HolAAAA!

He vuelto antes de tiempo! Es que parecía que iba a caer el diluvio universal y hemos decidido bajar unas horas antes ;) Y como el viernes no os pude traer un capítulo de esta historia, pues he decidido no esperar hasta mañana! (Si es una compensación... xD)

Así que espero que disfrutéis del cap!

Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a IcyPanther (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.


.- Una historia de IcyPanther -.


Capítulo 4 – Potions, Oh My! (Pociones, ¡Oh, Dios!)

La luz del sol bañaba la habitación, el baile de los rayos de sol, caía sobre dos figuras dormidas en la gran cama. Con un suave ronroneo la chica se incorporó, extendiendo una de sus manos delante de sus ojos para protegerse de la brillante luz.

- Ya es de día. - murmuró – Una pensaría que alguien vendría y me despertaría. Mira que dejarme dormir más… Mamá sabe que tiene que despertarme. - al bajar la mano, Hermione miró a su alrededor, con los ojos abiertos y horrorizados.

Estaba decorada con los familiares tonos rojo y dorado de Gryffindor y el campo de Quidditch se podía ver desde la ventana. Al igual que si fuera un ladrillo, la realidad la golpeó. No estaba en su casa. Estaba en Hogwarts. Tenía clases. Como pociones que había comenzado hacía diez minutos.

- ¡HARRRYYY! - gritó, saltando de la cama, y despertando al pequeño niño que con los ojos como platos miraba a la chica con miedo, mientras ella salía corriendo y abría la puerta de un tirón - ¡HARRRRYYYYYYYY!

- ¿Qué pasa, Mione? - murmuró el chico de pelo negro, saliendo de su habitación y mirando a Hermione con cara adormilada.

- ¡LLEGAMOS DIEZ MINUTOS TARDE A POCIONES! ¿POR QUÉ NO ME HAS DESPERTADO? - gritó Hermione, con los ojos ardiendo de rabia - ¡VAS A CONSEGUIR QUE NOS CASTIGUEN Y QUE PERDAMOS PUNTOS PARA GRYFFINDOR, POR QUÉ NO HAS PODIDO SALIR DE LA CAMA Y DESPERTARME!

- Tú tampoco me has despertado a mí. - señaló Harry, intentando mantener la calma, a pesar de estar seguro que le iban a castigar durante un mes – Los dos somos culpables.

- ¡ES EL PRIMER DÍA! ¡NO ESTARÁ BIEN VISTO QUE LLEGUEMOS TARDE EL PRIMER DÍA!

Una sonrisa apareció en la cara de Harry y se quedó allí, sonriéndole a Hermione, causando que la chica aún se pusiera más furiosa.

- ¡¿DE QUÉ TE RÍES?! ¡VES A VESTIRTE AHORA MISMO! ¡TENEMOS QUE LLEGAR TAN PRONTO COMO SEA POSIBLE!

- Olvidas algo que tenemos con nosotros. - dijo mientras se reía Harry.

- ¡¿Y QUÉ ES?!

- Draco. - contestó simplemente, dejando salir el nombre con bastante facilidad. "Supongo que es más fácil llamar a Malfoy por su nombre cunado es un crío… No actúa como Malfoy en absoluto"

Una enorme sonrisa apareció en la cara de Hermione y se giró hacia su habitación.

- Nos encontraremos fuera del retrato en unos minutos. - le dijo a Harry por encima de su hombro, antes de desparecer en su habitación.

Draco miraba curiosamente a la chica, bastante nervioso debido a los drásticos cambios de humor.

- Vamos a ir a visitar al tío Sev, ¿de acuerdo, Draco? - le dijo con dulzura, sacando al chico de la cama.

- ¿De verdad? ¿Lo dices enserio, Hermione? - la chica asintió - ¡Muchas gracias! - gritó lanzando sus brazos alrededor del cuello de Hermione - ¡No puedo esperar para volver a verlo!

- Sólo una cosa, Draco. - le dijo Hermione, dejando al niño en su cama – Cuando lleguemos allí, necesito que finjas estar dormido, ¿vale? Y justo cuando acabemos Pociones, conseguiremos algo de desayuno.

- Bien, pero, ¿por qué tengo que fingir estar dormido? ¡Quiero ver al tío Sev!

- ¿Quieres meterme en problemas?

- No… - contestó Draco en voz baja.

- Entonces no podemos dejar que tu tío sepa que todos nos hemos dormido… - el rubio sonrió, con los ojos brillantes de picardía.

- Entiendo. - dijo aun sonriendo.

- Bien. Ahora ¿por qué no te pones esto? - dijo, dándole a Draco una muda de ropa y una pequeña túnica – Y después a lavarte los dientes. Una vez hayas acabado nos iremos.

Asintiendo, el chico tomó la ropa que le ofrecía Hermione y salió de la habitación para ir a vestirse a la suya. Al entrar al cuarto de baño, después de vestirse, vio a Draco sobre un pequeño taburete al lado del lavabo, limpiándose las manos y tarareando para sí mismo.

- ¿Qué estas cantando? - le preguntó Hermione, cogiendo su cepillo de dientes y empezando a limpiarlos.

- Dobby me dijo que tenía que cantar el alfabeto tres veces mientras me lavaba las manos y cuatro veces cuando me lavara los dientes. Pero no entiendo cómo puedo cantar si tengo la boca llena de pasta de dientes.

- Tienes que pensar la canción cuando te cepilles los dientes. - le dijo Hermione, mientras pasaba un peine por el pelo del niño, dejando que su flequillo descansara por encima de sus cejas - ¿Has dicho Dobby? - le preguntó después de pensarlo durante un segundo, recordando que también había mencionado al elfo el día anterior.

- Sí. Él es quien se encarga de mí la mayor parte del tiempo. Me pregunto que estará haciendo ahora. - dijo el chico, con una mirada pensativa en su rostro. Hermione río interiormente con regocijo.

"¡Podríamos llevar a Draco a las cocinas para que se reuniera con Dobby! Por supuesto tendríamos que hacerle creer que Dobby está de visita en el castillo, por alguna razón. Creo que sería bueno para él que viera a alguien más que conoce a parte de Snape"

- ¿Podemos ir ya a ver al tío Sev? - preguntó Draco, tirando de la túnica de Hermione con impaciencia.

- Ya vamos, ya vamos. - se río Hermione, cogiendo al niño en sus brazos – Ahora recuerda, tienes que actuar como si estuvieras dormido… una vez que lleguemos la aula, después de unos minutos te podrás "despertar".

Obediente, Draco metió la cabeza en el hueco del cuello de Hermione, con los brazos colgando a los lados sin fuerza. Cuando salieron del baño, Hermione se colgó su mochila al hombro y salió por el agujero del retrato.

- Se os hace tarde. - dijo Leviculus cuando Hermione se unió a Harry y se pusieron en marcha a un ritmo constante por el pasillo - !Mejor daos prisa!

- ¿Sigue durmiendo? - susurró Harry, mirando al Slytherin. En respuesta, Draco entreabrió un ojo y Harry brincó de la sorpresa.

- ¡Se ha creído que estaba dormido! - exclamó el niño.

- Serías un buen actor. - comentó Hermione, sonriéndole. Draco le devolvió la sonrisa antes de volver a cerrar los ojos, una vez más parecía que estaba dormido de verdad.

El trío descendió por los escalones de piedra que conducían a las mazmorras y una corriente de aire frío les llegó para saludarles.

- Ha-hace más fr-frío que el a-año pasado. - dijo castañeando Harry, abrazándose a sí mismo para mantener el calor.

- Es-estaremos m-mejor una vez estemos de-delante de nuestro ca-caldero. - dijo Hermione también castañeando, con los dientes temblándole. Draco no movía ni un músculo, pero se apretó más contra los brazos de Hermione.

Unos minutos después, los tres estaban delante de la gran puerta de madera, con el picaporte negro que brillaba ligeramente. Tomando una profunda respiración, Hermione abrió la puerta y entraron. Muchos ojos se volvieron inmediatamente hacia el pequeño grupo, algunos Gryffindors les miraban con lástima, mientras que los Slytherins les miraban maliciosamente.

- ¿Alguno de vosotros se va a preocupar por explicarnos por qué llegáis veinte minutos tarde? - dijo Snape entre dientes, llegando hasta donde estaba Hermione.

- Lo sentimos mucho, profesor. - murmuró ella, mirando hacia Draco – Pero Draco no quería despertarse y yo realmente no quería despertarlo… finalmente hemos terminado trayéndolo así.

Hermione vio en los ojos del hombre un ligero parpadeo de felicidad mientras miraba a su ahijado, pero cuando sus ojos volvieron a juntarse con los de ella, volvían a ser interminables pozos negros.

- Ya veo. - dijo en voz baja – En ese caso, tomad asiento, aunque perderéis veinte puntos por llegar tarde.

Un murmullo se elevó por toda la clase, hasta que el profesor de Pociones miró a los estudiantes y de inmediato volvieron a quedar en silencio.

- Cómo iba diciendo antes de que me interrumpieran. - continuó Snape, lanzándole una mirada a Harry y Hermione – La poción de Sueño no es difícil de elaborar para el estudiante promedio, pero aseguraos de seguir las instrucciones exactamente. Están en la pizarra. Copiarlas en un pergamino antes de empezar.

Hermione posó a Draco en una de las sillas de tamaño infantil que Dumbledore había colocado en todas las clases, el chico afortunadamente no respondía ante los movimientos, con las palabras que le había dicho Hermione fijas en sus oídos.

Cogiendo una pluma de su mochila, la castaña empezó a copiar las instrucciones con una fluida letra cursiva, puntuando cuidadosamente cada "i" y cruzando cada "t". Junto a ella, Harry, garabateaba las palabras con aspereza y borrosas debido a su precipitación.

- ¿Preparada para empezar, Hermione? - le preguntó en voz baja, para no llamar la atención de Snape. Hermione le devolvió la mirada sorprendida.

- ¿Quieres decir que ya has acabado de copiar las instrucciones? - él levantó el pergamino – Entonces, ves a conseguir los ingredientes, por favor. - le dijo Hermione – Si es que puedes leer lo que has puesto. - dijo en voz baja, mientras Harry miraba su lista.

Un ligero ruido a su izquierda hizo que se volteara para ver a Draco incorporándose lentamente, mientras se frotaba los ojos con sus manitas.

- Buenos días. - murmuró, mientras se tapaba la boca para ocultar un bostezo - ¿Dónde estamos? - preguntó, mirando alrededor de la oscura sala.

- Buenos días a ti también, dormilón. - dijo Hermione riendo, totalmente sorprendida ante la actuación del chico – Estamos en Pociones… - con curiosidad, Draco miró al frente de la clase, soltando una gran sonrisa en cuanto vio a su tío.

Se deslizó de la silla, y corrió entre los calderos, mientras los estudiantes le sonreían cálidamente cuando él se disculpaba por chocar contra ellos. Era muy diferente del idiota engreído al que normalmente tenían que soportar y el resentimiento había caído casi al instante. Y por supuesto, querían ver qué pasaba cuando el niño llegara hasta su padrino. Sigilosamente, desde detrás del hombre, Draco tiró de sus oscuras túnicas, sonriendo alegremente a su padrino cuando este se volteó.

- ¡Buenos días, tío Sev! - exclamó, extendiendo sus brazos hacía él.

Snape suspiró, sabiendo lo que eso significaba. Inclinándose, recogió a su ahijado en brazos, mientras que un destellante flash ilumino la sala débilmente, cegándolos a todos temporalmente. El profesor de Pociones parpadeo varias veces, intentando fijar la mirada en Hermione quien le sonreía inocentemente, siendo la única que no estaba aturdida.

Sin embargo, justo en ese momento, la puerta del aula de Pociones volvió a abrirse y una persona entró por ella.

- Sentimos llegar tarde, profesor. - dijo Blaise Zabini, un Slytherin – Pero Pansy no quería venir.

- ¡NO QUIERO IR A LA APESTOSA CLASE! - gritó una voz de niña, rebotando por todas las paredes. Entró al aula un Neville, llevando a una pequeña niña en sus brazos, la cual se agitaba y golpeaba a su tutor. Su pelo caía suelto, ya que ninguno de los dos chicos sabía cómo solucionarlo y sus ropas estaban desgarradas en algunos puntos, como resultado de intentar quitárselas a tirones por su cabeza.

- ¡Pansy! - exclamó Draco alegremente, desde los brazos de Snape. Cuando lo escucho la pequeña Slytherin dejo de agitarse y se volteó hacia la voz.

- ¡Draco! ¡Bájame idiota! - Neville la dejó caer y la chica le dio una patada en la espinilla - ¡NO ME DEJES CAER ESTÚPIDO! - Neville sólo la miró, sobándose la espinilla.

Dulcemente, Pansy corrió hacia el frente de la clase mientras los estudiantes contenían la respiración para ver qué pasaba a continuación. Snape dejó suavemente a Draco en el suelo y se alejó, no quería estar en el rango de alcance de la niña.

Ambos niños se quedaron mirando fijamente, plateado contra verde, antes de que de repente, Pansy se lanzara contra Draco, luchando contra el niño en un abrazo.

- Gracias a Merlín que estas aquí, Draco. - sollozó Pansy, mientras lágrimas corrían por su rostro, mientras seguía aplastando a Draco con los brazos alrededor de él.

- Pansy… no… puedo… respirar. - dijo Draco con voz ahogada, intentando alejar a la chica, en vano.

- Ups, lo siento, Draco. - río ella, feliz una vez más. Pansy se sentó en el suelo junto a él y Draco con cautela se sentó también - ¿Tú también tienes tutores? Los míos son malos. - añadió sacándole la lengua a Blaise y Neville. - ¡No me han querido arreglar el pelo!

- Hermione, podría hacerlo. - le ofreció Draco – Es una de mis tutoras… y es muy agradable. - Hermione se sonrojó cuando Pansy le sonrió.

- ¿Podrías ayudarme por favor? No me gusta como esta.

- Humm, claro. Ven aquí. - Pansy se levantó del suelo y trotó hacia la Gryffindor, trepando hasta su regazo y quedándose completamente inmóvil, mientras Hermione estiraba su pelo para hacerle una trenza. Mientras tanto Draco, cruzó la sala hacia Neville y Blaise y le propino una patada en la espinilla a cada uno.

- ¡Eso es por ser malos con Pansy! Y esto, - dijo dándoles otra patada – es por llegar tarde a clase.

Toda la clase se echó a reír, por las caras rojas que Blaise y Neville mostraban por ser golpeados por un niño de escasos cinco años de edad y era bastante divertido.

- Calmaos, todos. - exclamó Snape – Pansy y Draco, vosotros podéis venir a sentaros por…

Draco dejó de fulminar a los dos jóvenes y se fue al lado de Snape, sonriendo con adoración a su padrino.

- ¿Puedo quedarme aquí contigo, tío Sev? ¡Quiero mirar!

Una pequeña sonrisa asomó por el rostro de Snape y cogió a su ahijado dejándolo en su regazo al tiempo que se sentaba en su escritorio.

- ¿Y bien? ¿Qué estáis mirando todos? - preguntó, todos los estudiantes estaban mirando hacia él y Draco con sonrisas en sus caras - ¡Volved al trabajo!

- Harry… ¿puedes empezar tú la poción? - Tengo que acabar con el pelo de Pansy… por favor, no hagas nada para estropearlo.

- Claro. - dijo Harry, cogiendo las arañas secas para empezar.

De vuelta al frente de la clase, Draco estaba dándole vueltas con curiosidad en sus manos a una botella con una sustancia roja dentro.

- ¿Qué hay aquí dentro, tío Sev? - preguntó, desenroscando el tapón.

- Gelatina de ojos de rata. - dijo el hombre, abriendo la boca cuando Draco rápidamente dejó caer el tarro, con los ojos abiertos de horror. Por desgracia para el Slytherin, el tarro se había destapado y el contenido se derramó en su regazo.

- ¡AHH! ¡QUITAMELO! ¡QUITAMELO! - gritó Draco, saltando del regazo de Snape, corriendo en círculos, con la mezcla aferrada a su túnica.

- ¡Accio túnica de Draco! - gritó Hermione por encima del estruendo, que armó Draco al estrellarse contra el estante de los ingredientes para pociones que se derramaron por el suelo. La prenda voló sobre la cabeza de Draco y llegó a la mano de Hermione, Draco detuvo sus salvajes movimientos en cuanto se dio cuenta que ya no tenía la mezcla gelatinosa a base de ojos sobre él.

Toda la sala estaba mortalmente silenciosa, cuando Draco lentamente se acercó al escritorio de Snape con la cabeza gacha.

- Lo siento. - susurró, con los ojos firmemente fijos en el suelo. El ruido de las pisadas de Snape hicieron que el niño se estremeciera, aunque se mantuvo en su posición. Arrodillándose para quedar a su altura, Snape posó sus manos en los hombros del niño.

- No estoy enfadado contigo, Draco. - le dijo levantando la cara del niño por la barbilla, de modo que Draco se vio obligado a mirarle a los ojos – Sólo ha sido un accidente.

- No castigues a Hermione o a Harry. - le rogó Draco – Tampoco ha sido culpa de ellos – justo ese había sido el pensamiento de Snape, pero lo reprimió. No iba a castigar a las personas que estaban cuidando a su ahijado. Y aunque le pareciera extraño, Hermione parecía preocuparse un poco por el chico.

- No lo haré. - varios estudiantes se quedaron sin aliento, con un claro asombro es sus caras. ¿Snape no castigaba a unos Gryffindors? El infierno debía de haberse congelado… volviéndose a la clase, Snape dijo – Dejad las pociones por hoy y por favor, recoged las que estén derramadas. Terminaremos está clase el jueves.

- Acabo de oír bien a Snape, ¿verdad? - le murmuró Ron a Hermione, agachándose para recoger un frasco todavía cerrado – Ha dicho por favor… y no os ha castigado ni a ti ni a Harry.

- Draco es una buena influencia para él. - dijo Hermione sonriendo – Y puesto que Draco le dijo que no podía castigarnos… si lo hiciera decepcionaría a su ahijado.

- No puedo creer que vaya a decir esto, pero… me gustaría que Malfoy estuviera a mi cargo. Terry es un dolor en el… - Hermione le fulminó con la mirada- … cuello. - terminó Ron rápidamente – Juro, que acabaré en la enfermería parte de este tiempo. ¡Es un pequeño demonio!

- Draco, es hijo único. - dijo Hermione – Su estado de ánimo pude variar con bastante rapidez…

- Sigo pensando que Pansy bate récords en cambios de humor. - dijo Neville, entrando en la conversación - ¡Es tan mandona como mi abuela! ¡Y tiene cinco años! ¡Siempre nos está reclamando que Zabini y yo no comemos con buenos modales, después se echó a llorar porque se le enfriaron las patatas y luego se rió porque Zabini se pinchó la mano con el tenedor! Tuvo que ir a la enfermería para que le atendieran ayer por la noche. - añadió Neville.

- Pobre Neville. - murmuró Hermione con simpatía, dándole al alto chico un abrazo – Realmente es una chica muy dulce… me dio las gracias cuando acabé de trenzarle el pelo.

- ¿Crees que podrías enseñarme? Las patadas no me sientan bien… ¡y Malfoy tiene fuerza también!

- Pues mira esto. - dijo Hermione, levantándose la manga de la camiseta. Una pequeña marca de una dentadura estaba marcada ahí – Draco me mordió anoche porque no quería darse un baño.

- Zabini tiene una marca similar. - se río Neville – Se resistió a bañarse… así que esta noche lo hará le guste o no. ¡Oye! ¿Podríamos dejarla contigo esta noche? Tal vez podrías hacer que se suavizara por un rato, ¿Por favor, Hermione?

- ¿Qué dices Harry? - preguntó Hermione, volviéndose hacia su compañero – Podría jugar con Draco, mientras hacemos los deberes.

- Supongo que sí…

- ¡Genial! - exclamó Neville, con entusiasmo – Puedes llevártela después de la cena y después Zabini o yo iremos a recogerla… ¿Dónde está vuestro retrato?

- Por el pasillo de Encantamientos, donde está el retrato del bufón. Él nos hará saber que estáis ahí, simplemente dile que estás ahí para recoger a Pansy. Oh, su nombre es Leviculus. Le gusta que le traten…

- Entiendo. - dijo Neville – Muchas gracias, Hermione. - finalizó dándole a la chica un beso en la mejilla y luego volvió a la limpieza del aula, mientras Hermione sonreía. Varios minutos después, la clase estaba limpia, todos los ingredientes que se habían desperdiciado habían sido tirados.

- Para lo que queda de clase, leer el primer capítulo del libro de Pociones. - les ordenó Snape, parándose a si mismo antes de decir por favor. Parecía que tener a su ahijado a su alrededor empezaba a afectarle…

- ¿Qué estás haciendo, tío Sev? - preguntó Draco, mirando dentro del caldero de Snape la poción que se estaba gestando.

- Creando un lote de poción de para dormir sin sueños, para la señora Pomfrey. - contestó, removiendo el caldero en movimientos lentos y firmes.

- ¿Podemos ayudarte? - le preguntó Pansy, trepando hasta un taburete al lado de Draco. Esos eran los únicos niños que tenían el descaro de estar cerca del hombre de aterrador aspecto. Terry estaba bastante contento de poder sentarse entre sus tutores, de vez en cuando le pegaba un pellizco a Ron y se reía en voz baja para sí mismo, poniendo carita de inocencia cuando Lavender miraba en su dirección.

- Es mejor si sólo miráis. - dijo Snape, viendo como burbujeaba la poción.

- ¿No podemos poner ni un solo ingrediente, tío Sev?

Medio a regañadientes, Snape le entregó a Pansy un frasco lleno de cucarachas secas.

- Viértelo. - le ordenó con miedo a la niña, mirando su poción medio elaborada. Pero los errores se evitaron y no sucedió nada fuera de lo común.

- Draco ahora, añade una pluma de gaviota. - dijo Snape sintiéndose bien, porque no hubiera pasado nada. El chico se inclinó en el taburete, con las patas traseras elevadas.

La pluma casi había caído dentro del caldero, cuando el taburete se volcó debajo de él. ¡SPLASH! Draco cayó de cabeza en el caldero junto con la pluma, al tiempo que varios estudiantes gritaban alarmados. Snape metió los brazos en el burbujeante líquido y sacó de allí a Draco. Rápidamente comprobó su pulso, aliviado de encontrarlo.

- ¿Está bien? - preguntó Hermione preocupada, revoloteando por los alrededores del niño.

- Estará bien. - gruñó Snape… - Puede que duerma durante unos días, pero se pondrá perfectamente bien. - Hermione miró al profesor con la boca abierta, mientras Harry se reía entre dientes.

- Parece que se nos acaba de facilitar el trabajo.


JAJAJA Me encanta Pansyyy!

Mañana sabremos que será de nuestro querido Dragoncito.

Por cierto, el viernes colgué el cuarto cap de "¿Pesadillas?" Por si os interesa ;P

Besazos xiquiss!

Contestacion a los reviews sin cuenta:

Alona: Wolas guapsisismaa! Si el capítulo empezó bien, pero acaba de la peor manera... odio a Lucius... es un homosexual reprimido que tiene que pagar sus jodidas frustraciones con su hijo... un bastardo... xD es que no puedo con estas cosas... Ya veremos como va avanzando la relación que tienen Harry y Hermione con Draco, porque es muy bonito :D JAJAJAJ Es buenisima esa escena de la pelicula Matilda, pero es mejor si te imaginas que es Lucus xDD aquí en españa la directora se llama "La señorita Trunchbull" adoro esa película! es una de mis favoritas de pequeña! Siempre he querido ser como matilda! por cierto seguro que sus padres le escondieron la carta a Hogwarts... ¬¬ xDD me recuerda mucho a Harry, Matilda ¿a ti no? Por ciertooo eso que me has dicho que tenias que resolver un caso que te estaba volviendo loca, me ha dejado loca a mi, ves como te dije que eras detective o algo así, a mi no me engañasss xDDD Bueno guapa espero que todo te haya ido bien y Besazosss! nos vemos pronto n.n

SALESIA: Sii era bastante predecible que algo así se estaba cociendo... exactamente Draco veía a Harry como a la figura paterna y claro si su padre le hace eso... madre mía como me gustaría coger a ese homosexual reprimido (Lucius) y arrancarle esa melena de un fuerte tirón.. a ver que se siente... cabrón! Dios me estreso con estas cosas...Si creo que la poción te hace una regresión en el tiempo... y vuelves exactamente a la edad de cinco años... Ya veremos como poco a poco va avanzado la relación entre Draco y Harry, adoro esa parte ;) Y bueno Hermione se va a comportar como una autentica madraza así que seguro que Draco se siente por fin querido y arropado ^^ Por ciertooo muchsisisisimas gracias por el pedazo de review en ¿Pesadillas? Guauuu, es que siempre me dejas sin palabras, te adoro de verdad muchas muchas graciasss! Ya he empezado a escribir el capítulo cinco y en exclusivaa te digo que ahí reciben las cartas de Hogwarts con toda la información del supuesto "proyecto" de Hermione AAHHH y por supuesto una nueva "pesadilla" ;P a ver para cuando lo tengo listoo ^^ Besazos princesaaa y Por supuestooo !MUERTE A LUCIUS! xDDD