MLP no me pertenece si no a Lauren faust y a Hasbro.
Capítulo 4
Recuerdos del antes.
La Colmena (hace muchos Milenios…. Antes de Equestria), La fuerte explosión había sacudido toda la colmena como si de un terremoto se trataba, La reina Cocoon había mandado a sus guardias al lugar donde se había originado la explosión, jamás hallar lo que habían, cambiantes calcinados hechos cenizas con expresiones de horror talladas, como unas estatuas, con sólo tocar uno, se desvaneció en cenizas, el único sobreviviente era un pequeño potrillo Cambiante, el se encontraba temblorosa por lo que había pasado, pero lo que más había impresionada a los guardias, era la marca, La marca que yacía en el pequeño Cambiante.
No era posible algo así.
-¿Qué tienes ahí?- preguntó el guardia al pequeño, el respondió con miedo.
-Y-yo no lo sé.
Una vez que lo llevaron ante la reina, ella se sorprendió que Hell, el cambiante más insignificante y débil de la colmena haya causado semejante explosión, lejos de estar confundida, lo que más la enfureció, fue que matara a sus semejantes, eso era un crimen imperdonable para los cambiantes y era considerado un acto de traición, furiosa la reina Cocoon mandó a encerrar al pequeño Cambiante al calabozo.
-¡Espere alteza! – imploró Hell
-¡No quise matarlos! ¡estaba defendiendo a mi mejor amigo!-
-¿Cómo es que conseguiste una cutiemark?- preguntó la reina ignorando sus súplicas.
-Los Cambiantes NO tienen Cutiemarks, eso sólo lo tienen los ponys-
-Y-yo no tengo idea ¿qué pasó con mi amigo Beetle? ¿está bien?-
-Tu amigo está hecho cenizas, al igual que el resto de los que mataste- dijo la reina sin ningún tipo de sensibilidad.
-Como sentencia te quedarás encerrado y sin comer hasta que sepamos qué hacer contigo, pequeña aberración-
-De hecho, el no es una aberración- dijo una tercera voz.
La reina sorprendida al igual que sus guardias se voltearon para ver a una gata bípeda de pelaje celeste , con rayas de color azul oscuro, ojos verde esmeralda, una gema verde en su frente.
-¿Quién y qué cosa eres tú? Y demando saber qué haces en mi reino criatura- dijo la reina iluminando su cuerno por si la intrusa se atrevía hacer algo contra ella.
-Oh, pero qué descortés de mi parte, disculpe, mi nombre es Kiss, saludos reina de los cambiantes-
-¿Kiss?-
-En efecto, verá , estoy aquí por que mi gema ha detectado una energía mágica inusual en este lugar que llamó bastante mi atención-
-No sé de qué me habla, aquí en mi reino, la única magia es la que usamos los Cambiantes para camuflarnos y alimentarnos del miedo de los ponys y cualquier criatura terrestre-
-Hmm,Tal vez su pequeño prisionero pueda decir algo-
-¿Quién? ¿Hell? ¿qué puede saber él? Es sólo un Cambiante defectuoso e inútil-
Kiss sonrió en respuesta.
-No tan defectuoso al parecer-
-Oiga qué….!-
Para asombro de la reina y de los guardias a su lado, de la gema de Kiss emergió un rayo de energía , con él arrancó la puerta del calabozo.
-No quiero ser grosera reina Cocoon, pero si no me permite hablar con su pequeño súbdito me obligará a tomar acciones no diplomáticas-
-¿¡Cómo se atreve a amenazarme!? Guardias! Acábenla!- ordenó la Reina con furia.
Los guardias asintieron e intentaron atacar a Kiss, ella sólo sonrió, hizo brillar su gema, al igual que con la puerta, levitó a los guardias y los estrelló contra la pared.
-¿En dónde me quedé? Ah, por supuesto-
La gata caminó hacia él sin ningún temor, Hell la observó acercarse, se preguntaba quien o qué cosa era ella, nunca había visto una criatura como ella, era bonita, si, pero si algo aprendió Hell es que no debía dejarse guiar por simples apariencias.
El se recargó en la esquina, la miró con cierto temor, como todo potrillo asustado, Kiss sólo le sonrió de forma comprensiva, quería hacerle entender que no estaba aquí para hacerle daño, si no todo lo contrario, La reina sólo se limitó a observar dicha escena.
-Hola pequeño ¿tu eres Hell?-
-S-si ese mi nombre- respondió el pequeño cambiante sin alas inseguro.
-Un gusto, mi nombre es Kiss- dijo la felina sin desvanecer su amigable sonrisa.
-¿Kiss?-
Ella se volteó hacia la reina.
-Escuche reina cambiante ¿sabe lo qué es esta cutiemark?-
La reina negó con la cabeza en respuesta.
-Sólo sé que es algo que no debería tener un Cambiante, no es… normal, se supone que sólo los ponys tienen cutiemarks-
-Bueno, para empezar, esta cutiemark no es propia de un pony-
-¿¡que!?-
-Y segundo, esta no es una Cutiemark cualquiera, esta es la marca del Ragnarok-
-¿Ragnarok?-
-El fin de la vida, el ocaso final del mundo, lo que quiero decirle es que este cambiante ha sido elegido para ser el ser más poderoso de este mundo, cuya labor es traer equilibrio al mundo-
La reina Cocoon se quedó anonadada ante esta revelación.
-Usted tiene que estar bromeando ¿el? ¿alguien poderoso? Pero es un cambiante rastrero y débil, es una vergüenza para su especie!-
Kiss se levantó y la miró con molestia y seriedad.
-Debería sentirse honrada de que su especie tenga entre los suyos a un destructor con la marca divina, no hay honor más grande que ese-
-No permitiré que se lleve…-
Intentó amenazar a Kiss pero ella la interrumpió.
-Y debo advertirle, que vengo en nombre de una autoridad fuera de este mundo, mucho mayor y poderosa que usted o cualquier insignificante rey o reina que exista, vengo en nombre de la mismísima creadora-
Con sólo oír eso, a la reina le recorrió un escalofrío, sabía de quién podría tratarse.
-L-la creadora?-
-Ah, así que conoce a la autoridad máxima, bien, entenderá que si no quiere que sufrir su ira y que ella nos destruya a todos por no respetar su sagrado reglamento, me va a dejar llevar a este Cambiante para convertirlo en el portador del Ragnarok-
La reina tragó saliva de sólo pensar en eso, ella era completamente insignificante ante esos seres, no tuvo más opción que ceder.
-Adelante, puede llevárselo-
-Bien- dicho esto, Kiss levitó al pequeño Hell y lo cargó sobre su hombro como si de un cachorro suyo se tratase.
-Gracias por su comprensión Reina, aunque no le garantizo que Hell no regrese aquí un dia y los destruya como retribución por hacer de su vida un infierno, sólo digo-
El pequeño Hell estaba confundido con todo lo que acababa de descubrir ¿Quién era ella? ¿por qué se lo llevaba? ¿Qué rayos era la marca del Ragnarok?
-Estás asustado no?- le dijo ella.
-N-no , para nada ¿a-a donde me lleva?-
-A tu nuevo hogar por supuesto-
-¿Nuevo hogar?-
Una vez ahí, Hell se sorprendió al notar un enorme castillo frente a él, alrededor era una hermosa pradera verde y con algunas bellas flores ¿tan rápido había llegado?.
-¿Eso es un orfanato o algo así?-
La félida se rió en respuesta.
-No para nada, verás, desde que se creó este mundo, he estado fuera de servicio por un largo periodo, esperando a que naciera el primer destructor de este mundo, no te ofendas, pero creí que sería un pony, un grifo, incluso un dragón, nunca esperé que fuera un Cambiante-
-….
Al ver que el pequeño potrillo no quiso decir ni una palabra más. Kiss decidió ir directo al grano.
-Muy bien ¿dijiste que tu nombre el Hell?-
-Así es señorita Kiss-
-Bien bien, escúchame bien y con mucha atención, tú ya no eres un cambiante desde ahora, eres un portador del Ragnarok, y por ende eres un destructor, debes llevar el apellido del destructor, a partir de hoy , ya no eres sólo Hell el cambiante, desde ahora tu nombre es Hell Ragnarok , el equino del ocaso-
-¿Hell Ragnarok?
Kiss asintió.
-Mira, no te voy mentir, va a costar mucho convertirte en el destructor, pasarás por todo tipo de cambios, tanto físicos como psicológicos, y un dia serás el ser que todos respetarán… o temerán-
Hell bajó la mirada con tristeza. Cosa que no pasó desapercibida por Kiss.
-¿Qué ocurre?-
-Y-yo lo maté Kiss- empezó a lagrimear –Quise defender a Beetle y lo maté, todo por no controlar estos poderes que no sabía que tenía ¡como pude permitir eso! ¡Como pude! ¡cómo!-
La felina rápidamente se arrodilló para estar a su altura, lo miró con comprensión.
-Oye oye, tranquilo ¿el… el era tu amigo?-
-M-mi único mejor amigo, los demás sólo me hacían aún lado, al menos sé que estará en un lugar mejor ahora-
-Creí que sólo los ponys creían en eso de la vida después de la muerte-
-No, los cambiantes también lo hacemos, sólo que creamos crisálidas con el nombre del caído en su honor-
-Oh, entiendo, enserio lamento mucho lo de tu amigo, es por eso que te traje aquí, para que tus poderes los controles tú y no ellos a ti ¿entiendes?
El pequeño cambiante asintió en respuesta.
-Escucha, hoy no empezaremos con el entrenamiento si no quieres, puedes entrar al castillo, dormir en cualquier habitación o comer lo que tú quieras, pero mañana si o si tenemos que empezar a entrenarte ¿está bien?-
-E-está bien- respondió el pequeño completamente inseguro.
-Bien-
Hell continuó su andar hacia el interior del castillo, Kiss no podía evitar ver a su futuro amo con cierta pena, lo que Hell no sabía es que no había "Matado" a su amigo y a sus bravucones si no que les borró el alma sin que esta sea la intención, lo peor de todo es que sería ella quien tendría que decírselo algún día, ella sospechaba el cómo él lo podría tomar.
"Tal vez sea lo mejor... el tiene la futura labor de erradicar la vida, no necesita pensar en algo tan terrenal como la amistad"
Una vez adentro, Kiss tuvo que recorrer todas las habitaciones para encontrar a su amo, deseaba que no hubiera huído, pero no, por suerte el se encontraba durmiendo en la almohada flotante de la última habitación de la torre más alta.
-Hmm ese era mi almohadón favorito – se lamentó en voz baja.
Al despertarse Hell bajó en la cocina, tenía la intención de comer algo, le preguntó a Kiss si no tenía algo de miedo para almorzar, ella se rió en respuesta, y le reveló que al ser un ser de magia divina, su metabolismo cambiaría al punto de no necesitar emociones como el miedo para alimentarse, cosa que sorprendió a Hell ¿realmente podría comer lo que quisiera? Desde ese entonces, el Cambiante empezó a degustar todo tipo de comidas, se había convertido en prácticamente un glotón, incluso se robaba los bocadillos nocturnos de Kiss a escondidas, ella lejos de estar molestar , sonrió, después de todo, ella también era una comilona. Especialmente con los dulces, sabía que se llevaría muy bien con su amo en los próximos milenios.
Kiss se comportó como toda una madre con él durante su etapa "larvaria", con el tiempo su relación de madre e hijo pasó a ser de hermana y hermana, a Kiss le gustaba fastidiarlo de vez en cuando, Pasó el tiempo, luego de casi dos siglos de entrenamiento, Hell Ragnarok ya era alguien completamente distinto en apariencia, ya no era un cambiante negro de ojos verdes cualquiera, ahora tenía los colores del destructor, ojos rojos, todo su cuerpo era de ligero color mostaza, el color representativo de Yggdrasil debía ser mostaza o marrón como mínimo. estaba sorprendido por cómo pasó el tiempo, Kiss no mentía cuando le dijo que él sería inmortal, pero lo aterró una revelación de parte de su gato guardiana y maestra, el tenía una sola debilidad que no debía saber nadie más que él.
Como no le gustaba ser cruel e injusto, en cada pueblo de cada especie que existía, les pedía sus comidas más deliciosas, a cambio, él les perdonaría la vida y la existencia, sin embargo los que se negaban, bueno, no fueron más que polvo.
Sin embargo, el momento en que Kiss debía revelarle la verdad a su amo, cuando se lo contó, lo tomó muy bien, ella sabía que se enfadaría, pero nunca, nunca pensó que él estallaría, en su estado de ira desenfrenada Hell ragnarok destruyó toda la verde, extensa y pradera que rodeaba su castillo como desquite, la transformó en un Páramo estéril, sin remordimiento alguno, Ragnarok creó numerosas fosas alrededor del castillo, ordenó a Kiss traer a los monstruos más mortíferos que existen y colocarlos en todas las fosas que él había, así ningún intruso vendría a molestarlo, ella tuvo que obedecer , pues para eso era su propósito, entrenar al destructor y servirle en todo lo que deseara, lo que él deseaba vivir completamente apartado de todo y de todos, ella no podría cuestionarla.
Fue desde ese momento que Hell Ragnarok , despreciaba todo lo que significaba armonía, paz y lo más importante, amistad, Kiss sólo quería volverlo un ser dedicado a su labor, sin embargo sólo nació una posible amenaza más para este mundo.
Al día siguiente Hell Ragnarok regresó a la colmena luego de tanto tiempo, no quería ni deseaba tener ningún recuerdo de su mejor amigo, de qué serviría, si según Kiss, su alma ya no existía tampoco, y era culpa suya, eso sólo lo hacía sentir peor, al llegar a la sala del trono y noquear a todos los guardias sin ningún esfuerzo.
El pony del ocaso exclamó con ira a los cuatro vientos que destruiría a quienes alguna vez fue su propia especie, sin embargo, todos los cambiantes, súbditos y soldados se sorprendieron al ver que la reina Cocoon se ofreció como voluntaria ante el destructor, que ella sea la que merezca ser erradicada, a cambio de perdonar a su especie, Hell la miró con duda, la reina además de su expresión suplicante, en el fondo estaba sorprendida y tal vez aterrada de ver esa mirada fría en aquel ser, le costaba creer que ese era el pequeña cambiante que ella menospreció.
-Hazlo ya Hell Ragnarok, demuestra tu naturaleza, enorgulléceme, muéstrame las agallas que yo te enseñé a tener-
Hell sólo agachó un poco más para encararla.
-Yo nunca fui uno de ustedes, perdonaré a tu gente, pero nunca serán una especie bien vista mientras vivía, te lo juro, y el resto….- tomó una pequeña pausa –el resto del mundo desaparece ya-
La reina gritó con dolor puro y agonía, todos los cambiantes contemplaron con horror como la energía de Hell Ragnarok carcomía a la reina por dentro hasta hacerla cenizas, en ese momento Hell Ragnarok se elevó a los cielos expulsó toda su magia y desapareció toda forma de vida, excepto los cambiantes, pues se lo había prometido a la ahora inexistente reina.
(El presente)
Kiss le había informado no hace mucho que los Cambiantes habían evolucionado, ahora tenían alas, y se alimentaban de amor, ya no era miedo como antes, y que su actual Rey se llamaba Thorax.
En el viaje hacia Canterlot, Él tenía entendido que la célebre princesa Twilight estaba en Canterlot, Hell Ragnarok se preguntaba por qué de repente tenía esos recuerdos del pasado, fue hace tantos milenios, ni siquiera recordaba cuantas veces le trajo el fin del mundo a Equestria.
-Oye Kiss-
-Si señor?
-¿Cuánta veces erradiqué el mundo?-
- tres veces-
-Oh ¿sólo tres veces? Supongo que esta es la cuarta generación de criaturas de Equestria ¿no?-
-Sip-
-Bien, veamos tiempo pasará antes de que me irriten y los haga polvo-
Kiss sonrió.
-Presiento que será diferente esta vez-
CONTINUARÁ….
Bien, por fin, el cuarto capítulo, espero que les haya gustado el origen de Hell ragnarok, no siempre fue lo que es ahora, pero aún falta más por revelar de este fic. ¿Quién es la máxima autoridad? Pronto lo sabrán caps más adelante.
Fluttercord EG , mi otro fic sobre Equestria girls está en hiatus por el momento, ya lo actualizaré también, nos leemos la próxima. : )
