—Ayer lo descubrí, lo tenía guardado en unas cajas que tenía olvidadas de cuando me mudé.— contesté riendo.
Annie estaba roja aunque no sabía porque.
—Esos eran mis tiempos negros Ymir.— respondió con voz baja.
—Y vaya que negros Annie, mira que tus sombras se miraban más que tus ojos.— respondí riendo aún mas fuerte.
Annie me pateó por debajo de la mesa. Volví a reír. Parecía una niña siendo molestada por sus compañeros de jardín.
—No es gracioso Ymir, yo ya no soy así. — dijo cruzándose de brazos y inflando un poco las mejillas.
Se miraba adorable. Ahora entendía a Bertholdt. Se había enamorado de esa chica que no decía muchas palabras pero que con sus gestos mostraba lo que decía.
Me dolió el pecho al pensar aquello. Quería tener a Historia entre mis brazos con tan solo mirar a Annie de esa manera.
Annie me quitó el anuario y se puso a mirarlo. Fruncía el ceño mientras comía y miraba al mismo tiempo.
—Demonios, pensé que esta mierda ya se había quedado olvidada.— dijo sin dejar de mirar el libro.
—Tal vez fueron algunos años Annie pero ahora no te salvarás de mí.— le respondí comiendo un poco.
Annie volvió a patearme. Reí al verla tan avergonzada.
Nos quedamos calladas otra vez. No hasta que Annie decidió ponerme en el limbo de mis pensamientos y emociones.
—Es hora de que hablemos bien Ymir, y no evites tu felicidad. — dijo mirándome. No me había dado cuenta de que había terminado su desayuno.—¿Porqué nunca la buscaste?—preguntó.
—Tal vez porque nunca tuve el valor después de lo que sucedió entre nosotras, ella pasaba por una difícil decisión, y yo... Yo no me sentía con la confianza suficiente para todo lo que se nos vino encima.
—¿Porqué te fuiste Ymir?— esa pregunta resonó en mi cabeza. Fue la misma pregunta que Historia me había hecho. Los ojos brillantes de Annie me miraron sin expresión alguna. Esa pregunta me había devastado un día anterior. Pero la persona que la había hecho me miraba con ojos brillantes y llenos de amor.
—Porque preferí su felicidad antes a la mía. —respondí sin sentimiento alguno.
Annie asintió.
—Hemos tenido contacto muy lejano con la empresa de Reiss, pensé que te habías dado cuenta.— soltó.
La miré incrédula. En todo este maldito tiempo ella sabía de Historia.
—¿Entonces porque no me lo habías dicho Leonhardt?— le dije molesta.
Annie se encogió de hombros como si no importará. Cuando era un tema importante para mi. Doloroso pero importante.
—Nunca preguntaste Ymir, así que supuse que tu la estarías buscando por tu cuenta.— dijo como si no importará.
La mire algo resentida. Porque tenía razón.
Pero ¿Porque no la había buscado yo misma? Me reclamé por ser tan idiota.
Annie seguía mirándome con esas navajas filosas que tenía por ojos.
Nos volvimos a quedar en silencio. Iba a decirle algo a Annie cuando ella sacó su teléfono y me enseño sus redes sociales.
Me quedé sorprendida.
Puso su teléfono aun más cerca para que mirará mejor.
Me mostraba una imagen de una reciente pasarela en Tailandia. En el centro se mostraba una chica alta, con el cabello negro y corto. También esos rasgos que reconocí rápidamente. Le arrebate el teléfono a Annie.
La chica de la pasarela era Mikasa, así que Historia tenía razón. Entré a la etiqueta con el nombre de Mikasa. Y me llevo a su perfil.
Mikasa ya no era la chica gótica como la recordaba. Ahora era una mujer de mundo, y no de un mundo cualquiera. Era parte del mundo de la belleza y la elegancia.
Miré poco a poco sus fotos y vi algunas de sus vacaciones o sus descansos en las ciudades a donde iban para las pasarelas. Un foto llamo mi atención.
Estaban detrás del escenario de alguna pasarela. Un chico con gorro rojo y otro con lentes tenían abrazada a Mikasa. El de gorro sostenía una cámara entre sus manos y sonreía a la otra cámara con la que estaban tomando la foto. El chico de lentes tenía unos folders en sus pequeñas manos y lucía nervioso.
Eran, Eren y Armin. Sonreí al ver a esos tres como siempre juntos.
Sentí un golpe en el pecho. Y me removí incómoda. El ver a los que solían ser mis compañeros me puso algo nostálgica.
Pero todo se fue a la mierda cuando encontré otra foto que hizo que mi pecho doliera aún más.
Era un restaurante algo acogedor. Todos los integrantes vestían de forma sencilla y reían para la cámara.
El trió de siempre se encontraba abrazados y riendo. Después vi a un chico rapado y supuse que era Connie al lado de una chica castaña que supe que era Sasha la cual esta comiendo cuando tomaron la foto, tomándola desprevenida.
Pude ver a un chico de pelo cenizo al lado de Sasha riendo con sarcasmo. Supuse que era Jean. Y en el centro de todos se encontraba ella.
Riendo con esa bella sonrisa que me robaba la respiración. Sentí que me fallaban las piernas, lo bueno era que me encontraba sentada.
Miré a Annie la cual se mantenía mirándome finamente. Ladeó una pequeña sonrisa.
Volví a mirar las etiquetas y los nombres y vi su nombre.
Así que entre rápidamente a su perfil.
Cientos de fotos de comida, de lugares con paisajes hermosos de donde suponía había ido en los festivales de moda. Seguí mirando su perfil para buscarla a ella y sus bonitos ojos. Quería mirarlos una vez más.
Hasta que la vi.
Una foto sencilla. Era ella caminando en la playa mirando una puesta de sol. Se miraba realmente hermosa. Aunque eso no era mucho.
Ella es realmente perfecta.
Seguí mirando todas las fotografías. En todas se encontraba sola o acompañada con los de la clase 104.
Hubo una aún mas hermosa. Ella se encontraba sentada en una banca mirando al suelo. Y lo que más llamó mi atención fue lo que contenía las palabras de la imagen.
I'm waiting for you.
Yo también te seguía esperando Historia.
Apreté el botón de salida y le entregué el teléfono a Annie la cual me seguía mirando sin expresión alguna.
Recordé la tarjeta que me había dado la noche anterior. La había dejado en mi bolsa de vagabunda así que la busqué lo mas rápido que pude, hasta que la encontré.
Miré la pequeña tarjeta que contenía el número de Historia plasmado.
Sentí un hueco en mi estómago. Y miré a Annie la cual miraba su teléfono o contestando algún mensaje.
Saqué el mío rápidamente y miré el número.
—No te límites Ymir, ambas sabemos que ella espera esa llamada, y que te mueres por volverla a ver.— dijo sin dejar de mirar su teléfono. — Mereces ser feliz Ymir.
La miré sin decir nada. El teléfono y la tarjeta quemaban.
¿Historia querría volver a intentarlo?
—No me hagas patear tu insípido trasero Ymir, así que llama a esa chica.— dijo Annie poniéndome aún mas nerviosa.
Le saque el dedo medio a Annie y ella me respondió igual. Parecíamos unas niñas haciendo eso. Pero tenía razón. Debía dejar mi miedo atrás y recuperarla.
Así que desbloqueé mi teléfono y empecé a marcar los números de la tarjeta.
Annie había dejado su teléfono aún lado y me miraba esperando a poner la llamada en línea.
Cerré los ojos y apreté el botón para iniciar la llamada. Me puse el teléfono en el oído y el timbre de que la llamada estaba en progreso me ponía aún mas nerviosa.
Mis nervios me empezaron a traicionar y iba a colgar la llamada cuando del otro lado se escuchó una voz.
Abrí los ojos asustada y miré a Annie la cual seguía mirándome sin expresión.
—¿Hola...?— su hermosa voz resonó en mi cabeza.
Respiré.
—Hola.— contesté.
Era momento de recuperar 10 años perdidos.
Si ha llegado hasta aquí les daré un maratón de la historia.
Realmente no me gusta pedir reviews y eso, porque me gusta ver que los pocos que me leen lo hacen de corazón. Y eso me hace feliz :3
Pero eso si xd, dejen su mensaje si quieren el maratón XD.
Volviendo a lo anterior, gracias a las chicas hermosas que me dejan sus hermosos mensajitos. Eso me da energía para seguir publicando aquí el fic. Y mientras le voy entendiendo un poco más XD.
Disculpen las faltas de ortografía, las trataré de corregir.
Gracias por leerme :3
