CAPITULO 4

Hola a todos!

Espero no romperles el corazón con este capítulo…

La mirada incomoda de Vegeta no se hizo esperar… ahora era él quien la veía mientras desayunaba… lo peor era ver esa expresión nada discreta sobre ella… la peliazul levantaba la vista y sentía esos ojos duros y fríos mirándola sin ningún estupor… a pesar de querer corresponderle de la misma manera, era imposible… ese hombre tenía algo en sus ojos que los hacían por naturaleza atemorizantes… pero al recordar los sucesos de la noche anterior, la confusión invadía su mente al pensar si estaba con el mismo hombre… o el que vio en la madrugada simplemente fue producto de su imaginación o de un simple sueño fortuito… ya que, el que estaba delante de ella, tenía esa dureza, esa coraza y ese aspecto inquebrantable de siempre… sin expresión, sin sentimientos… muy diferente al vio en la oscuridad de la noche…

A Vegeta le gobernaba la duda mientras analizaba la situación, acaso esa hembra se había atrevido a ingresar a su habitación, no imposible… era imposible, era absurdo pensar en eso, no era su olor… no era ella… simplemente fue una alucinación, un fantasma que venía a su mente a torturarlo, a hacerlo recordar que algo significativamente agradable solo lo podría tener en visiones absurdas y efímeras… sin darse cuenta bajo la mirada al recordar algo que le genero cierta opresión en su pecho… movió la cabeza y la levanto nuevamente con la mirada vacía…

-Sucede algo?- le pregunto Bulma sin pensarlo

Vegeta no pronuncio ninguna palabra, simplemente se levanto de la meza y salió del comedor, ante los sorprendidos ojos de todos…

-Oh Querido no te vayas!- pronuncio la Sra. Brief al ver a Vegeta salir de la casa…

-Que le ocurrirá a ese muchacho?- pronuncio el Sr. Brief al dejar su periódico a un lado y tomar un sorbo de su café…

Bulma se quedo en silencio, giro su vista hacia la salida del comedor… y vio como no quedaba rastro de la presencia del saiyajin…

-Es…extraño- menciono en un susurro la peliazul, regresando la vista hacia su plato…

-Yo creo que… es un chico que solo necesita de alguien en quien confiar- menciono la Sra. Brief ante la atónita vista de su esposo y de su hija por sus palabras… Bulma observo el rostro serio de su madre algo inusual en ella… realmente su madre creía eso?...

-Pero… él es de los malos! No le interesa nada más que solo asesinar y vengarse! Quien se atrevería a confiar en él!- menciono Bulma en un gesto molesto y serio recordando su conversación del día anterior

El Sr. Brief la miro con el gesto dudoso…

-Y así lo invitaste a quedarse? Como a pesar de saber todo eso lo invitaste? Como si lo crees tan malo, lo haces dormir bajo tu mismo techo?- le pregunto su padre mirándola fijamente

Bulma se quedo de piedra, sus padres la miraban sorprendidos? serios? Molestos? No supo cómo expresar su mirada… ellos que solían ser risueños y apacibles ahora le mostraban una faceta poco conocida de los dos… realmente le estaba preguntando eso, esooo?

-Bu-bueno yo…- Bulma los miro a los dos y emitiendo un suspiro continuo -Yo supe que el en namekusein ayudo a Gohan y a Krilin… y a Goku… a recuperarse ya que, estaba muy mal herido… por eso es que sentí que podía confiar en él-

-Ves querida! Tu confiaste en él… ahora… tal vez podrías hacer que él… confié en ti- menciono su madre con la mirada nuevamente risueña…

El padre de la peliazul la observo un instante y continúo leyendo su periódico… de lo más tranquilo…

-Yo?- respondió Bulma al mismo tiempo de no creer la metamorfosis te tenían sus progenitores, eran sorprendentes realmente…

-Bulma es un chico tan apuesto, vale la pena intentarlo- termino de decir la Sra. Brief guiñándole un ojo…

La peliazul pensaba en lo dicho por su madre mientras que hacia un poco de ejercicio en su gimnasio personal… jamás se imagino que invitar a ese huésped le traería tantas complejidades, sobre todo para su mente… que a pesar de saber que no era nada agradable tratar con el no podía evitar sentirse extraña entorno a él, cerro sus ojos y recordó como sintió sus brazos estrujar su piel, su nariz tocar su pecho… de tan solo recordar como en medio de la inconsciencia el hizo eso… sentía algo bombardear su alma… sentía sus nervios arder… acaso era insensata?... no debía ni siquiera recordarlo… no debía… solo fue, algo que él hizo sin estar consciente de la situación… incluso era evidente y casi probable que no lo recordaba… sino ya estaría reclamándole su intromisión o quien sabe… tal vez algo peor… se coloco una toalla alrededor de su cuello y salió del lugar…

Vegeta estaba sentado encima de un risco mirando hacia el horizonte… con los brazos cruzados sobre sus rodillas… tenia la mirada vacía, sus emociones estaban algo alteradas, desde que se despertó no pudo neutralizarlas… sus pesadillas lo acosaban, eran traumas clavados en su alma, que hacían de él lo que es… a pesar de ser quien es… El príncipe de una raza tan poderosa por dentro estaba roto en pedazos… su alma era oscura y sus pensamientos también… para el no existía otra cosa que no sea él, ni algo más importante que sus propias victorias… y su aflicción era por la prontitud de sus conquistas, de su gobierno, de su poder… ya que el a pesar de atormentarse por sucesos vividos, que en un momento amenazaron su ego, su orgullo nunca tocaron su corazón… estaba intacto, sin ninguna cicatriz, sin ningún sufrimiento… es más el no sabía utilizarlo, nunca lo supo, nunca supo incluso que lo tenía, ya que nunca amo ni quiso a nadie y nunca fue amado… por nadie… aunque… dentro de sus recuerdos… la noche anterior, ese olor… lo hizo revivir otro miserable momento… que era la razón por la que ahora estaba alterado…

-Estos días son los que más espero!- pronunciaba Nappa cada palabra con excitación

-Tranquilo, será mejor que te controles, no vaya ser que termines matándolas como la otra vez- menciono Raditz al ver la algarabía insensata del otro saiyajin

-CALLATE! Eso lo decido yo!- Refuto Nappa sin contemplación

Vegeta observaba indiferente como ellos discutían sus estupideces… mientras él seguía ingiriendo sus alimentos

-Vegeta iras esta vez?- pregunto el calvo con expectativa

-Sabes muy bien que no soporto el olor asqueroso de sus cuerpos! No me preguntes estupideces!- respondió de mal humor el príncipe

-Pero… la otra vez tampoco fuiste- se atrevió a responder Nappa

Vegeta levanto su mirada y lo vio de tal manera que los hizo estremecer… -No he ido esa vez, ni nunca! No me interesa revolcarme con asquerosas putas! Soy el príncipe de los saiyajins IMBECIL no me rebajaría a tocar escoria- menciono cada palabra con una expresión de asco e indignación…

Los dos se quedaron en silencio ante su respuesta, sabían muy bien como era Vegeta y su posición antes eso, pero sabían muy bien el porqué… sabían que Freezer muchas veces lo hizo presenciar cosas realmente asquerosas, denigrantes, y repudiantes… si bien no sabían con exactitud que eran, se hablaba por los pasillos que eran atrocidades… no se atrevían a preguntarle directamente al príncipe que tenían delate de él, ya que en su conciencia sabían que a pesar que de ellos estaban para darle protección desde pequeño, fracasaron descaradamente, dejándolo muchas veces a expensas del lagarto y sin la valentía para evitarlo…

-Perdoname Vegeta, no volveré a…-

-YA CALLATE!- lo interrumpió parándose de su asiento… -Mañana los quiero a primera hora, vamos a tener entrenamiento- diciendo esto salió del lugar dejándolos con cara de lamento al saber que su diversión de la noche duraría poco…

Vegeta camino por los pasillos ignorando a todos los insectos que pasaban por su lado saludándolo, ni siquiera les dirigía la mirada, sabía que todo era hipocresía… y parte de su algarabía de hormonas ansiosas por hembras… al ser puros hombres en la base de Freezer esperaban con ansias esos días en que el emperador les hacía llegar muchas hembras para que estén a su servicio, permitiéndoles hacer con ellas lo que les plazca… pero para Vegeta esas fechas era las que más detestaba… eran tres días de puro sexo, de puros quejidos y también muchos lamentos… los barbaros e insensatos hacían atrocidades con las hembras… no frenaban sus instintos… pero debía reconocer que los más bestias eran esos dos saiyajins que estaban a su servicio… por tener ese instinto animal atacaban a su presa sin compasión… no median su fuerza… Freezer al tenerlos reprimidos por mucho tiempo, no se medían al tener a una hembra lista para ser poseída… Nappa se cegaba y solo liberaba su instinto puro… muchas veces dejo a algunas muertas en el primer acto… a otras desgarradas y desangradas… Raditz si bien trataba de medirse más, cuando le llegaba el instinto… no podía controlarse… Vegeta en cambio a pesar de tener los mismos instintos de saiyajin… aprendió a bloquear su mente por completo… aprendió a frenar sus instintos pese al gran tormento que eso le ocasionaba… ya que cada vez que sentía esa ansiedad venia a su mente imágenes del lagarto enseñándole desde pequeño la anatomía de mujeres muertas, con olores putrefactos que desprendían de sus cuerpos… le enseño como sus soldados poseían a prostitutas en plenas orgias y ellas con mirada de lujuria veían al pequeño y con sus brazos lo llamaban a incorporarse… siendo él un saiyajin podía percibir el olor asqueroso a sudor y los fluidos mesclados de las especial, siendo para él lo más aberrante e indigno para un ser de su sangre y de su clase como él… simplemente se retiraba del lugar asqueado pese a las risas y burlas de los soldados, de las prostitutas y del mismo Freezer quien era el que más disfrutaba de todo eso…

El príncipe seguía caminando por el largo pasillo rumbo a su habitación cuando algo llamo su atención…

-POR FAVORR, POR FAVORR! SE LOS SUPLICOO, NO ME HAGAN DAÑO… POR FAVORRR- Gritaba una joven quien era sometida por tres soldados, quienes jugaban con ella empujándola, y rompiéndole poco a poco sus desgastadas y sucias prendas…

-Callate! Solo vamos a jugar un poco… niña- decía uno de ellos con una sonrisa perversa en su rostro…

-Por favor! Por favor!- suplicaba la pobre mujer al ver las miradas de esos malvados clavadas sobre ella…

-Es suficiente! Será mejor que cooperes o de esta noche no pasas- le dijo uno mientras la zarandeaba para tirarla hacia el suelo

-Contrólate, a mi me gusta que se hagan las difíciles- decía uno de ellos que tenía la cara en forma de reptil, sacando su larga y delgada lengua y pasándola por su temeroso rostro

De pronto una risa silenciosa los hizo voltear confundidos… Vegeta estaba apoyado contra la pared con los brazos cruzados mirándolos fijamente como su famosa sonrisa torcida…

-Vegeta?- pregunto uno de ellos confundidos al verlo observándolos

El saiyajin miro a la chica que estaba temblando producto del terror que le infundían esos hombres, era de color algo amarillezco, con ojos grandes y finas facciones, tenía sus orejas en punta y una figura esbelta… era exótica… él se acerco a donde estaba ella y con su brazo la levanto, pese a las vistas estupefactas de los soldados, la quedo observando y pronuncio… -Esta me la llevo yo-

-QUE?, NO!, ELLA NOS PERTENECE VEGETA!- refutaron los hombres encolerizados

El saiyajin los miro a los tres con sadismo, sus ojos se pusieron más oscuros que la noche, lo que más detestaba era que esos insectos osen refutar sus decisiones –Tienen alguna forma de impedírmelo?- pronuncio cada palabra con vehemencia y listo a pulverizarlos

Los soldados se quedaron helados ante su reacción y sabiendo que ante el nada podía hacer… simplemente no produjeron más palabra, quedándose frustrados…

Vegeta paso delante de ellos con la muchacha siguiéndole los pasos, llena de miedo pero al menos algo aliviada de alejarse de esos barbaros… caminaron por los oscuros pasadizos hasta llegar a su habitación, el ingreso y la muchacha se quedo inmóvil al no saber qué hacer, sus piernas temblaban…

-Entra- pronuncio Vegeta al ingresar a su habitación y percatarse que ella seguía parada fuera del marco de la puerta…

La muchacha ingreso temerosa…

-Cierra la puerta- le ordeno el saiyajin mientras se quitaba la parte superior de su armadura…

Ella hizo lo que él le ordeno y bajo la mirada… Vegeta observo los nervios de la joven mujer y percibió su miedo… vio sus pies descalzos y sucios, su piel algo reseca y su ropa muy desgastada, eso le desagrado… él era algo obsesivo con el orden y la limpieza… no le gustaba tener cerca cosas asquerosas o inmundas…

-Quien eres? De dónde vienes y que hacías por esos pasillos? Limítate a responder lo que te estoy preguntando- le pregunto en tono serio el saiyajin, si bien el no era de interesarse por nadie, y mucho menos de preguntarle esas cosas a nadie, esa mujer… llamo su atención, muy a parte de su exótico físico, sintió su olor libre de otros seres… lo cual era imposible encontrar en esa base…

La mujer alzo la vista… y al ver esos ojos negros mirándola fijamente sintió como los nervios la invadían, impidiéndole pronunciar alguna palabra…

-Yo-yo… Soy lena… vengo de un mundo intraterrestre…-respondió con lagrimas en sus ojos

-Intraterrestre?- pregunto Vegeta con curiosidad

-Si… me capturaron cuando presa de mi curiosidad salí al exterior y vi como purgaban el planeta dejándolo en ruinas… yo no era de ese espacio, pero fui más allá de lo permitido, fue donde me vieron y me capturaron… me tuvieron semanas en un calabozo junto con otras especies de mujeres, trate de escapar hoy al ver por fin la posibilidad, y fue donde me encontraron por los pasillos…-no pudo continuar porque se quebró ante el saiyajin…

Vegeta se quedo mirándola con indiferencia…

-Báñate- fue lo único que pronuncio antes de darle la espalda –Ahí podrás hacerlo- le indico con uno de sus dedos el baño

La mujer ingreso al espacio… se desprendió el vestido ya envejecido que tenia puesto quedándose completamente desnuda… sintió como la cálida sensación del agua tocaba su piel, por un momento sintió como si estuviera en su mundo, disfrutando de la naturaleza pura de su ambiente… cerro sus ojos imaginándose a sus hermanos… libres en la naturaleza llena de cristales de hielo…

Vegeta sentía como el agua tocaba en piso del baño y sentía su ser ansioso… más ansioso de lo normal…ya que sentía un cálido aroma embriagar su ser… preso de la ansiedad sus instintos se agudizaban más, logrando percibir con más detalle las cosas… camino hacia el baño abrió la puerta que estaba semi abierta y presencio como aquel ser disfrutaba del agua helada sobre su piel… simplemente se quedo observando con interés… nunca había sentido esa sensación por ninguna hembra que haya visto antes…

Ella volteo su mirada y lo vio apoyado sobre la pared observándola… los ojos de ella se hundieron en los de él… el corazón de la joven mujer se estremeció con fuerza… sus ojos y todo él la impresionaron… era muy hermoso para ser una de esas malvadas criaturas… pensó la joven mientras una sonrisa se pronunciaba en sus labios…

El príncipe de los saiyajins la miro con sorpresa, acaso le estaba sonriendo? En eso observo como ella disfrutaba del agua mientras esta pasaba por cada parte de su cuerpo…

-Veo que no te molesta el agua helada- comento el saiyajin con serena vos

-No, esto no es helado para mi…- respondió la joven mujer mientras volteaba su cuerpo y lo miraba directamente dejando expuesta su intimidad ante el saiyajin… -En mi mundo, el hielo es parte de nuestra vida-

Vegeta no pudo evitar mirar con intensidad su cuerpo… su intimidad… era la primera vez que apreciaba el cuerpo de una mujer que posiblemente podría ser digna de poseer… el saiyajin se acerco hacia la ducha y cerro la llave… ella lo miro y entendió que era hora de salir de aquel glorioso espacio…

Al salir de aquel lugar se seco con una tela y desnuda se dirigió hacia la habitación... Vegeta observaba sus tímidos movimientos… -No te pongas esa ropa, conseguiré algo-

-ropa? Yo… prefiero andar sin eso, no estoy acostumbrada a usar prendas tan gruesas- mencionaba realmente preocupada

Vegeta la miro con más curiosidad –así? Y con qué te cubres?-

-Son telas livianas de seda… casi imperceptibles para el tacto- menciono totalmente apenada

-Ya veo… con que no resistes el calor...-le menciono el saiyajin dando en el blanco para sorpresa y miedo de la mujer

Ella lo miro con timidez al ver su mirada extraña… Vegeta preso de un impulso se acerco a ella la jalo hacia su cuerpo y aspiro su olor, ese olor que había provocado su ansiedad… era puro… era limpio y fresco… era dulce… aspiro como si se tratara de un inhalador de aire artificial… con desesperación… como si le faltara el aire… ella sintió la fuerza de su tacto sostener su piel… pero presa también de la atracción que sintió por aquel hombre, se dejo llevar… llegando a tocar su rostro… sus miradas se cruzaron y presos de sus impulsos unieron sus labios con frenesí… las manos del guerrero viajaron por su cuerpo, haciéndola temblar con sus manos, era la primera vez que ella sentía eso de un hombre… Vegeta se permitió liberar parte de sus impulsos al verse perdido en el olor tan agradable de su piel, de su cuerpo… por un momento se olvido de los recuerdos desagradables que tenía en su cabeza… y se dejo desvanecer en el placer que le ofrecía ese ser… jadeos emitían sin mesura presos de la excitación por la unión de sus cuerpos, Vegeta la penetraba satisfaciendo y liberando la opresión de su ser… y a la vez controlando su instinto… observaba su mirada… sentía sus manos tocar su rostro y la sonrisa dibujada en sus labios… por un momento se olvido de todo…

El día paso… y Vegeta se encontraba en su cama entre sabanas, con esa exótica joven que lo hacia reír a carcajadas… era la primera vez que él se sentía así… libre…

La noche llego y preso del cansancio por toda la acción, se quedo completamente dormido… gran error…

Freezer noto la ausencia del príncipe como siempre, sabía muy bien que él no era participe de sus regalos… y algo de eso en el fondo lo complació ya que, su favorito no era inmundo como los otros… mientras su rostro emitía una sonrisa, su perversa mente se llenaba de emoción, realmente Vegeta era alguien a quien daba gran excitación corromper… movió su cola con ansias y se dirigió hacia los pasillos… al pasar por la habitación del príncipe, se quedo mirándola con suspicacia, iba a seguir su paso cuando escucho un ruido que le llamo la atención… su mirada cambio a una de confusión, sigilosamente ingreso… y por la oscuridad de la madrugada se acerco hacia su cama… su rostro se lleno de consternación, al ver la espalda de Vegeta desnuda, y uno de sus brazos sobre el cuerpo de una mujer que dormía plácidamente a su costado, totalmente desnuda… debajo de las sabanas… el rostro del lagarto se lleno de ira… la vio con demencia y pudo notar que ella no era prostituta, no tenía ni la facha y estaba seguro que si lo fuera, Vegeta no la hubiera tomado… y mucho menos la hubiera dejado dormir a su costado… pero de donde la saco… de donde… una especie de recelo se apodero de él… al ver la mirada tan relajada del saiyajin… una preocupación enorme gobernó su ser… no debía permitir que en el aparezca ninguna clase de sentimiento… no, sabiendo que eso lo podía poner en riesgo… sin mediar más… levanto su dedo y apunto hacia la mujer haciendo que de él salga una ráfaga lenta de luz… que poco a poco llego al corazón de aquella mujer… y la mato…

Vegeta se despertó con una sensación inquietante… sus fosas nasales se habían llenado de un olor desagradable… rápidamente se sentó en la cama y giro su vista hacia la mujer y lo que vio lo hizo retroceder hasta caerse de la cama… era ella, quien estaba con una herida de muerte sobre su pecho… se levanto rápidamente y vio consternado como su pecho estaba lleno de sangre que se escurría hacia la cama… su respiración se agito, se toco la cabeza con ambas manos y por inercia se acerco donde ella, la cogió, la zarandeo, simplemente comprobó que era ahora un cuerpo inerte…

-Despierta! Despierta Maldita sea!- gritaba Vegeta en desesperación…. –Quien diablos fue! Quién diablos fue!- gritaba mientras cogía su cuerpo y sentía como sus ojos se humedecían… del olor y la sonrisa del día anterior, no quedaba nada… de su dulce roce sobre su cara… ya no había nada… poco a poco la fue soltando… El rostro de Vegeta se tenso como la piedra… sus ojos se oscurecieron más que las tinieblas de la noche… su ser se lleno de ira… levanto una de sus manos y con una esfera de luz desapareció la cama y el cuerpo de la mujer… hasta convertirlos en cenizas…

-Freezer…- fue lo único que pronuncio Vegeta antes de ponerse un pantalón y salir sin conciencia de su habitación… camino por los pasillos a una velocidad increíble, y llego pronto a aquel portón gigante donde encerraba los regalos del emperador para todos sus soldados… abrió el gran portón de hierro de una patada y vio las cientos de mujeres acompañadas de varios soldados… todos se quedaron sorprendidos al ver la mirada de bestia del saiyajin… sus instintos asesinos los libero sin contemplación, emitiendo un aura de terror en su mirada, levanto su brazo y produjo una gran esfera de luz para sorpresa de todos, que algunos lejos de decir algo salieron corriendo del lugar aterrorizados… Vegeta aventó la primera esfera de energía al lugar con una sonrisa de venganza en su rostro… seguida de varias, haciendo que todas murieran en el acto junto con algunos soldados… reía de manera desquiciante mientras aniquilaba todo el lugar… y los desaparecía hecho pedazos… si eso quería el lagarto eso tendría…

Se levanto del risco y emprendió el vuelo, a veces se perdía en sus pensamientos y eso lo bloqueaba de cualquier entrenamiento, se dirigió rumbo a la corporación, sus pies tocaron el gras del jardín… miro hacia donde estaban los namekuseins, le daba risa como su presencia los alteraba, incluso algunos se ponían en posición de combate… que absurdos… pensaba el saiyajin mientras se dirigía dentro de la mansión para el alivio de todos ellos… su estomago le aclamaba comida, pero no había rastro de la Sra. que se los otorgaba… busco su energía y se dio con la sorpresa de que no estaba en casa, ni ella ni su esposo… pero aquella mujer si estaba… la peliazul si se encontraba emitió un suspiro de molestia, lo que menos le interesaba era tener algún contacto con ella… se dirigió hacia la cocina y abrió ese aparato que le decían refrigerador… su fastidio creció más al verlo con alimentos crudos y nada interesante para su vista…

-Tienes hambre?-

Vegeta paro de buscar y se incorporo cerrando la puerta del aparato, preso de su fastidio por no encontrar alimentos no se percato de su presencia acercándose…

-Que crees?- le respondió arqueándole una ceja a la peliazul con molestia

-Mis padres han salido a un compromiso… si quieres… puedo pedir algo de comer, yo también tengo hambre- respondió la peliazul acercándose a la libreta de números de deliverys

Vegeta la observo y no supo qué hacer… no quería estar cerca de ella, por alguna razón se sentía incomodo…

-No me…-

-Te gusta la pizza?- Bulma lo interrumpió antes de que termine de hablar

-Qué? A mi n…-

-Es deliciosa, tiene bastante trozos de carne, jamón, queso, puedo pedir muchas te va a gustar- nuevamente lo volvió a interrumpir mientras que no levantaba su mirada hacia él y se dedicaba a buscar el numero de teléfono

Vegeta al escuchar esos ingredientes, se le hizo agua la boca, se moría de hambre… y parecía que como ella lo detallaba ese alimento era delicioso…

-Hpm!- diciendo esto se sentó en la meza, no le quedaba más que esperar…

Bulma al observar como él se sentaba, se apresuro a realizar el pedido… pidió más de veinte cajas… no sabía porque pero se sintió algo entusiasmada por dentro, aunque claro eso no lo demostraría… simplemente se sentó indiferente en la meza…

-Vendrán dentro de poco- menciono la peliazul mientras dirigía la mirada hacia su rostro… el no la observaba miraba hacia otra dirección… su gesto era serio y frio como siempre…

Los minutos pasaban y ninguno de los dos pronunciaba algo… si bien la espera para Bulma resultaba aburrida, estar delante de él, no le pareció aburrido en lo absoluto, su cuerpo estaba lleno de expectativa… de pronto algo se le ocurrió a la peliazul… se levanto y del refrigerador saco dos latas de cerveza… ella no era de tomar, mayormente eso lo tenían para las visitas, pero se le ocurrió poder tal vez tomar con el…

Las dos la puso sobre la meza y destapo una… haciendo que la efervescencia salga por la abertura de la lata tomándola rápidamente, eso llamo ligeramente la atención del saiyajin quien la observo por el lapso de segundos, segundos que fueron percatados por la peliazul…

-Quieres? Es cerveza, muy buena por cierto?- pronuncio la peliazul rompiendo un poco el silencio

Vegeta giro su rostro, la miro a los ojos… ellas también lo hizo y empujo la cerveza hacia él… quien muy aparte de rechazarla, debía reconocer que el sonido efervescente de ese liquido lo antojo… trato de abrir la cerveza pero no sabía cómo… y por el producto de su fuerza la estrujo para sorpresa de la peliazul quien reacciono rápido y se acerco por encima de la meza…

-No Vegeta, así no se abre, la vas a reventar!- sin darse cuenta Bulma sostuvo la cerveza entre sus manos tocando la piel del saiyajin, los dedos del saiyajin, la mano del saiayajin…

La peliazul se quedo en shock al verse a ella misma prácticamente encima de la meza, sosteniendo las manos del saiyajin... Vegeta reacciono alejándose rápidamente…

-Que estás haciendo!- refuto Vegeta colérico

Ahí estaba otra vez, Vegeta a la defensiva… haciéndose el ofendido como si ella le hubiera hecho algo… Bulma respiro lentamente tratando de controlarse y no mandarlo a los quintos infiernos

-Nada! Te traeré otra- diciendo esto se fue a la refrigeradora saco otra lata y ella misma la abrió… -Tómala ya está abierta- pronuncio las palabras con un poco de gracia por la situación…

-Quien te dijo que necesito de tu estúpida ayuda para abrir una estúpida lata!- pronuncio Vegeta mientras aventaba la lata de cerveza que Bulma le alcanzo en el lavadero…

Bulma sintió como algo en su pecho se calentaba y subía hasta su cabeza, su pecho se empezó a agitar y sus puños se empezaron a empuñar, mientras una palpitante vena se pronunciaba en su frente…

-Y A TI QUIEN DIABLOS TE DIJO QUE ME PUEDES TRATAR ASI? QUIEN DEMONIOS TE CREEES PARA HABLARME ASI!- Grito con todas sus fuerzas la peliazul producto de la rabia contenida…

-Que has dicho?- pronuncio Vegeta al escuchar sus atrevidas palabras…-Repítelas! REPITELAS ESTUPIDA TERRICOLA!-

Bulma presa de la ira se acerco hasta él, hasta estar frente a él… -MIRA IMBECIL A MI NO ME VUELVAS HABLAR ASI, YO SOY BULMA BRIEF TARADO LA MAS HERMOSA, INTELIGENTE Y FUERTE MUJER QUE HAS CONOCIDO EN TU ESTUPIDA VIDA!- La peliazul mando al demonio su control y lo encaro, sin una pisca de temor… sin una pisca de nerviosismo, Vegeta se quedo mirándola con impresión… por más que quiso no sintió miedo en su interior… como demonios podía suceder eso…

Vegeta en un impulso de rabia aventó la meza hacia otra dirección, golpeándola contra la puerta y generando un hundimiento en la pared… -Como te atreves a hablarle así al príncipe de los saiyajins- diciendo esto la sostuvo fuertemente del brazo –Acaso eres más estúpida de lo que pensé?-

Bulma pese a sentir la fuerza brusca en su agarre, no se inmuto, primero era su orgullo… ya estaba harta de su trato… -El estúpido aquí eres tú IMBECIL!-

Cuando Vegeta escucho sus palabras, estuvo a punto de aventarla contra la ventana cuando fueron interrumpidos por la repentina aparición de Piccoro…

-Suéltala Vegeta!- hablo Piccoro en un tono preocupado

Vegeta y Bulma giraron la vista hacia esa dirección y vieron al namekusein con la mirada seria y algo alarmado por la escena…

-Tú no me das ordenes insecto!- dijo esto sin soltar su agarre…

-Piccoro…- Bulma quería decirle algo pero fue interrumpida por él

-Te lo advertí, te dije que no podías confiar en él... ahora si te das cuenta del monstro que permitiste quedarse en tu casa!- soltó sus palabras el namekusein sin ningún miramiento –Eres un canalla Vegeta… deberías botarlo ahora mismo- menciono Piccoro sin dejar de mirar el rostro lleno de cinismo del saiyajin… con su sonrisa torcida…

-No deberías tenerme tanto miedo insecto… soy inofensivo…- menciono Vegeta con malicia

Bulma escucho las palabra del namekusein y miro ligeramente al saiyajin, quien le devolvió la mirada sin ninguna expresión… como siempre… como si esas palabras no le hubieran afectado en lo absoluto… acaso era de piedra? La peliazul trato de zafarse de su agarre pero no pudo, ya que el no la soltó…

-Piccoro… VETE AHORA MISMO!-

-Qué?- las caras de confusión del namekusein y de Vegeta no se hicieron esperar

-QUE TE LARGUES! ESTE ASUNTO NO ES DE TU INCUMBENCIA!- pronuncio la peliazul llena de rabia hacia el namekusein

-Estás loca!- diciendo esto Piccoro se dirigió hacia afuera, cuando sintió como algo le cayó en la cabeza y le dolió al agarrarlo desprevenido… Bulma en un descuido de Vegeta cogió la cerveza del lavadero y se la aventó al namekusein…. –AYYYY REALMENTE ESTAS LOCA!

Bulma miro hacia Vegeta quien la miraba con detenimiento… -Suéltame ahora mismo Vegeta…- pronuncio cada palabra con una seguridad inquebrantable… y sin entender el porqué simplemente la soltó… ella se sobo un poco el brazo… y lo miro y miro el desastre de la cocina…

-Mira la meza! Mira lo que le has hecho a la pared!- pronunciaba la peliazul observando con molestia todo… en eso al verlo se percato que este no le bajaba la mirada

-Que tanto me ves?- le pregunto una histérica Bulma acomodándose los cabellos que se iban hacia su rostro….-Bueno ya sabes… no soy la niñita dulce y amistosa que te mostré… -

El rostro del saiyajin no le decía nada… pero su mirada se veía extraña... en eso el sonido del comunicador sonó… -Dime-

-Srta. Acabamos de recibir las pizzas, las llevamos?-

-Al comedor, por favor…- Pronuncio la peliazul sin bajarle la mirada a Vegeta, quien la observaba sin perder detalle… si algo había aprendido a conocer de él, aunque sea solo eso, era que él era demasiado inteligente y astuto, combinaba las dos cosas para descifrar situaciones… y en este caso ella debía reconocer que probablemente ya había descubierto su jueguito de niña buena… que siempre hacia cada vez que conocía a alguien nuevo, se mostraba amistosa y dulce ocultando de esa manera su verdadera personalidad, su carácter hecho mierda tan fuerte y presumido… que a veces simplemente espantaba en vez de acercar…

Vegeta miraba a esa hembra delante de él… y sin querer una sonrisa casi sincera salió de sus labios… Bulma al observarlo no pudo evitar sonreír también…

-Bulma Brief- dijo la peliazul estirando su mano dirigiéndola hacia el saiyajin…

Vegeta observo a la peliazul y para sorpresa de ella el también estiro su mano entrechándola con la suya –Príncipe Vegeta

Los dos no pudieron evitar sentirse extraños ante el roce de sus manos, por lo cual las separaron rápidamente…

-Bueno, nos esperan las pizzas- pronuncio Bulma saliendo por el diminuto espacio que había que quedaba de puerta…

Continuara…

Gracias por sus comentarios, me animan mucho al escribir!

Que les pareció este capítulo?...