Este One-Shot esta algo Ooc, y esta inspirado en la canción Cuento de Ximena Sariñana.
—Y… ¿Qué haces aquí? — pregunte, era raro ver a alguien por aquí.
—Nada, huyendo—contesto, se veía delgado y muy cansado. Claro, después de esa pelea en ese bar me saco de ahí corriendo conmigo en sus brazos, se lo agradezco, sino, me hubieran matado, tal vez lo invite a algo.
—Ya veo… ¿De quién huyes?
—La marina— me sorprendí.
— ¿Qué le has hecho a la marina? O ¿eres…?
—Sí, soy pirata— me confirmo—si no tienes nada más que preguntar, vete, estoy ocupado, y podrías meterte en problemas.
—Me gustan los piratas—dije, y me arrepentí de ser tan sincera, me miro con una muy sexy mirada— N-no… ese tipo de gustar, digo, agh… son tan libres.
— ¿Ah sí? —dijo, acercándose y acorralándome entre sus brazos, estábamos en un callejón; pude sentir su respiración muy cerca de la mía, me estaba mareando y mi corazón dando saltos de vergüenza o algo más… como pude, el aire llego a mis pulmones y rompí el silencio que se había hecho.
— ¿Q-quieres… tomar algo? — y como si no hubiera pasado nada, dejándome ahí arrinconada en la pared, sin saber que hizo que mi corazón diese vueltas se alejó de mí.
—Claro, ¿Dónde vives? —pregunto, aceptando mi invitación.
—Por aquí— lo guie hasta mi casa, una pequeña cabaña lejos del pequeño pueblo, ahí estaba, sola y me gustaban los piratas, ahora tenía la oportunidad de conversar con uno, aunque se veía joven… como de unos diecisiete años, de mi edad— Siéntate— le indique donde y tomo asiento, solo tenía unas cuantas sillas, y una mesa, pero tenía lo que necesitaba.
Prepare él te y lo miraba de reojo, »un verdadero pirata en mi casa« simplemente me emocionaba.
Le di el té y me senté frente a él en la mesa, no pude quitarle los ojos de encima… un pirata… no son tan malos.
— ¿Qué miras? — pregunto.
— ¿No te preocupa?
— ¿Qué?
—Puede que te quiera secuestrar y después te vaya a torturar, no se…
— ¿Tu? Ja, no lo creo, soy un pirata— contesto, »así de orgullosos son los piratas« pensé.
— ¿Y tú tripulación?
—No lo sé... deben estar buscándome, tal vez debería irme— dijo, y se levantó, vi su vaso y ya se había terminado él te… »Tenía mucha sed« pensé—Gracias, me voy.
—E-espera…— rogué, pero no sabía muy bien que decirle después— ¿volverás?
— ¿Por qué debería hacerlo?
— P-por favor, vuelve, algún día, te invitare un café y algo de comer— se quedó pensando y mirándome, se acercó, tomo mi barbilla y yo roja hasta el pelo.
—si insistes— contesto y se fue… »Que lindas pecas« pensé. Pero después se me vino a la mente, nunca le pregunte su nombre… »Maldición…«
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
He estado viviendo, y él había venido algunas veces, trayendo a su tripulación con él, son divertidos, en esos días me alejaba un poco del pueblo, todos se espantarían al ver piratas y pensarían lo peor, aunque los rumores de que me alejaba un tiempo no se hacían esperar.
Ace, era el nombre del pirata que había conocido aquella vez, hace un año, Portugas D. Ace.
Me tomo de la mano y me llevo más allá del pueblo, más allá de su tripulación, y no me arrepentía, había campos verdes y flores, muy hermoso.
—Esto lo vi cuando veníamos hacia aquí.
—Es… hermoso.
—Sí, ven.
Tomo mi mano, había mucha confianza entre nosotros y me había acostumbrado a su sexy mirada, a sus provocaciones y a sus pecas. Me llevo a un pequeño prado, se veía tan limpio y me recosté junto a el viendo el cielo.
— ¿Qué miras?
—Tus pecas— dije, y se las tapo con las manos, sonrojado.
— ¿Qué haces mirando mis pecas?
—Me gustan, quiero entenderlas—Me puse de lado, hace mucho que quería hacer esto… le quite las manos de la cara y comencé a tocar sus cachetes, y con ellos sus pecas. Él me tenía de la muñeca, observándome como si fuera una extraña, lo note pero seguí perdiéndome entre su rostro, hasta llegar a sus labios y me separe de golpe.
—Yo…—dijo y asentí—ya no podré volver.
— ¿Por qué? —pregunte, si me decía eso significaba que… ya no lo volvería a ver.
—Iré al Grand Line, y no poder volver— algo en mí se rompió, seguro.
Lo extrañaría, ¿Pero que podía decirle además de que lo entendía? Era un pirata, libre y hacer lo que él quisiera era la primera regla. Las lágrimas quisieron salir pero pestañee forzosamente para detenerlas.
—Está bien… sabía que pasaría algún día, te extrañare—dije sinceramente tratando de voltear a otro lado y no ahogarme en lágrimas.
—Yo también—dijo, me volteo y me tiro otra vez en el pasto, el cayendo arriba de mí, sentir su reparación tan cerca de la mía, no había pasado desde que nos conocimos, sabía bien que pasaría ahora.
Me beso y las lágrimas contenidas cayeron por mis mejillas, llenándolas y saliendo fuera lo que en verdad sentía y no un simple "te extrañare".
Tomo mi rostro y lo limpio con sus manos, seguido paso de mis labios a mi cuello y yo me deje, en el fondo sabía que lo deseaba y que me arrepentiría si no disfrutaba del momento.
Así que tome su sombrero y lo puse a un lado, llevaba una camisa desabrochada y se la empecé a quitar lentamente dándole señal que lo deseaba, que me hiciera suya.
Y al parecer lo entendió; metió las manos debajo de mi blusa, quitándomela, el sostén corrió el mismo destino y siguió tocándome, sintiendo cada parte de mi cuerpo, haciéndome gemir y deseándolo más; baje hasta su short, quitándole el cinto y desabotonándolo se lo quite lentamente mientras el baja hacia mi vientre y hacia lo mismo. Solo en ropa interior nos encontrábamos ahí en medio de ese bosque, a ninguno le importo, y siguió recorriendo con sus manos cada sección de mi cuerpo, haciéndome de verdad gemir, ya no soportaba más, y menos nuestros sexos rozándonos una y otra vez, no soporte y fui la primera en caer… baje su bóxer y el los míos. Se detuvo a mirarme y entrelazando nuestras manos, lo hizo, enrede las piernas sobre su cintura teniendo un poco más de contacto íntimo, me hizo suya, empezó con estocadas suaves que se fueron haciendo cada vez más rápidas, para terminar dentro de mí, cayendo en el cielo.
Se tiro enseguida de mí y dándome un último beso me arrope en sus brazos, esperando el mañana.
-o-o-o-o-o-o-o-o-
Era un buen día, como siempre en mi pueblo pero yo estaba en el puerto despidiéndome de todos, y de él.
—Adiós…—dije con cierta tristeza notoria en mi voz.
—Adiós— repitió y me abrazo, me beso, pero seguía abrazándome.
—Yo… también iré al mar—dije, para quitar ese silencio—te secuestrare y te torturare no se…
—Entonces… nos vemos en el mar… Jewerly Bonney…—pronuncio mi nombre completo para después besarme por última vez e irse a su barco, sus camaradas lo esperaban, nadie lo detendría, cumpliría su sueño »eso es un pirata« pensé con emoción.
FIN
Espero les haya gustado, dejen review si les gusto o no y gracias por leer :)
Por cierto, se me critico mucho el ultimo One-shot, y aclare que era un sueño, admito que es algo sádico, por eso pongo en la descripción "tragedia" ;)
