Sí... sí… soy una maldita por no actualizar desde hace semanas, pero he estado teniendo muchos problemas y la verdad no me había sentido para nada de buen humor y escribir algo decente. Pero aquí estoy, y aunque aún quiero dejar inconscientes a patadas a ciertas personas, ya he tardado demasiado y como a mí no me gusta que me hagan esperar, no los haré esperar más. A veces en verdad desearía estar en el mundo de SNK, aunque hubiera titanes que se comen a la gente frente a mis ojos pero… creo que estaría más a gusto. Bueno, empecemos con el capítulo que me costó escribir más de tres semanas…

Se me había olvidado decirlo en el primer capítulo, debí de hacerlo: Los personajes de Shingeki no Kyojin no son míos, son de Hajime Isayama. Seguramente ya muchos saben, pero de todos modos debo de cecirlo.

PD: Como extraño a Petra, Gunther, Erd y aunque sea un idiota, a Auruo… los pondré en el fic… no debieron de morir /3.

.

.

.

.

.

.

.

-No, así no –me reclama el hombre frente a mí- cuando patees tienes que girar la cadera y estirarte más. Así -termina de decir bastante irritado.

Un fuerte dolor se extiende por mi brazo por la patada que acabo de recibir del capitán Rivaille. Este maldito enano tiene más fuerza que nadie. Ni siquiera la traidora de Annie podría contra él. Mi mano derecha está en mi brazo izquierdo que es justo donde me acaba de patear. Siento mi extremidad entumecida y trato de no soltar ningún quejido de dolor. No debo de mostrarme débil ante nadie, menos ante él. Hemos practicado algunos días, casi una semana y aún me riñe por la misma tonta cosa.

-Ahora repítelo.

Dejo en paz el dolor e intento imitarlo. Él simplemente se inclina hacia atrás sin mover sus piernas y mira pasar mi pie por enfrente suyo como si no fuera más que una mosca molestando dándome a entender que no lo he hecho bien de nuevo, no me he abalanzado lo suficiente como para alcanzarlo, o rozarle siquiera.

-Tus compañeros deben ser pésimos por haber sido vencidos por ti –me riñe secamente.

No respondo nada y me limito a mirarlo de forma despreciable. Aún tiene ambos brazos en su espalda de forma relajada, no necesita estar alerta en un simple entrenamiento. Me pongo en posición de pelea y él parece entender que quiero pelear porque adopta la misma pose que yo. Le demostraré que soy fuerte, que puedo llegar a ser igual de fuerte que él.

Lanzo el primer golpe que esquiva sin mucho esfuerzo y luego da un paso al frente para hacer lo mismo. Yo me hago hacia un lado y tiro la patada que tanto ha criticado. Agarra mi pie, patea mi otro tobillo y caigo de espaldas con un golpe sordo al suelo. El impacto me ha sofocado, no tengo aire para gritar.

Desgraciado.

-Debes ser rápida si quieres dar una patada por lo menos decente, o puede pasar lo que acaba de pasar.

Criticón.

Le gruño y libero mi pie de su mano con un brusco movimiento. Me levanto de un salto sin usar los brazos y tomo la misma posición de antes. Esta vez analizo cuidadosamente por donde puedo acercarme para atacarle y darle un golpe limpio. Esta ligeramente volteado hacia mi lado derecho, y está dejando su costado izquierdo descubierto a causa de que sus brazos están frente suyo. Perfecto. Me muevo hacia la derecha para confundirlo y luego rápidamente al a izquierda para golpearlo. Atino a sus costillas y el quejido que trató de reprimir me ha dicho que por fin lo hice, él también me golpea… en el mismo lugar y con más fuerza haciéndome tambalear hacia un lado. Este enano tiene más fuerza de lo que su delgado cuerpo aparenta tener.

-Una mejora –menciona sin mucha importancia.

Y golpe tras golpe, patada tras patada seguimos peleando procurando no parar en ningún momento. Me siento algo cansada, él parece estar bien porque su expresión es la de siempre. Matar titanes para él no es un problema, pelear contra un humano debe ser mucho más fácil aún. A lo largo de estos años he visto como aniquila a los gigantes con facilidad haciendo cortes limpios y más precisos de cualquier persona. ¿Por qué siendo el soldado más fuerte de la humanidad… pierde su tiempo entrenándome? Supongo que por ahora no hay nada más que hacer en la Legión de Reconocimiento. Solo hay trabajo para la líder de escuadrón Hanji y Eren…

Eren.

Sus pensamientos fueron llevados a otro lugar al igual que ella fue llevada al piso por distraerse un momento. Fue solo un momento.

-No te distraigas –regañó.

Se estaba cansando de los regaños. ¿Debería mejor decirle que dejara de entrenarla? Apenas hace unos días había accedido a hacerlo y ahora se resignaba solo por unos cuantos reclamos y correcciones que el mayor no dejaba de darle una y otra vez. Si aquel día de entrenamiento con sus compañeros le había dicho que peleaba bien y ahora la estaba haciendo sentir como un asco… dudó por momentos en que lo que le había dicho ahí había sido mentira, ella verdaderamente creyó que era un fracaso en combate cuerpo a cuerpo, lo que la animó a levantarse de nuevo y seguir haciéndose más fuerte.

Como si fuera posible.

Es posible. Pensó ella. Tengo que hacerme más fuerte.

Mikasa se puso de pie pero antes de que hiciera algo más, Petra llegó con una noticia, tenía su capa puesta y ambas espadas en mano respirando alarmadamente.

-Capitán –Levi que estaba de espaldas a la puerta giro un poco la cabeza indicándole que la estaba escuchando- es Eren. Se salió de control.

Eren. Hace unos momentos la distracción que había tenido con él no se compararía con lo que acababa de escuchar. Mikasa abrió de golpe los ojos y sin pensarlo dos veces salió corriendo de aquel lugar.

-Tsk. Mocoso inútil –dijo el mayor.

El no pensarlo dos veces hizo que se le olvidara que por el momento trajera solo un short y un corto top de entrenamiento que dejaba ver su bien formado abdomen y parte de la espalda. Se detuvo en seco para pensarlo en menos de un segundo y dirigirse a su habitación por su equipo de maniobras tridimensional.

Sus grandes manos se movían hacia todos lados intentando aplastar a alguno de los que se encontraban alrededor de él. Su negro y lanudo cabello cubría parte de sus endemoniados y brillantes ojos verdes. De su enorme boca no salían más que fuertes rugidos llenos de ira y descontrol. ¿Qué le había hecho actuar así? Aun no podía manejarse del todo bien y eso le tenía claro.

Los cables de los equipos de maniobras giraban alrededor de él para intentar cortar el punto débil pero con tanto ajetreo de parte de él les era difícil llegar hasta su nuca. Las puntas de los cables solo podían ensartarse en su cuerpo ya que no había ningún árbol cerca del cual apoyarse y moverse con mayor facilidad. Habían estado practicando en una zona plana, a algunos metros estaban los árboles

-¡Eren! Por favor cálmate –gritó Hanji preocupada lo más fuerte que pudo.

Eren volteó a verla, se giró por completo e intentó atraparla. Hanji saltó hacia su hombro para intentar hablarle.

-Vamos, Eren. Sé que puedes hacerlo, lo hiciste una vez, lo harás de nuevo –le apoyaba esperanzadoramente con un deje de preocupación a causar más problemas de los que ya había, a Levi no le gustaría esto ni un poco.

El titán de ahora 10 metros cayó, pues el cansancio de haberse transformado otras dos veces le había acabado casi por completo, su autocontrol y el sentido incluidos, pues no daba indicios de inteligencia, prudencia o por lo menos obediencia en esos momentos. Por los menos el titán había aparecido completo esta vez. Hacia unas semanas no tenía piel o si quiera músculos de la cadera para abajo. Su cuerpo se retorcía enloquecido en la tierra causando estragos y un descomunal desorden destruyendo con furia algunos árboles a patadas, golpeaba el suelo que llevaba temblores a lo largo de éste y fuertes sonidos graves mientras rugía.

Levi llegó junto con Petra a ver el enorme desastre que ese niño estaba provocando. Evidentemente, parecía un niño titán haciendo rabietas, cosa que molesto enormemente a Levi por tal comportamiento de inmadurez.

Un titán no es inmaduro. Sin embargo el que está dentro de él, sí.

-¿Por qué demonios no han hecho nada? –Gritó furioso hacia Erd, Gunther y Auruo- ¿Dónde demonios está Hanji?

Todos miraron hacia donde la mujer de lentes estaba arriba de un árbol buscando el momento y lugar para saltar sobre Eren que se puso de nuevo de pie.

-¿Y es que no pueden hacer nada? –inaceptable.

Levi corrió hacia donde Hanji subiendo al árbol con elegancia.

-No te preocupes, lo tengo bajo control –se adelantó a decir ella.

-¿A esto le dices control, cuatro ojos?

El pequeño hombre se disponía a atacar al Eren descontrolado cuando vio una cabellera negra balanceándose por el enorme cuerpo de éste.

Esa niña. Pensó. Hará que le provoquen un accidente.

-¿Qué demonios hace? –preguntó el sargento.

-Tal vez… lo mismo que aquella vez en Trost. No logrará calmarlo con palabras, ya lo intenté.

Mikasa intentó hacer lo mismo que Hanji, intentar apaciguar a su amigo, pero esta vez el infortunio fue más violento. La mano de Eren se dirigió a Mikasa, que estaba en su hombro muy cerca de sus orejas, antes de que pudiera alejarse, los cables de su equipo de maniobras tridimensional fueron atrapados y ella arrojada hacia algún lugar en los árboles.

Ella trató de aferrarse a algún tronco apretando las manijas de sus espadas al azar, amortiguando así un aún fuerte golpe de espaldas en la corteza y una caída en la gruesa rama.

Al ver esto Levi, furiosamente saltó veloz hacia Eren, no para hablar, sino para actuar. Aunque no hubiera árboles a los cuales aferrarse, no eran necesitados ni un obstáculo para él. Cortando a Eren como una vez lo hizo con Annie, sin darle la oportunidad de moverse o si quiera verlo, cortó en puntos donde se hallaban los ligamentos y nervios para hacer sus brazos caer y luego sus piernas inmovilizando a Eren que de nuevo cayó a la tierra levantando una gran cantidad de polvo. Levi se aproximó al área del cuello y de otro salto rebanó la piel del titán para sacar el cuerpo humano de Eren, su carne ya se estaba fundiendo con la musculatura, se apresuró a sacarlo antes de que esto fuera irreversible. Hanji se dispuso a ayudarlo cortando músculos y más carne para facilitar el trabajo.

-¿Cómo demonios pasó esto? –preguntó el pelinegro.

-Hacíamos experimentos. Intentamos ayudar a que endureciera su piel, en tres intentos no pudimos y el tiempo de descanso para él no fue suficiente para que se repusiera de la transformación anterior. Cada vez va peor.

-No más experimentos por un tiempo. A menos que Erwin lo ordene.

-Ah –suspiró Hanji- espero que sí. Fue divertido…

Ese último comentario hizo enojar a Levi hasta la médula. Escuchar que aquello había sido "divertido" no era algo agradable ni en lo más mínimo y no era precisamente al desastre que se había causado.

-Saca al mocoso de aquí. Yo iré por alguien más... –miró hacia el bosque.

-Espera, Levi… -pero él ya se había alejado.

Despertó en su cama aturdido y sin recordar nada igual que siempre. Sus ojos aún tenían esas marcas rojizas que descendían a sus pómulos y se extendían hasta sus mejillas y sus parpados decaídos sin dejar lucir esos hermosos ojos verde agua. Miró primero al techo, luego a su lado izquierdo donde una hermosa chica pelinegra con la cabeza vendada lo miraba angustiada.

Mikasa. Pensó.

-¡Eren! ¿Cómo te sientes? –lo tomó con cuidado por el brazo.

-¿Qué pasó? –preguntó él parpadeando.

-Me dijeron que habías enloquecido.

-¿Te dijeron? –la voz no provino de ninguno de ellos dos, sino de una voz mucho más grave y profunda seguida de un portazo- la noticia iba dirigida a mí, fue casualidad que tú la escucharas.

-Yo estaba presente sino mal recuerdo.

-Y a ti no te llamaron "capitán" cuando lo anunciaron sino mal recuerdo –soltó dejándose apoyar bruscamente en la pared con los brazos cruzados.

Mikasa se molestó ante el comentario de Rivaille, le había cerrado la boca y se quedó sin palabras para defenderse.

-Además, deberías estar en cama. ¿No te habían estrellado contra un árbol? –tal pregunta ocasionó incomodidad en la remitente.

Los fríos grises ojos de Levi se dirigieron hacia el muchacho en la cama quien le miraba confundido intentando anticiparse a las próximas palabras. ¿Había sido él quien hizo eso? Quizás le diría lo que hizo, quizás le diría si él fue quien intentó deshacerse de Mikasa de nuevo, pero algo era seguro, lo iba a pagar caro.

Levi había ido al bosque a buscar a Mikasa y la encontró inconsciente en una gruesa rama con sus espadas colgando de su equipo y parte del cabello de su nuca manchado en sangre. Se agachó frente a ella y tocó su hombro para observarla. Aún tenía la ropa de entrenamiento que había usado momentos antes. No te salvarás de esta, mocoso. Cargó su cuerpo por la cintura de ella y la mantuvo en la suya con un solo brazo, y con el otro recogió las cuchillas para irse de ahí.

-Y tú –reprimió con la mirada a Eren- te espero en la sala de entrenamiento en una hora.

Dicho esto, Levi se dio la vuelta y se fue. No le agrado que aun estando herida, se preocupara por alguien que de ella no lo hacía. Eso es ridículo.

Eren miró a Mikasa preguntándole con la miraba un ¿Por qué?

No necesitaba pensar en qué hacerle por castigo. Unos simples golpes eran suficientes para aplacar su descontrol pero debía de tener cuidado en no causarle una herida, y menos si Eren tenía algún objetivo en mente. Él sabía que no debía oponerse a su mayor, y si lo hacía le iría peor.

La puerta se abrió y los ojos verde azulado del castaño aparecieron con nerviosismo y curiosidad.

-Entra –le ordenó y el otro de inmediato acató la orden.

Antes de que Eren pudiera preguntar algo, ya tenía un pie en su sien, un talón en su nuca, un golpe en el abdomen y un codazo en la espalda. El castaño cayó de rodillas con el penúltimo golpe con ambos brazos en su abdomen. Eso no era suficiente, Levi pateó las costillas de Eren para girarlo. El menor quedó en posición fetal y miró a su agresor confundido y… ¿para qué negarlo? asustado. ¿Qué había hecho ahora?

-Si vuelves a salirte de control e intentas matar a tus superiores y compañeros, no tendré piedad –sentenció el mayor tomándolo por la camisa del cuello para levantarlo en el aire y quedar frente a frente con él- ¿me has entendido?

Ante tal acusación fue suficiente para saber que sí había intentado matar a Mikasa de nuevo. Eren solo asintió lentamente con la boca entreabierta jadeando aun por aire. Y dicho esto, el mayor salió de la habitación cerrando la fuerte con un fuerte sonido hueco. No caminó mucho cuando se encontró con la pelinegra. Ambos se miraron por un segundo, un largo segundo en el que el tiempo pareció hacerse lento y una oleada de extrañeza los invadió hasta casi volcarlos por dentro y darles vueltas como un tranquilo torbellino que se llevara todo y lo volviera a regresar hasta que perdieran gran parte del sentido y dejarlos sin aliento. Aquello no había sido para nada normal. Esa sensación extraña quedaría en el interior de ambos por un largo tiempo en el que tendrían presente de ese inesperado momento. Ninguno de los dos había sentido eso antes con nadie, ni siquiera ella con Eren. El chico estaba tan obsesionado con los titanes que hacía caso omiso a la persona que más lo apreciaba y le protegía.

Nadie dijo nada por su parte. Los dos soltaron el aire retenido y siguieron su camino.

Ella a hacerse más fuerte. Sin darse cuenta de que esa obsesión había crecido incluso más que con su hermano adoptivo.

Él a reunirse con Erwin. El comandante debía de enterarse de lo sucedido ese día y decidir qué hacer. Abrió la puerta de su estudio sin preguntar o siquiera avisar con algunos golpes de nudillos a la madera.

-¿Dónde estabas esta mañana? –preguntó el pequeño hombre sin más rodeos sentándose pesadamente sobre un sofá, cruzando las piernas y extendiendo sus brazos por el respaldo.

-Fui a la ciudad por asuntos personales. Espero que eso no te haya molestado –el rubio hombre juntó sus manos en el escritorio entrelazando sus dedos- pero me enteré de lo ocurrido con Eren, si a eso venías.

-Ese mocoso puede causar serios problemas si sigue siendo tan indisciplinado –acusó.

-Eso no es indisciplina, el chico aún no puede controlar a su titán por completo como lo hizo Annie Leonheart. Con la práctica irá mejorando. No creo que los experimentos deban de parar, Hanji está a cargo de ellos y ella decidirá cuándo puede ser suficiente. Pero le sugeriré que le dé más tiempo de reposo entre cada transformación.

Levi solo soltó un bufido. Si él fuera un titán podría acabar con Eren fácilmente, hubiera podido acabar con Annie en el primer combate. Derrotaría a los titanes comunes, e incluso al acorazado y el colosal si él fuera un titán cambiante.

Si lo fuera…

-Eres demasiado compasivo.

-Y tú deberías aprender a serlo.

-No creo que eso sea algo útil.

-Si el chico es indisciplinado para ti, seguramente ya le hiciste algo, ¿no? Tú has dicho que el dolor es la mejor forma… –al no obtener una respuesta verbal, el comandante agregó algo que Levi ya esperaba- si su hermana se entera seguramente querrá hacer algo contigo.

No era diversión lo que se veía en los ojos de Erwin, sino tranquilidad. Ese hombre nunca entraba en pánico ni se alteraba nunca. Se mantenía en un nivel medio, entre neutral, tranquilo y felizmente pasivo. Siempre bondadoso y dispuesto a dar las mejores decisiones y consejos con órdenes justas y aceptando responsablemente las consecuencias hablando por los demás.

-Dudo mucho que pueda –respondió desviando la mirada.

-A propósito… me han dicho que la entrenas. ¿Puedo saber para qué?

Eso no se lo esperaba. La verdad, después de esa pregunta, ya no sabía qué esperar, pero sí que decir a lo que viniera aunque lo tomara desprevenido.

-¿Hay algo más qué hacer por ahora? No, ¿verdad? Que yo sepa el único trabajo es solo para Hanji y Eren. Algo de entretenimiento no está mal –se defendió.

-¿Y qué tipo de entretenimiento buscas, Levi? –preguntó algo más que solo curioso mirándole fijamente.

-¿A qué te refieres con eso? –giró sus grises ojos a los azules inmovilizados en él.

-Solo te daré un consejo. Ten cuidado. Y no te dejes levar por nada que no sea propio de ti.

Levi solo soltó un bufido y salió de ahí. Erwin retomó la cara que estaba escribiendo.

Sus músculos cayeron rendidos en su cama boca abajo esparciendo su negro cabello por la colcha. Respiró profundamente y lo soltó todo en un pesado suspiro de cansancio. Se había excedido esta vez. Había corrido casi lo mismo que Sasha un día mucho tiempo atrás. Hizo abdominales hasta que le doliera respirar, lagartijas hasta no poder levantar sus brazos y sentadillas hasta que no se pudiera poner de pie. Se había quedado tirada en las baldosas de la sala de entrenamiento por un largo rato, su cuerpo estaba aperlado en sudor que casi empapaba su cabello por completo y se mezclaba con el polvo del piso haciendo un charco con mugre que la manchaba un poco. Como pudo se levantó y se dirigió a su cuarto a darse un entretenido, relajante y caliente baño para después dejarse caer en su cama con brusquedad, exactamente como un cadáver lo haría. Y así es como estaba. Totalmente agotada.

Quizás no hiciera todo eso por Eren.

Tal vez era solo para desahogarse o encontrar algo más qué hacer pero el siempre hacer todo por la misma persona le hacían creer que todo lo hacía por él. Debería de pasar algo de tiempo con Armin también, era su amigo, ¿no? ¿Qué estaría haciendo él? Mañana le hablaría, seguro. Necesitaba un amigo.

El cansancio hizo en segundos su efecto y sus ya entrecerrados parpados cedieron para dejarle dormir profundamente. Seguramente se levantaría muy tarde a la mañana siguiente.

.

.

.

Se preparaban para una nueva expedición, todos estaban listos ya para salir.

La gente los mira.

Las puertas se abren.

Ambos se miran entre sí para verificar como se encuentra el otro.

Ambos reflejan nerviosismo y algo de miedo en sus ojos.

Miedo por el otro.

Los caballos salen corriendo. El fuerte sonido de los cascos retumba en el suelo de piedra para amortiguarse después en la tierra y hierba del exterior de la muralla. Intentan acercarse el uno al otro antes de que la formación tenga que dispersarse.

Un deseo de suerte.

Un hasta luego

Y una última mirada.

La expedición ha comenzado.

.

.

.

Mikasa despertó. No recordaba ninguna de las caras del borroso sueño de esa misma noche. Ni por qué soñaría eso, no sería nada importante. Abrió sus ojos de poco en poco, seguía en la misma posición en la que había quedado anoche, boca abajo con la cara mirando hacia la pared, los brazos a sus costados y las piernas ligeramente abiertas. Respiró y buscó una forma de levantarse en la que no tuviera que usar los brazos, levantarse de frente tampoco era una opción. Una vez sentada se percató de que no estaba sola.

-¿Tienes idea de qué hora es? Deberíamos de haber empezado a entrenar desde hace varias horas –dijo secamente.

No sabía si sorprenderse o enojarse pero no era ni un poco normal que Rivaille estuviera ahí. Y también era raro que mostrara el interés de venir aquí porque no se había presentado con él para comenzar. Ella se dio cuenta de que él tenía puesto un short y una sencilla camisa negra para hacer ejercicio.

-Me dormí muy tarde –le respondió ella de una forma bastante molesta evidenciando que no le gustaba que estuviera ahí.

-Entonces levántate ya –dejó la pared en la que estaba recargado y salió.

Mikasa se quedó mirando la puerta con el ceño fruncido. Fue al baño a lavarse la cara para refrescarse un poco y luego cambiarse. Después de hacer algo de ejercicio, iría con Armin.

La patada que recibió en su cabeza de parte del mayor la envió directamente al suelo. Se cubrió con sus manos y se quedó ahí. El capitán no se disculpó por ello y solo le dijo que siguiera. Ella de no muy buena gana aceptó. ¿Sería el castigo por haberse quedado dormida? Si quería ser buena en todo, aunque ya lo era, tendría que seguir aunque le doliera. Él se lo había dicho. El dolor no importaba, si podía moverse, podía seguir. Un punzante dolor de cabeza no tendría que ser más que una molestia para in experimentado soldado.

Cuando ella se puso en pie de inmediato comenzó a atacar. El capitán le mencionó que ya había mejorado su patada, que esta vez, si alcanzó a golpearlo. Llevarían un combate relajado para calentar, pura práctica que no sería nada del otro mundo. ¿O era una excusa porque sabía que a ella le dolía bastante moverse? No era importante, solo tendría cuidado.

Mikasa se sentía neutral, poco entusiasmada. Durante la mayor parte de entrenamiento ese decaimiento no se debía al dolor muscular. Eso era diferente. La chica parecía tener prisa de algo. Y es que no solo quería estar con Armin, también con Eren. Se sentía inquieta de irse de una vez y estar con él, quería hablarle, escucharlo, abrazarlo y pasar un rato con sus dos amigos.

¿Me odias, Eren?

Levi notó en quien estaba pensando ella y en la milésima de segundo que se distrajo le dio una fuerte patada a las debilitadas piernas de la chica para derribarla otra vez boca arriba. Su cabeza palpitó con el golpe que dio en sus hombros sacándole el aire y apretó el cuello para no dañarse la nuca, ya le dolía demasiado.

-Deja de pensar en Eren y levántate.

¿Cómo? ¿Cómo sabía que pensaba en él? ¿En verdad era ella tan evidente?

-Es obvio que pensabas en él. ¿Con qué otra cosa te distraerías? –ahora leía los pensamientos…

Mikasa le dio una patada en el punto donde se doblan las piernas -en el mismo lugar donde él ya la había pateado momentos atrás- provocando que Levi cayera de rodillas, giro sobre sí misma y reuniendo todo el esfuerzo que le era posible para tomar fuerza le dio un talonazo en la nuca. Levi miraba al suelo, su flequillo tapaba sus ojos dejando ver una pequeña curva en sus labios. A caso Levi… ¿estaba sonriendo?

El mayor tomo esto como un "ya no me duele el cuerpo y podemos pelear perfectamente bien".

Mikasa no fue capaz de moverse cuando Levi se abalanzó sobre ella estampándola contra el piso de espalda sentándose sobre su descubierto abdomen y aprisionando sus muñecas a los lados de su cabeza. Los ojos de ella estaban muy abiertos por la sorpresa y su respiración estaba inquieta mientras que el mayor solo la miraba con esos fríos ojos grises entrecerrados, sin emoción alguna en ellos. La oscuridad de sus ojeras y la falta de luz en sus parpados le hacían parecer unos ojos sin vida.

-¿Qué hace? –cuestionó Mikasa incomoda y sorprendida, pero sobre todo incomoda.

No hubo respuesta. Solo se mantuvo así, sin moverse. Su sonrisa ya no estaba y en su lugar solo se encontraban esos delgados labios sellados en una línea casi recta. Sin intención alguna de abrirse.

Esto se siente incómodo. Si Eren estuviera aquí…

Por pensar en Eren se había distraído y enviada directo al piso. ¿Qué más daba que pensara en él cuándo ya estaba abajo? El capitán apretó su agarre en ese mismo instante. ¿Sabía que de nuevo pensaba en él?

Eso no se iba a quedar así. Si alguien entraba en ese momento el problema iba a ser grave y la humillación pasada seria aún peor. Mikasa levantó la cadera, lo que le costó un gran esfuerzo -en su cansada y dolorida espalda- y jaló sus brazos hacia abajo haciendo perder un poco el equilibrio de Levi y empujarlo hacia un lado, y girar fuera de su alcance. Por su parte el capitán no hizo nada más que quedarse hincado sin decir nada. Ella lo miraba con confusión y desagrado por lo que hizo hacia unos momentos. Realmente había sido incómodo.

Levi se puso en pie de espaldas a ella mirando hacia la puerta.

-No más entrenamiento.

Y sin decir más, se fue.

.

.

.

.

.

.

.

Uf! Por fin terminé! Perdón por haberlos hecho esperar tanto, creo que fue alrededor de un mes lo que no actualicé, soy una irresponsable en eso, pero mi cerebro ha estado seco y lo que escribo lo borro y aparte busco no repetir mucho las palabras para que no se haga algo tedioso pero me cuesta, espero con la práctica mejorar. Y para las que les guste el yaoi, pienso hacer un one-shot que sea Riren (RivaillexEren) y sí, será lemon, yo les avisaré cuando lo publicaré pero como tengo pérdida de memoria a corto plazo (xD) pueden checar ustedes.

Tambien tuve muchísimos problemas al tratar de entrar a mi cuenta porque no recordaba la contraseña, la envié a mi correo y POOM, resulta que a mi p*** correo de mi**** tampoco podía entrar .l.

PD: para la que me dijo que no le gustaba el lemon, a mí me encanta xD así que si me acuerdo, avisaré qué capitulo contendrá lemon para que te saltes esa parte y sigas leyendo a gusto.

Espero este capítulo les haya gustado, pues me costó bastante escribirlo, ojala el próximo sea más fácil.

Dejen sus reviews y actualizaré más rápido :3