Cuarta estrofa, siento la tardanda pero estuve de vacaciones por la preciosa Barcelona y un pueblecito perdido, donde no existe internet jeje

Esta parte es la más dramática de todas (también una de mis preferidas), la escribí de carrerilla y sin apenas repasarla, así que...a ver que tal :D

Espero que la disfruteís y como siempre os agradezco a aquellas/os que me dejasteis un review ^^

*********************************************************************************************************************************************

Pasaron seis meses y me dijiste adiós,

un placer coincidir en esta vida.

allí me quedé, en una mano el corazón,

y en la otra excusas que ni tú entendías.

Al día siguiente, como cualquier otra mañana, Edward me recogió con su coche para ir juntos al instituto. Tal y como había ocurrido la noche anterior realizamos el trayecto en silencio. No sabía como romper el hielo, segura de que Edward estaba enfadado. Sino, ¿Cómo se explicaba su comportamiento?

Cuando había entrado antes en el coche me besó en la frente, ¡en la frente! ¿Por qué actuaba de esa manera? ¡Me iba a volver loca! Crucé los brazos y bufé en señal de enfado. Empezaba a pensar que el beso de anoche lo había imaginado cuando Edward al notar mi malestar habló.

- Bella, ¿Me acompañarías esta tarde al prado? – preguntó con voz serena.

Le miré perpleja, definitivamente no había quien lo entendiera.

- Sí, pero antes tendrás que decirme que narices te pasa.

- No me pasa nada - contestó indiferente con la mirada puesta en la carretera.

- Edward sabes no te creo.

-Me parece que eso es problema tuyo- dijo tajante.

¿Qué? Él nunca me hablaba de esa manera. Reprimí las lágrimas que amenazaban con salir. Opté por tomar aire, no quería decir nada de lo que más tarde pudiera arrepentirme. Permanecimos en silencio.

Pensándolo, la mejor solución parecía esperar unos días hasta que a Edward se le pasara el enfado, solo entonces podría conseguir algo. Hasta entonces, hablaría con Alice y le pediría que le metiera en la cabeza que lo de Jasper no había sido para nada culpa suya.

Cuando llegamos al instituto la busqué impaciente con la mirada, pero no la encontré por ninguna parte ¿Dónde se había metido?

- No está – dijo Edward contestando a mi pregunta - Carlisle pensó que a Jasper le vendría bien mantenerse una temporada alejado de Forks y Alice le ha acompañado.

- ¿Alice se ha ido?- no podía creerlo.

Asintió.

Adiós a mis esperanzas, ahora tendría que hacerlo yo sola.

El día transcurrió con una excesiva normalidad. Las clases, los alumnos, los profesores continuaron ajenos a mi preocupación. Al finalizar las clases Edward me acompaño hasta la tienda de los Newton. Pero nada más salir del coche, me detuvo.

- Bella- me llamó bajando la ventanilla del copiloto- lo he pensado mejor y esta tarde no iremos al prado – increíble - pero de todas formas quiero hablar contigo así que pasaré a recogerte en cuanto acabes.

Iba a decir algo relacionado con sus cambios repentinos de humor pero no me dio tiempo, Edward ya había acelerado y desapareció junto a su flamante volvo en la primera curva.

Entré dentro resignada, me coloqué mi uniforme, saludé con un cordial "buenas tardes" a la señora Newton y me puse a trabajar. Pero no podía concentrarme en lo que hacía, pues solo una pregunta ocupaba mi cabeza, ¿Qué era eso tan importante de lo que Edward quería hablarme?

Llevábamos seis meses juntos y nunca se había comportado de esa forma, por lo que debía ser algo gordo ¿Pero qué? No creía que fuera algo relacionado con Jasper, era demasiado que Edward siguiera dándole vueltas a eso. Intenté recordar otra cosa que hubiera hecho mal, pero no lo conseguí.

************

Tal y como él me había prometido, una vez terminado mi turno me estaba esperando para llevarme a casa.

Realizamos el trayecto en silencio, lo que ya se había convertido en una costumbre.

Llegamos a casa de Charlie y salimos del coche.

Demos un paseo – dijo Edward con indiferencia señalando con el dedo el pequeño bosquecillo cercano a mi casa.

Asentí. Al fin y al cabo se presentaba como una oportunidad para aclarar las cosas.

Caminamos sin hablar, apenas unos metros hasta que un momento dado Edward se detuvo. Y apoyándose sobre un árbol me miró a los ojos.

- Nos vamos – anunció sin emoción alguna.

Me dio un vuelco el corazón.

- Como… ¿Cómo que nos vamos? ¿Adónde? ¿No es demasiado pronto? ¿No sería posible esperar otro año…?

-¿Pronto?- abrió mucho los ojos- Vamos Bella, sabemos que antes o después tendremos que marcharnos, no vale la pena retrasarlo más, si seguimos otro año más la gente empezará a sospechar que no se produce en nosotros cambio alguno.

- Espera – me asaltó la duda - cuando te refieres a nosotros…

- Me refiero a mí y a mi familia.

Otro vuelco al corazón.

- No puedo creerlo – susurré al comprenderlo.

Sentía que me faltaba el aire.

- Piensas dejarme aquí – unas lágrimas hasta entonces retenidas descendieron por mis mejillas - ¿Es eso Edward? ¿Piensas abandonarme?- pregunté angustiada.

Él se acercó, y con la punta de su dedo fue recogiendo las lágrimas una a una.

- Shh… tenemos que irnos – dijo intentando calmarme con una nota de ternura en su voz.

Levanté la cabeza para enfrentarme a él.

- Me marcharé contigo – yo misma me sorprendí de lo convincente que habían sonado mis palabras.

De pronto, volvió a cambiar la expresión de su rostro. Que se endureció.

- Tú te quedaras aquí, Bella.

- No Edward, yo iré allí donde tú estés.

- ¿Es que todavía no has entendido lo peligroso que soy para ti?– preguntó entrando en cólera – ¿No entiendes que lo que pasó la otra noche con Jasper fue solo el aviso anterior a la tragedia? No te convengo Bella- concluyó.

-Seré yo la que decida lo que me conviene – contesté a la defensiva, aunque aún sorprendida por su tono.

- Me he arriesgado demasiado contigo.

Le miré incrédula.

- Qué… ¿Qué quieres decir con eso?

- No me convienes, Bella- respondió indiferente.

Y otro golpe más a mi corazón. Había cambiado el sentido anterior a sus palabras. Volvieron a correr las lágrimas por mis mejillas, pero esta vez, Edward no hizo nada por evitarlo.

Permanecimos en silencio. Tenía que hacerlo aunque me doliera.

- Es que… ¿Es que no me quieres Edward?- pregunté ahogada.

Y cerré los ojos con fuerza, intentando así evitar su respuesta.

- No- contestó – te he querido pero…se acabó.

El golpe final.

Y yo le creí. Tal vez si hubiera abierto los ojos, habría percibido la nota de dolor que atravesó sus ojos al decirlo. Pero no lo hice.

- Adiós, mi querida Bella – su voz aterciopelada sonaba ya lejana – sólo te pido una última cosa, prométeme que no harás locuras y te mantendrás a salvo.

Asentí aún con los ojos cerrados, confundida por la espiral de dolor que de pronto había nacido en mi interior.

No añadió nada más. Me besó en la frente y se fue, dejándome sola y totalmente rota por dentro.

No sabría decir cuanto tiempo estuve en ese bosque acurrucada sobre mí misma, con los ojos cerrados anegados en lágrimas, en una mano mi corazón herido y en la otra las palabras de Edward, que habían acabado por destrozarlo.

*********************************************************************************************************************************************

Si llegásteis hasta aquí, os agradecería un review para conocer vuestra opinión.

Mil gracias ^^