Notas iniciales: Lo sé, como dirían los más religiosos... no tengo perdón de Dios. Se que había dicho cuantó tiempo tardaría en actualizar, pero como siempre los diversos obstaculos de la vida cotidiana se interpusieron ante esto y no me permitieron hacerlo en el debido momento... pero basta de tantas excusas, el chiste es que aquí les traigo un capítulo más, así que a leer se ha dicho...
Como recordatorio:
"Bla"- Pensamientos de los personajes.
Bla- Diálogos de los personajes en tiempo presente.
Bla- Diálogos de los personajes en el pasado.
-Bla- alguno que otro comentario espontáneo fuera de los diálogos.
Ah! y otra cosa más: apartir de este capítulo concluimos con toda la historia pasada y damos pauta a enfocarnos finalmente en el tiempo actual. Así que lean y esten atentos a todo lo que pase -aunque no se lo tomen muy a pecho jeje-.
¡Que disfruten la lectura!
Capítulo 4.
"Olvidar. Aunque pasen los años uno nunca puede olvidar lo que alguna vez fue importante y que aún lo sigue siendo. Pese a todo lo que hemos sufrido, siento que la vida no solo se trata de eso; estoy seguro que debe haber algo más: esperanza o redención por todo aquel dolor. ¡Malditos recuerdos!... Si tan solo pudiéramos regresar el tiempo atrás y corregir los errores…"
Naruto vagaba por las desiertas calles de la gran ciudad. Después de ver la noticia en la televisión sobre aquella modelo que tenía el mismo nombre que Sakura y haber dejado solo a Sasuke en la oficina de la compañía, había decidido salir e ir al café más cercano y así poder relajarse un rato. No pudo evitarlo, pero el oír el nombre de la que fue su hermanastra –su querida nee-chan- le llevó a recordar a esas personas que fueron muy importantes para él y su amigo… y es que desde hacía ya 6 años habían desaparecido de sus vidas trágica, intempestiva y misteriosamente.
-Hermanita… ¿por qué tuviste que marcharte de esa forma?... ¿Y por qué ella también desapareció así de repente? No entiendo ¿por qué? -Suspiró, hablando para sí y sentado en una mesa, tomando un sorbo del café que acababa de ordenar.-
El ruido del televisor del lugar llamó la atención del rubio. El canal en la pantalla transmitía de nueva cuenta la noticia que tanto a él como a él pelinegro había impactado. Estaban a punto de pasar la transmisión de la conferencia de prensa en vivo cuando de repente el sonido de su móvil lo distrajo de la pantalla, contestando.
-Uzumaki al habla.
-Soy el Sr. Katsumoto –contesto la voz de uno de los inversionistas mayoritarios de la corporación- Supe del regreso de Uchiha de Suna.
-Así es señor. –Sorprendido por la llamada de uno de los ejecutivos de la corporación.- Pero dígame ¿a qué debo su llamada?
-Verá, sabemos que tenemos una reunión la próxima semana con los representantes de 'Vicky's Secret', pero esto que voy a decirle no puede esperar más.
-¿De qué se trata señor?
-De la imagen principal para la campaña más grande que Sharingan Corporation está a punto de realizar en colaboración con la prestigiosa marca de lenceria… y en la que queremos contratar a Sakura Mitsuki para que sea la modelo exclusiva.
-¿Qué?
-Lo que oíste. Los demás inversionistas y los representantes de la marca consideran, y están más que de acuerdo, que es el rostro y la figura ideal para ello. Más ahora con el lanzamiento de su tan controvertido y misterioso calendario que está causando furor en los medios. Imagino que debes estar viendo la conferencia por televisión. Y no me dejarás mentir Uzumaki, puesto que tú eres quien posee muy buen ojo para estas cosas… ¡es la modelo perfecta para la campaña!
Naruto enmudeció. Sus ojos volvían a mirar la pantalla de la tele… y el asombro y la sorpresa lo invadieron por completo al reconocer aquel rostro que aparecía ante él… tan conocido y familiar… tan parecido al de su hermanastra a la que creía muerta desde hacía 6 años… tanto que ni siquiera podía creer que fuera cierto lo que observaba en el aparato… pero no podía estar equivocado… se trataba de nada más y nada menos que de Sakura Haruno.
"No puede ser… se suponía que ella había muerto en un accidente hace 6 años… cómo es que… no, debe tratarse de una equivocación… ¿o acaso estaré alucinando?"
Pero al ver como una cámara enfocaba a otro rostro de cabellos azules oscuros largos y ojos plateados, que estaba sentada al lado de la famosa modelo, también demasiado conocido para él, fue entonces que palideció, con los ojos bastante abiertos y despejándolo de toda incertidumbre.
"Hinata…"
Efectivamente, se trataba de Hinata Hyuuga, la mejor amiga de Sakura. Quien había sido y sería siempre el verdadero amor de su vida, y a la que creía desaparecida y alejada de la faz de la tierra.
-No le hemos comentando aún al joven Uchiha nada de este asunto, pero estamos seguros de que aceptará. Por eso te llamé, para que hables con él, lo convenzas y también te encargues de contactar al representante de la Srita Mitsuki para llegar a un acuerdo con él y la modelo y así la podamos contratar. Uzumaki ¿me estás escuchando? -Interrogo al no obtener respuesta alguna por parte del rubio.-
Sin embargo el joven seguía sin contestar. Estuvo ajeno a la llamada por unos instantes. Seguía sin salir de su trance por lo que estaba viendo… qué difícil de creer era todo aquello que estaba pasando, se sentía confundido por tantas cosas. Cuando reaccionó solo atino a decir….
-Lo escuché clara y perfectamente. Y no se preocupe… me encargaré personalmente de todo. Si me disculpa Sr Katsumoto debo colgar… hay ciertos asuntos que quisiera arreglar –pero más que nada aclarar- antes de conseguir un contrato con esa modelo.
Colgó, no sin antes despedirse con cortesía. De manera apresurada se levantó de la mesa, dejo pagada la cuenta y se retiró del lugar. Se dirigió a su auto, lo arrancó y se marcho en dirección al hotel donde en esos momentos se efectuaba la ya antes mencionada rueda de prensa. Debía comprobar de una buena vez y por todas si realmente se trataba de la misma Sakura Haruno que él y Sasuke conocían o si era alguien más. De ser así, la pelirrosa no era quien decía ser en realidad y entonces ella tendría que aclararle –directa o indirectamente- muchas interrogantes… dudas y misterios que tenían mucho que ver con ese pasado que tanto él como Sasuke creían no haber enterrado del todo… aferrándose a este en busca de alguna explicación. Bien dicen que recordar es volver a vivir, y eso era lo que los mantenía aun aferrados a sus vidas tan monótonas y carentes de sentido existencial en el presente.
…HACE 6 AÑOS…
-Bienvenidos a la gran ciudad. Me alegro que por fin hayan llegado.
Esa tarde de julio arribaron en el aeropuerto de la gran ciudad. Ciudad en la que antes había vivido Sasuke y a la que había regresado junto con Naruto –su mejor amigo- por varias razones, una de ellas era la lectura del testamento de sus recién fallecidos padres y el inicio de los estudios universitarios de ambos; teniendo que dejar –con mucho pesar- muchas cosas importantes atrás, en aquel lugar llamado Konoha. Su tío Obito los había ido a buscar; después de ayudarlos con el equipaje subieron al auto de este, quien los llevaba a donde sería su nuevo hogar. Durante el camino ninguno dijo ni una sola palabra, cada uno contemplaba en silencio, desde su perspectiva y a través de los cristales, el paisaje que esa ciudad ofrecía, sin ánimos de hablar sobre su viaje y mucho menos de sus despedidas.
-Este es su nuevo apartamento. A partir de ahora vivirán aquí.–Dijo Obito, abriendo la puerta y mostrándoles a los chicos el penhouse, cómodo pero sin llegar a ser tan ostentoso y con todo lo necesario para que 2 chicos solteros pudieran vivir ahí.-
-Y bien, díganme ¿qué les parece? –Preguntó el hombre de cabellos negros y ojos rojizos, color que en ocasiones se tornaba la mirada de Sasuke cuando enfurecía.-
-Es enorme ¿y dice que todo esto será para nosotros? –Comentó un Naruto más que asombrado.-
-Así es, completamente para ustedes. Por cierto Naruto, hable con Jiraiya, vendrá a visitarte en ciertas temporadas para ver cómo te va, y por supuesto que yo también vendré seguido a ver a Sasuke. Dime sobrino ¿te gustó el lugar?
El pelinegro no respondió. Simplemente se dirigió al gran ventanal del apartamento que ofrecía una vista espectacular de casi toda la ciudad, haciendo caso omiso a la pregunta de su tío y suspirando, desanimado. Naruto y Obito lo notaron, sabían cuál era el motivo que lo tenía así, pero no podían hacer nada más en esos momentos que seguir adelante y mirar hacia el futuro que al joven le esperaba a partir de mañana.
-Creo que lo mejor será que descansen. Mañana vendré temprano por ustedes para encontrarnos con Itachi y el abogado en la notaría. Naruto, mi sobrino necesitará de una mano amiga y quien mejor que tú para eso. Bueno, es hora de irme, nos vemos mañana chicos. No se desvelen desempacando por favor. –Antes de marcharse, la voz de Sasuke detuvo los pasos de Obito que se dirigían a la salida.-
-Tío… muchas gracias… por todo lo que estás haciendo por nosotros… de verdad -Dijo, volteando hacia su tío, quien le brindo una sonrisa sincera.-
-No es nada...haría lo que fuera por el bien de mi familia, son lo único que tengo en esta vida. Hasta mañana chicos.
-Hasta mañana señor Obito. –Respondió Naruto, y dicho esto último, se retiró cerrando la puerta tras de sí.-
/Flashback: Aeropuerto de Konoha/
-Nunca nos habíamos separado por tanto tiempo… Sasuke, te voy a extrañar como no tienes idea. –Sollozo la pelirrosa, con un semblante de lo más triste.-
-Lo sé, pero prometo escribirte diario o por lo menos hablarte una vez por semana. Cuando regrese, formalizaremos nuestro compromiso y así todos sabrán que tú serás mi futura esposa. Ya verás que pronto volveremos a estar juntos. Te amo, Sakura. –Respondió, abrazándola con todas sus fuerzas, no soportaba verla llorar y era lo que menos quería en esos momentos.-
-Y yo a ti, Sasuke. Te esperaré el tiempo que sea necesario, no importa cuánto te tardes, pero por favor… solo regresa ¿sí? No olvides que te llevas mi corazón contigo. –Llevando las manos de él al pecho de ella.-
-Y tú te quedas con el mío. –Devolviéndole el gesto.-
Ante esto, el pelinegro sonrió y ambos se besaron, como si sus vidas dependieran de ese contacto. Un beso de despedida tan apasionado, pero sellando la promesa de un amor tan intenso y duradero que nada ni nadie lo podría destruir. Un último beso de tantos que no podrían darse en mucho tiempo –lo que no imaginaban es que sería demasiado.-
-Tengo que irme, el avión está a punto de salir… Cuídate mucho y piensa en mí.
-Sí, tú también. Adiós… Sasuke.
/Fin flashback/
-Sasuke… ¿tierra llamando a Sasuke? ¡Teme! –Gritó el rubio, viendo como el pelinegro se alertaba, regresando a la realidad. Después de que Obito se fue, de repente su mente había comenzado a divagar y así estuvo un rato hasta que su amigo hizo lo que hizo.-
-Ya te oí, no tienes por qué gritarme dobe. –Entrando a la sala y sentándose en un mueble.-
-Créeme, si no lo hacía capaz que te quedabas así toda la noche. –Sentándose en otro mueble, frente a él. Hubo un minuto de silencio- Sé lo mucho que la extrañas, pero tu tío tiene razón, debes ser paciente y afrontar todo esto.
-Es que… no puedo evitarlo, Sakura lo es todo para mí. No puedo soportar estar alejado de ella, y no quisiera que esto nos distanciara tanto como para perderla. Perdí a mis padres y no quiero que algo así le suceda a nuestra relación. –Con un tono de voz más que desesperado.-
-Tranquilo, nada de eso va a pasar. Nee-chan te ama, no que digo, te adora más que a su propio sueño de ser modelo.
-Oye, no juegues con eso.
-Bueno, bueno, te adora más que yo a… -Calló, no pudiendo evitar poner un rostro triste al recordar a la peliazul que lo dejó tan confundido, desolado pero sobre todo más enamorado pese a su rechazo.-
-Lamento que las cosas con Hinata no hayan salido como las esperabas… pero tú tomaste la decisión de venirte conmigo y ya no puedes hacer nada al respecto. Si hubieras hablado bien con ella y aclarado las cosas tal vez tu y ella…
-Fue lo mejor. Además la situación hubiese sido la misma y eso me dolería aun más. Ella seguirá siendo una buena amiga y si puedo, creo que iré contigo el próximo verano a visitarla. –Concluyó, decidido firmemente a cerrar ese tema.
-Como quieras… en fin, hay que ir desempacando y ordenando las cosas para poder irnos a dormir. Mañana será un día largo. –Suspiró con pesadumbre, yendo a una de las habitaciones.-
-Ni que lo digas… oye por cierto, pido el cuarto más grande.
- Ni lo sueñes, yo lo vi primero. Ah… supongo que si así va a ser vivir contigo, más vale que me vaya acostumbrado a este tipo de cosas. –Dicho esto último, cada quien se dirigió a sus habitaciones respectivas, cerrando la puerta. Y preparándose para lo que les esperaba al día siguiente.-
--
Tal y como Sasuke había previsto, ese sería uno de los días más largos en su vida. Tanto él como Naruto y su tío Obito llevaban más de media hora esperando en una salita del despacho jurídico la llegada de su hermano Itachi y del abogado. Y tanta espera ya lo comenzaba a desesperar, caminando de un lado a otro de manera muy inquieta.
-Teme, ¿podrías sentarte un momento? Llevas buen rato con lo mismo.
-Es cierto Sasuke, tranquilízate. De seguro no tardan en llegar.
Y como si los hubiera invocado, ante ellos hacían acto de presencia 2 personas: un hombre joven de cabellos oscuros atados en una coleta baja y ojos tan negros como la noche, bien parecido y un poco más alto que Sasuke; y otro hombre de estatura media, con canas en el poco cabello que tenía y en la barba que simbolizaban su larga y longeva edad. Al reconocer al primer individuo, el pelinegro menor no pudo evitar mostrar un rostro de desagrado.
-Itachi… -Susurró, con cara de pocos amigos.-
-A mí también me da mucho gusto verte, hermanito. Tío Obito. –Respondió el aludido, saludando a los presentes con una sonrisa que denotaba mucha falsedad.-
-Hola Itachi, veo que llegas retrasado… como siempre.
-Tuve un pequeño contratiempo, pero ya estoy aquí. Por suerte me encontré con el abogado en la entrada del despacho y supuse que estarían aquí esperando impacientes. –Notando el rostro de sus familiares.-
-Buenos días, señores. Disculpen la tardanza, yo también tuve unos asuntos que atender antes de venir para acá. Pero ya que estamos todos aquí, hagan el favor de seguirme hasta mi oficina. Enseguida iniciaremos con la lectura del testamento. –Dijo algo nervioso, sin notar la actitud de desconfianza que adoptó Obito al ver que los dos llegaron juntos.-
-¿Y tú quien eres? No te había visto antes por la ciudad. –Preguntó Itachi refiriéndose al rubio, notando su presencia hasta esos instantes.-
-El es Naruto Uzumaki, amigo de Sasuke. Se mudó a esta ciudad junto con tu hermano para iniciar sus estudios. Además, vino también para apoyarlo en estos momentos cuando más se necesita de la comprensión de los seres queridos. No te molesta que el también escuche la última voluntad de tus padres ¿verdad? –Reprocho y cuestiono Obito, quien miraba a su sobrino de forma sospechosa.-
-Para nada, pero mientras menos personas estuvieran involucradas sería mejor. –Contesto, de manera desafiante. Luego desvió la mirada de este para dirigirla al rubio.- Es un placer conocerte Naruto. Vaya, creí que Sasuke oni-chan no tenía amigos, quien lo diría. –Ante el comentario sarcástico de su hermano, Sasuke lo miró de igual modo que él había hecho con su tío.-
-Igualmente, joven Itachi –contestando de manera cortés, sintiendo en el fondo cierta molestia con la presencia del muchacho, una de esas que te decía que una persona no daba buena espina.-
-En fin, basta de tantas presentaciones. Pasemos de una vez con el notario. –Concluyó Obito, guiándolos hasta la oficina.-
Ya dentro, todos estaban sentados frente al escritorio del abogado, quien sacaba de uno de los cajones unos documentos traspapelados. Tanto los hermanos Uchiha como su tío Obito y Naruto se encontraban expectantes ante la espera de saber cuál era el contenido de aquel testamento, del último legado de los señores Uchiha.
-Bien, empezaré con la lectura… "Yo, Fugaku Uchiha, junto con mi esposa Mikoto, en pleno uso de nuestras facultades mentales, hemos decidido dividir nuestros bienes a nuestros 2 hijos Itachi y Sasuke en un porcentaje que nos parece justo. Tanto propiedades como otros objetos materiales les serán entregados para que dispongan de ellos cuando gusten y sin excederse en gastos de más. Todo esto bajo la supervisión de Obito, hermano incondicional y confiable; y quedándose con el 80 por ciento de la fortuna nuestro hijo menor Sasuke, dejando solo el 20 a Itachi. –Hizo una pausa.-
-¿Qué? Esto debe ser una broma, no puedo quedarme con tan poco… ¿Y qué hay con la compañía? –Cuestiono Itachi, algo fastidiado.-
-A eso iba: En lo que respecta a Uchiha Corporation… Uchiha Sasuke será quien quede a cargo de la presidencia una vez termine sus estudios. Por el momento, él e Itachi compartirán la batuta de la empresa, siendo este el vicepresidente, con la ayuda de Obito y nuestros inversionistas.
-¡No puede ser posible! Se suponía que yo quedaría al mando de toda la corporación. Tiene que haber una equivocación. –Borrándose toda sonrisa de satisfacción que pudiera haber en su rostro.-
-¿Quieres callarte Itachi? Deja que continúe. –Sentenció Sasuke, haciendo que se volviera a sentar.-
-Si me permiten voy a proseguir: Hemos tomado esta decisión a raíz de enterarnos de una noticia realmente desastrosa, decepcionante y que podría poner en riesgo los intereses y la reputación del negocio que por 2 generaciones ha mantenido a los Uchiha como una de las mejores agencias de publicidad, puesto que teníamos puestas la mejor de las expectativas con respecto a nuestro hijo primogénito, y el saber acerca de unas anomalías con respecto a él nos hizo considerar el hecho de que nada mejor que 2 hermanos trabajando juntos y llevando a la cima a la corporación. Pero hay algo más…
-¿De qué se trata? –Quien hablo esta vez fue Obito, cuestionando impaciente.-
-De una cláusula muy importante: Si en el lapso de 6 años, nuestro hijo menor Sasuke no se ha casado o nos ha dado un nieto heredero digno de llevar el apellido Uchiha, entonces el 80 por ciento de la fortuna, más no la presidencia de la empresa pasará a manos de Itachi… siempre y cuando este haya demostrado y probado ante Obito y los inversionistas no haber cometido ningún acto ilícito o indebido durante ese tiempo y sea una persona de bien. De no ser así, ninguno de los 2 podrá objetar nada a cambio y seguirán compartiendo el mando de la corporación." –Finalizó el notario.-
-¿Eso es todo? –Preguntó Naruto, curioso.-
-Así es, y no queda otra cosa más que hacer cumplir la última voluntad de los señores Uchiha al pie de la letra.
-¡Esto es un insulto! Definitivamente debe tratarse de una broma. No puedo creer que ellos me hayan hecho esto a mí… su primogénito. Yo debería haber quedado a cargo de todo. –Exclamo furioso Itachi. Esta noticia arruinaba todos los planes que tenía de quedar al mando de la compañía… y tal vez de algo más.-
-Es increíble que solo pienses en la maldita herencia. Eran nuestros padres ¿acaso no te importa el hecho de que estén muertos y que nunca más volverán a estar con nosotros?
-Me importa muy a mi manera… más de lo que te puedas imaginar. Lo que no puedo tolerar es que un chiquillo como tú sin experiencia tenga el poder absoluto de todo.
-Pues este chiquillo como tú dices en un futuro va a casarse con SU PROMETIDA y más adelante tomará posesión de la fortuna y de la compañía. Mientras tanto tendremos que trabajar juntos y seguirás mis órdenes quieras o no, querido hermano. –Dijo, sorprendiendo al aludido.-
-Maldito bastardo, me las pagarás. –Acto seguido, tomo a Sasuke de las mangas del cuello de su camisa y lo alzó contra la pared, mientras éste agarraba con su fuerza sus brazos con las manos.-
Mirándose fija y desafiantemente, los ojos de ambos se tornaron de un color tan rojizo como la sangre en esos momentos. Los demás presentes al ver la escena, rápidamente los separaron, siendo Obito el intermediario entre los dos.
-¡Basta, por favor! Dejen de discutir. No solo lo hagan por el bien de la compañía sino por el de la familia que son. ¡Por Dios, son hermanos! No pueden tratarse como si fueran enemigos, ni ahora ni nunca. –Viendo como al parecer sus palabras los habían tranquilizado un poco.-
-Lo que menos me importa es el dinero o el poder. Juro que si por mí fuera nunca hubiera abandonado Konoha. Pero ahora que veo por qué mis padres no tuvieron la suficiente confianza de dejarte todo a ti, me temo que tendrás que resignarte, ya que voy a cumplir con mi palabra tal y como ellos querían.
Itachi no respondió. Simplemente soltó un bufido y salió de la oficina hecho un maremoto de rabia. Mientras Sasuke y los demás veían como la puerta era cerrada, siendo azotada ferozmente, y suspirando ante lo ocurrido. Obito aprovecho ese momento para dirigirse hacia el abogado mientras su sobrino y Naruto iniciaban una charla muy aparte.
-Si no es mucha molestia, quisiera hablar con usted de algo muy importante. Pero tendrá que ser en otra parte y en otro momento. ¿Está usted de acuerdo? –Cuestiono al hombre, quien solo asintió con la cabeza en señal de afirmación y poniéndose de acuerdo con el pelinegro rápidamente en aquella cuestión sin ser descubiertos por los 2 jóvenes que platicaban.-
Por su parte, una vez fuera del lugar y conteniendo un poco su furia, Itachi sacó su celular, empezando a llamar a alguien.
-Habla Itachi. No, no pude convencer al notario, y eso que le ofrecí una fuerte cantidad. Pero en fin, ya me las arreglaré con ese asunto. Ahora necesito que averigües todo sobre Sasuke mientras vivió en Konoha, investiga quiénes son sus amigos y si tiene alguna novia o prometida y si la tiene, vigílala todo el día si es posible. No sé cómo le vas a hacer pero quiero resultados pronto ¿me oíste Kisame? Bien, tengo que colgar, nos vemos y que no se te olvide. –Dicho y hecho colgó, dirigiéndose hacia su auto compacto para marcharse de ese lugar. Sin duda alguna las cosas no habían marchado como él esperaba.-
"Esto no se va a quedar así. Ya veremos quién manda a quién… hermanito."
--
Conforme pasaron los días, así también transcurrió un mes. Tiempo en el que Sasuke, en principio, recibía cartas de Sakura, las contestaba y de vez en cuando aprovechaba para hablarle desde larga distancia a Konoha para escuchar por lo menos esa dulce voz que lo volvía loco de tan enamorado que estaba de ella y viceversa. Asimismo, durante ese lapso, y con ayuda de su tío Obito, poco a poco aprendía bastantes cosas con respecto a las empresas Uchiha y su manejo como futuro presidente, familiarizándose con el negocio de la publicidad y siendo aconsejado y orientado además por todos los miembros que laboraban en ese lugar. Muy pronto entraría a estudiar la carrera que le iba a permitir, dentro de unos años más, ocupar el puesto principal dentro de la compañía y así cumplir con la última voluntad de sus padres, a los cuales extrañaba en demasía, pero aun así siguiendo adelante con la frente en alto por ellos. Sentía que no podía esperar a que todo eso sucediera rápido y poder ver a su pelirrosa nuevamente, pero tal como le habían dicho su tío y Naruto, debía ser muy paciente y no comerse el mundo de un solo bocado. La convivencia con su amigo era de lo más peculiar, con sus ratos buenos y malos –ya saben cómo se llevan estos dos- pero gracias a eso, el chico no estaba del todo solo, pues contaba con su apoyo tanto físico como emocional; sobre todo cuando lo empezaron a acosar por primera vez fotógrafos y reporteros de televisión en busca de una exclusiva con respecto al su nombramiento como heredero Uchiha, desde esa vez siempre cerraban las puertas del apartamento con llaves y candados para que estos no invadieran propiedad privada.
Con respecto a su relación con Itachi, esta no había cambiado para nada, al contrario, seguía igual o peor. Pese a que tenían que dirigir una empresa juntos trabajando en equipo mientras Sasuke no ocupara el cargo que le correspondía, el chico seguía sin tolerar su presencia y sobretodo su actitud tan altiva y prepotente que lo caracterizaba. Lo ignoraba pero más podían los comentarios sarcásticos y venenosos del mayor que lograban sacarlo de quicio, pero tenía que resignarse, no le quedaba de otra, ya que era la única familia que tenía además de su tío –por eso Itachi vivía en otro lugar para evitar tantos conflictos.-
Aún y con su nueva vida lejos de Konoha, la única fuerza que mantenía al chico en pie, era el apoyo de sus seres queridos pero sobretodo el amor de Sakura, quien cada que podía le recordaba lo mucho que lo adoraba y esperaba con los brazos abiertos, y por ella lucharía contra viento y marea para en un futuro estar a su lado y brindarle lo mejor de sí. Pero últimamente, algo no andaba bien, pues las cartas que recibía en principio de la chica hacía más de una semana que habían dejado de llegar, y por mas mensajes o llamadas que el hiciera, no recibía respuesta alguna; lo cual empezó a preocuparlo pero decidió no mortificarse y esa tarde de verano, preguntarle a Naruto si sabía algo sobre su hermanastra.
-Qué dices ¿cómo que saldrás de viaje con tu papá? –Asombrado por la inesperada noticia, ya que ni tiempo tuvo de preguntarle por su novia.-
-A mí también me tomó por sorpresa, pero así es. Saldremos de viaje por una temporada y probablemente no vuelva sino hasta finales del próximo mes. Al parecer mi padrino ero-senin quiere recuperar todo el tiempo perdido en que no convivimos y eso incluye también los 2 años que tiene de casado con Tsunade. Quedo de pasar por mí en la tarde, así que creo y no tarda en llegar. –Dijo, una sonrisa se formaba en su rostro por lo que acaba de contar mientras terminaba de empacar lo necesario.-
-Ya veo…
-¿Ocurre algo teme? No me digas que peleaste con nee-chan por teléfono –Pregunto notando cierto semblante de preocupación en su amigo.-
-Es que Sakura no ha respondido ninguna de mis cartas desde hace una semana, y eso se me hace muy extraño, nos escribíamos por lo menos 3 veces por semana pero ahora ya ni eso.
-Quizás no ha podido o no ha tenido tiempo para hacerlo ¿no crees? A lo mejor y está ocupada rechazando a toda una fila de pretendientes que aprovecharon tu partida.
-Ni se te ocurra volver a bromear con eso usuratonkachi ¬¬.
-Oye, solo trato de ser optimista. ¿Y no has hablado con ella por teléfono o algo así?
-Lo he intentado, pero tampoco contesta. Marco y de repente se intercepta la llamada con un mensaje de la operadora diciendo que el número no existe o está fuera de servicio, lo cual es más raro todavía. Y ni siquiera he podido preguntarle a Obito si sabe algo de ella o de Tsunade sama, ha estado muy ocupado en estas 2 semanas atendiendo no se qué asunto.
-Vaya, yo sabía que Tsunade tenía deudas por pagar pero no que fuera para tanto. No te preocupes, si es por eso, de seguro te llamará lo más pronto posible y te explicará qué paso. Y en cuanto a tu tío, bueno de seguro estará ocupado con cosas del trabajo, quién sabe. –Finalizo tratando de reconfortar con sus palabras al chico.-
-Si pudiera ahora mismo iría directo a Konoha para saber lo que está pasando, pero lo de la compañía me lo impide. En fin, supongo que no ganó nada con desesperarme de esta manera… hum… quién lo diría, puedes ser convincente cuando te lo propones dobe.
-Aunque no lo creas, tengo muchas cualidades que nadie conoce.
-Si, por eso están tan escondidas que ni tú mismo sabes que las tienes. –Contestado con sarcasmo.-
El rubio estuvo a punto de responderle, pero en ese momento el timbre sonó. Era Jiraiya que había llegado a recoger a Naruto para así poder irse juntos e iniciar sus vacaciones pasando tiempo de calidad entre padrino y ahijado. Así, el rubio se dirigió a la puerta con su equipaje, despidiéndose del pelinegro y diciéndole nuevamente que no se preocupara que todo estaría bien. Cuando el chico se fue, Sasuke suspiró… a pesar de los ánimos y las palabras alentadoras que su amigo le brindo, no podía dejar de sentirse invadido por un mal presentimiento al respecto.
--
En otra parte, un Obito impaciente, desesperado pero más que nada furioso y descontrolado, iba entrando a la corporación Uchiha, específicamente a la oficina que su sobrino Itachi ocupaba en esos momentos. Ya no había nadie laborando a esas horas, pues era la hora de salida, y solo el hermano mayor Uchiha –quien era el único que estaba en la corporación- pudo observar el semblante que el hombre traía, una vez que éste entró al recinto con una cara de muy poco amigos hacia su persona.
-Tío Obito, ¿qué te trae por aquí a estas horas? Creí que estarías con tu sobrino favorito –Pronunció despectivamente y guardando rápidamente algo parecido a una fotografía, escondiéndola por reflejo una vez que el hombre en cuestión entro.-
-Creo que sabes muy bien el motivo por el cual estoy aquí… Itachi.
-No entiendo a qué te refieres…
-A mi no puedes engañarme… no más… y no intentes negarlo, porque al fin he descubierto todo.
-¿Y qué es todo según tú? –Mirándolo desafiantemente.-
-La verdadera razón por la cual tus padres te desheredaron de manera tan inesperada…porque el querido y estimado hijo mayor, Itachi Uchiha, estuvo a punto de llevar a la quiebra a la corporación por andar apostando y perdiendo en casinos clandestinos la mayoría del capital… ¿no es así? Dime si acaso me equivoco…
-… -Calló, atónito. Su silencio lo delataba.-
-Ahora entiendo muchas cosas… la decepción y angustia de tus padres, el cambio en el testamento, tu actitud ante la noticia… no comprendía por qué mi cuñada y mi hermano estaban tan apresurados en querer cambiar las cosas de la noche a la mañana, nunca quisieron contarme nada y siempre tenía esa duda presente.
-¿Cómo demonios te enteraste de todo esto?
-Eso es lo de menos, pero si tanto te interesa saber… al parecer el abogado conocía muy bien tus planes, ya que antes de morir tus padres se lo contaron, y por eso querías pagarle, para que no abriera la boca y no nos dijera nada a Sasuke y a mí… ¿sabes que más me contó? Que tu verdadero propósito era apoderarte de la empresa una vez que te nombraran heredero universal y así dejar en la calle a tu propia familia… Dime Itachi, ¿era realmente eso lo que querías? Explícame… porque ya no me extrañaría enterarme a estas alturas que también planeaste el accidente en el que murieron tus padres.
- ¡Eso jamás! Óyelo bien ¡jamás! "No pienso darte ninguna explicación, si mis padres no pudieron entenderme, mucho menos tú." Así que hablaste con el abogado… Ju, veo que no tiene caso que te siga mintiendo… y sí, me has descubierto ¿pero qué piensas hacer al respecto querido tío?
-No puedo creer que seas tan cínico, en verdad me decepcionas. No me quedaré con los brazos cruzados, en cuanto Sasuke y todos en la corporación se enteren de la canallada que hiciste, ten por seguro que no podrás hacer tu santa voluntad; en lugar de eso, tendrás que cumplir con lo que te pidieron tus padres, ¡de eso me encargo yo, o dejo de llamarme Obito Uchiha! –Finalizó gritando, retirándose y azotando la puerta.-
Si alguien más estuviera en el lugar de Itachi en esos momentos, seguro hubiera pegado el grito en el cielo y destruido lo primero que se cruzara por su camino. Pero en lugar de eso, el pelinegro se mantuvo quieto en su cómoda silla de terciopelo, reemplazando el enojo, la ira y cualquier sentimiento de frustración por una calma tan extraña… que hasta daba miedo. Instantáneamente, sacó la foto guardada momentos antes y con esta también su celular, marcando un número y esperando a que contestara la llamada.
-Deidara ¿vienes en camino? Perfecto… Antes de que llegues a la oficina, tengo algo de trabajo para ti, escucha con atención… -después de indicarle cierta instrucción, colgó, observando de nueva cuenta la foto que tenía ante sí y hablándole- En verdad que eres hermosa, Sasuke oni-chan no tiene tan malos gustos… lástima que lo que hay entre ustedes no pueda durar más… y lo lamento tanto, pero no permitiré que otras personas interfieran en mis planes… así que los tórtolos tendrán que terminar… definitivamente... y lo mismo va para mi querido tío y el abogado... todo tiene que salir de acuerdo al plan. –Terminó, con una sonrisa cínica y triunfal.-
Pasado un rato, y después de aquella discusión con Itachi, Obito se dirigía a casa de Sasuke a toda velocidad en su automóvil por una autopista desolada. No podía perder más tiempo,tenía que contarle lo que recién acababa de descubrir, de eso dependía el buen desempeño de su sobrino menor como futuro presidente de la compañía. Estaba a punto de hacer una llamada por el móvil, cuando cayó en la cuenta de que lo seguían, o más bien, que alguien lo seguía desde otro automóvil negro, totalmente polarizado y sin placas de identificación. Poco a poco el auto se acercaba al del joven tío, y cuando lo logró, comenzó repentinamente a embestir su auto con fuertes golpes, tratando de desviarlo de su carril.
-¿Pero qué rayos…? –No pudo terminar de cuestionar, pues aquel auto lo golpeaba con más ahínco.-
Justamente ambos carros estaban a mitad de un camino angosto, y es que en lo que fue embestido el coche de Obito, el otro auto había aprovechado para alejarlo de la autopista de la ciudad y conducirlo a las afueras de esta a gran velocidad, haciendo que el pelinegro fuera perdiendo cada vez más el control del volante. Trataba de esquivar los golpes en vano, pero no se rendiría, así que contraatacó de igual manera y logró hacerle un mínimo de daño. Más sin embargo, tuvo nulo éxito, pues el carro negro arremató con el golpe de gracia y logró, tanto que perdiera el control definitivo de los frenos como orillarlo hasta una barranca y hacerlo chocar contra esta, cayendo hacia un precipicio del cual no había escapatoria. El auto de Obito rodó y rodó, y éste en un acto de agilidad logró salir de un salto con pequeñas lesiones en los brazos y las piernas, cayendo tirado en el pastizal del barranco y logrando observar como el auto terminaba de caer todo destrozado y explotando al final.
¡¡CRASHHHHHHHHHHH!!
Fue el último sonido que escuchó, pues perdió el conocimiento y se desmayó, sin poder ver como su agresor, un hombre de cabello rubio atado a una coleta alta y con un mechón cubriéndole uno de sus ojos azules, bajó del auto en el que iba y se acercaba un poco al lugar de la explosión, cerciorándose de haber cumplido su trabajo al pie de la letra. Un móvil comenzó a sonar.
-El estorbo ha sido eliminado. –Sonrió, con una mueca de satisfacción surcando su rostro, al notar el auto hecho añicos y en llamas, viendo como no había señales de vida del pelinegro.- No tiene por qué preocuparse más señor Itachi, mi trabajo aquí ha terminado.
-Excelente Deidara, ahora retírate del lugar y asegúrate que nadie te vea. No olvides que todavía te queda un trabajo más por hacer. Mientras yo me encargaré de otro asunto que tengo pendiente. –Dicho esto último, colgó.-
-De acuerdo.-
Y así lo hizo, subiendo de nueva cuenta al auto, arrancándolo y yéndose a toda velocidad de aquel lugar, dejando el sitio y con un gesto triunfante de saber que su misión había tenido éxito… o al menos eso era lo que creía.
--
Mientras tanto, a esas horas de la tarde, a punto de anochecer, y después de que Naruto se marchara junto con Jiraiya del apartamento; Sasuke había decidido salir a dar una caminata por las calles de la ciudad, despejando su mente de tantas preocupaciones que en ese instante surcaban por su cabeza mortificándolo, tal y como solía hacer en Konoha por las mañanas antes de asistir a clases y pasar a buscar a Sakura… su Sakura… se preguntaba que estaría haciendo en esos momentos… era demasiado raro no tener noticias de ella… y no podía evitar el sentirse angustiado… no sabía por qué, pero algo le decía que las cosas no estaban del todo bien… y en cuanto pudiera, le pediría permiso a Obito para tomar el primer vuelo e ir directo a Konoha y así volver a ver a su amada novia. En eso se encontraba pensando cuando de repente…
-Hola guapo. - La atrayente voz de una pelirroja, de cuerpo y rostro provocativos ante el ojo masculino, que apareció frente a él de un momento a otro, lo sacó de sus cavilaciones.-
-Y… ¿tú quien eres? –Observando cómo esta iba acercándose poco a poco, pese a ser una chica muy seductora ante los demás, para Sasuke no era ni siquiera de su tipo, más bien todo lo contrario.-
-Pero que bromista resultaste ser, no me digas que ya te olvidaste de mí… amor. –Contestó, soltando una risita de lo más prepotente. Acto seguido rodeó con sus brazos el cuello del pelinegro, tomándolo por sorpresa.-
-"¿Amor? Esta tipa está loca. Rayos, y para colmo aprieta fuerte, no me puedo zafar." Disculpa… creo que me estás confundiendo con alguien más… yo ni siquiera te conozco. –Dijo, tratando en vano de deshacer el abrazo de la chica.-
-Qué cosas dices, claro que se quién eres… sino no te estaría abrazando.
Lo miraba de una forma tan incómodamente sexy –orales, que término je- y en vista de que no podía soltarse de su amarre, no hacía otra cosa más que evitar esa cara que le parecía tan molesta. Se sentía atrapado, hecho que nunca antes le había ocurrido curiosamente, y por primera vez en su vida deseo que algo o alguien cayera del cielo para salvarlo de aquella complicada situación. Lo que jamás espero fue lo que la chica a continuación realizó: Tomó con fuerza su cara y lo comenzó a besar. Este hecho sorprendió aún más al pelinegro, quien no correspondía y oponía resistencia a las caricias que la pelirroja le hacía con los labios y seguía sin poder quitársela de encima ¡Estaba siendo besado a la fuerza! Lo que menos imagino fue que mientras la chica hacía esto, una cámara de video filmaba la escena desde unos arbustos y no muy lejos de donde estaban, obteniendo lo que querían y desapareciendo rápidamente del lugar sin ser descubiertos. En eso Sasuke por fin consiguió soltarse de la pelirroja, alejándose a una distancia considerable de ella y apartándola bruscamente.
-¿Qué rayos te pasa? Mira, no sé quien seas, pero yo tengo novia y no pienso traicionarla de esta manera ni ahora ni nunca. ¿Me oíste bien? Así que si lo haces por fastidiar o porque eres una loca fanática de robar besos a extraños, conmigo te equivocaste. –Reclamo, con un tono de voz casi iracundo.-
-¿Novia? Deja de bromear, tú nunca has tenido ninguna otra chica más que yo… ¿o es qué acaso me estás engañando con alguien más desde hace tiempo?
-¡No sé de qué me hablas! Ya te dije que no te conozco, nunca antes te había visto en toda mi vida y jamás andaría con una loca como tú.
-En serio deja de hacer esas estúpidas bromas que no van contigo… querido Itachi. –Sonando más arrogante y sarcástica que antes.-
-¿Itachi? –Sorprendido y oyendo como si algo se rompiera en ese momento dentro de su mente.-
-Sí, lo que oyes. ¿O es que acaso te creías alguien más? -observándolo fijamente- Espera, ahora que te veo bien, te pareces mucho pero… ups, lo siento… creo que me equivoque de persona… vaya, no mentías cuando decías que te confundía con otro. Mil disculpas, en verdad que no fue mi intención. Aunque creo que fue divertido pero en fin, lo mejor será que me vaya… y de veras que lo siento. –Dicho esto, desapareció de su vista así como había aparecido tan repentinamente. Una vez que se alejo lo suficiente, la chica tomo su móvil, marcando un número.-
-Listo, he hecho lo que me pediste, espero y cumplas con tu parte y me pagues como deber ser, Itachi. Y cuando quieras ayuda de nuevo, no dudes en pedírmelo. Bye. –Colgó y sin más se largo.-
Sasuke quedó estático y ni siquiera podía articular palabra alguna. Eso sin duda había sido lo más extraño que podía haberle sucedido ese día. Aquellas últimas palabras sonaron tan falsas en la chica, y el pelinegro entonces sintió como su sangre comenzaba a transitar por sus venas con una furia tan intensa y descontrolada… estaba encolerizado y lo primero que pensó fue en ir con su hermano mayor y una vez que lo tuviera frente a él asesinarlo con sus propias manos. En lugar de eso, respiró hondo tratando de calmarse, y se retiró a su hogar. Estaba muy cansado, aturdido pero sobretodo confundido y quería recostarse un rato para no seguir torturándose mentalmente por todo lo que ocurría su alrededor… ya mañana tendría oportunidad de reclamar y desquitarse con Itachi por ese pequeño incidente… si lo que quería era fastidiarlo, no lo conseguiría tan fácilmente. Pero lo que nuestro querido pelinegro no sabía es que eso no era nada comparado con lo que le esperaba más adelante.
--
Al día siguiente, Sasuke había despertado sintiéndose un poco más tranquilo. Después de ducharse y desayunar, decidió marcar a casa de su tío Obito para saber cómo se encontraba y tal vez irlo a visitar. Pero tras varios intentos sin respuesta, lo recibía siempre la contestadora; entonces marcó a su móvil y lo mismo pasó, llevándolo directamente al buzón de voz.
-Qué raro, no contesta. Nunca sale de su casa sin avisar que vendrá para acá ¿Habrá salido de la ciudad? No creo
Dejo el asunto por la paz y encendió el televisor, con eso mataría un poco el tiempo para después volver a intentar llamar a Obito. Dos noticias lo dejaron atónito ese mañana: la primera con relación a su tío, en donde un reportero informaba sobre un aparatoso accidente en la carretera y anunciaba la extraña desaparición del cuerpo de su familiar; cuando mencionaron su nombre no pudo evitar levantarse del mueble en el que estaba sentado, levantar el teléfono y comenzar a marcar desesperadamente al móvil de el aludido… nada. No podía ser posible… ¿un accidente? ¿Cómo? ¿Cuándo había ocurrido? ¿Por qué precisamente a él?... La segunda notica que vino seguida de la otra, fue el punto de colisión de su torbellino de confusiones y dudas sin explicación alguna.
-Reportero1: Ahora vayamos a las noticias de último momento en los espectáculos.
-Reportero2: Gracias compañero. Bien, les tenemos una noticia de último minuto: "Felicitamos al joven heredero de una de las más grandes empresas de publicidad, Sasuke Uchiha, pues recientemente se la ha visto muy contento en compañía de una chica, quien al parecer no se trata solo de una compañía placentera y con esto ha causado conmoción entre sus admiradoras, quienes no pueden creer que el chico tenga novia."
La cámara enfocaba el instante preciso en el que era besado y parecía como si opusiera resistencia pero a la vez como si correspondiera ante aquel tacto. Ver esa imagen en la pantalla, lo impactó aun más ¿en qué momento habían filmado aquello? entonces recordó el reciente acoso que sufría por parte de la prensa amarillista, debió suponer que lo seguían a todos los lados con tal de conseguir una maldita exclusiva, pero nunca contó con que la obtendrían de ese modo. Fue ahí que cayó en cuenta: ese teatrito se trataba de una trampa bien elaborada por alguien, de un gran malentendido que solo el causante de aquello podría darle una explicación con respecto a esa notica y aclararle de paso la de su tío. Tomo las llaves del apartamento y salió disparado como rayo hacia la corporación Uchiha. Una vez ahí, se vio acorralado por varios reporteros que entre preguntas acerca del beso con la extraña pelirroja no le permitían el acceso por completo a la empresa. Solo cuando fue auxiliado y rescatado por los miembros de seguridad, logro entrar hasta la oficina de su hermano hecho un torbellino de furia. Este al verlo, se sobresalto un poco, aunque por una parte, ya lo estaba esperando.
-¡Itachi! ¿Me puedes explicar qué demonios está pasando? ¿De qué se trata todo esto? –Inquirió, golpeando con las palmas de sus manos el escritorio.-
-Vaya manera de dar los buenos días. –Respondió tranquilamente y sin inmutarse ante el comportamiento del menor.-
-No cambies el tema, sabes bien lo que digo… viste las noticias ¿no?
-Por supuesto que las vi, pero no te enfades oni-chan. Si es por lo de Karin, solo lo hice para que te reanimaras un poco… últimamente has estado algo deprimido por no ver a tu prometida y pensé que sería bueno darte una sorpresa.
-Nunca te pedí que te metieras en mi vida… y mucho menos que hicieras algo como eso… por tu culpa estoy metido en un gran problema. Tienes que aclarar este malentendido ahora mismo ¿oíste?
-Debo reconocer que tienes agallas, pero… siento mucho no poder hacer nada querido hermano, son muchos medios y si le hacemos caso a una nimiedad como está, la corporación perdería credibilidad y prestigio, y eso no nos beneficiaría. Como futuro presidente debes considerarlo más que nadie.
-Hmp… -Bufó, no sabía qué hacer y definitivamente Itachi no daba su brazo a torcer.-
- Vamos, de seguro luego podrás aclararle a tu prometida el malentendido, porque eso es lo que te preocupa ¿no es así? Que ella se entere y se sienta decepcionada de ti al grado de no querer volver a verte nunca más y menos que no le des una buena explicación.
-"Sakura…" Tú crees que… se llegue a enterar…
-Las noticias vuelan rápido pero no tan lejos, no te preocupes, además no vale la pena pelearse con los de la prensa… confía en mí. Te prometo que no volveré a hacer nada que te involucre sin tu consentimiento. –Mintiendo descaradamente, pero haciéndole creer al menor que decía la verdad.- Piénsalo Sasuke, si Obito estuviera aquí te diría lo mismo, que pensarás primero en el porvenir de los negocios y luego en ti mismo.
-Esas es otra de las cosas que te quería preguntar… Me imagino que ya estarás enterado de lo que le pasó.
-Sí, y no sabes lo mucho que me duele que te hayas enterado de esa forma, quería ser el primero en decírtelo esta mañana, pero tu teléfono sonaba ocupado y el celular de seguro lo traías apagado. –Dijo mientras fingía lamentarse por lo sucedido.-
-Entonces es cierto... nuestro tío está… –Incrédulo.- No puede ser… no pudo haberle pasado esto tan joven, me niego a creer que haya muerto en ese accidente… además en las noticias…
-El que no hayan encontrado su cuerpo no quiere decir que haya probabilidades de que este vivo… de veras lo siento mucho oni-chan, pero no podemos hacer más nada por él… solo nos queda resignarnos y rezar por que su alma se encuentre en un lugar mejor.
-Pero él… ah… cada vez entiendo menos…
-Sasuke, hay algo que tienes que saber… Obito… tuvo ese accidente a propósito… para poder irse lejos y deslindarse de nosotros… antes de lo que pasó vino a la oficina y me dijo que no podía aguantar tantas presiones… que estuvo arreglando todo en estas 2 semanas para su viaje y me pidió que te dijera también que lo disculparás… que no era su intención, pero que hasta aquí continuábamos nosotros solos…
-¡Mientes! Él nunca habría dicho algo como eso… él no era de los que podrían abandonar a su familia.
- Tal vez todo esto era para ponernos a prueba… pero nunca contó con que iba a morir tan trágicamente… así que si me crees o no es muy asunto tuyo…
Aquello tenía muy alterado a Sasuke, nunca esperó recibir tan malas noticias en un solo día y de esa manera tan intempestiva. Pero creyó que Itachi, podía ser ruin, despiadado y demás, menos mentiroso… o al menos eso llegó a pensar.
-Me encargaré de que nuestro tío tenga un funeral digno de un Uchiha… tranquilízate, a partir de ahora tendrás que confiar un poco más en mí… aunque no te guste tanto la idea.
Lo miró fijamente a los ojos, ventanas del alma que reflejan en momentos críticos y te hacen saber cuándo puedes contar con alguien para algo o no. Sentía que no podía fiarse de su hermano, pero no tenía más opción que respaldarse en él. Por mucho que lo odiara, los lazos de sangre los obligaban a apoyarse moralmente y tratar de seguir adelante, le gustara o no al menor.
--
Una vez que Sasuke se marchó del lugar, apesadumbrado y melancólico, cerciorándose de que fuera escoltado por la seguridad de la empresa hasta el apartamento, Itachi se acomodó nuevamente en su asiento, sonriendo satisfactoriamente. Todo lo planeado hasta el momento, estaba marchando a la perfección. Miró su reloj, ya era de tarde, había pasado prácticamente el resto del día 'consolando' a su oni-chan que ni cuenta se había dado de cuánto tiempo había pasado y cuando se fijó, ya casi iba a ser hora de salida. Su celular comenzó a sonar, sacándolo de sus pensamientos.
-Eres tú Kisame. ¿Qué noticas me tienes? No me digas, así que la prometida ya está enterada… ¿y qué paso? Oh ya veo… es una lástima… dices que la salvaron pero cayó inconsciente… bien, con eso será más que suficiente… solo espero y te hayas cerciorado que nadie te viera manejando ese carro… En cuanto regreses de Konoha recibirás la cantidad que acordamos.
Colgó y reafirmó aún más su malvada sonrisa haciendo una enorme mueca. Poco a poco iba tomando las riendas de la situación. Ahora solo faltaba esperar que lo demás viniera por si solo para dar el tiro de gracia y así tener a Sasuke bajo su control.
-Olvide decirle a Sasuke que mentí… las noticias vuelan y llegan tan rápido que nadie las puede detener. Como dije, muy pronto veremos quién manda a quién...
--
Las piezas del juego poco a poco se acomodaron por sí solas… Así, un mes más dio pasó a Agosto, a una tarde calurosa en la que Naruto Uzumaki, regresaba de un largo y enriquecedor viaje por casi todo el continente con su padrino Jiraiya –alejados de todo y todos- a la gran ciudad, con rumbo al apartamento que compartía con Sasuke. Durante ese tiempo transcurrido, el Uchiha menor había tenido que sobrepasar, muy a su pesar, muchas cosas: la muerte de su tío, la cual le afectó pero no impidió que siguiera adelante en cuanto al negocio de la familia, pues seguía recibiendo asesoría de parte de los inversionistas y contaba ahora con el apoyo y los consejos de Itachi, pese a que aún no se acostumbraba a lidiar del todo con él; el hecho de seguir sin noticias de Sakura, ante lo cual no podía hacer nada porque al estar concentrado en la empresa no podía viajar, y eso lo mortificaba cada día más, pero no se rendiría, decidido a seguir enfrentando las adversidades por ella, por el amor que los unía a los dos; y también el acoso de la prensa que, desde aquel escándalo con la pelirroja de nombre Karin, no dejaban de atosigarlo y siempre que lo veían lo bombardeaban con preguntas sobre su vida privada, ante esto el pelinegro cada que salía ya no lo hacía solo, pues todo un cuerpo de guardaespaldas lo acompañaba en todo momento, evitando así molestias por parte de ajenos. Esa tarde de verano, Naruto le hizo saber de su retorno a casa, y Sasuke se encontraba listo para recibir a su amigo, tenía tanto que contarle. Pero este regreso distaba de ser alegre y esperanzador, pues venía cargado de malas nuevas, de una desdicha que afectaría las vidas de todos aquellos que conocían la relación que Sasuke y Sakura tenían desde hace ya 2 años.
-Me alegro que hayas regresado, amigo… Tengo mucho que contarte y necesito desahogar todo lo que siento…
-Teme, antes tienes que saber algo de veras importante… -Decía, con un semblante que denotaba tristeza en su rostro.-
-Por favor, primero deja que te cuente.
Lo ayudó con su equipaje, sin permitirle hablar por nada del mundo. Después de sentarse y pasar casi una hora y media explicándole a Naruto todo lo que había pasado en esos 2 meses, el rubio quedó anonadado ante aquellas noticias. Era increíble que en tan poco tiempo las desgracias volvieran a llegar nuevamente a la vida de su amigo, no podía creerlo, era una especie de pesadilla o alguna clase de juego macabro que parecía no tener fin. Escuchó atento cada palabra de su amigo, y respirando profundamente, se preparó para decirle a su amigo algo que no podía esperar más, porque lo que estaba a punto de contarle, lamentablemente, vendría a derrumbarlo por completo.
-Y para colmo, sigo sin saber algo de Sakura. Ni una sola carta o llamada me ha podido responder. No puedo soportar esta situación. ¿Tú has sabido algo de ella Naruto? Dime si has logrado hablarle o si Jiraiya sabe algo –Interrogó con desesperación, tanto que hasta el mismo se extraño de llamarlo por su nombre.-
-Sasuke, respecto a eso… lo que voy a decirte no es nada fácil para mí… -Con expresión seria y poco común en él.-
-¿De qué se trata? Por favor, no te quedes callado –Cuestiono impaciente, más extraño era que su amigo lo llamara por su nombre.-
-Es sobre nee-chan… Sasuke, ella está… muerta. –Sentenció, bajando el rostro apesadumbrado, la reacción del pelinegro no se hizo esperar.-
Efectivamente, no pudo resistir más. Ese fue el punto de colapso en la mente de Sasuke que hizo explotar todo en su interior –no literalmente-, cómo un volcán en erupción que parecía decir: hasta aquí ha llegado el límite de tu tolerancia.
-¿Qué rayos estas diciendo? ¡¿Cómo que está muerta?! Eso no puede ser posible… tiene que ser una broma de muy mal gusto… dime que no es verdad –Dijo, reaccionando agresivamente y alzando el cuello de la blusa del rubio.-
-Escucha teme, tienes que calmarte… Yo nunca jugaría con algo como esto…
-Como quieres que me calme si me dices que Sakura está muerta… exijo saber qué paso, como te enteraste de ello… -Apartándose un poco de él, pero igualmente desesperado y comenzando a desquebrajarse por dentro.-
-Hace un par de días, antes de venir para acá, Tsunade nos llamó a ero-senin y a mí, tenía algo urgente que decirnos y no podía esperar. Así que fuimos lo más rápido que pudimos a Konoha y fue ahí que nos contó que Sakura había muerto en un accidente automovilístico… después de haberse enterado de una noticia en la televisión con respecto a ti… -Calló, no pudo seguir pues lágrimas de impotencia empezaban a salir de sus ojos.-
-¿Cómo? ¿Se enteró?
-No sé bien como ocurrió, pero al parecer cuando supo de ese beso que te robo la tal Karin, salió corriendo de la casa, se desmayó en medio de la calle y en ese momento… la atropellaron. Yo tampoco podía creerlo cuando Tsunade nos lo contó, estaba desecha, si la hubieras visto. Mi padrino se la paso consolándola por horas…
-Tengo que hablar con Tsunade, necesito ir a Konoha, necesito ver a Sakura… o por lo menos lo que queda de ella -Se dirigía hacia la puerta, no se resignaba a creer que su novia estuviera muerta, pero Naruto lo detuvo sosteniéndolo de la muñeca.-
-Espera… no puedes hacerlo, lo sabes muy bien. Además, según nos dijo Tsunade-sama… ella antes de ser arrollada dijo gritando que no quería saber nada de ti…
-Pero todo fue un malentendido… cómo demonios pudo haber creído esa calumnia.
-Lo sé, es que yo tampoco me explico lo que pasó… de haber sabido que se trataba de un malentendido desde un principio, de haberme enterado desde antes y estado ahí con ella para explicarle las cosas nada de esto hubiera pasado. –Se maldijo a sí mismo, deseando no haber tomado esas vacaciones.-
-¿Y qué hay de Hinata? Cómo esta ella.
- Al parecer… no pudo asimilar la situación tan fácil, y después de eso, se fue de la ciudad… según me contó Tsunade, le costó mucho trabajo pero logro convencer a su padre de irse a estudiar fotografía a otro lugar… y no ha vuelto a saber nada de ella desde entonces. - Reflejando más tristeza en su rostro, que hubiera dado por verla una vez más y estrecharla entre sus brazos para apoyarla por la muerte de su mejor amiga.-
-Naruto… ¿hace cuánto que ella falleció? –Sentándose de golpe en el mueble y agachando la mirada con pesadez.-
-Exactamente desde hace un mes… lo peor de todo es que murió creyendo que la traicionaste… pobre nee-chan. No es justo, ella no se merecía esto… quería convertirse en una supermodelo… tenía toda una vida por delante. –Soltando nuevamente sollozos de impotencia.-
Sasuke no pudo soportarlo más. Una noticia como esa era aún más difícil de asimilar que todas las que había recibido a lo largo de todo ese tiempo. Ahora lo entendía todo, por qué no recibía carta alguna de ella o porque no respondía las suyas. Y lo sabía, tenía la corazonada de que algo estaba mal, pero jamás llegó a imaginar que fuera tan grave la situación, por un momento llegó a pensar que Sakura se había olvidado de él o incluso que había dejado de amarlo.
-Teme ¿a dónde vas? ¡Teme, regresa! –Viendo como su amigo salía del apartamento, siguiéndolo.-
Pero no pudo detenerlo, ya que salió corriendo velozmente en dirección a la calle, desorientado y confundido, comenzando a vagar por la ciudad sin rumbo fijo. No sabía qué hacer, no prestaba atención a lo que pasaba a su alrededor, pues el recuerdo de la pelirrosada no lo dejaba pensar en otra cosa más que en ella. Incluso antes de saberle muerta, llegó a pensar lo peor de su novia, retractándose luego de sus pensamientos, tratando de reconfortarse a si mismo diciendo que todo tenía una explicación razonable... quién le iba a decir que algo así le sucedería, que el destino sería cruel y mezquino como para arrebatársele de esa manera.
¿Cómo explicarle al corazón que hoy te vas?
¿Cómo decirle que sin ti puede seguir?
¿Cómo fingir para que no se dé ni cuenta?
Que desde hoy ya no estarás junto a mí.
Uno tras otro, los recuerdos que compartió a su lado se iban agolpando en su cabeza. Mientras pequeñas gotas de lluvia caían sobre su rostro, confundiéndose con las lágrimas que brotaron ante tanta tristeza y soledad. Se detuvo y cayó de rodillas al suelo.
-Sakura… ¿por qué?... ¡dime por qué te tenías que marchar así!
Aún recuerdo esa primera vez
Los dos envueltos, tú tocándome
Recordaba con precisión aquella noche. Aún podía sentir sus besos y caricias recorriendo su piel, no podía olvidar ese único momento en que se entregó por entero a ella, en cuerpo y alma. Si alguien le hubiese dicho que esa sería la primera y única vez que tendría la oportunidad de estar con el amor de su vida, habría obedecido por entero a su pobre corazón y desechado la voz de la razón; que ahora se encontraba devastado y hecho mil pedazos.
Y ahora me encuentro aquí solo y vacío, agonizando, no aguanto este frío
Dios mío ayúdame, que esto me mata
Dime ¿por qué esto me pasa?
Y ahora se va, se va y se va y se va,
Y lo más que me duele
Que no la vuelvo a ver jamás.
Golpeó el suelo en donde estaba, gritando con todas sus fuerzas. Derrotado, afligido y como si fuera un fantasma… así se sentía en esos momentos el orgulloso y frío Sasuke Uchiha, quien gracias a Sakura había logrado cambiar su forma de ser, con ella había conocido el verdadero significado de las palabras amor y amistad. Pero ahora que la había 'perdido para siempre' y sin haber podido aclarar aquel gran malentendido que sin saberlo los distanció aún más, se sentía perdido y sin motivo alguno de seguir luchando por algo, como si la vida ya no tuviera sentido alguno al no tenerla a su lado. Por su parte, Naruto llevaba horas buscándolo, y al encontrarlo ahí arrodillado en el suelo, se fue acercando a él, no pudiendo evitar sentirse mal por su hermano del alma.
-Naruto, dime ¿qué hago con este dolor? ¿Cómo lidiar con esta separación? ¿Cómo poder regresar el tiempo atrás para recuperarla? –Dijo, al sentir como la mano de su amigo se posaba sobre sus hombros poniéndole un abrigo.-
-"Ojala y pudiéramos regresar el tiempo atrás y corregir los errores… por desgracia no se puede." –Pensó, mas no sabía que responderle. Ni siquiera él tenía la respuesta a esas interrogantes. Lo único que podía hacer era apoyar al pelinegro en esos momentos cuando más necesitaba de un amigo, tal y como su tío le hubiera mencionado tiempo atrás.-
-Será mejor que regresemos, no te vayas a resfriar.
Así, apoyándose en el regazo de su amigo, ambos se fueron con rumbo a casa. Los 2 en silencio y sin nada más que decir. Esa tarde lluviosa de verano, sus corazones eran tan grises como el cielo oscuro que los envolvía. Sí, la pérdida de sus 2 grandes amores los había dejado así y no podían hacer nada al respecto para recuperarlos; nuevamente, al menos eso era lo que creían, ya que no imaginaban que eso era parte de un plan maquiavélico que involucraba en demasía a Sasuke. Pero de alguna u otra forma – y pese a no estar enterados de lo que realmente pasaba-, aquellos 2 amigos, se tenían el uno al otro, y buscarían la manera de afrontar esa situación sobrepasando todas y cada una de las adversidades de la vida, pero en el fondo, con el alma hecha trizas.
--
Era su tercer mes viviendo en la gran ciudad. Desde que se habían enterado de la 'muerte de Sakura', muchas cosas cambiaron en las vidas de Sasuke y Naruto; principalmente en la del primero, dando un giro tan vertiginoso que era imposible de parar. Pese a insistir varias veces, el pelinegro no tuvo la oportunidad de regresar a Konoha para darle tan siquiera el último adiós a su amada; ya que una vez que Itachi 'se enteró' de lo que le había pasado a su hermano, decidió persuadirlo para quedarse en la ciudad con el pretexto de que esa visita le haría más daño, y que lo menos quería era verlo sufrir. Además, Tsunade no se atrevía, por alguna razón fuera de lo común, a dirigirle la palabra al Uchiha, limitándose solamente a darle noticias a Naruto por medio de Jiraiya. Ante esto, Sasuke se extraño de tantas atenciones de su hermano para con él, y no sabía con certeza sin confiar en él o no, a pesar de que este se empezaba a mostrar como una buena persona y lo asesoraba tanto en las juntas que tenían en la empresa así como en la administración de esta, comunicándole que él lo ayudaría a tomar decisiones importantes en la compañía. Más confundido que en ocasiones anteriores, no sabía qué rumbo tomaría su vida, cómo seguiría adelante sin evitar poder sentirse triste y desolado ante los recuerdos del pasado; sin tener a su lado a la única persona que realmente amaría siempre y más que a nada en este mundo y a la cual –creía- ya no vería nunca más.
Esa mañana de finales de verano, una respuesta le llegó como caída del cielo; ya que mientras salía de darse un refrescante baño, el teléfono comenzó a sonar, aunque no pudo llegar a tiempo para contestar, si para escuchar el mensaje de voz en la contestadora…
-Escucha sobrino, quiero que sepas que estoy bien… perdona por desaparecer de tu vida así de repente, no tengo mucho tiempo, solo quiero advertirte que tengas mucho cuidado con tu hermano… no te dejes manipular fácilmente, toma las riendas de tu vida por ti mismo y no permitas que influya en las decisiones que tomes con respecto a la corporación… por favor… lucha ante todo y contra todos y Sasuke… no te rindas… -Dicho esto, el sonido de la contestadora se apagó.-
Un escalofrió recorrió su cuerpo todavía empapado. Se acercó para observar el día y la fecha del mensaje: era de hace un mes, exactamente un día después de la supuesta desaparición de su tío Obito. Abrió aún más los ojos sorprendido, o se trataba de alguna broma nada graciosa o tal vez… de un mensaje del más allá. Pero… no podía ser ¿cómo podría su tío haberle hablado un día detrás de su muerte y después de todo un mes? Suspiró… en realidad empezaba a volverse loco… no obstante, había algo de cierto en esas palabras que lo hicieron reflexionar y llegar a una inesperada solución… quizás ya iba siendo hora de madurar y tomar las riendas de su vida definitivamente
-Ya llegue teme… ¿sucede algo? –Comentó el rubio, quien había salido a comprar la despensa del mes.-
-Necesito que me acompañes a la empresa…
-¿Y eso por qué? Todavía es muy temprano para ir, además hoy no tienes ninguna asesoría y no falta poco para que iniciemos nuestros estudios y podamos trabajar ahí.
-No hay tiempo para explicaciones, solo ven conmigo dobe ¿sí?
-De acuerdo.
Y así, una vez que llegaron a la empresa…
-Señor Itachi, su hermano lo busca. –Dijo su secretaria.-
-¿Y qué esperas? Hazlo pasar.
-Sí señor. Adelante, pasen por favor. –Finalizó, dando paso al pelinegro menor y a su mejor amigo.-
-Oni-chan, que sorpresa verte por aquí ¿qué se te ofrece? Se supone que hoy es tu día libre…
-Eso no importa… quiero que reúnas ahora mismo a los inversionistas en la sala de juntas, hay algo importante que debo comunicarles… -Sonando firme y rotundo en su hablar, paralizando un poco a Itachi.-
-De acuerdo.
Obedeciendo sus órdenes, rato después tanto Sasuke, Naruto e Itachi como los inversionistas de la compañía estaban sentados en una gran mesa dentro de la sala de reuniones, expectantes ante la noticia que el futuro presidente estaba por anunciarles…
-Señores, antes de esta mañana había tomado la decisión de cederle mi lugar en la presidencia a mi hermano Itachi, ya que consideraba que él ocuparía el puesto mejor que yo y ayudaría a la empresa a encaminarse al éxito más y más... tal y como nuestro padre lo hiciera no hace mucho. –Pausó, sorprendiendo a los ahí presentes, mientras que su hermano mayor comenzaba a sonreír de manera siniestra.-
-Pero Sasuke-kun –pronunció la única mujer entre los inversionistas- a pesar de su corta edad, usted fue nombrado heredero principal y elegido para ser el futuro presidente de la compañía… y nosotros creemos también que es lo mejor para todos… no entiendo por qué cambiar su decisión de un día para otro.
-Así es joven Uchiha, no entiendo por qué cambiar de postura si sabe que cuenta con todo nuestro apoyo. –Comentó otro inversionista, de nombre Katsumoto-
-Déjenme terminar por favor, yo no he dicho que esa sea mi última palabra… -lo dejaron proseguir- Sin embargo, algo provocó un cambio en mi perspectiva… algo inexplicable pero que me ayudó a aclarar ciertas dudas… -mirando fugazmente a su hermano- así que he decidido ocupar la presidencia de la compañía a partir de este momento… y como primer mandato cambiar el nombre de esta.
Todos los involucrados se miraron entre sí y comenzaron a murmurar anonadados. Por su parte, Naruto e Itachi quedaron más que boquiabiertos de la impresión, sobretodo este último, quien borró su sonrisa de los labios para reaccionar intempestivamente y ponerse de pie.
-Pero Sasuke, eso es imposible. Se supone que tomarás el cargo una vez que hayas terminado tus estudios, además recuerda que de momento nosotros estamos compartiendo el mando.
-Lo sé, pero creo que es momento de actuar en beneficio de todos los que aquí trabajan y llevar de una buena vez las riendas de este lugar. Tengo muchas ganas de empezar a trabajar para así seguir con este negocio que para mis padres significó tanto.
-Pero no puedes… tu edad no…
-Eso es lo de menos, además no importa tanto que tome la presidencia ahora mismo, tu seguirías a cargo de la vicepresidencia y continuaríamos trabajando en equipo como lo hemos estado haciendo hasta hoy. Sé que este cambio es drástico, pero tengo la certeza de que es lo mejor, que nuestros padres estarían orgullosos de ver que sus esfuerzos den más frutos… y aunque ellos ni el tío Obito ya no se encuentren con nosotros en este mundo… me gustaría saber si puedo contar con el apoyo que todos ustedes me han venido brindando durante estos 3 meses… su ayuda sería muy importante para mí, y si me dan la oportunidad, tengan por seguro que no les fallaré.
Escuchando con atención las palabras del joven, los inversionistas volvieron a mirarse entre sí, y como si estuvieran de acuerdo, tomaron una decisión, siendo el señor Katsumoto quien tomara la palabra.
-Es una decisión un tanto inesperada, y creo que todos estamos de acuerdo en que el joven Sasuke aún no cuenta con la experiencia suficiente como para dirigir todo un emporio por si solo… pero eso no significa que no pueda contar con un guía que lo oriente y apoye, así que con gusto aceptamos su solicitud -Tanto él como los demás, incluido Naruto, hicieron un ademán de aprobación.-
-Concuerdo con el sr Katsumoto –dijo la mujer- usted puede ejercer como presidente siempre y cuando con la condición de recibir nuestra asesoría y consejos, y así no tener una carga tan pesada.
-Les agradezco infinitamente que hayan aceptado esta decisión…
-Bien, joven… es decir, presidente Uchiha, sino tiene más que decir, nosotros nos retiramos, estaremos esperando un nuevo comunicado de su parte en donde nos anuncie cuál será el nuevo nombre para la corporación. Y felicidades.
-No se preocupen, muy pronto tendrán una respuesta. Muchas gracias.
Y con esto dio por finalizada la junta. Naruto, Sasuke e Itachi estaban todavía en la sala mientras los inversionistas salían y conversaban sobre lo que había pasado. Quedaron impresionados por la inteligencia y audacia del menor por haber decidido una cosa así, no podían creer tanta madurez pero en el fondo se encontraban satisfechos, pues sabían que él haría un gran trabajo. Por su parte era más que obvia la actitud de Itachi, estaba que ni lo calentaba el sol, no se esperaba esa acción de su hermano y lo que era peor: esto volvía a frustrar una vez más su intento por apoderarse totalmente de todo. Furioso, controlo sus impulsos de abalanzarse sobre él y matarlo en ese preciso instante, decidiendo mantener la calma.
-Aún sigo creyendo que no es la mejor elección, pero como veo que no cambiarás de parecer, no queda más que resignarme y apoyar tu decisión, solo espero y no te llegues a sentir demasiado presionado… querido oni-chan. Bien, con su permiso yo también me marcho. Nos vemos luego chicos. Y nuevamente… felicidades. –Finalizo, saliendo del lugar y dándoles la espalda al pelinegro y al rubio. Con su rostro pasivo y poniendo una mueca de desagrado suspiró, esperaría y sería paciente el tiempo que fuese necesario para volver a contraatacar.-
-Vaya que sí tomo con agrado la noticia –Comentó Naruto con sarcasmo, una vez que Itachi los dejo solos.- Teme ¿estás seguro de lo que estás haciendo? Mira que no va a ser nada fácil, menos con tu hermano fastidiando todo los días.
-No hace falta que lo digas, soy perfectamente consciente de lo que hago y por supuesto que me siento capaz, con algo de ayuda se que podré lograrlo. Y por cierto, quiero proponerte algo.
-¿Qué cosa?
-Quiero que tú también me apoyes en esto, que trabajes conmigo, no solo como amigo, sino también como asistente y futuro socio de la empresa. De paso aprenderías muchas cosas que te servirán bastante en tus estudios.
-¿De veras estás hablando en serio teme? Quieres que seamos ¿socios?
-Así es. Entonces qué dices ¿aceptas o no?
-Por supuesto, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea amigo.
-Lo sé, y gracias por todo tu apoyo. Si no fuera por ti, de seguro seguiría lamentándome por lo que paso. –Poniendo un semblante triste- Ya he perdido a muchas personas importantes en mi vida… a mis padres, al tío Obito, y sobre todo a la mujer que más he amado… Sakura. No quiero perder al único amigo que me queda.
-Teme… Eh, no sabía que fueras un sentimental dattebayo. –Desvió un poco la conversación, tratando de reanimarlo.-
-Hum… pero no te acostumbres a verme así todo el tiempo. –Brindándole una media sonrisa.-
-No espero que sucedan milagros tan seguido y menos de ti.-Devolviéndole la sonrisa.- A propósito ¿qué nombre le darás a la empresa? Me da un poco de curiosidad saberlo.
-Pues… me gusta cómo suena "Corporación Sharingan" ¿Qué te parece?
-No está mal… no está nada mal.
A partir de ese momento, muchas cosas cambiarían en la vida de estos 2 jóvenes. Naruto dejaría de frecuentar su hogar natal en Konoha para dedicarse junto con Sasuke de lleno a sus estudios y así poder realizarse adecuadamente como futuros socios dentro de la que en un futuro no muy lejano llevaría por nombre "Sharingan Corporation". Esa sería la única manera en que podrían seguir adelante, el único modo de reprimir todo aquel dolor que el destino les había traído. Ambos tratando, en vano, de olvidar a esas personas a las que amaron con toda su alma pero que desde ese entonces se convertirían en la sombra de un pasado difícil de borrar, llevándolos así hasta el presente.
… 6 AÑOS DESPUÉS: ACTUALIDAD…
-Oba-chan ¡apúrate!
-Sí, ya queremos ver a mamá. Cuando sepa que gane un súper trofeo en el campamento va a estar orgulloso de mí.
-No seas mentiroso hermano. Ambos sabemos quien ganó el trofeo y esa fui yo.
-Claro que no, fui yo.
-No, yo.
-No, que yo.
-Niños, dejen de discutir. Su madre estará orgullosa de saber que los 2 ganaron ese trofeo en equipo. Así que mejor apresúrense, su okasa y tía Hinata nos deben estar esperando.
-Sí, oba-chan.
-Por favor, díganme Tsunade… solo Tsunade. –Suspiró, no le gustaba sentirse tan vieja.-
La risa de 2 infantes comenzó a resonar por los pasillos de la entrada del hotel Real Continental, detrás de ellos venía siguiéndolos una Tsunade que, aún con el pasar de los años, se mantenía bien conservada aunque ya no era tan ágil como para andar correteando a 2 mellizos de 6 años por las calles de la ciudad. Observó su reloj una vez que entraron al lobby, dentro de poco la conferencia de prensa en la que su hija y Hinata eran las protagonistas estaría a punto de terminar; y tal y como había acordado con ellas esperaría junto con los niños unos minutos hasta que acabaran todas las entrevistas para después poder entrar al camerino designado para la modelo y encontrarse nuevamente con ella, esto con la precaución de no ser vistos por ningún reportero o persona sospecha y semejante que se le pareciera.
Ese verano, los nietos de Tsunade luego haber tenido un largo y emocionante campamento de verano en Konoha, regresaban junto con su abuela a la nueva ciudad en la que vivirían con su madre y su tía Hinata. Y ahora ahí se encontraban en el punto de encuentro; una empleada enviada por Sakura –su asistente- se les acercó a Tsunade y a los mellizos –estos jugaban el clásico 'marinero que su fue a la mari-mari-mar' con las palmas de las manos-. Esta los conduciría hacia una puerta que llevaba a un pasadizo y que los ayudaría a pasar inadvertidos ante la prensa, pues ese día toda la verdad sobre los hijos de Sakura había sido revelada. Ante la indicación de la asistente, Tsunade les hizo una seña a los mellizos de seguirla y obedecieron, mientras ella los seguía más atrás. Pero antes de entrar por aquella puerta, algo inesperado sucedió… algo que vio y la dejó impactada y estática…
-Disculpe señorita ¿en qué salón es la conferencia de la modelo Sakura Mitsuki? -Preguntó a la recepcionista un rubio de ojos azules con vestimenta de ejecutivo, se le notaba aparentemente agitado y ansioso.-
-Lo siento señor, me temo que no estoy autorizada para dar esa información. El evento es exclusivamente para los medios de comunicación y nadie más puede entrar. Además la rueda de prensa está a punto de terminar.
-No me diga… que contrariedad. –Suspiró, de alguna u otra forma tenía que entrar, tenía que despejar todas las dudas que traía consigo.-
-Naruto… -Susurró la ahora llamada oba-chan.-
A lo lejos, Tsunade pudo observar y reconocer a Naruto, quien trataba de convencer a la recepcionista de algo. Aunque intuía el por qué su hijastro se encontraba ahí. Hacía tanto tiempo que había dejado de verlo y sin embargo no había cambiado en nada. Pero… el que Naruto estuviera en el hotel solo significaba una cosa… había descubierto a Sakura y con esta, tal vez, toda la verdad. ¡No lo podía creer! Reaccionando y saliendo de su ensimismamiento, supo que debía desaparecer antes de que la vista del rubio se topara con ella, así que entró por el pasadizo y caminó lo más rápido que pudo hasta alcanzar a los mellizos y la asistente para así poder llegar hasta donde estaba su hija. Un mal augurio la invadió por completo y de inmediato supo que, a partir de ese día, el pasado volvería a hacer acto de presencia, dándole un giro inesperado a todo aquel presente que desde hace 6 años, cada uno de sus protagonistas había construido tratando de olvidar y tapar aquellas dolorosas sombras que los envolvían.
CONTINUARÁ.
Saludos! Si han llegado a esta ultima parte de las notas de autora: Aquí les traigo la versión de los hechos por parte de los chicos y relatada al inicio por cortesía de Naruto-kun. ¿Qué les pareció? ¿Poco a muy intrigante? ¿Les ayudo a despejar ciertas dudas? Porque al menos una que otra situacion fue aclarada (por ejemplo lo del del beso de Sasuke o la partida de Hinata) Pero ahora viene la pregunta del millón ¿Qué sucedera ahora? Sin duda alguna, les aseguro que vendrá un reencuentro emocionante... bueno, todo dependerá de la motivacion y las ganas que tenga para continuar escribiendo. También, como habran notado, hubo una breve aparición de los hijos de Sasuke y Sakura (al menos en este fic), a los que podremos conocer más a fondo apartir del siguiente capitulo en adelante ¡y serán toda una monada, ya verán!
Y si también se dieron cuenta del antagonista... efectivamente, el oficial de esta historia es Itachi! quien no solo traera dolores de cabeza a Sasuke, sino algo mas, pero mejor no adelanto mas cosas y sigo dejandolos en ese suspenso que a muchas alguna vez nos carcome por dentro pero nos deja bastante emocionados.
Es viernes por la noche y hemos roto record ¡28 páginas! Uff aver si logramos llegar a las 30... no se crean, solo exagero. Pero como habrán notado desde un principio, las historias que escribo son asi de largas y complicadas, como yo en ciertos aspectos de la vida jejeje... bien dicen: lo que escribes refleja lo que eres... o algo así. Por cierto, los fragmentos para songfic agregados en la escena de Sasuke son de la cancion "Pobre corazón" de Divino.
Por último quiero agradecer a las siguientes personas por sus reviews:
Esme-chan TS-DN, morino, laura, setsuna17, Bongio, DulceHaruno, jess03, hikaru-hyuuga, al, miiinakou, minatostuki, Jesybert y Daniela.
En verdad que me hacen muy feliz con sus comentarios! Ojala y la respuesta positiva que esta obteniendo el fic no decaiga por no actualizar frecuentemente, hare un gran esfuerzo por no volver a tardarme... aunque los compromisos escolares y sociales se interpongan, les prometo que aprovechare mi tiempo de ocio al máximo para brindarles la continuacion.
Y bien, siento que aun me falta por comentar algo, pero como es todo lo que tengo que decir en estos momentos me despido, no sin antes recordarles de pasar a dejar un review. Solo den click en Go y... ¡listo!
Mata ne! Su amiga que los quiere: Reiko Navi-san.
