Gracias por los review; Jansen y Paola! (perdón por llamarte Paula, fue un lapsus)

Bueno sigo introduciendo, porque voy metiendo personajes y tal, pero bueno, pero las tramas van dejándose ver. No os preocupeis, más o menos saldrán todos, con más o menos protagonismo... :) No se si voy bien encaminada o no, a ver como lo sigo xD


CAPÍTULO 3:

-Bien, hoy hemos aprendido algo del nivel de primer curso, en donde muchos de ustedes deberían estar por lo que se ve. No se puede mezclar jengibre con ópalo Hook, o explotará en tu horripilante cara y tendrás que ponerte un garfio ¡pero de careta!. A si que cuando veas a un niño de 11 años por el pasillo le preguntas por qué y me lo traes por escrito, ¡MAÑANA! - provocando la risa de los demás compañeros ante la burla del profesor - Es todo por hoy alumnos, nos vemos en la próxima clase.

Dicho esto empezó el revuelo en el aula, todos recogían sus cosas velozmente impacientes por ir a comer tras una dura mañana.

-Menos mal que no se ha acercado a mi mesa, porque yo lo he mezclado también y añadí esa cosa con cuerno y bueno, mira mi poción Belle, ¿es normal? ¿oye y porqué el imbécil ese tiene un garfio por mano? - enseñándole a Belle el mejunje de color verdoso que salía de su cuenco a la vez que la preguntaba.

-Emma es algo asqueroso y anormal - haciendo un gesto con la mano y haciendo desaparecer todo el contenido - y sobre Hook, nadie lo sabe. Te veo luego, tengo que hablar con el profesor de... algo - dicho esto, Belle recogió sus libros y se fue.

-Vale, vale... si no te necesito para ir al comedor... llevo sin comer horas y no se leer las runas antiguas de las narices, a si que si me muero de hambre, ¡sólo te lo recordaré en mi funeral! Bah, es inútil, estoy hablando sola - quitándose las gafas de topo que se tenía que poner si quería leer algo nítidamente y guardando sus cosas en la mochila.

-No, no, no te las quites, si te hacen muy sexy.

-¿Otra vez tú? Me tienes harta Hook, ya van ocho las veces que he tenido que soportarte diciendo chorradas y llevo sólo 5 horas aquí. Veo que te has enamorado.

-Más te gustaría a ti muñeca, me pones casi tanto o más que el cocodrilo - poniendo cara de asco y odio.

-¿El Sr. Gold? Sí, también tiene pinta de estar loco por ti, ala corre a declararte.

-Ya nos veremos - ignorando la conversación, que para su gusto ya no tenía gracia - me voy a comer, que yo si se como llegar al comedor ¿voy encargándote una tumba por desnutrición? jajaja. Adiós rubia - dicho eso, salieron él y su grupito riéndose de ella, claro, todos menos el introvertido de Neal, o algo así según le había dicho Belle que se llamaba. Era un chico muy raro, no se atrevía ni a mirarla y tampoco se reía de ella como sus amigos, no sabía por qué, pero se comportaba de forma rara con ella.

Guiándose de las ilustraciones del libro de la historia de aquél lugar, Emma intentó encontrar el ansiado comedor... pero era inútil, prefirió guiarse por su oído. Un comedor con niños, hartos de estar en clase...algo se les tenía que oír suponía, pero nada, ese lugar apestaba a magia, y seguro estaba insonorizado. Al menos hacía grandes avances, ya sabía como se leía el número 1 a si que sabía que en el ala oeste estaban del aula 01 al 101, era imposible que hubiese 100 clases pero, estaba claro, magia, sabía que acabaría odiando esa palabra. Mientras caminaba en su búsqueda al fondo...

-No te lo voy a repetir, deja de meter ideas absurdas a mi hijo.

-¡Es sólo un cuento Regina!

-Henry no necesita creer en cuentos de hadas en un mundo con magia, es absurdo.

-Necesita creer en algo, ser feliz.

-¿Insinúa que no hago feliz a mi hijo Mary Margaret?

-No, yo solo...

-Limítese a dar clases o lo pagará muy caro - PUM

De repente un humo morado empezó a salir de la habitación, Emma corrió a esconderse en cuanto vio salir a una de las dos mujeres que susurraba, era una mujer morena, de semblante dulce, que parecía apenada... la que había desaparecido por arte de magia tenía que ser la bruja de la que Henry hablaba que tenía por madre.

-Eh, ¡hola! - acercándose a la mujer - Estoy perdida, ¿podría indicarme como ir al comedor?

-Hola... - secándose unas lágrimas - por supuesto, pero ¿eres nueva?, no me suena tu cara - con un tono dulce, sonriendo a Emma algo forzada, sin conseguir olvidar la conversación de antes.

-Si, me llamo Emma Swam, encantada... - no sabía por qué pero al estrechar la mano a esa mujer Emma sintió un escalofrío, ¿la conocería de antes? Se la veía tan cándida, con una mirada tan limpia, con esa dulzura al hablar... definitivamente hubiese hecho lo que hubiese hecho no podría ser algo malo, esa otra bruja llamada Regina no tenía razón, seguro.

-Yo me llamo Mary Margaret. Ven, acompáñame, yo te guió.

-¿No vas a preguntarme y como no, juzgarme por no leer los cartelitos de las puertas? - temerosa por otra reprimenda.

-No, no, por supuesto que no, eres nueva, es lógico.

-¿Pero...? - sin saber que replicar.

-Si estás aquí es porque en tu interior se esconde una pequeña bruja en potencia, y este lugar te enseñará a potenciarlo, nadie nace enseñado, y aquí se viene a aprender, no te preocupes - sonriéndole a Emma de nuevo

- Muchas gracias - sólo la salieron esas dos palabras de agradecimiento, por primera vez alguien la comprendía, y no la decía lo que tenía que saber o no. Estaba claro que la pobre mujer era demasiado buena, y se equivocada con Emma pero la había hecho sentir bien, sin duda. Emma había llegado a ese lugar con el propósito de no hacer amigos, pero la tal Mary Margaret se dejaba querer, y además apenas tendría 25 años si llegaba, definitivamente ella no podría ser su madre, así que aceptaría su ayuda.

-Aquí esta, bienvenida al comedor de Storybrooke. No te preocupes por el desastre - refiriéndose a la comida volando - es normal... luego un simple giro de muñeca y queda todo como los chorros del oro. La mesa de tu curso estará al fondo, busca a tus compañeros, y bienvenida Emma, si necesitas alguna vez algo, búscame.

Dicho esto, Mary Margaret desapareció. Emma aun tardó unos segundos en recobrar la conciencia, estaba como en una nube, nunca ningún adulto la había tratado así... no sabía expresar como se sentía cuando... ¡PLASH! Un trozo de carne se estampó contra su cara, provocando que inmediatamente Emma se girase hacía el agresor; que como no era Hook. Emma estaba harta, y no pensaba dejarse pisar, nunca lo había hecho y no iba a ser menos ahora.

-¡Eres un imbécil niñato! Y me tienes muy harta, ¡voy a partirte la cara! - dicho esto, Emma se dirigió hacia la mesa de los de su curso dispuesta a pegarle un puñetazo pero justo cuando iba a dárselo...

-Aquí se usa la magia, no se dan puñetazos ¡basta! - al mismo tiempo que pronunciaba unas palabras a la vez que movía las manos provocando que Emma se levantase del suelo unos metros - Si tan valiente te crees, rétame a un duelo rubia.

-¡CUANDO ME BAJES DE AQUÍ TE VOY A...! -pataleando y poniéndose roja ante las risas de todo el comedor - Esta bien... acepto ese reto, ¡niñato! - precipitándose en el suelo, golpeándose al caer.

-A sí me gusta, a ver si es verdad que eres un "Caso Extraordinario A" - alejándose con todo su séquito de amigos.

-¡NO! Emma ¿qué has hecho? - ayudándola a levantarse - ¿Estás bien?

-Si, no necesito tu ayuda - levantándose sola.

-Emma, hace unas horas no sabías leer las puertas, dudo que sepas lanzar hechizos ahora.

-¿Eras Jefferson no?

-Si. Veo que te acuerdas de mi nombre... - sonrojándose.

-Pues ¡métete en tus asuntos Jefferson! - y tras esto, enfadada y con mucha rabia contenida, todo el hambre que tenía hace unos minutos desapareció. No tenía ni idea de hechizos, pero no iba a permitir que el gracioso de la clase la tomase con ella, se haría respetar, como siempre había hecho desde que tenía uso de razón.


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