Gracias por el apoyo que esta recibiendo esta historia
Como siempre nada me pertenece yo solo ocupo los personajes sin fines de lucro.
La canción de esta semana, espero no les incomode, pero es la que me pareció mas conveniente.
"Plan B - Candy"
Capitulo IV. Candy.
La relación que tenían ambas era complicada, por decir algo. Casi nadie sabia que ambas salían, solo sus amigos mas cercanos, aunque no era de sorprenderse, pues en la vida universitaria de la mayoría de las personas solo intentaban salir adelante con sus estudios.Casi nadie ponía atención al hecho que ambas se comenzaron a sentarse juntas, cuando antes Elsa se sentaba en los lugares de enfrente, mientras que Anna se sentaba casi siempre en la parte trasera, pero ahora se sentaban ambas justo enmedio del salón.
Había pasado casi un mes que habían empezado a salir, Elsa caminaba por el pasillo rumbo a su salón, desde lejos la vio, estaba recargada en contra del barandal del edificio, se veía fantástica, ese día tenían una exposición, por lo tanto tenían que presentarse formales, ella misma iba vestida con falda negra, camisa blanca y saco azul, con zapatillas negras, pero Anna a diferencia suya llevaba puesto un pantalón gris, con un sacó del mismo color y camisa negra. Mientras más se acercaba, más esperaba llamar su atención para que la viera con esa mirada, como si ella fuera la persona más importante del mundo. Pero al estar a pocos metros de distancia, vio que no estaba sola, una mujer, de cabellera castaña, bastante bonita a la vista, estaba enfrente de Anna. Elsa sintió como los pies se le hacían de plomo, como la garganta se le seco, y en su estómago había una revolución.
Y Anna parecía poner toda su atención en ella, dejándola en segundo plano, solo cuando estuvo justo enfrente de Anna pudo tener su atención.
- Hola, ¿Como está mi copito?
Anna al decir ello trato de darle un beso a Elsa, pero Elsa desvío el rostro para que el beso cayera en su mejilla. Anna al alejarse la vio con extrañeza y un poco dolida a decir verdad.
Elsa tomo el brazo de Anna y la jalo en contra suyo, viendo con frialdad a la castaña que tenía enfrente.
- ¿Quien es tu amiga? - Su tono y rostro libre de cualquier expresión, hizo que un gran escalofrío recorriera la espalda de Anna.
- Elsa, ella es Bella. - Dijo Anna señalando a la castaña con su mano. - Bella, ella es Elsa mi novia.
Bella trato de disfrazar su incomodidad con una sonrisa bastante forzada, pues Elsa la miraba con bastante superioridad al decir Anna la palabra "novia".
- ¿Y que estaban platicando?
- Ahhh... Bella, me estaba comentando que hoy un grupo de amigos de la preparatoria se iban a juntar para ir a el "Stop" a tomar algo.
- Ahhhhh... ¿Y vas a ir? - por el tono usado, Elsa se refería a que la mejor respuesta que podía dar era una negativa, pero Anna no pareció tomar la indirecta.
- Es lo que te iba a preguntar, si queri...
Elsa vio que su profesor llegó y dejo a Anna con la palabra en la boca, entrando en el salón.
A Anna le extrañó la actitud de Elsa.
- Te veo allá. - le dijo a Bella.
- Está bien.
Anna entro al salón solo para ver qué los lugares alrededor de Elsa estaban ocupados. Anna se acercó a uno de sus compañeros que estaba a un lado de Elsa.
- Oye, ¿no se si me puedas ceder el asiento para estar junto a Elsa? Por favor.
El joven asintió con la cabeza, pero antes de levantarse, Elsa tomo su brazo he impidió que se levantará.
- No hace falta, hay un lugar atrás que se siente allá.
Anna sintió como la actitud de Elsa le hacia mella en su corazón, sin querer desvío la mirada y se sentó hasta el fondo del salón.
El profesor dió una leve cátedra sobre las jurisprudencias, después de ello Elsa y Anna se levantaron de sus asientos, y dieron una explicación más detallada de ellas, pero aunque ellas no lo notarán todos en el salón se dieron cuenta que algo no estaba bien, las dos estaban lo más alejadas una de la otra que el salón les permitía, y aunque su explicación fue muy buena, que Anna tratará que ella y Elsa tuvieran un diálogo y Elsa simplemente cambiará de tema ignorandola, no fue buen visto por sus compañeros ni por su profesor. Ambas cuando acabaron y se sentaron, el profesor agradeció y les dió permiso a sus alumnos de retirarse.
Elsa prácticamente corrió fuera del salón, no tenía ni idea de que es lo que le estaba ocurriendo, solo sabía que en ese momento, estaba enojada con Anna, y no quería ni verla.
Anna corrió tras de Elsa, pero cuando estuvo a punto de tomar su brazo está corrió aún más rápido entre la gente, escapándose. Anna suspiró, lo que menos quería era molestar a Elsa, así que solo agachó la mirada y decidió irse, pasaron frente de ella sus compañeros con los que le gustaba estar, estos la invitaron a tomar, ella no necesitó mucho para aceptar e irse con ellos.
Elsa aunque no lo aceptará ni para ella misma, esperaba ver llegar a Anna, pero supo que no entraría al no ver a su grupo de amigos tampoco llegar. Suspiró y entro al salón, durante la hora que estuvo en clase, Elsa no pudo ni siquiera poner un poco de atención, todo lo que pensaba era Anna, 'Anna podría estar besándose con otra', 'Anna podría estar con otra', 'Posiblemente ya esté teniendo sexo con otra', 'Nosotras no hemos tenido nada más que besos, de seguro ya fue a buscar a alguna zorra que le haga el favor'... Y miles de cosas pasaban por su cabeza cada una peor que la anterior y sin saberlo estaba apunto de llorar. Pidió permiso para retirarse y al ser la primera vez que lo hacía el profesor lo concedió sin más.
Estaba apunto de irse a su casa, acostarse y tratar que unas horas de sueño se llevarán con ellas la imágenes de Anna con otras mujeres que no eran ella, pero no quería dejar las cosas así, no conocía tanto a Anna, pero quería tener fe en que ella no le haría algo así. Camino fuera de la universidad, a la calle siguiente, en medio de unas casas, estaba lo que buscaba, por fuera solo era una puerta que estaba cuidada por un hombre calvo de piel morena, trato de caminar hacia adentro, pero él hombre la detuvo.
- Tu identificación, y abre tu mochila.
Elsa a regañadientes sacó su credencial, y abrió su bolsa para que el hombre viera su contenido, al ver que no traía nada aparte de sus libros la dejo pasar, camino por un pasillo obscuro y empezó a oír la música y el ajetreo de los universitarios enbrutecidos, al llegar al final del pasillo había unas escaleras que llebaban a un piso abajo, ella se debatió internamente si tomar el barandal sucio o arriesgarse a caer por las escaleras. Suspiro, y bajo con el mayor cuidado que su equilibrio le permitía, al llegar a el "Bar" dió una mirada alrededor, su sentido del olfato fue asaltado por el olor a cerveza y cigarro, por supuesto que estaba prohibido fumar dentro de los establecimientos pero era algo que a los universitarios promedio no les importaba, su vista fue invadida por los cuerpos de hombres y mujeres restregarse uno contra el otro, la música que sonaba no era de su agrado por lo mismo, pero al ser de las cosas más escuchadas poco podía hacer, las mesas con banquillos altos esparcidos a lo largo, la mayoría ocupadas por hombres y mujeres que se divertían, el reducido paso estaba ocupado por aquellos que gustaban de bailar y algunos que no tenían la fortuna de tener una mesa. La mayoría tomaba cerveza directo del envase de litro y doscientos, de la cerveza popular. Vio si con la mirada podía encontrar a Anna, o en su defecto a Bella, al no poder ver por todos en el bar camino hacia toda la masa de gente.
(Por favor, pongan la canción de "Candy - Plan B")
Al llegar al fondo del bar, la vio. Estaba de espaldas a ella, su caderas se movían al ritmo de la música, tenía un ritmo que hacía que su corazón se acelerará, cada movimiento era bien recibido por su vista, su trasero se movía como si la invitará a acercarse y tomarlo, reclamarlo como de su propiedad. Solo cuando acabó la canción, se permitió ver qué su cabello ya estaba despeinado y su sacó había sido sacado, su camisa se pegaba a ella abrazando su torso, su rostro rojo ya sea por lo embriagada que estaba o por el ejercicio que había hecho, la vio caminar, apenas logrando no caerse, hacia una mesa, en la parte de abajo de la mesa descansaban dos cajas de cartón, ella sabía que cada caja había tenido adentro doce cervezas, pero al estar estás descubiertas se dió cuenta que las venticuatro ya estaban vacías, sobre la mesa otra caja estaba en camino a desaparecer, vio a Anna tomar una de las botellas, y con ayuda de uno de sus anillos la destapó, y sin más ceremonia le tomo, de un trago casi logro bajar la mitad del contenido. Cuando dejó la botella en la mesa volteo la mirada hacia ella, sonrió tontamente, con rapidez y tropezando con sus propios pies se acercó a ella, al estar frente a ella termino cayendo en sus brazos al intentar que no cayera al suelo.
- Copitosh, ¿Shigesh enojdag congmigo?(Copito ¿Sigues enojada conmigo?)
Elsa apenas y pudo entender lo que quería decir, pero a diferencia del tono regularmente alegre de Anna, ahora la había escuchado dolida, casi al punto de querer llorar.
- No, no solesito, ya no estoy enojada contigo. - dijo pasando su brazo por su espalda y acercándola a ella. - Pero es hora de irnos.
De repente empezó a escucharse la canción que la vio bailar.
- Bilash congmigsho (Baila conmigo)
Y antes que pudiera decir algo Anna se dió la vuelta, y empezó restregar su humanidad en contra de ella, bajaba y subía, su trasero no dejaba de moverse, Elsa sentía como el contacto le quemaba, sin poder evitarlo puso sus manos en sus nalgas después las deslizó por sus caderas y las tomo acercándola más a ella.
Cuando la canción acabo casi todo el bar las veía, algunos más discretos que otros, pero las miradas estaban puestas en ellas. Tomo la mochila de Anna y la colgó en su hombro, tomo a Anna del brazo y la arrastró fuera, Anna en realidad no hizo nada de esfuerzo por quedarse, en la nebulosa que era su cerebro solo sabía que Elsa estaba a su lado.
Salieron del bar, y Elsa saco su teléfono para llamar a el chófer de su padre, pero justo estaba apunto de hacerlo Anna comenzó a caminar rumbo a la universidad, apenas pudo ponerse a caminar junto a ella para que está no cayera en la acera.
- ¿Adónde vas?
- Traigggo mic chamijonetash. (Traigo mi camioneta)
- ¡Estás loca! No puedes conducir así.
- Tug shi (Tu si)
Elsa paro en seco, pocas eran las veces que había conducido, si tenía su permiso, pero realmente nunca había manejado en la ciudad.
- Anna no creo que sea buena idea.
- Eshta bien, tug vegte cong tu shofer, yog veo quieng me llevash (Está bien, tu vete con tu chófer, yo veo quien me lleva)
Aunque las palabras dichas por Anna solo eran para dar su punto, hicieron enojar a Elsa. Al punto que tomo a Anna del brazo, y empezó a caminar rápido al estacionamiento de la universidad, los cuidadores no se atrevieron a detenerla, al llegar a la camioneta, metió su mano en el bolsillo de Anna para sacar las llaves, su enojo no le permitió sentir la suavidad de la piel de Anna, abrió la puerta del copiloto y aventó a Anna en el asiento, luego corrió al lado del piloto y subió.
Volteó a ver Anna para comprobar que tuviera el cinturón puesto, pero ella solo estaba viéndola. Suspiro y se estiró alcanzando el cinturón, al tratar de abrocharlo, se resbaló callendo sobre Anna.
- Tragviesha (Traviesa). - El intento de tono seductor hubiera hecho efecto, si el enojo de Elsa no fuera ya una migraña.
Respiró para tranquilizarse, y al encender la camioneta, se dió cuenta que no podía llevar a Anna a su casa, sus padres estaban en casa y viendo que Anna borracha era un poco inquieta, se dió cuenta que tendría dar explicaciones que aún no quería dar.
- ¿Donde esta tu casa?
La mirada sugestiva de Anna, no hizo nada más que hacer su dolor de cabeza más punzante. Pero Anna saco su celular y con un par de toques se lo enseño a Elsa, la ruta rumbo a la casa marcada para que Elsa no se perdiera. Elsa arrancó y no podía pasar en alto que Anna solo la veía a ella, esa mirada que tanto le gustaba. "Estoy enojada con ella" se repitió una y otra vez, para que la mirada no hiciera el efecto que Anna esperaba.
Al llegar a la dirección marcada, Elsa la vio con un poco de sorpresa, era de un solo piso, bastante bonita a la vista y cuidada. Anna bajo tropezando y se metió a la casa sin cerrar la puerta tras de ella para que Elsa entrará.
Elsa suspiro, no podía dejar sola a Anna en el estado en el que estaba. Mando un mensaje a sus padres para avisar que se quedaría con una amiga, para que no se preocuparan.
Al entrar, se permitió ver el interior de la casa, los muebles bien distribuidos hacían juego con las paredes, una pequeña sala con dos asientos de piel, una televisión estaba empotrada en la pared, y una mesa ratonera de madera en el centro, junto a la sala la cocina que constaba de una estufa, el refrigerador y un par de estantes, y un pequeño pasillo con tres puertas.
Anna salió de una puerta que creyó era el baño, ella sonrió y trato de acercarse a Elsa para tener un beso, pero Elsa al ver sus intenciones.
- ¡A dormir!
- Pego... (Pero)
- ¡Anna, a dormir!
Anna agachó la cabeza, y con los pies arrastrando se dirigió a la otra puerta y entro. Elsa se quedó unos minutos parada esperando que cuando fuera hacia ella, ya estuviera lista para dormir. Elsa camino hacia la recamara y vio que solo había un par de burós a los lados de la cama King Size, un tocador con espejo y un ropero, Anna ya estaba acostada en un extremo de la cama hecha bolita, dandole la espalda pero dejándole suficiente espacio para que se acostará, Elsa se quitó su ropa y solo quedando en bragas se acostó, dandole la espalda a Anna.
Tratando de dormir, sintió como Anna la rodeó con su brazo, estaba a punto de protestar cuando escucho un sollozo.
- Lo siento.
Elsa se dió la vuelta para hacerle frente a Anna, solo para ver sus ojos cristalinos y rojos, y su labio inferior temblaba.
- Elsa, por favor perdóname.
Si Elsa no la hubiera perdonado con la primera vez, definitivamente lo hubiera hecho con la segunda vez.
Suspiro, y acercó a Anna a su pecho.
- Esta bien, mañana hablamos.
- Sabes que te quiero mucho, ¿Verdad?
Elsa río un poco, más por alivio que por otra cosa. - Si Anna, yo también te quiero mucho.
Sintió como Anna suspiro con alivio. Y la abrazo aun más fuerte.
Anna alzó la mirada, y sin evitarlo beso a Elsa. Fue lento, tratando de hacele saber lo que sentía.
- Hasta mañana, copito.
- Hasta mañana, Solesito.
