El Cerezo y el Lobo

LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A CLAMP


Capitulo anterior

Ambos se quedaron viendo el uno al otro con ojos de furia, hasta que Syaoran le dio la espalda y se sentó en el escritorio para empezar a hacer su tarea, mientras Sakura recogía su maleta del piso, ya que cuando amenazó a ese chico la había tirado al suelo, se dirigió a su cama y empezó a sacar su ropa.

Ya bien decían que el fuego y el agua no se llevan bien.


HILO ROJO (Parte 1)

Llegó la noche y ambos se fueron a dormir, ninguno había mencionado palabra alguna desde aquella discusión.


AL DIA SIGUIENTE

Sakura despertó gracias al molesto despertado. Tenía tanto sueño que lo apagó y se volvió a dormir.

- Vaya holgazana que me tocó por compañera – Dijo Syaoran que se estaba acomodando la corbata del uniforme

Sakura al oír eso, se levantó de repente y le lanzó una mirada asesina a ese castaño, éste sólo la ignoró y se dirigió al clóset para sacar su saco y ponérselo.

- Bueno me voy, entre menos te cea, mejor para mí – Syaoran sí que sabía ofender, pero Sakura no se quedaba atrás

- Tienes razón, así yo podré acomodar todo el cuarto a mi gusto mientras tú no estés aquí – Comentó burlesca la castaña mientras iba al baño

Esto último hizo que el castaño se detuviera en seco.

- Si tocas mis cosas, desearás no haber nacido

-Ah, de nuevo las amenazas, llevas 2, te falta 1 para ir a reportarte – Gritó desde el baño Sakura haciendo que Syaoran se fuera enojado e impotente.


EN EL SALÓN DE SEGUNDO SEMESTRE

- … y así fue como el gran Syaoran Li se fue enojado hacia su clase – Terminó de contar Sakura a su amiga

- Sabes, no me esperaba todo esto, eres muy valiente al enfrentar así a Li – Exclamó Tomoyo sorprendida

- Jaja, fue pues ya ves. Pasaré la historia como la primera chica que le hizo frente a Li – Ambas se rieron ante el comentario

- ¿Sí supiste? A Chiaki se le inmovilizó el meñique – Mencionó uno de sus compañeros a lo lejos con un grupito

- No fue el único, ayer también le sucedió lo mismo a Miaka – Comentó otra chica asustada

- Vaya, ya empezaron los acontecimientos raros – Comentó Tomoyo

- ¿Acontecimientos raros? – Preguntó Sakura

- Sí, ya ves que en todas las escuelas suceden cosas raras, ya me había sorprendido que aquí no sucediera nada extra normal. Oye, sé que eres muy buena para educación física y quisiera saber si me podrías ayudar mañana para entrenar, ya que el sábado nos toca a primera hora – Dijo Tomoyo con ojos suplicantes.

- Claro, tú me has ayudado mucho, ahora me toca a mí – Respondió sonriente Sakura

- Entonces es una promesa – Dijo Tomoyo extendiendo su dedo meñique que rápidamente hizo contacto con el meñique de la castaña, haciendo el pacto de la promesa.

En eso Sakura divisó un hilo rojo aprisionar su meñique y que ese hilo la conectaba al meñique de su amiga. Pero en cuestión de segundos el hilo se rompió entre las dos haciendo que enredaba se fuera cerrando rápidamente; a este paso podría perder la movilidad del dedo por la falta de circulación de sangre. Sakura reaccionó y se quitó con rapidez el hilo.

- ¿Qué fue eso? – Preguntó sorprendida la castaña mirando hacia el piso donde había caído el hilo

- ¿De qué hablas? – Preguntó su amiga

- Ese hilo que está ahí me apretó demasiado el meñique – Exclamó alterada Sakura mientras apuntaba hacia donde estaba el hilo

- Yo no veo nada ¿te sientes bien? – Tomoyo puso una mano sobre la frente de la castaña para verificar que no tuviera fiebre.

Sakura ante la respuesta de Tomoyo no quiso seguir con el tema. En eso entró su profesora de literatura.


EN EL SALÓN DE TERCER SEMESTRE

En ese momento su profesor no había llegado, por lo tanto todos estaban platicando, mientras cierto castaño traía audífonos y leía un libro. Pero en eso se le acabó la batería a su celular

- Dios ¿por qué no lo cargué ayer? – Renegó mientras guardaba el celular y sus audífonos

- ¿Ya sabes sobre ese rumor? Ya hay 2 personas de segundo semestre a quienes se les inmoviliza el meñique

- No son los únicos, yo supe que a otros de cuarto les sucedió lo mismo – Dijo otro de ellos

Syaoran no pudo evitar escuchar eso, siguió guardando sus cosas sin dejar de escuchar.

- Esto es muy raro, bueno Hikaru ¿prometes que me acompañarás mañana? – Mencionó una compañera

- Claro que sí – Dijo el otro compañero extendiendo su meñique y estrechándolos

Syaoran observó un hilo rojo que los unía, pero de repente se trozó y se aferró sólo al meñique del chico, apretándolo fuertemente.

- Ah, me duele, será mejor que vaya con la enfermera, debió ser por el juego de básquet de ayer – Dijo mientras se retiraba su compañero

A Syaoran le sorprendió lo que había pasado, su madre siempre le había dicho que pasaban cosas raras en este mundo. Hasta ahora lo estaba confirmando, pero ¿por qué el hilo no se había aferrado también a la chica?.

De ahí en más las clases transcurrieron normalmente hasta que llegaron a su fin. Sakura se dirigió a su dormitorio después de haberse despedido de Tomoyo. Cuando entró vio a Syaoran en el escritorio haciendo su tarea, la castaña no le dijo nada ya que le seguía dando vueltas aquel acontecimiento del hilo rojo.

- Oye Li ¿contigo no llegó el rumor del meñique inmovilizado? – Preguntó Sakura sin rodeos y dejando su orgullo para después.

- No, además no me interesa lo que hablan los demás – Respondió Syaoran sin mirarla y con tono cortante

Sakura se quedó pensando, ni siquiera le dijo nada por haberle contestado así. Pero el hilo rojo en el meñique se le hacía familiar, como si ya lo hubiera oído antes, así que iría a investigar. Tomó una chamarra y abrió la puerta.

- ¿A dónde vas tan tarde? – Preguntó el castaño volteando hacia ella quitándose sus gafas

- ¿Para qué preguntas si ni te interesa? – Respondió Sakura

- Tienes razón, no me interesa. Es más importante la tarea – Respondió Syaoran volteándose para seguir con lo suyo

- De todos modos te tendré que decir por si alguien me busca. Iré a la biblioteca, a la sección de estudio – Dijo Sakura saliendo y cerrando la puerta

Eran como las 8 de la noche, a esa hora se le denominaba tarde ya que todo estaba oscuro. Cuando llegó pudo encontrar un libro que hablaba sobre la importancia del meñique y decía:

"Al entrelazar sus dedos meñiques, entrelazan sus destinos. Este dedo tiene el hilo rojo del destino. En la antigüedad, si una de estas personas rompían la promesa, tendrían que cortarse el dedo".

Sakura entendía el por qué había visto el hilo rojo, ¿pero por qué sólo ella lo podía ver?. En eso se oyó un ruido

- ¿Quién está ahí? – Preguntó Sakura asustada y luego se oyeron pisadas detrás de ella, la castaña volteó rápidamente pero no vio nada

CONTINUARÁ…