Disclaimer:Estos fantásticos personajes le pertenecen a la única e inigualable Stephanie Meyer, yo solo los utilizo para dar rienda suelta a la invención de sueños e imágenes que luego se convertirán en historias que presentare luego para ustedes.

Muchísimas gracias a todas las personitas que se tomaron el tiempo de leer, enviar un mensajito, darle following o ponerla en favoritos, y sin más aquí está el capítulo, deseo que sea de su agrado.

¡Acepto críticas, comentarios, sugerencias, preguntas y lo que gusten!


"No diré: no llores; porque no todas las lágrimas son malas." (J.R.R. Tolkien)

- ¡Con un demonio eres tú! - Gritó eufórica mientras trataba de levantarse de la camilla, pero no podía a causa de los yesos que tenía en su pierna y en su brazo derecho, su rostro no había sido afectado, no tenía hematomas, lo cual era un alivio, estaba tan feliz de verla, la última vez que estuve así fue cuando estaba junto a papá tras enterarnos de que Nessie había nacido fuerte y sana, mamá estaba en el hospital por lo que papá y yo festejamos en casa con pizza. Mamá siempre me dijo que yo sería la hermana mayor y por lo tanto tenía que portarme bien porque sería su ejemplo a seguir sin contar que tendría que cuidar de ella, siempre le dije que sí, pero al verla la primera vez realmente entendí que ella siempre iba a necesitar de mí al ser más pequeña, me prometí protegerla siempre, no importaba que ocurriera, ella siempre podría contar conmigo.

- Hola, Vanessa- Saludé temerosa. No sabía cómo actuaría pero una cosa era clara, respetaría cualquier decisión que tomara y lucharía por su perdón.

- ¿Qué haces aquí? - Preguntó viéndome fijamente, su rostro era indiferente, lo cual no ayudaba mucho a mis nervios.

- ¿Puedo pasar? O si deseas puedo regresar luego, así podrás descansar - Hablé fingiendo seguridad, por dentro estaba temblando, suplicando porque aceptara, no me había movido del marco de la puerta.

- No me vas a volver a dejar, te lo advierto, Swan- Dijo con seriedad tratando de enderezarse pero no pudo, corrí a su lado ayudándole, le acomodé el almohadón para que estuviera más cómoda, ella movió su cabeza indicándome que había un lugar vacío, era una silla al lado de la camilla, me senté sin poder dejar de verla, quería memorizar su rostro, no sabía si ella me permitiría verla pronto.

- Gracias- Dijo jugando con sus manos, sabía que no hablaba de esto, sino de lo ocurrido aquella noche, en sus ojos había indicios de querer llorar, yo no la detuve, ella tenía que soltar todo lo que tenía guardado.

Seguía teniendo el mismo tono de piel traslúcido, su piel se veía suave y tersa, su cabello era color cobrizo, largo y ondulado estaba bien cuidado, era delgada, parada debía estar más alta que yo, casi igual que Rose, sus labios era rosados y carnosos, lo único que no habían cambiado eran sus ojos, sus magníficos ojos, eran expresivos y muy hermosos, antes creía que eran idénticos a los míos ahora veo que no es así, los de ella tienen una luz propia, una chispa que no había visto antes.

- Lo volvería a hacer de ser necesario, eres lo muy importante para mí, Vanessa- Esa era la única verdad que tenía en este momento, ella y Nate eran lo más importante para mí.

- Mucho tiempo te odie por haberme mentido- Acusó dolida- Prometiste volver por mí, nunca lo hiciste, te esperé en la estación de policías, llegaron primero de protección al menor y me llevaron, dure meses deseando que me dejaran verte, quería saber si habías sobrevivido, nadie me decía nada, tuve esa incertidumbre durante años, hasta que un día me atreví a pedirle a mamá y papá su ayuda, quería saber si estabas viva, de no ser así quería saber dónde había quedado tu cuerpo, fueron meses de búsqueda hasta que te encontré y ahora te tengo aquí- Rehuía a mi mirada, se tocó su cabeza vendada haciendo una mueca de dolor, esto estaba siendo más difícil de lo que pensé.

- Tenía que hacerlo, Nessie- Tenía tanto que no le decía así.

- Me dejaste, te extrañé tanto, me hiciste mucha falta- Admitió.

- Todo esto fue mi culpa, yo no te supe cuidar, si no hubiera llegado en ese momento, ese imbécil, te…- Mis lamentos quedaron sepultados cuando ambas comenzamos a llorar.

- Tú me salvaste, Bella, fuiste tú quien me protegió- Habló alzando su mano pidiéndome que me acomodara a su lado en la gigantesca camilla, cosa a la que accedí de inmediato.

- Yo no protegí, eras una niña necesitabas a alguien a tu lado, para que te cuidara- Me lamenté, alejándome un poco de ella, no podía verla a la cara, eso hacía que me sintiera peor.

- Todo lo que hiciste lo hiciste por mí, trabajabas doce horas al día para poder llevar el sustento a casa, tú aceptaste por mí, por tener que cuidarme, tú perdiste tu libertad ese día al igual que a Nate, todo por mi culpa- Sollozó ocultando su rostro entre sus manos. Estaba sorprendida, ella se culpaba, yo nunca lo había hecho.

- Tú no tuviste la culpa, cariño- La abracé sin saber qué hacer, al igual que papá yo era de esas personas que no se les daba bien expresar, la sentí tensarse en mis brazos, me traté de alejar cuando ella por fin se aferró a mi pecho llorando como cuando mamá y papá murieron aquel trágico día.- Fui yo quien aceptó, nadie me obligó, quedarme contigo era algo que deseaba hacer.

- Te busqué, ¿me crees, cierto?- La alejé un poco para poder ver si rostro- Cuando fui llevada al orfanato en Portland le pedí a Sue Urley, una mujer que trabajaba ahí me diera información acerca de ti, me dijo que no sabía nada de eso, al parecer esa información no me la podían proporcionar por ser menor de edad- En su mirada solo había sinceridad.

- ¿A qué te refieres? – Pregunté sorprendida.

- Cuando me enviaron a Nueva York y me adoptaron, les pedí ayuda a Eleazar y Carmen, mis padres, ellos aceptaron y contrataron a un detective para encontrarte, no fue hasta hace unos meses que te encontraron, me dijeron que te enviaron a una cárcel de máxima seguridad en Edwardsville, Illinois. Al parecer no había cupo en Portland en ese entonces, el cargo que tenías fue de Homicidio doloso, al parecer el hombre de aquella noche se llamaba Caius Ferris, era un hombre muy respetable.- Dijo con sarcasmo- Se supone que lo asesinaste de múltiples heridas y un disparo en el corazón, encontraron tus huellas en toda la escena del crimen- Al terminar tenía sus manos hechas puño.- Siempre hubo algo que no cuadraba, revisé en la base nacional, se supone que nunca ha sido cubierta la máxima capacidad de la cárcel de Portland por lo que tuviste que estar ahí, no sé porque razón te trasladaron pero no debían hacerlo.

Estaba a punto de responderle cuando alguien tocó la puerta de la habitación con un suave pase que dio Nessie, entraron Kate y Garret, detrás de ellos una hermosísima pareja, la mujer era alta, del cabello de color negro, su piel era blanca con un toque de oliva, sus ojos eran de un extraño y precioso color marrón verdoso, mientras que su pareja era alto, un poco musculoso, su cabello era de un marrón oscuro y su tez es clara, sus ojos eran de un color café que casi parecía negro, ambos parecían de origen español, al verlos supe que se trataban de los padres de Nessie, Carmen y Eleazar. Ambos transmitían una paz y un amor que nunca había sentido, ambos parecían ser grandes personas y era seguro que habían hecho un gran trabajo con mi hermana.

- Hola querida, me alegro tanto de poder conocerte, Vanessa nos ha hablado tanto de ti que ya sentía que te conocía- Dijo acercándose a nosotros y dándome un sincero abrazo, algo sorprendida lo correspondí- Oh que despistada soy, no me he presentado - Río avergonzada- Carmen Lightwood, y este es mi marido Eleazar- Dijo tomando mi mano derecha y la mano izquierda de su marido.

- Mucho gusto, Isabella- Dijo besando mi mano con elegancia- Me da gusto que al fin estén juntas- Comentó abrazando a Vanessa con amor.

- Es un honor conocerlos, les quiero agradecer por haber cuidado y amado a mi hermana, cuando yo no pude hacerlo- Agradecí de corazón.

- No hay que agradecer, Isabella. Para nosotros fue un gusto, pobre de ti cariño estuviste tanto tiempo sola en aquella celda pese a ser inocente- Confió.

- ¿Ustedes creen en mi inocencia? – Pregunté sorprendida.

- Claro que sí, nunca dudamos de ti, por ello te ayudaremos a recuperar a tu hijo y buscar justicia en contra de los Cullen, si así lo deseas- Respondió Kate, quien estaba sentada en el sofá donde tiempo atrás había estado yo siendo abrazada de Garret.

- Acabaremos con ella perra de Tanya, recuperaremos a Nate y volveremos a ser la familia que éramos- Afirmó con seguridad Vanessa.


Ha pasado un mes desde que reencontré a Nessie, he estado viviendo con los Lightwood, Carmen, Eleazar, Kate y Garrett, ellos son personas maravillosas, son muy amables y me quieren cosa que es correspondida, llevan unos días un tanto misteriosos pero cuando se les pregunta solo me ven sonrientes y se van, al principio tenía miedo de que me corrieran, que se arrepintieran de que tuviera contacto con Nessie pero sé que no era así, ellos simplemente tenían cosas que hacer.

Ness y yo, hemos estado recuperando el tiempo perdido, paso mucho tiempo con ella cuando está en casa, Kate se nos ha unido en algunos de nuestros planes, he comenzado a verla como una hermana más.


Salí de ducharme y camine hasta mi enorme ropero, cada que lo veo me sorprendo, es más grande que dos celdas juntas, tiene todo lo que una mujer pudiera pedir, escogí un lindo vestido color blanco de encaje y unos zapatillas de color azul, me maquille de manera natural y cepille mi cabello dejándolo suelto pero con pequeñas ondas, baje con rapidez al despacho donde todos estaban, toque antes de entrar y me sorprendí de ver a Nessie sonrojada, y un guapo joven de cabello oscuro y sus ojos tan negros como el carbón, quien al verme sonrió de lado.

- Hija, pasa, necesitamos hablar- Dijo Carmen, como llevaba llamándome desde hace un tiempo, levantándose del sofá frente al escritorio.

- ¿Qué ocurre? – Pregunte interesada.

- Primero quiero presentarte a Alec Danvers, él es primo de Garrett- Kate se encontraba sentada en el escritorio balanceando sus largas piernas, señaló al atractivo joven de unos veinticinco años.

- Mucho gusto, Isabella- Susurró besando mi mano cuando llegó a mi lado al hacer esto Nessie bufó y murmuró un ''Esto es una estupidez''

- Alec, deja de estar de payaso y siéntate- Gruñó la cobriza- El plan ''Cullen'' se tendrá que adelantar Bells, la idiota de Tanya, necesita a una nana para Steve y esa serás tú, si aceptas claro- Dijo con rapidez.

- Acordamos decirlo con tacto, Vanessa.- Regañó Eleazar- Nos ha llegado la información que la niñera de los Cullen, ya no trabaja para ellos y estos están buscando a una, creemos que tú como su madre serías la indicada, así estarías cerca de tu hijo- Explicó.

- ¿Cómo podré hacerlo? Es decir, ella me conoce, me descubrirá rápido- Dije nerviosa, ¿era una locura, cierto?

- Ella recuerda a Isabella Swan, la chica de dieciocho años, joven, has cambiado, tenemos a nuestro favor que ella sabe que estás en la cárcel- Habló Garrett por primera vez.

- ¿Estoy? Ella debe saber que ya salí de la cárcel, ella debe imaginarse que buscaré a mi hijo- Negué.

- Te equivocas, Isabella Swan volverá a la cárcel, al parecer robo en un centro comercial y será procesada de nuevo- Dijo Alec son seriedad.

- ¡¿Qué?! Yo no puedo volver a la cárcel, es imposible, me rehusó a eso.- Grite eufórica.

- Tranquila cariño no volverás a la cárcel, te lo prometo.- Me tranquilizó Carmen acercándose a mí y abrazándome.- Lo que quería decir Alec, es que Tanya creerá que volviste, y quien trabajara en su casa será…- Suspiro antes de mirar a Eleazar en busca de ayuda.

- Mi hermana Grace Danvers, ella entrara a trabajar en casa de los Cullen- Habló el pelinegro, ¿Entonces yo no sería? No comprendía nada en realidad- Tú te harás pasar por mi hermana Grace, así podrás vengarte de ellos y recuperar a tu hijo sin peligro de que te descubran en el camino, ¿así que aceptas, hermanita?- Preguntó con burla Alec.

- Acepto- Dije rápidamente, esta tal vez sería mi única oportunidad, tenía que aprovecharla, todo fuera por mi hijo.- ¿Cuándo empezamos? – Pregunté.

- En unos días tendrás la entrevista con Edward Cullen, en Chicago- Dijo de mala gana Nessie.


Había comenzado a trabajar mano a mano con Alec, nos la pasábamos juntos todos los días ultimando detalles, quería saber todo acerca de su hermana, no entendía mucho porque hacía esto, él solo le restaba importancia y decía que no le gustaban las injusticias, que esto lo hacía por cariño a los Lightwood, me enteré que su hermana estaba viviendo en Sudamérica, era la doctora de aldea amazónica junto con su pareja Stefan y la hijas de este, Zafrina y Senna.

Me explicó el manejo de la casa, me habló de todo ahí dentro, me advirtió de algunas personas, me contó un poco acerca Brigitte y Bethany, quienes conocían a Grace pero él me dijo que eran de confianza, me advirtió de Michael Newton, Jessica Stanley y James, pero que este último se la pasaba con Tanya, quien de un tiempo para acá no estaba en casa por cuestiones de trabajo al igual Hunter, pero que según había escuchado no faltaba mucho tiempo para que regresaran a casa.

Dos días antes de mi cita con Edward Cullen me di cuenta que ya sabía todo lo necesario de la familia Cullen. Con esto podía comenzar mi venganza.


Ella no puede pensar, está aburrida

De tanto simular cayó dormida

Busco en TV algún mensaje entre líneas

Busco alguien que sacuda mi cabeza

Y no encuentro nada


Les agradecería mucho si dejarán un review diciéndome que les pareció el capítulo, además quiero agradecer a todas las personas que están leyendo la historia, en serio, muchas gracias, son los mejores.

To Wonderland