¡ASI ES SEÑORES! Y señoritas claro… ¡HOY ES DIA DE ACTUALISACIONES!

¡Y…! Si hacemos un pequeño conteo, es solo un par de semanas de semanas después de mi última actualización. Me siento muy satisfecho con cada capítulo y me muero por leer sus opiniones, ya saben; saber que opinan, que les gustaría ver, que puedo mejorar… Todo eso

Perro: Y Reviews dejar… muy importantes los Reviews ser.

Ok maestro Yoda, tranquilo… Ve a buscar algún joven para enseñarle el lado bueno…

Sin más distracciones los dejo para que disfruten de un nuevo capítulo!

Capitulo 3:

"Saliendo de Surrey"

-¡POTTEEEEEERRRR!-Aquella mañana Harry tuvo que soportar otro de los legendarios gritos de su tío Vernon. Se encontraba en su habitación preparando su equipaje para esa tarde, cuando los Weasley irían a recogerlo, ya tenía toda su ropa, además de su amada capa de invisibilidad heredada de su padre, su escoba voladora regalo de Sirius el año pasado y su mapa mágico de Hogwarts, obsequio de los gemelos también el año anterior. Pero mientras vaciaba todas sus reservas de comida secreta de la tabla floja bajo la cama escucho a su tío llamarlo desde abajo.

-¿Ya llegaron?-Se pregunto confundido. Era lo más seguro. Tan rápido como pudo bajo las escaleras pero en el recibidor solo estaba su tío con el correo del día en las manos-¿Si, tío Vernon?-Inquirió.

-¡Ten!-El hombre le dejo en las manos uno de los sobres de papel y salió de allí a paso rápido. Harry solo se quedo allí, confundido, pero la llegada de un grupo de magos a la casa ponía a los Dursley bastante nerviosos e irritantes.

Aun así dirigió su atención a la causa del grito de su tío: una carta. Eso era extraño. Las únicas personas que le escribían lo hacían vía lechuza; la última vez que le había llegado una carta por el correo muggle había sido la de Hogwarts.

De regreso a su habitación se sentó al borde de la cama y la examino con mayor detalle. No era muy diferente de una carta normal, solo un papel doblado a la mitad sellado con un trozo de cinta adhesiva; al reverso tenia pegada una de esas notas de envió para llenar los datos, como esas que daban en las oficinas postales:

"Express Nocturne Hermes: Harry Potter

Londres; Privet Drive, Numero 4

Little Whinging

Surrey

N.A"

-¿NA?-Se pregunto en voz alta-¿No será…?-Rápidamente y con cuidado retiro la cinta que pegaba el papel y lo desdoblo. Lo primero que llamo su atención fue una estampilla que llevaba dentro y que parecía tener las primeras palabras tachadas, aunque la caligrafía era la misma que en la dirección:

"Querido Harry:

Hola Harry. No estoy seguro de si todavía me recuerdas, hace tiempo que no te escribía. Lo siento. He, pasado varias situaciones difíciles algunas situaciones complicadas. Hace poco estaba de viaje, y por alguna razón me acorde de ti y cuando nos escribíamos en primaria. ¿Aun te hacen dormir en la alacena? Espero que estés bien…

Dentro de poco saldré de viaje otra vez, y tal vez sea algo peligroso no se cuanto me tome. Aun así me gustaría quisiera seguir en contacto. No estoy seguro de exactamente a donde voy, solo sé que tendré que viajar por Europa pero si quieres seguir escribiendo solo tienes que rehusar la nota de envió.

PD: en verdad quisiera-

PD: solo escribe mi nombre y esta estampilla, no hace falta la dirección.

Atte.: Nico Di Angelo"

-Nico-Harry estaba estupefacto, aun recordaba a ese niño. Fue como hace cuatro años, en la escuela antes de ingresar a Hogwarts. Les habían dado la tarea de escribirle a alguien en el extranjero y él había elegido a un chico en un internado en Estados Unidos. Se suponía que solo debían hacerlo un par de veces pero ellos habían seguido en contacto. Los Dursley jamás lo supieron, había convencido al cartero de dejarle sus cartas bajo el tapete y así sus tíos jamás podrían quitarle a su único amigo.

Claro que eso fue antes de conocer a Ron y a Hermione; después de empezar sus estudios en el mundo mágico literalmente se había olvidado de ese pequeño americano que siempre le estaba hablando del juego de cartas que adoraba y de su hermana mayor; le agradaba charlar con Nico, ambos eran huérfanos y tenían varias cosas en común, su dificultad para socializar entre ellas.

Se sintió un poco culpable al releer la carta. Pero estaría bien seguir en contacto con un viejo amigo, el primero para ser justos. Mientras escribía no pudo evitar dejar de pensar lo rara que se estaba comportando su suerte; el mismo día que se iría de casa de sus tíos con los Weasley, recibía una carta de un viejo conocido.

Era extraño, pero, le daba una cierta sensación agradable en el estomago. Como si fuera un buen augurio.

Termino de escribir una respuesta, y la metió en un sobre de correspondencia. Lo sello y escribió al reverso:

"Nico Di Angelo

Estados Unidos"

Había dicho que no tenía que escribir una dirección, pero al menos tenía que colocar el país ¿no? Era raro, pero el volaba en una escoba así que no podía decir nada al respecto. Tomo la estampilla y la miro: era como una cualquiera. Borde blanco, solo que parecía de esas brillantes "metalizadas" con fondo dorado y una figura en plateado, era como un bastón y un par de serpientes rodeándolo. Lo conocía, era del tipo que ves en las ambulancias y esas cosas. No decía nada más que las siglas "E.H.".

Supuso que debía ser alguna oficina de correos americana. Así que solo la pego en la esquina superior del sobre junto a la dirección y fue directo a Hedwig que lo miraba desde su jaula:

-Ey, te tengo una entrega-Le dijo-Es un viejo amigo, pero ni es mago ni tengo idea de donde puedas encontrarlo. Solo llévala a alguna oficina de correos y déjala allí… ¿Te importa?-La respuesta quedo más que clara cuando su lechuza, antes tomar la carta en su pico, le agarro fue el dedo-¡Auch!

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Luego de convencer a su lechuza de llevar la carta a la agencia postal más cercana bajo a la sala de estar, donde el resto de los habitantes de la casa esperaban. Ron le había dicho que irían a recogerlo a cinco de la tarde así que lo mejor era estar de pie en la puerta e irse tan pronto como llegaran. En parte por sus ansias de dejar la casa de sus tíos y, más que todo, para evitar cualquier grosería de sus tíos. Podían llegar a ser muy desagradables con las personas que no consideraban "normales".

Estaba sentado en las escaleras del recibidor; tía Petunia se encontraba en la cocina limpiando compulsivamente sin dejar de fruncir los labios; Dudley no dejaba de caminar de una habitación a otra confirmando cada tanto que no tenía una cola de cerdo saliendo de su trasero; y tío Vernon, enfundado en su mejor traje, esperaba en la sala con los brazos cruzados y susurrando por la nariz.

En medio de esa atmosfera dieron las cinco en punto… Y pasaron; las cinco y cuarto, cinco y media; las seis menos cuarto:

-¡Se retrasan!-Gruño tío Vernon desde la sala.

-Ya lo sé…-Respondió Harry con las manos entrelazadas, nervioso-Deben haberse atascado en el trafico, yo que sé.

Harry tuvo que seguir soportando las quejas de sus tíos sobre la impuntualidad y las rarezas y la impuntualidad; al menos hasta que su tía empezó a chillar. Resulto que los Weasley habían intentado llegar por la red Flu, solo que jamás esperaron encontrar la chimenea obstruida a causa de la estufa nueva de los Dursley. Aquella resulto ser una de las escenas más divertidas en las que Harry tuvo que aguantarse las carcajadas.

El señor Weasley despejo la chimenea con un bombardan; uno de los gemelos dejo caer "sin querer" algunos caramelos y antes de que Harry desapareciera entre las llamas verdes pudo ver a su primo con una lengua de medio metro y creciendo. Resulto que el accidente de George no fue para nada accidental, solo quiso jugarle una broma bien merecida a Dudley y de paso probar uno de sus caramelos lengüilargos.

Por supuesto le costó un buen regaño de su padre, pero no le importo con tal de sacarle esa gran sonrisa a su amigo de ojos verdes.

-¡Oh Harry!-Apenas hubo dado un paso en la cocina junto a Ron ya se vio atrapado en los brazos de la señora Weasley-Que gusto verte cariño, ¿ya cenaste? ¿tienes hambre?

-Un poco…-Respondió apenado; jamás se acostumbraría a las preguntas de madre apresurada de la señora Weasley. Era agradable y extraño a la vez-Gracias señora Weasley.

-Entonces siéntate cariño; Ron ve a sacudirte la ropa estas cubierto de ceniza-Ordeno la mujer con resolución mientras hacía que su invitado se sentara en una de las sillas del destartalado comedor; a su lado se sentaron los gemelos:

-Y dinos Harry, ¿emocionado por los mundiales de Quidditch?-Pregunto George a su derecha.

-Irlanda contra Bulgaria-Acoto Fred-Los mejores cazadores del mundo contra el mejor buscador del mundo.

-¡Claro que estoy emocionado!-Salto Harry-Además es la primera vez que veré quidditch profesional.

-Oh y espera a ver el estadio, dicen que es asombroso-Dijo una tercera vos, solo que esta Harry no la reconoció. Frente a él en la mesa se sentó un muchacho, mayor, pelirrojo, de piel bronceada, con el cabello largo amarrado en una cola y un pendiente con un colmillo en su oreja derecha-En lo personal apoyare a Irlanda, les tengo una buena apuesta en el trabajo.

-Harry…-Dijo Fred palmeándole el hombro-Déjanos presentarnos a nuestro hermano mayor: Bill.

-Ya sabes, el que trabaja para Gringotts rompiendo maldiciones y ganando mucho oro-Acoto George, también palmeando el hombro del azabache.

-Ah, sí, mucho gusto; Harry Potter-Le extendió la mano como saludo. Al cual Bill correspondió con un agarre firme y una sonrisa agradable.

-Si lo sé, todos me han hablado tanto de ti que siento que ya te conozco-Comento el mayor-Prácticamente ya eres un Weasley honorario… Si quieres puedo teñirte el pelo de rojo…

-Oh, suena genial, ¿Qué dices Gregory, un nuevo hermano?-Sugirió uno de los gemelos poniendo su mano en la pierna de Harry bajo la mesa.

-Suena interesante Freddy-Respondió el otro gemelo lo mismo que su gemelo; increíblemente el ojiverde pudo contener su reacción. Y así dieron paso a una larga conversación en la que Harry fue blanco de todas las propuestas de cambio de imagen de los gemelos y de Bill. Bromeaban pero hizo la nota mental de no acercarse aceptarle ningún sombrero o alimento de los gemelos.

Durante la cena, que fue afuera dado la cantidad de personas alojadas en La Madriguera, conoció al otro de los hijos Weasley mayores: Charly. El hermano de Ron que trabajaba en Rumania con dragones; era un muchacho apenas un par de años más joven que Bill, con la piel curtida de calor, un poco más bajo pero definitivamente mas fornido y musculoso, era un tipo agradable y buen mozo, con todo y las quemaduras que tenía en los brazos. También estaba Hermione, lo cual fue una agradable sorpresa para Harry.

-Llegue esta mañana, también iré a los mundiales-Le dijo durante la cena. La cual, vale agregar, después de pasar el verano a base de repollo, zanahorias y pomelo, le supo mas que ha gloria. Desde el estofado de carne hasta el helado de fresa que fue el postre. Se sentía tan bien que casi olvida sus sueños: el de Voldemort y el del crucero con la voz misteriosa. Pero no quería arruinar la agradable atmosfera de la mesa, con todos charlando y haciendo sus predicciones del juego del día siguiente. Podía contarles a sus amigos después de los mundiales.

Cuando la noche ya estuvo lo bastante presente la señora Weasley los mando a dormir ya que al día siguiente tendrían que levantarse con el alba. Solo entonces fue cuando todos notaron lo somnolientos que estaban, y por supuesto tendrían que compartir habitaciones. Hermione y Ginny compartirían la de la pequeña Weasley; Charly y Bill dormirían en la sala en un colchón grande en el suelo; y Harry, Ron, Fred y George tendrían que dormir juntos en la habitación del segundo a pesar de todas las quejas porque Percy tendría toda su habitación para él solo.

-¡Tengo que entregar un informe muy importante para el trabajo!-Se defendió el aludido.

-Si Percy, porque medir los culos de los calderos salvara millones de vidas-Rebatió George con sarcasmo.

-Puede que no te parezca muy importante pero el señor Fudge-

-Y dale con Fudge; lo que quieres es que tu amadísimo jefe te mida el c-Y la única razón por la que Fred no termino la frase fue por la amenaza de la señora Weasley de no dejarlo ir a los mundiales.

Aquella noche Harry no tuvo gran problema para dormir; Ron lo haría en su cama, y él y los gemelos en unas colchonetas individuales en el suelo. Era suficiente para él y por la ventana entraba una agradable brisa; estaba tan lleno de buena comida y tan cansado que solo tuvo que poner la cabeza en la almohada para caer profundamente dormido.

-Buenas… Ahhh-Un bostezo y Ron se unió a su mejor amigo en el mundo de los sueños. Los gemelos solo se miraron un momento y sonrieron.

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A la mañana siguiente la señora Weasley paso por las habitaciones tocando las puertas con fuerza y llamando a todos a desayunar. Harry, que no tenía problemas para madrugar, despertó con una agradable sensación de calor; solo que cuando abrió los ojos se encontró con un vivo color rojo:

-Freeed…-Gruño y al intentar moverse solo consiguió sentirse mas aprisionado-¡George!

-Mmmm-Y los gemelos solo afirmaron más el agarre contra su oso de peluche favorito. Le tomo un poco de esfuerzo, pero tras unos golpes estratégicamente dolorosos logro zafarse de esos pulpos pelirrojos-Auch…

-Hermano no hacía falta tanta violencia-

Cuando bajaron a desayunar Hermione, muy despeinada, y Ginny ya estaban sentadas, junto al resto de los muchachos a excepción de Bill, cuya madre aun intentaba despertar. El señor Weasley, en un atuendo muggle bastante creíble en opinión de Harry, se encontraba revisando y las entradas para los mundiales. Salieron de casa con la señora Weasley despidiéndolos con un beso en la mejilla, un abrazo y un "Cuídense".

-Señor Weasley…-Lo abordo Harry mientras subían la colina-¿Dónde serán las finales?

-Ah bueno Harry, veras, solo los organizadores saben en donde está el estadio-Respondió el hombre; entonces procedió a explicar mejor al escuchar a sus hijos preguntar también-El estadio ha sido encantado como "inmarcable", al igual que Hogwarts de hecho, es imposible marcarlo en un mapa o siquiera saber dónde está. Lo más cercano que puede decirse es que el estadio esta en Inglaterra, y ya…

-¿Pero, y si un muggle por casualidad llega al estadio?-Pregunto Ron-Digo, ha pasado antes ¿no?

-Bueno si-Admitió Arthur-Pero el estadio también tiene muchos otros encantamientos que despistan a los muggles. Como que si uno llega a acercarse de inmediato recordara que tiene que hacer algo en otro lugar y se ira.

-En Hogwarts también-Acoto Hermione uniéndose a la plática-Los muggles no ven más que un castillo en ruinas y un cartel de peligro, y leí que-

-Hermie´ no conviertas esto en una lección de escuela ¿sí?-Rogo Ron, ganándose una mirada severa de su amiga.

-Ya ya muchachos-Les calmo el adulto-No peleen, miren ya llegamos…-Agrego señalando a un hombre de pie junto a un árbol más adelante-¡Amos!

-¡Arthur!-Los adultos se alcanzaron y dieron n fuerte abrazo como saludo-Te estás haciendo viejo, llegamos hace como dos horas. Ya tenemos el traslador-Agrego levantando una vieja bota en su mano.

-Si si, a algunos se les pegaron las sabanas-Comento divertido mirando a los mas jóvenes-Amos ya conoces a mis hijos; ahora déjame presentarte a Hermione Granger, son compañeros en la escuela y es la mejor de la clase...

-Un placer señorita Granger-Saludo el hombre con un apretón amistoso-Amos Diggory, para servirle.

-Mucho gusto.

-Y el es Harry Potter, el mejor amigo de mi hijo Ron pero no tengo que decirte mas-

-¡Ah señor Potter!-Amos Diggory casi le suelta el brazo a Harry con su saludo tan energético-Es un placer conocerlo al fin.

-Sí, gracias señor Diggory-Jamás se acostumbraría a la reacción de los magos al conocerlo. Y como si su vergüenza no fuera suficiente frente a él, literalmente, callo la razón por la que el apellido Diggory lo ponía tan nervioso:

-Hola Harry-

-¡Cedric!-Tal vez no debió decirlo tan fuerte, o al menos eso le sugirió el codazo de Hermione-H-hola, ¿cómo has estado?-El saludo mas cliché de la historia, no se le pudo ocurrir nada mejor y escuchar a los gemelos reír disimuladamente a sus espaldas no lo hizo sentir mejor.

-Iré a la final de los mundiales de Quidditch-Respondió sencillamente el rubio con una enorme sonrisa-No podría estar mejor.

-Sí, es asombroso-Intervino Amos-En especial ahora que puedo presumirle a todo el mundo que pudiste vencer a Harry Potter.

-Papá ya te dije que fue un accidente-Le corrigió su hijo pero no por eso Amos dejo el tema; aunque a Harry no le importaba, de hecho envidiaba a Cedric por tener un padre así de orgulloso de él. Por suerte las cosas no se pusieron mas incomodas; tomaron el traslador hasta un punto cerca de un campo para acampar donde se reunían todos los asistentes a la final; conocieron a Cornelius Fudge, Fred y George no dejaron de chinchar a Percy llamándolo "Waterby", y a Ludovico Bagman, ex jugador profesional de quidditch y comentarista de los mundiales.

Aquella noche, en su litera de la carpa, Harry tuvo problemas para conciliar el sueño. Sentía las ansias por ir al partido burbujear en su estomago. Era la primera vez en su vida que acampaba, que iba a un torneo de quidditch y además había podido ver a Cedric…

-"Agh, no pensé eso…"-Increíble, ahora empezaba a sonar como una colegiada.

Se giro quedando sobre su costado intentando despejar su mente. Y entre un pensamiento y el otro se pregunto si acaso su carta ya le habría llegado a Nico. Ahora que lo pensaba, el correo muggle era bastante rápido. Posiblemente Nico ya hubiera recibido su carta; aunque, ahora que lo pensaba mejor, ¿cómo podría Nico hacerle llegar una respuesta? Ya no estaba en Little Whinging, y cualquier carta que llegara para él a casa de sus tíos terminaría como cenizas en la chimenea.

-Mmmm…-Lo mejor sería enviarle otra carta con Hedwig, su lechuza jamás había fallado una entrega. El ministerio no tenía ninguna ley en contra de escribirle a un muggle Siempre podía solo inventarle alguna excusa de porque tenía una lechuza mensajera; de todas formas había escuchado de sus tíos la fama de los americanos de ser extravagantes-Genial, empiezo escuchar… lo que dicen…-Finalmente el sueño empezaba a invadirlo.

Pero estaba decidido, le escribiría a Nico en cuanto regresaran a la madriguera.

Continuara…

¡OMG OMG OGM!

Ya se que he dicho mucho esto pero en verdad amo escribir este fic y no saben lo inspirado que estoy con todo lo que le tengo planeado n_n

Reviews?! Recuerden que voy por los mil!