SPRING AIR

CAPÍTULO 4

AÚN…

¿Bien?

¿Qué es lo que esta bien?... No creo que haya una buena respuesta para esto.

¿Estaría bien lo que estaba haciendo, o sintiendo?

En tan poco tiempo esta niña me estaba cambiando, y me gustaba encontrarme a mí mismo así, pero ¿estaba bien?

Creo que lo que esta bien es todo aquello que me hace sentir mejor, que me hace feliz… los demás no importan. Lo tienen que entender, lo tiene que aceptar, y yo ser más feliz.

¿Bien?...

¿Cómo pasó esto? ¿En qué momento comenzó todo este dolor de cabeza? Yo no era, yo sentía nada así ¿qué me pasa?

Tengo que dejar de pensar en su sonrisa, en esa mirada, cuando se sienta a mi lado. Y sobre todo en eso

o:x:O:X:O:x:o

Se acercó a mí y me abrazó, escondió su rostro en mi pecho, y yo, completamente ajeno a mis verdaderas voluntades, la abracé escondiéndome mi rostro en su cuello, aspirando su perfume, envolviéndome en dulce por una última vez. Ella deshizo el abrazo, pero antes de irse me dio un beso en la mejilla, me hizo sentir algo cálido.

-Feliz navidad-finalizó con una sonrisa y con un rubor tenue en sus mejillas.

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Yo no debería de pensar en esto.

Pero el rubor de sus mejillas, su voz casi tímida, su abrazo, sus brazos alrededor de mi cuerpo, lo cálido, su perfume, su rostro en mi pecho, y su beso, sus labios en mi mejilla y aquella impresión más fuerte, eso que se dispersó en todo mi cuerpo en el instante mismo de su roce; eso que me estaba dando una jaqueca de tanto pensar. Todo esto, no quería dejar de pensar en esto.

Ahora mirando su escritorio vacío, limpio, como si nadie lo hubiera usado nunca me doy cuenta de que la necesito demasiado. Si, necesito su presencia aquí, ahora, como los últimos días de estos dos meses que ya pasaron, ya no reconozco este lugar sin ella y no puedo hacer las cosas bien cuando estoy sólo pensando en ella.

Tengo que pensar las cosas bien, clara y fríamente. ¿Por qué la estaba necesitando? ¿Qué tanto la estaba necesitando? ¿Y qué podría pasar después?

Ella me ha estado haciendo cambiar, de alguna manera. Su presencia se me esta haciendo costumbre, una muy cómoda. Y ella…

Podría ser cualquier otra persona la que viniera a este lugar, cada día. Me acostumbraría a esa persona, no importaría y al final nos llevaríamos tan bien como se pudiera, no tendría este problema conmigo mismo ¿no?

Esto era sólo aceptar lo inevitable.

Tengo otras compañeras de trabajo que me conocen, me comprenden, con quienes podría llevarme bien, cómodamente y con confianza, con quienes podría tener muchos intereses comunes. Tal vez con alguna de ellas no tuviera este problema.

No, es sólo que yo no lo quiero aceptar, lo sé.

Es ella, ella y nadie más.

La necesito a ella por quien es, todo su ser cerca de mí. Es inevitable ahora decir que no puede interesarme, que puede haber alguien más, que ya no quiero seguir sintiendo esto, que voy a parar. Yo se muy bien que no es así de fácil, ahora mismo estoy pensando nada más en ella. La estoy extrañando.

Increíblemente inevitable decir ahora que no me gusta. Es mucho más que eso, mucho más…

Quisiera de verdad, de verdad, de verdad que esto no fuera verdad. De verdad no quiero sentirme así, pero me he enamorado sin querer, en lo más mínimo, de un ser increíble. Pero no que va a pasar ahora.

Aún no la conozco bien, y a pesar de que pudiera tener alguna esperanza, todavía no tengo idea de cómo podríamos estar los dos juntos. Me conozco, y no todo dentro de mí ha cambiado. Aún así, la voy a estar viendo todos los días, a cada momento.

o:x:O:X:O:x:o

El invierno había asentado al fin en todos lados la nieve, sólo faltaba la llegada de la primavera…

No sé cómo podía pensar en eso ahora, bueno en ella…

Pero todo de repente lo olvidé cuando encontré un auto estacionado a la puerta de mi casa que me impide el paso para que pueda meter mi auto en mi garaje. Pero al acercarme me di cuenta de que en realidad ese auto estaba descompuesto y que su dueño esta viendo que es lo que fallaba en el motor.

Me estacioné detrás y bajé para ver de quien se trata y es

-¿Serena?

Ella alza la cabeza totalmente sorprendida, de la misma manera en cómo lo hace en la oficina.

-¿Doctor Chiba?-Sus palabras se oyeron muy atónitas en mi opinión.

-Por favor sólo llámame Darien

-Um, si claro Darien

Nos quedamos mirándonos en silencio durante un largo rato, tanto que se me hizo incómodo y algo embarazoso, ya era tiempo de que alguien dijera algo.

-¿Qué fue lo que te pasó Serena?

-Ah es mi auto, se descompuso y no sé por que

-Ah veamos

La verdad yo no se mucho de mecánica, pero a mi juicio esto necesitaba la mano de un mecánico, y así se lo hice saber.

-¿Por qué no pasas a mi casa para que llames a alguien?

-¿A su casa?

-Si para que llames a un mecánico que pueda venir a ver tu coche, y también a alguien para que pueda pasar por ti ahora, aquí.

Ella lo pensó durante unos segundos.

-Si es cierto, creo que tiene razón doctt-…, Darien.

-Bueno pasemos-dije dirigiéndome hacia la entrada de mi casa

Ella no me siguió enseguida.

-¿Ésta es tu casa?

Me giré hacia ella riéndome por la expresión de sorpresa en su rostro. Ahora que lo veía bien, mi casa solía causar ese efecto. Creo que la gente no se hacía imagen de que yo pudiera en un lugar como éste. Era una casa muy grande, sé que no muy modesta, pero no era mía, era herencia. Por mi yo viviría muy bien en un departamento sencillo.

-Si bueno, pasemos.

Esta vez si me siguió. Entramo directo a la sala y veía cómo inspeccionaba todo, como si cada una de las cosas que ocupaban el lugar fueran verdaderas maravillas. Creo que al acostumbrarme a ellas ya no me parecen tan fabulosas como ella las admiraba. Pero bueno.

-El teléfono esta aquí-señale el aparato que estaba junto a mí

-Si gracias.

Lo tomó y empezó con sus llamadas y fui directo a mi habitación para cambiarme de ropas. Lo hice todo muy rápido. Cuando salí ella estaba aún junto al teléfono todavía, mirando toda la estancia desde ahí, y cuando me vio aparecer al fin, me sonrió.

-Ya llame a un mecánico, dijo que vendrá hasta mañana a verlo ya que por ahora no puede. Espero que no te moleste mi auto en la puerta de tu casa.

-No esta bien, no tengo problema con eso. No te preocupes.

-Bueno, bien. Ah y también llame a mi casa y no había nadie ahí, no sé por que, nadie me aviso que fuera a salir. Bueno llame también a la línea del taxi para pedir uno y esta ocupado, creo que esperaré mejor a que pase uno por aquí.

-¿Ahora, afuera?

¿Qué le pasaba, que no se daba cuenta de que afuera había frío? ¿Y quien sabe hasta cuanto tiempo tendría que esperar aquí?

-Si quieres yo te puedo llevar a casa-Estaba verdaderamente expectante.

-Ah no te moleste por eso, yo puedo ir sola

-Pero afuera hay mucho frío ahora

-Si pero…

-Bueno al menos quédate aunque sea un momento, después llamas a tu casa para ver si ya llegó alguien ahí

-¿De verdad no te molesta que me quede?

Ahora era ella la que se veía expectante.

-Por supuesto que no-contesté más rápido de lo que pensé

Una sonrisa se formó rápido en su rostro.

-Bueno esta bien, me quedó.

Ahora el que sonreía, era yo.

-Muy bien, pasa y ponte cómoda-la invite al sofá

-Si gracias

o:x:O:X:O:x:o

Para aliviar un poco el frío decidimos preparar algo de café. Pronto acabamos en la cocina y regresamos a la sala, donde el ambiente se sentía más cálido.

Todo se empezó a consumir entre nosotros, de manera efervescente.

En silencio yo sabía que me estaba mirando, pero no sabía que decirle aunque estaba tratando de ignorarla. Creó que se iba a dar por vencida, así como yo tal vez.

Dejó su taza en la punta de la mesa y sin quererla la tiró y la rompió.

-Ay discúlpame, no quise hacerlo

Se apresuró a recoger los pedazos dispersos en el piso de la que había sido mi taza, me apresuré más que ella.

-No te preocupes Serena, esta bien, déjalo sino te cortaras la mano ¡Um!

Lo tenía que decir y tenía que suceder, fui yo el que se corto.

-Darien ¿estas bien? Traeré algo

-No déjalo Serena no es nada malo, no me duele

-Pero

-Esta bien déjalo así

-Pero…

Tomó mi mano desagrada entre las suyas y la chispa de electricidad nos sacudió a los dos.

Vi nuestras manos entrelazadas como algo desacertado y miré sus ojos. La sorpresa no estaba sólo en los míos, lo que yo deseaba también estaba en ella. Toda la confusión y las dudas estaban encerradas en sus ojos. Ella podía sentir lo mismo que yo.

-Lo siento-dijo soltando mi mano inmediatamente

¿Por qué tenía que decir eso? ¿Y qué estaba haciendo yo? ¿Perdiendo más tiempo?

Tome su mano, lentamente percibiéndola. Sentí que la atracción que su cuerpo me mandaba era muy fuerte y no dejaba de mirarme a los ojos. Sin darme cuenta me inclinaba hacia ella, sentía sus dedos temblar ligeramente sobre mi mano.

Me detuve por menos de un segundo, admirándola con los labios entreabiertos. Lo sentía, lo quería más que nada, la necesitaba y tenía que tenerla.

Llegué a sus labios y sus manos aprisionaron de inmediato con fuerza la mía. Nuestros impulsos eran más fuertes que nosotros. No creí en ese momento llegar a besarla al fin. Pero ella me correspondió como yo tanto la necesitaba.

Con mi otra mano comencé a acariciar su mejilla, poco a poco, luego su cabello y después su cuello. Ella soltó mi mano y pasó sus brazos alrededor de mi cuello al mismo tiempo que la acercaba más a mí por la cintura. Y en ese beso largo todo lo que más quería sucedió.

o:x:O:X:O:x:o

No parece que haya pasado ya un año desde que eso pasó. El día de hoy se ve exactamente igual a ése. El invierno había asentado al fin en todos lados la nieve, sentía el mismo frío, y cómo en ese día, hoy estaba solo.

De cualquier manera llegué al fin a casa, alguien me esperaba ahí. Ese auto de color azul me era familiar.

Me estacioné detrás de él, algo confuso, y fue que con gran sorpresa me encontré a la dueña de ese auto.

-¿Disculpa?

-Ah disculpe-Me miró muy sorprendida

Era realmente extraño, algo molesto que ahora que recordaba ese día, estuviera pasando lo mismo que pasó ese día.

Tuve el fuerte impulso de tomarla entre mis brazos, abrazarla aún más fuerte. Pero debía de olvidarme de eso, para ella era sólo un extraño ahora.

-¿Qué fue lo que te pasó?

-Ah es mi auto, se descompuso y no sé por qué

Me sentía cómo si estuviera en un sueño. No podía estar pasando lo mismo. ¿O sí?

-Ah veamos

-¿Por qué no pasas a mi casa para que llames a alguien?

-¿A su casa?

-Si para que llames a un mecánico que pueda venir a ver tu coche, y también a alguien para que pueda pasar por ti ahora, aquí.

Ella lo pensó durante unos segundos.

-Si es cierto, creo que tiene razón…

-Ah si por cierto mi nombre es Darien Chiba

-Ah si lo recuerdo…-se quedó pensando durante unos segundos-Es el doctor que fue a visitar a la doctora Lidia el otro día ¿verdad?

Claro, ahora sólo así me recordaba.

-Si así es ¿y cuál es tu nombre?-Como si yo de verdad lo puediera llegar a olvidar algún día

-Me llamo Serena, mucho gusto

Estreche su mano, sentía eso que sucedía cuando obtenía alguno de sus roces, pero tenía que contenerme, aguartarme todo.

-Bueno pasemos-dije dirigiéndome hacia la entrada de mi casa.

o:x:O:X:O:x:o

Bueno aquí estoy de nuevo, muy feliz de haber escrito este capítulo, me ayudo a sacar algunos de mis demonios. Digamos que últimamente me siento casi como Darien, eso no quiere decir que igual, es sólo que me gustaría olvidarme de cierta persona, pero no puedo cuando lo veo diario en la escuela y cuando sé que realmente no me a hecho nada malo. Sólo me gustaría quererlo como lo quiero… que complicado no? Jajajaja

Mejor dejo de hablar de eso, lo único bueno que me hizo él fue inspirarme para escribir este capítulo que se hizo más rápido de lo que creí y bien pasando a cosas más bonitas, creo yo. Es que este pequeño fic ya casi se acaba, pero creo que no serán sólo cinco capítulos, puede ser, si acaso un par más. Pero desde el principio ya tenía decidido que este fic sería corto.

Ahora, agradezco de verdad cada review, cada uno de sus comentarios de verdad me alegra el día. Y también sé que prometí que esta vez los iba a responder pero se supone que ahora estoy haciendo tarea y no tengo tiempo para contestarlos. Espero que para la próxima si lo pueda hacer, de verdad que si.

En fin muchísimas gracias a: Tris Chiba, Isabel, Princessandra, Bunnyoruga, Hoshiharu, NeoReina-sailormoon, Caroone, SoniaMS y Salyluna. Mil gracias niñas!

Bueno ya las dejo hasta aquí, espero verlas creo que hasta la próxima semana, aunque quien sabe. El viernes, en realidad, los viernes no tengo clases, así que a lo mejor lo aprovecho para escribir algo y con eso de que mi ardilla orita anda muy activa y con mucha inspiración, pues mejor.

Ah por cierto no lo dije antes, es la primera vez que en alguno de los fics que ya he hecho que pongo a Seiya, es raro, lo bueno que su participación es casi nula. De todos modos no se preocupen, por nada del mundo dejo a Serena con Seiya jajajaja

Nos vemos pronto.