Bueno, pues este es el último capítulo. Muchas gracias por leerme y por todos vuestros comentarios... SOIS GENIALES!!! Suerte y nos vemos en el próximo!!!!


House había perdido la noción del tiempo. Sentado frente a su piano, ensimismado en sus pensamientos y con la ayuda de su mejor bourbon, sus manos solo conseguían reproducir notas tristes y melancólicas… No dejaba de darle vueltas a su historia con Cuddy.

Se habían conocido en la Universidad de Michigan. Coincidían en las clases de endocrinología, y ambos pertenecían al selecto grupo que participaba en los diferenciales del doctor Ochoa. Fue en aquel entonces donde House descubrió su pasión por diagnosticar enfermedades, lo cual, le había impulsado más tarde a especializarse en dicha materia.

Recordaba que Cuddy siempre le había gustado. Su inteligencia, belleza y desparpajo la hacían diferente a todas las demás. Ella era la única que lograba hacerle frente, la única inmune a sus encantos… el mayor de los misterios concentrado en un cuerpo perfecto… cómo no desearla? Quien podría resistirse?

La noche en que se graduó fue a despedirse de ella. Quería verla por última vez, y sin saber muy bien cómo ocurrió, acabaron juntos en la cama.

Después él se marchó y tan sólo supo de ella por las noticias de su rápido ascenso. Se volvieron a encontrar cuando le sucedió lo de la pierna. Por aquel entonces él estaba con Stacy, y ella con un tal Hugh.

Recordaba que después, cuando nadie más quería contratarle, ella le había propuesto crear un departamento para casos que nadie sabía diagnosticar. Quería algo nuevo e innovador. Con los mejores médicos promesa, con los mejores medios a su alcance. Una apuesta arriesgada, primero por ser mujer y primera decana de medicina; y segundo, por ser él quien era. Aún así, no lo dudo y le convenció con un "Como en lo viejos tiempos", en lo que sin duda se convirtió en el trabajo de su vida.

Más de 20 años habían pasado desde que comenzó todo y ahora, solo en su apartamento, había gastado su último cartucho.

Bebió un trago más, despacio, dejando que el licor quemara lentamente su garganta, cuando escuchó que alguien llamaba a su puerta. No tenía ganas de visita, pero la insistencia del que estaba al otro lado, le obligó a levantarse.

Miro por la mirilla y se sorprendió. Abrió la puerta inmediatamente y de su boca salió un tímido saludo:

Hola –

Hola – le dijo Cuddy – Puedo pasar?-

House se movió torpemente dejando entrar a Cuddy, al pasar a su lado vio que llevaba una carpeta.

He hablado con los del consejo sobre tu vuelta al hospital – dijo – Todos están de acuerdo en que regreses.

Qué amable por su parte!!! No sabía que esas víboras estuvieran locas por mí!!! - Dijo sarcásticamente House.

Todo lo contrario. Creen que eres un egocéntrico hijo de puta…

House frunció el ceño y rodó los ojos

… en realidad lo que les mueve es un motivo económico – Continuó Cuddy – Desde que no estas en el hospital, hay menos benefactores, publicaciones médicas y solicitudes para el departamento de diagnóstico… A pesar de tu trato a los pacientes, gozas de buena fama cómo médico… eso es prestigio, publicidad y finalmente dinero para el hospital… me han dicho que puedes empezar el lunes.

Bien por Greg!!!

Por otra parte…

Aquí viene el "pero", verdad?

… está el asunto de tu licencia médica. Puedes volver a solicitarla, pero para que te aprueben necesitaras la conformidad de todo el consejo, y durante 4 meses, serás supervisado por uno de sus miembros… Wilson se ha ofrecido voluntario.

Ese es mi Jimmy!!!

Deberías tomártelo en serio House – Dijo Cuddy de forma implacable – el día en que dejes de serle rentable te despedirán. No importa lo que diga Wilson o yo…

Y qué diferencia hay??? – Saltó House – Siempre ha sido así… siempre me han utilizado, siempre he sido el mayor recurso del hospital!

Tal vez ésta sea tu última oportunidad…

Lo sé.

Ambos se quedaron mirando unos segundos, midiéndose el uno al otro.

Está bien – dijo por fin Cuddy – entonces sólo tienes que firmar el nuevo contrato. Lo tengo aquí – dijo señalando la carpeta que tenía en la mano.

Y qué hay de ti???

Cuddy lo miro sorprendida.

Que qué hay de mí???

Sí…- dijo House de forma dubitativa mientras se acercaba más a ella – me refiero a por qué no es la decana de medicina la que tiene que supervisarme…

Cuddy relajó los hombros y con tristeza le contestó directamente a los ojos…

Supongo que… después de lo que gritaste en el hall, no pensaron que fuera muy apropiado…

House bajo la cabeza avergonzado. Sabía que aquel día había traicionado el secreto más importante entre ellos dos…

Cuddy, yo lo…

Ya no importa – le corto – Acabemos con esto…

House acepto la pluma que ella le ofrecía sin levantar la mirada. Mil pensamientos le rondaban por la cabeza y las palabras se le amontonaban incapaces de salir por sus labios… Cuddy mientras tanto seguía hablando.

El lunes cuando llegues al hospital tendrás que… - su voz se paró en seco – qué es esto???

Alzo la vista y la vio al lado del piano sosteniendo el frasco naranja de pastillas… Se quedó paralizado, ya no se acordaba de ellas… Mierda! Ahora si que lo había estropeado…

Vicodina!!??? – dijo en un tono entre sorpresa e indignación – Dios! Qué estúpida he sido!! Sigues siendo el mismo de siempre… nos has engañado otra vez a mí, a Wilson, a todos!!! Pero se acabó… Se acabó todo!!! – Dijo mientras salía por la puerta hecha una furia y dando un portazo…

El ruido hizo reaccionar a House que hasta ahora, simplemente boqueaba sin articular palabra… No, no podía dejar que se fuera ahora...

Cuddy!!! – gritó – Cuddy espera!!! – la alcanzó en la puerta de su edificio – No es lo que parece!

Y entonces qué es House??? – le dijo mientras se volvía violentamente hacia él. Sus ojos brillaban y desprendían un fuego que le quemaba.

Lo he dejado!! No he tomado ninguna pastilla…

Y entonces qué hacían ahí encima??

Sí, pensé en tomarlas después de lo de esta mañana… pero no he podido al pensar que si lo hacía… jamás podría volver a mirarte a la cara…

Pretendes que me lo crea?? Acaso crees que soy tan estúpida??

Debes creerme Cuddy!! Jamás he sido tan sincero. Entré en Mayfield porque quería cambiar, porque quería ser un hombre mejor… por ti.

Por mí!! Cómo puedes decir eso?? No quisiste que ni siquiera te fuera a ver!!! – dijo con rabia – en más de 3 meses ni una sola llamada, ni una carta, nada!! Estaba tan preocupada, que pensaba en ti a todas horas y me sentía una idiota al saber que no podía ayudarte… - la voz se le quebró y una furtiva lagrima recorrió su rostro – y después, de repente, te presentas en el hospital como si nada, sin avisar… y tienes la vergüenza de decirme que yo te importo??

Compréndeme!! No quería que me vieras así, derrotado, siendo un hombre a la mitad… pensé mil veces en llamarte pero no sabía que decirte, no después de lo que ocurrió el último día… siento haber dicho aquello, pero… Oh, Cuddy! fue tan real… imaginé que estabas conmigo, y me volví loco al pensar que no sentías lo mismo que yo… -

Se acercó a ella y la cogió de la mano, ambos se miraron con emoción a los ojos

Toda mi vida he dado vueltas sin sentido hasta que te encontré a ti. He sido tan estúpido que he tardado más de 20 años en decírtelo. Quiero ser feliz y solo puedo serlo contigo…. – se acercó más a ella hasta que sus labios casi se rozaron y en un susurro dijo - Sálvame Lisa, solo tú puedes hacerlo…

Ambos agotaron el pequeño espacio que había entre ellos y se fundieron en un beso. Tierno al principio, con pasión mientras caminaban hacia el apartamento. El tiempo se detuvo y de nuevo, la vida cobró sentido para ambos.

FIN