Disclaimer: Los personajes y demás son de la Gran-Diosa Meyer lo irreconocible sale de la mente de esta loca xD

Dedicado: A mis hermanos para que no se divorcien por el Cullen xD

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En la capitulo pasado

-Que te da tanta risa?

-Nada, solo que la humana estaba babeando, eso es gracioso

-No es gracioso, tú te pusiste coqueto con la pobre estúpida esa

-Tú lo haces a diario

-Pues tú no puedes hacerlo, deja de coquetear con la comida maldita sea Demetri

Este la tomo por los hombros y la miro a los ojos, con una sonrisa de orgullo.

-No coqueteaba con la comida, además que te pasa, estas celosa?

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-Yo celosa?

Heidi estallo en una carcajada mientras golpeaba con sus frágiles puños en la pared del ascensor, dejo de reírse y miro a Demetri, que estaba con una ceja levantada y una risita de suficiencia. Heidi le dedico una mirada envenenada.

-Eres un imbécil, el más imbécil de los vampiros

-Ya… este imbécil te causa celos

-QUE NO ESTOY CELOSA MALDITA SEA, SOLO QUE TE DESENFOCAS POR ANDAR COQUETEANDO.

El ascensor se abrió y Heidi empezó a caminar rápidamente hacia la habitación molesta, abrió la puerta y entro tirando cosas y entro a la ducha, abrió el tubo a full, se puso su ipod, intentando una idea que le resonaba en la cabeza. Y si Demetri tenía razón? Y si estaba celosa?

-No estoy celosa, solo… solo MALDITO DEMETRI…

Cerró el tubo y se salió de la tina, se envolvió en una toalla, y empezó a secarse el cabello, con toda la paciencia que era capaz de demostrar.

-Tengo que salir algún día, porque demonios Demetri tiene que ser tan estúpido?

Se vistió y salió a la habitación, donde estaba su hermano, tirado en la cama, cambiando canales a una velocidad infernal, se veía desesperado, cuando la vio salir sonrio, y siguió en lo que estaba, Heidi se sentó a maquillarse frente a un espejo.

-Pronostican una tormenta, la más fuerte en quince años

-Y a mi que me importa Demetri?

Demetri rodeo los ojos fastidiado, que facilidad tenia Heidi, para ser odiosa, y ofensiva cuando quería.

-Que la tormenta se originara en Rumania

-Y qué? Estas hecho de azúcar, si sales te deshaces?

-No maldita sea, pero cerraran el puerto de donde debemos zarpar

Heidi lo volteo a ver y hizo un movimiento con los labios, de duda, y dejo lo que estaba haciendo.

-Que haremos Dem?

-Pues supongo que nos vamos a retrasar un par de días, podríamos nadar hasta la mansión de los rumanos, pero bueno supongo que habrá gente cuidando el movimiento de las aguas.

-Llamemos a Jane y que ella nos diga que es lo más indicado?

-Listo yo la llamo, a mi me entiende más que a ti

Demetri hizo mala cara, era cierto que ella tenía mejor relación con los jefes de guardia, pero no tenia que recordárselo cada cinco minutos. Heid se levanto y fue por su móvil se tiro junto a Demetri para llamar a Jane, el teléfono dio tono, la rizada escucho la voz chillona de Jane.

-Hola Heidi donde están?

-Janie, como estas querida?

-Donde estas pregunte?

-Ayyyyy Jane, sabes hay una tormenta inmensa no podemos movernos del hotel!!

-HOTEL? YA ERA UNA MISION HEIDI, NO UNAS VACACIONES

-Janeee bueno que quieres que hagamos?

-Escúchame claro Heidi, sé que no pueden salir así, pero quiero que en dos malditos días estén aquí o sino IRE PERSONALMENTE A DESMEMBRARLOS ENTENDIDO?

-Entendido hermanita quieres que te lleve algo?

Heidi escucho donde Jane tiro el teléfono del otro lado, hizo pucheros y miro a Demetri que estaba destornillado de la risa.

-Por suerte tienes mejor relación con ella no rizos

-CALLATE, eres tan fastidioso, digo que tenemos dos días para estar en Volterra, o nos la veremos con ella y ya sabes cómo es.

-Sí lo dice en serio, bueno dos días entonces que te parece si nos quedamos aquí esta noche y mañana vemos que hacemos?

-Ok, creo que no hay de otra, pero bueno, emm te quedaras aquí?

-Si a donde quieres que me vaya?

-A otra habitación Demetri, no es correcto que durmamos juntos

-Ah no?

-no, es lógico Dem

-Pues de malas

El castaño se tiro de nuevo a la cama, a ver televisión, Heidi abrió los ojos enojada y se acerco tomándolo del cuello.

-Te dije que a donde te vas a ir respóndeme o te desmiembro aquí mismo!

-Suéltame rizada, y tú tienes la culpa fuiste tú la que pidió una recamara para luna de miel

Dem se soltó de los brazos de su hermana fácilmente y se quito la camisa y el cinturón, Heidi se tapo el rostro, si fuera humana estaría sonrojada a más no poder.

-DEMETRI QUE DEMONIOS HACES?

Demetri empezó a reírse como nunca, y se bajo el pantalón ágilmente, riéndose cada vez más fuerte.

-Voy a ducharme que pensabas?

-Yo… yo

-Ay hermanita que mente perversa tienes, además

Entro al cuarto de baño y cerró, Heidi se quito las manos del rostro, cuando escucho el sonido de la puerta.

-además qué?

Demetri abrió la puerta, sacando la cabeza y la mitad del pecho, para mirar a Heidi.

-No tienes tanta suerte

-MALDITO ENGREIDO NI QUE FUERAS TANTO

Heidi tomo un florero y lo lanzo a la puerta que acababa de cerrarse, solo se escuchaban las risitas de Demetri en la ducha.

-Este que se cree ni que fuera la gran cosa, y tendré que aguantarlo toda la maldita noche, porque no mandaron a Chelsea o a Renata, es mas por qué no vinieron los mellizos a hacerse cargo de eso, maldito seas Demetri.

Se sentó en la cama y prendió su laptop, para ver si había recibido nuevas órdenes de Jane, pero no había nada, se metió a una pagina de compras por internet y encargo un par de vestidos, en ese momento vio el pantalón de Demetri y una sonrisa traviesa se dibujo en su rostro.

-Con que quieres jugar a quien es más miserable?

Se levanto y tomo la cartera de la bolsa de atrás de sus jeans, sonrió al encontrarse con una tarjeta Platinum.

-Gracias Rastreador

Dijo empezando a digitar la clave y número de la tarjeta de Demetri, comprándose mas de lo que necesitaba solo por hacerle la maldad y ver su cara cuando se enterara. Luego de comprar todo cuanto pudo, para ella y para sus hermanitas, coloco la tarjeta en el mismo lugar donde la había encontrado.

En ese momento Demetri salió de la ducha envuelto en una toalla, que tapaba la parte baja de su cuerpo, Heidi rodo los ojos.

-Vamos ya tapate, no provocas ni ganas de mirarte, Demetri Vulturi

-No mires y ya está Heidi Ann Vulturi

Tomo su ropa y entro de nuevo al cuarto de ducha para vestirse, al cabo de un rato salió, sacudiéndose con ambas manos el cabello, traía puestos sus jeans, pero no la camisa, verlo era estar viendo la máxima demostración de la belleza, pero Heidi no le daría el gusto, de que él se percatara de que lo veía y el tan orgulloso tampoco aceptaría que moría por que ella lo viera más que como a un hermano.

-Saldré un rato

Digo Demetri sacando a la rubia de sus pensamientos, levanto la mirada y le hizo mala cara.

-A dónde vas?

-A dar una vuelta, me sofoca sentirme encerrado.

-Y que se supone que hare yo?

-Ese no es mi asunto Heidi, si quieres que me quede, has algo para entretenerme

Eso era un reto?, sin duda lo era, Heidi se levanto y se dirigió a la puerta de la manera más sexy que pudo, el rastreador empezó a respirar como si lo necesitara, en sus ojos se denotaba el nivel de nerviosismo que tenia, mientras la ágil Heidi se acercaba sin una gota de nervios en los ojos, corto la distancia con un paso y pego su cuerpo a él del rastreador.

-Quieres que te entretenga entonces Demi?

Ronroneó, con esa nota de picardía en la voz, que era tan sencillo usar para ella, mientras pasaba sus brazos por el cuello de Demetri, este dibujo una sonrisa perfecta en sus labios.

-Eso dije

-Pues mi querido Demetri… Que sepas que yo no soy payaso de nadie para entretenerte

Dijo Heid con ese tono de suficiencia que solo un Vulturi podía usar y que sonara apropiado, intento alejarse, pero las manos de Demetri se cruzaron en su cintura ahora fue ella la que se puso nerviosa.

-Dem suéltame solo jugaba, no te enojes

-Heidi eres tan ciega, tan ciega, que no puedes ver más allá de tus narices

La pego más a él, esta no pudo evitar soltar un pequeño suspiro ante la presión.

-Que..que quieres decir?

-Quiero decir que yo… siempre siempre has sido tú

Dijo mientras la soltaba y salía de la habitación dando un portazo, Heidi se sentó a orillas de la pared.

-Siempre he sido yo?